Holaaa, bueno dos cosas. Para los que no lo sepais, los goblins son como una especie de duendes extraños y que dan mucho por culo jajajajja

Lo segundo es que ojalá fuese mia la idea del mercado, pero la idea es de la escritora Cristina Rosseti, que escribió el libro ''El mercado de los goblins''

Y el mercado a salido en muchas peliculas y libros, como por ejemplo en Hellboy XD


—¿A dónde has dicho que vamos?—preguntó Issy desde el cuarto de baño.

—Al mercado de los goblins.—contestó Jack mientras revisaba el diario de la muchacha.

—¿Y eso donde está?

—En Constantinopla.

La muchacha terminó de ponerse el jersey y salió fuera.

—¿Has dicho Constantinopla? ¡Oye suelta eso, cotilla!—gritó mientras le quitaba el diario de las manos.

—¡Me encanta como hablas de mi!—dijo orgulloso.—Aunque tendrías que haber dicho que soy más sexy.

—Escribo lo que me da la gana.—dijo terminando de peinarse.

—Deberías escribir más sobre mi y menos sobre Sahrek. Le has dedicado tres paginas hablando sobre lo mucho que le odias, recalcando su pelo y su flequillo.

—Que me dejes.—respondió Issy, de mala leche.—¿Habías dicho Constantinopla? Creo que eso ya no existe...

—Pues allí vamos.

—¿No querrás decir Estambul?

—Oh…—dijo Jack mordiéndose el labio.—Es verdad, le cambiaron el nombre. Pero eso fué hace hace 70 años, fué hace tan poco tiempo...

oOoOoOooOoOoOoOoOoO

Volaron velozmente hasta Estambul. Allí hacia menos frío que en escocia. Issy nunca se había imaginado que aquella ciudad pudiese ser tan bella, era incluso más bella que aquella vez que fue a Venecia. Tenía que reconocerlo, le sorprendió mucho.

—Parece que te gusta Constantinopla.—dijo Jack descendiendo en la parte histórica de la ciudad.

—Es Estambul. Y si, me encanta. No me la imaginaba tan hermosa.

Cuando tocaron tierra Issy tomó un trago de su botella de agua.

—¿Dónde está el mercado?

El guardián se rascó la cabeza.

—No lo sé.

—Ah, pues perfecto.—se rio Issy con ironía.

—No te hagas la lista, va a venir Torv, ella sabe donde está.

Al final optaron por sentarse a esperar. Fue un alivio que Sahrek se tuviera que ir en aquella misión, no lo habrían soportado.

Poco después, llegó la espíritu, tan radiante y más morena que de costumbre.

—¡Isolda! ¡Cuánto tiempo!—dijo dándole un abrazo.—Ah, hola Jack.—dijo muy borde.

La pelirroja alzó una ceja.

—Te hechaba de menos.—se acercó a ella y le susurró al oído.—¿Qué te pasa con Jack?

Torv frunció el ceño y alzó la barbilla.

—A mi no me pasa nada con el guardían.—dijo en voz alta.—Entre el guardían y yo no pasa nada.—cogió a la muchacha de la muñeca.—Vamonos.

Jack alzó la vista al cielo y exasperado siguió a las dos chicas. Empezaron a profundizr y profundiar más en la parte antigua y en la noche, hasta que al final, se metieron por una callejuela que no tenía salida, con una puerta al final, se dirigíeron a ella. Torv tocó tres veces y después de un rato, se abrió un pequeño orificio para hablar.

—¿Quién es?—preguntó una voz muy grave.

—Somos la espíritu del verano, el guardian del invierno y una humana.

El orificio se cerró y después de unos segundos se abrió la puerta.

—Entremos.—dijo Torv.

Había un pasillo iluminado por antorchas y al final otra puerta. Cruzaron rápidamente y cuando la abrieron…¡Aquello parecía una fiesta!

Había un gran mercado, pero había música, danzas y fiestas con un montón de criaturas que no eran goblins. Tambien habían, por supuesto tenderetes donde las criaturas vendían sus cosas.

—¿Cuál es el siguiente ingrediente?—le preguntó Torv a la chica.

—Pues dijeron que teníamos que ir con el Goblin Hteraj ¿Lo conoces?

Torv se llevó las manos a la cabeza.

—Si.—se mordió el labio.—¿Por qué él? ¿No ha podido ser otro cualquiera?

—¿Qué ocurre?—preguntó Jack.

—Es el mayor tranficante mágico que jamás he conocido, normal que te hayan dicho que le preguntes a él si tiene un articulo. Os pedirá un alto precio.

