¿Cómo debía sentirse? Estúpido, enojado, frustrado o traicionada ¿Qué emoción predominaba en el caos? Cuando solo podía sentir la enorme opresión en el pecho que lo estaba destrozando. Ya había pasado por todo ese proceso de duelo antes. Perder toda esperanza de que Hermione le amara era un proceso tan fuerte como si se tratara de la muerte física del ser amado.
Unos meses atrás paso por todas las etapas de su duelo; negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Aun ahora todavía vivía con todas las secuelas que le dejara la irremediable perdida de la mujer que amo desde su adolescencia.
Había pasado por la negación ante la noticia devastadora de que Hermione, su Hermione estaba enamorada de Malfoy, su más odiado enemigo. Centrándose en la negación intento convencerse a sí mismo que no era posible que algo como eso ocurriera, todo debía ser un mal sueño, una maldita broma del destino. Esperaba despertar de un momento a otro y darse cuenta que nada de eso era real, que todo era producto de una mente retorcida que se burlaba de él.
Después vino la ira, esa maldita rabia al verlos juntos, al confirmar que por mucho que se negara a aceptar lo que ocurría eso no cambiaba el hecho de que estaban comprometidos y próximos a casarse. Fue cuando sucumbiendo a su rabia le había gritado en San Mungo a Malfoy que Hermione había estado primero desnuda en su cama, aun cuando fuera solo una verdad a medias lo que había insinuado en aquel momento, porque quería herirlo, que al menos sintiera una mínima parte de ese dolor que lo estaba consumiendo.
La negociación llego de la mano con Harry, con sus afirmaciones, reviviendo recuerdos de su pasado, recordándole que Hermione siempre habían sido parte de sus vidas y merecía ser feliz aun cuando no fuera a su lado. Se presentó a su boda con el corazón destrozado en un puño y murió un poco al verla enlazar su vida a otro hombre, hasta ese momento, muy en el fondo se había afianzado a la vaga esperanza de que en el último momento ella se arrepentiría.
La depresión vino después, trato de ahogar su dolor en alcohol, bebió copa tras copa después de verla bailar en su fiesta de bodas con esa sonrisa radiante en el rostro en brazos de su marido. No pudo parar hasta quedar inconsciente. Quería olvidarla, quitarse del corazón su esencia, borrar de un plumazo todos esos años en que cultivo esperanzas. Se encerró por varios días en su casa, apenas comió y durmió, el tiempo se le iba en ver esa primera foto que se tomaran juntos en su primer año en Hogwarts.
Se aferró con todo su ser al consuelo de saberla feliz, por mucho que odiara al hombre que se la había robado, llego así la aceptación de que la perdió definidamente, aunque en realidad nunca fue suya. Sabía que no la olvidaría que su amor siempre estaría presente, pero esperaba que en algún momento dejara ser un cariño que le causara dolor.
Dejo que Daphne entrara en su vida, para darse la oportunidad de seguir adelante. No la amaba, pero su presencia le daba una calma de la que hacia mucho tiempo no había disfrutado, pero ahora la poca paz que había logrado se rompió en un sonido sordo que lo dejo aturdido y de nueva cuenta adolorido.
No soportaba estar pasando de nueva cuenta por lo mismo, tener que aceptar que había sido tan ciego y estúpido como para no darse cuenta que el hombre que de verdad amaba la castaña no era otro que su mejor amigo Harry.
Las revelaciones de Ginny habían destapado la caja de pandora y con ella todos los males del mundo, al menos para el. Estaba seguro que Harry ni siquiera sospechaba sobre los sentimientos que tenía Hermione hacia su persona, de otro modo, no la hubiera dejado llegar tan lejos.
¿Cómo fue tan ciego? Para no ver todas las señales que fue mostrado Hermione con el paso de los años. Ahora que sabía la verdad, todo parecía presentarse ante sus ojos con nuevos matices. En el fondo de su ser lo había sospechado, de ahí que sus miedos se hicieran presentes mientras se escondían del innombrable y era su turno de proteger el guarda pelo.
Sentado en el piso con la espalda pegada a la pared, Ron se veía completamente derrotado. Habían pasado tres días de la confesión de Ginny y se encontraba devastado en todos los sentidos.
Intento por todos los medios localizar a Harry, pero Neville se había negado a decir su ubicación porque ese fue el deseo expreso del pelinegro, quería estar solo para poner asimilar que su vida se había roto definitivamente por la traición de su mujer. Lejos estaba Potter de imaginar que eso era la punta de iceberg. Aun a pesar de negarse a decirle donde estaba le había prometido transmitirle que deseaba verlo con suma urgencia.
