ESTA HISTORIA ESTA PUBLICADA EN fanfic . es POR SU AUTORA ORIGINAL MISFITS Y ELLA ME HIZO EL FAVOR DE PRESTÁRMELA PARA PUBLICARLA AQUÍ
ESTA HISTORIA ESTA SIENDO PUBLICADA POR LO CUAL EL TIEMPO DE ACTULIZACION ES VARIABLE
Nota de Arika Yuy Uchiha: bien no tenía planeado actualizar hasta que estuviera el nuevo cap pero como hoy es cumpleaños de una fiel (y psicópata) lectora (si te dije psicópata) aquí estoy como decimos en mi país "haciendo caravanas con sombrero ajeno" así que feliz cumpleaños
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Temari + Shikamaru = ?
Lo que confesaré a continuación, lo negaré bajo juramento pero esa noche, en mi habitación, intenté espiar a Temari. Rápida fue mi desilusión al notar que el llavero no parecía tener efecto en seres no mortales. Me recosté en mi cama, un poco molesto por la falta de atención que venía recibiendo de parte del Diablo esos días. Pasó por mi mente la idea de que ya no le resulto interesante y esto solo logró enfurecerme más. Pero ese sentimiento se estaba haciendo habitual en mi pecho ¿tenía acaso derecho a quejarme? Soy solo humano después de todo…
Y, mientras me hundía en mi deprimente estado, el llavero en cuestión comenzó a vibrar, estaba captando a Temari pero ¿dónde? Todo se veía borroso y entonces veo su característica nube de humo aparecer en mi habitación. No me alcanzarían las palabras para describir la desesperación del momento. Ella no tenía que saber, bajo ningún concepto, que yo estaba intentando espiarla. Soy humano pero aún conservo mi dignidad. Así que abruptamente escondí el dichoso llavero bajo mi almohada y lo presioné con fuerza.
-Hola vago –soltó seductoramente a modo de saludo cuando finalmente llegó.
-¿Quién eres y qué haces en mi habitación? –Pregunté mordazmente y luego continué con el teatro –oh espera… si ya te recuerdo, ¡eres el Diablo! Vaya hace tanto tiempo que no te veo que ya casi no te reconozco.
-Muy gracioso –se quejó sutilmente pero yo seguía molesto.
-¿Y qué trae a su magnificencia a visitar a un pobre y simple mortal que ya no le divierte? –inquirí con ironía mientras ella se enfurecía más y más.
-Con este tipo de bienvenidas, en verdad no lo sé –respondió ella con sarcasmo.
-Oh si entiendo, los humanos somos muy crueles con la princesa de las tinieblas –no estaba dispuesto a ceder, estaba cansado, harto de ser una simple marioneta, el ultimo juguete en ser usado, el plan de refuerzo, por una vez, solo una vez quería ser prioridad, ¿podría ella castigarme por eso?
-Por otra parte parecías divertirte con la doctora Haruno, no creí que notarías mi ausencia –argumentó y entonces enloquecí.
Estaba furioso, estaba indignado y estaba solo, asquerosamente solo y cansado de esperarla, siempre a ella, siempre todo gira en torno a ella y ella ni siquiera lo nota. Así que me levanté rápidamente de la cama y con paso firme y decidido me acerque hasta donde ella se encontraba para tomarla de los hombros y aprisionarla con mi cuerpo contra la pared. Nuestros alientos se mezclaron por la corta distancia y clavé mi mirada llena de odio y rencor en sus grandes y sorprendidos ojos, y sin separarme ni un centímetro, sin darle lugar a nada le dije por lo bajo descargando toda mi frustración en mi voz– si conquisto a la doctora o a cualquier otra mujer es solo por ti –y habiendo dicho esto, habiéndole mostrado mi desesperación moví mi rostro para apoyar mi cabeza contra la pared que se encontraba detrás de ella, cerré los ojos y murmuré de manera más calma y sumisa– siempre todo ha sido por ti.
Me sentía tan expuesto como un bebé cuando recién viene al mundo, un mundo complicado y difícil después de haber estado en un estado de paz inquebrantable. Y mientras mi mundo se derrumbaba ella murmuró con sinceridad sin salir de su sorpresa– Los siento mucho… –luego no dijo nada más, no sé si había algo que decir después de todo eso; relajé mis músculos y me aleje de ella, ya no quería verla, amarla dolía demasiado, era muy problemático, dejar mi alma en el infierno por el resto de la eternidad sería un placer a comparación de lo que estaba viviendo.
