Nota: Este es otro vistazo al pasado en el que se explicaran algunas cosas y se vera una parte del pasado de algunos personajes conocidos, es largo (mucho mas que el anterior) pero espero lo disfruten

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Hace 340 años

Un joven cualquiera, simple y sencillo, caminaba acompañado de dos personas igual de sencillas que expresaban grandes sonrisas en sus caras, todos venían saliendo de un bar nocturno y al parecer, hubo una muy buena buena fiesta, pues el regocijo y el ambiente se mantenían frescos y no había ni una señal de estrés en ninguno de los chicos, uno de ellos sostenia una cámara de video para poder captar el instante de alegría que sentían en ese momento.

-Viejo, estuve tan cerca de conseguir algo con la chica de las barra, estoy seguro-hablo uno de los chicos alocados abrazando a su amigo

-Tranquilo-decía una chica riéndose-no te creas el mandamás, apenas hablaron en la noche-

-No seas aguafiestas-respondió el chico-estaba mas que claro que la tenía en mi mano, tu lo viste-decía refiriéndose al tipo con la cámara.

-No me metas en tus asuntos, yo ya tengo a mi chica-dijo abrazando a la única chica del grupo y esta se sonrojo y envozo una sonrisa ante ese acto de cariño.

El ambiente de risas entre amigos era algo que a todos les agradaba, todo esos futuros recuerdos, esos sentimientos, esas sensaciones, todos captados en esa pequeña cámara de video.

¡BOOM!

-¿Que fue eso?-

Una explosión se escuchó de improvisto, asustando y poniendo tensos a los chicos de la calle.

¡BOOM!

¡BOOM!

¡BOOM!

Un sin fin de explosiones se escucharon y por instinto, el grupo de amigos corrieron rápido al edificio más cercano donde se resguardaron y permanecieron en silencio sin saber que es lo que estaba pasando.

¡BOOM!

Se seguían escuchando los estallidos, todos los vecinos y abitantes de ese lugar se asomaron para intentar entender que rayos pasaba, pero solo escuchaban mas y mas explosiones, como si algo estuviese cayendo del cielo.

¡BOOM!

-¡Oigan! ¡¿Que diablos esta pasando?!-gritaba la chica empezando a entrar en pánico.

-Tranquila-respondió uno de los amigos agitado-las explosiones se escuchan lejos-

-¡Deberíamos irnos! ¡Rápido!-

-No, sería peligroso, no sabemos que hay allá afuera-decía el tipo con la cámara-subiré a investigar, si veo problemas les avisare, tú quédate a cuidarla-

-¡No! No se te ocurra subir-decía la joven con miedo.

-Volveré, lo prometo-fue lo ultimo que dijo antes de subir corriendo con la cámara en mano "Espero regresar" pensaba para si mismo.

Al llegar a la azotea, sacó las llaves de la puerta de arriba y se encaminó al exterior para poder mirar a su alrededor.

¡BOOM!

-¡JODER!-el chico no podía creer lo que estaba captando con la cámara, ahora no solo escuchaba las explosiones, sino que además las veía, las veía con una expresión de horror reflejado en sus ojos-¿¡QUE MIERDA ESTA PASANDO!?-

La respuesta le caería del cielo, literalmente un grupo de meteoritos impactaban contra las calles y edificios de la ciudad, todo lo que se veía eran los colores del fuego en las construcciones y solo escuchaba los gritos despavoridos del resto de habitantes que corrian por instinto para ponerse seguros.

El tipo no podía moverse del miedo y la impotencia que tenía, solo podía observar como poco a poco, toda la ciudad era consumida por el caos y la destrucción, aquel escenario caótico e infernal era de lo mas agobiante del mundo.

-Esto...¿Que es...-fue lo ultimo que se escucho de aquel joven quien, como el resto de seres vivos que poblaban todo lo que rodeaba en aquel mundo, no pudo sobrevivir a la Apocalipsis.

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Tema de intro: Tiempo/Keyblade


Memorias del maestro Ilusionista II

7 días antes

En un castillo submarino, Snow yacía sobre una cama tratando de dormir, sin embargo, una gran cantidad de imágenes para nada agradables se presentaban en su cabeza, en ella se hayaban todos y cada uno de los trabajos que había realizado a favor del grupo que tanto repudiaba, Vortex.

Cada sér lastimado, cada lugar devastado, cada muerte o asesinato, ella había visto y sido participe en todas y cada una de esas acciones, nunca porto un arma, pero, ella daba la ubicación he ideaba la forma de como matarlos.

El último de sus ataques fue a un rinoceronte de aspecto anciano, con ojos tristes y vestimenta anticuada, Snow recordaba en sus sueños cada momento que paso en ese instante, desde que invadieron su casa hasta el momento en que Rex se paro enfrente de él con el cañón de su pistola apuntando a la frente.

"¡No lo hagas!" Hablaba Snow dentro de su sueño, pero Rex no hacia nada " ¡Porfavor!, Deténganlo" le gritaba a los demás, pero el resto de los chicos se mantuvieron quietos sin mostrar ninguna señal de piedad "¡Detente, no lo hagas no, no...

¡BANG!

-¡AHHH!-Snow abrió los ojos y se separó de la almohada con dificultad para respirar y sudando por el sueño tan sumamente horrible y traumático que había tenido.

La chica se levanto de la cama y salió del dormitorio para despejar su mente, después de lo que su subconsciente le había mostrado, era evidente que no podría conciliar el sueño simplemente cerrando los ojos.

Camino a paso acelerado por todo el pasillo del castillo hasta que, en una sala muy grande, vio a un joven de piel blanca y cabello igual de blanco, que observaba un periódico encima de un escritorio, con mirada muerta, casi inmóvil y sin mostrar ninguna emoción.

-¿Que diablos haces aquí?-dijo el chico refiriéndose a Snow mientras mantenia su atención en el periódico. La chica no sabia que responder, solo lo miraba con mucho desdén y reproche-si no vas a hacer nada aquí, te sugiero que regreses a la cama, es algo insensato estar despierta a altas horas de la noche-

Snow solo pensaba que lo que decía resultaba contraproducente, ya que él también estaba despierto después de todo. Pero, ese pensamiento se desvaneció al lograr captar el artículo del periódico que el joven leía.

