SAILOR MOON: LA SIGUIENTE GENERACIÓN

N.A: Sailor Moon no me pertenece.

Salvo este fic y lo personajes ficticios (naturalmente).


Capítulo 29: Anika…:

-No puedo creer que estemos haciendo esto.

-De que te quejas, Rini. Anika no están mala cocinando.

-Es que nunca has probado su comida.

-Sharon tiene razón. No has probado nunca su comida, Jessica.

-Bueno…-se reclinó riéndose un poco.- Recuerden que lo hacemos por Johann. Ya ha pasado mucho con Anika y sus locuras.

Las demás dos muchachas se quedaron mirándola bastante escépticas.

-También por Anika.-dijo suspirando.

-¿Y qué ha elegido como menú?.-preguntó Sharon.

-Pues no sé….-decía Rini mientras pensaba un poco.- Creo que es Curry.

-¿Curry?.-dijeron ambas jóvenes tragando saliva.

-Muy bien muchachas!.-se escuchó decir. Era a Johann quien llegaba con una sonrisa de satisfacción en sus labios mientras servía un arroz en cada uno de los platos.- He ayudado a Anika para preparar el curry. Le esta dando los últimos detalles.

-Espero que en esos 'detalles' no se equivoque.-dijo Sharon.

-Tranquilas.-dijo con una sonrisa muy confiada Johann.-Estará bien.

-Ya está listo!.-se escuchó decir desde la cocina. Dado a que era un momento 'especial' estaban por almorzar en la sala-comedor, de la casa.

-Espero que les guste.-dijo Anika saliendo con un delantal y en sus manos una pequeña cacerola.

Las demás muchachas solo se quedaron mirándose entre ellas, mientras la rubia servia en cada plato un poco del guiso.

-Mmm huele bien.-dijo Jessica. Al parecer estaba bueno.

Rini asintió ante esto. En verdad se veía muy bueno. Todo un trabajo.

-Gracias por la comida.

Después de agradecer por los alimentos, las muchachas probaron un bocado de la cocina de Anika. Las muchachas no pudieron tragar el primer bocado. Apenas y había tocado las lenguas de ellas y ya estaban deseando 'botarlo'.

-¿Es mi imaginación o Anika se pasó de sal?.-dijo por lo bajo Jessica a Sharon.

-Sí.-dijo después de tragar el primer bocado y tratando de aparentar que nada había pasado.-Se ha pasado de sal.

Rini estaba apunto de llorar. La comida estaba muy bien preparada, pero el hecho de que hubiese sal de más, arruinaba todo.

-Oye Anika.-comenzó Johann de forma calmada y dándole una sonrisa confiada.-¿No crees que te pasaste de la sal un poquito?

-¿Qué¿Está salado?.-preguntó la rubia, comenzando a ponerse nerviosa.

-No, no, para nada¿Verdad muchachas?.-preguntó mirando a las demás chicas. Estas asintieron con la cabeza, ya que sus manos estaban cubriéndoles las bocas.

-No, les creo.-dijo la rubia.

-En serio Anika!.-dijo Jessica mostrando una sonrisa amplia mientras revolvía su comida y cogía otro bocado.-¡Está muy bueno!.-dicho eso se introdujo en la boca el tenedor y cuando lo saco apenas pudo aguantar que se le salieran las lagrimas.

-Hmph! A mí me gusta la sal.-dijo dandole un bocado a su comida y comportandose de manera indiferente.

-Con razón subió de peso.-dijo Sharon a Jessica.

-¿Qué?.

-No nada!.-trató de explicar Johann al notar el disgusto de Anika.- QQueremos agua.

-Ahhh.-dijo convencida.- iré a traerla.

Las jóvenes aprovechando esto trataron de expulsar solapadamente, el bocado. Era obvio que no podrían durar mucho con esa comida.

-¿No había dicho que estaba bien?.-le preguntó Jessica.

-Sí, eso era. Seguro debe haberle echado un poco más de la cuenta cuando la deje. Qué iba a saber que le gustaba la sal!

-Bueno, habrá que arreglárnosla.-dijo Sharon mirando alrededor. Notó que estaba una de las ventanas abierta, así que se levantó de su silla y camino con su plato arrojando al jardín un poco del alimento.

-Pero¿Qué haces?.-le preguntó por lo bajo Johann.

