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Unas horas más tarde...

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— ¿Así que vives con tus hermanos?—Sakura estudió al guapo Zorn. —¿Y no hay mujeres allí? Eso debe ser difícil.

Asintiendo, Naruto se echó a reír.—Siempre estamos siendo atacados por salvajes quienes intentan bajar a tierra así que las mujeres no quieren vivir en una zona de guerra, no importa lo bien que podemos defender la isla.

— Aunque tú casa parece muy bella.

— Pero muy solitaria. Es por eso que estoy esperando que Sasuke me envié una humana. Él te rescató así que tal vez otras humanas terminan en Zorn sin un hombre para protegerlas.

— Sin ánimo de ofender, pero realmente espero que no sea el caso. Fue un infierno ser secuestrada por esos tres imbéciles y yo ni siquiera sabía que existían otras formas de vida en otro planeta hasta que desperté en esa nave en una jaula. Yo...

Un ensordecedor rugido interrumpió a Sakura, sorprendiéndola, y casi hizo que deslizara de la cama, sentándose en ella. Su cabeza giró bruscamente dirigiéndose directamente hacia dónde provenía el ruido mientras algo golpeaba fuertemente la puerta. Aterrorizada Sakura vio que el armario fue derribado hacia un lado mientras la puerta se venía abajo abriéndose. Cientos de libras de muebles de madera se deslizaron unos metros por encima de las baldosas como si estuvieran hechas de papel maché.

Sasuke irrumpió entrando a la habitación viéndose enfurecido, otro desgarrador rugido salió de él, haciendo que Sakura realmente se cayera del borde de la cama pegándose fuertemente el trasero contra el suelo, desde donde ella lo veía sorprendida. Nunca había visto a nadie tan furioso en su vida. Naruto por el contrario se reía entre dientes mientras lentamente se ponía de pie desde el otro lado de la cama donde había estado sentado.

— Le tomó el tiempo suficiente.

La mirada furiosa de Sasuke se precipito sobre la cama mirándola fijamente y entonces se posó en Sakura. Él gruñó cuando le hablo. —¿Te tocó?

Incapaz de hablar por el nudo en su garganta, Sakura negó con la cabeza, a sabiendas de que si asentía Sasuke podría despedazar al hombre. Todo el cuerpo de Sasuke estaba tenso, su dedos clavándose a sus costados, y la dureza con que hablaba parecía como si las palabras fueran arrancadas de su pecho. Dio unos pasos más acercándose a ella, su mirada se desprendió de la suya para mirar a Naruto.

— La estaba protegiendo,—Naruto dijo suavemente.—Ahora, cálmate. Yo nunca montaría a tu preciosa humana.

Sasuke respiraba fuertemente, su enorme pecho jadeaba, era evidente que luchaba por controlar su temperamento. Se acercó a Sakura y después se agachó, tendiéndole la mano. Estaba tan aturdida, mientas Sakura estaba viendo a Sasuke completamente descontrolado, puso su mano en la suya, dejándole que tirara de ella del piso. Literalmente la tiró contra su pecho, sus brazos se envolvieron alrededor de ella fuertemente, amoldando su cuerpo contra el suyo. Respiro sobre su cabello, frotando su rostro contra la parte superior de su cabeza, otro gruñido salió de él, sólo que ésta era más suave y no aterradora.

— Tu vinculada ha sido más hábil que tú mi amigo. —Naruto se quedó atrás, no acercándose demasiado a Sakura.

— Eso escuche. —Sasuke soltó la mano de Sakura para recorrer con su mano su espalda, casi acariciándola. —Uno de mis hombres se escabulló, y me dijo lo que estaba sucediendo y lo que Karin había hecho.—El cuerpo de Sasuke se puso rígido, casi se sentía como si se estuviera convirtiendo en piedra.

Sakura levantó la vista para ver por qué se puso rígido de esa manera, pero él no se encontró con su mirada curiosa. En lugar de eso estaba viendo hacia a su amigo y parecía extremadamente furioso. Sakura se frotó contra su pecho a través de su camisa de cuero, deseando que ella pudiera tocar su piel.

