Capítulo 29
Allen entro a la cabaña del mismo modo en que lo había hecho la última vez que había estado allí.
-Bienvenido, Majestad -saludo el árabe.
-¿Ya la tienes?
El hombre saco una lustrosa caja de madera de ébano y la abrió.
-¿De oro? -dijo Allen alzando una ceja- No recuerdo haberla pedido así.
El árabe sonrió.
-Pensé que si va a contener veneno de Cantarella lo mejor es que se conservara en oro.
Tras un segundo serio, el rubio esbozo una cruel sonrisa.
-Perfecto. El precio.
El árabe adopto una seria postura.
-Quizás le parezca muy elevado el precio…
-Solo dímelo. He visto muchas en mi vida y esta me parece de calidad.
-20 mil.
Sabía que el tipo quería efectivo, y no es que él acostumbrará llevar tanto efectivo en medio del desierto, pero venía preparado para eso.
Pago y se retiró. Se dirigió al aeropuerto de Arabia, listo para ir a su próxima parada: Florencia.
El vuelo a Italia fue más largo de lo esperado, pero eso no irrito al príncipe, que solo pensaba en lo poco que faltaba para volver a ver a su querida Rilliane y la pequeña Lily.
Al llegar a Florencia, no se entretuvo hasta llegar a la botica. Entro en la oficina y espero a que Luki Clockworker llegara.
El hombre entro a su oficina con el aspecto cansado de siempre.
-Sus redomas están listas, alteza.
Allen sonrió.
-Bien. Dígame el precio.
-Bueno, con el personal que tuve que contratar y el material y más la…
-Discúlpeme, debí ser más específico. Dígame solo el precio -exigió rodando los ojos con fastidio, odiaba que le respondieran más de lo que preguntaba.
El hombre suspiro, temeroso de la reacción del príncipe.
-1 billón
El precio no le pareció elevado, sabía que un oriental habría cobrado mucho más. Entrego el dinero y mando a que la caja de mil redomas fuera enviada a Kiyoteru, no deseaba que Rilliane observara llegar Cantarella a su casa.
Y después de eso, por fin, después de seis meses, tomo un avión a Japón.
.-.-.-.
Elluka estaba sentada en la sala del departamento de Meiko mientras Rin dormía a Lily en la otra habitación.
-¡Luka! ¡Luka! ¡Luka! ¡Luka! ¡Luka! -la pelirrosa se levanto al escuchar a Rilliane llamarla así, pero no tuvo que ir hasta ella, porque llego corriendo a la sala con Lily en sus brazos. La cara de la niña y la de Elluka eran la misma en ese momento.
-¿Sucede algo, Rin-chan? -pregunto desconcertada.
Por toda respuesta, Rin puso frente a la rubia su celular, era un mensaje. De Allen:
"Hola querida Rilliane, ¿me has extrañado? Yo a ti sí, y a nuestra pequeña Lily, solo quería decirte que te veré mañana. Te amo."
Luka miro a su amiga con asombro.
-¡No es posible!
Ambas se abrazaron.
-¡Lo sé! ¡Por fin! ¡Volverá! ¡Volverá!
Rin miro a su pequeña hija.
-Papá volverá pronto, Lily-chan -dijo sonriendo.
-¡Tenemos que decírselo a Kyle y a Meiko!
Rin pareció pensarlo.
-Claro, pero ¿podrías ir tú? Tengo que dormir a Lily.
Luka sonrió.
-Claro.
Rin observo a la pelirrosa irse de allí. Y Miku también.
.-.-.-.
Len suspiró tras recibir la respuesta de Rilliane, quería verla, pero no debía hacerlo, aunque ya estaba en Japón, no podía ir a verla aun. Estaba en un hotel a un lado del Palacio Imperial de Japón, debía prepararse para lo que iba a hacer esa noche. Con una sádica sonrisa, abrió la hermosa caja de ébano y saco la dorada y lustrosa arma que contenía, admirando su belleza. Tenía que reconocer que aquel árabe trabajaba bien. Tenía mil balas listas, pero solo necesitaría dos, de lo contrario su plan no saldría del todo bien.
