Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de Catastrophia, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Link de la historia original: www fanfiction net / s / 8117294 / 1 / Beyond-the-Scope


Capítulo 29

BPOV

Mi corazón está desbocado. Él me ama. Es como un sueño, sentir su cuerpo contra el mío, sus labios dejando besos por mi piel mientras repite las palabras una y otra vez.

Mi mente se vuelve confusa, todo consumido por él. Apenas puedo pensar, solo sentir.

Manos, labios, su cuerpo presionado con fuerza contra el mío. Todo mi cuerpo está hormigueando y no puedo evitar que mis manos agarren, jalen, rogándole que esté más cerca. Lo necesito más cerca.

La ropa cae al piso una pieza a la vez, los dedos trazan la piel recién expuesta. Puedo sentir mi cuerpo calentándose.

Ya no es inocente; las respiraciones se mezclan, los labios atacan, los dientes muerden, las lenguas lamen.

Me levanta y mis piernas se envuelven alrededor de su cintura, gemidos guturales escapan cuando su dura longitud se presiona en la cima de mis muslos.

—¡Edward!

—Bella, te sientes tan bien —susurra justo detrás de mi oreja, mis ojos parpadean.

Da unos pasos antes de empujarme contra la pared, ambos gimiendo, su agarre en mi trasero se aprieta.

Tropezando por el pasillo, nos chocamos contra las paredes hasta que llegamos a mi habitación y caemos en el colchón. Dedos torpes y sin práctica desprenden mi sostén y lo quitan. Él se queda mirando mi pecho con ojos entornados, sus manos pesan mis pechos antes de pellizcar mis pezones. La sensación provoca que mi espalda se arquee y que el hormigueo explote en llamas.

Mis manos se estiran entre nosotros; necesito sentirlo. Sus ojos se ponen en blanco, sus hombros caen, un suspiro entrecortado. Me encanta la forma en que lo estoy afectando. Es tan erótico.

Duro, sedoso, caliente, y goteando.

Él no puede soportar más, sus manos jalan mis bragas por mis caderas y después las bajan por mis piernas. Puedo sentir su cabeza en mi entrada y él duda.

—Bella, no tengo…

—Solo acaba afuera, entonces. Por favor, no pares, por favor. Edward, te necesito.

Vuelve a dudar, mirándome a los ojos antes de sentirlo estirándome, llenándome. Somos uno.


¡Hola!

Gracias por leer. En un rato el próximo. ¿Me cuentan qué les pareció el capítulo?

Gracias por sus reviews en el capítulo anterior: (más tarde copio los nombres)

¡Hasta el próximo capítulo!