Heey Readers!

Perdón la tardanza pero, escribir desde el punto de vista de Emmett y Bella fue más difícil de lo que creí.

Gracias a:

"crematlv19", "alianna09", "KutisHN", "Lili4ver", "Rosalie Cullen2058", "Nelita Cullen Hale", "Edrose", "Dnisse" & todos los "Guests" por los reviews que le dieron a "Broken"

También gracias a los que agregaron a la historia como favorita.

Sólo faltan dos capítulos para el final de The Darkest Water, no puedo esperar a que lean el siguiente capítulo.

Por cierto, en mi biografía está el link de mi página de Tumblr, allí estaré subiendo imágenes de la historia, cosas sencillas como los atuendos y los escenarios. Chéquenlo para que tengan una mejor visión de los capítulos.

Nos leemos muy pronto.

Un abrazo!

- Cezi


Capítulo 29: "Last Kiss" - Boyce Avenue (Feat. Megan & Liz)


Last Kiss

Bella's POV

Me levanté de la cama con la respiración entre cortada y lágrimas rodeando mis mejillas.

Había soñado de nuevo con Edward, como todas las noches.

- ¿Cómo voy a olvidarme de ti si no desapareces de mi mente? - pregunté molesta.

Estaba sentada en mi cama, empapada de lágrimas y sudor.

Pasé las manos por mi cabello con ansiedad.

¿Por qué el dolor no desaparecía?

Mi sueño siempre era el mismo:

Los dos recostados en la pradera. Compartiendo besos y risas. Las caricias. Él recorría mi cuerpo desnudo con sus labios.

- Te amo - me decía y me dedicaba una sonrisa torcida que me volvía loca.

Trataba de acercarme a él para rodearlo con mis brazos pero de pronto todo se tornaba negro.

Más lágrimas aparecieron.

- Te extraño, mi amor - lloré.

Permanecí en la cama sin moverme; sin querer, los recuerdos de la noche que arruinó mi existencia inundaron mi mente:

Alice estuvo allí junto a mi todo el tiempo. Me pedía que no llorara más.

- Bella. Tranquilízate por favor.

- ¿Cómo pudo hacerme esto? ¿Por qué me mintió? - pregunté entrecortada.

- Tal vez tuvo sus razones. Lucía muy arrepentido. Bella...

- Lo odio. ¡Lo odio!

Alice y Jasper me llevaron a mi casa horas después. Me despedí de ellos desde la puerta. Les pedí que me dejaran sola por lo que no insistieron en entrar.

- ¿Emmett? - llamé desde las escaleras.

Se escuchaba un escándalo en su habitación. El pánico me inundó y subí deprisa.

-¡¿Emmett? - volví a llamar - Ábreme por favor. ¡Emmett!

Aguardé a que atendiera mi llamado, pero no lo hizo. Corrí a la cocina por el duplicado de llaves. El ruido dentro de la habitación no cesaba.

- ¡Emmett! - grité mientras introducía la llave al cerrojo.

Me encontré con cientos de fotografías cortadas en el piso. Fotografías de la mujer rubia, la esposa de Edward.

Sus lámparas también estaban destrozada, al igual que varios CDs y libros. Su espejo roto en pedazos.

Emmett cubría su rostro con sus manos. Lloraba tendido en la esquina de su habitación. Se formó un nudo en mi garganta al verlo así. Con cuidado me acerqué hasta él. Pero antes de que pudiera decir algo. Me lanzó una mirada fría y, sin decir nada, me empujó hasta la salida.

- ¡Por una vez en tu vida, déjame en paz! - gritó molesto.

Llegué temblando a mi habitación.

¿Qué fue lo qué pasó? ¿Qué significaba para él esa mujer?

Mis ojos no paraban de derramar lágrimas cuando terminé de recordar.

Miré el reloj de mi mesa de noche: 6:47am.

Tomé unos pañuelos y sequé mi rostro, pero mis ojos me delataban.

Sin hacer ningún ruido, bajé hasta la cocina para tomar un poco de agua.

Para mi sorpresa, Emmett salió de su habitación.

Desde el incidente, no cruzabamos muchas palabras. Parecíamos completos extraños.

