"Saving all my love for you"

- Nueva York… quien iba a pensarlo que luego de cinco años yo iba a estar aquí. Como leen, hoy mi vida esta algo encaminada, tenia o tengo aun no lo se, un trabajo estable, las cosas con Beth van bien… digamos que luego que Rachel se fue, mi hija quedo algo sentida, fue peor cuando dejo de llamarla y desde entonces no hemos sabido nada de ella. Por mi parte puedo decir que me costó mucho dejar ese pasado atrás, afrontar la realidad que hoy me toca, pero siento que con ello logre madurar ciertas cosas en mi personalidad que hoy me hacen diferente. Estoy en pareja, y alegremente comprometida… digo alegremente porque feliz no sé si sea la palabra, lo sé… algo en mi aun sigue esperándola, pero a esta altura de mi vida ya me resigne a todo eso, se que debe ser feliz donde esta, lejos de nosotras, pero no voy amargarme por eso ahora… no quiero tirar tres años de terapia a la basura. Como les contaba le dije que sí!... es de Los Ángeles, lo cual estábamos viviendo allá, pero luego de comprometernos me dijo que debían trasladarlo hasta aquí, Nueva York, digo trasladarlo en masculino porque es él y no ella… aun que no lo crean ya no pude volver a estar con una mujer, fue ella y será siempre ella la única. Cuando lo conocí a el era modelo, de tan solo pensar "modelo" no sé en que estaba pensando, pero bueno la gente dice que nos vemos lindos juntos. Deje una gran vida en Los Ángeles, pero frente a un papel que le ofrecieron en una pelicula que se rodara aquí, no me quedo otra que ceder, no me gusta discutir mucho con el… algún día se enteraran el porqué.
Mi madre por fin dejo a Russel… SI, LO DEJO!... el desgraciado aun sigue insistiendo con ella, pero por suerte ha decidido dejar Lima junto con Beth y conmigo, por lo tanto nos sigue a donde sea, y no se imaginan cuanto lo agradezco. Luego de salir de la cita con mi psicóloga decidí ir directamente a casa, cosa que no acostumbraba hacer, pues solía visitar algunos de los chicos del club glee o tan solo salir a correr con Lexy, pero ese día no, ese día decidí irme directo a casa y para mi sorpresa cuando entre a casa escuche unos ruidos de cosas que se caían, pensé que no estaban robando apurando mi paso hacia el despacho de Russel pude ver como una señorita, que ocupaba el puesto de nueva secretaria seguramente, estaba recostada sobre el escritorio, no hizo falta ver más, como todo hombre cobarde lo negó completamente dejándome a mi como una loca, pero mi madre pudo creer en mí y lo dejo. Todo fue una locura, fue como en un abrir y cerrar de ojos nos encontrábamos en los ángeles, con sus ahorros y los míos pudimos alquilar un departamento algo chico para las tres pero era suficiente para descansar y no dormir a la intemperie. Mamá hizo contacto con uno de sus amigos y consiguió trabajo en una inmobiliaria como secretaria, pero con su esfuerzo y dedicación logro ganarse el puesto como un agente mas de bienes raíces, ayudándome a mí a pagar mis estudios cuando decidí estudiar periodismo y algunos cursos de fotografía. Hoy no está aquí con nosotros, pero su cuarto en mi casa la está esperando, estaba cerrando algunos contratos junto al suyo para conseguir el traslado hacia aquí, el mercado de bienes raíces puede tener grandes altibajos, pero en la ciudad de Nueva York, generalmente se mantiene estable.
Actualmente me encuentro algo nerviosa, pues tengo que hablar con Beth de nuestro compromiso… tuve que soportar el griterío cuando le informe que debíamos mudarnos, no quiero ni pensar lo que me dirá cuando le cuente, ella no se lleva muy bien con mi pareja… la mayoría del tiempo están chocando entre ellos, se que el pone empeño para llevarse con mi hija pero Beth se la está haciendo demasiado difícil. Aun sigue con sus problemas de hacer nuevas amistades, y sé que este cambio la afecto mucho, la saque de su lugar dos veces, en Los Ángeles ya había conseguido dos o tres amiguitos y nuevamente por mis cosas tuve que sacarla de su confort. Bueno… creo que ya despertó, es mejor hablar ahora… más tarde tengo una entrevista de trabajo y no quiero estirar mas este momento… deséenme suerte!