-Salvándome la vida.-dijo sentándose nuevamente.

-¿Puedo botar la mía también?.-esta vez dijo Rini en un tono algo imprudente.

-Sssh No! Así que come ¿quieres?

-¿Y qué tal les parece?.-dijo regresando Anika con una pequeña fuente que traía los preciados brebajes.

-Esta bueno.-dijo simplemente Jessica cogiendo otro pequeño bocado y casi después que lo paso, tomando casi todo el vaso con agua. Estaba salado…

-Qué Bueno!.-decía la rubia con mucha felicidad.- Si no fuera por Johann no me habría salido tan bien.

-Mmm gracias.- dijo respondiéndole con una ligera sonrisa mientras comía. Su lengua ya comenzaba a adaptarse a tanta sal.

-Bueno, debo reconocer que esta muy bien preparado.-decía Sharon. Había cierta mentira en ello.- A pesar, que no hayas ido a las clases de cocina con nosotras.

-Es cierto, Anika.-Dijo Rini.-¿Por qué no ibas?

-Es que…bueno, es que…ay no se como decirlo.-comenzaba a titubear.-Estuve ocupada con ya saben quien.

-¿Alex?.-preguntaron las cuatro.

-NO! Y dejen de estar metiéndola a Alex, que ya la tengo hasta en la sopa.

-Mejor dicho en el curri.-dijo Jessica por lo bajo.

-¿Qué?.-dijo Anika.

-No nada! que…que quiero un poco más de curri, por favor.-dijo estirándole el plato y dándole una sonrisa muy nerviosa.

-Oh, esta bien.-dijo la rubia levantándose y cogiendo el plato.

-Pero, con muchísimo arroz.-dijo Jessica antes de soltar el plato.

Después que se retiro, las otras jóvenes la miraron con rareza. ¿Estaba loca acaso?

-¿Estas loca?-preguntó Sharon.-¿Cómo puedes soportar ESTO?

-Vamos! Necesitaba una excusa, casi la riego más. Además Rini fue la que empezó.

-¿Yo?.-dijo Rini.- ¿Acaso le dije algo malo? Solo pregunte nomás.

-Sí claro.-dijo Jessica algo pedante.-Sí tu le preguntas porque no fue a clases de cocina.-dijo esto ultimo en una voz de 'tonto'-Eso esta resabido.

-¿Así?.-dijo de manera inquisitiva.- Pues yo no lo sabía, fíjate. Nadie me lo había dicho.

-Es que andas encerrada en tu cuarto pues!

-Eso es porque no me dejan salir ustedes. En especial tu Jessica!

-Es por tu cuidado!.-las voces comenzaban a sonar un poco más fuerte.

-Esperen , esperen!.-dijo Johann deteniéndolas.- No estamos como para pelearnos por eso. Recuerden que Anika tiene oído de Tísico.

Las dos muchachas se detuvieron y simplemente hicieron un suspiro.

-Bueno, eso no me va a librar de la comida…


Al día siguiente, por la mañana…

Hoy día estaba muy brillante como para estar dentro de un salón de clases. No entraría a su siguiente clase, así que podía quedarse un rato recostada en el pasto del campo de practica de la universidad.

Los únicos sonidos que eran claros, eran de los jugadores de fútbol americano, quienes estaban practicando. Solo escuchaba pero no los observaba. Estaba con sus ojos cerrados, disfrutando cada rayo del sol.

-Hola.-se escuchó, provocando que abriese los ojos.

-Anika!.-dijo asustada levantándose casi inmediatamente, sentándose en el pasto.- ¿Qué haces aquí?

-Nada.-dijo esta sentándose a su costado.- Estaba apunto de salir cuando te vi aquí.

-¿Has venido a ver a los jugadores? .-dijo con una amplia sonrisa.

-No, solo pasaba por aquí, ya te dije.

-Sí claro.-dijo girando sus ojos.- Pues a esos muchachos no les agrada verte. Ya eres conocida para ellos.

-¿Eh?

-Claro.-decía.- Eres la rubia loca que los perseguía hasta los camerinos. Lo hubieran disfrutado sino fuera porque empezaste a hacerles cosas extrañas.

-Solo quería un autógrafo del capitán.- dio como excusa, mientras su rostro se cubría de un ligero carmesí.-Además, no estoy loca.