Por eso seguía encerrado en su casa, esperando por una respuesta. Sentía la urgencia de sacar de alguna manera todo el veneno que le estaba consumiendo.
Pensando las cosas de manera fría Ron hubiera preferido mil veces perder a Hermione por Harry, aunque el dolor hubiera sido similar, tendría la certeza que estaría en buenas manos, que la cuidaría y protegería aun con su vida. Lo que no podía decir de Malfoy, que era un ser despreciable y manipulador que incluso había empleado el chantaje para tenerla, sin importarle en lo más mínimo su bienestar y sentimientos. La estaba utilizando para limpiar su podrido apellido de mierda.
De no saber que estaba embarazada a esas alturas se hubiera presentado en su casa para sacar a Hermione del infierno que seguramente estaba viviendo al lado de un hombre que la obligo a casarse, aprovechándose de los fuertes sentimientos que tenía hacia Harry. No toleraba siquiera pensar en lo que vivió en los últimos meses, estaba lleno de rabia e impotencia.
Había dejado abierta la pequeña chimenea de su hogar para que Harry pudiera llegar por red flu. Por eso el pelirrojo supo en cuanto las llamas verdes crepitaron que al fin había llegado.
No se movió de su lugar, el dolor que sentía en su pecho se había hecho algo tan físico que, aunque hubiera querido levantarse rápidamente no lo hubiera logrado. Tenía la cabeza inclinada y sus brazos recargados en sus rodillas, su cabello rojo despeinado, cubría buena parte de su rostro, ocultando sus ojos azules.
El silencio era denso cuando Harry se apareció acompañado de Neville.
No tardaron en ver a Ron sentado con la espalda apoyada en la pared opuesta, su apariencia no era la mejor, por lo que Harry se alarmo de inmediato.
-¿Ron? -Le llamo con aprensión dando un par de pasos para acercarse.
-Sera mejor que te vayas Neville. -Pidió. Su voz sonó fría, incluso aburrida.
-No creo que sea buena idea. -Se limitó a decir Neville con desconfianza, algo en el tono de voz del pelirrojo no le dio buena espina.
-Estaremos bien. -Le dijo amable el pelinegro. -Te agradecería que nos concedas un tiempo a solas.
Harry se había girado para ver al castaño a los ojos, para tratar de tranquilizarlo. Sin agregar nada mas solo había hecho un movimiento de cabeza antes de marcharse de nueva cuenta por red flu.
El pelinegro estaba comenzando a preocuparse. No sabía muy bien que esperar de esa reunión, había imaginado que Ron le querría hablar de su hermana, pero por lo que podía ver debía ser otra cosa, seguramente grave por la apariencia abatida de su amigo.
-¿Estas bien Ron? -Pregunto acercando más a su amigo.
Hasta ese momento levanto el rostro, permitiendo que viera su rostro pálido y sus ojos enrojecidos y tristes.
Una carcajada amarga salió de la garganta de Ron. -Todo esta mal, Harry. Todo es una mierda. -Sus puños estaba apretados, todavía descansando en sus rodillas.
-Todo es una mierda. -Repitió, dándole la razón. -Lamento no venir antes. -Se disculpó.
Ron se encongio de hombros restándole importancia. No era capaz de mirar a su amigo directamente sin sentir que la bola de plomo que se mantenía en su estómago no quisiera estallar en mil pedazos, sin embargo, toda calma se rompió de repente como si de una burbuja se tratara.
-Ella siempre te amo. -Sus palabras eran amargas. Lagrimas corrieron de nuevo por sus ojos, ni siquiera se preocupó por limpiarlas, las dejo seguir su camino por su rostro.
-Si me amara, no me habría engañado de esta forma.
Potter seguía de pie a poca distancia de su amigo. Su cuerpo se tenso de repente y apretó los dientes hasta que estos rechinaron, por las palabras de su amigo, imagino que se refería a su esposa infiel.
El pelirrojo meneo la cabeza. -No hablo de Ginny.
Harry se mostró confundido. -¿Que?
Lentamente se levantó Ron, tomando como soporte la pared que tenía a su espalda. Hasta que no estuvo completamente erguido busco los ojos verdes de su acompañante.
-Hermione. -Pronunciar su nombre le quemaba la garganta y estrujaba de nueva cuenta su corazón.
-¿Hermione? ¿De qué demonios hablas?
Ron sonrió de nueva cuenta. Limpio con el dorso de su mano su rostro para retirar las lágrimas.
-Hermione siempre te amo.
El dolor se combinó con la rabia. Tomándolo por el cuello de la camisa estampo su cuerpo contra la pared que antes había estado a su espalda.
-¿Sabes que es lo peor de todo? Que en el fondo lo sabía.
