Gracias a mi amiga y beta Verito Pereyra.

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CAPÍTULO 28: EL ADIOS

Caminé hacia la cama, traté de calmarme. Él seguía rogándome que le abriera, que lo perdonara, que me amaba, que habláramos, incluso sentí como también comenzaba a llorar. Sabía que si seguía escuchándolo llorar y rogar iba a caer, así que me puse a ignorarlo, me coloqué un iPod que contenía mi nana, comencé a acariciar a mis pequeños.

—Vamos estar bien. Mami está bien, tranquilos —les susurré mientras mis ojos se cerraban por el cansancio y el sueño.

Desperté con mis ojos hinchados de tanto llorar, temí abrir la puerta y encontrarlo ahí, pero me equivoqué, no estaba, se había ido a trabajar y en su lugar estaba una nota pegada en el refrigerador:

Bella: por favor perdóname, cometí un error, prometí no lastimarte y lo siento, quise quedarme contigo y rogarte más hasta que me perdonaras, pero tenía que ir al trabajo, se que podrás negarte y estarás en todo tu derecho, pero hoy es la cita con el ginecólogo, podrías aplazarla hasta que estemos bien, ¡POR FAVOR! Te ama, Edward.

¿Cómo podría habérseme olvidado? Claro después de ayer no tenía cabeza para nada, me acaricié el vientre.

—Felices 7 meses, pequeños —les dije a mis bebés, eso me motivó y pasé la tarde con alguien que sabía que me entendería, no me juzgaría y siempre estaría ahí para mí.

Era como mi segunda madre, me arreglé un poco y fui a ver a Esme, tal y como lo dije, me recibió con los brazos abiertos al solo ver mi cara, le conté los problemas que habíamos tenido últimamente, lo que había pasado ayer y ella estuvo de acuerdo en mi comportamiento; dijo que si mi suegro le hubiera hecho lo mismo ella hubiera actuado peor que yo, al menos eso era un consuelo, le conté sobre la discusión entre Alice, Rose y yo, me dijo que estaba al tanto de todo, que ella estaba ese día en casa cuidando a Emmy, sentí mis mejillas arder, por la vergüenza,

—Cariño, ustedes son muy unidas, una discusión como esa no podrá separarlas, verás que todo se arregla —yo solo asentí con la cabeza.

Tres horas más tarde que terminé de desahogarme, nos sentamos a comer, ya que moría de hambre, una rica pasta italiana había preparado, me serví dos veces y rematé con el postre: pastel de chocolate, estaba terminando de comer mi postre cuando sonó el teléfono.

—Hola cariño —contestó Esme cuando levantó la bocina.

—Sí, no te preocupes, aquí está conmigo. No, por el momento no amor, creo que es mejor que esperes hasta más tarde, si yo entiendo, pero tú entiéndela. Sí hijo no te preocupes, la cuidare, adiós.

Era Edward y recordé que tenía mi teléfono apagado.

—Veo que ya sabes quién era.

Yo solo asentí.

—Quería saber si estabas conmigo, estaba preocupado por qué no respondías el teléfono de casa y tu celular manda al buzón, quería hablar contigo, pero no lo creí prudente y me pidió que te cuidara —me dijo.

—Hiciste bien, ahora no quiero hablar —le dije bajando la mirada.

Continuamos la tarde, Esme dijo que cuando nos reconciliáramos teníamos que empezar a organizar el baby shower de sus nietos y conociéndola, harían algo extremadamente grande. La tarde comenzó a caer, estaba justo por irme, cuando Carlisle entró por la puerta principal y atrás de él, Edward.

—Bella hija, ¿cómo estás? —Saludó amablemente Carlisle.

—Bien, gracias —me giré hacia Esme y le sonreí—. Ahora debo irme.