-Ooohh sí que lo estas!.-dijo recordando en eso momentos.- ¿Recuerdas aquel día en que sacaste a un jugador de su practica? Lo metiste en problemas con el entrenador.

-Es cierto!.-dijo recordando.- Me dijo que era la chica de sus sueños. Un buen tipo.

-Mmm sí.- dijo mirando hacia el suelo un poco.- Lamento lo de su suicidio.

-¿Qué!

-No, nada.-cambio de tema.- Y ¿Qué sucedió?

-Bueno, no tengo suerte con los hombres. Se marchó ¿Qué puedo decir?

-¿Tú no tienes suerte con ellos? O ¿ellos no tienen suerte contigo?

-Ya para ¿quieres?.-dijo molestando su un poco y haciendo pucheros.- Al menos me gustan los hombres, no como otrAs.-dijo esto ultimo mirándola de reojo y dando una sonrisa retadora.

-Eso si no me gusto.-dijo molesta.

Antes de que pudiesen replicar algo. El balón de la practica que se realizaba cayó cerca de los pies de la albina. Levantó su cuerpo un poco para ver lo que había caído y después de comprobarlo, una ligera sonrisa se formó en sus labios.

-Oye amigo! Pásanos el balón!.- se escuchó a lo lejos. Era uno de los jugadores que estaba practicando.

-Claro!.-gritó levantándose y cogiendo el balón, para lanzarlo. Estiró su brazo y lanzó lo más fuerte que podía. El impactó del balón fue en las manos del jugador, pero no pudo retenerlo bien, así que cayó en su estomago, haciendo que se le saliese un poco del aire. Luego de que pudo recuperar el aliento, sonrió y le agradeció el pase.

El entrenador, quien había quedado observando el movimiento que hacía el 'muchacho' quedó algo atónito. Pocos jugadores podían lanzar balones a esa distancia y con tanta fuerza. La practica seguía su curso, pero el entrenador quedó observando al muchacho, sentado en el paso al lado de…'la rubia loca', quien se había hecho la fama de la acosadora de jugadores, que tenia la escuela.

-Continúen jugando!.-dijo con voz tronante, dejando a uno de sus encargados al mando y avanzaba un poco, lo suficientemente cerca donde se encontraba 'el' joven.

-Oye tú! Muchacho¿Quieres jugar!.-gritó.

-Alex, creo que te esta llamando a ti.- le dijo Anika mirándola.

-Dudo que sea a ti.-dijo con sorna.

-Ja Ja Ja.-hacía la mueca.- ¿Qué haces?.

-Iré a jugar.-le contestó mientras se quitaba su sacó negro y dejaba ver su camisa azul.

-Pero ni siquiera estas vestida adecuadamente!.-dijo mirándola extrañada mientras recibía el sacó.

-Eso que importa.-dijo colocando sobre la cabeza de la rubia su sombrero negro.- Cuida mis cosa ¿eh?.

-Oyeme! No soy tu niñera.-dijo lanzando la ropa al paso.-Pero ¿qué se ha creído?.

Alex corrió hasta el entrenador y este le dijo que si sabía jugar. Ella solo pudo contestar que sabía un poco, pero que solo sabía la lanza. El entrenador no tan convencido por lo que escuchaba lo colocó detrás de la línea de jugadores. La posición llamada de 'quaterback'.

Alex, simplemente se colocó en posición y giró dándole las indicaciones a los jugadores, como se lo había indicado el entrenador segundos antes. Cuando dio el 'hut' todos comenzaron a correr y golpearse, pero ella retrocedió rápidamente y lanzó el balón la más lejos que el aire podía permitirle. Finalmente, terminó en las manos de un 'receptor' y en un espectacular 'touchdown'.

-Eres bueno, chiquillo.-dijo el entrenador, dándole una ligera palmada en la espalda.- ¿Dónde aprendiste?

-E-en la calle señor.-mintió dando una sonrisa nerviosa.

-Necesitas entrenamiento muchacho. Eres un diamante en bruto. ¿Quieres entrar en el equipo?

-¿En serio, pero no estoy preparado ni na-.

-No te preocupes, chiquillo. Yo te entrenaré para que seas todo una estrella.- decía de forma orgullosa.- Necesito Quarterbacks como tú.

