Glee no me pertenece, ni los personajes, ya quisiera yo ser dueña de Blaine, los Hummel-Hudson, etc., pero no, no me pertenecen, esto es por "diversión".
AGRADESCO sus comentarios, usualmente los contesto uno a uno por mensaje, para no distraerlos de la historia, aunque hay unos a los que no puedo, como: Dani DC, Gabriela C, Guest y Guest en Fanfiction net, no me culpen, a ese nombre salieron dos reviews y claro a Karla Cadena Lpz. del Facebook.
ADVERTENCIA:
Esta historia contendrá situaciones difíciles, mal lenguaje, violencia y una temática homosexual latente, si tienes problemas con cualquiera de estos temas, te recomiendo no sigas leyendo, igual si eres menor de edad no me hago responsable de traumas, ya lo he advertido y sin más…iniciamos.
Cap. 27 "Niñera Anderson"
Manejar por carretera era algo que usualmente no hacía, no desde hacía ya mucho tiempo, prefería moverse en avión, era más cómodo, no tenía que estar alerta y simplemente tenía más clase, sin embargo necesitaba pensar, por eso había salido de su casa en Los Ángeles y junto a su equipaje había tomado las llaves de su BMW M3 que tenía hace un par de años y se encontraba reacio a cambiarlo por un modelo nuevo, definitivamente ese auto negro le había robado el aliento desde el primer momento que lo probo en la agencia alemana cuando visito Berlín, entonces después de subir su ligero equipaje y de armarse de valor decidió emprender su viaje hasta Nueva York.
En el camino, acompañado de su selección especial de música para viajes excesivamente largos a manos de un pianista sueco y una extraordinaria violinista japonesa pudo meditar sobre su vida, desde chico siempre había sido un poco presuntuoso, un poco narcisista, pero en su defensa podía decir que no era solo su culpa, su padre siempre la había empujado a ser el mejor, no, no el mejor, el número uno en todo lo que planeara hacer, obviamente el haber emprendido el camino de la actuación en lugar del negocio familiar no era lo que esperaba su padre, pero aun así había salido adelante, dejar la casa de sus padres no había sido un problema, tal vez su única preocupación en ese entonces era su hermano menor, ese pequeño que parecía ser más sensible y dulce de lo que debía ser, pero siempre se dijo a si mismo que podría, claro lo llevaban en la sangre, Blaine podría con eso; siguió recordando hasta el punto cuando su hermano salió del closet y la bomba nuclear callo en su casa, ese momento en que deseo volver a casa para apoyar a su hermano pero que no pudo, tenía cosas que hacer…siempre, realmente siempre había algo que hacer, visitaba poco a su hermano y a sus padres, pero siempre lo creyó normal, el curso de la vida, solía repetirse a sí mismo, ya cuando fuese famoso, pero famoso en verdad, no un actor que sale en un par de anuncios por internet o incluso por la radio, en verdad famoso, entonces le daría ese tiempo a su familia, se conseguiría una buena mujer para hacerla su esposa, tendría uno o dos hijos y apoyaría al 100% a su pequeña ardilla, si muchas veces se imaginó a si mismo sosteniendo una caja de anillos mientras su hermano nervioso murmuraba idioteces sobre que Kurt, cierto ya en ese entonces Kurt Hummel era un futuro que veía inminente para su hermano, entonces su hermano se ponía nervioso porque tal vez se pudiera arrepentir el castaño y entonces él, como su hermano mayor le daría los mejores consejos del mundo, sería el padrino de su boda, los visitaría en ese elegante y bien decorado departamento de Nueva York para conocer a su primer sobrino o sobrina, que habrían obtenido mediante el alquiler de un vientre o algo así, era esa su vida, eso es lo que se repetía, aun cuando su hermano le había informado una madrugada que había arruinado todo y Kurt no quería saber más de él, Cooper siempre imagino un final feliz, un reconciliación y entonces inmaduramente, egoístamente vio la ruptura de su hermano con aquel castaño como un tiempo más para hacerse famoso, ya que al final terminarían juntos.
Sus sueños cambiaron a una horrible pesadilla aquel día en que Burt Hummel, padre de Kurt le llamo para informarle como daba inicio a lo que serían los peores años de su vida, su pequeño hermano había sido raptado y antes de que se diera cuenta ya estaba en Nueva York culpando a Kurt , transformándose en quien nunca quiso ser, su padre, entonces todo paso más rápido de lo normal, entre policías, pistas falsas, pistas buenas , un día solo se encontró frente a un lúgubre ataúd en el cementerio de Westerville, no sabía cómo había pasado de soñar con ser el apoyo incondicional de Blaine a ser aquel que acomodaba las coronas fúnebres en su ceremonia final, se negaba a eso, pero ahí estaba junto a su familia, junto a amigos , junto a los Hummel-Hudson, diciéndole adiós a quien apenas había podido decir hola decentemente en algunas ocasiones y entonces supo lo hipócrita y falso que siempre había sido, ególatra.
