Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer.


Capitulo 28.

Enfrenta tu pasado y vive tu presente.

De regreso en casa, la felicidad invadía cada parte de mi ser. Era algo incompresible cómo aquel lugar se volvió mi hogar y no quería estar fuera de él. Tenía muchas ganas de ver a mi madre y hermana, ya mañana me dedicaría a Jasper.

Benito me recibió en el aeropuerto tan amable como siempre, el trayecto se hizo eterno ya necesitaba de mi casa, ver mi entorno y sobre todo, abrazar a los míos. Una vez puesto los pies sobre el camino, corrí literalmente a la entrada, ahí ya se encontraba mi Mamá y hermana esperándome, ésta última con una enorme sonrisa sobre su rostro y los brazos abiertos, correspondí a su cariño.

-¡Lynette! -Grite sin esperarlo, escuche claramente un chillido de alegría como respuesta-.

El abrazo fue de inmediato y fuerte, sentir sus manitos rodeando mi cuello y el calorcito de su cuerpo emanaba amor. Que distinto era ahora todo, quien diría unos meses atrás yo juraba que ella había venido a arruinar mi vida, cuando en realidad sólo trajo felicidad y yo no lo valoré.

-¡Alice! Po fin estás aquí, te estañe mucho. -una lagrimitas cayeron de su ojitos-.

-Yo también te extrañe mucho, no tienes idea de cuanto. Pero no llores preciosa ya estoy aquí. -Con mi mano, enjugue sus lagrimas-.

-Vamos a fubar mucho ¿verdad?.

-Todo lo que quieras.

-Me alegra mucho ver tanto amor entre mis hijas, pero ¿acaso no extrañaste a la mujer que te dio la vida? -mamá no permitía el olvido-.

-Ni lo pienses Má, te extrañe mucho también. -Aun con Lynette en mis brazos, abrace a mamá-.

Mi visita a la casa de los McCartey no sólo me permitió, conciliar un poco los malos entendidos en los hermanos Whitlock, si no que además, me ayudo a valorar más lo que tenía a mi alrededor. El amor entre Emmett y Rose era tan grande que se podía sentir por toda su casa, y sus hijos, a pesar de ser tan tremendos, eran seres llenos de luz y armonía, emanaban lo que sus padres les enseñaban. Y mi pequeño mounstro, con todas sus locuras y necedades, era única.

Llegue un poco cansada del viaje, pero sólo deseaba pasar tiempo con mi familia, la tarde era un poco densa, había neblina y el ambiente fuera era fresco, así que por ordenes de mi Madre teníamos prohibido salir.

-Yo tiero fubar hemana.

-Lo sé, pero entiende. Estuviste muy enferma, hace poco te has recuperado, por ahora no es posible.

-Pero ya estoy bien.

-Sí pero puedes volver a enfermar, a ver dime ¿Qué prefieres. Estar dentro y jugar, o salir, resfriarte y pasar las horas en cama?

-Mejor sanita fubando mucho.

-Entonces no te quejes.

Comenzando jugando a las muñecas para después pasar a los disfraces, mi hermana amaba vestirse de todo a la vez. Esa era una de las más claras muestras de su complejo de múltiples personalidades, la verdad era muy divertido verla interpretar varias personas a la vez.

-¡¿De qué te ríes hemana?! -me llamo la atención muy molesta-.

-De nada, miró lo que haces.

-Te estás riendo de mi, te voy acusar con mi mamá -el puchero del llanto hizo su aparición-.

-No me estoy burlando, es sólo que me da risa cómo puedes ser tantas personas a la vez.

-Es lo mismo, te ríes de mi.

-Claro que no Lynette, no comiences con tu cosas.

-No te rías.

-Está bien, ya no lo haré.

Siguió con su puesta en escena, mis diálogos eran mínimos pero ella estaba feliz y eso me complacía. Todo iba bien entre nosotras, de vez en vez discutíamos sobre tonterías pero era algo natural. La fiesta se vió arruinada cuando Mamá vino y ordeno a Lynette que durmiera sus siesta.

