Naruto no me pertenece
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La novia de mi hermana
Capitulo XXIX
Contemplaba su plato y su vaso de zumo con nulo apetito. Apenas y pudo dormir cerca de 2 horas en todo lo que le restó de noche, se sentía agobiada por todo lo vivido los últimos días. De repente su rubio hermano entró al comedor, ella en ningún momento pensó en establecer conversación con él, de hecho, prefería evitarlo, su participación en aquel escabroso asunto era igual o peor a la de Sasuke, ya que nunca se esperó que él hiciera algo así.
-Hola Sakura-chan, ¿Cómo amaneciste? –se sentó frente a ella.
Estaba atento a la reacción de su hermana, intuía que su pelirosa no le dejaría las cosas tan fáciles, ella estaba muy molesta con él, pero esperaba poder hacer que entrara en razón y lo ayudara a volver con Hinata.
-Mal –respondió sin ánimos de voltear a verlo.
-Ayer…lo que pasó, creo que debemos hablar de ello.
-Mn, pasaron muchas cosas, ¿a cual de todas te refieres? –retiró el plato hacia un lado, su falta de apetito se estaba convirtiendo en nauseas.
-Pues…a la principal. Sakura, tu no puedes volver con Hinata –comentó tranquilo pero firme.
-¿Ah no?, ¿y por qué?, no espera, ya sé, después de todo el trabajo que ustedes tuvieron que hacer para separarnos, no es justo que nosotras se los arruinemos volviendo a estar juntas ¿verdad? –preguntó con una sonrisa socarrona.
-Sé que no creen que estamos arrepentidos, pero lo estamos. El teme esta loco por ti, hasta a mi me ha sorprendido su cambio.
-Pues peor para él –fingió no darle importancia, aunque por dentro le dolía saber que Sasuke sufría.
-Sakura-chan, entra en razón, por favor, no hagamos de esto una tragedia, tu y yo siempre hemos estado unidos, apoyándonos en todo, no quiero que este asunto nos aleje hermanita, yo te adoro –se sinceró el oji azul.
La pelirosa solo se quedó callada, no encontraba las palabras para debatirle a uno de los hombres mas importantes en su vida.
-Entonces, así serán las cosas –asumió que la posición de ella no cambiaría- bien, solo espero que no te arrepientas después Sakura. Eres la primera mujer de la que el teme se enamora, no pierdas algo tan hermoso como eso solo por tu orgullo –se levantó de la mesa y salió del comedor.
Un inmenso suspiro salió de los pulmones de la oji jade, "quiero verlo, quiero estar con él", ansiaba desesperada.
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Un olor exquisito llegó a sus fosas nasales, se giró sobre el colchón y empezó a abrir los ojos lentamente, el sol ya se colaba por su ventana, parecía pasar de las once del día. Cuando se reincorporó sentándose en su cama, su vista se clavó en la persona que tenia al frente.
-Sasuke –habló la oji perla tocándose la sien, su cabeza parecía querer estallar.
-Hmp, buenos días hermanita –saludó con una sonrisa fingida, sosteniendo con cuidado la bandeja en sus manos.
-¿Qué quieres? –se colocó a la defensiva, ya sabía que no podía esperar nada bueno de ese hermano suyo.
-Solo quiero consentirte. Sé como es despertar después de una buena borrachera –se fue acercando hasta sentarse a su lado en la cama- mira, te traje tu desayuno.
A la pelinegra se le hizo agua la boca apenas vio lo que la bandeja contenía. En un tazón se observaba su cereal favorito, con rebanadas de fresas encima; luego un plato con fruta picada, entre las que destacaban sus preferidas, melón, mango y papaya; por ultimo un delicioso omelette que parecía haber sido preparado por el mejor de los chefs. Se pasó la lengua por los labios resecos, la taza de café y el zumo de naranja la llamaban. Trató de tomar la bandeja para empezar a saciar su apetito, pero el azabache fue más rápido y la retiró sin problema.
-No tan rápido –torció sus labios en una sonrisa triunfadora- antes quiero hablar contigo de un tema que tenemos en común.
Las perlas de su hermana lo miraron desconfiadas.
