28 – CONTANDO HISTORIAS
Bella POV
Luego de que yo cantara mi canción la siguiente en cantar fue Mercedes, con quien me había hecho muy buena amiga, Rachel, Kurt, Puck y Artie, y los demás… no les gustó mucho el tema de la semana.
Volví a concentrarme en la clase de biología. Clara no se sentaba más conmigo, en vez se sentaba con Lucy y yo con Edward. Edward y yo nos llevábamos mejor que nunca, habíamos decidido ser solo amigos, bueno, él lo había decidido, y lo comprendía… ¿Quién podría estar con una chica embarazada? Nadie. Miré al profesor atentamente hasta que Edward me pasó un papelito doblado. Lo abrí y lo leí.
¿Cómo lo estas llevando?
Lo miré con el seño fruncido y bufe agarrando mi lápiz para contestarle.
Bien dentro del Glee Club, horriblemente mal fuera de él. Y antes que preguntes, no le dije a Charlie ni a Reené sobre el embarazo.
Le pasé el papel despacio tratando que el profesor no me viera. Cuando lo leyó me miró con algo de desaprobación y luego escribió rápidamente para luego pasarme el papel.
Bella, sabes que te quiero y apoyo, pero creo que tú necesitas ayuda de un adulto.
Justó cuando terminé de leer el papel el timbré empezó a sonar.
- ¿Por qué se supone que tengo que hablar con un adulto? – le pregunté a Edward agarrando mis libros.
- ¿Por qué? Porque eres una adolecente y estas embarazadas… por poco no te mandan a MTV.
- No seas exagerado. – dije saliendo del salón con el siguiéndome a mi lado.
- No lo soy.
- Wow, si que lo eres, ¿Recuerdas ese día que Mike me preguntó la hora y tú le pediste a Emmet que le hiciera calzón chino? – le recordé bloqueándole el camino
- Tu no sabias lo que él estaba pensando. – se defendió
- Eran SUS pensamientos Edward, no tenías derecho. – dije enojada.
- Eres mi novia, ¿Cómo querías que reaccionara? – dijo
- ¿Eres? – dije sonriendo un poquito
- Eras. – dijo y luego siguió caminando hacia el Glee Club.
- Si pero habías dicho… - pensé seguir hablando en el Glee Club pero me calle al ver que estaban todos sentados en un circulo mientras que Rachel hablaba entre lagrimas y hipos
- ¿Qué te pasa? Estas peor que yo cuando se me acaba la tinta. – le dije con el seño fruncido y con ningún sentimiento de culpa o pena por ella. Casi me recordé a cuando era porrista.
Todos se voltearon a verme con cara de "¿De que mierda estás hablando?".
- ¿Qué? No me gusta que se me vean las raíces morochas.
- Jessie y blu blu blu… - dijo entre hipos.
Bha, "dijo" aunque no creo que "blu" sea una palabra.
- Edward, Marie… siéntense. – nos dijo Mr. Shue con tono tranquilo.
Miré a Edward con los ojos entrecerrados esperando que me dijera que estaba pasando pero el simplemente se sentó. Suspiré frustrada y me senté con las piernas cruzadas.
- Estábamos hablando de todo lo que pasamos antes de integrar el glee club. – me explico Alice con una sonrisa gigante con la cual cualquier modelo de Colgate moriría de envidia. – Y Rachel nos contaba sobre como su ex novio la havía usado para que entrara a su otro Glee Club que se llamaba Vocal Adrenaline. – dijo como si se supiera toda la historia de memoria… bueno, la sabía.
- Ya… ya terminé… - dijo Rachel limpiándose las lagrimas con un pañuelo que había sacado de no sé donde.
- Ok, como Rachel ya terminó… ¿Por qué no nos cuentas como era tu vida antes, Marie? – me pregunto Mr. Shue
- No creo que mi historia sea de lo mas encantadora… - dije con el seño fruncido.
- Vamos, Belly-bells, ¡Cuéntanos! – me dijo Emmett haciendo que todos lo vieran con cara de confusión por el apodo.
Luego de jugar un pequeño serio privado, terminé perdiendo, y tuve que aceptar.