-Lamento interrumpir su festividad pero es hora de la siesta Lynette. -Mamá ataco sin reservas-.

-No tiero mami, no teno ganas.

-Pues si no te estoy pidiendo permiso, es una orden.

-No seas agesiva mami, no tiero mormir.

-Obedece hija, ya jugarás después con tu hermana.

-Pero Mami.

-Pero nada jovencita, es orden. Levante sus tiradero y a dormir.

-Ash -enfurruño la niña-.

Muy a su pesar mi hermana obedecio, en su léxico mal entendido empezo a decir entre dientes muchas cosas, de las cuales el 90% no se le entidía una que otra, "Mi mamá" "Pero claro soy la bebé" "Mi hermana no hace nada" "Mi mami no me quiere, y me obliga a dormir" fueron las que entendí, la última me hizo reír mucho. Una vez terminado su trabajo, ahora vino la de mi hermana.

-¿Feliz Mami?.

-¿Qué maneras son esas niña? Me respetas.

-Bueno yo bigo porque ya termine, ahora ¿qué más?.

-A dormir.

-Pero no tiero mami, por favor.

-Lynette no comencemos con lo mismo por favor.

-Pero no tiero -sus ojitos brillaron, mala señal. Eso sucedía cuando se le ocurría algo- bueno ya sé, duermo sí Alice duerme conmigo.

-¡Oye no! Muchachita chantajista, a tu padre podrás manipularlo pero a mi no.

-No es mapubulacion mami, pero si Alice lo hace yo también.

-Ya dije que no Lynette.

-Pero Mami….-Y volvía la canción-.

-¡Ya por favor! -me habían cansado- Mamá, lo cierto es que vengo un poco cansada, jugué con ella para que no molestará.

-Alice no tienes que hacerlo, ella debe obedecer.

-Sí mamá, pero su idea me agrada ella duerme y yo también me servirá.

-Como prefieras hija.

-Y tu mocosa, no creas que te saliste con la tuya.

-Pero vas a dormir conmigo hemana -la muy sinvergüenza se fue a recostar con una sonrisa-.

Mamá salió de la habitación dejándonos solas, nos acomodamos en la pequeña cama de mi hermana y en menos de 2 minutos me dormí. Mientras lo hacía tuve un sueño raro, éramos Jasper y yo juntos en el viñedo, nos encontrábamos revisando una cosecha, cuando de pronto se aparece Rose por detrás, al verse los dos se quedaban estáticos sin decir nada, al poco rato Jasper me mira con furia y termina conmigo. Me desperté agitada de esa pesadilla.

-Estúpido sueño -pronuncie en voz alta-.

-¿Estupilo quien? -ella estaba despierta-.

-Lynette me asustaste.

-Tu más a mi, no bejabas de moverte y decir cosas en tu sueño.

-¿Escuchaste lo que dije?.

-No, estaba más interesante las caricaturas.

-¿Entonces por qué estás de metiche?.

-Por molestar jijijij.

-Mocosa -en ratos era desesperante, me levante un poco molesta-.

-¿A dónde vas?.

-Que te importa.

-¡Gosera!

Y no termine de escuchar que más decía, necesitaba un poco de aire para refrescar mi mente, ese sueño no podía estar tan alejado de la realidad. De hecho, era una posibilidad, cuando Jasper supiera lo que hice se iba a molestar, la culpa la tenía yo. Él claramente me lo pidió "no me gusta que se metan en mis cosas", pero no debía estar de brazos cruzados, ambos se necesitaban, Rose deseaba verlo y hacerlo parte de su vida. Era hora de que Jasper hiciera frente a su realidad. Me fui a mi habitación y llame a Rose para avisarle que había llegado con bien, al charlar con ella me dijo lo mucho que me extrañaba y estaba ansiosa por volver a verme, la siguiente semana tenia cita con el medico para ver su embarazo y su posible aprobación para viajar a Austin, eso era buena señal pero a la vez no tanto, porque tenía que poner o preparar un poco a mi novio para esto.