-Olvídalo –le dije secamente encaminándome hacia la puerta de mi habitación.
-Siempre fui buena para entender los sentimientos de los demás –habló y entonces me detuve sin voltearme a verla– pero cuando las personas se vuelven cercanas a mi pierdo esa cualidad por completo… no es fácil lidiar contigo mismo cuando te conviertes en lo que odias.
Después de esas palabras me di vuelta para verla, su cabeza estaba baja y la alfombra de mi cuarto comenzaba a impregnarse de esas finas y delicadas lágrimas que caían al vacío desde su mentón. Me quedé estático varios segundos; a pesar de ser el mismísimo Diablo, su humanidad era más grande que la de muchas personas, era vulnerable y frágil y estaba sola, tan sola como yo.
Comencé a caminar hasta donde ella se encontraba y apenas levanto un poco la cabeza la abracé con fuerza, su asombro no la dejó reaccionar en varios segundos pero finalmente hundió su llanto en pecho ahogando su tristeza y angustia mientras me correspondía el abrazo.
-Si alguien a quien amas hoy desaparece mañana...eso sería muy triste ¿no te parece? –le pregunte con calma y suavidad y ella solo pudo asentir con la cabeza aun clavada en torso– entonces ya no desaparezcas, por favor.
Cuando su llanto estaba por cesar completamente la separé un poco de mí y besé su frente con ternura. Apagué la luz y con recostamos en la cama, y me dormí abrazado a ella sintiendo el agradable aroma de su cabello. Cuando desperté la mañana siguiente no pude hacer otra cosa que sonreír porque ella aún seguía ahí, inmersa en sus sueños. Su rostro estaba ruborizado y sus ojos rojos por el llanto de la noche anterior, su respiración era profunda y calma. Su dolor había sido asesinado junto con mi desesperación, y tanta era la paz que sentía que no quería dejar de verla, no quería levantarme nunca más.
Sus ojos se entrevieron lentamente y volvieron a cerrarse por la inercia– Shika…maru –pronunció levemente durante el segundo intento de abandonar sus sueños y me corazón comenzó a latir con prisa, me sentía verdaderamente feliz.
-Aquí estoy –le dije suavemente mientras acariciaba con delicadeza sus rubios cabellos. Ella sonrió tenuemente.
-Qué bueno –manifestó somnolienta mientras abría los ojos con seguridad porque sabía que ahora me encontraría.
-¿Desayunamos? –invité y ella asintió con la cabeza. Por un momento, creí estar en un mundo paralelo del que no quería escapar jamás.
Me levanté con pereza, estire mis brazos para desperezarme y con pesadumbres me dirigí a la cocina para preparar café y waffles. Cuando volteo para servir el café noto que ella ya estaba sentada en la mesa escribiendo algo en un pergamino extraño.
-¿Qué es eso? –pregunté curioso.
-Oh esto… este es un pergamino diabólico estoy por enviarlo al infierno para reportar los motivos por los cuales me tomaré el día libre –comentó continuando con su labor.
-¿Puedes tomarte el día libre? –pregunté sorprendido y contento de que fuéramos a pasar todo el día juntos.
-Soy la reina del infierno, puedo hacer lo que quiera –soltó en tono infantil, cosa que me pareció encantadora y posteriormente cómica cuando aclaró– aunque no se vería bien, por lo cual dejo expresamente asentado que hoy me dedicaré a la apuesta infernal que se ha realizado sobre ti.
-Te aburrirás en mi trabajo –mencioné recordándole que para mí, aún era un día laboral.
-Oh no te preocupes por eso, encontraré algo que hacer –masculló junto a una sátira sonrisa.
-Espero que Kakashi no tenga nada que ver –manifesté mientras me sentaba sin ocultar mis sentimientos.
-Oh parece que estas celoso pero no tienes por qué, Kakashi y yo estamos un unidos por un vínculo puramente laboral –afirmó de manera seductora al sentirse poderosa frente a mí.
-Pero no siempre fue así ¿verdad? –Solté con calma mientras le daba el primero sorbo a mi taza de café.
-Uh… ¿Quién?… ¿qué sabes? –finalmente preguntó.
-No te molestes por ello, pero un Biju de boca grande y cola arenosa me lo contó todo –admití sin buscar en verdad que Ichibi tuviera problemas.
-¡Ese Shukaku! –soltó ella furiosa.
-¿Por qué estas molesta? Yo no lo estoy –solté y ella pareció cesar en su enojo para sorprenderse por mis palabras.
