EDWARD POV

"Bella, no te vayas" – te volví a suplicar, mientras cogía tus manos y las aferraba a las mías. Bajaste la mirada y negaste lentamente con la cabeza

"Es necesario, Edward" – fue lo que dijiste y una pequeña lagrima se corrió por tu mejilla

"Por favor" – dije. Estaba dispuesto a pedirlo millones de veces si era necesario – "Bella, no te puedes ir, no podemos estar separados"

"Lo siento"

Y, dicho esto, desapareciste…

Desperté con un terrible sobresalto y un sonoro jadeo causado por el dolor…

Viajé mi desorbitada mirada hacia alrededor, aún sin despertar del todo, tratando de convencerme de que la pesadilla había terminado…

Una gentil mano, que se posó sobre mi frente y despejó de ella unos cuantos mechones de mi cabello, ayudó mucho para tranquilizarme. Levanté mi mirada para verle y toda posible angustia se disipó por completo al contemplar su rostro en medio de aquella oscuridad.

"Edward, ¿Estas bien?" – preguntó, con voz afligida. Seguramente mi mirada no había cambiado mucho aún.

La mundana satisfacción que sentí al pasar de una pesadilla a un sueño me dejó sin habla por varios segundos. Quería decirle tantas cosas, tantos secretos, tantas palabras, pero nada salió de mis labios. La paz que borboteaba de mí ser ahogó todas mis palabras y solo fui capaz de llevar a cabo una cosa: rodear su cuerpo con mis brazos y atraerla hacia mí.

Aunque sabía que ella no me iba a rechazar, fue demasiado paliativo el notar como sus manos y rostro se dejaban caer sobre mi espalda y pecho, respectivamente. Apenas y recordaba que horas antes había sentido dolor… en sus brazos ese sentimiento no existía.

"Bella" – logré decir al cabo de unos segundos y besé sus cabellos – "Perdóname. Hay tanto que te tengo que explicar…"

"Shh" – interrumpió, llevando uno de sus dedos sobre mis labios – "Calla. No hay nada que explicar, no hace falta"

Nuestras miradas se unieron y me pregunté, ¿Qué había hecho yo para merecerla? ¿Cómo podía haberme perdonado de esa manera tan generosa tras haberle hecho tanto daño?

"No. Claro que hace falta" – insistí.

Las cosas no podían quedar de esa manera

"Edward, no quiero recibir explicaciones""

"Pero yo si quiero darlas" – moví mis manos hacia sus mejillas y, con voz suave, agregué – "Es necesario que sepas toda la verdad"

Bella me escuchó sin interrupciones, conteniendo la furia desgarrante que se hacía notar en su mirada y en la rigidez de su cuerpo.

"He sido cobarde Bella, y te he fallado" – admití, cuando la historia había sido completamente contada y un silencio se había levantado entre nosotros – "Rompí mi promesa el mismo día en que la planteé y, aún no siendo digno de tu amor, he venido y me he atrevido a suplicar que me perdones…"

"Edward" – susurró, en el momento en que juntó sus labios con los míos en un frágil y breve movimiento – "Ya basta. Olvidemos, al menos solo por estas horas, todo lo que paso, por favor. Lo único que quiero saber es que me amas"

"Te amo" – le aseguré – "Claro que lo hago, jamás podría borrar de mí éste sentimiento"

El tener a Bella entre mis brazos, después de tantos meses, fue un alivio que me atemorizo… Tenía la extraña sensación de que aún estaba en un sueño y me horrorizaba la idea de despertar.

Bendito el cielo, no fue así.

Bella y yo estábamos unidos otra vez y, tal como había dicho Emmett, el estar ligados borró todo tipo de miedo causado por los posibles problemas que se avecinaban. Con la llegada del alba, me tuve que marchar de su lado.

"No te irás, ¿Verdad?" – quise asegurarme, antes de descender por la ventana.

Ella sonrió, como si mi pregunta se le hiciera realmente ridícula

"Al único lugar que iría en estos momentos sería al que tú me llevaras" – contestó

"Te veo en unas horas" – prometí, mientras depositaba un beso fugaz sobre sus labios – "Espero todo salga bien con tu madre"

Mi novia resopló fuertemente al momento en que ponía los ojos en blanco de manera teatral. Ambos sabíamos que la situación sería difícil y, sin embargo, no importaba (al menos, no mucho). Lo único primordial era que ambos estábamos juntos, el uno para el otro, y lo sabíamos perfectamente.

"Suerte con la Bruja" – deseó ella también.