"Acesinato en domicilio lejano"

Era el encabezado que tenía el papel.

-Ese periódico...te importaría pasármelo-hablo Snow aparentando indiferencia y curiosidad.

-Como quieras-el joven se levanto de la silla y le entrego el periódico a Snow, quien se puso a leer con gran interés sin apartar la vista del artículo.

"Ayer por la tarde,los miembros de la organización Vortex ejecutaron a un rinoceronte de edad madura en su casa bajo la acusación de ser un rebelde y de oponerse a los ideales de un universo ideal, las autoridades afirman que el ataque se llevó a cabo bajo las leyes de su nación y que está completamente justificado, ya que el rinoceronte en cuestión, estaba bajo sospecha de terrorismo, pruebas de ello, encontraron armas y artefactos de combate en su casa...el tipo al parecer también tenía familia, quienes estuvieron en la casa al momento del ataqu...en nombre de la prensa, quiero decir que lamentamos lo acontecido...

Snow no pudo leer mas, el recuerdo del asesinato era mas fuerte que el de la curiosidad por saber que decían los medios, no pudo mas e hizo el periódico aun lado, solo para poner sus manos sobre la cabeza que no paraba de hechar en cara lo que habían echo.

-¿Porque paso esto? No tenía que ser así-

-No habia opción, si no moría nos perjudicaba-

-Era un anciano ¿Como podía perjudicarnos?-

-Era un rinoceronte de cinco toneladas que tenía armamento y conocimiento peligroso, conocimiento que en manos del enemigo seria fatal-respondió el chico con frialdad.

-¿Que clase de armamento y conocimiento tenía?-

-Bueno, él solía ser un pricionero, de la misma pricion de donde te sacaron, fue arrestado porque hace unos años se infiltró en el cuartel y obtuvo localizaciones, archivos de operaciones y armamento, al cumplir la condena se unió con los opositores, y al hacerlo, nos dio la oportunidad de encontrarlo pues todos hablaban de él, lo detuvimos antes de que se interpusiera con Vortex y nos impidiera obtener las tierras de por allí, creo que fue lo mejor-

-¿Lo mejor?...¡¿LO MEJOR?!-Snow se levanto furiosa del sofá-¡TENER QUE MATAR POR TERRITORIO Y UNA CAUSA INECESARIA ES LO MEJOR PARA TI-

-Dada nuestra situación, creo que lo es-respondió en tono de voz lúgubre-Vortex es el grupo más poderoso que he conocido, ha hecho hasta lo imposible por llegar hasta donde esta, los tipos a cargo de esto tienen preparación, cualquiera que se les interponga solo acabara mal-

-¿Por eso estas con ellos? ¿Por conveniencia?-

-No, ciertamente me da igual lo que pase aya afuera, si pierde o gana Vortex no es algo que me preocupe-tomo el periódico que estaba en el suelo y lo puso en el escritorio-la razón por la que estoy con ellos, es porque, de cierto modo estoy encadenado-

-¿Encadenado?-

-No lo entenderías, el caso es que, Vortex tiene todas las de ganar, los habitantes de este universo no tiene preparación en guerras de este calibre, además que esta organización lleva años planeando la forma de conseguir el dominio total de este universo y sus mundos paralelos, además que ellos me brindaron el poder que tengo y me han ayudado a perfeccionarlo, al igual que lo hicieron contigo-la chica se estremeció al escuchar eso-si lo vemos del modo frío, Vortex es quien mas merece ganar, ha trabajado mucho para conseguir su objetivo-

-Ellos planean una dictadura-

-El fin justifica los medios, esa es la regla, entiendo que no te pueda gustar, pero, así es esto, al final Vortex alcanzara lo que quiere y toda esta locura cesará, entonces tal vez, por fin me puedan dejar en paz, y no necesiten de mi ayuda-dijo guardando el periódico y disponiéndose a retirarse-es un fastidio trabajar en algo que no te interesa, bueno, para mi, el solo hecho de vivir es un fastidio-

El joven se retiró soltando un suspiro de cansancio, Snow se quedo en la sala apretando los puños y dientes, buscando una forma de justificar que el chico alvino estaba equivocado, pero no la hayaba, además de que podría decirse que ella también estaba encadenada y obligada a estar con Vortex.

-¡Maldicion!-dio un fuerte golpe a la pared y se regresó a su dormitorio, esperando que alguna idea, alguna posibilidad de esperanza se le presentará para aquel universo podrido y triste.

(...)

Los días pasaron, por lo visto nada nuevo se presentó, y eso aliviaba a Snow, cuando estas mas de tres décadas haciendo lo que tu consideras lo incorrecto, es normal que los días sin hacer nada los consideres una bendición.

Snow no salía de su dormitorio, apenas comía y las noches no siempre eran las más reconfortantes, se le hacia increíble que haya podido soportar tanto tiempo esa tortura, a pesar de que aún se conserbaba como una chica de 17 años, en realidad tenía poco más de treinta, treinta tortuosos años viendo como un universo se desplomaba poco a poco frente a ella, y lo peor de todo, siendo participe de ese colapso.

-Oye, niñita-una voz femenina burlona se escucho y Snow noto a Rose que estaba apoyada en su puerta-nos buscan, deja los lamentos para después y sal de aquí-dijo en tono sarcástico y siguio caminando por el pasillo.

Para Snow era claro que su momento de paz no seria para siempre, con pesar se levanto de la cama y se dirigió a la sala de reuniones para hablar con el resto del grupo. Ya estando ahí, el hombre de piel gris y tatuajes rojos empezó a hablar.

-Bueno, hola de nuevo muchachos-dijo con cortesía-se preguntaran ¿Porque estoy tan feliz?-

-No tiene idea-respondió Smart con sarcasmo e indiferencia.

-Pues, es un placer para mi decirles, que nuestra gran labor esta a punto de concluir-el tono de la voz del tipo con tatuajes era de felicidad pura-no mas enemigos, no más obstáculos, no...mas...problemas-

El resto de la mesa soltó una pequeña risotada simultánea, sumándose a la felicidad que su compañero expresaba con su explicación.

