Capitulo 29: Más del trato
Bella POV
Me bañé y me tomé mi tiempo. Cuando salí me puse a buscar en el armario todo lo que podía ponerme, pero me decidí. Era un atuendo maravillosamente sexy.
Emmett POV
Sabía que había cometido el error más grande de mi vida, sabía que esto me costaría la armonía de mi hogar para siempre, porque a pesar de que bella jurara que después de que se consumara el acto del maldito acuerdo nunca jamás volveríamos a ser los mismo, ya siempre estaríamos llenos de desconfianza, que yo jamás podría estar cerca de Edward y con mi mujer en el mismo lugar, esto me desquiciaba, no quería que bella estuviese con otro, yo no quería que mi bella estuviese en la cama de otro y más encima de mi hermano, maldito el día que me fui a la casa del, maldito el día que me topé con esa mujer que me cagó la vida, porque aunque sabía que yo era culpable, ella me había engatusado para dañarla a ella. Bella se había metido a la ducha y llevaba más o menos 45 minutos ahí. Salió con una bata que cubría su cuerpo, yo fingía que leía porque en realidad estaba atento a cada uno de sus movimientos, justo estaba frente al armario gigante que le había adaptado. Rebuscó entre el cajón de su ropa interior y la vi escoger ese maravilloso conjunto de encaje negro que me encantaba, era mi favorito, gruñí internamente. Se quitó la bata, no se percataba que yo estaba observando cada uno de sus movimientos. Quedó solo en ropa interior y comenzó a masajear su cuerpo con cremas, la vi sonreír con emoción cuando se echó un liquito en el vientre que estaba un poquito más abultado, se veía realmente hermosa, comenzó a buscar entre sus ropas y sacó un vestido y se lo puso. Era negro sin mangas, se ataba por el cuello y era muy ceñido a su cuerpo, me daba envidia que se estuviese preparando para otro hombre, pero tenía que ser fuerte, tenía que dejarla para que me perdonara. Jamás le había visto ese vestido así que de seguro era nuevo. Cuando se dio vuelta pude percatarme que tenía un gran escote, así que se miró y quitó la parte de arriba de su ropa interior, además no necesitaba ponerse, sus pechos no eran tan grandes y se ajustaban naturalmente, lo que le hacía aún más perfecta. Se observó nuevamente al espejo y sonrió, se puso unos tacones muy altos y negros. Tenía que admitirlo se veía irreal. Comenzó a maquillarse sutilmente, se hizo un pequeño tomatito bajo que la hacía ver muy elegante pero a la vez enormemente sexy. Se puso perfume y me tensé, porque sabía que a Edward le encantaba su aroma, y por eso él mismo para navidad le había comprado su perfume. Se hecho un poco más en la mano y se pasó la mano por el surco entre sus pechos, estaba que explotaba, esto me estaba por superar.
¿Cómo me veo?- me preguntó saliendo del armario con una carterita de mano café crema un poco brillante. Se dio una vuelta para que la pudiese ver en panorámica y debo aceptar que me excite, se veía preciosa, perfecta y maravillosa.
Perfecta como siempre- le susurré bajando le vista.
Gracias… ¿puedes quedarte con las niñas?- me preguntó un poco nerviosa, lo noté en su tono de voz porque ya no la estaba mirando.
¿las piensas llevar?- pregunté irónicamente con la vista puerta en el libro.
Puedo llevarlas donde mamá si gustas- agregó sonriendo por mi comentario.
No, además ya se quedaron dormidas, podré cuidarlas- sonreí.
Ok- alargó la frase. Nos quedamos en silencio un rato.- ¿estás seguro de aceptar el trato?- cerré el libro y la miré.
¿tengo otra opción?- pregunté depositando toda mi atención en ella.
Puedes… no aceptarlo- se alzó de hombros.
¿e irme?- pregunté.
Eso… creo…- susurró nerviosa, sabía que no quería hacer esto.
No me quiero ir… así que anda- le dije suspirando, se me empezó a acercar y me besó delicadamente los labios.- te amo- le dije por si es que algo la conmovía y la hacía desistir de esa locura.
No me quedaré con él, así que volveré en un rato- susurró mirándome fijamente, hice una mueca, no quería más detalles.