Reí entre dientes e imité el gesto anteriormente hecho por ella. Cuando el momento de la despedida ya no se pudo prolongar más, me fui.

Llegué a la casa de los Newton y comprobé que Heidi aún yacía inconciente sobre su cama. Suspiré profundamente al verla y no era precisamente por que sintiera algo reconfortante, si no que, ciertamente, me dio pena…

Me deshice de aquel pensamiento, ella no se había tentado el corazón conmigo ni con Bella, ¿Por qué habría de hacerlo yo? Caminé hacia mi habitación y me dejé caer en la cama, en donde, por primera vez en todos esos meses, esperé la llegada del amanecer con felicidad.

BELLA POV

En cuanto la figura de Edward se perdió, corriendo y escondiéndose por el jardín para salir de mi casa, tomé la sabana que reposaba en mi cama y me la llevé al rostro.

Ahh…

Dudaba que hubiera en todo el universo un perfume tan delicioso como el de Edward. Suspiré profundamente, embriagándome de su fresco aroma y, al momento, el deseo de ir tras él y tomarlo entre mis brazos me invadió. Una noche no me bastaba para compensar todo el tiempo que no lo había tenido cerca. Ni cien vidas bastarían para saciarme de todo su amor…

Abrí mis ojos bruscamente como si, de un momento a otro, me hubieran dado una patada en el estomago para hacerme reaccionar y recordarme que mi cuento de hadas era imaginario y que pronto se acabaría, si no me apresuraba a aclarar las cosas.

Con tristeza, dejé caer la sabana sobre la cama y corrí hacia la esquina en donde todas mis maletas se encontraban. Miré hacia el reloj, eran cerca de las cinco de la mañana, y el viaje estaba destinado para dos horas antes del medio día, no tenía mucho tiempo entonces. Tomé el equipaje más grande y lo dejé caer sobre el suelo para poder abrirlo. Comencé a sacar toda mi ropa lo más rápido posible y, al cabo de unos minutos, ya tenía la primera maleta vacía. Me percaté cuando Esme y Alice llegaron a la casa. Nunca antes agradecí tanto el hecho de que mi madre les pidiera entrar a trabajar desde tan temprano.

Bajé las escaleras con pasos más torpes que apresurados

"Alice, necesito tu ayuda" – informé en cuanto tuve frente a mí a la pequeña hermana de mi novio.

No le di tiempo de preguntar más, en cuanto asintió, di media vuelta y volví a subir las escaleras a grandes zancadas. Alice me siguió el paso fácilmente (ella no era torpe) y, en cuanto entramos a mi recamara, cerré con seguro la puerta y le indiqué:

"Ayúdame a sacar todas mis cosas de los equipajes y a acomodarlas donde antes pertenecían" –

"¡¿No se va?!" – soltó con voz entusiasmada

"¡No!" – le aseguré y, perdiéndome por un momento en el recuerdo de su hermano, agregué – "¿Cómo podría alejarme de él, sabiendo que me quiere?"

"¡Oh, señorita, no sabe cuánto gusto me da que Edward…!" – sus alegres palabras me trajeron de vuelta a la realidad

"¡Si, si! Yo también me alegro" – interrumpí – "Alice, no hay tiempo ahora para ponernos románticas" – recordé – "Tengo que decirle a Renne que no me pienso ir y hay que dejárselo claro…"

Todas mis pertenencias estuvieron acomodadas por mi habitación, como si nunca las hubiera sacado de ahí, al cabo de una hora. Le di las gracias una vez más a Alice y ésta se fue, deseándome suerte y dándome un abrazo el cual correspondí de manera gustosa. Evité el ver a Renne hasta el momento en el que, sabía, Mike llegaría con Heidi y Edward.

El timbre sonó y los pies me temblaron al bajar por las escaleras, sin embargo, el tener a Edward ahí, mirándome a distancia, me borró todo tipo de inseguridad y me sentí reforzada. Miré fijamente a Heidi por un momento y traté de ignorar, lo mejor posible, la sonrisa perversa que tenía dibujado en su rostro

Maldita bruja, pensé.

Por el contrario a todo lo que quería hacer en ese momento, suspiré profundamente para calmar los deseos de matanza que me invadían, y planté mi mejor y más hipócrita sonrisa de amabilidad, en cuanto llegué frente a los que ya me esperaban

"Isabella, ¿Dónde esta tu equipaje?" – preguntó mi madre quien, por cierto, desde mi compromiso con Mike, había estado más que contenta conmigo.

Lástima que la felicidad le iba a durar tan poco.

