Capítulo 29:
Ojos en fuego…
Aterido por la astuta movida de Sasuke, Kyoshiro Ark Thul no pensó que aquel joven, principiante, por así decirlo, de las artes y técnicas de un Uchiha, pudiera así sorprenderle y revelar su secreto.
—Impresionante, de hecho…no debí apresurarme en juzgarte, aun así, no retiró que necesitas más que inteligencia para derrotarme. —Habló el monje.
— ¿Cómo lo has llegado a saber?, fue demasiado cuidadoso con respecto a mi imagen y plan. —Finalizó, curioso así de lo que tenía que decir Sasuke con respuesta a sus preguntas.
—El olor que hiedes es imposible de olvidar. —Contestó Sasuke mientras retorcía la filosa lámina dentro de su cuerpo, reventando así una de sus arterias.
— ¡Imposible!, No bromeas y ¡Dime ya como fue que llegaste a tosa esta conclusión! —Exclamó.
—Tú inesperada llegada en la entrada de las ruinas, aquel día en que yo y mi equipo huíamos de la isla. —Reveló.
—No dudo del arto y basto conocimiento de un monje para sentir el mal augurio navegar en los aires, pero, llegar en ese mismo instante, y saber yo que el templo se encontraba a dos días lejos de las ruinas, era casi imposible creer que todo aquello fuera una mera coincidencia. —El monje le escuchó con atención…aquel joven tenía mucho que decir.
—En cierto punto, cuando arribe en el templo, me pareció extraño que nadie, ningún monje pudiera narrar con exacta clarividencia tú historia, quien eras, ¿Cómo fue que llegaste a este templo? Todos repetían la misma monotonía de siempre, cuando les preguntabas quien era el monje Kyoshiro, no más sabían decir, un gran profeta y guía espiritual encomendado a este templo, pero, ¿Quién lo encomendó?, ¿Cómo murió el antiguo Kyoshiro Omuso?, el verdadero profeta del templo, y como llegaste tu a ser su discípulo y a remplazarlo. —Sasuke prometía ser una criatura de bastante interés en conocer. Ese joven utilizaba la razón y lógica con gran agilidad que juraría tener presente a un genio de los detalles. ¡No perdía ni un detalle!, poniéndolos todos a la vista y a su disposición.
—tú nombre es Ark Thul. —Finalizó Sasuke. El monje, cerró los ojos y en un intento de partir en dos el sable que le atravesaba el pecho, la palma de su mano derecha y los dedos de su mano izquierda, fueron rebanados por Sasuke quien agitó la lámina con gran fuerza para luego separarse del monje al ver que se había volteado, con intención de atacarle.
—Ark thul…mi antiguo y original nombre. Me has impresionado, no obstante, aun ni sabes la mitad de mi historia. —Soltó el monje mientras regeneraba cada parte de su cuerpo.
Sasuke, observó con atención, a ambos contrincante, pese a que eran la misma persona, y dudaba mucho que uno de ellos fuera un clon ya que sus energías eran distintas.
—unas parte de mi, una minúscula parte, dio inicio al Kyoshiro que vez en persona. —Soltó, sin Sasuke comprender a lo que se refería. Murmuró algo, entre sus labios curvados, mostrando sinceridad. Sasuke no entendió aquello….se contradecía, en si mismo.
—Hmp…Muchacho…no pierdas tiempo, ya que en las afueras el aliado es el enemigo y el enemigo en si es tú destino, el que has marcado al venir a estas tierras. —esta vez, no hablo el monje, sino el anciano Ark Thul.
— ¿Te has preguntado como fue que llegue a salir de esta isla? —Le preguntó, curioso así de su respuesta.
—No me interesa. —le contesta.
—No lo planee. Surgió, así no más, sin esperármelo, una partícula de mi, un pequeño fragmento de mi parte fue expulsado de mi cuerpo y sin tu hermano, Itachi, percatarse, una parte de mi yacía fuera del sello que él me había puesto. Curiosamente, el monje Kyoshiro Omuso arribó a esta isla para darle rezos a las almas que habían perecido en la isla, y escucho unos llantos, encontrándose con mi extensión a la cual él nombro Kyoshiro y lo adopto como discípulo. —contó.
