Hola! Perdonad por haber tardado un poco más en actualizar. He estado enferma y no tenía muchas ganas de escribir. Prometo intentar subir pronto si me encuentro mejor para seguir escribiendo. Disfrutad, aunque sea un poquito más corto.


Después de decirme que me quería, Victoria se desmayó y he tenido que traerla en brazos junto con los demás. Al menos ya sé cómo salir de aquí. Como no puedo sacarlos a todos a la vez, transporto primero a Tori. Mi hermana y Bo son las siguientes. Kenzi, Tamsin y, por último, Dyson. Afortunadamente, no hay heridos, solo la Akvan que presenta algunas quemaduras. No es grave y tampoco tarda mucho en recuperar el conocimiento.

—¿Cómo he llegado aquí? —pregunta cuando vuelve en sí—. ¿Y dónde es aquí?

—Estás en mi habitación y te he traído yo —respondo con una sonrisa—. Perdiste el conocimiento. Bebe un poco de agua.

La morena coge el vaso que le ofrezco y toma un poco. Aún tiene un poco de negro en la cara por el humo, pero está tan mona que no puedo parar de sonreír como una idiota. Lauren aparece mirando unos papeles y le dedica una breve sonrisa a la Akvan.

—Bueno, Victoria, estás perfectamente —asiente mi hermana—. Como doctora solo te aconsejaré un poco de reposo y que respires aire fresco para el resto de humos de tus pulmones.

—Siento lo de tu boda —Tori tose levemente—. Es una pena.

—No te preocupes —niega Lauren con una sonrisa—. Afortunadamente, no hubo que lamentar nada. Intenta recuperarte y volveré más tarde a curarte esas quemaduras.

No pasan ni unos segundos desde que sale mi hermana hasta que entra la de Tori. Tamsin se asoma un poco y, al comprobar que su hermana está consciente, camina hacia nosotras. La rubia le sonríe con preocupación. Me levanto de la silla que había colocado frente a la cama y dejo que la Valquiria se siente.

—Os dejo tranquilas un rato —le sonrío a la morena y paso la mano por el hombro de la rubia—. Llamadme si necesitáis algo.

Las dos hermanas se quedan en mi habitación mientras yo bajo a reunirme con Lauren, Bo y Kenzi en el salón. Mi hermana tiene la cabeza apoyada en el hombro de su novia…esposa, pero no parece triste sino todo lo contrario. A pesar de que media boda ha sido un desastre, ella tiene una sonrisa de oreja a oreja. Me siento junto a ella, que me mira de reojo, y Bo me pregunta cómo está Victoria.

—Bien, la he dejado con su hermana —respondo—. Está un poco desconcertada, pero nada más.

—Pobrecilla —la Súcubo pega a mi hermana un poco más a ella—. ¿Se sabe cómo empezó el fuego?

—Dyson sigue olfateando la escena del crimen —comenta Kenzi mirando su móvil—. Si encuentra algo, vendrá a vernos.

Nunca me ha hecho mucha gracia Dyson, pero si descubre qué ha pasado, se lo agradeceré. Tengo bastante curiosidad por saber qué ha ocurrido, pero, teniendo en cuenta el historial celoso-pirómano de Alex, apostaría por ella. Tengo que averiguarlo.

—Lena, Tori quiere hablar contigo —comenta Tamsin bajando las escaleras.

Subo hasta mi habitación y la Akvan me pide que me siente junto a ella. Sonríe cuando lo hago y se incorpora sentándose en la cama para verme mejor. Sigue teniendo esas leves marcas de hubo en la cara y me dan ganas de pasar el dedo por su mejilla para quitarlas con cuidado. Me contengo y le sonrío aún con algo de pena por lo que le ha pasado.

—Mi hermana vendrá a curarte en un momento —le digo.

—Me dijiste que me querías —suelta de golpe.