— Sólo hay una manera de salvar a mi Sakura.—Sasuke parecía abatido, recorrió con su mano su espalda, por encima del hombro, y tomo entre sus grandes y cálidas manos el rostro de Sakura.

El sufrimiento era evidente en su rostro y se reflejaba en sus hermosos ojos negros, mientras Sakura miraba dentro de ellos. Ella frunció el ceño, sin saber cuál era su plan, pero a sabiendas de que cualquier cosa que fuera no era nada placentero. Un horrible pensamiento la golpeó. ¿Tendría que dejar que esos hombres la violaran? Ni siquiera quiso pensar en esa horrible posibilidad.

— Las leyes Zorn, son claras mi Sakura. Si peleo contra esos hombres estaría quebrantando las leyes que he jurado defender.—Él tomó una respiración profunda.— La única manera de protegerte de la venganza de Karin es entregarte a Naruto.

Él tomó un tembloroso suspiro, sacudiéndose mientras él la abrazaba con fuerza.

— Nadie podrá tocarte si te entrego solamente a él, ya no estarás más bajo las reglas de mi vinculada para entregarte a otros hombres para que te monten.

Sakura se le quedó viendo horrorizada, ni en un millón de años espero que él le dijera eso. —No hablas en serio, ¿verdad? Solo diremos que me estás entregando a él pero una vez que ella se haya marchado, él me regresara, ¿verdad? —Sus dedos se clavaron en su camisa.—¿Cierto, Sasuke?

Su mandíbula estaba apretada, mientras apartaba su mirada para ver hacia su amigo por encima de su cabeza.—Tú le pertenecerías a él y la única manera de que yo pudiera tenerte de regreso seria si él estuviera dispuesto a devolverte a mi lado una vez que ella se haya ido.

Volviendo la cabeza, Ella se quedó mirando a Naruto, parecía tan sorprendido como Sakura hizo mientras veía a Sasuke. El atractivo Zorn dio un paso atrás y después se quedó inmóvil, Frunciendo el ceño que estropeaba sus facciones.

— Me voy mañana y no puedo postergar mi regreso, Sasuke. Si tu vinculada se queda más tiempo que el día de hoy, entonces tendría que llevarme a tu humana a Voltros conmigo en la mañana. Tú sabes que yo soy tu amigo, pero no hay manera de que pudiera resistirme a una mujer durante tanto tiempo y ambos lo sabemos. No me pidas esto, amigo mío, porque me temo que nuestra amistad terminaría cuando me deje llevar por la lujuria. Ya fue bastante difícil para mí pasar las últimas horas oliéndola sin tocarla, y si la llevo a mi casa, tendría que ponerla en mi cuarto para mantener alejados a mis hermanos de que fueran tras ella.

Sakura negó con la cabeza.—Yo no te deseo así que si estás hablando de sexo, piénsalo otra vez Naruto.

Sasuke gruñó. —Esa es la única opción que se me ocurre para salvar a mi Sakura. Tu eres un fuerte guerrero quien está en control de su cuerpo. No quiero que vayas a montar a mi mujer.

— No me pidas eso, Sasuke.—Naruto le gruñó, pareciendo furioso.—Es demasiado pedirme que me la lleve a casa conmigo, dormir en el mismo cuarto con ella por días y no tocarla. Soy un guerrero fuerte, pero también soy un hombre con necesidades, es demasiada tentación.

— Espera un minuto.—Sakura levanto de golpe la cabeza para ver a Sasuke.— Tengo una mejor idea.

Aun viéndose furioso, Sasuke bajó la cabeza para ver a Sakura.—Tú no conoces las leyes Zorn o lo que está en juego. No puedo protegerte y Karin finalmente ha encontrado una manera para lograr su venganza, ofreciéndote a mis invitados. Si peleo contra ellos para impedir que te monten después de que ella te ofreció, voy a ser detenido y, probablemente, condenado a muerte. Karin también podría condenarte a muerte, así que ambos moriríamos. Por mucho que lo odie, yo sé que Naruto no te lastimaría y te protegería.