—luego de la caída del niño y su abuelo, los cuales me alimentaron y dieron mis primeros inicios, le sentí. Sentí mi otro yo, esa pequeña parte que había salido de mí. Mis posibilidades de salir de esta isla, se aumentaron, y pronto, a través de los sueños logre despertar su curiosidad y hacerlo llegar hasta la isla donde finalmente obtuve el completo control de mi otro yo y así, obteniendo el dominio total de él, pude llevar a cabo mis planes. No obstante, pese a que pretendía, en el principio, consumir su cuerpo, no me ayudaría en nada al ya que ambos resultaríamos atrapados en esta maldita isla, así que le deje caminar libre, pero, con mi completo control de él. —Sasuke empezaba a comprender la inconclusa de la historia.
—Me deshice del monje Kyoshiro Omiso al este empezar a levantar sospechas en mí, y pronto, me encargue de los monjes, infectándolos con mis pequeños soldados. En el momento que tu entraste a esta isla, mi otro yo ya sabia que estabas allí, ya que ambos estábamos conectados en si. De esa forma fue que mi otro yo llegué hasta la entrada de las ruinas y te encontró. Hubiera actuado de inmediato, te hubiera aniquilado, pero, la presencia de ese otro Uchiha que vivía en esta isla, me hizo retroceder ya que este, desde hace tiempo, y por causa del monje Kyoshiro Omiso quien le envió una carta comentando sus sospechar en su hijo adoptivo, empezaba a sospechar de mi como una amenaza. —finalizó para luego fijar sus ojos en su victima.
Sasuke, le miró por unos instantes, siendo consiente de que aquello prometía ser más que un reto, sino un desafío. El encararse con aquellas dos entidades, similares y distintas al mismo tiempo, no era algo que esperaba por lo que todo su plan se había ido por la borda y ahora, con tiempo limitado y de enemigo, tenia que pensar en algo ágil, aunque fuera la estupidez mas grande del mundo donde tuviera que exponer su vida para darle fin a todo esa pesadilla.
El monje con su báculo y el anciano con una espada tradicional de la china, Changdao, de alargado y peligroso filo, se lanzaron contra Sasuke quien activó su Sharingan, dispuesto así a combatirles.
Pese a que podía captar cada movimiento de ellos con su Sharigan, le era difícil, no solo esquivar sus ataques, seguir su ritmo de tan rápido que eran.
— ¡Demonios! —Maldijo en sus adentros. —A este paso, jamás llegaré a ninguna parte. Si no hago algo, es posible que mi vida acabe aquí/—Pensó con gran cólera al estar atrapado y con escasas posibilidades de poder salir de allí.
Pensó en la idea de separarlos, y sin tan solo llegara a hacerlo, podría, con suerte, aniquilar a uno y luego dirigirse al próximo, pero, el pensarlo y el verdaderamente hacerlo, eran dos cosas muy distintas. Eran tan fáciles narrarlo, pero difícil y casi imposible en hacerlo ya que ambos eran uno en si.
El anciano empuñó su Changdao hacia Sasuke, atravesando su hombro derecho, escuchándose desde lejos la voz de alguien llamarle.
— ¡SASUKE! —Grito Ichimaru (Itachi)
Centro sus Chidori en su mano izquierda, creando así una segunda arma, una katana hecha de pura energía con la cual cortó ambos brazos de enemigo, y con su otra Katana, se las ingenio maravillosamente en cortar en dos partes el estomago del anciano.
Con su mano derecha, presionó con fuerza la herida de su hombro, y pese a que no era tan profunda, pero si había logrado atravesarle, la sangre descendía por su hombro a chorro, manchando su Haori y parte del Hakama.
— ¿Te encuentras bien? —Le pregunta de inmediato Ichimaru al ver la herida en su hombro. Sasuke, de inmediato, sospecha de su preocupación, pareciéndole extraño que un mero desconocido se alarmara por él.