Los años siguientes le permitieron acercarse a los Hummel-Hudson, conocer a ese hombre que Blaine siempre había estimado e incluso confesado sentir más cercano que su propio padre, entender que partes de Kurt eran las que habían seducido y endiosado a su hermano menor y también conocer un poco de ese espíritu que parecían tener los amigos de su hermano, era simplemente como vivir de nuevo, como si de alguna forma bizarra el destino le estuviese permitiendo pagar todas sus faltas al estar al pendiente de esa familia.
Y los años siguieron pasando, uno tras otro, recordándole a su pequeño y sonriente hermano en su cumpleaños, en San Valentín cuando casi cada año de forma casi religiosa recibía una postal de él con algún animal musical recordándole que debía conseguir una linda novia para tener una linda cuñada con quien quejarse de él, cada verano cuando Blaine enviaba un correo diciéndole todos los planes que tenía para mantener su cabello a raya y disfrutar del calor sin convertirse en un helado derretido en el pavimento, cada Navidad cuando deseaba olvidar el momento en que todo se fue al diablo, tratando de recordar aquellas veces cuando niños Blaine iba a su recamara y lo sacaba de la cama con la excusa de que no quería abrir solo sus regalos de Navidad, ocultando ese infantil miedo a la oscuridad que había en el piso inferior donde estaba el gigantesco y tradicional árbol navideño, cada Año Nuevo cuando deseaba sustituir la noticia de su muerte con la llamada que solía hacerle para oírle gritar emocionado todos sus planes para el siguiente año, compartir propósitos y sobre todo escucharlo cantar mientras él solo se preguntaba cuanto le llevaría a su hermano sobrepasarlo.
Año tras año sobreviviendo ver caer a sus padres en una depresión mayor a la que esperaba, año tras año siendo testigo de cómo el mundo parecía moverse aun cuando Blaine parecía no estar en él, mundo estúpido y egoísta, ¿acaso Kurt era el único que se daba cuenta de lo gris que era todo desde aquel día?, cada día trataba de ser mejor y cada noche se repetía que de tener otra oportunidad nunca la malgastaría, entonces paso…no recuerda bien que ciudad estaba o que estaba haciendo, solo recuerda haber recibido la noticia más fantástica y por lo mismo falsa de todas, aun así tomo sus cosas, subió al primer avión que pudo y regreso a Estados Unidos, quería asegurarse, debía asegurarse, porque no podía ser cierto y no estaba seguro de quien estaba peor, si Kurt por creer en algún farsante o él por haber ido de compras para poder entregarle a su hermano fallecido algo que seguro disfrutaría de usar.
Entonces al cruzar la puerta todo su mundo se detuvo una vez más y no pudo con la idea de tenerlo ahí sin abrazarlo, era él, podía reconocer esos ojos aun en el mismo infierno, igual esos rizos, recordaba cuando de niño se entretenía en la tina jugando con sus juguetes mientras los rizos le caían en la cara, entonces se volvió ciego y sordo, convirtiéndose una vez más en ese idiota egoísta que solo veía lo que le convenía, se sintió indignado cuando por una pequeñez había sido corrido de aquella casa con una bofetada pintada en la mejilla y no entendió, no podía entender por qué de pronto su oportunidad había sido arruinada por dos chiquillos que no tenían la más mínima idea de su dolor.
¿Cuánto tardo en darse cuenta?...realmente no tardo mucho, lo supo en cuanto llego a su casa y se encontró con la fotografía de su pequeño hermano en ese traje de Dalton sonriendo como si siempre hubiese sido infinitamente feliz, ese pequeño adolescente que el mundo le había arrebatado para convertirlo en el hombre que ahora defendía a quienes consideraba sus hijos y lo entendió, lo entendió por qué ya había estado casado y se había divorciado cuando su mujer por conservar su figura había abortado a su pequeño hijo sin siquiera mencionárselo, mandando al diablo sus ilusiones de tener un pequeño a quien honrar con el nombre de su hermano, entendió por qué con tan solo unos días de saber de ese niño gestándose, sin conocerlo, si saber si se parecía a él o no, incluso si preguntarse si era suyo o no, ya que su mujer y él tenía cierto tiempo sin poder estar juntos por el trabajo de ambos, bueno…Cooper le había considerado suyo y el solo recordar el dolor y el coraje que había albergado su alma al saber que habían dañado a un ser indefenso que él bien podía aprender a cuidar, le mostro el completo imbécil que había sido, arruinando tal vez su oportunidad, esa que había creído perdida y enterrada en Westerville.
Entonces se movió, desde ese día se encargó de arreglar todo, debía mentalizarse, aprender de muchas cosas, hablar con sus padres, tratar de preparar el camino para cuando pudiera volver a estar frente a Blaine, ese momento en el que él definitivamente se volvería un hermano mayor más decente, no perfecto , pero si más consiente de todo, porque la verdad ya se había cansado de pensar solo en él, tal vez pensar un poco más en su hermano, en …sus sobrinos, le haría no solo una mejor persona, sino un buen hermano.