"No hay maletas" – le dije, mirándole fijamente

"¿Cómo que no hay maletas?" –

"No hay maletas" – volví a repetir con más seguridad y, mirando hacia Mike, Heidi y Edward, solté – "No me voy de Forks"

Al momento en que mi voz se perdió en la estancia, pude presenciar varias cosas a la vez: la ira de Renne, la perplejidad de Mike, la cólera enloquecida de Heidi y… la mirada de paz por parte de Edward.

"¿Qué es lo que acabas de decir?" – siseó mi madre, tomándome del brazo, del cual me zafé rápidamente.

"Lo he pensado bien y he decidido que no me quiero ir"

"Bella, preciosa" – llamó Mike e ignoré el hecho de que me llamara preciosa, odiaba que me dijeran de esa manera – "Ya esta todo listo, he comprado una casa en Europa y las clases comenzaran en un mes y yo tengo negocios que atender allá, no me puedo quedar"

"Entonces, que te vaya muy bien Mike" – dije, de manera desinteresada – "Te deseo lo mejor"

"¿A qué se debe este repentino cambio, Bella?" – inquirió Heidi y, por su voz, era claro que sospechaba que algo había entre Edward y yo – "Estabas muy decidida hacía apenas un día"

"No te inquietes, Heidi. No se puede arrebatar a lo que uno ya tiene asegurado, ¿no?" – obviamente yo no lo decía por ella, si no por mí, pero era claro que Edward había cumplido muy bien su trabajo de hacerle creer que se había enamorado perdidamente de ella, que su pequeño cerebró no lo entendió.

"Por supuesto que no" – dijo ella, muy segura de si misma.

Me dieron ganas de reír cuando sus brazos se enrollaron alrededor de la cintura de mi novio mientras que éste solo tenía su atención puesta en mí.

"Bella, yo me tengo que ir, no me puedo quedar en este momento contigo" – anunció Mike con voz suave, como si pensara que su partida me hacía daño – "pero, no te preocupes, vendré pronto, te lo prometo. Mis negocios con los Hale aún están llevándose a cabo"

Me limité a asentir. Después de todo, él no era un mal chico. No era su culpa ser hermano de una persona como Heidi y, mucho menos, tenía la culpa de ser un idiota. La discusión con mi madre se alargó después de que la casa quedó a solas. No le tomé ni la más mínima importancia y dejé que se deshiciera en regaños… Nada importaba ya, más que el hecho de que ahora Edward y yo estábamos unidos.

ALICE POV

Camine regresó a mi casa con una enorme sonrisa en el rostro. Tenía que buscar la manera de platicar con Edward para escuchar lo feliz que estaba de haber regresado con Bella…

Al menos él si podía decir que su amor era correspondido.

Al llegar a mi casa me quedé a solas. Mis padres, junto con mis hermanos, habían salido a caminar. Una actividad que realizaban muy a menudo cuando la lluvia se los permitía.

Eso me daba más tiempo para pensar en él. Después de nuestra ilógica e infantil discusión que tuvimos hacía pocos días, no le había visto. Seguramente se encontraba muy entretenido con la tal María…

¡Idiota! No merecía que le extrañase tanto…

Con furia me froté los ojos al notar que unas lágrimas amenazaban con salir. Gruñí de la frustración. El llorar no era algo que me gustase ni algo que me enorgulleciera, ¿Por qué lo hacía entonces?

Un toque de nudillos llamó a la puerta y, realmente extrañada, me dirigí para ver de quién se trataba. Me quedé paralizada, sintiendo como un fuego lento recorría mi estomago, al verlo frente a mí

"Jazz" – musité, aún sin salir de mi pasmo. Él jamás había rebasado el límite del callejón en el que siempre nos solíamos separar – "¿Qué haces aquí?"

Pareció vacilar antes de contestar mi pregunta.

"En mi casa hay demasiados problemas… necesitaba hablar con alguien" – el silencio nos invadió por un momento, a lo cual él agregó – "¿Puedo entrar?"

"Si" – dije de manera titubeante. Dudaba mucho el que mi familia regresara pronto – "Adelante" – indiqué, mientras me hacía a un lado para permitirle el paso.

"¿Qué pasa en tu casa?" – pregunté, en cuanto estuvimos sentados en el sillón

"Mis papas están enloquecidos por que mi hermana se fue" – contó – "pero no quiero hablar de eso" – dijo, tomándome de las manos y provocando que mi corazón latiera rápidamente por el simple gesto – "Quiero pedirte disculpas por la forma en que te hablé aquel día…"

Me encogí de hombros, para restarle importancia

"Ya paso" –

"¿Fue tu amigo por ti?" – asentí, un poco vacilante al decidir si decirle la verdad o no.