-Lamento ser de los que no entendió el chiste-dijo Rex irritado-pero, les importaría explicar porque nos trajeron, en lugar de solo dar discursos-

-Por supuesto que sí, Rex-no era nada normal encontrar a aquel sujeto de tan buen humor, y eso, de la mano con el tono grave de voz, le daba un aire macabro al hombre-¡Tamer! ¡Ya puedes entrar!-gritó y detrás de ellos, la puerta se abrió dejando pasar a un hombre de piel morada y cabello castaño peinado hacia atrás.

-Hola, es bueno estar de vuelta-

-Y ahora ¿Quién es él?-preguntoRex con fastidio-¿No creen que ya somos muchos?-

-Déjenme presentarles a Tamer, él nos ha estado dando información hacerca de lo que pasa afuera de estas instalaciones-

-Y eso nos importa ¿Porque...-dijo Snow con cansancio.

-Pues, que en mi largo periodo de investigación, he podido encontrar la manera de acabar con este lugar de una vez por todas-dijo Tamer.

A Snow no le agrado mucho esa exclamación.

-Solo por curiosidad-dijo Smart-¿Desde cuando se supone que investigas? Y ¿Porque no sabíamos nada de ti hasta ahora?-

-Me temo que, algunas cosas las tengo que dejar en secreto, por el momento-dijo el hombre con los tatuajes-pero no tienen porque preocuparse, ese es problema nuestro, ahora, lo único que queremos que hagan, es que se preparen, vamos a mudarnos-

-¿Que?-dijo Rose en tono burlón-¿Para eso no llamaron?-

-Sí-hablo un rinoceronte con cuerpo de gorila-será en unos días, si tienen cosas de valor, empaquelas de una vez, no querrán dejar nada-

-Que perdida de tiempo-dijo Rex retirándose del lugar seguido por el resto de chicos.

Cuando las puertas se cerraron, el resto de tipos en aquella habitación se carcajearon y Tamer se sentó en la mesa para charlar un rato.

-Bueno, supongo que ya tienen un nuevo lugar en donde hospedarnos-inquirio Tamer con despreocupación.

-La verdad sí, por fortuna ya no quedan muchos mundos como este-dijo el reptil.

-Entonces, eso quiere decir que las cosas están saliendo bien ¿Verdad?-

-En efecto, terminar el trabajo no debe llevarnos mas de un par de años, no será nada comparado con lo que llevamos de recorrido-

-Sí-dijo el tatuado con lujuria-el poder es difícil de conseguir, pero eso no nos detuvo, y ahora miren, en la,cúspide de todos los seres existentes...creo que esto amerita un brindis-el tipo puso una mano detrás de la espalda y con la otra chasqueo los dedos, y sacando la mano de detrás de la espalda, apareció una copa de martini, al igual que en el resto de los portábamos.

-Jaja, estos trucos siempre me fascinan-dijo el enano soltando su mazo y tomando la copa.

-Caballeros-el tatuado levantó su copa y dijo alegre-por un problema menos-fue lo ultimo que dijo antes de chocar las copas y degustarlas con gran devoción sin percatarse que, detrás de la puerta, una chica de piel violeta y cabello azul oscuro ondulado con destellos brillantes, escuchaba lo poco que pudo antes de salir apresurada a su habitación, solo para reflexionar lo que pasaba.

(...)

Se hizo de noche, mientras el resto de jóvenes se preparaban para irse, Snow permanecía en su habitación recostada sobre su cama pensando en lo que había escuchado, reflexionaba y trataba de entender de que habían estado hablando.

"¿Porque querrían irse?" Se preguntaba, "¿Que motivos tiene para irse?" No se le ocurría nada, cada teoría que se presentaba, era desechada inmediatamente después de reflexionar un rato mas

-Solo se me ocurre que ya no tienen nada que hacer aquí, que este mundo ya no les sirve, ¿A caso será eso?-se decía tratando de razonar todo lo posible sobre ese asunto-necesito más información-entonces observó en su escritorio la laptop que usaba para entrar en los sistemas del gobierno y también para obtener las ubicaciones de los enemigos.

Al cabo de un rato, la idea que se formó en su cabeza resulto ser una gran locura, se planteó por un momento hackear el sistema del complejo de Vortex, solo para saber que es lo que tramaban.

"No ni se te ocurra" pensaba para si misma, no se le había ocurrido hacerlo antes ya que el sistema de seguridad de Vortex era mucho más complejo que el del gobierno, por lo que el solo hecho de plantearlo no le parecía bien.

Sin embargo, ya había pasado un tiempo, tiempo en el que no se quedaría quieta, por supuesto que la hicieron dedicarse a mejorar su técnica con la computadora, y ya tenía un conocimiento base de como funcionaban los programas que ellos tenían.

"Tal vez ahora si pueda" Snow ya estaba cansada de ver tanta sangre, que si había una manera de evitar que pasaran mas tragedias, la encontraría a como diese lugar.

Se sentó y abrió la computadora portátil, tecleo unas cuantas cosas y muchas ventanas se abrieron, revisaba todas y cada una, buscando cualquier cosa que le sirviera, pero, apenas y veía algo útil, ni siquiera encontraba los nombres de sus jefes, o expedientes.

-Vamos, dame algo por favor-al cabo de una hora, finalmente encontró algo que le podría ayudar, era un archivo de texto con el nombre de "Operacion Armagedon"

-Cualquier cosa con ese titulo debe ser grande-descargo el archivo y comenzó a examinarlo, al parecer, no era nada mas que un reporte de todo el universo que les rodeaba, sus mundos, las especies que los poblaba, estilos de vida, solo era una investigación de todo lo que habían visto hasta ese momento.

Siguio observando hasta que, en la parte final, se encontró con lo que parecía ser un diagrama acerca de todo el universo, pero esta vez, mencionaba cosas como, "Punto de equilibrio" o "Forma de desplome"

-¿Que demonios es esto?-siguio observándolo y mas abajo, se encontró con el dibujo de un pentagrama y un montón de notas en lenguaje incomprensible, pero, al bajar mas, se encontró con lo que sería el resumen del plan que tenían preparado.

"Desctruccion a gran escala"

-Esto es una locura, lo que quieren es destrozar todo el mundo-

-Mas que eso mi niña-

-¡AHH!-Snow sintió una aguja clavada a un costado del cuello y cayo de la silla con un dolor inmenso en su garganta, aterrada se arrastro por el piso hasta la pared para hacer un inútil intento por escapar.