— ¡Eso le pasa por andar de presumido!, aun así, me sorprende que llegara lejos. —se dijo Kisame quien había aparecido detrás de Ichimaru.
—OI, monje, ¿Te encuentras bien? —Alzó a verle Kisame, lanzando la interrogante al aire, ignorante así de lo que verdaderamente ocurría.
—Es el enemigo. —avanzó a decir Sasuke, teniendo así la atención de Ichimaru y Kisame.
— ¿De que hablas? —le pregunta Kisame.
—En todo este tiempo, él era quien nos observaba. Te dije una vez, kisame, que había algo extraño en él, su llegada a la entrada de la mina, su ayuda, incluso, los pequeños detalles que ya te había comentado. —Kisame se sorprendió, y en todo este tiempo creyó que Sasuke estaba mal y, no obstante, el muy malcriado mocoso había estado en lo correcto.
— ¿Por qué no nos los habías dicho? —Soltó Ichimaru, y en la forma que enfatizó aquello, pareciera que le estaba reganando con gran cólera.
—TSk… ¿Quién eres tú?... —le cuestiona Sasuke. —Un simple extraño que se aparece de la nada a ayudarnos. ¿Como podría confiar en ti si no más sabemos tú nombre? —conjeturó Sasuke. Itachi silencio…no había el tiempo para andar en platicas innecesarias.
—Bien, ¿Cual es el plan? —Avanzó a decir Kisame.
—Con el monje como enemigo, no más nos queda Midori, Aicho, Sakura, el resto de los monjes y los aldeanos. —Soltó Itachi.
—Olvídate de los monjes, ellos estaban muertos desde un principio. —Kisame se sorprendió ante lo dicho.
— ¿Qué has dicho? —Le interroga Itachi.
—Los parásitos los mataron y tomaron sus cuerpos. —Itachi no pudo evitar maldecir ante ello.
— ¡Demonios!, ¡Lo sabia! —Se volteó, con intención de salir de la cabaña.
— ¡Espera!, ¿A dónde vas? —Kisame le atrapó del brazo derecho y le miró con gran interrogación a su conducta.
—Iré por ella. No podrá combatir con la criatura y a la vez con los monjes. —Informó. Sasuke le miró.
— ¡Estará bien! —apretando levemente su mandíbula, atajó aquello con toral serenidad.
Itachi le ignoró, aun así, Kisame le advierte con la mirada de su conducta, optando así por intercambiar posiciones, ofreciéndose Kisame en ir tras ella.
—Iré yo. —soltó por segunda vez. Itachi le observa en silencio.
—Te necesitamos aquí. Tú eres el único que sabes como acabarlo. Ya has combatido con él. Yo me haré cargo de ella. Te prometo que estará a salvo. —Pese a que ellos se encontraban a su espalda, Sasuke les escuchaba con atención, y algo dentro de él surgió.
¿Por qué se preocupaba por ella?, poniéndola adelante en todo. ¿Acaso era él el joven que Sakura había pasado la noche en la ciudad de Mui?, si así era, entonces no había más que decir.
—Yo iré por ella. Me haré cargo. —Soltó Sasuke, serio.
— ¡Con un coño!, Sasuke, te dije que iré yo. —Exclamó Kisame, y con esta se alejó de ellos.
Sasuke se disponía a ignorar las palabras de Kisame y seguirle, pero Ichimaru (Itachi), le detiene.
—Tenemos algo por hacer. —Soltó. Sasuke se voltea y le mira serio.
—Que conmovedor. ¡La familia reunida! —soltó el anciano Ark Thul
Los Uchiha se colocaron en posición de ataque. Sasuke a la delantera e Ichimaru detrás de él, protegiendo así su espalda.
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Kisame logró encontrar a Sakura quien le había quedaron en dos partes el cuello a la mujer humanoide y torcido por completo la espina dorsal, pudiéndose ver parte de esta sobresalir la espalda.
— ¡Kunoichi! —Exclama Kisame, teniendo su atención.
