Canadá miro con asombro el perfecto pastel de chocolate que su padre y/o madre ingles había preparado para el

- ¿Entonces qué opinas? – pregunto el ojiverde mirando expectante al canadiense que a un dudaba en darle una mordida al pastel, el cual dentro de lo que cambia se veía bastante apetecible

- Se ve bueno – inquirió con nerviosismo el menor

- En ese caso pruébalo – repuso el ingles pasándole tranquilamente una cuchara, la cual a un con cierto temor cogió el canadiense, si tenía que morir intoxicado al menos que fuera rápido pensó

Ese día el canadiense comprendió que había algo más dulce que la miel de maple de su casa, aun que nunca pensó que el ingles supiera cocinar tan bien