Capítulo 29.- El show de los tres chiflados.

Flack back:

El olor a muerte y destrucción invadía cada rincón de ese destruido lugar; el mayor de los herederos de Sparda se encontraba de pie, observando el sombrío y solitario escenario, no quedaba nadie vivo..

Tal como y lo temía; no era más que cuestión de tiempo para que la noticia se esparciera, tal vez llegando a oídos de sus enemigos, todos querrían ese preciado objeto.

Amo Vergil, hemos escuchado sobre unos disturbios ocurridos en la zona sur de la ciudad, hay una gran posibilidad que Dante se encuentre allí y por consiguiente ..el sello - informaba cierta hechicera, posándose a unos cuantos metros tras él.

Haz lo que tengas que hacer – ordenó el medio-demoni, sin más –nos movilizaremos a Eibon city, para dar inicio a los preparativos para la guerra y el ritual, en cuanto a ti; no contamos con mucho tiempo, tráeme esa piedra..

Como ordene.

Fin del flash back.

Mientras tanto, un extraño trío se encontraba sentados alrededor de una mesa, en una semi-vacía cafetería de la zona sur de la ciudad, para investigar sobre el desastre ocurrido hace poco en aquél barrio, el caballero demoniaco se mantenía inexpresiva, pero con un aire de enfado y de estar harta, con la mirada fija hacia la ventana, mirando a través de ella un desastroso paisaje; incendios por aquí, alguno que otro patético humano herido, cadáveres por allá, un escenario de ruinas y escombros alrededor, autos convertidos en chatarra, nada que le fuera de interés, sólo importaba encontrar algún indicio que le permitiese cumplir con su misión.

Justo en frente suyo, se encontraban sentados dos de los descendientes de la última generación, quienes habían decidido acompañarla en su tarea, ¡Eso era genial!, ahora tenía que cargar un par de idiotas que tal vez la harían atrasarse.

Ninguno de los dos acompañantes estaba con ella porque disfrutasen de su compañía exactamente; el menor de los gemelos Inozzence la había estado siguiendo por todo el camino, si esa mujer se encontraba con su hermana, había una gran probabilidad de que intentase asesinarla, debía detenerla, llevándose consigo al joven Abhinab, el cual había prometido a la antes mencionada Virginea cuidar que ese muchacho no hiciese algo estúpido, era su responsabilidad ahora.

El aire de tensión que destilaban esos sujetos era notorio, ni siquiera los meseros habían tenido el valor de acercarse, era la segunda vez en el día de hoy que tenían que lidiar con clientes tan.., primero con un grupo de personas que tenían facha de.. asesinos a sueldo, una de ellos parecía haber sido atacada por un animal salvaje.., estos tenían un aire mucho más intimidante, en especial por la ballesta que cargaba uno, y las armas blancas de la señorita, el único que aparentemente era menos hostil, y el más extraño, vestía unos atuendos bastante llamativos, parecía una rara mezcla entre un gitano, un hippie y un gurú,.., ¿acaso habían visto bien? le faltaba un brazo.

Esos sujetos dan miedo, ¿acaso no podemos tener un cliente normal hoy?.- decía una mesera..

─¡Lo que faltaba! – exclamaba otro empleado

Primero esos sujetos de la mañana nos quitan toda la reserva de helado de fresa del mes, y esa mujer que traía esa bazooka..– comentaba otro.

El singular trío no pudo evitar desviar su atención hacia la conversación entablada por el personal del establecimiento, desviaron la mirada hacia la hechicera, la cual ya se había incorporado, dirigiéndose rápidamente hacia los empleados.

Tomó sorpresivamente al autor de esas palabras del cuello de la camisa, mientras la punta afilada de su arma rozaba su garganta.

─Ahora, dime lo que sabes..- ordenó.