-Quiero que te alejes de mi novia –le sugirió en tono serio.
-Lo sabía, tu siendo tan amable, obvio buscabas algo. Sakura ya no es tu novia, regresó a ser mía hermanito –atacó altanera, no se dejaría amedrentar por la mirada de enfado que Sasuke le mostró.
-Hinata, no te conviene ponerte en mi contra. Anda, entre más rápido aceptes que esta farsa no las llevara a ningún lado, mas rápido puedes estar disfrutando de mi agradecimiento.
-No es una farsa, Sakura me quiere y yo a ella –intentó mentir en vano.
-Hn, si claro, y yo amo al dobe. En serio Hinata, aléjate de Sakura o te va a pesar, ya una vez te la quité, créeme que lo haré de nuevo, no me importa que seas mi hermana –advirtió amenazante.
-Has lo que quieras, pero no voy a dejarla, y dile eso también al idiota de tu amigo. Ahora los que van a sufrir, serán ustedes –se retaron mutuamente.
El azabache se levantó de la cama, le dio un último vistazo a la bandeja y la dejó caer en el piso, haciendo un ruido extremadamente estridente, la pelinegra cerró los ojos y se cubrió los oídos, su cabeza retumbó con dolor.
-¿Qué pasó aquí? –entró Mikoto asustada.
Hacía alrededor de 4 horas que había llegado a la casa, por suerte ninguno de sus hijos se dio cuenta de aquello. Llegó directo a dormir, los eventos de la noche anterior la dejaron agotada, descansaba plácidamente hasta que ese ruido la sacó de su ensoñación y la hizo dirigirse al cuarto de su hija.
-Fue Hinata madre, quise amablemente ofrecerle el desayuno, pero ella me lo aventó por la cabeza, dice que soy un idiota –acusó falsamente el azabache, aprovechando que su hermana seguía sufriendo por el dolor de cabeza.
-¡Qué!, Hinata, ¿Por qué hiciste eso?
-¿Qué?, yo, madre él… -trataba de explicar mientras Sasuke se salía con la suya.
-También me dijo que no me permitirá acercarme a Sakura, madre, Hinata esta llena de rencor hacia mi –se victimizaba el chico.
-Esto es increíble Hinata, tu hermano estaba tratando de acercarse a ti y tu le respondes así –condenaba decepcionada la mujer.
-Pero yo no…
-Limpia este desorden, y te aviso que no pasaré por alto tu comportamiento, estas castigada Hinata, no saldrás en un mes –anunció pasándole la mano por el hombro a su hijo, y saliendo del cuarto.
-¡Desgraciado! –rugió la pelinegra.
-Anda, dime mas hermanita, así tu castigo aumentara otro mes –casi se carcajeó en su cara- mn, tendré que distraer a tu novia todo este tiempo en el cual estarás castigada, no te preocupes no será problema.
-Ni creas que te saldrás con la tuya –ladraba la chica enfurecida.
-Ya lo hice, esto te servirá de experiencia. Adiós, tengo que arreglarme para ver a mi Sakura, por cierto mientras lo hago creo que escucharé un poco de música. –se despidió de ella saliendo tranquilamente.
-Asshhh, maldito, me tiene sin cuidado lo que hagas –aventó las almohadas al suelo.
Minutos después de que se levantó de la cama para empezar a limpiar aquel desastre, una canción de rock empezó a retumbar en las paredes.
-¡Ahhhh! –se volvió a cubrir los oídos- el desgraciado de Sasuke lo hace para molestarme –concluyó al percatarse que a esa canción horrorosa, le siguió otra peor de ruidosa.- No cabe duda que esto es la guerra –suspiró hecha un ovillo por el dolor, la pobre chica.
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-Entonces, ¿irán conmigo a ver esa sorpresa? –los invitaba el peliplateado.
Reunió a sus hijos en la sala, ahí pudo plantearles que ese día quería que lo acompañaran a ver un detalle que él les tenía preparado a todos. Por supuesto que Mikoto y sus hijos estaban incluidos, por eso el rubio estaba que brincaba de gusto, sabía que vería a la pelinegra. Por otra parte Sakura se moría de nervios, no estaba lista para ver a Sasuke.