Ok- después de eso se fue, sentí se cerraba la puerta y me volví a acostar, me dolía, juro que me dolía todo esto, no quería que mi mujer estuviese en la cama de mi hermano, quería que solo estuviese en mi cama, que solo su cuerpo quedara expuesto ante mis ojos, que solo mis manos la recorrieran. Sin darme cuenta lágrimas traicioneras descendían por mis mejillas, de verdad que me dolía todo esto. Pasó una hora y mi cuerpo estaba tenso, quizás ya estaban juntos. Me puse en pie y comencé a moverme de un lado para otro como un animal enjaulado. Pesqué mi teléfono, la llamaría para decirle que me había arrepentido, que prefería separarme de ella, pero que no podía saberla poseída por otro. Marqué.
"Hola…"
Bella m…- me apresuré.
"… Soy Bella, no puedo atenderte en este momento pero déjame tu mensaje, luego te devuelvo el llamado, que tengas un gran día… Bye"- maldita sea… por la… grandísimo… odiaba esta situación. Pasó otra hora y ya estaba completamente desesperado, no sabía que hacer, a donde llamar, en realidad no sabía nada, le marcaba a Edward pero… "Hola soy Edward Cullen, no puedo atenderte ahora pero si me dejas tu mensaje luego me comunico contigo, adiós" maldito y mil veces maldito, quizás que le estaba haciendo a mi mujer. Pasó otra hora y estoy seguro que el teléfono de Bella debe estar colapsado con mis llamadas. Dios mío, me jalaba el cabello, me restregaba la cara, incluso me duche en agua fría, es que ya no daba más, estaba apunto de llamar a Renée para que viniera a quedarse con las niñas para yo poder ir a buscarla por todo New York si es que era necesario. Pasó otra hora, ya eran las 2 de la mañana y sinceramente estaba neurasténico, me paseaba por la cocina, iba al baño, me sentaba en el comedor, comí como salvaje, le di leche a Suyita, me acosté 5 minutos con Nahara para ver si su cercanía y calidez me tranquilizaba pero nada. Me fui nuevamente al dormitorio y me volví a bañar con agua fría, de seguro me resfriaría. Me recosté en la cama solo con un Short y cerré los ojos, a pesar que mi maldita imaginación llegaba lejos me relajé un poco y me casi quedé dormido, hasta que sentí la puerta de la entrada cerrarse di un respingo, miré el reloj y eran 3:50 de la madrugada. Me acomodé en la cama y esperé. Pasaron más o menos 30 minutos hasta que la puerta de nuestro dormitorio se abrió. Bella dejó la puerta abierta y se recargó en ella, mirando el suelo, traía el cabello suelto y desordenado un poco, dentro de mi, había igual en una pequeña parte de mi ser esperanza de que ella no lo haría, pero su actitud me lo dejó claro. Dejé de observarla y me puse en pie para abrir la cama, poder acostarme y dormirme, ya después tendría que pasárseme esto. La vi cerrar la puerta y sacarse el vestido, de reojo la miré por si su cuerpo tenía alguna marca y no había, por lo menos el cerdo ese había sido delicado con ella. Pescó la polera que yo había usado en el día y se la puso, se sacó sus aretes, el anillo y su collar y lo fue a dejar al armario, junto con su ropa y los zapatos, bella era muy ordenada, acomodó en el lugar que iban sus zapatos y el vestido lo dejó en el gancho con la ropa sucia pero colgado, se quito la ropa interior y la metió al cesto, tragué en seco y cerré los ojos apenado totalmente. Tomó otra del cajón de su ropa y se la puso, después apagó la luz y se vino a la cama. Me dediqué a mirar el techo mientras sentía como ella se acomodaba no tan cerca de mi, cuando la miré me percaté que me estaba dando la espalda.
¿Cómo te fue?- pregunté masoquistamente.
Perfectamente- susurró ella.
Me alegro- no pensé que me iba a responder eso, si que me dejó helado.
Y yo…- susurró. Nos quedamos un buen rato así, hasta que sentí que sollozaba. Se me apretó el corazón, me quería acercar pero no podía, hasta que ella se dio vuelta y puso su rostro sobre mi pecho, me quedé estático, quería abrazarla pero mis brazos no respondían- perdóname- susurró.