El resto de mi tarde y noche, la pase pensando en mil y un formas de abordarlo diciéndole todo y a la vez nada, no es que me arrepintiera pero todo puede ser ¿no?. Durante la cena estuve fuera de lugar contestaba a respuesta con monosílabos y no preste atención a las burradas que suele decir mi hermana. Terminado mis alimentos me fui sin escalas a mi habitación, seguí pensando en lo mismo.

Un ligero golpe se escucho sobre mi puerta.

-Adelante.

-Se puede -la dulce voz de mi madre-.

-Claro que sí.

Entro con una enorme sonrisa, la más hermosa y cálida de todas. Con sólo verla logre tranquilizarme un poco. Traía en las manos un par de tazas de chocolate caliente, ella siempre sabía cómo subirme el animo.

-Esto tal vez pueda reconfortante un poco -extendió su mano y me ofreció la bebida-.

-Gracias Má, pero no sé a qué te refieres.

-Ay hija, trata de engañar al mundo. Pero a tu Madre nunca podrás hacerlo. Te vi muy distante durante la cena, esa no es mi Alice.

-No pasa nada mamá.

-Cariño, sabes que puedes confiar en mi.

-Lo sé mamá.

Y no dijo nada, con su mirada me cuestiono y yo no me pude callar. Necesitaba hablar, y mi mejor amiga no estaba. La muy descarada no se le despegaba a Edward.

-Mami hice una burrada.

-¿De qué tipo hija?.

-De lo peor.

-No me asustes hija, quieres explicarme mejor.

Fue lo que hice, le conté con lujo de detalles. Esto en cierto sentido me estaba atormentando. Se enojo a un principio, sobre todo por haberle ocultado la verdad. Las mentiras y la desconfianza era algo que nunca le gusto. Cuando llegue a la parte de cómo di con Rose y de la forma en que me acerque se puso roja, y se enojo mucho más cuando le conté lo que paso entre mi cuñada y yo.

-No Alice esto no es posible hija.

-Mamá lo siento, pero creía que era lo mejor.

-Y mira cómo estás ahora, toda contrariada y con incertidumbre.

-Ya lo sé.

-Mi cielo, sé que esto lo has hecho con la mejor de las intenciones y por amor a Jasper pero ¿has pensado en las consecuencias?.

-Por qué crees que estoy así.

-Ay hija, es que claramente te lo dijo. Yo lo conozco y sé que se molestará pero no sabemos qué es lo que puede suceder. A veces las cosas buenas parecen malas y viceversa.

-Mamá me carcome la conciencia.

-¿Te arrepientes?.

-Para nada, hice esto de corazón y si los resultados no son lo que espero afrontaré como tal las consecuencias.

-Todo saldrá bien, pero deberás programarte mentalmente para todo tipo de reacción.

-Es posible que me ponga de llorona por semanas si no resulta.

-En ese caso, ahí estará tu madre para mimarte y adorarte más de lo que ya lo hace.

-Eres la mejor Mami.

-Lo sé ajajá.

-Oye má, ¿Dónde están Edward y Bella?

-Ni me recuerdes ese par, tu hermano no me tiene nada contenta.

-¿Pues qué hicieron?.

-Ves que se fueron a Forks, se supone que volvían el mismo día que tu te fuiste, pues nada. El muy descarado me llama para decirme que fue a Alaska para ver a tu prima Tanya y presentarle a Bella.

-No puede ser mamá.

-Pues lo es hija, ya no sabía que inventarle a tu papá cada que llamaba.

-¿Quién se encargo de la clínica?

-Yo mi vida, también del rancho. Ha sido terrible, pero tu padre vuelve mañana entonces tu hermano lo va a conocer.

-Que poca de los dos, también Bella no pone nada de su parte.

-Ya me los pondré pintos a los dos. Te dejo mi cielo, es un poco tarde y debo reponer fuerzas. Mañana será un día muy pesado.

-Y que lo digas, buenas noches mami.

-Buenas noches amor -beso mi frente, me dio su hermosa sonrisa y salió-.