Manejo descansando solo cuando tenía que cargar gasolina o comer algo en algún restaurante mientras leía ese viejo libro que había encontrado gracias a una simpática bibliotecaria de Los Ángeles y que finalmente había decidido comprarlo, después solo manejaba, todo estaba bien, incluso el frio de Nueva York no le espanto aun cuando parecía más frio que nunca, solo busco la dirección de Kurt , estaciono no muy lejos del departamento, aseguro su auto y camino hasta quedar frente a aquella puerta que siempre le pareció mas industrial de lo que esperaría par alguien como el castaño, entonces respiro hondo y con su mano enguantada golpeo la puerta, no estaba seguro de encontrarlo, suponía que sí, faltaban unos minutos para la 1:30 de la tarde y estaba seguro de que Kurt se la pasaba gran parte de la mañana y tarde en su departamento, a no ser claro que tuviese que ir por los niños a la escuela, pero no estaba seguro de a qué hora salían los niños en esos tiempos de las escuelas, cuando eran chicos estaba libres después de 1:00 de la tarde, después tenían un millón de actividades que hacer, en fin…no debía divagar, eso se dijo antes de volver a golpear la puerta y escuchar entonces unos pasos apresurados antes de que la puerta se abriera sin más, lo cual le pareció preocupante, Kurt no podía ser tan relajado con la seguridad, a no ser claro que tuviese una forma de saber quién era, ¿algún tipo de cámara en algún lado o algo así? No estaba seguro, sin embargo sonrió y espero a que la figura de Kurt se mostrara detrás de la puerta, ya había ensayado lo que diría y los gestos que haría, incluso se había mentalizado para alguna que otra bofetada que mereciera.
- ¿Cooper?...-le vio parpadear varias veces antes de chasquear la lengua, entonces Kurt negó rápido antes de seguir atendiendo su teléfono celular- no, no, no es con usted, claro que puedo, solo me gustaría me diera…-le vio morderse el labio inferior mientras con su otro brazo se colocaba el grueso abrigo- sí, sí, ya voy en camino, si estaré ahí sin falta, solo le pido más tiempo para hablar sobre…si, sobre eso –dijo y sin más cerró la puerta detrás de él- nos vemos y gracias por la oportunidad –dijo antes de colgar para guardar su teléfono en el bolsillo de su abrigo, fue entonces que Kurt Hummel le miro mientras fruncía el ceño- no tengo tiempo de discutir tonterías contigo Cooper, así que se breve mientras localizo una niñera ¿ok?
- espera…espera –dijo Cooper mientras detenía las manos del otro en busca de tal vez su organizador personal en el otro bolsillo - ¿una niñera? –Fue lo único que pudo preguntar, porque de todos los escenarios que llego a preparar en su cabeza jamás imagino que se encontraría a Kurt apurado para ir a saber dónde-
- Si, Cooper, una niñera, ahora mismo debo localizar a un chica que se comprometió a ser niñera de los mellizos, tus sobrinos ¿recuerdas? –dijo el castaño de tal forma que era más que obvio que se lo estaba echando en cara- Blaine esta algo ocupado en el taller, yo tengo una audición muy importante y los niños salen en media hora de la escuela y para acabar pronto hoy es su primer día en sus clases adicionales –murmuro soltándose del agarre del otro- suelta Cooper, que si los vecinos ven esto pensaran que somos algo que no somos y créeme que no necesito más rumores sobre mi vida personal en este lugar –dijo con cierto fastidio antes de buscar en su organizador los datos de la chica que ya habían entrevistado él y Blaine por si necesitaban que cuidara de los niños-
- pero…espera… ¿Blaine trabaja en un taller? –pregunto Cooper vio como rodaba los ojos, entonces recordó su última conversación- ¡oh, cierto, Burt! -murmuro y le vio tomar nuevamente su celular para marcar el teléfono, haciéndole ver a Cooper que posiblemente ni habían tenido la necesidad de llamarla antes de ese día, y quiso decir algo pero Kurt se había alejado para hablar con la chica y por su lenguaje corporal pronto se dio cuenta de que las cosas no estaban saliendo como el otro castaño quería, aunque claro hablarle a alguien y decirle que en menos de media hora estuviera recogiendo a unos niños en otra parte de Nueva York seguro tenía que ver-
Entonces después de un par de minutos Kurt se acercó más pálido que nunca, mordiéndose insistentemente el labio inferior mientras fruncía el ceño, parecía importante, muy importante y algo en su cabeza le decía que era mejor no pedir explicaciones n ese momento.
