Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 28: Thalia XXVIII
Luke abrió la puerta de la habitación de Thalia y le hizo señas para que entrara. El no había hablado desde el gimnasio. No confiaba en sí mismo. Sin mencionar que su lobo le hacía morderse la lengua, ya que, a pesar de que estaba enfadado, no permitiría que Luke hiriera a Thalia con sus palabras.
Una vez dentro, ella se acercó a la cama y se dejó caer. Rodo sus hombros en derrota. Odiaba verla de esa manera, pero no pudo librarse de esa imagen de ella apenas vestida delante de esos hombres desnudos.
-¿Por qué?- le pregunto, su voz ronca, mientras trataba de mantener a su lobo bajo control.
Thalia lo miro, sin lágrimas en los ojos, solo simple determinación.
-Tenían que aprender a no meterse contigo y los mios.
Luke gruño.
-Es mi trabajo protegerte y defender tu virtud.
-¡Y un demonio que lo es!- gruño ella- es mi virtud, Luke. ¡La clave es Mi! No me voy a sentar como una pequeña compañera obediente cuando alguien intenta algo contra mí. O contra ti, para el caso.
Luke gruño.
Thalia se puso de pie y camino hacia él, pero él se dio la vuelta. Estaba demasiado enojado para su tacto. Su espalda no la detuvo.
-Siento haberme guardado esto de ti- le dijo mientras lo envolvía entre sus brazos desde atrás- siento haberte lastimado. Lamento haberte preocupado. Si te sirve de consuelo, esta será probablemente la última vez que me quite la ropa en público.
El pecho de Luke retumbo.
-¿Probablemente?- gruño.
Ella sonrió mientras frotaba la cara contra su espalda.
-Bueno, no voy a poner mi sueño de ser una chica de espectáculo de Las Vegas en un segundo plano por el momento.
Thalia espero mientras el lobo de Luke finalmente se calmaba a medida ella lo abrazaba. Finalmente, él se volvió hacia ella. Puso sus manos a cada lado de su rostro, empujando mechones de pelo negro fuera del camino. Paso el pulgar suavemente por su labio inferior y Thalia sintió que se quedaba sin aliento.
-Te he necesitado, y te eche de menos- susurro Luke.
Thalia no hablo. No podía mientras la sostenía hipnotizada por sus brillantes ojos cielo. Él se inclinó hacia adelante e inhalo profundamente. Sus ojos se cerraron mientras su pecho retumbaba a medida que gruñía.
Luego, sus labios estaban sobre los suyos. Suaves al principio, pero luego deslizo la lengua por sus labios y Thalia se quedó sin aliento ante el contacto. Luke comenzó a retroceder hasta que Thalia sintió la cama en la parte posterior de sus piernas. Él la puso de espaldas sobre la cama, cubriendo su cuerpo con el suyo, nunca rompiendo el beso. Las manos de Thalia subieron por su propia voluntad y pasó los dedos por su cabello, suspirando ante la suavidad.
Luke la apretó con más fuerza en el colchón y ella sintió su mano en su pantorrilla. Poco a poco paso la mano por la parte posterior de su muslo, tirando de su cuerpo más cerca hasta que su mano ahueco su trasero.
Thalia gimió al sentir su mano sobre ella, no es que ella nunca hubiera tenido a un hombre poniendo su mano sobre su trasero, pero esto era diferente. Muchísimo más íntimo y posesivo. Luke dejo rastros de besos por sus mejillas, su cuello, hasta su clavícula mientras Thalia trataba de recuperar el aliento.
Cuando él le mordisqueo, ella jadeo. El sonido se abrió paso entre la niebla de deseo que había nublado la mente de Luke. Se echó hacia atrás y la miro a los ojos, acariciando suavemente su rostro con las yemas de los dedos.
-Deberíamos parar- susurro mientras trazaba sus labios rojos y húmedos en un estado de trance.
-Aja- murmuro Thalia.
-Thalia- gruño Luke- dime que me detenga.
Thalia cerró los ojos con el fin de escapar de su abrazadora mirada azul. Respiro hondo y soltó el aire lentamente. Aclarando su garganta, por fin pudo hablar.
-Luke, quiero que te detengas- ella abrió un ojo para echar un vistazo hacia el- ¿Cómo estuvo eso?
Una sonrisa amenazaba con cruzar sus facciones.
-Casi convincente.
Un pensamiento golpeo la mente de Thalia mientras consideraba lo que él le estaba pidiendo que dejara de hacer.
-¿Eres virgen?
Luke sacudió la cabeza y se echó a reír.
-Eres muy contundente, ¿no es así?
Thalia arqueo una ceja.
-Thalia, tengo 125 años de edad- le dijo, como si eso lo explicara todo.
-Eso no es una respuesta- gruño ella. Entonces otro pensamiento la golpeo- ¿debería espantarme que seas tan viejo?
-Si quieres que lo explique detalladamente como una ciencia, realmente un Canis Lupis envejece un año por cada seis de un humano. Tengo más como veinte en "tus años", en un sentido. Si alguien debería espantarse, ese debería ser Annie. Percy tiene solo tres.
Eso hizo reír a Thalia.