-Claro padre –respondió sonriente Naruto.
-¿Y tu princesita?
-Mn, pues –al ver el rostro esperanzado de su padre, no pudo decirle que no- si papi, si quiero ir.
-Bien, pues entonces déjenme llamarle a Mikoto para decirle que vamos hacia allá –se levantó del sillón con el celular en la mano.
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Estaba a punto de cruzar la puerta con rumbo a la casa de Sakura. Cuando fue interceptado por su madre.
-Sasuke, ¿A dónde vas? –lo paró la pelinegra antes de que tocara el picaporte.
-Voy a casa del dobe –respondió simple queriendo retomar su camino.
-Espera hijo, no es necesario que vayas. Kakashi me llamó y dijo que venían para acá, quiere llevarnos a ver una sorpresa –comentó emocionada y sonriente.
-¿Sakura vendrá? –fue lo primero que asaltó su mente.
-Si, Sakura y Naruto, Y por supuesto ustedes.
-Pero Hinata esta castigada –renegó ante la posibilidad de que su hermana acaparara la atención de Sakura.
-Pues si, pero es algo especial, te aseguro que regresando de a donde sea que vayamos, Hinata continuara con su castigo.
-Hmp, ya que –caminó hacia su cuarto a esperar que llegaran los otros.
…
En un auto se encontraban viajando el peliplateado, Mikoto y las chicas, mientras en el otro el cual iba siguiendo al de Kakashi, iban Itachi, Sasuke y Naruto. Apenas y habían cruzado miradas, la pelirosa en ningún momento bajó del auto de su padre, y Hinata ni se dignó a saludar al rubio. Solo el Hatake mayor sabía el lugar al que se dirigía, mientras los otros estaban impacientes por descubrir la dichosa sorpresa.
-Ni te imaginas lo que me hizo el baka de Sasuke –susurró la pelinegra a su amiga. Aprovechó que su madre iba distraída con el papá de la pelirosa.
-¿Qué paso, qué te hizo? –se interesó de inmediato al verla tan molesta.
-Fingió ante mi madre que yo le lancé una bandeja de comida.
-¡Qué!, ¿hiciste eso?
-No, claro que no, yo pensé que él quería tener un detalle lindo conmigo, pero solo se trataba de un chantaje, él quiere que me aleje de ti para poder regresar contigo. Cuando me negué, montó ese espectáculo para que me castigaran. Lo malo es que le funcionó, no saldré en un mes Sakura –se entristeció la oji perla, quien todavía tenia los ojos rojos por la cruda.
-No lo puedo creer, Sasuke fue capaz de eso solo para amedrentarte –se tomó el pequeño colgante que sobresalía en su pecho.
-¿Qué es eso? –preguntó Hinata al percatarse de como se aferraba a aquella joya.
-Mn, ¿qué cosa? –trató de hacerse la desentendida.
-Esto, este medallón –le separó la mano y lo tomó ella.
-Ahmn, pues, un regalo, uno de los tantos que me dieron –giró el rostro avergonzada.
-No, no me digas que te lo regaló quien yo creo –frunció el ceño.
-Hinata es solo un guardapelo –se justificó cabizbaja.
-No Sakura, si te lo ve puesto va a saber que tiene posibilidades contigo. Se supone que debemos hacerlos sufrir, no darles alas –comentó molesta manteniendo su voz baja.
-Mira quién lo dice, la que esta madrugada no soltaba a Naruto –contratacó la oji jade.
-Eso…eso es diferente, yo estaba tomada –se sonrojó poniéndose nerviosa.
-Si, si, tomada, eso justifica que te hayas lanzado a sus brazos y que lo hayas llenado de besos.
-Bueno ya, Sakura, tenemos que admitir que esto es mas difícil de lo que pensábamos. Míranos, con solo una mirada y ya nos tienen derritiéndonos –concientizó la pelinegra desanimada.
-Lo sé, tal vez debamos…
-No, ni lo pienses, si tu quieres regresar con Sasuke hazlo, pero yo no volveré con Naruto. Si lo hago sería como si se saliera con la suya, no habría castigo para su falta, vería que soy débil y que con solo pedirme disculpas yo lo perdonaré todas las veces que él me haga daño, y no es así –negó rotundamente muy convencida.