Después de todo, Bella me había logrado a contar que él mismo había sido quien había llevado a mi hermano hasta la mansión de los Swan… ¿Lo habría hecho por amabilidad o por qué sabía algo?

"¿Y qué tal te fue?"

"Nada que se pueda considerar excitante" – dije, riendo por mi no mentira – "Y a ti, ¿Qué tal te fue con tu amiga la riquilla?"

"Nada como pasar el tiempo a tu lado" – mis mejillas se enrojecieron de manera que creí imposible. Intenté de tranquilizarme al momento en que me repetía una y otra vez que no mal interpretara sus palabras

No mal interpretes

No te ilusiones

Tranquila, toma esas palabras con su verdadero significado…

"¿Qué te parece si salimos a caminar?" – propuso, rompiendo mis cavilaciones.

Asentí de inmediato. Me puse de pie con la esperanza de que, al estar lejos de él, mis pensamientos pudieran acomodarse

"Deja que me quite el uniforme y me ponga algo más cómodo. En seguida vuelvo" – anuncié, quitándome el delantal y aventándolo hacia uno de los sillones.

Me sorprendí al encontrarme confusa entre qué ropa tenía que usar. ¡Vamos, es solamente un paseo con tu amigo! Me dije al verme, por primera vez en toda una vida, realmente obsesionada por verme linda. Tardé más de lo que solía en llegar de vuelta hacia la sala.

"Ya podemos irnos" – dije con una sonrisa, la cual se borró en cuanto vi el endurecido semblante de Jasper – "¿Y ahora qué te pasa?" – inquirí y al instante, su mano me mostró el paquete pastillas que Bella me había dado un par de días antes

¡Oh, mierda! Los había olvidado tirar.

"Vaya, Alice… no sabía que fueras tan buena amiga" –

Despegué mi mirada de la cajita blanca solamente para verle. Sus ojos color miel se clavaron en los míos como filosos cuchillos que atravesaron mi alma, ¿Qué era lo que estaba pensando?

"¿Qué insinúas?" – pregunté

"¿Yo? Nada" – contestó, pero su voz nadaba en medio de una abundante ironía – "Creo que al decir que la salida con tu amiguito no había tenido nada excitante, tenía un muy doble sentido. Lo lamento por ti"

"Jazz… no es lo que tu piensas" – comencé a decir

"No, no, no" – interrumpió, dando dos pasos hacia mi – "Tranquila, no tienes por que seguir fingiendo ser la niña inocente…" – calló por un instante, bajando la mirada para después, volverla a levantar y mirarme con mucha más dureza – "¿Sabes qué es lo que me decepciona? El hecho de que te estés acostando con alguien a quien ni si quiera, dices, es tu novio. Que es un tipo cualquiera, un amigo – bufó fuertemente al decir la última palabra y, después continuó – "¡Haberlo dicho antes! Tal vez también yo pueda gozar de los privilegios de tu amistad"

No me di cuenta del momento en que mi mano se movió para darle una cachetada. Simplemente lo hice. Lo que más me dolió fue que el golpe ni si quiera tuvo fuerza… No, fue completamente débil ya que yo me sentía demasiado aturdida, por el dolor que sus palabras me habían causado, que ni siquiera podía localizar mis pies.

La miel de sus ojos se enfrió de una manera que me carcomió los sentidos

"Eres un completo idiota" – solté y después, solo fui conciente de que sus brazos me habían enrollado fuertemente y que su boca se pegó a la mía con una deliciosa brusquedad.

Hola… jejejeje, si, ya sé que Jazz es idiota pero comprendan: el pobre encuentra pastillas anticonceptivas en el delantal de Alice ¿Qué más se puede imaginar? ¡Ja! Todas (o al menos casi todas) cayeron con la idea de que esas pastillas habían sido dadas a manos de Alice solamente para que Bella se embarazara, ¡Pues no! (recordemos que la tipa esta bañada en dinero y puede ir a comprar toda una farmacia si así lo quiere, así que Bella no saldrá embarazada, al menos no por el momento :-P) Esas pastillas tenían un motivo más problemático (el cuales ustedes ya leyeron, muajamjajaj)

Lo siento u.u Aunque lucho no puedo controlar mi lado malvado. ¡Amo las peleas entre las parejas que se aman tanto!

En fin. Un saludo a todos y muchísimas gracias por todos sus reviews.

Atte

AnjuDark