-Creíste que no te vimos escuchándonos detrás de esa puerta-dijo una voz seria, y cuando Snow alzo la mirada, vio a un señor de piel gris y tatuajes rojos mirándola con desdén-no importa, de cierto modo te puse a prueba, he notado tu disgusto, y ciertamente no me puedo permitir personas como tu en mi organización, fuiste útil al principio, pero ya no mas-Snow quizo hablar, pero cuando lo intentaba, su voz no se escuchaba, por mas que quisiera responder o gritar, su voz no se lograba percibir-acaso ¿Intentas decir algo? Pues no podrás-saco de su manga una jeringa con un liquido blanco amarillento en su interior-esta es una de nuestras más recientes creaciones, un piquete en la garganta y te quedaras muda por un rato, muy útil para muchas cosas-el hombre le dio una patada a la chica dejándola inconsciente en el piso, Snow apenas pudo divisar las manos del hombre arrastrándola por la habitación hasta quedar completamente inconsciente.

(...)

Mientras tanto, un joven de cabello blanco lacio y piel igual de blanca con ojos grises se encontraba sentado en su escritorio esperando pacientemente lo que tuviera que pasar, no sabia como acabaría todo el asunto que lo envolvía, pero siendo franco, tampoco le importaba, solo quería cumplir la condena que tenía con Vortex de una vez por todas, fuese como fuese, incluso si eso significaba la aniquilación de los opositores de Vortex, o bien por el contrario, que dichos opositores encontraran la manera de acabar con la organización, lo único que quería era liberarse de su deuda de un modo u otro.

¡Toc! ¡Toc!

Alguien aparentemente había tocado la puerta, pero lo único que el joven pudo ver, fue un mechón de cabello dorado ondearse enfrente de la puerta que se encontraba abierta.

-¿Quién será?-el joven salió de su dormitorio y, en una de las esquinas del pasillo, logró divisar lo que parecía ser una mujer con vestido blanco, pero esta había doblado la esquina apenas salió el joven-¿Quieres que te siga?-por un rato le pareció una ridiculez y regreso a su escritorio, pero, el proceso se repitió, escucho que tocaban la puerta, y cuando buscaba quien había sido, solo miraba la silueta de una mujer con vestido blanco marcharse.

Cuando ya no pudo soportarlo, decidió seguir a aquella mujer tan misteriosa por donde pudiera verla, pero solo daba vueltas por los pasillos, esquivando a unos cuántos soldados y científicos quienes también se preparaban para marcharse, pero él solo se enfocaba en seguir a aquella chica tan misteriosa. La siguió por un corredor que, convenientemente estaba vacío.

-No eres tan diferente a Criss-dijo una voz femenina en su oído y se dio la vuelta para encontrarse con una mujer de vestido blanco, cabello dorado y un antifaz que cubría sus ojos, una mujer sumamente hermosa que lo miraba con una sonrisa.

-Y tu ¿Quien eres?-preguntó el joven alvino.

-Alguien que solo vino a verte-

-Y eso ¿Porque?-

-Solo para decirte que estés preparado, dentro de unos minutos tendrás que hacer algo, y no podré estar allí contigo cuando eso pase-

-¿Porque debería importarme eso?-

-Lo sabrás dentro de un buen tiempo, hasta entonces, solo te pediré que uses la cabeza en todo momento, piensa solo como tu lo sabes hacer, en un tiempo, lo entenderás-dijo acariciando su rostro y mirándolo fijamente-esa mirada tuya, nunca había visto algo parecido-

-¿No tienes nada mas que hacer?-preguntó el joven con indiferencia-sabes que puedes estar en problemas por entrar aquí ¿Cierto?-

-Oh amigo mío, no crees que estoy consciente de eso, de cualquier modo no importa, me tengo que ir, pero sigue mi consejo, todo dependerá de eso-la joven mujer se dio la vuelta disponiéndose a irse.

-¡Oye! ¡Espera!-trato de detenerla, pero al doblar en una esquina, la dama desapareció, no había posibilidad de que hubiese corrido, en un pasillo tan largo como ese, era sumamente imposible que corriera tan rápido.

Despues de un rato, de camino a su habitación, se encontraría con un sér con cabeza de reptil y cuerpo humano que se dirigía a él con una expresión de alegría.

-Maestro ilusionista, justo te estaba buscando-

Al joven de piel blanca le pareció muy extraña su presentación, normalmento se presentaba con actitud séria y se evitaba las formalidades, pero esta vez, parecía demostrar cierta empatía con el chico.

-¿Que pasa?-

-Nada, solo tenemos algo mas por hacer, y necesitamos de ti para hacerlo-

Esto le parecía un tanto sospechoso, "¿Solo necesitan de mi?" Por alguna razón le parecía algo extraño, pero no seria la primera vez que le pasaban cosas raras, hasta hace apenas dos minutos se había encontrado con una mujer de aspecto angelical, ¿Que podía ser más extraño que eso?

-¿Que es lo que tengo que hacer?-preguntó el chico de piel blanca.

-Bueno, tendremos que hacer un viaje afuera de aquí, no te preocupes, con las camionetas será rápido-

-¿Caminetas? ¿Desde cuento nesecitamos camionetas para viajar?-

-Para no llamar la atención-

"¿No llamar la atención? ¿A dónde rayos vamos a ir?"pensó para si mismo, pero creyó que era preferible verlo, sabia que sin importar cuantas veces preguntara, no diría cual es la verdadera intención, así eran ellos.

-Sabes, siempre es un fastidio que no me digas toda la información-

-Esta vez es diferente, casi no nos queda tiempo, te iré contando todo en el camino, pero tenemos que apresurarnos-

El joven se quedo quieto pensando en lo que le estaba diciendo "¿Que será tan importante para irse ahora" Y "¿Porque esperarían hasta este momento para hacerlo?"

-Supongo que no habrá mucho problema si voy, si no es algo que me importe, supongo que me podré ir-

-Por supuesto, pero vamonos de una vez, el chofer ya esta en las camionetas-

(...)

En una habitación de cuatro paredes, una chica de piel violeta y cabello azul oscuro ondulado con pequeños destellos como brillantinas, se encontraba encadenada de las muñecas a la pared completamente inconsciente.