Hice lo mismo que ella y trate de dormir. En realidad sí dormí y mejor de lo esperado, mi subconsciente utilizo debidamente las palabras que dijo mi mamá, de tal manera que no hubo cabida para malos pensamiento y por ende pesadillas.

El día siguiente estuvo igual que el anterior, nublado y muy fresco. La mañana se paso rápido, ayude un poco a mamá con la casa y el rancho, mientras ella atendía la clínica. Tuvimos que ir a Austin para supervisar unas cosas de la misma y ya estando por ahí aprovechamos para comprar algunas cosas faltantes.

De regreso en casa María nos sorprendió con la noticia de que mi papá acaba de llamar diciendo que en poco estarían en casa. Las mujeres del hogar corrimos como locas a arreglarnos un poco. Cerca de 2 horas después nuestros hombres estaban en casa.

El corazón me galopaba como caballo desbocado, estaba nerviosa y muy ansiosa por ver de nuevo a mi amado novio. El primero en entrar fue mi papá, tan guapo y galante. En cuanto entro abrazo a mi madre y la beso, fue tan tierno verlos, en verdad se extrañaban el uno al otro, lo mismo hizo con mi hermana y conmigo posteriormente. Entraron Benito y otros dos empleados nuevos con el equipaje pero no Jasper, eso no me gustaba.

-Papá me alegro mucho de verte pero…

-Quieres ver a Jasper ¿no?.

-Pues sí, ¿porqué no viene contigo?.

-Sí lo hizo hija, pero le avisaron que una de la yeguas estaba teniendo complicaciones y fue a ver.

¡Genial! Un mugre caballo pariendo era más importante que yo.

-Ósea ¿le da prioridad a un animal que a su novia? Perfecto.

-Yo nunca dije.

Esa voz sexosa y ronca que muchas veces ha sido mi delirio apareció por la puerta, ahí estaba tan hermoso y perfecto mi novio. Vestido en sus ya clásicos jeans ajustados, su cinto piteado y sus inseparables botas raspadas. Me miró de la forma más bella posible y me dedico su sonrisa de lado. Pero yo estaba molesta, en realidad no, pero eso él no lo sabía. Lo mire molesta como lo hacía antes de amarlo, y le voltee la cara.

Desde luego que se percato de mi mal estado de humor, entro y saludo a mi madre para dar paso a Lynette, con ella fácilmente se entretuvo 10 minutos. Entre que jugaban y payaseaban, eso no me molestaba yo le debía mi relación a mi hermana, ella me hizo ver lo maravilloso que era Jasper. Después de eso, se acerco sigilosamente a mi. Busco mi mirada pero yo lo evadía, no estaba enojada pero lo haría sufrir.

Estaba siendo un poco incomodo pero seguiría con mi juego. Mi padre capto al instante que necesitábamos estar solos, se llevo a mi mamá y hermana, dándonos es privacidad que tanto queríamos. Hecho lo anterior, Jasper siguió buscándome y yo ignorando.

Carraspeo pero no le presté atención.

-Pará ya Alice, ¿así es cómo me recibes? Tengo semanas sin verte, extrañándote horrores, contando cada segundo para verte.

-Pues no lo parece Whitlock.

-¡Vaya! Has hablado, para regañarme pero es algo.

-¿Qué esperabas? Estoy ansiosa por verte, todos entran menos tu y me entero que has ido a ver un animal.

-Fue una emergencia.

-¿Y es más importante que ver a tu novia?

-Claro que no, pero me necesitaban. Llegue justo tiempo.

-¡Oh Cielos!, ¿ahora eres un súper héroe?.

-Casi, salve la vida de la madre y su cría.

Se acerco a mi y rodeo mi cuerpo con sus largos brazos, de inmediato me invadieron su aroma y calor. Imposible poder resistirme a eso, sali de transé de "enojo" para rodear su cuellos con mis brazos y mirarlo a los ojos, esos ojos que decían tanto. Sonrió cínicamente en señal de victoria, era obvio que yo no iba a negarme a él.

-¿Ya no estás enojada?.

-Debería estarlo, pero no puedo.

-Soy irresistible.