Sasuke estaba temblando de furia, mientras levantaba la cabeza para mirar a su amigo.—Si las montas vamos a luchar hasta la muerte.—Enseñando sus dientes, Sasuke gruñó.—Ella es mía.

Naruto le gruño. —Entonces no me pidas esto, mi amigo. Te advierto ahora que me pides lo imposible. Si la mandas a casa conmigo va a ser solo cuestión de tiempo antes de que pierda el control.

— Ya basta.—Sakura agarro la camisa de Sasuke fuertemente, sus dedos se aferraron una vez más, clavándose en el cuero. —Dije que tenía otra idea. Aquí abajo, Sasuke. Mírame, maldita sea.

Sasuke bajo su mentón, entrecerrando sus ojos mientras suavemente gruñía. —No hay otra forma, mi Sakura.

— Sí, la hay.—Sakura respiro profundamente.—Creo que hay otra forma. Tú no tienes que compartir a tu vinculada con otros hombres ¿no es cierto? ¿Sólo a las ayudantes de la casa?

Sasuke asintió, sus hermosos ojos parecían furiosos mientras sus miradas se encontraron.—Karin está a salvo de ellos desafortunadamente. Sería adecuado si ella pudiera sufrir el destino que desea que enfrentes.

Asintiendo, Sakura miró dentro de sus ojos.—Oficialmente te estoy pidiendo permiso para desafiar a Karin y entonces ser tu vinculada. Si peleo con esa perra y gano entonces estará fuera de nuestras vidas, seré tu vinculada, y esos hombres no me podrán tocar, ¿cierto?

La sorpresa recorrió sobre las facciones de Sasuke, pero entonces su boca se abrió mientras tomaba aire. En segundos el obtuvo el control de su reacción, profundizo el ceño, y negó con la cabeza.—Con toda seguridad ella te mataría. Eres una humana.

— ¿Es un combate mano a mano o las armas están permitidas?

Sasuke tenía el ceño fruncido, mirando hacia Sakura, negándose a responder a su pregunta.

— Mano a mano,—dijo suavemente Naruto. — Esta sería en presencia de testigos para demostrar que es justa, después de que uno de los jueces de nuestras leyes apruebe el desafío. Si entonces derrotas a Karin sería enviada muy lejos si le permitiese vivir y habrás ganado el derecho de ser la vinculada de Uchiha Sasuke si él te acepta como su vinculada.

— No,—gruñó Sasuke.—No te permitiré desafiar a Karin.

Sakura empujó con fuerza a Sasuke, alejándose de él. Él la soltó mientras ella retrocedió, su corazón recibió un fuerte golpe. Parpadeo para contener las lágrimas, dándole la espalda al hombre que amaba, se obligó a mirar a Naruto mientras caminaba acercándose a él y alejándose de Sasuke.

— Supongo que entonces soy toda tuya, Naruto. —Volvió la cabeza para mirar a Sasuke.—Él nunca me regresara contigo así que si él me monta o no, no será más tu problema ya que nunca más voy a regresar. No quiero estar con un hombre quien se preocupa más por otra mujer de lo que lo hace por mí.

La furia era fácil de leer sobre las facciones de Sasuke.—Tú eres todo lo que quiero, Sakura. No es por eso que he rechazado tu desafío.

Ella se dio la vuelta por completo enfrentándolo, manteniendo unos buenos ocho pies de distancia entre ellos. —Entonces solo piensas que soy demasiada patética y débil como humano para pelear contra esa perra. Simplemente no tienes absolutamente nada de fe en mí, de que pudiera ganar, ¿verdad, Sasuke? Así que me envías lejos con uno de tus amigos quien admite que me va a follar que dejarme hacer mi propia elección con mi vida. Odio todas las opciones, pero esta es mi opción y elijo pelear sobre ser violada. ¿Entiendes eso? Si no me dejas luchar por mi libertad, ya que eso es obviamente lo que hay que hacer para sacarme de este lío, entonces no quiero vete nunca más. Hare una vida con Naruto aquí o con alguien más quien pueda tener un poco de confianza en mí.

