Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.

Y disculpen si lo que escribo no concuerda con el año de las historias, incluyendo hechos historicos de esos años.


Capítulo 28: Fraternitatis Sanguinem

24 de Julio de 1941. Londres, Inglaterra.

En 3 meses, 15 semanas y 4 días, logramos llegar a Londres, Inglaterra llenos de asesinatos a nuestras espaldas; tuvimos que matar tanto humanos como vampiros que estaban con las Fuerzas del Eje, especialmente cuando llegamos al terreno de Alemania. Durante todo el camino me enteré que los límites entre los países habían cambiado; Grecia se había expandido en territorio, agarrando un poco de terreno del Imperio Otomano; el Imperio Otomano dejó de existir luego de la Primera Guerra Mundial, aquí nació el país Bulgaria; El Imperio Austro-Húngaro, al igual que el Imperio Otomano, dejó de existir en la Primera Guerra Mundial, expandiéndose Serbia, Rumania e Italia, a la vez que se crearon los países que eran Croacia, Hungría, Eslovaquia; el Reino de Prusia dejó de existir, ahora era Alemania y con un nuevo país llamado Polonia. Hasta los momentos era así, como estábamos en una guerra mundial, no se sabía con exactitud los límites entre países o que país se crearía. Durante el camino no solo aprendí geografía, aprendí como se llamaban las cosas nuevas (para mí) que había a mí alrededor y como manejar ciertas armas de guerra que usaban los humanos para combatir, cosa que no fue tan difícil.

Al llegar a la capital de Inglaterra la vi muy cambiada, pero a la vez en las ruinas; había algunas montañas de muertos, camiones pasando para recogerlos, la gente intentando apagar el fuego y recoger los escombros… todo lo que había era muerte y destrucción.

–Tuvimos una suerte de encontrarnos vampiros y humanos, otras criaturas están luchando también. –mientras caminábamos por los restos de los techos de las edificaciones. –Por aquí. –Alec baja al suelo y empieza a correr sin ser detectado, yo empiezo a seguirlo hasta que llegamos a lo que parecía una entrada subterránea. Bajamos por unas escaleras y en eso escuchamos unos los sonidos de los aviones, seguido de otro sonido más fuerte, una sirena.

–Van a bombardear. –sonó más que un hecho que una pregunta.

–Tenemos que movernos ya a la base, aquí no estamos seguros. –los dos empezamos a movernos lo más rápido posible, dejándome que me guiara Alec. Bajamos de la plataforma de trenes y empezamos a correr por el túnel por encima de los rieles; a los dos minutos de correr Alec paró y se dirigió hacia un pasillo que se encontraba a un lado del túnel; al fondo del pasillo llegamos a una puerta de rejas que estaba cerrada con una cadena y un candado, al fondo se veía otro pasillo dirigiéndose a unas escaleras.

–¡ABRAN LA PUERTA! ¡SOY ALEC! –gritó Alec. Por mi cabeza pasó una visión muy viva.

Aviones dejaban caer misiles cerca de nosotros… gente corría hacia los túneles… estaba a punto de colapsar la estación cerca de nosotros…

–¡Apártate Alec! –en el momento en que iba a tocar los barrotes recibí lo que parecía una descarga eléctrica muy fuerte, que me dolió todo el cuerpo y me tiró al suelo.

–¡Bella! ¿Estás bien? –me levanté del suelo y me explicó rápidamente. –Es una protección que se le puso a la entrada para que ningún vampiro entrara fácilmente, con los humanos sucede algo similar.

–Alec tenemos que movernos, una estación estará a punto de colapsar por los bombardeos y la gente correrá hacia estos lugares.

–Mierda… –fue su respuesta por lo que le dije y siguió gritando. –¡ABRAN LA MALDITA PUERTA! –segundos después apareció una vampira similar a Alec, pero no en que sea Dhampyr, sino físicamente, como si fuera su hermana o algún familiar.