─Por favor, disculpe a nuestra amiga, tiene problemas con la regla, ya sabe cómo se ponen las mujeres en plan de asesinas - comentaba Fabriccio, interponiéndose entre la dama y el pobre desgraciado que estuvo a punto de ser torturado, recargándose en el hombro del aterrorizado mesero, haciendo a un lado a la guerrera.

-La enfurecida hechicera enrojeció el rostro al escuchar tales palabras Más te vale no poner a prueba mi paciencia, crío.. o te arrancaré la lengua! – vociferó.

─¿Lo ve? – decía el pelirrojo, divertido, dibujando en su rostro una amplia sonrisa, dándole un leve codazo al aterrorizado mesero.

─Dígame, ¿qué sabe de esos sujetos? – preguntó el chamán, apartando a la guerrera que ya se preparaba para estrangular al menor de los Inozzence.

─Eh.. esa mujer armó un alboroto aquí, venían cinco personas más con ellas, entre ellos una chiquilla y dos personas armadas, un sujeto albino y una mujer de pelo rubio, se fue corriendo.. media hora después escuchamos explosiones ..–hablaba el empleado, temblando.

─¿A dónde se fueron? - interrogó Diana

─Sólo sigan el rastro de sangre, tal vez los lleve hasta ellos - respondió el camarero, acto seguido, el caballero demoniaco dio media vuelta, saliendo del establecimiento, siendo seguida por el joven Inozzence.

─A veces se atrapan más moscas con miel que con alpiste - comentó el hindú, sacando de su cartera unos cuantos billetes – tome, buen hombre – hizo una pausa Si alguien pregunta, Jamás nos ha visto – torció ligeramente los labios, para luego marcharse y buscar a sus compañeros.

Fue así como los tres chiflados emprendieron una caminata en línea recta, siguiendo el rastro de destrucción, con la esperanza de encontrar algo, un indicio, una pista útil para completar la misión, tenían el tiempo contado, cada minuto contaba, la dama aceleraba su caminar, esto era simplemente inaudito, encontrar esa gema le tomó años, AÑOS, ahora tenía menos de noventa y seis horas para hallarla, esas cosas estresarían hasta al sujeto más calmado y relajado.

─¡Hey! Si estamos investigando este caso juntos, al menos deberíamos tratar de llevarnos bien - proponía el muchacho de ojos verdes.

─¡No, la que está a cargo de esta misión soy yo!, es mi trabajo, ustedes dos me estuvieron siguiendo durante más de cien kilómetros, y si siguen aún con vida es porque mi amo no me permite atravesarte el cráneo - sentenció la guerrera, acelerando aún más el paso, sin siquiera mirarlos, dejándolos atrás.

─¿Qué hay con Vergil?, él no está aquí, se ha ido solo a Eibon City con el conde de Fritz, para su noche de pasión - comentaba Fabriccio, bastante burlón No es que dude de sus intenciones bélicas, pero ¿por qué se dirigiría solo, sin un ejército, hacia la ciudad donde está su enemigo o su hermano? a mí se me hace que solo quiere ocultar su lado homosexual.

-La dama se detuvo un segundo, volteando a ver de reojo al molesto muchacho El amo Vergil puede con cualquiera, a diferencia de ti que necesitas de mi para no lastimar tus pobres deditos - respondió mordazmente.

-El pelirrojo dibujó una enorme sonrisa de oreja a oreja en su rostro – Ya veo, sirvienta de tiempo completo, no solo te acostaste con el conde, sino también le das servicio completo a Vergil en las noches – comentó, con cierto tono de burla en su voz.

─¡Retira lo dicho o me veré obligada a terminar lo que deje pendiente en la guarida! – ordenó la mujer, con la sangre acumulada en sus mejillas.

─¡Aha!, ¡te gusta Vergil! – afirmó el muchacho de ojos verdes, una sonrisa triunfal adornaba sus cara, había encontrado su debilidad, y la explotaría hasta sacarle la última gota.