Sasuke realmente se veía muy infeliz mientras veía a Sakura con los ojos entrecerrados. —Ella te mataría sin piedad, porque eres más pequeña y débil. Esto no es un insulto a tu orgullo, mi Sakura. Es un hecho.

— Déjame luchar por mi libertad o ahora da la vuelta y aléjate de mí, Sasuke. Me iré a casa con Naruto por la mañana y no quiero volver a verte nunca. Me niego a estar con un hombre que prefiero entregarme a alguien que darme la oportunidad de salvar mi propio trasero. Tus manos están atadas. Entiendo eso, pero las mías no lo están.

Sasuke gruñía, levanto sus manos para mirarlas y después a ella.

— Es un decir,—suspiró Sakura.—Sé que tus manos no están realmente atadas. Esto significa que no tienes opciones, pero yo no. Confía en mí cuando te digo que estoy lo suficientemente furiosa como para pelear contra esa perra, me puso una trampa para que fuera violada por un asqueroso hombre y el grupo de sus otros amigos. Yo sé que piensas que los humanos no tienen ninguna oportunidad contra un Zorn, pero lo estaba haciendo bastante bien con las ayudantes de tu casa hasta que se confabularon de ser seis contra uno. Conozco a Karin y sé que ella es una dura perra, más fuerte de lo que son las ayudantes de la casa, pero no hagas esto por mí, maldita sea. No dejes que sea violada o entregada a otro hombre quien admite abiertamente que va a intentar follarme sólo porque eres en cerdo machista en algunas cosas.

Su ceño se profundizó.—Ella te va a matar.

— Por lo menos no seré violada. Prefiero correr el riesgo en una pelea, así tendré una justa oportunidad de defender a mí misma uno a uno.— Mirándolo fijamente, Sakura respiro profundamente. —Esta es tu última oportunidad para retenerme, Sasuke. Estoy pidiendo tu permiso para desafiar Karin de la manera como tu jodidas leyes exigen.

Naruto se acercó a Sakura.—Se escapó de Danzo y se mueve rápidamente, Sasuke. Dale la oportunidad, y si yo fuera una mujer preferiría pelear así.

Sasuke gruñó, dándole la espalda, la rabia hacia que su cuerpo temblara visiblemente. Él levanto de golpe su cabeza.—Acepto.— De repente se dio la vuelta para enfrentar a Sakura, la veía fijamente con su furiosa mirada.—Sera mejor que ganes, mi Sakura. Espero que seas tan fuerte como me has dicho que son los humanos.

Sakura asintió con la cabeza, aliviada de que se estuviera de acuerdo.—Sólo déjame a esa perra.

— Las mujeres Zorn pelean sucio, — le advirtió Naruto tranquilamente. —Es una pelea cuerpo a cuerpo, las armas no están permitidas. Esas son las únicas reglas. Ella puede usar sus dientes contra ti así que cuidado con su boca. La mayoría de las mujeres Zorn van sobre los ojos de la otra mujer para cegarlas así pueden matarlas más fácilmente o en el caso de Karin, el juguete con el que Sasuke la insulta.

Sakura volvió la cabeza, mirando hacia el hermoso hombre de ojos azules. El miedo a la pelea contra Karin comenzaba albergarse en ella, pero asintió hacia él, haciéndole saber que lo escuchó.—Gracias. Vigilare su boca y mi cara.

Sasuke gruñó.—Por favor, reconsidéralo, mi Sakura. No quiero enterrarte.