En otros tiempos y circunstancias habría estado seguro de que Rilliane le reprocharía sus acciones pero ahora no estaba seguro de lo que ella pensaría de lo que él iba a hacer, y no quería pensar en eso, pero ella le había dicho antes de irse que lo amaría pasara lo que pasara y si hiciera lo que hiciera, pero no estaba seguro de lo que pensaría ahora en realidad.
Suspiro y trato de despejar su mente para concentrarse en su plan, sería algo arriesgado, pero sería divertido…
Sonrió con sadismo.
.-.-.-.
Rin estaba en la sala releyendo el mensaje de Allen mientras esperaba a que Luka volviera. Ya estaba bien entrada la noche y estaba lloviendo muy fuerte y la luz parpadeaba, pero por suerte los truenos no habían despertado a Lily.
Su celular sonó y la imagen de Elluka apareció en la pantalla.
-Hola -respondió.
-¡Hola, Rin! -respondió Elluka tratando de hacerse oír por sobre el ruido de la lluvia.
-Luka ¿qué es todo ese ruido?
-Aghh ¡se está cayendo el cielo aquí! Hubo un choque por la lluvia y no puedo salir de la calle, ¿crees poder pasar sola la noche, solo por hoy?
-Claro, no te preocupes, quédate con Meiko y Kaito.
-Gracias, Rin, cuídate.
La rubia colgó y miro a la durmiente bebé en su cuna. Iba a sentarse cuando escucho la puerta ¿qué no había dicho Elluka que no podría venir? Sonrió, Luka solía hacer ese tipo de cosas cuando quería dar una sorpresa o algo así.
Salió esperando encontrarla a ella, a Kyle y a Meiko. Pero no los vio.
-¿Hola? ¿Hay alguien aquí?
-Buenas noches, Rin…
.-.-.-.
Ya era de noche, Allen caminaba por lo oscuros pasillos que lo llevarían al oscuro desenlace de aquel viaje. Conocía esos pasadizos como la palma de su mano, muchas veces había salido por allí para evitar a la prensa al salir del palacio imperial. Nunca pensó que le serían de utilidad para un acto como el que estaba por cometer.
Escucho voces. Eran solo dos voces, pero eran las voces que nunca pensó que querría escuchar. Suavemente, empujo el panel que simulaba ser una decorativa pared de arroz y entro silencioso como una sombra en la oscura habitación.
Ni siquiera se percataron de su presencia. Oculto en las sombras, miro con sadismo a su abuelo y a su tío abuelo. Podría haber actuado desde allí, pero él quería que lo vieran, y quería verlos a ellos, quería que vieran la cara del responsable de su dolor, no como ellos, que se habían fingido inocentes del sufrimiento de quienes no lo merecían.
-Hola -dijo con una sonrisa.
El Rey y el Emperador voltearon hacia el príncipe sobresaltados.
-¿Allen? ¿Cuándo entraste…?
-¿Eso importa?
Ambos monarcas se miraron.
-¿A qué has venido?
Allen mantuvo la lunática sonrisa que tanto miedo provocaba a quien la veía.
-¿No puedo solo venir a saludar a mis queridos abuelos?
Ambos viejos se miraron.
-Estas aquí por lo que sucedió, ¿cierto? -hablo el Rey.
Allen rio con crueldad.
-¿"Lo que sucedió"? ¿Qué de todo?
-Sabes a lo que se refiere… -respondió el emperador
Allen puso un aterrador semblante serio.
-Claro que lo sé. Estoy aquí porque ustedes mataron a mi hijo.
Ambos viejos retrocedieron como ratones ante un gato furioso.
-N-no es…
-No te atrevas a negarlo. ¿Ventana rota? ¿Cristales? ¿Saben algo? -añadió empezando a caminar hacia ellos- Ya les he tolerado demasiadas cosas. No hice nada cuando me envenenaron, ni cuando envenenaron a mi hermana, ni por habernos ocultado que ella estaba viva, pero esta vez es diferente. Es hora de devolverles todos los favores que me han hecho, a mí y a mi familia.
-Allen… -antes de tener la oportunidad de continuar, el Emperador cayó al suelo sin hacer ningún ruido. No hubo ningún sonido, ni una caída ni un disparo ni un grito ni nada, no sonó nada, pero si sucedió, muy rápidamente, sucedió: Allen alzo la dorada arma, única en el mundo, y disparó una bala hacia su tío abuelo, con una cruel sonrisa en su rostro.