Te amo… solo… solo dejemos este episodio atrás, tanto mi error como tu trato- le pedí con total sinceridad.
Te hice daño…- susurró.
Ya no importa, yo también te hice sufrir a ti, este fue mi error no el tuyo- susurré.
Te perdono- susurró y sonreí con ironía.
Gracias- le dije.
No… te perdono de verdad- susurró mirándome fijamente.
Te dije que te sentirías peor después de que lo hicieras- dije borrando sus lágrimas. Se volvió a acomodar en mi pecho.
Es niño- susurró.
¿Qué?
Bella POV
Salí de la casa y tomé un taxi, me fui directamente a la casa de Edward.
Wow… te vez… hermosa- susurró él.
Gracias…- le dije.
¿Por qué tan arreglada?- me preguntó curioso y con un deje de felicidad.
Necesito que me acompañes a un lugar- le pedí.
¿Qué? ¿A dónde?- preguntó curioso y con un deje de esperanza en el tono de su voz.
Necesito tu ayuda… por favor- le pedí juntando mis manos.
Ok, voy por mis cosas- me quedé en la sala mirando todo y cerré los ojos, cada lugar que miraba me imaginaba a Emmett con esa perra tirando y me dolía de verdad- ¿vienes en auto?- preguntó y negué. Nos subimos a su auto.- ¿me podrías decir de que se trata esto?- preguntó mirando el papel con la dirección que le di.
Eres mi cuñado y como estoy un poco mal con Emmett no quise que él me acompañara, tengo una cita al médico- le dije, a noche después de tanto pensarlo había llegado a la conclusión de que realmente no podía hacerle esto a Emmett, juré que dejaría que todo pasar, pero no podía, esto me superaba.
¿a esta hora?- preguntó sorprendido- ¿con esta ropa?- era muy inteligente.
Bueno… quise hacerle pensar a Emmett que iba a juntarme con otra persona, le hice creer que haría lo mismo que él- le informé avergonzada.
¿verdad?- preguntó sonriendo.
Ajá… así que… solo por precaución ¿podrías apagar tu teléfono?- me miró con grandes ojos.
¿le dijiste que estarías conmigo?- preguntó sin poder creerlo.
Lo siento… pero… dios fue lo único que se me ocurrió para poder hacerlo sentirse mal… ayúdame Edward, eres él único que lo puede hacer- le dije con total sinceridad. Agarró su teléfono y mirándome lo apagó, sonreí un poco.
Accedería a acostarme contigo para hacerlo enojar- dijo de forma provocativa.
Gracias por hacérmelo saber- agregué totalmente avergonzada, me reí nerviosamente.
Ok… ¿consulta médica?- preguntó y asentí. Nos dirigimos rápidamente a la dirección que le indiqué, resultó que el médico era el amigo de otro amigo, así que por una gran remuneración accedió a hacerme una consulta poco normal. Cuando llegamos subimos al piso y salude amablemente al doctor. Sin preámbulos nos dirigimos a la camilla para comenzar con la revisión. Llegó a la conclusión de que tenía más o menos 4 meses de embarazo, sonreí. Fue mucho después de navidad. Me dijo que todo iba muy bien, que se veía su cuerpo sanito y en excelentes condiciones, incluso dijo que estaba muy grande para su tiempo y mi actual condición física, ya que según él estaba muy delgada. Escuchamos su corazón y no pude no emocionarme. Esta sensación de sentir un bultito creciendo dentro de ti y saber que eso te convertiría en más mujer aún, era algo que no se podía explicar del todo.
¿quieren saber que será vuestro bebé?- preguntó mirándonos a ambos, él doctor creyó que éramos pareja.
No sé si tú quieres cariño- dijo Edward con voz melosa muy fingida, nos reímos.
No lo sé… - me quedé pensando, quizás a Emmett le gustaría saber, antes era solo yo y yo tomaba la decisión, pero ahora estaba él y tenía derecho a elegir saber, a pensar que no estuviese aquí.- si quiero- le susurré al médico.
¿Qué te gustaría que fuera?- preguntó mientras movía el aparato que me tenía sobre la panza.