No me esperaba que lo recordase y me quedo paralizada. Es verdad que lo dije y sí que lo siento. Quiero a Tori, pero no estaba preparada para decirlo en voz alta. Fue cosa del momento. Pensaba que la iba a perder y necesitaba que lo supiera, pero no ahora, no estas circunstancias. Estoy feliz porque sigue viva, pero me alegraría que no lo recordase.

—Fue un impulso porque creía que ibas a morir —explico—. No le des mucha importancia. Son cosas de la…adrenalina, mi hermana te lo dirá como doctora.

La cara de Victoria me dice que no era eso lo que quería oír. Me encojo de hombros, pero en realidad quiero volver a gritarle que la quiero. En lugar de eso, le digo que voy a descubrir qué pasó y salgo de la habitación antes de que pueda decir nada. Sé que debería decirle lo que siento por ella, pero no puedo porque todavía no estoy segura. Puede que solo piense que la quiero por la pelea y porque casi muere en la boda de mi hermana.

Como otras tantas veces, me dirijo casi sin pensarlo a hablar con la Morrigan. Ya es un acto inconsciente cada vez que pasa algo malo. Evony me atiende en seguida al saber que soy yo. Supongo que pensaba que venía a hablarle de los juegos, pero, al preguntarle sobre su hija, su gesto cambia.

—Desde que la dejé en casa tras la boda no la he visto —niega la Morrigan.

"¡Ha sido Alex!", mi cerebro dispara las alarmas. Tenía la esperanza de que Evony la tuviese controlada y sus coartada fuese sólida, pero ahora creo que es incluso más culpable. No entiendo por qué no ha intentado acabar conmigo directamente. Podría haber matado a mucha gente. Tendré que preguntárselo en persona…si es que ha sido ella y…si la encuentro.

He buscado en su casa, en el resto del complejo de las Sombras y hasta debajo de las piedras. He usado mis poderes de rastreo, pero parece haberse desvanecido del mapa. Me doy por vencida convencida de que volverá a aparecer pronto y porque quiero regresar con Tori, Tamsin y compañía…no vaya a pasar algo más.

—Lena, justo a tiempo —Lauren me recibe con una sonrisa—. He acabado con Victoria y me voy a casa con Bo.

—Eso, ve a darle amor a tu esposa —bromeo medio en serio—. Yo cuido de Kenzi y…

—No digas Tamsin, que ella se cuida sola —la Valquiria ríe asomando la cabeza por encima del sofá—. Y Kenzi se fue a dormir hace un rato. Mi hermana también está dormida…en tu cama.

—No pasa nada —sonrío—. Me quedaré en el sofá y así tú puedes dormir en la cama que hay al lado.

Las recién casadas se van a casa entre risitas y Tamsin se queda un rato en el sofá conmigo. La rubia empieza con el jueguecito de acariciar mi pierna y acercarse a mí lentamente. Intento ignorarla, pero me es imposible cuando se sienta a horcajadas y me agarra la cara para besarme intensamente. Recuerdo que su hermana está arriba y la detengo. Eso sí que es un movimiento ilógico. No quería que parase, pero tampoco que Tori se enfadase y… ¡Estoy hecha un maldito lío!

—¿Estás bien? —me pregunta la Valquiria con cara de preocupación.

—Tu hermana está arriba —respondo lacónicamente.

—Es verdad… —Tamsin se quita de encima lentamente y se sienta junto a mí—. No quiero que intente matarte de nuevo o lo haré yo.

La rubia ríe levemente, bromeando claramente. Me da igual que Victoria intente matarme si es lo que necesita, pero no puedo soportar que esté enfadada conmigo. Tamsin me mira con una mueca de fastidio y suspira. Supongo que las dos teníamos ganas de continuar, pero no podemos. Al menos, yo no puedo si su hermana está durmiendo a tan solo unos metros.

—Podemos hacer otra cosa —la Valquiria se queda pensativa—. ¿Quieres ver una peli o hablar de algo?