-Diría descarado, me tienes tomada la medida.

-Lo mismo digo yo de ti.

Me abrazo por completo, me perdí en su pecho. Aspire profundamente su olor y lo hice mío de nuevo.

-Te extrañe tanto Jasper -era verdad-.

-Y yo a ti mi amor, no tienes idea. ¿Cómo te fue en la boda?

¡Mierda! La boda, lo olvide.

-Pues bien.

-¿Pues bien? Imaginaba una mejor respuesta. ¿No te has divertido?.

-Sí pero no tanto, no era lo que yo esperaba.

-Desconocidos a morir.

-Eso y que me hizo falta algo.

-¿Ah sí? ¿Y qué?

-Tu… - nos miramos y besamos, que beso más divino y profundo lo necesitaba tanto, fue muy largo-.

-Sí me extrañaste mucho.

-Lo dices por el beso.

-Por eso y la forma en que me apretabas.

-¿Te lastime?

-No, sé que son muestras de amor.

-Totalmente cierto.

Pero ya no pudimos continuar con nuestro romance que recién nacía. Uno de los empleados fue en búsqueda de él, había problemas con otra de las yeguas, ya no me enoje eso sería pan de todos los días de aquí a que terminara la temporada. Estaba indeciso entre ir o no, pero yo le di oportunidad.

Así paso el resto del día, entre yeguas, recién nacidos, comidas a medias, besos y caricias que terminaban igual. No le reproche cuando se fue a dormir temprano, estaba exhausto entre trabajo y el viaje no tuvo oportunidad de poder descansar.

La misma historia se repitió el día siguiente y los subsecuentes, eso me cansaba no había oportunidad de estar ni media hora a solas con él. Trataba de ayudarlo pero en ratos me resultaba imposible o repugnante, pasaba el tiempo con mi hermana o mi mamá. Mi papá estaba igual o peor que él, Edward apareció unos días después muy campante como si nada, pero hubo unos roces entre los hombres de mi familia, ahora el junto a mi papá y Bella llevaban desde temprano y hasta tarde todo el trabajo atrasado de la clínica.

Una semana y medía después de mi visita a Gatlinburg Rosalie por fin se puso en contacto conmigo.

-¡Hola Rose! ¿Cómo estás?

-¡Hola All! Muy bien gracias y ¿tú?

-Bien gracias, demasiado trabajo por aquí. ¿Qué tal todos por allá?

-Igual que ustedes es plena temporada de crianza, es un caos.

-Lo sé, ¿Y los niños?

-Bien, tan traviesos como de costumbre.

-Me alegro, digo de que estén bien.

-Comprendo, bueno en realidad no te llamo para preguntarte sobre trabajo o banalidades.

-¿Entonces?.

-Te tengo una respuesta -por el tono de su voz y la emoción que emanaba sabía a que se refería-.

-¿De qué?

-¿Cómo de qué? ¡Pues de mi ida a Austin! -Rose estaba feliz, el reencuentro era una realidad-.

-¿Es un hecho?

-¡Sí! Mi doctor me dio permiso de viajar no podrá ser por mucho días pero podré verlos, sobre todo a Jasper. Estoy tan contenta Alice.

-Yo también Rose - y de verdad lo estaba, pero también muy nerviosa-.

-No puedo esperar a que se llegue el día.

-Hablando de eso, ¿ya haz pensado en fechas?

-Sí, estoy de 30 semanas eso me deja sólo dos semanas más para hacer lo que tenga que hacer. Lo más importante es ver a mi hermano.

-Rose estás a nada de ser mamá otra vez.

-Lo sé, me comen los nervios es como la primera vez.

-Lo imagino, ¿ya se dejo ver?

-No y Emmett está furico por eso. Todas la noches le habla por la tripa esperando que en la última cita se deje ver.

-Ya lo imagino, pobre. Estarías viniendo dentro de dos semanas.

-No querida, dentro de 4 días.

-¿Qué? ¿Cuatro días?.

-Sí, no puedo aplazarlo más. Después iremos a un pequeño viaje a por la playa, por los niños. ¿No te agrada la noticia?.