- Buenos días - murmuró indiferente.

- Buenos días - repetí - ¿Saldrás a la oficina tan temprano?

- Es víspera de Navidad, sólo trabajaré la mitad del día. No puedo retrasar más el proyecto.

- ¿Te veré hoy en la noche? - pregunté ilusionada.

- Aún no sé si asistiré - respondió fastidiado.

Pasaríamos Navidad en casa de Alice y Jasper, junto a Jake y mi padre. Emmett se había resistido a ir. La casa le traía malos recuerdos.

- Emmett... ha pasado un mes - susurré temerosa - Creo que es tiempo de que... Quiero decir, lo que pasó con esa mujer...

Me lanzó una mirada asesina.

- ¡Deja de meterte en mis asuntos! - me gritó - Si voy o no voy, es asunto mío.

Y, si decir nada mas, salió de la casa azotando la puerta.

Me quedé paralizada en la cocina.

Su comportamiento empeoraba. Emmett se convirtió en un zombie después de lo ocurrido. No comía, no hablaba. Lo único que hacía era encerrarse en su oficina hasta altas horas de la noche.

Él no podía olvidarla.

Yo comprendía su dolor, yo podía ayudarlo, apoyarlo en la situación. Pero él prefirió arreglárselas solo.

Alice me pidió que le diera tiempo, sin embargo, la soledad empeoraba las cosas.

Guardaba la esperanza de que todos juntos pudieramos hablar con él sobre su comportamiento ésa noche.

Derrepente el sonido del teléfono interrumpió mis pensamientos.

Me acerqué a la mesa y tomé la bocina.

- ¿Diga?

- Hola... - dijo una voz femenina nerviosa - ¿se encuentra Emmett McCarthy?

- Salió a trabajar temprano, ¿puedo tomar su mensaje?

La persona guardó silencio y colgó.

No le di mucha importancia, Emmett era una persona muy solicitada.

- De seguro lo buscarán a su oficina - pensé indiferente.

Me serví un poco de agua y regresé a mi habitación.


Emmett's POV

- Muy buenos días, Sr. McCarthy. ¿Quiere que le pase sus recados? - dijo Lauren, mi secretaria.

- Ahora no - respondí serio - Por favor, no me pases ninguna llamada. Estaré en el estudio terminando los bocetos.

Lauren rodó los ojos y se alejó.

Preparé café y tomando una gran taza subí al estudio.

Solía poner música mientras dibujaba, pero ahora cualquier melodía me recordaba a ella. Así que dejé de hacerlo.

Pasaron un par de horas cuando una ligera nevada cubrió el asfalto de las calles.

Me recargué en la pared y contemplé la escena.

- Toc, toc - escuché detrás de mi - ¿Puedo pasar?

Era Jacob. La última vez que lo vi fue... detuve de inmediato mis pensamientos y traté de desecharlos antes de que el aire comenzara a faltarme.

- ¿Necesitas algo? - contesté cortante.

- ¡Vaya! Aún sigues de amargado - rió.

- Estoy ocupado, ¿necesitas algo?

- Emmett, hermano. Soy yo. ¿Recuerdas? Uno de tus mejores amigos. Me has tenido muy abandonado.

- Estoy ocupado, ¿necesitas algo? - repetí fastidiado y haciendo énfasis en cada palabra.

La actitud de Jacob me hervía las venas.

- Tranquilo. Tranquilo. Sólo quería saber si irás esta noche a casa de mi prima - dijo poniendo en alto las manos.

- Aún no lo sé... ¿Eso es todo?

- Si, pero...

- Adios, Jacob - lo interrumpí y le di la espalda.

Sentí cómo se aproximaba. Así que volteé para encararlo. Pero cuando lo hice me recibió con un golpe en la mandíbula. Yo era mucho más alto que él, y aún así logró derribarme.

- ¡¿Cuál es tu problema, perro? - grité desde el suelo.

- Tú, Emmett. Tú eres mi problema. Tu maldita actitud nos está arruinando a todos.

Escupí sangre. El maldito me había reventado el labio.

- ¿De qué hablas? - pregunté todavía en el suelo y escupiendo sangre en la alfombra.

