REAFIRMACIÓN DE IDENTIDAD
Kyoko estaba a punto de entrar en el Registro Civil para solicitar la anulación de su matrimonio cuando le sonó el teléfono móvil. Y respondió.
El color abandonó su rostro, y luego el mundo empezó a girar sin su permiso…
Lo siguiente que supo es que estaba en el hospital peleándose con una enfermera para que la dejara pasar.
—Le repito que solo familiares y personas autorizadas, señorita…
—Pero ya le he dicho que yo soy su mujer…
—Claro… —respondió la otra con evidente sarcasmo—. Todo el mundo sabe que Tsuruga Ren está casado con una adolescente…
Auch… Eso fue un golpe bajo…
—Que sí, demonios, que es mi marido. Y ahora bien, o me deja pasar, o le monto un pandemónium aquí mismo.
—Pero…
—Que soy su mujer, maldita sea —una nube negra se estaba gestando en torno a Kyoko.
—Pero señorita…
—¡Que soy la esposa de Tsuruga Ren! —gritó. Allí, delante de todo el mundo. La oyeron, claro…
—¡Déjenme entrar! ¡Estoy casada con Tsuruga Ren! —eso era lo que gritaba mientras el personal de seguridad se llevaba a rastras a esa loca de la sala de Urgencias…
¡Cómo se retorcía la condenada!