Por un segundo nadie dijo nada.
-¡¿Allen que…?!
-Cállate -el Rey obedeció- no lo mate. Eso sería demasiado simple y demasiado aburrido. No planeo ponérselas tan fácil.
El rey trato en vano de ocultarse del arma que el príncipe sostenia.
-¿Es que has enloquecido?
-Posiblemente.
Ya que el chico no parecía reaccionar, el Rey tomo una táctica bastante sucia.
-¡Mi hija debe estar retorciéndose en su tumba!
Len rechino los dientes con rabia. Mala idea.
-¡Desde luego! Debe estar retorciéndose en la tumba de ver la clase de hombre que es su padre.
-¡Ella estaría asqueada, preguntándose que hizo para merecer un hijo así!
Allen soltó una cruel carcajada.
-¡No te esfuerces tanto en pensar! No te sirve de nada -concluyo disparando.
El hombre cayo del mismo modo que el otro.
-Tranquilos, solo es veneno de pez globo.
Obviamente, no era para tranquilizarlos. Los tres sabían que el veneno de pez globo paraliza los músculos del cuerpo humano, pero no las extensiones nerviosas, por lo que era ideal para las víctimas a las que se tenían planeadas muertes lentas y dolorosas. Como en esta ocasión.
Recargo el arma con balas de oro huecas rellenas con una redoma de veneno de Cantarella.
El rey y el emperador abrieron los ojos con pánico al descubrir la sustancia.
-¿Lo reconocen? Sí, es el mismo con que trataron de envenenar a Rilliane -alzo el arma para que ellos y él mismo pudieran verla- ¿Saben? Pague una fortuna por esta cosa, Espero que funcione bien.
Disparó. Dos disparos, uno tras otro, uno a cada viejo tirado en el suelo. Ambos sintieron como al impacto de la bala seguían otros más pequeños y por dentro de si mismos.
-Les explico -dijo Allen sentándose con elegancia y una sonrisa cruel en su rostro- Esta bala se dispara en 700 capsulas dentro de ustedes y esparce el Cantarella por todo su cuerpo. Les dispararía otra bala, pero así morirán más pronto y no queremos que eso pase, ¿verdad?
Con paciencia, Allen arrastro a ambos monarcas hacia el pasadizo por el que había entrado, lo bastante profundo para que tardaran en hallarlos y lo suficientemente cerca para que lo hicieran.
-No sé cuándo los encuentren, pero mientras, disfruten su muerte.
Para cuando los encontraran ya estarían bien muertos, pero hasta entonces tendrían una dolorosa muerte. Allen se marchó con un sonrisa en su rostro.
.-.-.-.
La rubia se volvió rápidamente para encontrarse a la princesa Michaella en sentada en su sala con una sonrisa psicópata en su cara.
-Michaella… -murmuro Rin con asombro y miedo. Miedo por su hija.
-Oh, perdóneme -dijo Michaella con sarcasmo- quise decir, princesa Rilliane.
-¿Qué estás haciendo aquí?
Michaella se levantó y comenzó a caminar por la habitación.
-Qué lugar tan horrible -dijo con una mueca examinando el lugar- me extraña que mi querido Allen quiera vivir aquí.
A Rin no la inmuto que Miku se refiriera a Allen como suyo. Sabía que Allen era solo suyo.
-¿Cómo entraste? ¿Y qué quieres?
Miku rio.
-Esa no es forma de tratar a la Séptima Princesa de Francia.
-No me interesa que seas la emperatriz del mundo o lo que sea. Por favor, vete de mi casa.
Miku sonrió.
-¿Tu casa? Hmm, si esta es casa de Allen, entonces esta es mi casa. Y la que tiene que irse eres tú.
Rin rodo los ojos. Ya había tratado con bastantes locos en el último año.
-¿Qué estás diciendo? Por favor, Michaella, vete.
-Tienes razón, esta no es mi casa, no aún.
Rin la miro sin comprender.
-¿Sabes? Lo pensé muy bien, muy, muy bien. Y supe que Allen no se figará en mí mientras tú estés aquí.