- Mi prima está preocupada, Bella está preocupada. Incluso Charlie sabe de tu depresión. Entiendo que la extrañas, hermano. Pero encerrarte no te hará olvidarla.

- Jacob tu no entiendes...

- Claro que entiendo - me interrumpió - Hermano, tú la amas. Pero, sinceramente, no te puedes quejar de haberla perdido. Ella acudió a ti para resolver las cosas.

- Ella es casada. No hay nada qué resolver.

- ¿Sabías que Bella todavía está enamorada del esposo de la rubia? - Ella también está sufriendo. De hecho, sufre igual o más que tú. Pero has decidido encerrarte, no puedes ver lo que hay a tu alrededor. Nos alejaste a todos.

- Me harta la actitud de todos. Se molestan por mi actitud, pero, ¿qué quieren que haga? El amor de mi vida pertenece a otra persona. Rosalie me mintió. Y no sólo en su estado civil sino en todo lo que sentía por mi - dije molesto - ¿Por qué nadie se pone de mi lado? ¿Por qué nadie puede entender eso?

- Desafortunadamente, sí hay una persona que te entiende a la perfección - me miró a los ojos. Y sin decir nada salió de mi oficina.

Me quedé allí por varios minutos reflexionando lo ocurrido. Luego, regresé al ventanal y contemplé una vez más la ligera nevada.

- Rosalie... - susurré.

Cerrando mis ojos pude visualizarla. Su largo cabello dorado. Su sonrisa. Sus labios. Sus ojos mirándome fijamente. Su piel dulce. Cada parte de su cuerpo que me perteneció,que poseí.

Sin poder evitarlo comencé a llorar por su ausencia. Repasé la escena donde le pedí que no me buscara.

Pude ver sus ojos llenos de dolor y angustia bajo la lluvia.

Pero no quería perdonarla. No podía perdonarla.

Abrí uno de los cajones de mi escritorio y justo en el fondo estaba la foto, la única foto, que me quedaba de ella. Los dos sonriendo y mirándo a la cámara. La había tomado en Seattle.

Fue allí cuando, contemplando cada aspecto de ella, decidí olvidarla.

Conservaría los buenos momentos que pasamos juntos. Sin embargo, no la buscaría más. No esperaba una reconciliación. Simplemente, no quería volver a saber nada de ella.

Rosalie ahora... formaba parte de mi pasado.


Bella's POV

El restaurante estaba tranquilo. Sólo había 4 comensales. Victoria y las demás meseras planeaban irse más temprano para festejar Navidad con sus familias por lo que me ofrecí a quedarme a cerrar y limpiar las mesas.

- ¿Segura que no hay ningún problema? - me preguntó Victoria.

- No te preocupes. Mis planes son hasta la noche - sonreí - Vayan a divertirse y nos vemos el lunes.

- Te debo una, Bella. Feliz Navidad.

Terminé de atender a los clientes y, tras desearles un buen día, me dispuse a cerrar el local.

Casi acababa de limpiar la cocina cuando marcaron a mi celular.

- ¿Diga?

- ¿Bella? Es Emmett.

- ¿Pasa algo? - pregunté ansiosa. Debido a su falta de interés en mí no pensé que me llamaría a no ser que fuese algo muy importante.

- Necesito hablar contigo, ¿estás en la casa?

¿Hablar conmigo?

- Aún estoy en el restaurante...

- Perfecto, voy para allá - y colgó.

Terminé mis labores y me dispuse a esperar a Emmett. Le preparé un par de sandwiches de queso, eran sus favoritos, como un símbolo de paz o algo así. Quería que las cosas regresaran a la normalidad.

Escuché golpes en la puerta trasera y me apresuré a abrir.

Vi con horror el labio destrozado de Emmett.

- ¡Emmett! - dije con los ojos casi fuera de mis orbitas.

- Tranquila, Bells. No es nada - sonrió.

¿Bells? ¿está sonriendo?

- ¿Qué- qué fue lo que pasó? ¿Quién te hirió? - titubeé.

Lo tomé de la mano y lo conduje a la cocina. Por un momento pensé que él rechazaría el contacto pero no refutó ni nada.

Coloqué un trapo lleno de hielos en su labio.