Sakura se voltea y le encara, pudiendo ver que ella no confiaba en él en lo más mínimo.
— ¿Qué haces aquí? —Le cuestiona Sakura, con total serenidad.
—Me enviaron por ti. —Le contesta.
— ¿Qué?, Sasuke te envió. —él le mira por un momento, y serio, le dice:
—Itachi me envió por ti. —Le corrige, sorprendiéndola.
—Corres peligro. —Sakura le ignora al escucharle, creyendo así que Itachi continuaba con sus insistencia de devolverla a Showa-Ichi.
—Estaré bien. —soltó.
—No. Tú no entiendes. Las cosas han empeorado. Corres peligro aquí. —aun Kisame no entendía las insistencias de Itachi en protegerla si esta mujer había destrozado descomunalmente la columna vertebral de la criatura y hecho pedazos.
— ¡Dile que estaré bien! —Atajó ella.
— ¡Muchachita torpe!, ¿Acaso no eres consiente en la posición que lo pones a él? —Le tomó del brazo, dispuesto así a arrastrarla a la fuerza.
—Si Itachi no siente que te has alejado de aquí, ira tras de ti y Sasuke empezara a levantar sospechas contra él. ¡Suficiente tenemos el que no le confía como para que empiece a sospechar que su hermano mayor aun vive! —Finalizó. Sakura comprendió, no obstante, una parte de ella aun no comprendía el porqué Itachi se preocupaba en ponerla a salvo si en ocasiones anteriores, jamás se había preocupado por ella.
— ¿Y los muchachos? —Alcanzo Midori a decir quien se aproximaba con el resto de los aldeanos y los monjes detrás de ella.
— ¡Carajo! —Kisame, levantó las manos y les dio una señal de que se alejaran de ellos.
Midori se detuvo, confundida así por el comportamiento.
— ¡Los monjes! —Gritó Kisame y de inmediato, los aldeanos se alarmaron y se apartaron de ellos.
Midori se voltea y ve que el aura de los monjes había cambiado, emanado de ellos un mal augurio…entonces, ahora entendía lo que Aicho le había comentado en el camino, de precaverse de los monjes y todos aquellos envueltos en la misión. El enemigo había estado entre ellos todo ese tiempo, vigilando cada paso que daban.
— ¿Qué es lo que ocurre? —Exclama Sakura.
—Los monjes fueron asesinados por Kyoshiro e infantados por los parásitos. —Explico a prisas Kisame, poniéndose en posición de Ataque, con su Samehada en manos.
—Kunoichi. Mantente detrás de mí. —Ordenó Kisame.
—Me llamo Sakura. Haruno Sakura. —Le corrige ella.
Los seis monjes y cientos de parásitos la habían rodeado, no obstante, ella no se inmutó en lo más mínimo, preparada así para atacarles.
Katon: Gokakyu no jutsu—Se escuchó decir, apareciendo de las sombras Aicho quien en un sorprendente salto, libera su técnica, rodeando a Midori en un círculo de llamas y pulverizando al enemigo.
Quedo frente a ella, encarándolo con gran desafío. Aicho se voltea, luego de mirarle por unos instantes, observando así como los cuerpos putrefactos de los monjes eran consumidos por las llamas.
—Esto no los detenga. Tan pronto cuando las llamas perezcan, se regeneraran. —Soltó mientras observaba aquella horrenda escena con gran frialdad en sus ojos.
—Los sellare. —Soltó ella.
—Te sugiero que te alejes. Liberaré Amaterasu en ellos y quemare todo en los alrededores. —Así fue como detuvo una de los humanoides que había enfrentado en el bosque, aquella albina cuyo rostro estaba desfigurado.
Sakura no pudo impresionarse, una vez más, por su gran parecido a Madara. Aquel hombre emitía un aura tenebrosa…verdaderamente un enigma.
Midori comprendió lo que se proponía a hacer, y por tanto, atemorizada así que sus suposiciones fueran ciertas, le detiene del brazo.
