CHARLAS A MEDIANOCHE

3 Meses después de nacer Charlie. Walter se está preparando un tentempié en la cocina, le ha entrado hambre y si no lo remedia no podrá dormir. De pronto aparece Peter, lleva en brazos a su hijo.
- hola Walter – dice mientras abre el frigorífico y saca un biberón.
- ¿Es su toma de la noche? – pregunta Walter mientras se acerca al niño y le saluda con gestos.
- Si… es su hora… ¿puedes llevarlo mientras caliento el biberón?
- ¡Claro! – Dice entusiasmado – ven aquí Charlie… ¿Y Olivia?
- durmiendo… lo mejor es no molestarla, después de todo lo que ha pasado en su vida, ahora es cuando está más relajada.
- ¿Después de nacer Charlie? – pregunta mientras le devuelve el niño a Peter, que lo abraza sonriendo, a lo que el bebé responde alargando sus manitas para tirarle de la barba.
- Si – responde Peter dándole el biberón al pequeño – es como si hubiese encontrado cierta paz interior, está más tranquila, no tiene pesadillas, duerme mejor…
- Como si fuese otra persona… - dice Walter pensativo.
- Si te refieres a lo que me imagino, no. – Contesta Peter mientras sigue dando el biberón a su hijo – es Olivia, mi Olivia… ya no me pueden engañar, la conozco muy bien, demasiado… cada gesto, cada palabra, eso ya no lo podrán hacer.
- Bueno, y no conocen nuestra clave secreta.
- ¿Seguís con eso?... No te duermas, Charlie, venga hijo, termínate el biberón.
- Si… Olivia es la que se ha empeñado en que sigamos, y te puedo asegurar que es ella… nunca falla.
- Me siento celoso – dice dejando el biberón en la mesa y colocando al bebé en su hombro y dándole golpecitos en la espalda, enseguida el pequeño eructa provocando la sonrisa de su padre – A veces me gustaría saber de qué habláis por las noches…
- Pues no te preocupes por eso…
- Será mejor que lleve a Charlie a su cuna, ya se ha dormido…
- ¿No te molestó que le llamara así? ¿Charlie?
- Bueno, el titular era un gran tipo, un buen amigo de Olivia, que siempre le ayudó… peor hubiera sido que le llamara John ¿no crees? – Dice sonriendo – buenas noches Walter.