AQUÍ EL CAPI DE LA SEMANA, ESPERO LES GUSTE!


Aliados

La casa era grande, se encontraba en lo alto de una colina, colindando a una planicie, no habían otras construcciones en kilómetros a la redonda, algunos árboles se encontraban en el terreno, pero lo que llamó la atención de los cazadores, fue una gran cantidad de autos apilados, habían vehículos de todo tipo y marcas, todos abandonados, era como estar en parte, en casa de Bobbi.

-Pero que demonios- dijo Dean alzando las cejas-¿Seguro que es aquí?

-Esta es la dirección que me dio el "alas"- respondió Bobbi

-Si, es aquí- dijo Matt, el chico se había venido durmiendo gran parte del viaje, y ahora se desperezaba mientras miraba fijamente en dirección a la casa.

-Bueno, si tú lo dices- dijo el rubio

Matt sonrió, pudo sentir los poderes antiguos en aquel terreno, así como en su pueblo, ese terreno estaba resguardado de los enemigos, claro que en menor escala.

El impala plateado avanzó hasta acercarse a la puerta principal de la vieja casa, ahí, para asombro de los cazadores se encontraba Castiel, esperándolos.

-Hermano!- dijo Matt, bajando del automóvil a toda velocidad, para colgarse del cuello de su medio-hermano.

-Matt, me alegra que hayas llegado a salvo.-Castiel besó tiernamente la frente del menos, sin darse cuenta que un rubio le fulminaba con la mirada.

"Son hermanos, son hermanos" repetía mentalmente Dean Winchester.

Después de los saludos correspondientes, el ángel les condujo al interior de la casa. En el salón principal, una mujer miraba por el gran ventanal en dirección al este.

-Lucifer se encuentra en esa dirección, está levantando su ejercito- sentenció la mujer

-Miria, Matt ya esta aquí

La mujer volteó para sonreír al muchacho, saludo con una sonrisa a los cazadores, quienes quedaron asombrados por la belleza femenina de aquel ser.

-Así que tú eres Miria- dijo con picardía Dean, mientras le daba un golpecito con el codo a Castiel. Matt quien notó el gesto, se sonrió al notar que su hermano no había captado el "mensaje" de su amigo, pero luego, cuando Dean se quedó viendo a la mujer "por más del tiempo adecuado" sintió una punzada en su estomago.

-Cazadores, ¿Están dispuestos a realizar una alianza con lo sobrenatural?

-Sabemos de qué va esto, los más antiguos se revelaran por primera vez, y si es lo que hay que hacer para llevar el trasero de Lucifer al infierno nuevamente, lo haremos- sentenció Bobbi.

-Cazador, nosotros los antiguos, que descendemos de los mismos elementos, primeras creaciones de Dios en este universo, no somos algo sobrenatural, si no que somos más naturales que la humanidad misma.- respondió Miria con solemnidad, bobbi se sintió pequeño ante la presencia de la mujer- La alianza que te menciono es con lo sobrenatural.

Tras las palabras de Miria, una mujer de aspecto oscuro apareció por una de las puertas, su rostro era estilizado, y sus ojos enmarcados por oscuras ojeras y dentro de ellos un color negro como la misma noche, los cazadores se tensaron al verla, nunca habían visto a un ser así, pero asumían que no era nada bueno.

-Cazadores, no había visto tales ejemplares en décadas- dijo el ser con una voz suave y oscura, como susurrando cada letra.- OH- fijó su vista en Matt- y aquí está el prodigio, conocí a tú hermano, al primer hijo del hombre.

-Y le tentaste

-Sí, lo hice

Dean miró a la mujer, sintiendo un miedo paralizante ante lo sobrenatural.

-¿Qué eres?- preguntó por fin el rubio

-Soy la misma muerte que excede tus expectativas…me llaman Selene, la arpía Selene.

Los cazadores enmudecieron, eran muchas las historias sobre esa criatura, de entre los seres sobrenaturales, sus poderes estaban en el más alto escalón, y nadie había visto una en años, se creían un mito.

-Y ¿Nos ayudarás?

-Lucifer no solo es enemigo del hombre cazador, también es mi enemigo.

-Pues entonces tenemos una alianza- dijo Dean.

La mujer sonrió con un aire siniestro para luego salir por la puerta principal. Al pasar al lado de los cazadores, estos sintieron su piel helarse y al miedo paralizándoles.

-¿Es de confianza?

-No, no lo es- respondió Matt.- pero es cierto lo que ha dicho, Lucifer es su enemigo, ellos tienen historia juntos. De todos modos, no podemos confiar en ella, no más de lo necesario.

-Cazadores, no todos nuestros aliados sobrenaturales son como ella, hay entre estos seres algunos de luz y buenos deseos.

Miria los invitó a pasar a una de las habitaciones que colindaban con el salón.

Sentado en una silla, mirando hacia el este, se encontraba un hombre, de unos treinta años en apariencia, sus cabellos rubios llegaban bajo sus hombros y los llevaba sueltos, de una manera muy natural, vestía una túnica de color azul, la habitación completa tenía un aroma que a los hombres les pareció muy tranquilizante.

-¿Eres uno de ellos?- preguntó Matt con prisa, Dean observó la ilusión en los ojos del muchacho.

-Sí, lo soy, es un honor conocerte al fin Matt.-respondió el ser, con una voz muy solemne, a diferencia de la arpía, su voz era agradable.

-¿Qué eres tú?- preguntó fascinado el más viejo de los cazadores.

-En oriente me llaman kirin, en el occidente se me conoce como unicornio, cazador.

