29. Jadeo.
Jadeo: Dícese de la acción de respirar con dificultad y de forma entrecortada, generalmente a causa del cansancio o la excitación. Si es el caso de Deidara lo más probable es que se deba por las dos.
Siente el sudor de ambos mezclarse sin dificultad alguna cuando sus torsos se rosan. El latir de su corazón palpita contra sus oídos al tiempo que una gota salada resbala desde su frente hasta la mitad de su mejilla. Solo en esos momentos maldice tener el cabello tan largo, puede llegar a molestarle bastante. Escucha su respiración contra su oído para después sentir su lengua retirando sin pudor alguno la gota de sudor y continuar su recorrido hasta dejar un camino que corona con beso desenfrenado.
Entonces no puede contenerse y empieza a jadear. Sus manos se aferran a las mantas bajo su cuerpo, porque sabe que va a suceder. El jadeo no se detiene, es más, crece unas cuentas octavas.
Cansado…por que ya es la cuarta vez en el día. Excitado…porque sabía que empezaría la quinta enseguida.
Y si, en verdad su jadeo se debía a las dos razones. Pero sobre todo a la segunda.