- Yo puedo encargarme –dijo de pronto Cooper y pudo ver como Kurt fijaba sus ojos en los suyos, mirándolo como si de pronto le hubiese brotado una cabeza más- en serio puedo, yo cuidaba a Blainers cuando éramos chicos y mira, salió alguien bastante decente
- ¿Tú? –dijo Kurt señalándole con el celular aun en la mano, al tiempo que Cooper asentía- por favor si Blaine me conto que ese trabajo lo hacia su ama de llaves y que tu generalmente te sentabas a hablar por teléfono con tus "amigas" –murmuro entrecerrando los ojos- Cooper estos niños son todo para tu hermano y para mí, créeme que no vamos a dejarlo con el primero que nos diga "yo puedo"
- ¡hey cuidado! –Dijo el mayor de los Anderson antes de sonreírle de lado- no soy cualquiera, soy el tío Coop ¿recuerdas? –Pregunto y vio como el castaño levantaba una ceja mientras guardaba su teléfono- vamos de hecho venía a convivir un poco, ver si podía conocer a los niños y todo, anda solo dime donde recojo a los mocosos, a donde los debo llevar y…
-¡alto, alto, alto Anderson! –dijo con voz autoritaria Kurt logrando que Cooper de hecho callara- en primer lugar, no son mocosos, en segundo lugar los niños tienen sus reglas, en tercer lugar por nada del mundo permitiría que su primer día en sus nuevas actividades se vea ennegrecida porque su tío decidió aparecer y convivir con ellos, te repito una vez más, son niños no un par de perritos -reprendió el otro y Cooper asintió antes de abrir sus brazos-
-¿tienes otra opción? –pregunto el mayor de los Anderson con toda las desfachatez del mundo haciendo gala de ese carisma que tal vez corría naturalmente por las venas de los Anderson- Soy un adulto que conoces, tengo licencia de conducir, un auto para moverme, manejo rápido pero nunca he chocado, no desde los 18 años claro, sabes donde vivo, conoces donde trabajo, incluso sabes donde viven mis padres por si quieres ir a acusarme –dijo bajando los brazos para acercarse y guiñarle un ojos- ¿no soy acaso perfecto para ti ahora mismo? –pregunto y vio como Kurt respiraba hondo antes de gruñir por lo bajo, clara señal de que estaba encasillado-
Unos minutos, solo unos minutos espero para recibir una respuesta, claro tuvo que ver como Kurt volvía a su departamento hecho una furia y salía con una carpeta color azul cielo y un par de loncheras con correas, nuevas por lo visto.
- ¡Ok! pero pon atención... ¿estas poniendo atención? –pregunto y Cooper solo creyó bueno asentir- ok aquí están los papeles, dentro de la carpeta esta la solicitud de Lizzy y de Alex, recuerda sus nombres por favor , no quiero que los niños se pregunten como es que su tío de sangre no puede recordar sus nombres-dijo mientras Cooper tomaba la carpeta y la abría- acabo de poner los nombres de los niños en cada una, así que no critiques mi letra –dijo y vio como Cooper pensaba decir algo- calla, sigo hablado- se adelantó el castaño logrando callar al otro antes de que dijese cualquier otra cosa- es la primera vez que los mellizos tienen actividades que los tengan separados por tanto tiempo y kilómetros, así que es tu deber mantenerlos tranquilos, Lizzy va ser la que más fácil resultara pues no se calla lo que siente o al menos se le puede ver más nerviosa, a ella con que le digas que todo estará bien y le recuerdes que pronto se verá con su hermano está bien, por otro lado esta Alex , a él tendrás que darle una palmada y solo decirle que disfrute de su clase, recuerda los horarios, primero vas al colegio, te identificas en la puerta con la maestra en turno y dices que vas por los niños, ahí tienes –dijo antes de colgarle dos gafetes en el cuello, cada uno con los datos y la foto de los niños- si te preguntan por qué no fui yo o Blaine le dices que tuvimos una emergencia y que eres el hermano mayor de Blaine y por favor nada de coquetear con las maestras –dijo con aire serio el castaño- les mandare una foto tuya a los mellizos para que te ubiquen pero si Lizzy te pide una identificación se la das, es la forma en que ellos se aseguran de que eres tú y no algún demente que puede hacerles daño, no critiques , solo escucha y asiente si entiendes ¿ok? –pregunto y el mayor tardo unos minutos antes de asentir- ok después vas a pasar a la academia de Tae Kwon Do, dejas a uno de los mellizos, su formulario, compras su uniforme y te mueves a la academia de natación, ahí están las dirección, aproximadamente hace de 10 a 20 minutos según el tráfico entre cada una, no es tan lejos pero es mejor llevarlos en auto, por eso pronto me comprare el mío, ya que es mejor llevar a los niños en auto que en el metro, solo Gaga sabe cuántas veces he querido golpear a algún extraño –resoplo antes de ver al otro esperando a que asintiera- igual compras el traje de natación y dejas el formulario, por ahora tiene pagadas dos semanas, que son las semanas de prueba antes de que los mellizos y Blaine califiquen si siguen ahí o buscamos algo mas –respiro hondo antes de acercarse a colgarle en el hombro las loncheras- la azul es de Alex, adentro lleva su agua , una manzana verde y unas galletas saladas, es importante que sepas de quien es cada lonchera porque no quiero que mis niños terminen preguntándose porque te confundes, bien la verde que tiene una estampita de una margarita es de Lizzy, adentro tiene jugo de uva, una naranja y unas galletas con mermelada de fresa, les dices que la comida es para cuando terminen pero que pueden tomar su jugo o su agua si los instructores se los permiten ¿entendido? –pregunto y Cooper volvió a asentir- dentro del folder tienes también una copia de todo lo que hacen los niños llegando a casa, esto en caso de que yo no este de regreso para cuando vuelvas –dijo antes de sacar un juego de llaves y colgarlo en uno de sus dedos- ahí tienes llaves de la casa, ahora bien, los niños no comen dulces antes de comer nada, así que no vayas a permitir que Lizzy te tome el pelo diciendo que quiere una paleta o algo parecido, también en el folder viene mi celular, que debes tenerlo ya, el celular de Blaine que sería bueno guardaras, el teléfono del taller y otros números de emergencia, 911, su doctor particular, la dirección de su escuela, Puck, Sam, Finn, mi papá, Carole, en fin todo lo necesario para que pidas ayuda en caso de que no sepas que hacer ¿ok?