- Hola princesita ¿Cómo has dormido? –

- No me llames así… - Beth entraba a la cocina con su peculiar humor matutino.

- Hoy alguien se levanto del lado equivocado de la cama – dejo un beso en su cabeza - ¿Qué quieres tomar? –

- Café con leche… quizás algunas tostadas, si… con eso bastara – le sonrió.

- Así será entonces – comenzó a preparar el desayuno a su pequeña – Beth… necesito que hablemos –

- Oh no!... ya conozco ese tono y el "necesitamos hablar" – tapo su cara con ambas manos apoyándose en la mesa. – dímelo de una vez! – Quinn la miro con algo de pena, sabia de ante mano como lo iba a tomar su hija, pero debía de respetar su decisión.

- Nos vamos a casar hija… me propuso matrimonio – le sonrió, Beth saco las manos de su rostro y la miro buscando que todo sea un chiste de mal gusto.

- ¿Me estas cargando cierto? ¿Es una broma? –

- No hija… - la interrumpió.

- NO ME LLAMAES HIJA! – le grito a su propia madre, mírela usted.

- No me levantes el tono Bethany… y ven inmediatamente aquí – le reprocho tras ver como su hija volvía a su habitación.

- Te hablo como quiero… tú ya no eres mi madre! – paso por su lado con su mochila

- Claro que soy tu madre ¿De qué hablas?... Beth, ven aquí debemos hablar… ¿Dónde vas? – su hija se vestía rápidamente

- Hablo que hace tiempo dejaste de ser mi madre… desde que estas con ese tipo has cambiado, no haces más que ir tras el arrastrándonos a nosotras! Eres una egoísta… yo tengo un solo padre, el jamás le llegara ni a los talones, y ahora tengo una sola madre… tu dejaste de serlo hace tiempo –

- Yo siempre seré tu madre Bethany… por más que intentes negarme llevamos la misma sangre –

- Que llevemos la misma sangre no nos hace verdaderas madre e hija, para mi Rachel es la única madre que tendré ahora –

- ¿Qué estupidez dices? Ella no está aquí… SE FUE! –

- Porque tú dejaste que lo hiciera… por tu culpa se fue de nuestro lado –

- Bethany basta ya! No sabes de lo que hablas… - la interrumpió.

- Si, sí que lo sé ya no soy una niña! Nos dejo por tu culpa, se aparto de mi por tu culpa, dejo de hablarme por tu culpa, se olvido de mi por ti… porque soy un fiel reflejo de ti en mi… por eso me dejo a mi también, porque cuando me ve se acuerda de lo zorra que fuiste con ella… - se escucho una cachetada, un golpe provocando que la cara de Beth girara por completo, todo tiene un límite, aunque la forma de demostrarlo no fue lo correcto.

- Hija lo.. lo siento… Beth… perdóname, perdóname por favor cielo – intento acercarse pero la niña retrocedió rápidamente. – Hija … por favor – pedía llorando, se odiaba por llegar a ese punto, siempre discutían por estupideces pensaba, pero era la primera vez que oía a su hija llamarla de esa manera y culparla por todo lo sucedido… ¿Cuánto tiempo estaría guardándose esas palabras?. Beth tomo su campera y salió corriendo del departamento dejando a una Quinn aun en estado de shock.

Por dios que he hecho… ¿Qué hice?¿Que me sucede? Soy un monstruo… ¿Cómo pude pegarle a mi propia hija? Jamás me lo perdonara… jamás me lo perdonare. Por favor hija atiéndeme… - marcaba a su móvil sin cesar, pero luego de varios tonos comenzó a dar apagado. Inmediatamente llamo a su amiga, necesitaba ayuda y tranquilizarse para pensar en frio.

- Diga… -

- Necesito tu ayuda… peleamos con Beth, se fue – decía entre sollozos

- Quinn tranquilízate… todo estará bien, ¿Qué sucedió? –

- Le conté sobre mi compromiso… discutimos y me dijo muchas cosas feas, reaccione de la peor manera… no va a perdonarme, no lo hará esta vez – lloraba.