─¡T-tonterías!, se nota el poco aprecio que le tienes a tu vida, niño. -exclamó la joven con el rostro enrojecido a más no poder.

─De no ser así, ¿por qué te enfadarías cada vez que alguien dice algo negativo sobre tu maestro? -Inquirió el pelirrojo, aun manteniendo esa sonrisa:

"Diana y Vergil, sentados en un árbol, Se abraza, Dante te lo quita, entonces Vergil y Dante se besan, mientras que el conde los retrata~" – comenzó a cantar en voz alta.

Gran error, el caballero demoníaco se volvió contra él, lanzándole una daga, que si no fuese porque el hubiese esquivado torpemente ese proyectil, estaría muerto..

Fue allí cuando los ojos de Fabriccio se encontraron con una furica guerrera que venía aproximándose hacia su dirección, el muchacho corría, intentando escapar, esquivando las cuchillas de viento que su compañera le lanzaba, a la vez que bailaba sensualmente, moviendo las caderas al estilo de Shakira, eso la enfurecía aún más, haciendo fallar su puntería, la persecución duró un par de minutos, el joven de ojos verdes corría lo más rápido que podía, ocultándose de tras las estructuras que aún quedaban en pie, debajo de los destruidos autos, se asomaba para hacerle muecas a la hechicera, que le lanzaba dagas, ataques mágicos e invocaba copias de sí misma para que fueran por aquel insolente..

Mientras tanto el hindú, que permanecía neutral observaba la escena con fastidio, dio un hondo suspiro y se dio un manotazo en la frente:

-Que los dioses me den la paciencia y las fuerzas, sobre todo las fuerzas para detener a este par- se decía en sus adentros.

La guerrera, habiendo perdido los estribos, arremetió con una cuchilla de viento dirigida contra el pelirrojo, aunque el ataque iba dirigido hacia su persona, este había fallado, pero su nuevo objetivo fue el hindú, siendo este el daño colateral, el ataque había pasado peligrosamente cerca de su mejilla, rozándola, causando un pequeño corte superficial en su piel, esto ya era el colmo.

─¡YA BASTA!- el chamán, fuera de sus cabales vociferó, con una expresión seria pero igual se notaba su enfado ─¡Su pequeño juego del gato y el ratón ya me tiene harto! - así intervino frente a Diana, ya que el joven Inocenze se encontraba escondiendo de tras de él, usando su campo de fuerza, separo a los dos Compórtense, así no es como se deben tratar los compañeros de equipo, dejemos de perder el tiempo, cada minuto es importante para recuperar la gema y evitar que caiga en manos enemigas, y lo saben muy bien los dos – prosiguió ─¡ahora.. más le vale comportarse o yo me encargo de que se comporten! – dijo, la vez que su brazo era cubierto por llamas.

El menor de los Inozzence se incorporó para agradecer la ayuda a Aakesh, que lo había mirado de reojo, en cuanto a Diana, por más que detestara admitirlo, tenía razón, no tenían tiempo que perder, lo más importante era completar la misión, ¿Cómo pudo haberse dejado llevar por esas tonterías? ¿Cómo pudo caer en el juego de ese crío?, cruzó los brazos, orgullosa, sin siqueira voltear a verlos.

Transcurrieron un par de minutos, en un incómodo silencio, continuado con la caminata, cuando fueron sorprendidos por una horda de demonios de bajo rango, apareciendo por todas direcciones, se abalanzaron sobre aquél trío, al que no les fue difícil eliminarlos, el joven Inozzence utilizando su bayesta disparó a cuantos como pudo; el joven Inozzence, utilizando su bayesta disparó a cuantos como pudo, mientras el joven mago lanzaba bolas de fuego, incinerando a los seres infernales, Diana desenfundó sus armas, aproximándose hacia los demonios, para cortarlos en pedazos.