—Bien, nos vamos —anunció Edward. Nos despedimos de Carlisle y Esme, mientras salía a fuera noté que no estaba el volvo, sabía perfectamente que Carlisle ya estaba al tanto de casi todo y que Edward había venido especialmente por mí, así que no puede resistirme tenía que ir con él, pero al ver que no estaba su auto eso quería decir que nos iríamos juntos.

— ¿Y tu auto? —Pregunté.

—Está en la agencia, revisión de las 5000 millas, por la mañana estará listo —me respondió.

Sin decir nada más entré al auto, el camino fue silencioso, miraba a través de la venta y contemplaba lo hermosa que era la luna, podía ver en el reflejo del cristal que Edward cada 10 minutos volteaba a verme y suspiraba, así que cerré mis ojos para no verlo más. En cualquier momento flaquearía y terminaría besándolo y olvidándome de todo, pero no, estaba vez tenía que aprender su lección, apuesto a que él se hubiera puesto peor si hubiera sido yo la que le hubiera hecho eso.

Llegamos y ni siquiera esperé que abriera mi puerta como era normal, caminé lo más rápido, cuando llegamos al departamento, pensé que entendía que estaba molesta y me dejaría tranquila, me equivoqué…

—No me piensas hablar —me susurró en mi oído mientras me abrazaba.

Respiré profundo varias veces, las hormonas sueltas estaban haciendo de las suyas, una corriente cruzó por todo mi cuerpo, volví a respirar, tenía razón, no lo iba a evitar toda la vida, pero aún me sentía molesta, tal vez el viaje ayudaría a despejarme un poco y dejar atrás la pelea.

—Debemos hablar —le dije soltándome de él para sentarme en la sala—. Como sabes, mañana viajo. Estos días me servirán para tranquilizarme, sigo molesta Edward, sé que lo hiciste inconscientemente pero sé que ella no lo hizo, y si vas a justificarla, será mejor que te calles o vas arruinarlo todo, no me llames, estaré bien, necesito estos días para mi, te amo pero necesito pensar, ¿me entiendes? —Le dije relajándome un poco.

Caminó hacia mí, se sentó a mi lado y me abrazó como nunca antes lo había hecho, sentí un profundo hueco como si fuera nuestro último abrazo.

—Te amo Bella, no sabes cómo lamento haberte lastimado, no fue mi intención, no te prometo porque ya lo he hecho antes y por lo visto no lo he cumplido, pero ahora que regreses solamente seremos tu y yo, por lo menos hasta que nuestros hijos nazcan, cambiaré mi horario o pediré otra asistente, ya no te causaré más dolor ni incomodidad, eres mi prioridad, la persona más valiosa que tengo en la vida y la cual me va ser el hombre más dichoso de la tierra, solo te pido que te cuides, cariño.

Tomé una ducha, cuando salí del baño Edward no estaba en la cama, fui a la sala y ahí estaba el acostado en el sofá, fui a la cocina, saqué un poco de fruta ya que tenía hambre y me tumbé a un lado de él, mientras yo comía él acariciaba mi vientre, estábamos en silencio, no era un silencio incómodo, era un silencio agradable, mis pequeños estaban alborotados porque su padre comenzó a cantarles, cuando terminé mi fruta, me levanté, jalándolo con la mano para que me imitara, lo conduje hasta la habitación.

—Esta habitación también es tuya, siento lo de ayer —le dije sintiéndome culpable por dejarlo afuera.

—Descuida, ¿estás segura? —Preguntó.

—Sí —le dije acostándome, él se acostó a mi lado, busqué su mano y la jalé hacia mí, se acurrucó conmigo para dormir abrazados, lo necesitaba tanto, me sentía segura entre sus brazos, pero estaba inquieta, sentía otra vez un hueco en mi pecho, tanto estrés ya me estaba afectando, traté de conciliar el sueño, me quedé dormida mientras él seguía acariciando mi vientre.