-No es eso, pero debo confesarte algo Rose.

-¿De qué se trata?.

Y le dije la verdad, Jasper no sabía nada pero ella tampoco. Rosalie se enojo y con justa razón, pude escuchar lo pesado de su aliento. No le hacía bien a su embarazo pero era parte de su naturaleza. ¡Ay Dios metí la pata hasta el fondo! Después de gritarme y sermonearme al teléfono, se desahogo y tranquilizo, me perdono y todo quedo como estaba.

El plan seguía de pie, yo debía buscar la manera de hacérselo saber o prepararlo un poco, y debía ser cuanto antes. Un día después de recibir la llamada de mi cuñada, junto a la complicidad de mi Madre y de Bella, a quien también le dije todo, planeamos la llegada de Emmett y familia. Él vendría al rancho para ver las yeguas, como era criador de ceméntales pura sangre era perfecto candidato para el negocio de mi papá. Llegaría de sorpresa sin que Jasper y mi padre lo supieran, pero sí mi madre, quien en estos últimos días de locura laboral se encargaba de eso para hacerle un poco más liviana la carga a mi novio.

Estando ellos allí, él no podía negarse. Antes que todo estaban lo intereses de su jefe, vería a Emmett y por consecuencia a su hermana, de eso ya veríamos el acontecimiento posterior.

Esa misma tarde aprovechando que Jasper se encontraba en el establo terminando unas cuentas lo aborde. Entre a su mini despacho, estaba lleno de papeles y cosas, él tan concentrado se veía precioso, traté de no hacer ruido y pasar desapercibida, pero por extraño caso no resulto así.

Sin despegar un segundo la vista del papel que sujetaba, me llamo.

-Sal de ahí Alice, ya te vi.

-Tienes visión de Alcon.

-Algo así, ¿te puedo ayudar? -seguía sin verme-.

-Levanta un poco la vista. -Y lo hizo-.

-Dime.

-Jasper estoy harta de esto, no hay tiempo de nada para tu y yo.

-Yo también amor, pero es cuando debemos aprovechar. La siguiente semana será peor.

-¿Porqué?

-Vendrán algunos criadores a ofrecer sus servicios.

-¿Qué no se supone que mi papá y tu viajaron a ver eso?.

-Sí pero no era lo que necesitábamos, así que ahora otros vendrán a vernos.

-Bien, ¿algún conocido?

-No, ¿porqué tanto interés?

-Mera curiosidad…

-Pero…¿?

-Amor, ¿te has puesto ha pensar que tu cuñado se interese?.

Vi como se tensaba sobre su silla, empuño las manos, frunció los labios, respiro hondo y volvió la vista a sus papeles.

-No sé de que rayos me hablas, el único cuñado que tengo es Edward y de todos aquí es el menos interesado en esto.

-No te hagas el tonto que no te queda, sabes perfecto a quien me refiero.

-La verdad es que no, pero sí tu lo sabes dímelo. -Irónicamente dijo esto, y me miró de manera desafiante-.

-Jasper por favor tu lo sabes.

-No Alice, por lo visto aquí la única que sabe todo de mi eres tu. Responde y dime, ¿de quién hablas?.

-Bájale a tu tono Whitlock.

-Te estoy hablando bien -Claro que no, subió el tono de su voz. Nunca antes lo había hecho-.

-Eso no es cierto, y sabes que hablo de Emmett McCartey, el esposo de tu hermana Rosalie.

Su mirada se puso nublada por el coraje, el hecho de pronunciar esos dos nombre, sobre todo el último, le causaba dolor. Me dolía a mi también pero era necesario.

-Mira Alice, sé lo que pretendes y desde ahora te digo lo que ya sabes. Mi respuesta es no, no veré a Rose ni su familia. Mucho menos a Emmett.

-Él es criador y por lo que sé uno de los mejores.

-Así es, pero no entra en la clasificación que pedimos aquí.

-Sus caballos son de los mejores, lo sé.

-¿Cómo? ¿Acaso los has visto?