La chica sacó un manojo de llaves y abrió el candado rápidamente, para luego retirar el candado; Alec y yo entramos rápidamente, en ese momento escuchamos los bombardeos con el sonido de las paredes resquebrajándose, la chica puso otra vez la cadena junto con el candado, ya escuchábamos la gente gritando mientras se adentraban al túnel. Alec, la chica y yo corrimos rápidamente por las escaleras, luego entramos a una puerta y estábamos en lo que parecía unos pasillos de ladrillos; de tanto correr por el me di cuenta que cualquier humano se perdería por aquí, esto parecía un laberinto, pero no como lo que había en mi jardín en Rusia, sino uno que los pasillos eran iguales, solo ellos sabían el camino, trate de memorizar el camino que ellos mostraban para llegar al lugar donde me llevaban; finalmente llegamos a otra puerta y aquí era un cuarto gigantesco con un gran agujero y barandas en los bordes.

–Bella tenemos que saltar hasta abajo, son unos como unos 40 metros ¿Ves esos tubos? –me señaló hacia el foso, vi unos tubos grandes en una posición horizontal que sobresalían de las paredes, estando paradas sobre ellas cabía una persona. –Puedes caer en uno de esos para que el aterrizaje hacia el suelo no sea tan doloroso.

–Su jefe busco un lugar recóndito ¿no? –les pregunté al ver tantas trabas y pasadizos.

–Es por nuestra seguridad. –dirigiéndose a mí la chica. Luego que me aclaró esto, ella le hizo una expresión a Alec para que se subiera a su espalda. –No quiero que te pase nada mientras bajamos. –dirigiéndose a Alec y este a regañadientes se subió a la espalda de la chica y ella de un salto, pasó sobre la barandilla y empezó a bajar al foso.

Yo los seguí, tratando de bajar con cuidado usando los tubos, siguiendo a la chica con un molesto Alec en la espalda; pero una explosión que se escuchó a mis oídos e hizo temblar el lugar, me hizo desconcentrarme en lo que hacía y perdí el equilibrio, cayendo al suelo a unos 29 metros.

–¡BELLAAAAAAA! –escuché el grito de Alec.

Pero la caída no duró mucho, porque sentí unos brazos atrapándome en el aire; estaba en los hombros de un vampiro, su olor me era familiar. Cuando ya estábamos en el suelo, pude medio observar que el lugar era de forma redonda, me hacía acordar a las pinturas del interior del Coliseo de Roma; el hombre que me había atrapado me bajó de su hombro, en el momento en que iba a decirle gracias, quedé en shock al ver a la persona que me salvó.

–Garrett. –no dejaba de ver su rostro y mi respiración se aceleraba.

–Hola Izabela o debería decir Isabella. –me respondió, todavía seguía esa conexión que había entre nosotros y aquel brillo en sus ojos.

–Bella, es mejor. –le respondí rápidamente.

–¿Gar ya regresó Jane? –escuché la voz preocupada de una mujer. Busqué el origen de aquella voz y era una mujer de cabello rubio ondulado, de piel extremadamente pálida casi albina, de mi misma estatura, ojos amarillos y el borde de sus ojos era verde; su rostro mostraba que era una chica dulce pero a la vez mostraba que era dominante. Garrett me apartó rápidamente y su rostro se enfocó solamente en ella.

–Y Alec también, pudo conseguir a Isabella. –le explicó Garrett a la chica, comprendí que ella era su pareja. No sabía si estar feliz o molesta.

–Así que tú eres Izabela. –la chica se acercó a mi y me ofreció su mano. –Me llamo Irina, mucho gusto. –en el momento en que cogí su mano, sentí en mi cuerpo una sensación extraña y sus ojos se volvían negros. Seguido de esto, Garrett cogió el brazo de Irina y la mano con que la tenía agarrada la soltó de mi mano.