Desperté a eso de las 5:00 de la mañana exaltada por la misma pesadilla de hace días, caminando sola en la obscuridad trataba de alcanzar a Edward pero jamás lo lograba, como no podía dormir me levanté prendiendo la lámpara de la mesita, saqué una maleta que era la mía y comencé a preparar mi equipaje, a eso de las 6:30 los rayos del sol empezaban hacer acto de presencia, Edward se removió en la cama y se puso de pie en un salto, creo que lo vi volver a respirar cuando me vio cerrando la maleta, yo solo le sonreí.

Nos duchamos por separados, desayunamos tranquilamente, le informé que tenía que ver a Jake antes de irme, me dijo que estaría al medio día para despedirnos, lo cual me causó alegría, nos despedimos con un beso en la mejilla y partí rumbo a ver a Jake, eran las 8:30 creo que iba muy temprano, pero el entraba a las 8:00 de la mañana así que ya tendría que estar ahí.

Cuando llegué Jessica no estaba en su escritorio por lo que sonreí, pensé en tocar la puerta, pero quería asustar a Jake, como venganza de haberme estado marcando y marcando varias veces hace dos días, me dispuse abrir la puerta lo más rápido que pude para gritar un ¡BUUUU!, pero me quedé muda de la impresión, Jake estaba sin camisa con los pantalones en el suelo y Jessica ¡oh cielos santo! ¡Por eso me odiaba tanto! Ella estaba solamente con lencería de encaje que no dejaba nada a la imaginación sobre él, en aquel sofá en que tantas veces me senté, un escalofrió recorrió mi cuerpo, Jake se levantó bruscamente tirándola al piso, cuando se dio cuenta de que estaba mirando, cerré la puerta tan rápido como pude para no ver más, empecé a respirar, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9…10.

Caminé de regreso al ascensor cuando me tomaron del brazo.

—Bella por favor déjame explicarte, no te vayas por favor —me rogaba Jake.

—No tienes nada que decirme Jake, es tu vida, tú sabes lo que haces con ella —le dije honestamente —. Es solo la impresión, por la sorpresa —le dije volviéndome a sincerar, ¡y qué sorpresa!pensé de nuevo.

—Necesito explicarte, ¡por favor! , vamos al centro comercial de "San Paolo"—me rogó.

Para que ir al centro comercial de "San Paolo" si "The New Fashion" se encontraba más cerca, pero en fin.

—De acuerdo —acepté.

El silencio era incómodo, no me podía sacar esas imágenes de mi cabeza, me estaba causando risa, al ver cómo Jessica quedó en el piso, ¿quién iba imaginarse que entre ellos había algo? ¿Por qué ocultarlo? No me di cuenta de que ya habíamos llegado, Jake rodeó el auto para ayudarme a bajar, caminamos tranquilamente y nos situamos en un área de mesas con sillas, pedimos un café y un capuchino.

— ¿Quieres contarme? —Pregunté.

Noté que estaba demasiado nervioso muy raro en él, respiró dos veces antes de hablar.

—No soy la persona que crees que soy —se expresó, enredándome más, ya que no entendí nada.

— ¿Puedes volver a repetirlo? No entendí nada.

—Soy un mentiroso Bella, sé que después de esto no querrás volver hablarme y estas en todo tu derecho, desde que somos novios te he amado, te he querido y lo sabes…

Iba a interrumpirlo. —Jake…

—Déjame terminar de hablar ¡Por Favor! —Pidió, yo solo asentí con la cabeza.