La pelirosa pudo sentir todo el resentimiento de su amiga, en cierta forma la comprendía, ella se sentía igual. Si decidía mandar su venganza por un tubo y perdonar al oji negro, quién sabe si él volvería a hacer lo mismo. ¿Qué tal si Sasuke se daba cuenta que la tenía bien enamorada y se aprovechaba de eso?, no, debía resistir y mostrarle al pelinegro que sus actos tienen consecuencias, que no solo porque él se observara arrepentido y enamorado, obtendría de vuelta su confianza. Suspiró audiblemente y empezó a asentir en apoyo a su amiga.
-Tienes razón Hinata, no podemos dejarles tan fácil el conquistarnos nuevamente, pero hay que admitir que si Sasuke esta en ese plan, tu sufrirás mucho.
-Eso ya lo sé, todavía no llevamos ni un día de novias y él ya consiguió que me castigaran. Prácticamente me declaró la guerra abiertamente, por eso necesito que me ayudes.
-Si, trataré de hablar con él y convencerlo para que te deje en paz.
-Bien, solo no vayas a caer en sus redes, ¿entendido? –la miró con ojos recelosos.
-Trataré.
El auto se detuvo de pronto, las chicas ni siquiera se habían percatado del entorno que las rodeaba. Parecía un fraccionamiento muy exclusivo, lleno de arboles y casas muy alejadas entre si, que parecían mansiones. Miraron atentas por la ventana y se maravillaron enseguida, tenían frente a ellas un portón enorme de madera, este se abrió, y el auto continuó con su travesía, hasta situarse frente a una gran residencia.
Asemejaban a una linda familia, todos bajando de los autos y contemplando aquella sorpresa que aun no entendían.
-¿Padre, que significa esto? –se animó a romper el silencio aquel oji azul.
El jardín frontal era inmenso, tenía un camino empedrado que era el que los conducía a la puerta principal, contaba con áreas verdes a cada lado del camino, y mas de 10 arboles frondosos y resplandecientes. La fachada de la vivienda era de un tono blanco, en esta resaltaban 10 ventanales, 4 en el piso inferior y 6 en el superior.
-Esto Naruto, será nuestro nuevo hogar. Esta es la casa donde todos viviremos como una gran familia. ¿Les gusta? –preguntó sonriente, deleitándose con la expresión de cada uno.
-¡Qué!, ¿nuestra…casa? –a Mikoto se le llenaron los ojos de lagrimas.
Aquella casa era un paraíso, no solo por lo hermosa y esplendorosa que lucía, sino porque la sola idea de compartir con Kakashi un nuevo hogar, la llenaba de emoción. Los demás permitieron que sus ojos vagaran por cada rincón de aquel paisaje.
Itachi sonrió cálidamente, sin duda esa era una muy buena sorpresa. Sabía que Kakashi no defraudaría las expectativas que tenia en él, y no en el ámbito económico, sino en el de hacer feliz a su madre.
Sasuke se asombró, aunque permaneció quieto. Ese si que era un gesto espectacular por parte de su nuevo padrastro, agradeció que el padre de la pelirosa, tratara de hacerlos felices a todos, eso solo mostraba lo enamorado que estaba de su madre.
Hinata no pudo contener también el llanto, ya se imaginaba corriendo de la mano por aquel precioso jardín de la mano del rubio. Esa casa parecía sacada de un cuento, Kakashi había tenido muy buen gusto a la hora de elegir la nueva morada para todos.
El rubio se aproximó a la pelirosa, quien se quedó estática con la mirada perdida, sabía muy bien lo que ella estaría pensando, porque él estaba en la misma situación. Le pasó su brazo izquierdo por los hombros y la atrajo hasta él.
-Sera difícil hermanita, pero esta casa nos traerá nuevos recuerdos –le sonrió tiernamente.
