Descargo de responsabilidad: Glee no me pertenece y tampoco me pertenece esta historia.

¡Disfrútenlo y comenten!

Capítulo 28

Domingo, 2 de Mayo de 1999, 2:35 PM

¿Tu papá te está haciendo una fiesta de cumpleaños? —pregunta Lesslie.

Niego con la cabeza. —No tengo fiestas de cumpleaños.

Lesslie frunce el ceño, luego se sienta en la cama y toma la caja sin envolver ubicada en mi almohada. — ¿Es este tu regalo de cumpleaños? —pregunta.

Tomo la caja de sus manos y la pongo de nuevo en mi almohada. —No. Mi papá me compra regalos todo el tiempo.

¿Vas a abrirlo? —pregunta.

Niego con la cabeza. —No. No quiero hacerlo.

Dobla las manos en su regazo y suspira, luego mira alrededor de la habitación. —Tienes un montón de juguetes. ¿Por qué no hemos venido aquí a jugar? Siempre vamos a mi casa y es aburrido allí.

Me siento en el suelo y agarro mis zapatos para ponérmelos. No le digo que odio mi habitación. No le digo que odio mi casa. No le digo que siempre vamos a su casa porque me siento más segura allí. Tomo los cordones entre mis dedos y, de prisa, me acerco a ella en la cama. — ¿Puedes atar estos?

Agarra mi pie y lo pone en su rodilla. —Espera, estás a punto de cumplir cinco años. Necesitas aprender cómo atar tus propios zapatos. Quinn y yo sabíamos cómo atar nuestros zapatos cuando teníamos cinco.

Se empuja hacia abajo en el suelo y se sienta frente a mí. Lo dice como si fuera mucho mayor que yo. Acaba de cumplir seis años. Es sólo un año mayor que yo, porque tengo casi cinco años.

Mírame —dice—, ¿ves esta cuerda? Mantenla como esta. —Pone las cuerdas en mis manos y me muestra la manera de envolver y tirar de ella hasta que lo une como se supone que debe. Cuando me ayuda a atar ambos dos veces, los desata y me dice que lo vuelva a hacer por mí misma. Trato de recordar cómo me enseñó a atar. Se pone de pie y camina hacia mi tocador mientras hago mi mejor esfuerzo para atar mis cordones.

¿Era tu madre? —dice, sosteniendo una fotografía. Miro la foto en sus manos, y luego miro hacia mis zapatos.

Sí.

¿La extrañas? —pregunta.

Asiento y sigo tratando de atar mi zapato y no pensar en lo mucho que la extraño. La extraño tanto.

Hope, ¡lo hiciste! —chilla Lesslie. Vuelve a sentarse en el suelo frente a mí y me abraza—. Lo hiciste todo por ti misma. Ahora sabes cómo atar tus zapatos.

Miro hacia mis zapatos y sonrío.


Hola a todas

Hoy ha sido un día emocionalmente duro, sería bueno si me dejan algo de ánimo con sus reviews… mm no se

Saludos