-Está bien.-dijo convencida.- ¿cuándo empiezo?

-Mañana mismo!.-le dijo.- Trae ropa de deporte y aquí te daré todo tu equipo para que no salgas lastimado en tu primera practica.-dijo esta vez riéndose fuertemente y dándole un fuerte golpe en la espalda que casi la bota.

-Tú primer entrenamiento, muchacho, será que fortalezcas tus músculos. No me gustan los flacos.

¿Flaca? Estaba FLACA? Bueno hubiese sido delgada, pero ¿flaca?. Sin duda tenía que hacer caso a ese extraño entrenador.

-Entonces vendré mañana, señor!.-dijo despidiéndose del entrenador mientras comenzaba a caminar hacía donde estaba su rubia amiga. Al comenzar a caminar notó que alguien más se había unido a esta. Era Serena quien la saludaba con su tan revitalizante ánimo y su amplia sonrisa. Alex le dio un 'hey' antes de salir corriendo a saludarla.

-¿Qué haces a estas horas, Serena? .-dijo acercándose para después darle un beso en la mejilla.- ¿No deberías estar en clases?

-Es que la maestra faltó a clases así que no tengo nada que hacer.-dijo riendose.- Y ¿ustedes¿Qué hacen aquí?

-Pues aquí, disfrutando el tiempo libre.-dijo Anika.- Y Alex tratando de lucirse.

-Oye oye¿Qué lucirme? Solo fue ha darle una pequeña demostración al entrenador ese.-dijo señalando al hombre.

-¿Estas en el equipo de fútbol?.-preguntó una curiosa Serena.

-Sí, lo estoy.-dijo con una sonrisa.

-¿Qué sí?.-preguntó Anika.- No me digas que ese entrenador de admitió?

-Bueno…no exactamente.-dijo rascándose la cabeza.- El entrenador dice que me dejará jugar si practico primero, pero…

-Pero¿qué?.-preguntaron ambas.

-Es que…dice que estoy…estoy muy…flaca.

Después de un silencio, las dos rubias comenzaron a reírse a carcajadas. No podían dejar de reírse por lo cómico y cierto que se veía.

-No se rían…-dijo algo avergonzada.- No soy tan flaca.

-¿Ósea que lo admites?.-le dijo Anika con sorna.

-Ja!.-volteaba su mirada.- Al menos no estoy subida de peso como OTRAS.

-¿Me estas llamando gorda!

-No solo te llamo 'rellena'.

Ahí comenzó una pelea por saber quien era la mas flaca o más gorda de las dos. Anika le lanzó la ropa que le había dado Alex, mandándola a callar, casi instantáneamente. Serena, quien estaba en el medio de las dos, las detuvo antes de que comenzaran a ahorcarse.

-¿Saben? Ustedes dos deben quererse porque siempre están peleando.

-¡No es cierto!.-gritaron ambas jóvenes. Luego de eso volvieron a discutir nuevamente.

-Oigan Oigan ¿Qué tal si vamos a comer? Me muero de hambre.

-Esta bien, Serena.-dijo Alex levantándose y limpiándose los pantalones para después coger sus cosas.- Yo te invitó.

-Gracias.-dijo cogiendo la mano de esta, quien se la ofrecía.

-¿Y a mi?.-dijo Anika levantándose.- ¿No me invitarás?

-Tu ganas tu propio dinero!

-Sí, pero…-dijo acercandose, pegándose demasiado y colocando su cara de 'perrito'.- ¿Le negarás un mísero plato de comida a una amiga?

-Suenas muy convincente…-dijo irónicamente.- Bueh…vamos…


-¿Así qué siempre vienen a comer aquí?.-dijo Serena mirando al pequeño puesto de comida.

-Claro! Es mejor que la comida de la cafetería.

-¿Ves? Habó la experta.-decía Alex.- Se nota que vienes a comer seguido, Anika.

-No empieces¿eh?

-Ya, ya.-dijo Alex sentadose en una de las bancas e indicando a las dos chicas que se acercaran.- Pidan lo que quieran.

Después de pedir sus respectivos platillos comenzaron a almorzar y a charlar un poco. Claro que charlaron más Anika y Alex porque Serena había encontrado la comida muy deliciosa y su boca estaba llena de ella. Las otras dos jóvenes comían a gusto, pero Serena era insuperable. No se veía mal, al contrario, ellas se sentían felices de que la aún niña, comiera con tanta alegría.