- ¿Qué has hecho Quinn? –

- Me llevo al límite… le pegue –

- Sabes que eso no es lo correcto Quinn… pero ya lo has hecho, no te lamentes por eso, tenemos que buscarla –

- Se que no es lo correcto, pero hablo de ella y me dijo verdades que me dolieron –

- ¿Hablo de ella? – eso era nuevo, pues no se solía tocar el tema "Rachel" en sus vidas.

- Si… - hubo un pequeño silencio – me culpo de todo, y tiene razón en hacerlo… después de todo por mi culpa nos dejo –

- Hey! Ya debes de superar eso rubia… ya verás cómo se le pasara pronto, intenta pensar donde estarías tu si fueras Beth –

- No lo se!... no llevamos mucho tiempo aquí, no tiene amigas… no se me ocurre nada, soy un desastre dios santo! Tengo una entrevista en menos de una hora y Beth no aparece! –

- Bueno, haremos asi…tu iras a ducharte, seguramente serás un desastre con todo esto… yo dejare a Marley en casa de su chica y salgo a buscarla… nos mantendremos comunicadas ¿okey? – solo se pudo escuchar un "si" del otro lado – tienes que ir a esa entrevista Quinn, es importante… has buscado por todos lados y te han llamado de allí, no es lo tuyo lo sé… pero es trabajo –

- Si, lo sé… odio ese tipo de revista, pero es trabajo –

- Así me gusta… ahora vete, yo iré en busca de Beth! –

- Gracias… en serio muchas gracias Lex –

- No agradezcas… para eso están las amigas, nos hablamos! –

- Ciao – se corto la comunicación, aun agradecía estar en compañía de Lexy, aun que un mal pasado las respaldaba eran estos momentos en particular donde se demostraba que había amistad más que otra cosa entre ellas. Sin perder tiempo, entro a ducharse se visto de acuerdo a la situación, llevando un vestido negro ajustado a su cuerpo con unos zapatos negros tacón aguja, odiaba esos prototipos, pero muchachas… era trabajo, y la revista no era cualquiera del montón.


- Buenos días señorita… tengo una entrevista con Benedetta Poletti -

- Dígame su nombre por favor – dijo una mujer detrás de su ordenador, al decir verdad parecía una muchacha sacada de una revista, como todas las que osaban pasearse por allí.

- Fabray… Quinn Fabray – dijo algo nerviosa, la mujer levanto su cara luego de buscarla en la lista, y le dio un permiso para que lograra entrar.

- Es el último piso, debes volver anunciarte y te atenderán de inmediato – le sonrió.

- Muchas gracias… - hizo lo mismo que muchos empleados, paso un control se adentro en el ascensor y rogo con su mente que todo saliera bien, no iba a negarlo… era una de las mejores revistas de Nueva york, la moda no era lo suyo, pero si todo salía bien luego de añadir a su listado de lugares donde trabajo, quizás algo más serio como ella solía llamarlo llegaría a sus manos gracias a las recomendaciones, esta vez dinero no le faltaba, ya que convivía con un actor ni más ni menos, pero aun seguía con su forma de pensar, lo tuyo es tuyo, lo mío es mío. Salió del ascenso y nuevamente se anuncio con la secretaria esta vez, igual que la anterior pero un poco más refinada, parecían modelos sacadas de catálogos, si trabajar allí iba a obligarla a vestirse así, pues no daría su brazo a torcer, aun que pensándolo bien por cómo se fue vestida esta mañana parecía una más de ellas. – Seguramente esta tipa debe ser una estirada… se la debe pasar dando órdenes, que esto aquí que esto allá… que arréglate el cabello, esa vestimenta es de mal gusto, eso no combina… no sabes nada de moda… bla bla bla, como la película "The devil wears prada" o "el diablo viste a la moda" como mas les guste, no soy Andrea en este caso, admitamos que comenzó con el pie izquierdo, he de ahí mi forma de vestir hoy… no le daré el gusto de que me rebaje con su mirada, soy Quinn Fabray! – una voz la corto en pleno pensamiento

- Señorita por favor pase, Poletti está esperando por usted – me miro de arriba abajo, pero no en forma despectiva, sino algo… ¿Coqueto?

- Claro… muchas gracias – devolvió la sonrisa… ¿Qué me pasa? Concéntrate Quinn…

- Quinn Fabray ¿Cierto? – se levantaba de su asiento y estrechaba la mano con la rubia.