La ira regreso casi al instante, mientras Sakura volvía bruscamente la cabeza en su dirección. —Tu falta de fe en mí, está comenzando a molestarme. Vamos a echar a andar este espectáculo. ¿Qué sucede después?

Sasuke parecía enfurecido otra vez mientras se volvía hacia la puerta.—Buscamos a Karin, le diré que he aceptado tu oferta de desafío, y después vamos ante un juez quien tiene que estar de acuerdo con la pelea. Las dos serán llevadas a la arena donde te enfrentaras a ella si el juez lo aprueba.

Sasuke solo salió furiosamente por la puerta. Sakura se quedó sorprendida por un segundo antes de que una enorme mano la tomara del brazo, sorprendiéndola, haciéndola girar la cabeza para mirar fijamente a Naruto, quien parecía triste.

— Él está preocupado por tu vida y muy enojado porque se ha llegado a esto. Yo estaría furioso, si también estuviera en su posición. Somos muy protectores de nuestras mujeres y ahora mismo yo también estaría loco, si tú fueras mía, dándome cuenta de que ibas a tener que pelear para permanecer en mi cama. Esto va en contra de todo lo que somos al permitirles a nuestras mujeres que luchen por nosotros. Tenemos que seguirlo.

Los pies de Sakura se movieron mientras el enorme hombre la conducía hacia la puerta, ambos seguían a un Sasuke quien lentamente se movía hacia el centro de la casa donde iban en busca de Karin. Sasuke nunca volvió la cabeza para comprobar si lo seguían o no, su lenguaje corporal claramente indicaba que aún estaba enfurecido.

Karin estaba en la cocina, su fuerte voz le gritaba a una de las pobres ayudantes que preparaba la cena.

— No sé dónde te encontraría mi vinculado, —Karin gruñía en voz alta.—Pero debería de haberte dejado allí. ¿Tengo que enseñarte cómo preparar una comida correctamente para los guerreros de honor? Vienen desde muy lejos para quedarse en la casa del Uchiha y esperan una calidad en los alimentos que se les sirvan. —Eres una...

— Karin,—Sasuke le gruño con dureza.—Déjala en paz y mírame.

Sakura entro a la cocina a tiempo para ver a Karin darse la vuelta, parecía furiosa mientas veía fijamente a Sasuke.—Nunca me des órdenes de esa manera cuando estén alrededor las ayudantes,—la mujer susurró. Su atención se dirigió hacia la puerta, deteniéndose al ver a Sakura y Naruto, su ira fue en aumento. —A ella se le espera en la habitación donde está alojado Danzo. Yo misma le informare que puede tenerte ahora. —Karin intento embestirla pasando sobre Sasuke.

Pero la mano de Sasuke salió disparada rápidamente, extendiendo su mano agarrando por el brazo a Karin para detenerla. —No lo harás.

Una sonrisa curvó la boca de la mujer y sus ojos carmesí se entrecerraron de regocijo puro.

— No puedes proteger a tu patética humana. Deberías de haberla ocultado mejor cuando llegue. Va a ser un gran placer verte sufrir sabiendo que otros hombres van a montar a tu nuevo juguete. —Con un fuerte tirón la mujer trato de soltarse del agarre de Sasuke pero él se negó a soltar su brazo. La rabia pura cubría sus facciones.

— Ayudante, ve ahora a informales a nuestros invitados que la humana está en la cocina esperando a ser montada. ¡Ve ahora!

La ayudante jadeo y después corrió hacia la puerta, aterrorizada porque Karin le gritaba. La asustada sirvienta casi se estrellaba contra Naruto quien se encontraba en su camino, apenas lo esquivo, y se escabullo de la habitación. Sakura no apartaba la mirada de la pareja que se miraban el uno al otro. Sasuke respiró profundamente.

— Mi juguete ha solicitado un reto y he aceptado. —Sasuke gruño suavemente.—Ella desafía tu lugar como vinculada.

Karin se echó a reír. —Tu sentido del humor ha mejorado mucho a lo largo de los años que estado fuera, mi vinculado.