-Es enserio?- preguntó alucinado Dean

-Sí, lo es- respondió Castiel- le encontramos por las montañas, costó convencerle de que le necesitábamos, estás criaturas Dean, aborrecen la sangre, por ende no les agradan las luchas.

-Pero si no puede luchar, de que nos servirá?- preguntó el más joven de los cazadores, sin reparar en su descortesía.

-No necesito luchar ni dañar a otros cazador, pero ustedes necesitaran de mi poder, ya verás que si.

Matt se quedó en aquel cuarto hablando con el kirin, mientras los demás volvieron al salón.

-¿Eso es todo?

-No, hay más, pero llegaran durante la noche, será mejor que descanses Dean, cuando al alba hayan llegado todos, tendrás mucho que hacer.

-¿Mucho que hacer?, ¿Qué quieres decir Cas?

-Que han venido a seguir tus órdenes Dean, la batalla, tú debes diseñarla, tú junto a Matt.

-…

-Dean- habló Miria- eres el general del hijo de Dios, ¿No te habías dado cuenta?

-Estás seguro de lo que harás?

-Sí, lo estoy

-No te arrepientes de la decisión ya tomada?

-No…bueno, siento pesar, mucho pesar, no quiero dejar este mundo

-Pero…

-Si no lo hago, ya no habrá un "mundo" al que dejar.

-Cuando llegue el momento yo estaré junto a ti.

-Gracias, en verdad muchas gracias- respondió con una sonrisa el chico.

El kirin permaneció mirando por la ventana, vigilante, mientras que Matt se recostó contra la pared, iba a conversar con Sam.

-Vaya, hasta que al fin llegas, no me han hablado en horas, ya perdía la paciencia- dijo un muy acelerado Sam Winchester.

-Lo siento, el viaje fue largo, yo necesitaba pensar, por eso no vine mientras dormía, y Dean, no ha dormido nada, por eso no ha venido a verte, ya sabes como funciona, llegamos a través de los sueños.

-Lo sé, lo sé, es solo que aquí encerrado, y ahora, con Lucifer más despierto que nunca, me estoy poniendo muy nervioso.

-Tranquilo, ya llegará el momento Sam.

-Matt, estaba pensando en todo esto, tus poderes son grandes, pero ¿Podrás contra él?

-Con tú ayuda si.

Sam sonrió, se sentía muy ansioso, y estaba dispuesto a luchar con todas sus fuerzas para vencer al mismo diablo.

Pudo ver cierto temor en los ojos del chico.

-Matt….¿Qué pasará contigo?

-¿Por qué preguntas eso?

-Porque no puedes enfrentarte al diablo sin perder algo y porque al primer hijo de Dios con el hombre, no le fue muy bien….¿Qué pasara luego Matt?

-Sam, la guerra se detendrá, la humanidad será salvada, tú serás libre y podrás ayudar a ese chico, y lo más importante, estarás junto Dean, y nunca, nunca le dejarás solo, ¿Me prometes eso Sam?

-¿Por qué dices eso? ¿Qué sucederá Matt?

-Promételo, que nunca le dejarás solo

-Me estás asustando…¿Qué pasará contigo?

Sam no tuvo respuesta, Matt le miró con los ojos apunto de llorar.

-No, no puedes, no con lo que Dean siente….debe haber otro modo.

-No lo hay, tú eres listo y ya lo sabes…no lo dejes solo, ¿Vale?

-Él no lo sabe….si lo supiera no lo permitiría

-Es por eso que tú no se lo dirás

-No puedo hacer eso, nunca me lo perdonaría

-Es por eso que no hablarás nuevamente con él, no así, hablarás con él en el mundo terrenal, como debió ser siempre.

-Matt, no lo hagas, no puedes hacerlo!- El más alto estaba furioso, se había encariñado con el chico, y lo peor, sabía muy bien lo que su hermano sentía por él, aún cuando Dean aún no lo haya aceptado, él ya lo sabía.

-Sam, perdóname por favor, no es lo que quiero hacer, es lo que tengo que hacer, tú me entiendes, tú lo hiciste, te jugaste el todo por el todo, y ahora es el momento de que lo hagas de nuevo, sin importar el costo.

- Deja al menos que hable con él antes.

-No, se lo dirás y él no lo permitirá…

-No, no se lo diré- dijo Sam, su mirada fija en los ojos de Matt, sus ojos llorosos, pero honestos- no le diré nada sobre lo que debes hacer, me odiará por eso, pero viviré con ello, solo, déjame hablar con mi hermano, antes que todo pase, antes que todo pueda irse a la mierda, debo hablar con él, se lo debo.

Matt asintió con la mirada.

Matt se levantó y desperezó, el kirin lo miraba de manera tranquila.

-¿Hablaste con Sam?

-Sí, ahora voy por Dean, ellos deben hablar, antes de…

-Sí, es necesario.

Dean se encontraba en el porche de la casa, observando los vehículos en el terreno.

-Dean

-Hola enano- le saludó el cazador con una sonrisa, el adolescente deseo que esa sonrisa fuera lo último en ver de este mundo.

-Debes dormir, descansar.

-Estoy bien

-Dean, debes ir a dormir, para hablar con Sam, él quiere verte.

Desde la ventana de aquél edificio podía ver todo a su alrededor, le agradaba la vista, miraba hacia abajo y observaba los puntitos que se veían en la calle, los "monos sin pelo" que pronto conocerían el Apocalipsis.

Se había trasladado allá por cuestiones estratégicas, todo ya estaba previsto, las cosas le sonreían, los elementales se harían cargo de Michael, él solo tendría que vencer a su patético "medio hermano".