Llegamos a la mansión Cullen en poco tiempo.
Mientras Edward ponía nuestras maletas en su cuarto yo me sente en sofá recordando los momentos que vivi en esa casa.
Luego de un momento sentí la manos de Edward en mis hombros.
-hmmm… te siento algo tensa… ¿quieres que te un masaje?-me pregunto al oído con voz seductora.
-mmmm-ronronee,-de acuerdo.-me levante y le guiñe un ojo antes de subir las escaleras hasta su habitación.
Sentí inmediatamente sus pasos tras de mi.
Sin siquiera verlo me saque la camisa, quedándome el sujetador, y me acoste en la cama boca abajo.
-ya puedes comenzar, Edward-le indique.
Sentí cuando se sento sobre mi.
Sus manos empesaron lentamente en mi espalda.
Luego hacia mis costados.
Paso una por el borde de mi sujetador.
Yo gemi un poco.
Al notar eso paso la otra mano por el otro borde.
Luego desabrocho mi sujetador para tener mejor acceso.
Era increíble que hiciera que yo estuviera humeda solo con tocarme.
Me gire quedando boca arriba.
Cuando quise quitarle la camisa, tomo mis manos y las sujeto sobre mi cabeza con una suya.
-sin tocar, Bella-me dijo serio.
Gemi otra vez en repuesta.
Acerco su boca lentamente a mis duros pesones. Su lengua en ellos me estaba volviendo loca.
Comencé a jadear un poco.
-te gusta?-me miro entre sus pestañas mientras lamia mi otro pezón.
-aaahh… si-suspire.
Derrepente lo succiono fuerte haciéndome gemir alto, sum ano empezó a acariciar el otro.
Hiso lo mismo con el otro.
Luego su boca bajo lamiendo mi abdomen.
En este momento yo estaba echa gelatina.
Me quito los pantalones con una sola mano y algo de mi ayuda-levante las caaderas-.
Metió su mano en mis bragas sintiendo lo humedas que estaban.
-oh, Bella… -lamio mis labios- esto demuestra que yo…-hiso que lo mirara a los ojos- soy el único que puede hacer que te excites asi-… movio sus dedos en mi clítoris haciéndome gemir-el único que puede hacer que hagas ruidos tan sensuales.-mordio mi labio inferior.
De la nada uno de sus dedos estaba bombeando mi interior.
-aaaaahh-gemi fuertemente-si, Edward.
Edward gruño mientras le daba mas fuerte y metia otro dedo.
-oh, maldición… amo tu coño apretando mis dedos-¿Edward me hablo sucio?
Sentí mi paredes apretarse y me vine.
Edward quito mis bragas y empezo a lamer.
-deliciosa… sabes mejor que la sangre… nunca me cansare de probarte-dijo y dio otro lamida.
El ya me había soltado asi que enrede mis manos en su cabello y lo empuje hacia mi intimidad.
-estas impeciente, ovejita-alzo una ceja.
-si… muy impaciente-le dije como pude.
-mmm…-ronroneo haciendo que mi piel se erizara.-tranquila…dime que quieres.
-Edward.-le adverti.
Se levanto y se saco el pantalón y los bóxer.
Tomo mi mano.
-¿quieres esto ovejita?-la puso alrededor de él.
-si… lo quiero…-parecia una niña a la que le ofrecían un caramelo.
nos voltee quedado yo encima de él…
-Bella…
-dejame devolverte el favor..-me acerque lentamente a su dura anatomía. Lami un costado como si fuera una paleta.
Edward jadeeo
Me lo meti a la boca lo succione fuerte.
-oh, pequeña zorra-OMG¡… ¿Edward de verdad dijo eso?
Succione mas fuerte.
-demonios…-murmuro con los ojos fuertemente cerrados.
Pare.
Yo quería que el se corriera dentro de mi.
-maldicion, Bella… no pienses en dejarme asi-amenaso.
Me monte encime de él rosando nuestros sexos.
Gemimos por el contacto.
Empeze a moverme sin dejar que entrara en mi.
Edward empezó a jadear incontroladamete.
Me encantaba que fuera yo la que lo hiciera hacer esos sonidos y ponerlo a mil.
Lo meti de una.
Los dos gemimos alto.
Empeze lento… provocándolo.
Hasta que el tomo mis caderas y nos giro. Empezó a marcar un ritmo rápido, profundo y duro… muy duro… y delicioso.
-Edward…-gemi-grite.
-¿te gusta, ovejita?-gruño.
-si, ¡si!, me encanta-grite.
Sentía como me apretaba alrededor de él y como Edward le daba mas rápido.
Los dos estábamos al borde.
-Edward-grite cuando me vine fuertemente.
-Bella-grito él derrumbándose sobre mi.
Esta vez el no se preocupo porque me cayera su peso encima.
Se sentía genial.
-lamento haberte dicho zorra-dijo mirándome después de que recupero el aliento.
-no lo sientas… escucharte hablarme sucio es lo mejor del mundo.
Se rio entre dientes.
-¿te gusta que te diga ovejita?-me pregunto.
-si, es lindo.-le dio un corto beso.
Despues de esa esquisita sesión de sexo yo decidi dormir un poco.
Cuando desperté Edward estaba allí mirándome con una pequeña sonrisa.
-buenos días… veo que te deje cansada-se rio.
-que? Cuanto dormi?-le pregunte.
-todo el resto de la tarde de ayer y la noche… son las 9am.-me dijo.
-no es mi culpa… tu eres demasiado bueno.
lees regaaalooo estee lemoonn... que ya me estaban pidiendo unoo y tambien un Edward sexy... aqui tienen... un Edward hablando sucio.
act el fin de semana.
hoy comence clases¡ uu'