La oji jade solo lo miró, después se acercó a él y le dio un beso en la mejilla. Su hermano le había leído la mente. Ella a pesar de la sorpresa, no pudo evitar ponerse triste. Ahora que su familia y la de los Uchiha seria una sola, obvio tendrían que buscar otro lugar donde vivir, lo que le traía un amargo sabor, era que habrían de dejar su antigua casa en el pasado. Tantos bellos y buenos momentos que vivió con su hermano, así como con su padre. Pero no podía detenerse por eso, sería muy egoísta de su parte arruinarle aquel detalle a su progenitor. Sonrió entonces y giró a verlo.
-Papi…
-Dime princesa –todos estaban atentos a lo que ella diría.
-¡Quiero la habitación mas grande! –y con eso partió al interior, obligando a un rubio muy contento y a otros 3 pelinegros emocionados a salir corriendo tras ella.
El peliplateado se carcajeó ante la buena aceptación de su hija y abrazó a su prometida.
-Parece que les gusto.
-Si, Kakashi, eres maravilloso –le acarició el rostro.
-No, tu lo eres mi amor –la besó con dulzura y cuidado.- Andando, si no llegamos a la repartición de habitaciones, nos tocara dormir en el patio –bromeó tomándola de la mano y dirigiéndose a la casa.
…
Si vista desde afuera era gloriosa, por dentro la casa era mucho mejor, inmensa era poco decir. Subió las escaleras apresurada, estas se partían a la mitad en 2 caminos, escogió el derecho y abrió cada puerta que se encontraba en el pasillo. Sentía que los demás estaban a punto de alcanzarla así que apenas apreció como la luz entraba por 2 grandes ventanas en una de las alcobas, se metió a esta, proclamándola suya. Era una habitación grande y bien iluminada, los ventanales daban al jardín trasero, el cual era aun más amplio que el frontal y mostraba una bella piscina.
-Yo pediré la habitación de al lado –escuchó su profunda voz.
-Has lo que quieras –comentó sin mucho interés, seguía contemplando el patio.
El pelinegro caminó hacia ella y se colocó a su lado, se veía tan hermosa que le costaba trabajo contenerse de besarla.
-Lo que le hiciste a Hinata no fue justo –condenó mirándolo a sus ónix.
-Ella se lo buscó –se perdió en sus jades.
-Solo porque no hará lo que le pides, no significa que le hagas la vida imposible –agachó la vista, sentía que su juicio cedería ante las ganas de estar con él.
-¿Qué esperas?, ¿qué me quede de brazos cruzados mientras tu y ella son novias?, no Sakura, si tengo que hacerle la vida un martirio para que te deje, lo haré –simplificó de lo mas tranquilo.
-Pero… ¿es qué acaso no han aprendido nada?. Si tanto nos amaran como dicen hacerlo, cambiarían esa actitud horrorosa que tienen –se molestó al ver su arrogancia.
-¿Quieres que cambie mi actitud horrorosa? –sonrió galantemente- vuelve conmigo –se acercó hasta que sus alientos se rosaron.
-¡Jamás! –negó enojada, girándose para darle la espalda.
-Bien, entonces dile a Hinata que se prepare, porque apenas voy comenzando –tomó un mechón de su cabello y lo acercó a su nariz- te he dicho que adoro el olor a cerezas que desprendes –susurró muy cerca de su oído.
Se estaba arriesgando demasiado. Se suponía que debía comportarse como el caballero que Sakura necesitaba, pero no podía. No quería quedarse pacientemente sentado, hasta que ella se diera cuenta de lo enamorado que él estaba, si tenía que recurrir a esos métodos bajos para convencerla, lo haría, ¿que mas podía perder?, de todas formas su pelirosa ya lo había botado.
-Sasuke, por favor, déjala en paz, no hagas de esto algo mas difícil –suplicó alejándose.
-Ya te dije mi condición. Esta en tus manos que mi hermana goce de una adolescencia de ensueño, o de una de pesadilla. Esto lo hago por ti Sakura, aunque no me creas, estoy desesperado por volver contigo.
La oji jade se apresuró a salir de ahí, si se quedaba lo mas probable es que aceptaría su propuesta, y no quería hacerlo, "ashh, a quien engaño, casi me tiro a sus brazos de nuevo", renegó frustrada. Estaba a punto de salir pero se paró de pronto, recordando algo.