Cuando Snow parecía recobrar el conocimiento, se vio a ella misma con los grilletes y forcejeó un rato para comprobar que lo que estaba pasando fuese otra de sus pesadillas, por desgracia, era la vida real.

Despues de un rato, enfrente de ella, una parte de la pared se desvaneció y de allí, un hombre de piel gris y tatuajes rojos, llevaba puesto un impermeable amarillo que contrataba con su piel, el hombre caminó hasta quedar frente al rostro de la chica quien apretaba los dientes con enojo.

-Hola ¿Dormiste bien?-no obtuvo respuesta-esperaba que siguieras dormida, así al menos no sufrirías todo lo que esta por ocurrir-

-Bastardo-dijo Snow entre dientes-¿Que demonios planeas hacer?-

-Eso no te importa, ya viste el reporte y yo diría que sabes mas que suficiente-la rodeo sin apartarle la vista-es gracioso que después de todo este tiempo con nosotros, hayas tenido que regresar a una pricion-se dirigió a la pared, pero antes de irse, se volvio a Snow y pronunció unas palabras para poder marcharse con toda la alegría del mundo-esta pricion es diferente a las demás, solo unos cuantos pueden entrar como yo lo acabo de hacer, lo que significa, que tu única llave soy yo, y cuando me vaya, tu no tendrás escapatoria-formo una sonrisa y salió por la única salida que había, la pared se cerró por completo y dejo sola a la joven encadenada de la habitación.

-Siempre hay alguna forma de salir-de una de las mangas de su blusa saco una aguja de cocer y con solo hacer movimientos de muñeca, la puso en la cerradura de las cadenas para poder soltarse y caer al suelo-estando aquí he podido aprender muchas cosas-se lavento y caminó hasta quedar frente a la pared de donde hasta hace unos segundos había salido su captor-tu me diste este poder, al igual que al "Maestro ilusionista" no pensé que serías tan estupido como para no tenerlo en cuenta-la chica chasqueo los dedos y en un parpadeo, la pared se desvaneció dejando ver el pasillo apenas iluminado por las luces de emergencia-sin embargo, apenas se lo básico, no tengo la habilidad de ese chico, pero será suficiente para salir y evitar otra tragedia, sinceramente...¡Ya estoy cansada!-

Snow comenzó a correr por los pasillos y se dio cuenta que aun se encontraba en el castillo acuático que usaban como base, también noto que el lugar estaba vacío, por lo visto, el resto de personas que ayudaban aquí se habían ido ya.

"Esto facilita las cosas" Pensó para si misma, sin embargo, se tragaría sus palabras en el momento en que al intentar abrir una de las puertas para salir, al hacerlo, se encontró con los templarios que aparentemente, se habían quedado en caso de que ella lograra escapar.

-Maldicion-dijo ocultándose detrás de la pared, los templarios parecían cargar con armas de fuego y no se movían de su lugar-piensa piensa-se decía para si misma en voz baja, mantenia sus manos en su cabeza tratando de buscar una forma de salir, pero solo había una salida, si intentaba ir por algún otro lugar, no seria capas de llegar a la superficie del océano por más rápido que nadara-no tengo opción, solo me queda aplicar todo lo que he aprendido hasta ahora-respiro profundo y fue a ello.

Se giro y fue corriendo hasta donde se encontraba uno de los templarios y le soltó un puñetazo en la cara dejándolo inconsciente, el resto de templarios se dieron cuenta de esto y desenfundaron sus armas para descargarlas contra la chica, pero antes de que uno de ellos pudiera jalar del gatillo, ella pateo sus manos y, aplicándole una llave en los brazos, uso al templario como escudo para evitar las balas del resto, la chica noto que los templarios a quienes estaban fuera de combate tenían pistolas y tomo dos de ellas que utilizo de forma muy hábil dando en el blanco con casi cada disparo.

Cuando el pasillo se despejo, corrió tan rápido como pudo llevando solo ambas pistolas como método de defensa contra el resto de templarios. Mientras corría por los pasillos, disparaba y golpeaba justo antes de que estos siquiera pudiesen reaccionar, el tener una pistola en ambas manos le daba un mejor control sobre el área, podía disparar por delante y por detrás si era necesario, además era letal al usar sus patadas o los codos para golpear.

La chica ya había avanzado por una parte considerable del edificio, pero, en uno de los últimos pisos donde se encontraban las burbujas que la subirían a la superficie, se encontró con unos cuantos uniformados que no eran templarios, sino seres diferentes, todos de aspecto humanoide pero con diferencias en la musculatura que definitivamente, no parecía humana.

-¡Oye!-gritó uno de los oficiales al notar la presencia de Snow y esta se ocultó rápidamente detrás de una pared de concreto mientras el resto descargaba sus balas en el muro con la esperanza de que atravesará el concreto y le diera.

-No, no no no no-se decía con pánico-no puedo matarlos, no son como los templarios, no son robots, ellos están vivos, no quiero convertirme en una asesina-

¡BANG! ¡BANG! ¡BANG!

El ruido de las balas le impedía pensar con claridad, y en un momento, uno de los oficiales logro llegar hasta ella y la embistió, colocando sus manos en la espalda y evitando que se moviera.

-¡No deberías estar aquí! ¡¿Lo sabes?!-Snow forcejeo con todas sus fuerzas y en un último intento por safarse, se dio media vuelta y le dio un mordisco en la mano que provocó que sangrara y retrosediera, luego Snow chasqueando los dedos una vez mas, desapareció del lugar de un parpadeo-¡AHH! ¡PERRA! ¡¿DONDE ESTÁS?!-gritaba el oficial con furia.

Mientras tanto, la chica se encontraba justo un pasillo atrás por donde había venido, tratando de recobrar el aliento por lo que había pasado.

-Diablos, solo pude retroceder-Snow se estaba agitada y escupiendo un poco de sangre por el mordisco-¿Que hago? ¿Cómo puedo salir de aquí?-

-¡No lo harás!-de la nada, otro de los oficiales se apareció y le conectó un puñetazo mientras el resto la inmovilizaba para evitar que se volviera a escapar.

Poco a poco la levantaron mientras le apuntaban en la cabeza con un arma, solo para poder hablar frente a frente con ella.