–Querida ¿Puedes mostrar un poco de respeto? Ella puede matarte si la hurgas mucho. –¿Hurgar? Y ahí comprendí…

–Eres una Ingeniorum. –me salió más como un hecho que una pregunta. Me sentí intimidada y luego molesta. –¿Por qué quieres hurgar mi cabeza?

–¿Qué sucede? –dijo la chica que llevaba a Alec, y este se bajó de su espalda. Los dos miraron la escena y la chica volvió hablar. –Irina –se acercó la chica a la Ingeniorum. –¿Sabes? No deberías hacer eso y más con alguien como ella, puede destruirte. –la chica se fue molesta a otro lugar.

–Bella, –Alec me llamo y puso su mano en mi espalda. – vamos a enseñarte nuestra base. –Alec me llevaba a otro lugar, alejándome de aquella extraña situación. Cuando presentía que ya estaba lo suficientemente lejos de ellos le dirigí la palabra a Alec.

–¿Qué fue eso? –le susurré.

–Mejor lo hablamos en privado, aquí hay muchos oídos. –me respondió. –Ahora tienes que conocer al jefe de este lugar, el lugar donde te encuentras puedes llamarlo principado.

Caminamos por un largo pasillo, el lugar me hacia recordar a las catacumbas antiguas; no fue tanto lo que caminamos, al final de aquel pasillo llegamos a unas pequeñas escaleras, al bajar a ellas llegamos a un gran salón gigantesco, tanto en altura como en espacio, se asemejaba a los salones de fiesta en Francia, todo pomposo y elegante, hasta una alfombra roja había en el suelo que se dirigía hacia una gran puerta, frente por donde habíamos pasado, Alec me dirigió allí.

–Este es el salón de fiestas. –me indicó Alec.

–Lo supuse. –entramos a la gigantesca puerta y entramos a otro pasillo, de la misma temática que el salón. ¿Esto era un castillo subterráneo? –¿Estamos en un castillo subterráneo de casualidad?

–Si, él que hizo este castillo, como varios en este país son subterráneos, lo hacemos por los cazadores. –me explicó. Cuando doblamos en el pasillo (hacia la izquierda), vi que había 5 puertas, dos a la izquierda, dos a la derecha y una en el medio. Mientras caminábamos, Alec empezó a señalar cada una de las puertas. –Comedor, Biblioteca. –las dos de la izquierda. –Dormitorios, Salón de Recreación. –las dos de la derecha.

–¿Salón de recreación? –le pregunté a Alec mientras pasábamos a la puerta del medio.

–Era lo que se conocía en tus tiempos el salón de estudio, puedes pintar, entrenar, tocar algún instrumento…–me explicó. Entramos a otro pasillo, pero este era más ancho que el anterior y mucho más largo, tenía 10 puertas más pequeñas que las que había visto y una gran puerta también en el medio del pasillo. –Estos son los dormitorios de los guardianes del jefe, los más fuertes entre todos los vampiros que están aquí. Solo se encuentran ocupados aquí 3 solamente. –me explicó mientras pasábamos a la puerta del medio, y llegamos a un salón más pequeño con 20 sillas pegadas a la pared, era como un salón de espera, donde solo había una puerta grande en medio de la pared opuesta a donde había entrado. –Espera aquí, ahora vuelvo. –Alec entró hacia aquella puerta y la cerró.

Mientras estaba esperando por él, vi que la alfombra roja era casi interminable, la larga cola llevaba hacia aquella puerta también; debió costarle una fortuna construir todo esto bajo tierra. Mis pensamientos viajaron a Garrett e Irina, su pareja, me alegraba que consiguiera alguien que no fuera como yo, pero a la vez estaba molesta por su… pareja. ¿Dónde estará Stefan? Tenía que admitirlo, necesitaba a mi creador con urgencia, nunca había sentido esta conexión con él estando con Zafrina, supongo que así se sienten los vampiros cuando tienen un "hijo" y viceversa. Cerré mis ojos por unos momentos, mientras esperaba, me "dolía la cabeza", tenía tantas preguntas…

…Me sentía tan bien en sus brazos, nunca había sentido esto por un humano, era una conexión inexplicable la que teníamos, más fuerte en comparación con Garrett…

…Cuando ya estaba vestida completamente, me fui a la ventana y escuché su voz llamándome, me giré y vi aquellos ojos verdes que me tenían conquistada desde que lo conocí.

