Pequeñas historias
Capitulo 29
Extraña apuesta
Hola ¿Cómo están ? Espero que bien bueno se que debo mucho pero se atravesó el cumpleaños de una amiga feliz cumpleaños Julchen espero les guste
Pareja Macau x Nyo Chile
Para Julchen Awesome Bieldmitsh
—¿Vamos que esperas?— dijo una joven mexicana a su amiga chilena
—Pero es que…
—Una apuesta es una apuesta Adriana come que no te acobardes ahora tipa — dijo una joven polaca
— ¡Pero apenas lo conozco recién nos hicimos amigos !— respondio toda roja
—Debiste pensar eso antes de decir que Kirby es un pokemon— dijo una chica rusa
— ¡Pero es que míralo! ¿Es o no un pokemon?
— ¡NO!
—Denme tres razones
—¡Te hemos dado más de un millón! Empezando porque no sale de una pokebola, así que anda y haz lo que tienes que hacer
—Pero…
— ¡SIN PEROS!
—Ugh, está bien…
La razón de todo este aquelarre era una simple apuesta resulta que esa apuesta era que si perdía debía darle un beso a un chico y era al primero que se les cruzará en el camino. Claro, que ahora era a la fuerza, todos en la academia mundial estaban obsesionados con que ella y uno de los que estaban de intercambio por un mes n debían sentir algo uno por el otro, sin embargo, ella bien sabía que no sentía absolutamente NADA por el solo eran AMIGOS y eso no iba a cambiar JAMÁS
—Está bien, Adriana vas, lo besas, y no le vuelves a hablar nunca más en la vida— se decía en a sí misma aunque el joven en cuestión era muy amable y se llevaban muy bien ninguno de los dos tenía otras intenciones más que una simple amistad sin mencionar que el vivía del otro lado del mundo
Total que se acerco a donde el y sus hermanos conversaban si es que se le podía llamar conversación civilizada a la pelea que su hermano mayor tenía con su hermano menor ya que este último había gritado que el mayor tenia hemorroides y no sé qué burradas más mientras que el de enmedio trataba de detenerlos
— Lin ¿Podemos hablar un segundo?
— claro , Adriana — respondio con su amabilidad acostumbrada luego miro a sus hermanos que por alguna razón olvidaron su pelea y se miraron entre sí — traten de no matarse mientras vuelvo
El chico siguio a su compañera de clases ninguno decía nada, cosa extraña ya que siempre tenían un tema de conversación. A mitad de camino, se encontraron con dos profesores. La profesora Carreiro se sorprendió al ver al macaense y la chilena, juntos, tanto que tuvo que contener su emoción, ya alejados, le dijo al profesor Sondervan:
— ¿Lo crees? Ellos dos, ¿Juntos?
—Jajaja— rió el belga no lo sé Isa nunca hubo otro acercamiento que no fuera de amigos
— ¿Y si fuera así?
—Bueno, no lo sé será mejor irnos conociéndote podrías asustarlos — el belga se llevó a la española de ahí
Adriana y Lin llegaron a un sitio donde nadie podía verlos, literalmente, ya que Lucia, Felka y Anya estaban escondidas para asegurarse que Adriana cumpliera con su apuesta.
—Bueno, ¿De qué quieres hablar?
—Pues
Los sonidos de un beso y risitas se escucharon en el ambiente, las cuales reconoció rápidamente, girando los ojos.
—Escucha, eres un buen amigo me caes muy bien, y sabes que puedes contar conmigo para lo que sea
—Eso lo sé—dijo con una sonrisa inocente — sabes que es mutuo
—Sí— la chica estaba impacientándose, por el ruido que hacían sus amigas—Y pase lo que pase, eso no va a cambiar ¿Entendido?
—lo entiendo
—quizas me termines odiando—dijo
— ¿Perdona?
—Nada—dijo, con una sonrisa de satisfacción, que se borró cuando escuchó el carraspeo de una de sus amigas"No puedo creer que vaya a hacer esto"
El asiatico comenzó a preocuparse por dos razones una sus hermanos quiza esten matándose dos noto a su amiga roja como un tomate de los que cultivaba la profesora Isabel—¿Estas bien? , Me preocupas parece que tienes fiebre
—si, si estoy bien yo ... — ya no le dio más vueltas y le dio un beso piquito toda roja y el ni se diga fue una sensación extraña para ambos fueron los cinco segundos más eternos de sus vidas
— yo... Yo ... No sabia que ...
— Lin yo ... —en ese momento escuchó tres carcajadas distintas.—Ohh, vamos a ver cuánto quieren reírse— decía ella, persiguiendo a sus amigas, quienes huian muriéndose de risa.
El asiatico se quedó allí, solo. Regresó por donde vino, sin decir palabra alguna.
Al volver con sus hermanos
— ¿Y? —preguntó Xiao, golpeteándolo con el codo en su estómago, suavemente—¿Qué "hablaron"?
—Ohh—el miro al cielo — cosas de la clase nada en especial — sonrió levemente quizás haya sido un arrebato o quizás el inicio de algo más
hasta aquí lo dejo espero les haya gustado nos leemos pronto