-No -la verdad es que sí, pero obvio no iba a decirle- me han dicho.

-Que bueno, ¿se te ofrece algo más?

-Jasper no te pongas así.

-¿Cómo quieres que esté? Dime, te he pedido muchas veces que no te metas en mi vida, no me gusta. Esto es parte de mi pasado, algún día los veré de nuevo pero no ahora no es el momento.

-¿Cuándo? Jasper, la vida no es eterna. Es tu hermana, tu familia te necesitan.

-¿Tu cómo lo sabes? Alice, no hagas ideas en tu cabeza que no van. Tu de mi vida y familia no sabes nada, excepto lo que te he dicho.

-No me hables así, yo sólo quiero que estés bien con los tuyos.

-Lo sé y te lo agradezco, pero eso ocurrirá cuando yo lo decida, no cuando tu quieras.

-Tu actitud no es nada buena Jasper, debes afrontar tus fantasmas del pasado, para tener un presente mejor.

-Tu actitud tampoco es buena Alice, meterse en la vida de los demás sin autorización no es nada bueno.

-Sólo quiero ayudar.

-A veces es mejor no hacerlo sin que te lo pidan, entrometerse en la vida ajena en verdad, no es sano.

-Me estás ofendiendo Jasper, me duelen tus palabras. -Sentía un dolor profundo en mi alma, nada estaba resultando ahora. ¿Qué sería cuando Rose estuviera aquí?-.

-A mi me ofende tu actitud Alice.

-¿La mía porqué?

-Por no respetar mis decisiones y mi vida. Sí te digo no te metas, es lo que deseo. -Su voz cada vez era más dura, al igual que su mirada-.

-Estás siendo muy injusto Jasper.

-Tal vez, pero así soy y tu lo sabías. Ahora sí me permites, tengo muchísimo trabajo, no puedo seguir perdiendo mi tiempo.

-¿Platicar con tu novia es perder el tiempo? Muy bien, no te volveré a molestar. Con permiso.

Cuando dije esto ya tenía los ojos llenos de lagrimas, lo más probable es que llorará frente a él. Salí de su oficina dando un portazo, corrí a mi recamara a encerrarme a llorar. Si esto sucedió con una "simple idea", el termino de mi relación con él era un hecho en cuanto viera a Rose y toda su familia.


Hola a todas! De nuevo aquí molestando. Ya estoy en mi piso en Ventnor, después de 17 días locos la paz ha vuelto a mi! Pero que experiencia más hermosa y formidable, espero tener la oportunidad de ir a Río 2016! Les tengo una buena noticia, de hecho esta semana no iba a publicar nada estaba cero inspirada, y sigo en las mismas. Pero hoy, bueno ayer buscando unas cosas que necesitaba dí con una vieja caja de mis cosas que traje de México para acá y he encontré mi viejo CD de Queen! Lo he puesto y es cómo si Freddie Mercury se apoderara de mi! Este capitulo y la mitad del otro han sido gracias a él, sé que no debo comparar sus obras musicales con las tonterías que escribo, les juro que no lo hago. Pero sin duda ha sido mi musa en esto.

A lo mío, este cap no se cómo llamarle, la primer parte es algo dulzona, me encanta ver la hermosa relación entre Alice y Lynette, cada vez es mejor y más linda. Pero luego cuando ella habla con Esme se comienza a complicar, y ya para el final la conversación con Jasper no es nada buena, las cosas que ha dicho. Está muy molesto con ella, imaginen lo que vendrá. Ese Jasper boca floja, me hizo sentir mal pobre Alice, ella actúo de buena fe, esperemos le resulte todo.

Muchas gracias, muchísimas gracias en verdad por dedicar parte de su tiempo a leer esto, muchas gracias por su coemntarios y pm siempre son bien recibidos, tomo mucho en cuenta lo que me dicen y lo valoró como no tienen idea. Millones de gracias, a todas por sus follows & favorites, incluso a esos fantamistas que no hacen acto de presencia con review pero que leen. Espero le guste, y si no háganme saber.

Nos leemos en la próxima! =)