-Oh, esto es demasiado divertido. Definitivamente voy a tener que meter eso en su cabeza- luego se tornó seria- bien, entonces, veinte los puedo manejar. Ahora, Capitan Evasor, responde a la primera pregunta.
-No.
Thalia parecía desconcertada.
-No. ¿Te niegas a responder?
Luke gruño.
-No, la respuesta a la pregunta es no.
Thalia se limitó a mirarlo, no muy segura de cómo responder. Sabía que no debía escandalizarse, pero no pudo evitar sentir el dolor que cruzo su corazón al oír su respuesta.
-¿Estas bien?- pregunto Luke con suavidad.
-¿Cuándo fue la última vez?- le pregunto en voz baja, y Luke gimió.
-¿Realmente quieres hacer esto?
-¿Cuándo, Luke?
El inclino la cabeza de vuelta para que lo mirara cuando ella trato de rehuir.
-Ya han pasado cinco años.
La boca de Thalia se abrió.
-Oh- sus ojos se movieron hacia el techo.
Luke le acaricio la mejilla con suavidad.
-¿Estas bien?
Después de un momento, ella inhalo a través de sus dientes apretados.
-Bueno, yo nunca pensé que saldría con un perdedor… ¿cinco años?- sus ojos de encontraron con los suyos ahora, formándosele una sonrisa burlona- realmente sobrestime tu sensualidad.
El rodo, alejándose de ella, y paso su brazo sobre su cara.
-Eres exasperante, mujer.
-Eso es lo que te gusta de mi- Luke gruño sin comprometerse- así que… ¿significa eso que ya no estás enojado conmigo?- pregunto Thalia esperanzada.
El levanto el labio en una mueca, y ella pudo ver sus colmillos todavía desplegados.
-Voy a tomar eso como un: "Cuando se congele el infierno". Es bueno saber.
Luego aleatoriamente.
-¿Acaso Matty- gruño Luke el nombre- te toco?
Ella se echó a reír.
-¿De verdad aun estas perturbado por eso?- cuando el no respondió, ella resoplo y puso sus ojos en blanco- nos besamos, pero eso es todo. Y solo lo hice para mantenerlo ocupado de modo que Piper pudiera escaparse de allí.
Luke la tomó por sorpresa cuando estuvo sobre ella una vez más, su boca cubriendo la suya.
De repente, la puerta de la habitación de Thalia se abrió de golpe, y Luke rodo lejos de Thalia con un aullido de dolor y rabia.
Thalia se incorporó y vio a un muy asustado Jason en la puerta. Sintió un tirón en su interior, casi como un ligamiento siendo estirado, pero no estaba, ni de cerca, dolorida como Jason y Luke obviamente estaban.
Luke gruño mientras se forzaba a ponerse de pie.
-¿Qué le ha pasado?- apretó sus dientes.
Jason negó con la cabeza, visiblemente luchando contra su propio dolor.
-Se desplomo en la cena que estaba teniendo con los otros Alfas. Sally cayo a su lado- los ojos del lobo lucían cada vez más salvajes cuanto más hablaba.
Luke agarro la mano de Thalia y se dirigió hacia Jason.
-¿Dónde está Percy?
-Él esta de camino con Annie a la suite…- jadeo- donde es la cena- explico Jason mientras se dirigían a las escaleras.
Thalia se detuvo cuando dos puertas se abrieron y Rachel, Phoebe, y Piper salieron al pasillo.
Rachel y Phoebe estaban dobladas de dolor.
Luke gruño de nuevo, apoyándose a sí mismo en el barandilla de la escalera. Thalia le soltó la mano y corrió a ayudar a las chicas.
-¿Qué ha pasado?- Rachel se estremeció.
-Poseidón ha caído- les dijo Luke, todavía luchando por el dolor- Thalia, tú y las otras hembras métanse a una habitación y cierren la puerta.
Thalia lo miro a los ojos.
-No, yo voy contigo. Todas vamos contigo- cuando el empezó a interrumpir, ella lo corto- Piper podría ser capaz de ayudar.
Luke entrecerró los ojos.
-¿Cómo?
-Ella es una sanadora gitana. Puede curar a los hombres lobos.
Tanto la cabeza de Jason como la de Luke giraron para mirar a Piper, con sus bocas abiertas. Piper parecía como si quisiera meterse en un agujero.
-¿Cómo sabes eso?- pregunto Luke.
Piper comenzó con:
-No ha sido confir…- pero Thalia hablo sobre ella.
-Ella identifico la hierba que evita que los lobos cambien sin siquiera buscarla. Ella simplemente lo supo. Diana dijo que eso es un don que solo las sanadoras gitanas tienen y que no ha habido una en una manada en más de un siglo.
Luke no podía creer lo que estaba oyendo. ¿Cuáles eran las probabilidades de que una mestiza, una latente, y una sanadora gitana terminaran siendo las mejores amigas y todo en la misma manada? El destino realmente tenía sus manos en la Manada Rumana.
-Está bien, vamos- reconoció- pero no te quiero fuera de mi vista.
Thalia asintió una vez, y luego comenzó a ayudar a Rachel a caminar. Piper y Phoebe las siguieron mientras Jason abría la marcha.