Después de dos repeticiones, 4 malteadas y dos postres (dios esta chica es un barril!), acompañaron a Serna a hasta un tramo de su casa, pero antes de ir, esta decidió pasar por el arcade, pues hacía tiempo que no jugaba sus adorados video juegos.

-No me digas que pagaras esto también!.-dijo Anika mirando como la rubia jugaba.

-¿Y qué tiene de malo?.-decía encogiéndose de hombros.- Tengo dinero suficiente así que no me juzgues.

-¿Juzgar?.-decía por lo bajo.-Sí, claro.

Después de unos cuantos video juegos, esta vez la acompañaron un tramo de su casa. Ya era tarde así que no podían hacer más.

La rubia se detuvo casi cerca de la casa. Las otras dos muchachas se detuvieron y la miraron con curiosidad. Parecía que quisiera preguntar algo.

-¿Sucede algo, preciosa?.-preguntó Alex acercándose a la rubia quien se había quedado atrás. No recibió respuesta.

-Creo que es con respecto al enemigo ¿verdad?

-Mejor dicho, a nosotras.-corrigió Anika.

-Serena, no somos malas personas.-decía Alex con su mejor sonrisa.

-No dudo de que sean malas personas, pero aún no puedo creerlo!.-dijo sorprendida.- Con Rini me sorprendió al principio, pero no pensé que…serian más.

-Bueno, es que la verdad…si dejábamos que Rini, apareciera así como así, bueno…talvez nos hubiese ahorrado problemas, pero seguro no sabría que hacer o…no sé-sonaba incoherente. No tenía idea de lo que decía.

-Lo que quiere decir Alex, es que disculpa por no haberlo dicho antes. Era porque teníamos miedo¿verdad?.-dijo dándole un codazo en el brazo.

-Sí jejeje.-se rió nerviosamente.

-Aaahhh, pero ¿Por qué no nos han venido a ver otra vez?.-preguntó Serena, quería conocer más de estas enigmáticas y agradables chicas.

-No te preocupes Serena.-dijo Alex.- Prometemos que nos reuniremos otra vez, así no habrá dudas, porque, eso es lo que tu quieres ¿verdad?.

-Sí.-dijo sinceramente.-Hasta ahora no entiendo nada.

-Jajaja si lo sabíamos.-dijeron ambas.

-Bueno, ya me voy.-dijo avanzando.- ¡Saluden a Rini!.-dijo volteándose y dándoles una amplia sonrisa.

-Sí, lo haremos.

Así se separaron de la rubia y se alegraron de que al menos sus 'madres' les estaban dando chance para que se 'reinvidicaran' con ellas, por no haberles dicho nada.

-Y ahora¿qué harás?.-preguntó Anika.

-Pues, no lo sé.-contestó Alex, acomodándose su sombrero.- Creo que regresaré a casa temprano. Michelle dice que tengo que mantenerme sobria durante las próximas semanas.

-¿Entonces, si tienes tiempo para otras cosas?.-dijo rodeando el brazo de la joven más alta.

-¿Qué quieres hacer?.-la miró deteniéndose.

-Nada.-dijo mirando a un lado y mostrando una sonrisa picara.

-Conozco esa sonrisa.-dijo sonriendo de la misma manera.- ¿Dónde?

La rubia se reclinó en la albina mientras le susurraba algo al oído. Esta última no pudo evitar sentir a la rubia tan cerca así que instintivamente la abrazó. Para cuando quiso separarse, Alex la tenía atrapada en un fuerte abrazo.

-No podré levantarme mañana.-dijo cerca de sus labios y mirándola fijamente.

-Qué importa.-contestó dándole un rápido beso en los labios.- Es viernes.

Alex solo dio un suspiro y su sonrisa se desaparecía poco a poco…

Esto me traerá problemas.

Sin más que decir, soltó a la joven y la llevo del brazo, hasta donde talvez harían, su pequeña 'travesura'.


Roar18-Duran17:

Nuevamente, disculpas a todos ustedes, lectores, por dejarles tanto tiempo esperar. La verdad he tenido mucho que hacer pero creo que no es excusa.

Le he fallado un poco así que gomen-ne '

Espero sus reviews

Los veré en el prox. capitulo.