Niño para que sea igual a Emmett- susurré. El doctor me miro intrigado ya que mi acompañante se había presentado como Edward Cullen, pero no pregunto nada, solo sonrió.
Ok…- seguía moviendo el aparato en mi panza y miraba toda alucinada con la visión el monitor con el cuerpecito de mi bebé.- es… mira ahí se ve claramente- sonrió él, pero yo no veía nada- estará muy feliz, será mamita de un niñito- sonreí alucinada por la situación mientras mis ojos se llenaban de lágrimas. ¿Un niñito? Por fin, después de mis dos nenas era maravilloso que llegara a nuestra familia el varón, sonreí como una verdadera idiota. Salimos del consultorio felices, me extrañaba pero Edward sonreí más de lo normal, en fin no le tome mucha atención ya que estaba en mi burbuja particular. Le pedí a Edward que me llevara a su departamento, necesita perder un poco mas de tiempo y aceptó. De camino a su casa pedimos comida china, él sabía que aparte de la comida italiana la china o el sushi eran mis favoritas y ahora específicamente se me antojaban rollitos primavera con salsa de soya, sonreí al imaginar el sabor en mi boca. Llegamos a su casa y a los minutos llegó la comida que estaba deliciosa. Nos quedamos conversando mientras veíamos una película, "Cartas a Julieta" dios era realmente hermosa incluso en muchas partes me emocioné mucho, parece que lo del embarazo me tenía muy, pero que muy sensible. Me acomodé y sentí mi cuerpo cansado suspiré y fue cuando mire de reojo mi reloj pulsera y me di cuenta que eral las 3 de la mañana… DIOS MÍO… ¿Cómo se nos pasó tanto el tiempo?
Edward…- me miró inquieto- son las 3 de la madrugada- miró él reloj y me miró sorprendido también.
Wow… como pasa el tiempo junto a ti- me volví a avergonzar así que ignoré su comentario.
¿Me puedes llamar un taxi?- pregunté mientras me ponía en pie y tomaba mi bolso.
¿taxi? ¿crees que a las 3 de la madrugada dejaré que te montes en un mugroso taxi?- asentí- pues estas muy equivocada señorita, déjame y voy por mis llaves- dijo mientras se alejaba un poco para volver al instante.- vamos- al salir tirité un poco por la corriente de viento así que amablemente me entregó su chaqueta.
No… pero ¿y tú?- le pregunté negando su gesto.
No pasa nada, además estoy manga larga- asentí sabía que con esta familia Cullen jamás un "no" significaba algo para ellos. Después de dejarme en frente del edificio y que se despidiera muy cariñosamente me bajé y comencé a subir, me topé con el guardia nocturno que me miró desconcertado por la hora de mi llegada, sonreí amablemente en son de saludo, para luego seguir con mi camino. Cuando entre traté de hacer el menor ruido posible, quizás Emmett ya estaba dormido. Suspiré recargada en la puerta de entrada, esta noche había sido totalmente diferente a lo que me la pensaba, juré que realmente motivada por un poco de rencor cedería a tirar con Edward, pero jamás quise de verdad, o sea, no puedo negar que el hombre ese tiene lo suyo, pero aparte de sentirme incomoda por sus comentarios jamás sentí atracción física o un deseo especial hacia él o quizás tan solo a su cuerpo. Jamás me intereso llegar más allá que tan solo a una grata charla. Me dirigí a la cocina y me serví un baso con agua, desaté mi cabello y lo desordene un poco, tenía un leve dolor de cabeza y pensé que si me desataba el peinado pasaría, pero no fue así. Me saqué el sacó que me había prestado Edward y lo dejé en el sofá, me dirigí a la recamara de mis hijas, a Narita tuve que arroparla ya que estaba con mitad de su cuerpo descubierto la besé para luego dirigirme a Suyita besar su mejilla también. No quería ir a mi cuarto todavía, Emmett quizás estaba despierto y yo quería seguir con esto de la mentira un poco más para saber como se lo tomaba, sabía que a fin de cuenta terminaría confesándoselo esta misma noche.