— ¡Espera!, hay otros aquí. ¿No pretenderás consumirlos en las llamas?, ellos no están infectados. —No podía dejarle consumir en las llamas a los aldeanos, quienes valientemente han arriesgado sus vidas y llegado hasta aquí, no mucho menos expondría la vida de Sakura y Kisame.
Se escucho como respuesta Amaterasu, consumiendo al enemigo, junto con el humanoide que se encontraba tirada en el suelo, en un intento de reconstruirse.
— ¡Izuna!, ¡Detente! —Le exclama. Pronto ella vio que él, manipulando con gran agilidad el Amaterasu, fue capaz de consumir los alrededores del campo sin herir a los aldeanos ni a Sakura y Kisame.
—Eso los detendrá. —Soltó y sin más se voltea en dirección a la cabaña, con intención de encontrar al enemigo principal.
Una vez más, y consiente así de su comportamiento, ella le detiene, colocándose frente a él.
— ¡izuna!, ¡por favor!, a él no. Te lo ruego. —le murmura en suplicas mientras le mira directo a aquellos inexpresivos ojos que la miraban sin interés a los que decía. Jamás lo había llamado por ese nombre.
—Hazte aun lado. —Soltó, serio. Empujándola aun lado al ella no escucharle.
— ¡Te lo ruego!, ¡Jamás te he pedido que hagas nada por mi! —Le suplica.
— ¡El muchacho no tiene la culpa de nada!, —Continua.
— ¡Acepto! —Y como ultimo, suelta aquello, deteniéndose.
— ¡Acepto de una vez!, pero por favor. No más. —Le observa de reojo, por encima del hombro, y sin decir nada, se aleja de ella.
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Itachi, con su Susano, había logrado sacar del combate, por un largo periodo, al anciano Ark Thul quien se regeneraba de manera lenta al tener que amputarse la mitad de su cuerpo al ser consumido por las llamas Amaterasu que Itachi había lanzado sobre él.
—Demonios. Esto…no tiene fin. No importa cuanta veces les ataquemos, se nos es imposible acabar con ellos…Siguen regenerándose. —Pensó Sasuke, frustrado así de la situación.
— ¡Sasuke! —Le llamó Ichimaru.
—Me haré cargo del monje. —Tomó iniciativa, molestándose así Sasuke quien veía que las intenciones de Ichimaru no eran hacer un equipo, sino sacarlo, de la manera posible, de sus planes.
Sin caso omiso a sus palabras, se adelantó, con intención de enfrentar al monje a quien había ya sorprendido una vez.
— ¿Qué demonios haces? —Le alcanza Ichimaru, soltando aquello con gran molestia.
—Hazte aun lado, yo me encargaré de él. —Le retó
—Seguiré mi idea y terminare con todo este asunto. —finalizó
—seguirás mi plan, y si no te parece, hazte aun lado y déjame luchar. —Sentencio Ichimaru, aventándole, de un empujón, aun lado…no dejaría que su hermano saliera herido por una mala jugada de él.
La insistencia de Sasuke se había vuelto intolerante para Itachi, y más aun al este evadir a cada instante sus ordenes, poniéndole las cosas aun más difíciles.
Pese a que Sasuke había obtenido los ojos de su hermano mayor, los cuales "Madara" había implantado en él, dándole así la habilidad de Utilizar a Susano, eso no le ayudaba a tener la delantera de la batalla, ya que sus ojos empezaban a agotarse, y cada partícula de su cuerpo, cada hueso y célula, empezaba a arderle y dolerle increíblemente al utilizar a Susano de manera excesiva. Aun así, eso no lo detuvo, sino que aquel inmenso dolor, que recorría por sus venas, le dio fuerzas para seguir en pie, positivo así de que ganaría la batalla.
Aire, Agua, fuego, tierra y viento, eran los principales elementos que utilizaban los dos contrincantes, y uno de ellos, el anciano Ark Thul, poseía dos Kekkei Genkai, haciéndose aun más mortífera la batalla.
—Así que ambos, pueden invocar a Susano…—soltó Ark Thul.