Torv les guió a través del mercado goblin hasta un lugar más elevado. Unos guardias custodiaban la entrada a una especie de gran carpa.

—¿Quiénes sois?—preguntó un guardia. Parecía un…un… una mezcla entre un troll y un duende.

—Yo soy el Guardián del Invierno, y deseo ver a Hteraj.—dijo Jack con aplomo.

—Hteraj no se encuentra disponible y…

—¡Diles que entren!—se oyó una voz desde dentro.

Los guardias se miraron y después se abrieron. Jack entró primero, después Torv y por ultimo Issy. Por dentro, la tienda se parecía mucho a la casa de Torv, pero en reducida. Al parecer, Hteraj era un goblin alto, con una gran nariz, dos grandes orejas caídas, muchas pecas y muy feo.

—¿Qué puedo hacer por vosotros?—preguntó mientras se acomodaba.

—Queremos conseguir el Anillo de Rodas.—dijo Issy.

—¿Para que queréis todos el Anillo de Rodas?—preguntó el Goblin.—Hoy ha venido otro comprador interesado.

—Eso a ti no te importa.—respondió Torv, de mala gana.

—¡Valla! ¿Qué te ocurre Torverano? ¿Por qué estás tan irascible?—el goblin miró a Jack.—¿Tienes tu algo que ver, guardián?

—¿Tienes el Anillo o no?—preguntó Torv.

Hteraj asintió.

—Pero debéis de pagar un alto precio.—dijo relamiéndose.—Deberéis darme el Bastón del Invierno.

—No lo tengo, se lo dí a las Brujas de Alzarus.—respondió Jack.

El Goblin intentó buscar otra cosa con la que intercambiar.

—¡Ya tengo otra cosa! Es muy preciado y dificil de encontrar entre los humanos en estos tiempos. Pero me lo tendrá que dar la pelirroja. Aproxímate.—dijo haciéndole un gesto. Issy avanzó no muy convencida hasta el goblin.

Hteraj se aceró a ella y le susurró algo al oído. La chica se apartó corriendo de él y le pegó una santa ostia en la cara.

—¿¡Pero a ti que cojones te pasa!? ¡No eres ni de mi especie! ¡Degenerado!—gritó encolerizada y volvió donde estaba con los brazos cruzados y echando chispas.

—¿Qué te ha pedido?—le preguntó Jack.

—Solo le he dicho que me dé su v…

—¡Que te calles! ¡Pídenos otra cosa!—gritó Issy, colorada de vergüenza.

Hteraj pensó en otra cosa.

—¿Podéis conseguir la lagrima de un Hulcán? Hace centurias que no comercializan las lagrimas Hulcán.

Jack miró a Issy.

—Pero, lo hulcán no lloran.—dijo el guardián.

—Por eso la quiero, es un objeto imposible.—dijo Hteraj.

Jack miró a Torv, pero ella ni siquiera se inmutó. Solo alzó la cabeza orgullosa.

—Supongo que podemos dártelo.—dijo Issy.—Pero tendrás que esperar.

—Puedo esperar hasta que amanezca, después, le daré el anillo a otro comprador. El me a ofrecido algo de más valor.

Cuando salieron de la tienda, Issy se quitó el jersey y se quedó en una ligera camisa de tirantas que usaba debajo de la ropa de invierno, porque tenía mucho escote . Pero le dio igual, el único de su especie era Jack, y é parecía no enterarse nunca de nada.

—¿Cómo vamos a hacer llorar a un hulcán?—preguntó Torv.

—Nosotros conocemos a uno, podemos pedírselo.—dijo Jack, muy simpático.

Torv le miró, con cara de pocos amigos.

—¿Quién?

—Sahrek, le conocimos hace poco.—contestó Issy, sudando.

—Como Jack a dejado de hablarme de repente no he podido saberlo. Que pena.—dijo Torv, cabreada.—¿Verdad Jack?

—¿Qué te ocurre conmigo hoy?—preguntó el guardián.

—¿Qué que me ocurre? ¿¡Que que me ocurre!?—de repente, creó una bola de fuego y se la lanzó a Jack a la cara.—¡Derritete, espíritu arrogante!

Y salió de allí corriendo.

Issy ayudó a Jack a levantarse.

—Tu trae a Sahrek, yo voy a ver que le pasa a tu novia.—dicho esto, se fue corriendo.

—Pero ¡No es mi novia!

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Torv estaba hecha una bola de fuego y lloraba amargamente. Issy se sentó lo más cerca que pudo, para no quemarse.

—¿Qué a ocurrido cariño?—preguntó Issy mientras se hacía un recogido.