- Así es, mucho gusto señorita Poletti –

- Señora… estoy felizmente casada – le sonrió frente a las disculpas que emitió la rubia por su error. – No te preocupes, no tienes porque saber sobre mi vida personal. Bueno vamos a lo concreto, he mirado tu curriculum y la verdad que es impresionante para una muchacha que no lleva mucho tiempo en periodismo. Te voy a ser sincera, últimamente la revista está teniendo ciertos problemas gracias a la directora anterior, y quiero cambiar el aire que hay en redacción, dejando un poco de lado si se ponen un anillo de millones de dólares o un colgante que uso la reina de Inglaterra – Quinn se había equivocado al pensar eso de ella… y créanme que se está arrepintiendo por juzgar a un libro por su tapa – Obviamente no vamos a dejar de lado la moda, que es a lo que se dedica esta revista… Siendo sinceras ¿A ti te gusta la moda? –

- No soy fan de ella, pero tampoco me visto con lo primero que encuentro… intento marcar mi propia moda –

- Me parece bien, si esta es tu moda debo decir que te sienta bien ese vestido que has escogido. Que no estés relacionada con este mundillo me sirve para que seas crítica a la hora de escribir un artículo sobre algún famoso, claro está… no te dedicaras a analizar sus vestimentas y esas cosas, solo escribirás sobre su vida y sus proyectos laborales, si aceptas trabajar aquí – No era lo que esperaba, escribir sobre la vida personal de otras personas, pero un poco de experiencia no viene nada mal, y a fin de mes hay cuentas que pagar y bocas que alimentar.

- Muy bien, encantada de trabajar aquí… - la mujer después de todo era algo tímida y amable para ocupar semejante lugar como directora, pero agradecía haber ido primero allí, y no a otras que le quedaban en el día.

- Disculpa por ser tan directa… pero tu apellido me suena bastante… ¿Tienes algo que ver con el mundo de las cámaras? – Quinn sonrió, ya se me imaginaba por donde iba esa pregunta.

- Algo así… a mi no me gusta estar delante de una cámara, pero a mi pareja si –

- ¿Puedo saber quién es? – pregunto algo nerviosa.

- Claro, su nombre es Alex Pettyfer – la mujer sonrió ampliamente, cosa que la descoloco un poco.

- Ya me parecía… Hace unas semanas hemos escrito un artículo sobre él y la nueva película donde estará, viendo tu cara asumo que no has leído el reportaje – le sonrió – no te asustes, no voy a decirte nada aun que tendrás que ponerte al día mujer, porque te tocara a ti escribir un artículo esta vez referido a lo mismo, pero esta vez con su protagonista, quizás el pueda ayudarte hacer contacto, aun que ya tienes cita esta misma tarde con ella… claro si puedes empezar hoy mismo, nos facilitarías mucho el trabajo para preparar la tapa con algunos tips que saquemos de tu entrevista – no estaba en los planes de la rubia comenzar ya mismo, aun tenía en su mente a Beth pero era su nuevo trabajo, debía dar una buena impresión.

- Claro, no hay problema! Dime a qué hora es la entrevista y donde – se sentía algo inservible por no llevar el ritmo del lugar, pero con tiempo lograría ponerse al día.

- Mmm déjame ver – llamo a su secretaria por el intercomunicador pidiéndole los horarios de ese día – Bien… pues acordamos que seria a las cinco, en su casa –

- ¿En su casa? – pregunto algo asustada, le parecía un poco intimidante tener que entrar a su vida personal tan abruptamente.

- Si, por la mañana graba y hoy tenia la tarde libre… decidió que sea en su casa porque necesitaba descansar, creo que tu mejor que nadie entiende viviendo con Alex ¿No es así? – Si, lo sabía… sabia cuantas horas debía pasar filmando escena tras escena, a veces quedándose dormida esperándolo. Era lógico que con tanto trabajo quisiera estar en su casa descansando.