-…este…Kurt ¿en qué clase de mundo alterno le hablaría yo a Noah Puckerman para preguntarle qué hacer con los niños? –Pregunto el castaño de forma casi divertida antes de observar como el castaño fruncía el ceño-
- Para tu información, Sam, Finn y Puck saben más de los niños que tú, y ya tienen una idea de que hacer en ciertos escenarios, así que no me vengas con que no les llamaras solo porque son más chicos, además te recuerdo que Puck ya se está haciendo cargo de cierta forma de su hija, así que al menos en ese terreno te lleva mucha ventaja –dijo Kurt antes de acomodarse el abrigo- ¿algo más?
- Si, bueno…-murmuro Cooper antes de volver a ver la hoja de los formularios- ¿en serio crees que es buena idea estas actividades? –pregunto y vio como la ceja de Kurt se levantaba de forma amenazadora y sin querer recordó una vez que Blaine le menciono que ese gesto sin duda alguna era como oír la tonada de tiburón en la pantalla-…es que… ¿en serio no crees que eso de los manotazos es algo…violento para la niña? –pregunto el mayor ante lo cual Kurt solo resoplo- ¿y las patadas?...en serio…. ¿no crees que es un poco…no se peligroso?
- Cooper Anderson no seas misógino, Lizzy tienen todo lo necesario para ese deporte, tiene que mover sus brazos para avanzar y claro también sus pies ¿crees que yo podría a Lizzy en un sitio donde la lastimaran? –pregunto Kurt mientras fruncía el ceño- estas semanas seguro hará algunos ejercicios en compañía de otros niños y niñas, ya después, más adelante tal vez la pongan en algo así como competencias, pero hasta entonces no hay nada de que temer, si me preocupo por algo es porque no sepa cómo mantener el ritmo o la respiración pero estoy segura de que para eso está la instructora…
-¿Instructora? –Murmuro antes de leer la hoja donde venía el nombre de quien les daría la clase- por todos los cielos ¿ese es un nombre de mujer? –pregunto logrando que Kurt rodara los ojos, cada vez aquello era mucho más extraño de lo que esperaba- en serio Kurt creo que deberías revisar esto una vez más antes…-dijo pero el teléfono del Kurt sonó y el castaño le pidió que guardara silencio mientras se alejaba-
No entendía como es que le pedía que se callara si terminaría alejándose nuevamente, Kurt estaba completamente hiperactivo, hablaba mucho normalmente pero en ese momento casi sentía que debía tener una grabadora para no olvidar nada, por ahora solo sentía que era algo así como un árbol de Navidad por todas las cosas que tenía colgadas, debía procesar varias cosas y tal vez Kurt tenía razón, Cooper nunca había estado al cuidado de algún niño por más de un par de horas, y no estaba muy seguro de que cuidar a Blaine, teniendo a su querida nana cerca contase como experiencia para cuidar a dos niños que tendría que recoger de la escuela para llevar por Nueva York a diferentes partes para tomar clases y después regresar a casa donde tendrían cosas que hacer, cierto sería todo un reto pero si lograba salir a salvo de aquello posiblemente Blaine dejaría que él volviera a su vida y con algo de suerte podría lograr que sus padres entraran también en la nueva vida de aquel que durante mucho tiempo creyeron perdido para siempre.