-No lo… ¿estás? –inquirió sin comprender bien.
-Acabas de decirme que tu relación con él es meramente laboral, ¿por qué habría de estar molesto? No es como si no te creyera –dije poniendo en manifiesto mi ciega confianza en ella.
Ella sonrió ampliamente y se levantó de su asiento para abrazarme por detrás y si bien sus pechos contra mi espalda me excitaron bastante, pero lo que realmente me agradó fue su cálido cuerpo contra el mío, mi corazón latiendo al unísono con el de ella.
-Mi hermano pequeño dijo que eras especial, pero no creo que supiera cuan especial eres en verdad –me susurró con sutileza y se me erizo la piel. Por primera vez comenzaba a sentirme como una persona y no como un mueble frente a ella. Y sin poder evitarlo sonreí inocentemente, como a un niño al que le regalan un dulce.– ¿Vamos entonces? –pronunció a continuación.
-Sí, solo deja que tome unos papeles primero –y habiendo recogido los elementos necesarios partimos rumbo a la empresa, donde el ambiente laboral había mejorado notablemente desde que Neji y yo nos llevamos bien.
De hecho, al entrar en la oficina, miré el reloj de pared para notar que había llegado quince minutos tarde y al bajar la mirada, veo que Neji se acerca a mí para comentar en tono jocoso –hay Nara, Nara llegas tarde al trabajo y no eres capaz de traer unas donas o algo para compartir con el jefe… no sé qué voy a hacer contigo –bromeó.
-Pero jefe estoy cuidando su salud, las donas son tienen muchos carbohidratos. En su lugar le traje resueltos los tres casos sección C de las pólizas que necesita para la semana que viene –respondí mostrando los dichosos papeles. Verán no me molesta ser productivo si no tengo todo el día a alguien encima que me dice "llega a tiempo", "trabaja más duro", "hace esto, hace lo otro", yo sé lo que tengo que hacer y lo hago mejor sin presiones.
-Oh Shikamaru… ¡buen trabajo! –Me felicitó públicamente al ver los papales listos para ser entregados– ojala tuviéramos más empleados como tú.
Y así es como pasé de ser la oveja negra de la oficina a ser el favorito del jefe. Mientras tanto, Temari permanecía sobre mi escritorio en pose seductora mientras me llamaba con el dedo índice. Si esto fuera una película porno ya todos sabemos cómo terminaría y, para mi infortunio, el hecho de que nadie pudiera verla solo me excitaba más, no podemos negar que es realmente malvada.
Me senté en mi silla sintiendo a salvo ya que los paneles no permitían la vista lateral por parte de nadie. Mi creciente erección estaba fuera de vista de mis compañeros pero no del Diablo.
-Oh parece que alguien se siente un poco travieso esta mañana –me susurró al oído dándome una mejor visión de su busto y yo no podía contenerme quería tocarla, quería saborearla, me sentía como un pervertido pero nada había que yo pudiese hacer para controlar ese cosquilleo en el pantalón que comenzaba a apretarme los boxers. Y sin que yo le respondiera nada se sentó sobre mi falda, más precisamente sobre mi bulto liberando un espasmo en mí que pareció aturdirme. Pero no conforme con esto, comenzó a frotar su parte más íntima contra mi pantalón. Mi respiración comenzó a entrecortarse, toda la sangre de mi cuerpo viajaba en una sola dirección y el aroma de su cabello, es distintivo y sensual aroma que dejaba su huella a cada paso ¿podría alguien en mi situación haber soportado la tentación? Pues la verdad no lo sé, pero sé que yo no.
Y sin pensarlo mucho, mis manos se posaron instintivamente en esos pechos que me venían llamando desde la primera vez que la vi. Mis dedos se escabulleron por debajo de su blusa para tener un mejor acceso a su cuerpo y entonces sentí la cálida, suave y tersa piel de busto, ni la porcelana más fina podría compararse con esa textura.
-Si crees que eres la única que puede divertirse estas equivocada –le susurré por lo bajo mientras mi otra mano bajaba desde su cintura hasta su nalga la cual deleité todo el tiempo que quise y, cuando lo consideré adecuado, seguí bajando la mano para alcanzar su vagina. Rosé con delicadeza mis dedos por sobre su ropa interior solo para notar que comenzaba a humedecerse.
-Shikamaru… ¿qué… qué haces? –preguntó entre leves gemidos, sus mejillas estaban ruborizadas y su respiración se asemejaba a la mía.