—Cuando cumplimos 6 meses, te insistí en tener relaciones y te negaste, estaba necesitado Bella, 6 meses… Debes comprender que soy hombre, entonces busqué refugio en una chica que conocí en uno de los viajes que realicé. Dos meses después te volví a engañar en un viaje a Londres… Cuando cumplimos un año pensé que estarías lista, pero me equivoqué, te rehusaste, esa mañana el consuelo vino a mí, Jessica entro muy provocativa la mañana siguiente y caí. He mantenido relaciones con varias chicas cuando viajaba y con Jessica hasta la fecha de hoy, hoy fue la despedida, le dije que se buscara alguien que la amara, porque este juego había acabado. Sé que tenía que decirte esto, desde hace mucho, pero no podía, me odiarías y jamás me perdonarías, pero ahora quiero ser honesto contigo. Rosalie me encontró hace 11 meses atrás, pero le expliqué que había sido un malentendido y confió en mí, pero hace 6 meses cuando terminaste conmigo, Rosalie me encontró en una situación muy comprometedora, me gritó y me dijo que me alejara de ti o te lo diría, por eso hubo un tiempo en que no te vi, pero después me canse y volví acercarme a ti. Rosalie y Alice hace dos meses me encontraron con Jessica besándome y estallaron, pega duro la pequeña duende, aún recuerdo la cachetada y Rosalie es una fiera… Me asustó su amenaza, esta es la realidad Bella, soy un "Don Juan," un mujeriego…

Su confesión me dejó aturdida, se acostó con otras chicas mientras que yo me rehusaba y lo podía ver en sus ojos, estaba arrepentido y lo que más me impactaba… Mis amigas trataron de protegerme y yo no les creí, sentía mucha culpa y vergüenza al recordar cómo quedamos en esa llamada, en cuanto regresara iba a verlas y pedirles perdón.

—Jake, eres valiente al sincerarte, sabes perfectamente que te dejaría de hablar, pero todos cometemos errores. Tú me perdonaste a mí por haberte engañado, así que quedamos a mano, sin resentimientos —le dije tendiendo la mano y cerrando el trato.

Él solo sonrió, pero de un momento se tensó, me inquietó eso, miré al reloj.

—Jake son las 11:30, qué rápido se pasa el tiempo… Tenemos que estar al medio día en el aeropuerto, Edward espera por mí, suerte que traigo la maleta en el carro, vamos —le dije parando y tratando de voltearme para caminar.

— ¡No! —Se levantó y me tomó de los hombros —. ¡Por favor vamos por este lado! —Pidió.

— ¿Qué te pasa? —Le dije sacándome de su agarre —. ¿Qué te preocupa? —Pregunté, me giré para voltear a ver el por qué de su preocupación.

Mi corazón se detuvo, sentí que dejé de respirar, mis lágrimas llegaron a mis ojos a una velocidad record, Edward estaba sentado al otro lado besándose, besándose con Irina. Ella lo sostenía de su pelo acercándolo más hacia ella, no pude seguir mirando, comenzó a faltarme el aire, sentí que mis rodillas se rendían, use toda la fuerza que me quedaba para no caer, una furia estallo dentro de mí, ignorando el dolor por lo que había presenciado.

— ¡Por favor, Bella! ¡Vámonos! —Me pidió Jacob, quien me agarraba con el brazo.

— ¡No! —Le respondí, me zafé de su agarre y caminé hacia donde se encontraban ellos, quienes se encontraban ya de pie, Irina al verme me mostro una enorme sonrisa, que de no ser por mis hijos, en ese mismo momento la hubiera arrastrado por todo el centro comercial.


Siento dejarlas intigradas y furiosas, pero no me maten que si nooo quien subira mas capítulos :), nos leemos pronto!

Decisiones... decisiones ;)... ¿Habra perdido Edward la razón para besar a Irina?, ¿Bella le perdonara esta posible traición?

Gracias a :

Kathow16, Eve Runner, Beakis, Tata XOXO, Maya Cullen Masen, Yolabertay, Yani-Cullen, MalloryGreatson, Natalia, Mentxu Masen Cullen, Maricoles, Alimago, Lexa0619, Janelez, Lucia Cullen Hale, Sheyla18, Elizabeth1485,Laura Kathrine, Dmontse Cullen, Stefanny93, Isacobo, Ela fordyce, Maiissa, y anonimos!