- Ok Cooper no tengo tiempo para discutir cómo es que llegue a esas clases para los niños, créeme ambos necesitan sacar todas esas energías que llevan dentro, cosa que no sabes por qué no vives con ellos, ni los conoces, así que toma este tiempo para conocerlos y quiero que pongas mucha atención en lo que voy a decirte, ¿estas escuchándome? –pregunto Kurt y el otro asintió, de pronto sentía que no había otra cosa que pudiese hacer realmente- Lizzy y Alex lo son todo para tu hermano y para mí, y espero que su primer día en sus clases especiales sea un buen día, no quiero saber que algo les paso, que dijiste algo que los hizo sentir mal o peor aún, ver alguna lagrima en sus ojos porque te juro por lo más sagrado que tengo, que es mi familia que voy a encargarme de meterte un tiro entre ceja y ceja ¿estamos? –pregunto con aire tranquilo pero con una mirada azul tan intensa que le hizo preguntarse en qué clase de dimensión desconocida se encontraba-
- este…Kurt ¿desde cuando eres tan…como decirlo…violento? –Pregunto el mayor de los hermanos Anderson mientras levantaba sus manos en una clara señal de que se calmara, ante lo cual Kurt solo torció los labios y cruzo sus brazos sobre su pecho con un gesto ligeramente exasperado que no auguraba nada bueno-
- Mi papá me pago un curso de autodefensa y de tiro después de lo que paso con Blaine, que sea una persona naturalmente pacifica no significa que sea incapaz de tomar cartas en el asunto si uno de mis niños se encuentra en peligro –siseo antes de que Cooper parpadeara un par de veces conmocionado y algo curioso por la idea de ver al castaño siquiera sosteniendo un arma- y no quiero decirte, ni ser gráfico sobre cómo es que tu hermano terminaría arrancando tu cabeza muy al estilo de esos juegos violentos que aún se usan –dijo antes de descruzar los brazos- conseguiré un arma
- hey, hey, heeey tranquilo, los niños estarán bien, no tenemos por qué llegar al punto de traer armas ¿en serio Kurt que es lo que te pico? –Resoplo antes de dar un paso atrás y acomodar las cosas para que no se cayeran de su lugar-
- no, no por ti, es solo que anoche vi una película con tu hermano sobre un ataque zombi –murmuro con aire ausente antes de mover la cabeza para respirar hondo- no vuelvo a hacerle caso, no pude dormir y de paso no puedo sacarme de la cabeza la idea de conseguir un arma y llenar mi despensa con todo lo necesario para sobrevivir –murmuro antes de acomodar su ropa- ok debo irme, tomare un taxi porque voy en dirección apuesta a donde están los niños, en el camino les mando tu fotografía a los mellizos…espera…-dijo y el otro se congelo sin saber porque, entonces Kurt levanto su teléfono oprimió un botón un click le dio a entender que la foto que le mandaría sería alarmantemente actual- también le diré a Blaine sobre esto, así que si recibes una llamadas suya respóndela que se pone un poco paranoico cuando quiere saber de los niños y no tiene respuesta –explico antes de acercarse a la acerca para levantar la mano esperando a un taxi- si todo sale bien estaré de regreso en un par de horas, procura no dejar esperando a los niños, sobre todo a Lizzy, no quiero que piense que la olvidaste –dijo antes de que un auto amarillo con el letrero de "libre" se estacionara- ¡Recuerda lo que te dije Anderson! –Grito antes de subirse al taxi y desaparecer-
Fue entonces que todo se volvió más real para Cooper, un reto, se dijo a sí mismo, aquello era todo un reto y lo tomaría, así que se guardó las llaves en el bolsillo para después caminar rumbo a donde había dejado estacionado su auto, donde acomodo las cosas antes de encender el auto y colocarse el cinturón de seguridad.
Reviso el reloj solo para cerciorarse de la hora, después checo la dirección de la escuela en los folder y se dio cuenta que estaba más cerca de lo que imaginaba, claro seguro Kurt y Blaine incluso llevaban a los niños caminando, pero ya estaba en el auto así que lo mejor era encenderlo y seguir su camino, en el estéreo aún estaba sonando una hermosa pieza a manos de su violinista favorita, quien diría que con los años se volvería un verdadero fanático de la música instrumental más que de la música popular.
Llegar a la escuela no fue complicado, tampoco estacionarse, lo complicado fue ver como las madres y padres llegaban y prácticamente se amontonaban esperando que se abrieran las puertas para recoger a sus hijos, Cooper se encargó de tener bien colgado los gafetes, sintiéndose tal vez un poco estúpido pero no solo, pues incluso llego a ver a una mujer con más de cinco gafetes en el cuello, lo cual era preocupante, en serio preocupante, la hora llego y uno a uno fueron entregando a los niños, cuando su turno llego y la linda chica, profesora tal vez, pregunto por quien venía solo tuvo que decir lo que Kurt había mencionado y mostrar su gafetes, para que ella se girara y voceara a los niños, cierto ahora que lo meditaba no recordaba cómo eran los niños, solo esperaba que no le entregaran un par que no fuesen los de su hermano, aunque tal vez nuevamente estaba pensando en los niños como un par de gatitos que debía recoger y estaba seguro que Kurt ya se lo estaría echando en cara.