Respiré un par de veces ante de abrir la puerta del dormitorio, igual me sentía mal por querer jugar un poco más con él, pero había otra razón en este momento que me dolía más, la cual era que nuevamente lo estaba excluyendo de cosas importantes en mi vida, lo había excluido del primer control de su hijo, y en cambio yo fui con su hermano, era realmente una pendeja, pero es que yo no entendía, yo jamás aprendería mi lección. Dejé la puerta abierta y me recargué en ella mirando el suelo, pero sinceramente me daba vergüenza haberlo excluido tanto otra vez. Lo miré y su rostro denotó gran decepción. Se puso en pie y comenzó a abrir la cama mientras suspiraba pesadamente, en ningún otro momento me observó. Cerré la puerta y me saqué el vestido, los zapatos y los accesorios y los dejé un minuto sobre la cama mientras pescaba del suelo la polera que Emmett había utilizado en la tarde. Pesqué todas las cosas y las llevé hasta el armario, los zapatos en su lugar, el vestido colgado y mis accesorios en el joyero. Me quité la ropa interior y la metí al cesto con la ropa sucia me sentí incomoda con ella, quizás el detergente con el que lavé me dio alergia porque tenia comezón en el bajo vientre, miré de reojo y tenía la piel irritada, saqué otra pero de las nuevas una que no estuviese lavada con el mismo detergente y me la puse. Apagué la luz del armario y me acosté en la cama lo más lejos que pude de Emmett, sabía que en realidad yo no había podido hacer nada, pero él me había engañado, miré mi mano enyesada y me volví a sentir malditamente deprimida, le di la espalda a Emmett, porque a pesar de todo yo aún no lo podía perdonar del todo.
¿Cómo te fue?- me preguntó Emmett con un poco de melancolía en la voz pero tratando de hacerse el duro.
Perfectamente- susurré sin pensar, pero es que realmente me había ido bien en el médico.
Me alegro- respondió sorprendido por mi respuesta, sonreí un poco.
Y yo…- susurré. No podía creer esto, yo seguía jugando como una niña chica mientras que nuestra familia se estaba agrandando aún más, aunque me hubiese engañado él ahora estaba conmigo y jamás se alejaría de mí, lo sabía ¿ya qué más daba todo? ¿valía la pena hachar a la borda nuestro futuro por esto? Venía un bebé en camino ya no podía hacer esto, por último le daría una última oportunidad y lo haría participe de la vida de su hijo… su hijo, sonreí y no me di cuenta cuando había comenzado a llorar, es que eran tantas cosas que todo tentaba con superarme. Me di vuelta y puse el rostro sobre su pecho, sentí la rigidez de su cuerpo bajo él mío, él no me abrazaba, pero ya lo sacaría de su error, ahora solo quería que me perdonara por todo, por el inicio de nuestra relación, por mis error y por el maldito trato que a pesar de haber molestado tanto no había sido capaz de hacerle eso al único amor de mi vida, porque sí, Emmett a pesar de que aya cometido uno de los errores mas grandes de su vida, era el padre de mis bebés y yo lo amaba con toda mi alma. - perdóname- susurré, quería que supiera que lo amaba.
Te amo… solo… solo dejemos este episodio atrás, tanto mi error como tu trato- me pidió mientras me abrazaba y apegaba más a su cuerpo.
Te hice daño…- sabía que la sola idea de saberme en los brazos de otro debió haberlo torturado por horas.
Ya no importa, yo también te hice sufrir a ti, este fue mi error no el tuyo- trato de aminorar mi responsabilidad.
Te perdono- le dije con toda la sinceridad de la que fui capaz.
Gracias- agregó con una pequeña sonrisa en el rostro.
No… te perdono de verdad- le dije de nuevo, es que él no entendía aún.
Te dije que te sentirías peor después de que lo hicieras- me dijo mientras intentaba borrar las lágrimas y me abrazaba fuerte, sonreí mientras me acomodaba en su pecho otra vez.
Es niño- susurré sonriendo con una mezcla de lágrimas en los ojos.
¿Qué?- preguntó sin comprender.
¿Qué les parece? ¿Me gane algún RR? Espero sinceramente que si me lo haya ganado… por favor chicas anónimas si me leen y me dejan un FF por favor déjenme un pequeñito comentario, no les tomara ni un minutito… en fin se les quiere muchísimo y se les agradece a las que me siguen apoyando… besos desde Chile…