Sin más, decidió acabar de una buena vez el asunto de Susano, realizando de su boca un tipo de gas, espeso como la niebla. Sasuke fue capaz de reconocer aquella técnica, ya que en momentos atrás, cuando se enfrento con Mei Terumi, ella había realizado "Futton: Komu no Jutsu (Solid fog jutsu), cual era capaz de corromper los alrededores, derritiéndolos.
La diferencia de la técnica de Mei Terumi y la del anciano, es que esta no solo era capaz de carcomer el cuerpo del contrincante, sino intoxicarlo con su veneno que recorría libremente por la espesa niebla, era como una especie de toxico cual penetraba por los poros u cualquier cavidad, y empezaba a corromper desde a dentro, reventando no solo las venas, sino los órganos del enemigo.
— ¡Sasuke! —Exclamo Ichimaru, al reconocer aquella técnica, intentando así de precaver a su hermano menor
—Intenta alejarte lo más que puedas. —Avanzó a decir Sasuke, dándole a entender que sabia del peligro que se avecinaba hacia ellos.
Ichimaru, avanzó hacia adelante, acercándose hasta Sasuke.
—Ha liberado esa técnica con el propósito de no solo acabar con Susano, sino con los que le invocan. —Conjeturó Ichimaru.
—Debemos pensar en algo, y pronto. —Soltó Sasuke.
—Si tan solo pudiera acercarme a uno de ellos y atraparle con Susano. De esa forma no podría escapar y así, podría quemarle con Amaterasu. —Pensó Ichimaru.
— ¡Demonios! No importa cuantas veces les ataquemos, ellos continuaran regenerándose. ¡Tiene que haber una maldita forma de acabar con ellos! — ¡Murmuró a sus adentros Sasuke.
—Sasuke. —Le llama Ichimaru.
—podría atrapar a uno de ellos con Susano, aguantarles y quemarle con Amaterasu. Aun así, eso no los detendrá de por vida y no creo que podría realizar la técnica por segunda vez. —Hablo Ichimaru
—¡Amaterasu no los quemara de por vida…las llamas perduraran durante siete o seis días…—¡conjetura sasuke.
—Es por eso que tenemos que pensar en una idea. Debemos conseguir la forma de atraparlos en Amaretasu y sellarlos. —Inicio Itachi.
—¿Eres tú quien se sabe los sello? —le pregunta.
—Si. Aun así…no creo que pueda iniciar todo por mi solo. —Ichimaru era consiente que no solo tenia su condición como enemigo principal, sino sus ojos y energías que empezaban a decaer. En un tiempo, logro sellarlo sin la ayuda de amaterasu y Susano, pero ahora, todo era diferente…no tenía las fuerzas y aun que la tuviera, no llegaría a vivir después de ejecutar los sellos y sellarlos.
Mientras comunicaban sus ideas, se movían por los alrededores, evitando así los ataques del enemigo y aquel "gas" que empezaba a afectarles. El repentino temblor sacudió los alrededores de la cabaña, alertando no solo al enemigo sino a Sasuke e Ichimaru. El temblor se hizo más fuerte, escuchándose el horrible echo del viento y algo acercarse a ellos y al Ichimaru ser consiente de que algo impactaría la cabaña, tomo a Sasuke por la manga de su haori y lo arrastro consigo, observándose en ese instante la introversión de un potente tornado de fuego, consumiendo todo en los alrededores, succionando así la neblina llena de gases tóxicos.
Si no hubiera sido por la rapidez de Ichimaru, en reaccionar sobre la situación, tal vez Sasuke hubiera sido atrapado por aquel tornado de fuego.
Los pedazos de la caballa fueron levantados y consumidos por las llamas del tornado, quedando solo restos carcomidos en los alrededores. La fuerza del tornado, empezó a disminuir, separándose del suelo y elevándose al aire hasta desaparecer, y en su centro, se vio la imagen de "él", el sujeto quien había realizado aquel jutsu.
Agradecimiento a todos los lectores que han continuado leyendo esta historia y Gracias aMisaki mei de Ichimaru sama, por pasar y dejarme tu comentario y a Besscy.