- Bien, le pediré los datos a su secretaria, investigare un poco sobre su vida e iré… ¿necesita que averigüe algo en particular sobre ella? –

- Siempre es bueno saber cosas, pero enfócate en la película y bueno es una hermosa mujer, siempre marca tendencia en los eventos, intenta también ir por allí… y si tienes suerte respecto a su vida amorosa nos servirá también… ya sabes –

- Entendido… ¿Puedo saber de quién se trata? –

- Pensé que ya lo sabías puesto que tu pareja trabaja con ella – rio… no en forma de burla, sino por lo despistada que podía llegar a ser Quinn – se llama Holly Holliday –

- Anotado… - le sonrió – ya mismo iré a preparar todo. Muchas gracias por esta oportunidad, le rendiré al cien por ciento –

- Lo sé… cualquier cosa te comunicas con mi secretaria, que tengas buen día Quinn –

- Usted también, hasta luego – salió del despacho en dirección a la chica que llevaba al día una apretada agenda, pidió los datos que necesitaba para llevar al cabo la entrevista, y fue en busca de su hija.


- Lex ¿pudiste encontrarla? –

- Aun no, estoy recorriendo cerca de Central Park pero nada… me fije en un radio de diez cuadras cerca de tu departamento pero no la he visto Quinn. Quizás este con alguna de sus compañeritas –

- No Lex, ella no tiene amiguitos como para ir a la casa de alguien… dios santo que mala madre soy, ¿Cómo pude hacerle eso a ella? No quiero que nada malo le pase, moriría y no me lo perdonaría jamás! –

- Cálmate Quinn… nada va a pasarle, confía en tu hija. Quizas mientras buscamos aquí, ella ya haya regresado a tu casa –

- No, acabo de hablar con Alex y me ha dicho que aun no apareció en casa… ¿Dónde puede estar?¿dónde? –

- Tranquila… voy a seguir buscando por aquí, ¿Dónde estás tú? –

- Llegando a Central Park también… -

- Bueno de nada sirve que estemos las dos, tu recorre yo ire hacia el lado opuesto –

- Okey… nos mantenemos al tanto –

- Espera… aun que sea dime que tal la entrevista –

- Bien… me contrataron en la revista Elle –

- Estupendo! En una hora vuelvo a llamarte. Ciao –

Quinn busco con su mirada hasta debajo de cada banco de aquella plaza pero no podía ver nada y la hora de la entrevista se está acercando, no quería abandonar la búsqueda, pero se había comprometido con la entrevista – Hija por dios… dame una sola señal, una sola que me lleve hasta Beth, ayúdame dios… ayúdame y prometo dejar el tocino para siempre, lo juro… - se dispuso a dar unas últimas vueltas por la plaza antes de ir en dirección a su entrevista, doblo en la tercer esquina de ese enorme jardín rodeado de rascacielos y a lo lejos un pequeño cuerpo algo conocido para sus ojos le llamo la atención, estaba sola cruzando el semáforo que daba frente a ella, no podía ser real… ella pedía respuestas que la llevaran a su hija y como por arte de magia solo podía encontrarla a ella, ¿Por qué el destino se empecinaba de esa manera?¿Por qué justo ella? -¿Rachel…? – los bocinazos y algunos insultos la sacaron de su transe, verla cruzar la calle la dejo en un mundo paralelo, puso primera y salió disparada de aquel lugar, no sabía que sentía, sus manos sudaban sus piernas temblaban, el pecho sentía que se le inflaba faltándole el aire… quería morir en ese mismo instante, luego de tantos años ahí estaba ella – hermosa… otra cosa no podría decir, que hermosa estaba… su pelo más largo de lo común, con una gran sonrisa en su rostro como si la vida le estuviese yendo estupendamente… radiante, con paz… eso reflejaba su rostro, paz…dios no puede estar más hermosa, linda, bonita, preciosa… todo significa lo mismo pero no es suficiente para describir toda esa belleza que alguna vez fue mía… mieeerdaa! Basta, tengo mi vida, soy feliz me voy a casar, basta! Concéntrate Quinn – se dio reiterados golpecitos en sus rostros para sacar esas ideas de su mente cuando su móvil sonó, ya estaba llegando a su destino.

- ¿Sabes algo de Beth? –pregunto desesperada

- Si Quinn… esta aquí en casa, está bien no te preocupes – contesto su prometido, la rubia largo un profundo suspiro de alivio, con el se fueron gran parte de sus nervios.

