Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.
Nota de la autora: Si no quieren leer un lemon, saltéense este capítulo.
Mi maravillosa y paciente beta es StephMidnight
BPOV
¿Por qué era esto tan incómodo? Edward y yo estábamos de pie junto a la cama, en mi departamento, tomados de la mano pero sin mirarnos.
"Te amo, Bella", murmuró repentinamente, besando mi mandíbula con ternura.
"Yo también te amo", contesté suavemente, pasando mis manos por su espalda con delicadeza. "¿Vamos a hacer esto?", pregunté en voz baja. Me ruboricé y me puse en puntitas de pie para poder besar su cuello.
Edward rió por lo bajo, su mano estaba firme en mi cintura. "Eso espero", susurró. Cuando levanté la mirada, me estaba sonriendo torcidamente y sus ojos brillaban un poco. "Eres tan hermosa, Bella", dijo en voz baja, tomando mi rostro entre sus manos.
Le sonreí; me senté lentamente en la cama y lo atraje hacia mí. Nuestros labios se conectaron apasionadamente, nuestras manos recorrían el cuerpo del otro libremente. En una fracción de segundo, mi vestido pasó por mi cabeza y fue tirado al suelo, mientras yo trataba, lo más rápido posible, de desabotonar su camisa. Una vez que se la quité, deposité suaves besos por todo su pecho.
"Levántate un poco", murmuró Edward repentinamente. Cuando lo hice, desabrochó mi sostén y fue a parar al piso. Sus manos subieron por mi abdomen para masajear mis pechos con delicadeza, acariciándolos con sus cálidas manos.
"Pantalones", logré decir, respirando con dificultad. Edward rió mientras agarraba su cinturón y lo tiraba, antes de desabrochar sus pantalones y deslizarlos por sus caderas.
Volvimos a besarnos apasionadamente, nuestras lenguas se movían juntas y nuestras caderas chocaban esporádicamente. Entonces, me separé lentamente y él comenzó a mordisquear tiernamente mi cuello y mi clavícula.
"Quiero que me hagas el amor, que me demuestres lo que sientes por mí", dije, jadeando y retorciéndome debajo de él. "Porque ya no puedo contener mi… deseo por ti", admití, sintiendo el familiar calor en mis mejillas.
Edward besó ambas mejillas, y luego mi frente. "Yo me siento de la misma manera", susurró. Sentí sus dedos deslizándose por mi cuerpo, y bajando suavemente mi ropa interior hasta mis tobillos. Extendí los brazos y bajé sus bóxers, mientras pataleaba con mis piernas para terminar de sacar mi ropa interior. Edward se alejó por un momento, para quitarse los bóxers y los tiró junto al resto de nuestra ropa.
Cuando finalmente entró en mi, mis ojos rodaron hacia atrás y mi espalda se arqueó inmediatamente; provocando que mi pecho desnudo se presionara contra el de él. Se detuvo por un momento, ambos disfrutando de la sensación.
Nunca me sentí tan… completa en mi vida. Tenerlo a él dentro de mí era tan maravillosamente abrumador que me sentía totalmente consumida. "Edward… muévete", susurré, levantando mis caderas. "Se siente tan bien", gemí cuando finalmente comenzó a mover sus caderas, a un ritmo constante y moderado.
Mi corazón latía rápidamente y mi respiración se volvía cada vez más agitada. Poco a poco fui pasando mis uñas desde su clavícula hasta su abdomen y hacia donde nuestros cuerpos estaban conectados, lo sentí endurecerse más, si eso era posible, dentro de mí mientras comenzaba a aumentar el ritmo de sus embestidas.
"Mmm", musité, incapaz de hablar. Podía sentir el placer maravilloso e intenso aumentar dentro de mí rápidamente, cada vez que él golpeaba mi clítoris con sus embestidas. El placer me estaba volviendo loca, sólo era capaz de gemir y mover mis caderas para encontrarme con las suyas.
"Dios, Bella… te sientes tan bien", gruñó Edward. Movió su rostro para besarme apasionadamente. Mientras lo hacía, continuábamos moviéndonos juntos, las embestidas de Edward se volvieron más rápidas y frenéticas.
"Mierda", gemí, intentando contener mi orgasmo. No quería que este placer indescriptible terminara. Pero era demasiado, demasiada fricción, y sentí cómo me venía. Pronuncié el nombre de Edward una y otra vez, como si fuera un mantra o una plegaria, mientras explotaba, incapaz de detener las intensas sacudidas de mi cuerpo.
Edward continuó embistiéndome mientras yo luchaba por recomponerme de mi orgasmo. Sus labios volvieron a encontrar los míos. Unos minutos después, él me siguió. Su cuerpo rígido mientras acababa dentro de mí.
Salió de encima de mí y ambos nos quedamos jadeando, intentando recobrar el aliento y la compostura. "Oh dios mío", logré decir. Apoyé mi cabeza sobre su pecho, él me rodeó con sus brazos y me apretó suavemente.
"Lo sé", contestó, su pecho subía y bajaba rápidamente. "Te amo", dijo suavemente, besando mi frente y acercándome más a su cuerpo desnudo.
"Yo también te amo", dije. Creo que nunca me había sentido de esta forma.
Nunca me había sentido tan amada. Nunca me había sentido tan satisfecha. Y, definitivamente, nunca me había sentido tan maravillosamente feliz.
Nota de la autora: Es un capítulo corto, pero quería que este capítulo fuera un lemon, nada más. Sólo en caso que haya alguien que no quiera leer un lemon. Así que esto no contribuye a la trama… es simplemente sexy.
Nota de traductora: Se hizo desear, pero acá está. Espero que les haya gustado ;)