Respiro hondo antes de que llevaran hasta él un par de niños que sacaron su teléfono, revisaron algo y después volvieron a verlo, imaginaba que era la foto que Kurt le había tomado, y antes de que cualquiera de los dos le dijera algo saco su credencial de manejo para pasárselas, la niña tomo la licencia, la leyó un par de veces y le sonrió a su hermano después de asentir para regresarle la licencia y aceptar irse con él.
Ir al auto no fue problema, ni siquiera por que la niña le miraba tan intensamente que se preguntó si tenía algo en la cara mientras tarareaba una canción que en su vida había escuchado o por el hecho de que el niño iba tan callado que incluso temía estuviese planeando conquistar el mundo, ambos pensamientos eran absurdos, lo sabía, pero no podía evitarlo se sentía analizado de una forma que incluso le recordaba al mismo Kurt, lo cual era otro signo de su propia locura.
Al llegar al auto se encargó de poner a la niña en el asiento del copiloto, mientras el niño se movió al asiento de atrás, donde se aseguró de que tuvieran los cinturones puestos antes de moverse a su lugar en el asiento del piloto, todo iba medianamente tranquilo y supuso que después de todo no podía ser tan complicado, esos niños eran realmente algo que podía manejar.
- entonces…-fue la voz de la niña la que sonó mientras se acomodaba su cinturón de seguridad- usted se llama Cooper Anderson –dijo con un deje casi dubitativo mientras el mayor encendía el auto para bajar el sonido de su estéreo y volver a ver a la niña, la pequeña Lizzy si no se equivocaba, así que Cooper solo asintió- eso significa…que eres algo así como…
- Lizzy es nuestro tío –se escuchó la voz del niño mientras Cooper comenzaba a manejar rumbo al primer lugar, el cual por cierto no recordaba cual sería, Kurt lo había mencionado, estaba seguro que lo había mencionado- aunque parece que esta algo confundido –dijo Alex mientras le observaba por el espejo- ¿estos son nuestros? –pregunto mientras levantaba las loncheras que Cooper había dejado en el asiento de atrás-
- Si, la …hum, la azul es la tuya y la verde es la de tu hermana – dijo Cooper agradeciendo a su memoria la cooperación con él- y sí, soy su tío y no su tío como Sam o cualquier otro, soy su tío porque soy hermano de su papá –dijo y vio de reojo como Lizzy mientras tomaba la lonchera que su hermano le pasaba parecía casi brincar en su lugar- ok veamos…-estiro una mano hasta tomar la famosa carpeta, pero antes de que la pudiera acercar a él Lizzy se la quitó- ¿Qué pasa?
- Cuando manejan no se debe hacer otra cosa –dijo Lizzy mientras Alex asentía en el asiento de atrás- papá siempre dice eso, sobre todo cuando enseñaba a manejar a alguien en nuestra otra casa, decía "Ojos al frente, manos al volante y oídos atentos" –dijo con orgullo y aunque Cooper estaba seguro de que era lo mejor que podía decirse cuando enseñaban a manejar, también era cierto que necesitaba esa carpeta – yo puedo ayudar, se leer y se leer muy bien ¿Qué necesitas tío Cooper? –Dijo con suavidad pero con una seriedad que le saco una sonrisa, después de todo tal vez era mejor así-
- Necesito saber la dirección de a donde los voy a llevar, aunque casi estoy seguro de que tu iremos primero a la academia de Tae Kwon Do –dijo Cooper y pudo escuchar como abría la carpeta para después hojear los papeles en el interior-
- aquí hay un error –dijo la pequeña Lizzy antes de girar parte de su cuerpo para ver a su hermano- Alex, mira…-dijo mostrándole el papel mientras Cooper esperaba que los niños decidieran decirle hacia donde tendría que girar- tío Kurt me manda a mí a esa cosa del tae y a ti…humm, a ti te manda a nadar… ¿pero…no es peligroso? ¿Que si me pegan? –murmuro con tal pesar que Cooper frunció el ceño, eso mismo había dicho él, pero Kurt insistía en que aquello sería así-
- Llamémosle, eso no puede ser, no puede ponerte a ti en…-Alex detuvo sus propias palabras y levanto la mirada y vio justo lo que esperaba, ese señor que se decía hermano de su papá los estaba observando discretamente por el espejo retrovisor- ¿Kurt está seguro de esto? –pregunto y Cooper solo asintió-...ok…mira Lizzy si Kurt dice que puedes, es que puedes hacerlo –dijo con una seguridad que solo demostraba que aquel niño confiaba plenamente en Kurt, lo cual no era difícil, tal vez difícil le resultaba imaginar a esa niña con dos listones en sus colitas altas de las cuales nacian unos hermosos y negros rizos, haciendo algo que él personalmente hubiera preferido dejarle al niño- dile a donde tenemos que ir –dijo el castaño antes de señalar con la mirada a Cooper quien al menos agradeció eso por parte del niño- tranquila Lizzy, todo va a estar bien, nadie te va a hacer daño ¿ok? –Murmuro bajito, pero aun así Cooper pudo escucharlo, así como escucho el ligero sonidito de la niña, quien parecía aceptar algo temeroso lo que le venía encima- ¿Por qué no vino Kurt?