-¡No te muevas!-dijo el oficial a quien había mordido, mientras apuntaba el cañón de una escopeta justo en la frente de Snow-cometiste un grave error niña, ahora, ¿Como piensas que nos la vamos a cobrar? ¿Eh?-

Snow ya no encontraba la forma de salir, sus manos se habían inmovilizado y no podía contra todo el grupo de oficiales, mas bien, no quería pelear contra todo el grupo de oficiales.

-No lo entienden-dijo Snow con lagrimas de desesperacion-no entienden lo que esta pasando, este mundo, pronto será solo un recuerdo, debemos salir de aquí, rápido-

-Muy conveniente, porque me parece tan ridícula toda esa historia-

-¡NO MIENTO! ¡PORFAVOR, OLVÍDENSE DE MI Y VÁMONOS!-

-¡CÁLLATE!-gritó el oficial y le dio una bofetada a la chica-detesto a las mentirosas, ¡Pónganla contra la pared!-el resto de oficiales la a soto contra uno de los muros del pasillo sujetándola por las muñecas y pies para que no intentará nada.

-¡SUÉLTENME, PORFAVOR!-el oficial se acercaba cada vez más al cuello de la chica, pero esto provocó que Snow sacara algo más de fuerza y logró soltar una de sus manos para lograr darle un arañazo en el ojo provocando que soltara la escopeta.

-¡AHH!-gritó de nuevo cubriéndose la cara por el dolor-¡YA FUE SUFICIENTE, PUDISTE PORTARTE BIEN, PERO AHORA, YA ME CANSE!-desenfundo otra pistola que tenía en su pantalón y le apunto en el rostro otra vez.

Snow fue inmovilizada de nuevo y la chica solo veía el cañón del arma entre sus ojos que desbordaban lagrimas de desesperacion mientras escuchaba las risas del resto de sus compañeros, el terror se apoderó de ella, miro a todos lados usando solo el rabillo del ojo, pero no veía escapatoria, este parecía ser el fin del camino, "De verdad terminaría así" se pensó ella, pero, solo cerró los ojos con fuerza, esperando que lo que estuviera a punto de pasar fuese lo menos doloroso posible.

-¡Es una pena que desperdiciemos a una belleza como tu!-decía otro de los oficiales con lujuria-pero es mejor no arriesgarse ¡DISPÁRALE!-

¡BANG!

El disparo se ejecutó, sin embargo, no le dio a su objetivo, la bala había cambiado su trayectoria debido a que Snow, aprovechó el momento de regocijo de sus atacantes para liberar una de sus piernas y patear el arma, haciendo que la bala coleccionara contra el techo.

-¡AHH!-Snow le dio un cabezazo al oficial con la pistola y, aprovechó la distracción para sacar sus manos y empezó a golpear furiosa a los oficiales que estaban cerca, uno de ello empezo a mostrar su arma-ni lo pienses-Snow de un rápido movimiento, logró quitarle una navaja a otro de los oficiales y lo arrojó en línea recta dandole en la frente al oficial que tenía la pistola lista para disparar, matándolo al instante.

Despues, tomo la escopeta que se hayaba en el suelo y se dirigió al oficial que había mordido que estaba tirado en el suelo por el cabezazo, el hombre apenas tenía conocimiento de lo que pasaba, pero, cuando vio las piernas de la chica levanto la cabeza, pero, todo se volvería negro para él.

¡BANG!

El resto de oficiales no se quedaron solo mirando y también mostraron sus pistolas, pero la chica soltó la escopeta y chasqueo los dedos y de la nada, dos pistolas se aparecieron en sus manos, las mismas que había usado desde el inicio.

-Ustedes me obligaron a hacerlo-decía aun con lagrimas en el rostro y con un gran dolor en sus palabras.

¡BANG! ¡BANG!

(...)

Una camioneta pasaba por lo que parecía ser los escombros de un campo de batalla, un gran número de cuerpos se veían esparcidos por el piso, cuerpos de rinocerontes, zorros blancos de cinco colas y criaturas de aspecto humanoide con piel verde eran algunos de los seres que se veían allí.

En la camioneta, un chico de piel y cabello blanco estaba acompañado de un sér con cabeza de reptil y cuerpo humano mirando el pisaje demacrado por la guerra y la crueldad.

-Es molesto tener que venir así, y mas por este camino-dijo el reptil.

-Eso no importa ¿Para que me hiciste venir?-preguntó el maestro.

-Bueno, verás, creo que ya sabes que no nos podemos ir así sin más ¿Verdad?-

-¿A que te refieres?-

-Aun tenemos una cosa por hacer antes de irnos, pero primero, tienes que ver esto-el tipo saco de debajo del asiento un portafolio y al abrirlo, saco una carpeta con documentos que parecían ser algo importantes y se las entrego a su acompañante.

Este los tomo y comenzó a mirar lo que contenían, la información que tenían resultaba ser muy interesante, hablaba de cómo funcionaban las diferentes sociedades de ese universo, sin embargo, destacaban casi puros puntos negativos, como los recursos naturales que no les eran de utilidad o lo frágil que eran las sociedades en cuanto a gubernaturas y todo eso.

-¿Porque me muestras esto?-preguntó el joven

-Habrás notado que este mundo resultó ser solo una amenaza, amenaza que, a pesar de no contar con los recursos que tenemos, se ha podido mantener firme ante nosotros-respondió el reptil-no importaba que tantos de los suyos cayeran, los nuestros también lo hacían de una manera considerable, si seguíamos así, seria perder tiempo valioso-

-¿Tiempo valioso? ¿Para qué?-

-Hay mas mundos, mas universos, diferentes realidades, con diferentes recursos, con un enorme potencial para nosotros, esperando a que lleguemos para poder reinarlo-

-Pero, estas consciente que por ser universos infinitos, es prácticamente imposible conquistarlos a todos-

-No realmente, pero ese es un tema mucho más complicado, lo que importa ahora es lo que paso aquí-continuó el reptil guardando la carpeta en el portafolios-intentamos conquistar este mundo, pero, ya viste que es prácticamente un despropósito total-

-¿Entonces...-

-Entonces-continuó hablando el reptil inclinándose hacia adelante-te haré pensar un rato, como te quitas esa piedra del zapato de manera definitiva, sabiendo que conquistándolos no conseguirás nada-

El joven se recargo sobre el asiento y comenzó a pensar, tratando de ver todas las respuestas a esa pregunta y descartando las que podía.