Rin volvió a rodar los ojos.
-Y espere a que alguien más lo hiciera. Pero nadie lo logro. Y recordé que para que algo salga bien debe hacerlo uno mismo.
-¿Hacer qué? ¿De qué diablos estás hablando? Michaella, vete de mi casa ahora.
Michaella se acercó a Rilliane.
-Y también pensé que no solo tú, también debía desparecer esa aberración -señalo a la cuna de Lily, visible desde la sala.
-¡No te atrevas a llamar así a mi hija en mi casa!
Miku rio.
-Eso no importa, lo que importa es que se sabe que Allen esta de viaje, y no llegara hasta dentro de un tiempo, ¿cierto?
Rin no respondió.
-¿Qué tal si le preparamos una sorpresa? -sonrió- Cuando llegue, encontrara a una mujer hermosa y digna de él. Y seré yo.
Rin la miro con desprecio.
-Es suficiente, no me dejas más que llamar a la policía -se volvió para tomar el teléfono, pero no pudo hacerlo. Un punzante dolor en su hombro se lo impidió.
-¡Kya! -grito sintiendo un nuevo dolor.
Se dio la vuelta y giro la cabeza para ver su hombro. Michaella había clavado una elegante daga de obsidiana y grabados de la familia real de Francia.
-Comprendí que para que Allen sea mío para siempre ¡yo tengo que matarte a ti! -grito tratando de clavar a daga en su brazo.
Rin la freno evitando que hiciera una herida profunda pero sin poder evitar que se clavara un poco.
-¡Estás loca! -grito la rubia empujando a Michaella- ¡si me matas, Allen…!
La peliverde rio con locura.
-¿Qué? ¿Se enojara? ¡No lo creo! ¡No cuando vea la nueva mujer que tiene!
Rin uso el propio cabello de Miku para semiextrangularla.
-¡Deja de hacer locuras! -Miku se corto la coleta con la daga haciendo a la rubia caer de espaldas.
-¡Sabes algo! ¡primero me desharé de la mocosa! -grito estampando la cabeza Rilliane en el suelo y corriendo al cuarto de Lily, que ya lloraba la ausencia de su madre.
-¡NO! -grito Rilliane tratando de alcanzar a Miku por el tobillo.
Tomo el delicado tobillo de la Hatsune y la arrastro hacia sí arrebatándole la daga y dispuesta a clavárselo hasta que se desangrara. Peor se detuvo. ¿Qué estaba haciendo? Ella no era una asesina, pero ella quería lastimar a su bebé y…
La risa desquiciada de Miku la hizo reaccionar.
-¡Nunca podrías hacerlo! ¡Eres débil! ¡Por eso Allen se quedo contigo! ¡Sabe que no puedes cuidarte sola! ¡Lo hizo porque eres su hermana y te considera su responsabilidad! ¡No porque te ame!
Rin no creyó ninguna de sus palabras sobre Allen, pero una frase calo en su interior: "eres débil" ¿lo era? ¿Era tan débil que no podía proteger a su única hija? ¿Allen la consideraría débil? ¿Sería por eso que la sobre protegía tanto? Pero ese no era el momento para preguntarse esas cosas, y Michaella se lo recordó súbitamente al quitarle la daga y salir corriendo hacia el cuarto de Lily.
Llego a tiempo para ver a Michaella con Lily en un brazo y la daga en la otra.
-¡NO! ¡LILYYYYYYYYYYYY!
.-.-.-.-.
Kyle escucho sonar su celular y se levantó a contestar.
-¿Hola? -murmuro adormilado.
-¿Kyle? ¡Despierta!
-¿Qué…? ¿Quién es…?
Un suspiro sonó al otro lado del teléfono.
-¿Ya no me reconoces? ¿Sigues dormido o ya olvidaste mi voz?
Kyle abrió los ojos de par en par.
-¡No puede ser! -exclamo- ¡¿Allen?!
-El único.
Paso la sorpresa y Kyle reclamo:
-¡¿Por qué llamas a esta hora?!
Serían las dos de la mañana y Allen estaba llamando a esa hora.
-Acabo de llegar…
-Sí, claro.
-Escúchame. Luka me dijo que estaba con Rilliane en un departamento de Meiko y no sé dónde está…
-¿Quieres la dirección?