-Sasuke…
-Mn –prestó atención.
-Gracias por tu regalo, es…muy hermoso –dijo tímida, para después casi esfumarse en el aire.
El oji negro se alegró para sus adentros, ya había notado que ella traía colgando el guardapelo que le regaló, pero no hizo ningún comentario por miedo a que ella se molestara y se lo arrojara por la cabeza. Esas palabras de su Sakura lo llenaron de esperanzas, faltaba poco para convencerla de aceptarlo nuevamente.
…
-Te dije que dejes de seguirme –se quejó de nuevo la oji perla.
El rubio no paraba de caminar tras ella, no le decía palabra alguna, pero su sola presencia la incomodaba llenándola de nervios, sentía que quería correr y abrazarlo.
-Y yo te dije que estoy inspeccionando las habitaciones. Quiero escoger de una vez donde dormiré –se explicó sonriendo tranquilamente.
-Ashhh –abrió una de las puertas y entró apresurada, ni siquiera se percató que se trataba de un armario.
-Mn, creo que no será muy cómodo dormir aquí –se burló el rubio mientras encendía la luz.
-¿Por qué mejor no te largas y me dejas en paz? –pidió desesperada.
-Sabes, el teme me dijo que estas castigada. Yo también, tal vez podamos hacernos compañía en nuestro encierro, ¿no te parece? –pasó de largo la queja que ella le dio.
-No, no me lo parece, y si estoy castigada es precisamente gracias a tu odioso amigo. Pero ni crean que se saldrán con la suya, Sakura y yo seguiremos siendo novias, ¿entendieron? –sonrió triunfal.
-Bueno, siendo así…tal vez debamos darnos por vencidos con ustedes. Mn, creo que Matsuri y Karin estarán dispuestas a darnos consuelo, ¿tu qué crees? –le preguntó pensativo, como si estuviera considerando realmente aquella posibilidad.
-Ma…Matsuri –su voz salió temblorosa- ¿estas pensando en volver con ella? –cuestionó fingiendo que no le importaba.
-Pues, si tu ya no quieres nada conmigo, tal vez ella y yo podamos darnos otra oportunidad –se aproximó al rostro de la pelinegra.
-No creo que te convenga –observó quietamente como él se acercaba cada vez mas.
-No…tal vez…
Sus labios se tocaron despacio, la pelinegra cerró sus ojos al sentir aquel contacto. El rubio aprovechó que ella no puso resistencia y la besó con fuerza, quería repetir lo de la noche anterior, pero con la diferencia de que ahora ella si estaría consciente de sus actos.
Hinata lo abrazó ansiosa, acariciaba su cabello y se afianzaba todo lo que podía a su cálido y duro cuerpo. Estaba faltando a la palabra que le dio a su amiga, pero es que simplemente no pudo contenerse. La sola idea de su Naruto con la golfa de Matsuri, la llenó de celos, tenía que actuar y mostrarle a ese rubio cabeza hueca, que no podía amar a nadie más que a ella.
-Hinata –suspiró el oji azul separándose un poco.
-Ni creas que esto significa algo, solo fue… un error, si eso, un error que no volverá a pasar –se justificó mirándolo enfadada y saliendo del lugar.
"Estoy cerca, solo tengo que seguir insistiendo y mi Hinata-chan me perdonara", pensaba el rubio emocionado.
…
Ya con la noticia de la nueva casa asimilada, las habitaciones escogidas y los ánimos a un nivel adecuado, se despidieron de la mansión que habitarían hasta dentro de 2 semanas, después de la boda.
Sakura no tuvo tiempo de hablar con Hinata, ya que de regreso Mikoto se fue con sus hijos y ella y Naruto con Kakashi, pero esperaba tener tiempo al día siguiente, tenia que advertirle tener cuidado con Sasuke.
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Bajó apresurado, se moría de ganas por ver de nuevo a la pelirosa, ya ni siquiera le importaba que era tarde y de seguro no llegarían a tiempo a la primera clase, lo único digno de considerarse esa mañana era tratar de acercarse a Sakura. Buscó por toda la sala a la fastidiosa de su hermana, ¿acaso aun no estaba lista?, tal vez quería retrasarlos más de lo que ya iban, solo para hacerlo enfadar, menos mal, había hecho otra de sus travesuras para arruinarle el día, como le dijo a Sakura, no se detendría hasta que ella volviera con él. Daría lo que fuera por ver el rostro de Hina al percatarse de lo que él hizo.