- Dios… el alma me volvió al cuerpo… por favor no dejes que se vuelva a ir hasta que yo no llegue –

- Dudo que lo haga, se encerró en su cuarto ¿tu ya vienes cierto? –

- No puedo, ahora que Beth apareció me iré mas tranquila, tengo una entrevista con la protagonista de la película dónde vas a participar –

- ¿Con Holly? – Pregunto asombrado – ¿significa que has conseguido trabajo? –

- Si, lo siento por no contarte… con este tema se me paso –

- Como siempre… - hubo un silencio mientras Quinn bajaba de su coche y se dirigía a la entrada - ¿te espero a cenar? –

- Claro, no creo que tarde mucho… nos vemos más tarde – corto la llamada y toco el timbre, se sentía nerviosa, no sabía con que se podía encontrar, pero al ver una gran sonrisa detrás de esa puerta le dio la seguridad que necesitaba.

- Hola… ¿tú eres…? – atendió la puerta una rubia impresionante, debía admitir que si en gustos iba Quinn siempre se le iba la vista hacia las morochas, pero aquella rubia era digna de una detallada mirada, era simplemente "Woow"

- Quinn Fabray… vengo por una entrevista para la revista Elle – sonrió

- Oh! Claro… lo había olvidado por completo –

- Si quieres puedo volver en otro momento, no hay problema –

- Claro que no, ven pasa – la tomo de la mano, gesto que tomo por sorpresa a Quinn. Entraron al living, se acomodo en uno de los sillones, saco su cuaderno para ver sus preguntas y tomar nota sobre lo que decía Holly, quien llego con dos vasos de jugo y algunas galletitas

- Acabo de hacerlas… espero que te gusten – le sonrio ampliamente.

- Muchas gracias – tomo una saboreándola, estaban buenísimas – eres realmente buena en la cocina, yo apesto – ambas rieron.

- ¿Eres nueva en la revista? Porque cuando me llamaron dijeron que me entrevistaría un chico… Mark creo –

- Si te digo ye miento, pero si soy nueva… eres mi primer entrevista, asi que perdona si cometo algún error –

- Entonces me alegro que sea la primera… la pasaremos bien, no te preocupes –

- Bien… comencemos – dijo tomando un trago de su jugo natural, todo sabia delicioso. Se coloco sus lentes y coloco su libreta en sus piernas… a lo que pudo escuchar "Sexy" por parte de su acompañante, sus mejillas se tornaron un poco rojas – Dime… ¿Qué se siente vivir en la piel de un famoso? –

- Se siente extraordinario… amo trabajar de esto, me apasiona… aunque no puedo evitar que al ir al supermercado me siga una cámara, a veces es agobiante… tu sabes –

- Si lo sé… - respondió Quinn sin pensarlo.

- ¿Lo sabes?¿Acaso eres famosa y no lo sé? –

- No, claro que no – dijo algo vergonzosa – mi novio es actor –

- Mírala tu!... ¿Lo conozco? – pregunto intrigada

- De hecho si… es Alex Pettyfer, tu compañero de elenco –

- ¿Tu eres la prometida de Alex? – Quinn afirmo con su cabeza – Y tan guardadita que te tenia, pues lo felicitare por tan hermosa novia… felicitaciones por su compromiso –

- Muchas gracias! – se limito a responder, para poder seguir con la entrevista - ¿Cómo manejas los tiempos de grabación para poder seguir teniendo una vida? Digo… las grabaciones te quitan mucho tiempo en el dia, ¿puede dedicarle tiempo a otras cosas? –

- Tranquila, entendí… déjame decirte que me las rebusco, los días libres los uso para ejercitarme, los días que se que no grabare por la mañana intento salir a la noche con amigos para despejarme un poco, soy muy responsable con mi trabajo, pero sin dejar de lado mis afectos – Quinn anoto textualmente lo que decía

- ¿Cómo haces para mantenerte en forma? – pregunto algo nerviosa, no eran sus tipos de preguntas pero la revista mostraba cosas sobre moda, salud y belleza… tres cosas que cabían perfectamente en el cuerpo de aquella mujer.