-Solo me pongo "travieso" –le murmuré antes de besarla prematuramente y acto seguido, mis rítmicos dedos comenzaron a frotar con más intensidad su intimidad y su gemidos se hicieron intensos, la envidié por un segundo ya que yo no podía expresarme de tal manera sin llamar la atención.
-Viene… alguien –soltó ella como pudo y entonces me detuve abruptamente. No quería girarme, no podía hacerlo sin que la persona que se acercaba a mi notara el bulto en mi pantalón. Hasta que finalmente esa persona puso su mano en mi hombro, pero fue su voz en ese lugar lo que realmente me desconcertó.
-Shikamaru, debemos ir al hospital –dijo secamente y de inmediato reconocí a esa persona, había sido mi mejor amigo durante toda mi vida.
-Chouji –dije moviéndome levemente aunque he de admitir que la sorpresa comenzaba a regularizar mi estado hormonal– ¿sucedió algo? –pregunté al mismo tiempo que Temari se bajada de encima.
-Es Asuma, él… no está bien de salud –explicó vagamente pero la seriedad en su rostro me inquietó por sobre manera. Pedí permiso a Neji y sin oposición alguna me permitió salir del trabajo temprano.
Al llegar al hospital Chouji parecía angustiarse más y más y supe que la cosa era seria cuando vi a mis padres allí. Temari esperó en la entrada y espero un rato, luego ingresó a nuestro encuentro.
-Mamá ¿qué sucede? –pregunté como un niño pequeño pero solo pudo negar con la cabeza.
-¿Quién es ella? –preguntó el Akimichi al notar una persona nueva.
-Ella es la novia de Asuma –presentó mi padre– te llamas Kurenai ¿verdad?
-Así es, es un placer conocerlos a todos aunque bajo circunstancias tan desafortunadas –respondió la mujer haciendo una reverencia hacia nosotros.
-Igualmente respondimos nosotros –aunque a mí me pareció que el semblante de la mujer escondía algo extraño.
-¿Shikamaru, esa no es tu novia? –preguntó mi madre al ver que Temari se acercaba.
-No sabía que tenías novia –recriminó Chouji.
-Bueno yo… -mascullé sin encontrar una salida diplomática a una situación tan bochornosa como esa.
-Buenos días a todos –saludó finalmente Temari salvando mi cuello– lamento la tardanza.
-No te preocupes querída, apreciamos que estés aquí para acompañar a Shikamaru en un momento tan duro –respondió mi madre aún sin haberme dicho que demonios sucedía. Y entre toda esta confusión apareció Shiho como para terminar de complicar las cosas.
-Shikamaru… emm… etto… ¿qué haces aquí? –me preguntó directamente la enfermera ruborizándose e ignorando a todos los presentes.
-Pues sé que tiene que ver con mi antiguo maestro pero qué hago aquí, la verdad no lo sé –aclamé molesto mirando a mi madre como tirándole una indirecta.
-¿Oh tu eres amigo de Asuma Sarutobi? –me preguntó como si eso aún no fuese obvio, estábamos frente a la puerta de su habitación después de todo.
-Así es, ¿me puedes decir que es lo que tiene? –pedí y ella comenzó a revisar sus papeles torpemente.
-Él tiene una intoxicación en los pulmones, es verdaderamente extraño aunque puede ser una nueva enfermedad derivada del consumo excesivo de cigarrillos –explicó ella mientras leía el informe- se acaban de habilitar los horarios de visita, si quieres puedes pasar y verlo.
No respondí a esto último, sentí como si la presión se me bajase de golpe, la sorpresa produjo una inmensa angustia en mi pecho y con la mano temblorosa abría la puerta para encontrar a mi sensei en un estado deplorable, el olor a tabaco se mezclaba con el de descomposición e inundaba el lugar, su piel estaba reseca y manchada, realmente era el retrato de la decadencia. Que cubrí la boca con la mano para no vomitar y solo Temari pareció darse cuenta de eso.
-¿Estás bien? Tu rostro está muy pálido –me dijo y todos voltearon a verme justo para cuando comencé a marearme.
-Shikamaru deberíamos ir a la enfermería para que te tome la presión –sugirió Shiho preocupada y los presentes insistieron en que era buena idea. Mi estado no me permitía tomar decisiones así que solo seguí a Shiho sin emitir juicio alguno.
Al llegar a la enfermería me senté en la camilla y le di mi brazo. Ella realizó su trabajo pero yo comenzaba a sentirme mejor, estaba seguro que lo que me había enfermado había sido el nauseabundo olor de la habitación de Asuma sumado a la angustia y sorpresa de la repentina noticia.