Torv se limpió las lagrimas de fuego.

—Es Jack. Le odio.—dijo entre llantos.

—Bueno, pero eso es normal ¿no? Tu eres fuego y el es hielo. Os tenéis que repeler por naturaleza.

—Eso es lo malo. Puede que le odie... pero también le amo. Eres muy joven para entender el amor, Isolda, pero sabes que amas con toda tu alma a una persona cuando morirías por ella. Y créeme, yo lo haría por él. Pero Jack nunca va a corresponderme. No sabes que es amar a alguien que no te hace ni caso.

A la chica se le estaba formando un nudo en la garganta. Ella nunca se había enamorado de esa manera. Issy intentó abrazarla, pero solo se quemó.

—Mira Torv, yo creo que le gustas. Lo que ocurre que él nunca… nunca a tratado con ninguna chica y por eso tiene miedo.—dijo comprensiva.

—¿Miedo? Le conozco desde hace 300 años, yo creo que ha tenido tiempo suficiente como para acostumbrase a mi.—dijo de mal humor.

Issy alzó la cabeza.

—Es verdad.—dijo. De pronto se puso de pie.—Pues no se que haces aquí sentada, ve con él y díselo.—la cogió de las manos y la levantó.—¡Venga!

Torv se levantó rápidamente y con paso decidido fue a buscar al chico, incendiando sin querer varios puestecillos. Cuando se lo encontró hablando con el hulcán fue más rápido.

—Jack, tenemos que hablar.—dijo furiosa.

—Dime.—sonrió el muchacho.

—Aquí no.

—Da igual ¿es muy importante?

Torv aguantó sus ganas de pegarle en la cara.

—Si, Jack ¿tu me quieres?—preguntó sin vacilar.

Jack abrió mucho los ojos.

—¿Cómo?

—Lo que has oído, ahora respóndeme.—dijo, creando sin querer un circulo de fuego a su alrededor.

El calor que hacía allí es insoportable e Issy no podía aguantarlo, pero tampoco se iba a quedar en sujetador.

—Esto…bueno…Torv…emm…yo…

—Por que si me quieres ¿Por qué nunca me hablas? ¿Por qué haces como si yo no existiera?

—Torv, pero si…—Jack estaba congelando lo que había a su alrededor sin querer.

Issy fue a un puestecillo cercano, donde había una camisa que parecía muy fresca.

—¿Cuánto por la camisa?—le preguntó a la goblin.

—Mmmm, dame tus pendientes.—dijo la mujer goblin con ojos deseosos.

La chica se los quitó y se los entregó, a cambio la mujer le dio la camisa. Issy se la puso allí mismo, pero la mujer goblin la detuvo antes de marcharse:

—¡Espera! Toma esto, un regalo para la joven doncella.—dijo entregándole un melocotón.

La chica lo cogió. Parecía jugoso, se lo tomaría después. La camisa era como de un saco de patatas, pero al menos era fresca. Cuando volvió, la pareja estaba hablando… mas bien enfrentándose. Sahrek estaba apartado y viendo cosas de los puestos mientas mascullaba cosas como ''fascinante'' o ''interesante''

—¡Dimelo! ¡Jack es una pregunta sencilla!—dijo Torv mientras apretaba los puños.

Jack no sabia que hacer ni que responder, estaba demasiado nervioso y retrocedía hacia atrás. Así que dijo lo primero que se le vino a la cabeza:

—No.

Aquellas palabras le rompieron el corazón a la espíritu y empezó a llorar. Sus lagrimas no eran lagrimas comunes, eran lagrimas de fuego. Lagrimas de fuego que prendieron en un tenderte cercano y empezaron un incendio.

—¡Jack Frost ojala te murieses!—dicho esto, se fue de allí llorando y volando.

Rápidamente, Sahrek sacó su bote mágico y cogió las lagrimas. Issy fue corriendo detrás de su amiga.

Jack sabía que no debía haber mentido ¿había mentido? No lo sabía, pero no se le daban bien las situaciones de estrés. Vió como el hulcán recogía las lagrimas.

—¿Por qué las coges?—preguntó con un nudo en la garganta.

—He razonado que al goblin le interesarían más las lagrimas de fuego del espíritu del verano que las vulgares lagrimas de un hulcán.


¿Que tal? ¿Os imaginabais que Torv quisiera tanto a Jack? Y normal que ahora le odie, porque él a ella no le hace ni puto caso y eso le rompe el corazón. Y es que no pueden ni tocarse, es una tragedia.

¿Preguntas? Un beso a todooos :*