- Emmett, ¿qué pasó?

- Hablé con Jake.

- ¿Jake te hizo esto? - pregunté sorprendida. Emmett era por lo menos una cabeza más alto que él.

- Me hizo entrar en razón. Supongo que un golpe era lo que necesitaba... De eso quería hablar contigo...

Dió un suspiro largo y continuó

- Bells, lamento mucho todo lo que te he hecho pasar. Perdóname por haberme alejado de ti. Eres como mi hermana menor... Y yo... Te quiero, Bells.

Solté una risita histérica, ¿en verdad estaba pasando esto? ¿En serio todo estaba bien ahora?

- Sé que no podré reponer estos últimos dos meses. Me siento muy avergonzado por mi comportamiento. El dolor me cegó. El recuerdo de ella me cegó por completo.

- ¿En verdad la amabas? -

- Como jamás pensé amar a nadie. Sin embargo, las cosas ahora son distintas. Ella no era una mujer libre, y lamento mucho más que el hombre al que le pertenecía era del que estas enamorada.

Sin decir nada lo abracé. Él respondió el gesto.

- Te extrañé - susurré con un nudo en mi garganta.

Y nos quedamos así, sin decir nada más. Con este simple gesto expresamos todo: el dolor, la alegría, la reconciliación.

- ¿Eso quiere decir que estamos bien? - preguntó él ansioso.

- Desde luego - respondí con una sonrisa.

- ¿Vamos a la casa?

Asentí con la cabeza. Cerré el restaurante y regresamos a nuestro hogar.

Ya en la casa, Emmett me relató todo lo ocurrido entre él y Rosalie, la mujer rubia.

Luego, proseguí a hacer lo mismo.

Claro, los dos terminamos llorando como niños pequeños. Las heridas todavía no sanaban.

- ¿Has sabido algo de él?

- Fue a buscarme al restaurante. No pude enfrentarlo. No he sabido nada de él desde entonces. ¿Qué hay de ti?

- Nada. Pero... decidí no volverme a acercar a ella. No busco explicaciones o una reconciliación.

- ¿Estás seguro? - dije angustiada.

- Todo cambió, Bella. No puedo perdonarla. Creo que... jamás lo haré.

- Yo... aún no decido nada - me expliqué - Él me dijo que fueron obligados a contraer matrimonio, ¿no crees que debemos darles el privilegio de que nos cuenten lo que pasó primero?

¿Por qué los estaba defendiendo?

- No cambia nada, Bella. Nos mintieron. Nos manipularon, ¿Qué tal si inventaron eso? Tal vez están tan aburridos con sus patéticas vidas que buscan arruinar a las demás personas.

- No, no. Edward no sería capaz de - comencé a decir, como si estuviese delirando.

- Bella... escucha... Si tú quieres perdonar a Edward... estás en todo tu derecho, no planeo impedirlo. Yo respetaré tu decisión. Pero por mi parte... No. No cambia nada.

Miré fijamente al piso. La realidad de las palabras de Emmett hicieron punzar mi corazón. Ellos nos engañaron...

- Tienes razón - susurré - No cambia nada.


Emmett's POV

Al caer la tarde, Bella y yo nos preparamos para salir a casa de Alice.

Opté por un traje negro con camisa azul y corbata negra, mientras que Bella llevaba un vestido de leopardo negro y blanco 3/4, mallas negras, un saco negro y eso sí, un par de flats. Ni siquiera la reina de Inglaterra podría obligarla a usar tacones.

- Luces preciosa - comenté y noté cómo se sonrojaba.

- Hace frio, recuerda llevarte una chamarra por si hace frío más tarde.

- Tú eres la que lleva vestido y ¿yo soy el que debe llevarse una chamarra? - reí.

- Alice me regaló este vestido, me matará si uso algo que no vaya con él - rió también.

Bella insistió en que nos fuéramos en su camioneta. Rodé los ojos resignado.

- Entonces... llegaremos hasta allá en año nuevo - bromeé y ella me dedicó una mirada asesina.

- Deja en paz a la camioneta. Ajusta tu cinturón.

Cuando arrivamos, Alice y Jasper nos esperaban en la entrada. Estaban muy complacidos porque asistiría.