-Parece tienes la presión baja pero no es mucho –me dijo Shiho y luego se acercó hacia mi más de lo necesario– pero yo conozco un remedio casero –soltó colocando su mano en mi pierna y subiendo de a poco pero antes de que llegara a mi bulto la tomé firmemente por la muñera.
-Esto ya no me divierte Shiho –le dije cruelmente, rechazándola como nunca antes.
-Pero… ¿por qué?... ¡¿Qué cambio?! –preguntó humillándose sin entender porque el sexo ya no era suficiente.
-Yo cambié, ya no quiero tener sexo solo porque si –le expliqué para que comprendiera que no era su culpa.
-Pero… aún podemos tener sexo, tener una relación, casarnos, tener una familia si lo quieres –se precipitó a imaginar desesperada por retenerme o, mejor dicho, por cumplir el sueño de toda su vida– Shikamaru por ti, yo…
-Shiho yo estoy enamorado de alguien más –manifesté derrumbando su mundo, se quedó estática, no podía creer lo que le estaba diciendo, supongo que en su mente ella habrá pensado que durante todo este tiempo solo tuve relaciones sexuales con ella.
-Es ella ¿no? La rubia que está en la habitación de Sarutobi –preguntó molesta como amenazando la integridad física de Temari.
-Sí, es ella –confesé paralizándola por mi sinceridad. Cuando salí de la enfermería Shiho aún lloraba pero no quise consolarla, sabía que si me quedaba a hacerlo ella confundiría las cosas. Volví a la habitación de Asuma para verlo y esta vez estaba despierto.
-Shikamaru tú también viniste –me dijo con voz rasposa.
-Sí, lamento el retraso sensei –saludé.
-Nada de eso, creo que ya encontré la estrategia perfecta para vencerte en nuestra próxima partida de Shogui –aclamó complacido por su sagacidad.
-Lo dudo mucho pero podremos comprobarlo cuando te den el alta –manifesté socarronamente.
-Deberías estar pensando en mejorarte en lugar de querer atormentar a Shikamaru –manifestó dulcemente su novia.
-Oh vamos, no seas así Kurenai –respondió él– Oh Shikamaru, Chouji ¿ya conocen a Kurenai?
-Sí, el papá de Shikamaru nos la presentó –declaró Chouji con una sonrisa.
-¿Y esa hermosa jovencita del rincón quién es? –precedió a preguntarnos sin rodeos, a lo que Temari se sorprendió por los directo que el sujeto era.
-Su nombre es Temari –habló mi madre y como si eso no hubiese sido suficiente le agregó una etiqueta– es la novia de Shikamaru.
Temari y yo nos pusimos rojos como tomates pero mi situación era peor, Temari podría pensar que yo le dije a mi madre que éramos novios ¡qué problemático! Los padres a veces pueden ponerte en situaciones realmente embarazosas.
-Bien por ti muchacho, ya era hora –me dijo y luego se dirigió a Temari– te lo encargo, es un poco vago pero no es mala persona.
-Oye sensei eso no es… -susurraba yo con intenciones de desmentir lo antes dicho cuando Temari le respondió interrumpiéndome.
-Claro, déjemelo a mí –habló ella con voz suave y tierna, me di vuelta impulsiva y repentinamente para verla sin poder creer lo que oía y entonces noté que ella le sonreía a mi sensei.
-Oh Shikamaru te sacaste la lotería, zorro astuto –acotó sacándome de mi sopresa.
Me volví a verlo sonriendo yo también y entonces le dije– lo sé.
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Y los rewies
Mitchel0420: jejejej si fue sorpresa, aunque este no, como yo soy tu dios pediste y obtuviste mi fiel sirviente si claro que yo me comprometiera a subirlo no tiene nada que ver cállate insensata humana soy un dios por lo menos por una vez respétame te aprovechas de que moriría si te hechara al pozo
JokerShikamaru: Sakura solo le interesaba a Sasuke porque pensaba que le gano a sasori ahora abra que ver como serán las cosas con Hinata, temari salió en este cap aunque los celos no fueron los suyos, desconozco si kakashi morirá espero que no me agrada aunque sea el ex de temari
yusha: pues si es sasuhina misftis hizo una encuesta para ver con quien le tocaba a Hinata y de repente los sasuhinistas salimos de las piedras asi que lo siento pero habrá naruhina oh lo de minato no lo se, aunque sasori dijo que no tenia que ver con minato, sasori sasori es lindo pero a ver que nos depara con el