- Ok… bueno, antes de mudarme a Inglaterra vivía en Forks, una pequeña ciudad nublada en Washington, bueno, me saltearé algunas cosas deprimentes. – dije mirando a Edward de reojo – En fin, estando allí sufrí anorexia nerviosa, cosa que no fue nada lindo para mis amigos, compañeros y mucho menos familiares, en especial para mi papá. Aunque yo no me veía flaca en el espejo todos me decían que era como un esqueleto con piel… En fin, esa época fue una de las peores de mi vida… me sentía insuficiente, fea, gorda, alguien que no merecía vivir. Fue entonces cuando decidí empezar a cortarme las venas. – dije remangándome mi buzo para dejar ver mis heridas. Todos se acercaron haciéndome sentir observada, por lo tanto me baje la manga del buzo y seguí hablando. – Cada vez era más flaca, y cada día tenía entre dos y cuatro cortadas nuevas, lo que hacía sufrir a todos los que quería y también a los que no me querían. Fui perdiendo amigos a medida que los días pasaban, ya no comía nada, y en los recreos me iba a la biblioteca porque pensaba que nadie me quería y que iba a ser rechazada… fue entonces cuando decidí ir a rehabilitación, allí gane peso, me curaron las heridas y me ayudaron a sentirme mejor conmigo misma.
Hice una pausa para ver la cara de todos… me volteé para ver a Edward quien estaba en shock por lo que estaba contando.
- Bueno, luego me recomendaron hacer un cambio con migo misma. – continué – así que decidí empezar a tomar clases de baile y teñirme mi pelo de rubio. Después le pregunté a mi padre si podía ir a Inglaterra y me dijo que si, y bueno, el resto todos lo saben… - dije terminando de contar mi historia.
- ¿Y no estás asustada con tu embarazo? – me preguntó Jasper
- ¿Qué si estoy asustada? Claro que lo estoy, no solo por lo del peso, sino también por lo que mi padre dirá cuando se entere. – dije sacándole importancia.
- ¿Y tu padre nunca te obligo a comer cuando estabas en su casa? – me preguntó Kurt
- No, no podía. Siempre tenía la escusa de que havía comido en la casa de una amiga, o en la casa de otra… pero si hubo una vez en la cual nos gritamos mutuamente, pero fue la primera y la última vez que paso… mi papá y yo no nos volvimos a hablar mucho después de eso. – dije recordando todos los insultos que le havía dicho
Miré a todo el mundo sabiendo que no tenían más preguntas. Se hizo un incomodo silencio entre todos nosotros.
- Bueno… - dijo el profesor cortando el silencio – Quiero que piensen en lo que eran antes de integrar el Glee Club estando en Inglaterra. – dijo mirando a Edward
- Era un chico deprimido que no sabía que mas hacer con su vida. – dijo con una pequeña sonrisa haciendo que todos nos riéramos un poco.
- Era la capitana de las porristas. – le seguí
- Era la chica irritante con nariz grande que nadie entendía. – dijo Rachel haciendo que hasta Edward riera.
- Era un tipo de diva encerrada en un closet. – le siguió Mercedes
- Era una chica fría que no hablaba con nadie más que su familia. – dijo Rosalie
- Era solo otro sexy integrante del equipo de football. – dijo el "gran y increíble Emmett" como se hacía llamar.
- Era la elfo de Inglaterra. – dijo Alice sonriendo
- La gente pensaba que era un emo – dijo Jasper haciéndonos reír a todo pulmón incluyéndolo a él
- Era un chico tonto que se acostaba con todas las chicas del instituto. – dijo Puck con pose de chico rudo, que tenía que admitir, le salía bien.
- Tenía miedo a salir del closet. – dijo Kurt
- Era el chico en silla de ruedas. – dijo Artie por último
- ¿Ven? Aunque no parezca, esto nos une mas como una familia. Todos aquí tenemos algo que no es normal. No somos chicos perfectos, al contrario somos especiales, y eso hace que estemos aquí todos juntos reunidos en este salón. Tal vez la mayoría de ustedes no se conocían antes de venir a aquí o se conocían y no encontraban nada en común. – agarré a Rachel de la mano y recibí una sonrisa de su parte. – Pero las familias son así, tienen sus días buenos y sus días malos… por eso se le llama familia. Porque aunque no se quiera, todos tienen algo en común, tal vez no físicamente, pero si mentalmente. – terminó de decir Mr. Shue.
Miré a todos los que estábamos allí, éramos tan distintos y tan iguales al mismo tiempo que hasta asustaba. Reí internamente. Tal vez Mr. Shue tenía razón, tal vez esta era una familia. Esta era mi familia.
hola chicos y chicas!
Perdon por la tardanza con este capitulo, es que tube muchos examenes y bla bla bla, bueno esa no es escusa pero espero que el proximo sea mas resiente :D
Besos,
Cami