"Ninguna opción políticamente correcta asegura que los habitantes de este mundo se mantengan al margen, incluso la opción más inhumana no asegura que todos se conformen con Vortex, en ambas partes, siempre hay riesgo de una posible oposición, la única forma de que se asegure que eso no ocurra es..."

-¿Planeas acabar con todos y cada uno de los seres vivos de aquí?-

-¡Vingo!-dijo impresionado.

-¿Como rayos planean hacer eso? Y ¿Para que me necesitan?-

-Eso lo sabrás cuando lleguemos a donde tenemos que llegar-

(...)

El camino se alargo demasiado, mientrastanto en las instalaciones submarinas, un pasillo se encontraba repleto de cadaveres de tipos uniformados con agujeros en el cuerpo y cráneo, los cuerpos se extendían por todo el pasillo hasta la parte donde se encontraban las burbujas para salir, justo donde se encontraba Snow caminando a paso muy lento cruzando por toda la masacre que se hallaba a sus espaldas, con el cuerpo cubierto de sangre y con la mirada en el piso.

Camino con un gran pesar hasta una de las burbujas de aire que se elevó poco a poco por el océano y, al salir a la superficie, la burbuja comenzó a flotar por encima de la tierra a tan solo unos tres metros del suelo, al parecer, era como si a Snow no le llamara la atención ese detalle, ella solo veía los escombros de lo que solía ser un mundo Pacífico y lleno de vida.

La chica soltó las pistolas y se miro las manos, aquellas manos tan suaves bañadas en sangre, era como sentirse sucia, llena de mugre que no se podía quitar con nada, esa sangre siempre estará allí, nunca se podría borrar.

-Acabo...acabo de...-se decía a si misma con shock, la burbuja fue decediendo poco a poco hasta que se reventó y Snow pudo tocar el suelo, pero apenas su pie se posó en la tierra, cayó de rodillas y se miro en un charco de agua en el que se veía su reflejo con algunas gotas de sangre que estaban en sus mejillas, "Esa no soy yo, que clase de monstruo es ese" dijo mirando con horror su propio reflejo.

-Esa eres tu-una voz de ultratumba se escucho y Snow logro ver a un hombre de piel gris y tatuajes rojos frente a ella-¡Aww! es tan deprimente, verte en ese estado-

Snow no sabia como reaccionar, todo sentido de humanidad se había perdido en ella, era como si todas sus emociones se drenaran y solo le quedara el de horror.

-Mírate-decía el tatuado-has intentado vivir la vida más noble, viviendo y dejando vivir, pero eso no siempre te funcionaria, tarde o temprano tendrías que pelear por tu supervivencia, y te convertirías en alguien, como nosotros-mantenia su expresión seria, y ambos se mantuvieron inmóviles por un período de tiempo largo.

Mientras eso ocurría, una camioneta se estacionaba justo enfrente de un edificio muy grande, de él se bajaron un sér con cabeza de reptil y cuerpo humano, acompañado del maestro ilusionista que mantenía esa expresión muerta y sin emociones.

-Es aquí-decía el reptil-aqui lo harás-

-Hacer ¿Que?-preguntó el joven mientras entraban en el edificio.

-Ya descifraste que la única manera de acabar con esto, es eliminando a este mundo y su magia de manera definitiva y tú lo harás-

-¿Porque yo?-

-¿Nunca te has preguntado? ¿Porque te dimos mas poder que a Snow, o al resto de la organización?-

-Lo llegue a pensar, mas porque yo nunca se los pedí-

-Pues bien, te dimos todo ese poder con un propósito, uno mucho mas grande que solo pelear, te enseñamos a controlarlo, especialmente para este momento-al subir por las escaleras, llegaron a un piso donde se encontraban el toro con cuerpo de gorila, el enano con el mazo, y al hombre de piel verde y cabello castaño peinado hacia atrás.

-Todos están aquí-dijo el maestro con asombro.

-Tranquilo-dijo el gorila-solo queremos ver que todo salga bien-

En medio de todos, se encontraba una mesa con un acabado de mármol muy fino y sumamente elegante con un mantel rojo y un pentagrama dibujado en el centro.

-El poder que tu tienes, es el único que puede activar este sello de aquí-dijo el reptil señalando el pentagrama sobre el mantel-ni siquiera con todos nosotros seria suficiente para llenarlo-

-Y quieren que yo lo llene-dijo el maestro ilusionista-¿Esto acabara con este mundo de una vez?-

-Sí, tendremos suficiente tiempo para escapar antes de que eso ocurra, ningún habitante de aquí lo vera venir-

-Vamos hijo, estoy seguro que ya quieres librarte de nosotros-dijo el enano acercándose y subiéndose a una roca para poder darle una palmada en la espalda.

-Entonces, si hago esto, me dejaran en paz-habló el maestro con indiferencia.

-Porsupuesto-contestó el reptil con serenidad-así de fácil-

El joven de piel blanca se quedo mirando el pentagrama con detenimiento.

-¿Que pasara cuando lo haga?-

-¡Oh! Es verdad, creo que es justo decirte algo que olvide mencionar-el reptil le cedio la palabra a Tamer y este con el pecho hacia afuera, decidió hablar.

-Esta, es la razón del porque nunca nos pudimos ver, he estado estudiando este sello por mucho tiempo, su poder es sumamente increíble, y prepararlo toma años-

-Entonces este plan ya llevaba tiempo planeado-dedujo el joven alvino.

-Sí-respondió Tamer-creemos justo que sepas la magnitud del poder de esto, este sello, no solo acabara con este mundo-

-¿Que tanto destruirá?-

-Todo-fue lo que dijo con una enorme sonrisa en su rostro.

El joven alvino entendio de que hablaba y se quedo reflexionando lo que le habían dicho.

"Todo destruido, solo así se acabarían los problemas de manera definitiva, sin más conflictos, sin más problemas para mi...me parece lógico"

El joven chasqueo los dedos y una especie de llama negra rodeo su mano, una vez que sintió el calor de la llama en su palma, la puso encima del pentagrama y este comenzó a brillar y a soltar aire como si estuviese a punto de salir un tornado.

De vuelta al exterior Snow y el tipo con tatuajes se encontraban en medio de una ciudad en escombros, el tatuado sintió un escalofrío recorriendo su espalda y miro hacia atrás, como si hubiese escuchado el llamado de algo, se lo que sea, le provocó que soltara una pequeña risa de felicidad.