-Sí.
-¿Me llamaste a las dos de la mañana para eso? Te odio.
Allen rió.
-Espera.
No quería despertar a Meiko, ni a Luka, pero había oído ruido en la habitación que ocupaba la pelirrosa y fue a ver si estaba despierta. Lo estaba.
-¿Qué haces despierta a esta hora?
-No tengo sueño.
-Allen quiere saber la dirección del departamento de Meiko.
-¡¿Allen?! -se alarmo Elluka, sabía que él se enfurecería por haber dejado sola a su hermana- ¡Dijo que volvería hasta mañana!
-Bueno, ya es mañana.
-¡Maldición! -se levantó- Dile que iré por él al aeropuerto.
-No creo que…
-¡Dile que no aceptaré un no! -y se fue.
Con una sonrisa, Kyle se lo dijo a Allen.
-¡Pero no estoy en el aeropuerto!
-Pues más te vale ir para allá porque ya se fue.
Con un suspiro Allen colgó.
Fue al aeropuerto y se encontró con Elluka ya allí.
-¿Dónde estabas? ¡Te he buscado por todas partes! -le reclamo.
-Acabo de llegar.
-¿No dijiste que…?
-Acabo de llegar al aeropuerto. No estaba aquí.
Luka lo miro furiosa.
-¡Pudiste decirlo!
-¡Ya te habías ido!
Luka abrió la boca y la volvió a cerrar sin argumentos.
-Como sea -sonrió tímidamente- Bueno no importa, bienvenido -añadió lanzándose a sus brazos.
Allen también la abrazo.
-Gracias...
-Vamos. Rin querrá verte.
Ambos salieron al departamento de Meiko.
.-.-.-.
Rilliane se abalanzo sobre Michaella tirándola al suelo junto con Lily.
-¡Suéltala…!
-¿O qué?
La francesa alzo la daga teatralmente a punto de soltarla sobre la sollozante bebé.
-¡NO! -grito Rilliane usando el primer objeto afilado que halló a su alcance para defender a su hija: unas tijeras.
-¡No lo harás! -gritó Miku sonriendo y deleitándose arañando la fina piel de la bebé, provocando y terrible llanto de dolor que torturo los oídos de Rilliane.
-¡BASTA! -grito Rilliane clavando las tijeras de lleno en el ojo derecho de Miku.
Un chillido de dolor acompaño al chorro de sangre que salpico de la ahora vacía cuenca de Michaella.
-¡Perra! -chillo Michaella tratando de clavarle la daga a Lily estampando al azar la daga tratando a ciegas de atravesar a la bebé.
-¡No! -Rilliane se horrorizo al ver a la daga casi atravesar el brazo de su pequeña. Clavo las tijeras. Una y otra vez, atravesando a lo que le atinara, pero tan solo le dio a Michaella dos veces.
El sonido del celular de Rilliane las distrajo a ambas. Michaella trato de alcanzar el celular de Rilliane antes que ella, evitando que contestara, pero al rozar la pantalla oprimió el botón de contestar.
.-.-.-.
-¿Por qué tardara tanto en contestar? -dijo Luka mirando a Allen, que iba en al volante de la camioneta.
-Quizás este dormida…
-¡Ya respondió! -Exclamo Elluka- ¡Hola Rill…! -cayo bruscamente la escuchar, junto a Allen:
-¡Perra! -era la voz de la princesa Michaella, ¿Qué hacia ella allí?
-¡Para, Miku! ¡Basta! -la voz de Rilliane alcanzo a ambos- ¡Déjala! ¡LILYYYYY!
Elluka y Allen se miraron medio segundo antes de arrancar la camioneta a toda velocidad ignorando el alto.
.-.-.-.
-¡Suelta a mi hija ahora! -grito Rin tratando de recuperar a la bebé de brazos de Michaella.
-¡Te voy a matar! ¡A ti y a ella! -chillo Michaella clavando la daga en el brazo izquierdo de Rilliane.
Ella soltó un grito de dolor al sentir el cuchillo clavarla en el suelo.
De reojo observo como Michaella sin más juegos ni presentaciones teatrales ni nada, alzaba la daga para apuñalar a su bebé.