- Por las mañanas desayuno como Reyna, almuerzo como princesa y ceno como pobre… me tomo mi tiempo para alimentarme bien, lo cual enfoco en meter muchas proteínas por la mañana, y por las noches solo un té o algo súper liviano… hago ejercicios, aun que sea día por medio salgo a correr o voy al gimnasio, y bueno últimamente una persona muy cercana a mi me ha enseñado alimentarme un poco mejor… dejando las carnes de lado, y dándole una oportunidad a las verduras… lo sé, suena difícil si estas acostumbrada a la carne, pero el lado vegetariano no es tan malo – lo sé… Rachel me enseño que una perfecta alimentación mantiene una saludable vida… Rachel. Basta Quinn –

- ¿Sueles darle importancia a la moda? –

- Lo justo y necesario… como a toda mujer me encanta lucir bien, pero tampoco me mato comprando cosas de marca que cuestan un ojo de la cara. En los festivales me divierto mucho cuando escucho como opinan sobre los vestidos, yo solo me limito a sonreír y pasarla bien –

-Hablando de festivales, se dice que la película donde trabajas quizás vaya a Cannes, de ser asi ¿Ya tienes pensado quien será tu compañero para esa importante noche? – forma sutil de preguntar sobre amor pensó Quinn.

- Compañera – corrigió la rubia, y Quinn solo abrió los ojos como platos, ¿Estaba escuchando bien? ¿Le había dado a entender que sus gustos eran otros? Holly comenzó a reír por la evidente cara de asombro de Quinn – Pensé que lo sabías… yo jamas lo negué ni lo afirme, pero varios medios han dicho esas cosas de mí, y no están muy equivocados pero ¿Puede quedar entre nosotras? No me parece importante que escribas sobre si mi acompañante es mujer u hombre –

- No te hagas problema, queda aquí entre nosotras – Quinn vio una sonrisa enorme con un brillo particular, pues se veía enamorada y ella pudo notarlo - ¿eres feliz? – hizo una pregunta algo personal, la confianza se había dado y ambas disfrutaban la charla. Quinn aparto su libreta, dándole a entender que no tomaría nota de lo que hablarían a continuación.

- Si… me tiene en las nubes –

- Se lo que se siente… yo también tuve un amor así – sonrió con algo de melancolía.

- ¿Tú has estado con alguna mujer? – Quinn asintió - ¿Se compara con tu actual pareja o con los amores posteriores? –

- Definitivamente no, luego de estar con ella no he vuelto a estar con otra chica, de hecho Alex fue el primero después de tanto tiempo. No tiene punto de comparación, y creo que jamás lo tendrá, era única… lograba perderme en sus ojos chocolates y su enorme sonrisa, no sé cómo explicarlo, pero con tan solo una caricia o un beso me hacía sentir protegida, amada y sobre todo respetada – perdió un poco su norte al ponerse hablar sobre su morena, y no se dio cuenta que Holly aun seguía ahí.

- Estas hasta los huesos por ella… sigues enamorada Quinn – la rubia palideció, seguramente le contaría a su prometido, había metido la pata hasta el fondo – no te preocupes, no le contare… queda entre nosotros, así como lo quedara mi pequeño secreto… te entiendo perfectamente porque me sucede lo mismo con esta persona que estoy – se adelanto a decir.

- Gracias…y si esto te está pasando a ti no lo dejes pasar, aférrate a eso y lucha con todo lo que tengas, estas cosas pasan solo una vez en la vida – ambas se sonrieron, se entendían a la perfección - ya que fui tan sincera contigo, ¿Se puede saber quién te tiene así? – Holly sonrió como una tonta al recordar su nombre.

- Bueno es algo menor que yo… casi unos quince años, lo sé soy una roba cunas – ambas rieron – y no soy de fijarme en chicas como ella, la diferencia de edad me acompleja mucho, pero ella en si logro atraparme esa noche que la conocí… Se llama Rachel – le sonrió ampliamente – Rachel Berry - ¿RACHEL? ¿MI RACHEL BERRY? ESTO NO ME PUEDE ESTAR PASANDO… - fue el ultimo pensamiento que tuvo Quinn antes de que sus ojos se cerraran.


* Una pequeña parte de la vida de Quinn… ya intente mostrarles como van ambas vidas, ahora voy a escribir sobre ambas al mismo tiempo.
Se que es un giro grande en la historia, pero siento que así puedo explotar mas la vida de todos los personajes.

* Vale aclarar que conté el porque Beth escapo de su casa… puse lo que paso anteriormente al encuentro con Rachel. Pero cuando Quinn vio a la morena, se ya se había separado de la niña… por eso la vio con esa sonrisa. Creo que debía aclararlo, no se si pude reflejar bien eso en la historia.

MUCHAS GRACIAS POR TOMARSE EL TIEMPO DE COMENTAR!

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Glee y sus personajes no me pertenecen.

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