-Ya esta, todo termino-dijo expresando gran satisfacción-aprendiste tu lección-se dirigió a Snow-no siempre se puede vivir en paz, pero eso ya de nada te sirve-el tipo levantó su brazo y miro la hora manteniendo esa expresión de satisfacción en su cara-3...2...1-

¡CRASH!

Un estruendoso ruido se escucho y, detrás del tatuado se vio que un rayo de luz oscuro alzándose por encima del cielo y provocó que el viento soplara con mucha violencia en el lugar, Snow no pudo evitar notar eso, y su miedo aumento a niveles drásticos, solo veía como el cielo se llenaba de nubes oscuras y escuchaba fuertes estallidos a lo lejos.

El tatuado no pudo contenerse mas y se solto a reír de una manera tan fuerte que se podía escuchar con mucha claridad a pesar de los estallidos.

-¿Que...que es esto?-preguntó Snow con un hilo de voz apenas audible.

-JAJAJA NIÑA TONTA, PENSASTE QUE SOLO DESTRUIRÍA ESTE MUNDO, TE FALTA VISIÓN, INCLUSO SI DESTRUYO ESTE MUNDO, EL UNIVERSO TIENE MAS REALIDADES COMO ESTA, NO ME BASTA CON DESTRUIR SOLO ESTE-

-¿Que? ¿Que quieres decir?-

-Piénsalo-hablo mas calmado-de que sirve acabar con este mundo si hay mas, entonces, ¿Porque no destruir el universo entero?-a Snow se le encogieron las pupilas al escuchar eso-sí, podemos destruir un universo entero, y podremos hacerlo con el resto de universos también-a pesar de su tono de voz calmado aun mantenia su sonrisa-este universo será contaminado por la plaga, y el resto de universos, que tengan mundos mágicos, lo harán también...espero estés preparada para ver el fin de todo lo que conoces, esto es lo que estaba destinado a pasar, y tú-señalo a Snow-ya no eres nadie, no pudiste hacer nada, pero, al menos en unos momentos, por fin podrás descansar en paz-chasqueo los dedos y de un parpadeo, se fue.

Snow solo se quedaba viendo la estela de luz con impotencia y lagrimas en los ojos, era como estar en medio de un huracán, un tétrico y maligno huracán, que arrasaba con la ya de por si destruida ciudad.

-Se acabo-decía Snow con voz entre cortada-no puedo hacer nada, ya no me queda nada-fue lo ultimo que dijo, lo ultimo que podía decir en esa situación.

Snow se sintió tan vacía como nunca en su vida se había sentido y una especie de vapor blanco comenzó a brotar de sus manos y pronto por el resto del cuerpo, un rato después, detrás de ella se veía una esfera de luz blanca, esa luz transmitía un poco de calor, calor que hizo que Snow se calmara por un momento, la pequeña esfera comenzó a brillar con más intensidad hasta rodear a la chica con su resplandor y, cuando esta dejo de brillar, Snow ya no estaba.

(...)

El rayo de que se había formado en el edificio se mantuvo en su posición hasta desvanecerse, y en aquel edificio donde se encontraba el maestro ilusionista y compañía, se había quedado en puros escombros, y de entre ellos, poco a poco fueron saliendo todos los que estaban enfrente de esa mesa con el mantel, siendo el maestro ilusionista el último en levantarse.

Todos miraron hacia arriba, el cielo aun estaba rodeado de nubes oscuras y el viento seguía soplando de una manera tan brutal, que el resto se movió rápidamente para salir.

-Ya esta hecho-gritó Tamer-tenemos unos minutos para salir de aqui-

-Preparare el hechizo para irnos, el resto de la organización nos esta esperando en el nuevo cuartel-dijo el reptil acercándose al chico alvino-y tu amigo mío-

-¿Ya no necesitarán de mi?-dijo con cansancio esperando a que la respuesta fuera afirmativa, pero manteniendo su postura indiferente.

-Realmente no-dijo con una sonrisa de oreja a oreja-ya no nos sirves aquí-

De improvisto, el gorila lo sujeto con mucha fuerza y el reptil saco una jeringa con un liquido blanco amarillento en su interior y la clavo en el cuello del joven, quien no tuvo tiempo a reaccionar y defenderse, solo se escuchaban sus gritos apagados por el brazo del gorila y, cuando su cuerpo comenzaba a quedarse sin fuerza, el gorila lo solto y este cayo como costal al suelo.

-Es una pena, eras tan talentoso, pero era necesario-dijo el reptil con arrogancia.

El reptil mostró unas garras de sus manos y se las encajo en el pecho del chico que, a pesar del gran dolor que sentia, no podía gritar. El brazo entero del reptil se lleno de sangre y un aura roja se extendió por este, provocándole al chico un dolor tan intenso, que intento gritar con todas sus fuerzas, sin embargo, no podía, su voz no emitía ningún ruido, por lo que solo podía ver la sanguinaria escena con las pupilas encogidas.

Cuando termino, el reptil desencajo las garras y se limpió la sangre de su mano, mientras lo veia con expresión indiferente.

-¿Ya no tiene poder?-preguntó el gorila.

-No, le extraje todo el poder que le hemos dado, ahora solo es un chico normal-

-¿Y que haremos con el?-preguntó Tamer-si no podemos matarlo-

-Lo llevaremos a un lugar con mucha seguridad-al decir eso, el reptil envozo una sonrisa de oreja a oreja-y creo que conozco el lugar perfecto para él-

El joven del piso aun podía escuchar la conversación, al mismo tiempo, se quedaba viendo los edificios destruidos, y alcanzaba a escuchas los gritos de gente despavorida, escuchaba el dolor de todos ellos que parecían temer por su vida, al cabo de un rato, vio por lo menos, un millar de meteoritos cayendo en dirección a la tierra, señal de que aquel universo ya estaba condenado.

El chico alvino no sentía ni miedo ni angustia, solo se sentía cansado, había hecho un esfuerzo muy grande por mantenerse despierto, pero, poco a poco, su vista se fue nublando hasta perder el conocimiento, quedándose solo con la imagen y el sonido de la gente gritando a causa del fin de su existencia, fin que él mismo había provocado.