Me sorprende un poco ver a Tamsin tan calmada. Siempre he pensado que era más de acción y menos de ver una peli con tranquilidad. Supongo que la gente siempre acaba sorprendiéndome. El caso es que, teniéndola al lado, no me apetece ver nada más que a ella. Así que, me pierdo en sus ojos mientras la rubia espera una respuesta verbal. Le digo que prefiero hablar, pero no sé de qué. Me pregunta algo sobre literatura. Sin embargo, estoy demasiado ocupada mirándola como para saber qué ha dicho. Sacudo la cabeza y le pido que me repita la pregunta.

—No sé, son diferentes —respondo—. No puedo comparar a Washington Irving con Nathaniel Hawthorne. Quiero decir, me gusta La leyenda de Sleepy Hollow casi tanto como La letra escarlata, pero son tendencias muy diferentes. Imposible decidirse. ¿No crees?

—Estoy contigo, pero me gusta más la tendencia que sigue Irving —ella se encoge de hombros—. Es más…

Las dos nos giramos hacia la puerta al oír un golpe. No es como si llamasen sino como si alguien se hubiese golpeado contra ella. Tamsin vuelve la vista hacia mí frunciendo el ceño y pregunta qué ha sido eso. Como respuesta, me encojo de hombros y me levanto para ir a ver. Camino hacia la puerta seguida por la Valquiria y abro la puerta sin saber lo que se me viene encima. Me encuentro cogida por el cuello y empotrada contra la pared más cercana. Tamsin se apartó del camino para que no la arrollase justo a tiempo y mira la escena horrorizada antes de intentar quitar esas manos de mi garganta. Es como si me faltase el aire, pero estoy muy lejos de morir… En realidad, ahora estoy más cerca. Su cara empieza a mutar hasta que una Valquiria fija sus ojos en los míos y empiezo a morir muy lentamente.

—¿Qué le has hecho a Alex? —profiere Kahlan zarandeándome.

—¡Kahlan! ¡Para! —le grita Tamsin tirando de ella.

—¿Qué le has hecho? —repite.

—La estás matando. Así no te va a responder. ¡Para de una vez!

Es increíble la fuerza que tiene para ser una Valquiria tan joven. La rubia mayor no puede separarla de mí y estoy a punto de perder el conocimiento. No entiendo nada de lo que dice y noto como me falta el aire, como me pesan los parpados. En unos segundos habré muerto si Tamsin no puede apartarla de mí. Necesito un milagro. ¡Odín! ¿Dónde estás cuando te necesito, cruel dios de los dioses nórdicos? Me voy a pasar al "Team Zeus" como no me ayudes. Atente a las consecuencias. En realidad, debería de olvidarme de todos los dioses inútiles que no me ayudan y pensar como la Soul Keeper. Creo que soy más idiota que todos esos dioses juntos. ¿Cómo voy a poder hacer nada si, por mucho que sea la Soul Keeper, las Valquirias anulan mis poderes? Que digo yo, es un poco irónico que las únicas personas que conozco que me pueden matar sean algo así como "familia", una me quiera y la otra me odia, cosa que no entiendo. A saber qué le he hecho yo a Alex… No sé qué ha pasado, pero ya puedo respirar, con dificultad, y Kahlan está tirada en el suelo con la mano en la mejilla mientras Tori sacude el puño en el aire. Tamsin la mira como si estuviese loca.

—¿Le has pegado un puñetazo a mi sobrina? —duda la Valquiria confusa.

—Estaba matando a Lena —la Akvan se encoge de hombros—. Bueno, quizás tenía unas pocas ganas de hacerlo desde antes, pero se lo merecía.

—¿Qué demonios…? —no puedo decir nada más antes de que Kahlan se levante.

—¿Por qué has hecho eso? —le pregunta Tamsin a su sobrina.

—Porque ella casi mata a Alex —responde la pequeña Valquiria.


¿Qué os ha parecido? Gracias por las reviews y espero que haya más. Nos leemos próximamente...espero. :)