Habían transcurrido unos pocos minutos desde su pequeña discusión, continuaron caminando a marcha acelerada, con un incómodo silencio acompañándolos, cuando fueron sorprendidos por una horda de demonios de bajo rango, apareciendo por todas direcciones, los tenían rodeados, Empezaron abalanzándose sobre aquél trío, el joven Inozzence usando su ballesta arremetió contra unos demonios que se lanzaron sobre él, terminando por ser atravesados por las flechas, el chamán, lanzo bolas de fuego, incinerando a aquellas criaturas que fueron alcanzados, en cuanto a Diana desenfundó sus kamas, con gran fiereza coroto a los demonios que se le ponían enfrente, no les fue difícil eliminarlos, no representaban nada especial, solo erran demonios de clase baja, esbirros desechables.

─Pero que sorpresa - decía una voz masculina Parece que traer simples demonios para encontrar pistas no fue tan mala idea - afirmó.

La mirada de aquél grupo se desvió hacia la procedencia de esa voz; era un hombre, un simple hombre, visiblemente joven, tenía una negra cabellera peinada hacia atrás, vestía un elegante traje de oficina que consistía en; un saco y pantalones negros, camisa blanca, corbata y zapatos del mismo color, en sus manos cargaba un maletín, se encontraba en la azotea de uno de los pocos edificios que aún quedaban en pie.

-dio un suspiro, al mismo tiempo que se acomodaba los anteojos –Parece que llegaré tarde a la reunión de las seis, ¿pero qué se puede hacer?, trabajo es trabajo.., pero que sorpresa, ¿Quien diría que me encontraría a los traidores aquí?, …un momento a ti te conozco, la prostituta de Crestsword, la apreciable dama que disfrutaba de la "compañía "del maestre en las noches – comentó sarcástico, torciendo ligeramente los labios, chasqueó los dedos, en ese mismo segundo un vortex fue abierto, tras él, dejando salir a más criaturas infernales, pero esta vez no eran los demonios de bajo rango, sino que eran enormes seres antropomórficos de gran tamaño, y aspecto revulsivo. Bien chicos, tráiganmelos, a nuestro amo le encantaría verlos de nuevo.

─¡Aha!, ¡lo sabía, si te acostaste con el conde! – aformó el joven de ojos verdes, divertido.

─¡Cierra la boca! –Ordenó la dama –Primero me encargaré de ese insolente, luego te daré una paliza crío - sentenció, manteniéndose en guardia, empuñando sus armas.

─No hay necesidad de tanta violencia, hay un niño presente - una diminuta figura que se ocultaba tras aquél sujeto se mostró, era un pre-adolescente, el cual vestía una túnica blanca ... así que sería mejor que se dejaran morir rápido.

La horda de seres infernales realizó el primer movimiento contra ellos, atacando todos a la vez:

─¿Pero qué…?- fueron las únicas palabras articuladas por Fabriccio antes de dispararle a uno de los entes demoniacos que se le había abalanzado, había conseguido darle a la cabeza matándolo instantáneamente, alzó su mirada, topándose con más de esas criaturas que se le vencían encima, hizo lo que cualquier persona haría.., hacerle caso a su instinto de auto-conservación escapar, intentando escapar de las garras de los demonios, corría lo más rápido que podía, disparando a los seres que trataban de alcanzarlo, pero fue inútil, lo habían atrapado, se preparaba para disparar nuevamente, pero estaba siendo jalado con fuerza hacia ellos, obligándolo a soltar su arma y ser arrastrado..

El caballero demoniaco, que luchaba salvajemente contra aquellos demonios, propinando cortes a sus adversarios, miró de reojo a su compañero, que había caído a unos metros de ella:

─¡AUXILIO! - gritaba el pelirrojo, tratando con todas sus fuerzas, resistiéndose a ser llevado por aquellos seres, arañando el suelo –¡AYUDA!

─¡DEJA DE LLORIQUEAR! - le contesto fríamente la hechicera, regresando la atención a su pelea – DEMUESTRA TU VALÍA COMO GUERRERO, O AL MENOS MUERE COMO UNO!