-No sé de qué demonios hablas. -Contesto con estupor el pelinegro poniendo sus manos sobre sus puños cerrados que apretaban con fuerza el cuello de su camisa para intentar liberarse.
Ron cerro los ojos, negando con la cabeza de nuevo, sin aflojar el agarre.
-Hermione te ama, siempre te amo. Y fuimos tan estúpidos para no darnos cuenta y con ello solo logramos arruinar su vida.
-Has bebido demasiado, estás diciendo locuras.
-¿Eso quisieras, no? Que todo fuera mentira para que tu conciencia este tranquila. Pude haber bebido, pero soy completamente consiente y cada palabra que digo es cierto. ¡Piensa Harry! Recuerda la manera en que siempre te cuido.
-Siempre cuido de ambos.
-Siempre fuiste tú, siempre. Era el cómo te miraba, ¡lo sabía, era tan evidente!, pero no quise aceptarlo. Dolía demasiado admitir que te hubieras ganado su corazón sin siquiera desearlo tanto como lo deseaba yo.
Se obligó a abrir sus manos para soltarlo y se giro dándole espacio suficiente.
-¿Tu conocías sus sentimientos? -Pregunto dándole la espalda, temiendo la respuesta.
-No, ni siquiera estoy seguro de que lo que dices sea algo real. -La mente de Harry se negaba a aceptar que algo como eso fuera posible.
-¡Lo es! -Grito. -Ginny me lo confeso.
-Lo siento, pero como comprenderás tu hermana no es alguien de fiar. -Ahora fue su turno de mostrar su molestia.
-¿Sabes por qué se casó con Malfoy?
-¡ilumíname! -Soltó indignado.
-Hermione se enteró de que Ginny te engañaba con Malfoy.
Harry se tambaleo impresionado. -Jamás me lo hubiera ocultado.
-No, nunca lo hubiera hecho, a menos que estuviera agonizando y quisiera proteger tus últimos momentos.
-¡No es cierto! -Exclamo con desesperación llevando sus manos a sus cabellos con impotencia.
-Acepto casarse con Malfoy para que no te contara la verdad.
-Dime que es mentira. -Suplico. -¡No puede ser cierto!
-Pero lo es. Hermione se sacrificó por ti. Se casó con el hombre que le hizo la vida imposible en el colegio para ahorrarte el sufrimiento de saber que Ginny te traiciono. Te ama tanto que fue capaz de sacrificarse para que tu fueras feliz. -Susurro lo último con profundo dolor.
Las palabras de Ron cayeron lapidarias, la verdad se hizo paso en el cuerpo de Harry de manera tan potente que sus piernas le fallaron y termino de rodillas en el piso.
"No estaba en mis planes enamorarme de la persona incorrecta"
Hermione le confeso cuando fue a verle a San Mungo después de que la maldición lo golpeara. Sus palabras taladraron su cerebro haciendo que le doliera tanto el corazón que se encogió incapaz de soportarlo.
"Cuando fui capaz de darme cuenta que lo que sentía era amor, me encontré completa e irremediable perdida"
Hablaba de su amor por el.
-Hermione no es buena mintiendo, nunca lo ha sido. ¿Sabes porque le crei el cuento de Malfoy? Porque cuando hablaba de sus supuestos sentimientos por el, en realidad siempre hablaba de ti. Hasta que supe la verdad entendí las cosas, todo encajaba en su lugar.
"Uno no le dice al corazón a quien amar, a veces simplemente llega sin aviso o lógica. De manera tan inesperada e intensa que te deja completamente aturdido hasta que logras comprender que lo que siente no requiere mayores explicaciones que estas perdidamente enamorado. El amor no entiende de los inconvenientes o de las diferencias, lo llena todo sin dejarle cabida a nada más. Y por el, se es capaz de entregarlo todo"
Esas mismas palabras que había tomado como ciertas Ron, eran solo una verdad disfrazada. Esa vez afuera de su departamento, mientras defendía su amor por el malnacido de Malfoy, se refería a su amigo.
-Siempre fuiste tu, Harry. -Repitió vencido cayendo de rodillas a su lado.
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Hola a todos,
Me disculpo por no poder publicar antes, pero me fue imposible. No tengo computadora, la mía no tuvo compostura, asi que tardare un poco mas en resolver esa situación.
Mi vida personal esta volviendo a su cauce, todo va mejorando poco a poco, asi que espero que todo se termine de solucionar y me permita volver a actualizar con la misma frecuencia que lo hacía.
Gracias por su paciencia, por los mensajes de apoyo que me han dejado, por sus votos y comentarios.
Besos enormes,
Hermione Granger