-¡NO! -se levantó con toda la fuerza que le quedaba, ignorando el dolor al hacerlo y desgarrar su piel.
Clavo las tijeras una y otra vez, sin parar, escuchando los chillidos de Michaella, y sin equivocarse en un solo golpe. La apuñalo una y otra vez, llenándose de sangre, incluso cuando dejo de moverse y de chillar, ella siguió apuñalándola. Se detuvo hasta que los chillidos de Lily la volvieron a la realidad.
-Lily -dijo soltando la daga y cargando a su pequeña bebé en sus brazos, ignorando el dolor de las heridas de su brazo y su hombro.
Beso la frente de su bebé manchándola de sangre y con la vista perdida hacia el frente. Había matado a Michaella a sangre fría, pero no sentía remordimiento alguno, estaba segura de que había hecho lo correcto, si no lo hubiera hecho, Lily habría muerto y no podía perderla a ella también.
La puerta se abrió e instintivamente ella tomo la daga llena de sangre y la alzo. Pero en la puerta solo estaban los horrorizados rostros de Allen y Elluka.
-Rin… -Elluka estaba impactada. Un cadáver en el suelo y su querida hija cubierta de sangre y alzando una daga.
Nunca había imaginado así a su pequeña e inocente hijita que ponía lazos blancos en su cabello y jugaba con flores.
Pero a Allen le preocupaban otras cosas.
-¡Rilliane! -grito corriendo- ¡Lily!
-¿A-Allen?
Él se arrodillo frente a ella preocupado por tanta sangre. Y solo entonces se fijó en el cadáver de Michaella. Y en la daga que Rin sostenía.
-Ri-Rin -murmuro mirando la sangre, ¿había matado Rin a Michaella?
-Y-yo L-Len ¡tuve que hacerlo! ¡Ella iba a matar a Lily! ¡Y y-yo… yo…!
Bajo la mirada. Allen abrazo a su esposa y a su hija, agradeciendo a los cielos que estuvieran bien.
-¡Tu brazo! -el grito de Elluka trajo a los rubios a la realidad.
Rin miro su brazo al mismo tiempo que Allen.
-¡¿Michaella te hizo esto?!
-Quiero ir al hospital, no por mí, es solo que no sé cómo esta Lily…
Allen asintió aun con su familia entre sus brazos.
-Rin, déjame a Lily, no deberías cargarla con tu brazo y tu hombro así…
-Pero…
-Por favor, dámela.
Rin obedeció.
Los tres se fueron.
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N/a:
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Que haciendo! Como están yo bnbn bnb bnbnbnbn bueno aquí derriteindome en el calor de verzacrruz, no que puerto ni que puerto estoy en un publito de mala muerte de vercruz perooooooooooo buaaaaaaaaaaaaano y que cuenta, si yo se que lesprometi un gore pero a la mera hora no me inspire… GOMENE!
Bueno eso es todo, se acabo el drma, el pproximo cap es desenlce y luego el epilogo y ahora sin drama, quizás si con romance PEEEEEERO SI FALTAN COSAS IMPORTANTES! Muuuuuuuuuuy importantes! Faltan entradas de Elluka! Muy importantes entradas de ella.
AVISO:
En el próximo cap publico el fic ganador así que quien vaya avotar apurese a hacerlo! xDDD
Bueno eso es todo byebye
Responder REVIEWS:
Sorayahikarine: Jajajajajajja pobre de tu hermano! Le haces todo eso! Pero bueno siento haber matado a Leon! Era necesario! Pero descuida ya vera una sorpresa que planee desde que inicio el fic!
Dianis Mar: sip lo mate gomene pero luka no se queda sola y no olvides el one-shot tan prometido!
Toreishi Kakikomi: jajajajajajjajaj memori de risa con lo de Pablo Escobar! Y si es una puta pero ya se murió no importa… y aguas con los aviones!
BatyLove: omg lo siento! Y solo fueron seis meses… pero bueno si mate en este cape pro tranquila ya n planeo la muerte de nadie más, y la venganza… bueno yo así lo pienso… pero buaaaaano no importa
Synchronicity Girl: volvi a extrañar tus comentarios! Pero no importa :) supongo que estas de vacaciones!
Byebye