-Madre, ¿dónde esta Hinata? –preguntó entrando a la cocina.
-Oh, hola hijo, ¿quieres desayunar algo? –ofreció su tierna madre volteando a verlo.
-Hmp no, ya no hay tiempo. ¿Dónde esta Hinata?, hará que nos retrasemos.
-Pensé que lo sabias hijo, Hinata ya se fue, Kakashi y Sakura pasaron por ella. Lo siento –se acercó a él al imaginarse lo que sentiría- ninguna de las 2 quería irse con ustedes, por eso Sakura le pidió a su padre que las llevara él. Creo que así será de ahora en adelante –explicó serena.
Maldijo mentalmente, ahora ni en las mañanas podría estar junto a Sakura, ¿así cómo podría conquistarla de nuevo?, gruñó un improperio y salió de ahí, lo que menos pretendía era desquitarse con su madre. Cuando regresó a la sala, pudo escuchar el claxon del auto del rubio, saltó de inmediato para afuera sin siquiera despedirse.
-Dobe –saludó mas seco que de costumbre.
-Teme –contestó el otro con la moral por los suelos.
-Algo tenemos que hacer, Hinata quiere alejar de mi a Sakura y no lo pienso permitir –cerró la puerta con fuerza.
-Mn, he estado pensando en eso, creo que se me ha ocurrido algo –puso en marcha el vehículo.
-Ya me imagino la clase de idea que has de estar maquinando en esa hueca cabeza.
-¡Oye!, para nada es mala. Sabes, ayer tuve la oportunidad de acercarme a tu hermana, entre todo lo que hablamos algo que puede servirnos saltó al tema –sonreía victorioso.
-¿Ah si, y qué fue? –lo miró interesado.
-Le comenté que si ellas no nos quieren, nosotros tal vez busquemos consuelo en los brazos de Matsuri y de Karin –explicó enorgullecido por su plan.
-¿Qué?, sabía que eras idiota pero no a tal grado, ¿cómo se te ocurre decirle que nos consolaremos con otras?, ¿acaso quieres que piensen que somos unos insensibles?, peor aun, que no hemos dejado de ser los mujeriegos que éramos –empezó a preocuparse.
-Bueno es que yo pensé que…tal vez dándoles celos…
-Para nada es buena idea dobe, lo que menos necesito en este momento, es que Sakura piense que soy el mismo idiota. Si estoy tratando de convencerla de que lo que siento por ella es sincero, ¿crees que si me ve con Karin me creerá?
-Bueno ahora que lo pones así… -se puso nervioso el oji azul.
-La solución no son los celos, lo que tenemos que hacer es seguir insistiendo, no porque ellas nos rechacen nos daremos por vencidos –concluyó regresando un poco a la tranquilidad.
-Tienes razón teme, además no sería justo para Matsuri y para Karin. Olvidaré esa estupidez, solo espero que mi Hinata-chan deje de resistirse y vuelva conmigo.
Uno y otro suspiraron, que mas daría cada uno por enmendar los errores cometidos, y poder estar disfrutando del amor que sentían por esas 2 resentidas chicas.
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Se encontraban en el patio del colegio, ahí donde tantas veces se sintió en el paraíso por haber tenido a su lado al pelinegro. Esta vez era distinto, los brazos fuertes y posesivos de Sasuke no la abrazaban, sus hermosos y finos labios no la besaban ni le susurraban palabras de amor, lejos de apreciar todo aquello, solo sentía una enorme nostalgia que la aquejaba al saberse lejos de su amado.
-Ya no tuve tiempo de decirte lo que me pasó Saku –se animó a empezar la pelinegra. Al ver a la oji jade tan triste, creyó que lo mejor era entablar conversación.
-Hm, no, ¿qué paso? –le otorgó su atención a la de ojos perlas.
-Pues…antes de empezar, perdóname –pidió con la vergüenza marcada en el rostro.