–Volverás ¿verdad? –a pesar de todo lo que le ha sucedido, seguía en sus ojos aquella pureza… bondad… esa parte buena que tenía.

–Lo prometo, no dejaré que ella te capture, no quiero que te pase el mismo destino que yo. –tengo que conseguir a Zafrina lo más pronto posible.

–Conviérteme en vez de buscarla a ella, seré muy útil. –se levantó de la cama, fue a la ventana a tocarme el rostro, rogándome aquello que para mi era imposible.

–No es tan sencillo…

–Bella ya puedes pasar. –justo cuando en mi visión iba a pronunciar el nombre de aquel humano que aparece en mis sueños. Me levanté de donde me encontraba, sabía que mi futuro sería feliz, difícil pero feliz. –¿Sucede algo? –me pregunta Alec.

–Creo que voy a tener un final feliz en todo esto. –Ya estoy decidida, buscaré a Zafrina y Félix como sea, y lo buscaré a él si es que el destino me lo pone primero en mis manos.

Ambos entramos al siguiente cuarto, y era otro salón gigantesco, con solo una silla en el medio de ella, y esa silla había un vampiro con rasgos similares a Irina, solo que este en vez de tener los ojos como ella, tenía los ojos negros.

–Bienvenida Isabella, estábamos esperándote. –el hombre se levanta de su asiento y se dirige a mi, coge mi mano y siento aquella sensación extraña otra vez, tenía el presentimiento de que tenía que dejar mi mano ahí si o si. –Me llamo Caius Lexington, por cierto, necesitaba verte, disculpa mi intromisión y la de mi hija.

–No se preocupe, se que usted es poderoso y de más edad que yo como para atacarlo, pero no me gusta que se metan en mis memorias sin mi permiso. –le advertí.

–Eres sabia e impones que te respeten a tal punto que intimidas, al igual que tu creador Stefan. –alagándome. –Nosotros en estos momentos estamos en una batalla entre vampiros y salvando vidas humanas, obvio que ellos son nuestra comida y que nosotros estamos más arriba de su cadena alimenticia, pero nosotros fuimos una vez humanos, ellos tienen historia y han sobrevivido a lo largo de estos años, pero tampoco podemos dejar que ellos nos descubran. El día en que los humanos sepan de nuestra existencia y la de otras criaturas, y me refiero TODOS los humanos, ese día será nuestro final. –me explicó.

–¿En que puedo ayudar? –pregunté.

–Únete a nosotros hasta que termine esta guerra, luego puedes decidir si quedarte aquí. –me ofreció.

–De acuerdo.


¡Hola chicas!

¿Quién será esa chica que se parece a Alec? *se hace la que no sabe* Creo que Isabella se ganó una enemiga sin querer...

Chicas se acerca el final de esta historia, en mi perfil puse desde hace unos días una encuesta de que si quieren que esta historia tenga una secuela; tengo para sacarle una secuela y tal vez hasta una tercera parte, pero todo depende de ustedes si quieren que les saqué una segunda parte. La votación será hasta que publique el ultimo capítulo, posiblemente la semana que viene; de hecho hasta hice dos epílogos, uno como el final-final y el otro final-continuación, depende de los resultados publicaré uno de los dos.

En mi blog (el link está en mi perfil) dejé la explicación de la votación y una foto de Irina, no puse a Caius porque hasta los momentos no es un personaje importante en la historia.

¡Hasta la proxima!