- ¡Emmett! - gritó Alice al acercarme.

Me estrechó en sus brazos y besó mi mejilla.

- Te eché mucho de menos. No vuelvas a hacerme eso. ¿Oíste? - me regañó.

- Todo está bien ahora, enana.

- ¿Qué te pasó en el labio? ¿Quién te golpeó?

- Es una larga historia - reí - No te preocupes, habrá tiempo para contarles.

Jasper también me dió un abrazo rápido y nos invitó adentro.

Charlie ya estaba allí. Supongo que debía acostumbrarme a que, ésa noche, todos me regañaran por mi comportamiento de las ultimas semanas. El padre de Bella no fue la excepción.

Estábamos a punto de cenar cuando llegó Jacob.

Saludó a todos con un abrazo y se aproximó a mi.

- ¿Estamos bien? - preguntó temeroso.

- No - contesté serio.

Los demás guardaron silencio, esperando a que continuara. Al ver la expresión de todos me eché a reír.

- Es broma. En realidad, quería darte las gracias por hacerme entrar en razón. Sólo que, por favor, para la próxima, encuentra un método menos doloroso.


Bella's POV

Me la estaba pasando de maravilla. Mi padre mantenía una amena conversación con Jasper mientras que Emmett y Alice se ponían al día.

Comencé a recoger los platos sucios cuando Jacob me hizo una señal para que lo siguiera.

Me puse mi saco negro y lo acompañé a la calle.

- ¿Qué pasa? - le pregunté.

- Nada, nada. Es sólo que si escuchaba a Charlie y a Jasper hablar sobre la guerra civil un minuto más, me volvería loco.

Pasó su mano alrededor de mi cintura y caminamos bajo la luz de la luna.

Jacob era mi mejor amigo, asi que ese tipo de contacto no me molestaba.

- Olvidé agradecerte por lo que hiciste con Emmett. Te debo una - comenté después de un rato.

- Siempre es un placer ayudarte.

- Uhmmm, ¿a dónde vamos?

- Quería enseñarte cómo está quedando mi casa. Está casi terminada. ¿quieres ir?

- Claro - sonreí.

Caminamos unas cuantas cuadras hasta que llegamos a una casa pequeña de tejas marrones y ventanales blancos.

- Está lindísima. De verdad eres bueno para esto. La pintura es muy bonita.

- Tuve que pintarla solo. Emmett prometió ayudarme, pero me dejó plantado, ¿te acuerdas?

Jacob vió mi expresión y se quedó callado.

Claro que me acordaba... ese día lo pasé con Edward... Fue la primera vez que estuvimos juntos...

Las imágenes inundaron mi mente:

"- Mi corazón late distinto cuando estoy contigo... Te amo, Bella.

- Me siento sola cuando no estoy contigo; me siento conflictuada si no sé donde estás; me siento impaciente al no poder besar tus labios cada 5 minutos - sonreí - supongo que así es como se siente estar enamorada... yo también te amo, Edward."

- Lo lamento - susurró Jake.

- No pasa nada - dije suprimiendo el enorme nudo que se formó en mi garganta.

- ¿Bella?

Tomó mi mano y me hizo sentarme en uno de los escalones del porche.

- La verdadera razón por la que te traje aqui es porque... - lucía nervioso e inquieto.

- ¿Qué? ¿Qué pasa?

- Te traje aqui porque... tengo una confesión que hacer... Escucha... - titubeó - Sé lo que sientes por Cullen... y lamento mucho que todavía te duela su recuerdo pero... no puedo callarlo más. Me hiere hacerlo... Así que... Bella... quiero decirte que... Estoy enamorado de ti, siempre lo he estado... Lo callé todo este tiempo porque sabía lo que sentías por él pero ahora que no está... pensé que tal vez podías darme una oportunidad... Déjame reemplazarlo, Bella. Yo quiero reemplazarlo.

Quedé en shock, mis manos temblaban y mis ojos derramaban lágrimas.

No sabía que contestar. No sabía siquiera si esto en realidad estaba pasando o si mi mente me estaba haciendo una mala jugada.

- Jake yo...

Y antes de que dijera otra cosa, unió sus labios con los míos.


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