─¿QUÉ? ¡Por favor, no me dejes morir solo! Ok, retiro todo lo que dije de ti, de Max y de Vergil - gritaba Fabriccio desesperado Sólo sálvame, ¡prometo no volver a burlarme de ti!

Entonces Diana, lanzo invocó una chuchilla de viento contra los brazos que jalaban al joven pelirrojo, una vez liberado, se arrastró torpemente para alcanzar su ballesta, con el cual, mientras los demonios, gritaban de dolor por sus miembros perdidos, fueron atravesados con algunas flechas que el menor de los Inozzence disparó.

─Aceptaré que te tragues tus palabras esta vez, hasta estas cosas merecen comida de mejor calidad - comentaba la guerrera –Un ser tan cobarde como tú me repugna.

El joven chamán observaba de reojo a sus aliados, observando con tranquilidad a su amigo, a quien estaba por ir a ayudarlo, no fue necesario, ahora estaba seguro, canalizaba su energía, para arremeter contra la horda de demonios que los atacaban, miró de reojo a sus aliados, un poco más aliviado, utilizó su magia para arremeter contra la horda de demonios que lo rodeaba, desatando con furia y poder sus llamas, reduciendo a cenizas a los seres infernales..

El trío de guerreros se juntó, cuidándose las espaldas el uno al otro, en guardia .. para enfrentar a los demonios que aún quedaban en pie..

De repente una melodía resonó en todo en el lugar, "para Elisa" de Ludwing Van, proveniente del celular del invocador, inmediatamente sacó aquél aparato de su bolsillo, para contestar.

─Oh - exclamo- Claro.., aha.., Ok.., entiendo.., como usted diga... Ya voy para allá, también tengo asuntos importantes que comentar con usted, .. por supuesto..., hasta luego –decía el misterioso hombre trajeado, para después colgar y guardar su teléfono –Mis estimadas presas, lamento y espero que me excusen, pero tengo asuntos importantes que atender y no puedo darme el lujo de divertirme, necesito ir a una reunión importante a la que no puedo llegar tarde o seré despedido – se excusó –Adonis, querido... ¿te molestaría encargarte de estas molestias?-interrogó, dirigiendo su mirada al infante que lo acompañaba, el cual asintió Llámame cuando termines para que mande a alguien a recogerte, si es posible seré yo personalmente quien te recoja - acto seguido, dio media vuelta, dando un salto como impulso para correr a gran velocidad, yendo por los techos de los edificos.

El infante dio un profundo rugido gutural, similar al de una bestia o un león, al mismo tiempo que sufría una rápida metamorfosis que tiño de rojo el iris de sus ojos, poco a poco, su cuerpo empezaba a cambiar: sus uñas comenzaron crecer hasta volverse garras, fue rodeado de una aura pesada y extraña, visible a simple vista, y había crecido un poco más, haciéndose notar más músculos en su cuerpo, así como más cabello.

Esto será interesante..- pensó la hechicera en voz alta, manteniéndose en guardia.


Notas de autor; espero que esto les haya gustado, mencioné a la cantante Shakira, su imagen no me pertenece.

hice mención a Ludwing Van Beethoven (espero no haber escrito mal), uno de mis comprositores favoritos.

Leilael: pronto pondré el capítulo que te prometí, espero que te agrade.

Lempicka: enserio, significa mucho para mi tu ayuda, eres genial.

Diosa Luna; tu fanfinc en parte me sirvió de inspiración, eres una gran escritora.

MaryAnne Stripes: puede que recibas buenas o malas críticias, pero tu finc ha sido mi principal inspiración, no dejes que comentarios hirientes te desanimen, yo creo en ti.

ustedes son mi inspiración, también mis lectores, les agradezco por tomarse la molestia de leer esta historia, los quiero mucho.

Boudica, espero actualizar pronto.