-¿Perdonarte?... ¿Por qué?
-Fui débil Saku, yo que dije que no caería en las redes de tu hermano y…fue lo primero que hice –agachó la mirada.- Lo besé Sakura, no pude contenerme.
-¿Qué?, pero…ay Hina, ¿qué vamos a hacer?. Aunque queramos hacerlos pagar, vengarnos de ellos…no creo que lo consigamos. Yo también estuve a punto de caer con Sasuke, prácticamente casi tuve que huir de él. Lo peor es que me dijo que no se detendrá hasta que volvamos, y mientras eso pasa, te hará la vida imposible –le comentó preocupada.
-Ash, pues no creo que le sea difícil, es un experto en inventarme calumnias. Ahora estoy mas inquieta, ¿sabes lo que me dijo Naruto? –se indignó de repente.
-No, ¿qué te dijo? –la curiosidad la asaltó de inmediato.
-Que buscara consuelo con Matsuri. Saku yo no quiero que regrese con ella, me dolería mucho –confesó poniéndose triste.
-¡Qué!, no…yo no lo creo Hina, tal vez lo dijo para molestarte.
-Pues si así era, lo consiguió. ¿Qué haremos?, yo siento que no avanzamos nada, lejos de darles su merecido, ellos se ven mejor que nosotras, porque al menos yo sigo sufriendo mucho.
-Yo también, amo a tu hermano, y aunque diga que quiero hacerle daño, muy en mi interior, sé que no soy capaz, no soporto verlo sufrir –se sinceró angustiada.
-Así que aquí estaban, contigo quiero hablar, farsante –se escuchó una voz proveniente de sus espaldas.
Ambas chicas reaccionaron al momento, se pusieron de pie girándose para encarar a la recién llegada.
-Karin… -sus jades se cruzaron con la mirada de odio de la peliroja.
-Sakura…ahora mismo tu y yo vamos a arreglar cuentas –sentenció dando 2 pasos hacia ella.
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Hola, ke gusto me da saludarlos de nuevo, espero ke estén muy pero muy bien!
Sorry por haberme tardado, pero como les comente mi salud emocional estaba hecha un caos y mi mente no generaba ideas para los fics. Por eso aunke este capitulo se los traigo con muxo gusto, ps no se si les guste, la verdad fue lo ke salió, ojala y sea de su agrado.
Muxisimas gracias por sus comentarios y x estar al pendiente, respecto a las otras historias, también ya estoy trabajando en ellas, espero para el miércoles a mas tardar haber subido actualización de la madre virgen, y para el viernes de Oracle, asi ke no se desesperen.
Con esta nueva modalidad de las reviews la verdad se me dificulta saber kien opina sobre la historia, xk o me los marca como anónimos o como invitados, asi ke si gustan dejarme su seudónimo entre el comentario, me seria de mucha ayuda por si tengo ke dirigirme a alguno de ustedes en especial, obvio con el fin de aclararles alguna de sus dudas o simplemente para saber quienes son. Por cierto alguien me pidió el link de la nueva película, pero como no había subido capitulo ps hasta ahora le puedo contestar, yo nada mas buske el tráiler en you tube, búscalo como Naruto Shippuden Road to Ninja tráiler 6 y así aparece, bueno eso si no lo has visto ya, enserio sorry por tardarme para contestar =).
Alguien anónimo también me comento ke no le parecía que Saku amaba a Sasuke, xk si lo amara lo perdonaría. Primero, grax x tu comentario =)! Mira aki mas bn yo pienso ke el perdón es un proceso, no por tener sentimientos hacia alguien uno se vuelve ciego y acepta todo lo malo de la otra persona. Ademas, esta es una postura actuada de Sakura, obviamente como ya nos dimos cuenta ellas no son capaces de hacerlos sufrir, xk les duele verlos mal, asi ke ps digamos ke este deseo de venganza es la especie de fachada en la ke las chicas se kieren refugiar, pero ellas si los adoran y aman, no x nada andan como locas keriendo regresar con ellos.
Bueno, me despido de ustedes deseándoles una buena semana, cuídense muxo, espero nos leamos pronto, les mando un abrazote!