- Kurt tuvo una llamada de emergencia –dijo Cooper mientras Lizzy buscaba en los papeles la dirección de la academia de aquella cosa llamada Tae juan Dio o algo así- su papá tiene mucho trabajo y no puede salir, fue una casualidad que yo fuera a visitarlos
- ¿tío? –le llamo Lizzy cuando Cooper se mantenía esperando el siga en un semáforo- yo salgo primero…y humm –le mostro el papel señalándole justo en la dirección- creo que yo debí haber ido allá atrás, para que no te quedes solito aquí cuando me baje –dijo mientras clavaba sus ojos azules en el rostro de Cooper, Lizzy no lo conocía, pero el solo hecho der ser hermano de su papá le bastaba para que no quisiera que estuviese solo- Alex…-le llamo y el aludido dejo salir solo un sonido de su boca para dar a entender que estaba oyéndole- ¿te pasas adelante cuando me baje por fa?
- hey, hey –dijo Cooper antes de volver los ojos al frente para volver a emprender el camino cuando el verde les permitió seguir- primero que nada, todos nos vamos a bajar, estoy seguro que a tu hermano le vendrá bien saber cómo es el sitio donde tú vas a estar aprendiendo a hacer eso, porque mira como dijo tu hermano, Kurt sabe lo que hace y bueno puede que encuentres muchas amigas hay, créeme conozco muchas mujeres que saben hacer ese tipo de cosas y créeme que son personas como todas, además ni Kurt ni tu papá te mandarían a un sitio donde pudieras salir lastimada, bueno a los dos ¿no creen? –Pregunto y vio como el niño asentía completamente convencido de sus palabras y la niña parecía asentir a su lado mientras se recargaba en el asiento-
Llevar a Lizzy a su primer clase no fue mucho problema, estacionaron el auto, fueron a dejar su formato de inscripción donde Cooper encontró no solo el permiso de Kurt si no también el de su hermano, compro su uniforme y se encargó de decirle a la niña que estaría de regreso antes de la hora que terminara para que no se preocupara, Alex estuvo de acuerdo con eso.
Volvieron al auto solo Alex y Cooper, para moverse ahora rumbo a las clases que tendría el niño y en el pequeño lapso de camino pudo darse cuenta de que ese niño parecía incluso más callado de lo que había esperado, no estaba seguro de si era algo normal pero tampoco supo que decir, ahí estaba, manejando en silencio mientras Alex miraba por la ventanilla sin comentar nada más, el niño era realmente serio y aunque no hubiera querido no pudo evitar preguntarse cómo es que un niño así podía ser llamado hijo de su hermano, aquello sería su pequeño secreto y por su propio bien no lo externaría.
Dejar a Alex fue mucho más sencillo que dejar a Lizzy por que no se le veía inseguro, no le parecía un niño inseguro, si no mucho más autónomo que la niña, dejo igual su formulario, se encargó de comprar su uniforme, que era mucho más sencillo que el de Lizzy, un traje de baño en color azul marino, una gorra para nadar en el mismo color, unos lentes y una bata de baño, no había maleta pero Cooper les dijo que ya conseguirían una, después fue adonde estaba Alex, listo para irse a cambiar para su primera lección y prometió quedarse un poco aun cuando Alex le dijo que no había problema, incluso le llamo la atención que el niño le incitara a ir con la niña en lugar de quedarse con él.
Kurt le había comentado algo de Alex, pero sinceramente en ese momento no recordaba que había sido exactamente, por el momento solo decidió tomar asiento en las gradas, observando de lejos al niño que recibía instrucciones de aquella instructora de voz fuerte pero animada, entonces en ese momento fue que entendió que tal vez de hecho Kurt si se había equivocado, no estaba seguro, pero casi podía apostar que en la clase de Lizzy la niña tendría un instructor como lo imaginaba por el nombre, en lugar de una instructora como le había dicho Kurt, pero le llamaría Kurt seguro debía estar a mitad de su trabajo y por la pinta que tenía al irse, estaba seguro era importante.
Las instrucciones terminaron después de unos diez minutos y fue entonces que inicio la parte práctica, Cooper tal vez estaba viviendo algo que a su hermano le gustaría ver, si seguro le gustaría estar ahí, incluso imaginaba que Kurt estaría emocionado, lo cual de cierta forma le hacía gracia, no de mala manera, claro que no, después de todo volver a tener a Kurt de cuñado era algo casi tan natural como ver caer el Sol, pensaba justo en eso cuando la tonada de un número desconocido sonó en su teléfono móvil.
- Cooper Anderson al habla –dijo con voz orgullosa después de tomar su teléfono, nunca se sabía cuándo habría alguna nueva oportunidad de trabajo, no es como si se pudiera vivir del aire y él aunque no necesitaba dinero estaba particularmente libre durante un par de meses, así que no era mala idea escuchar de nuevos proyectos-
-…mmh…hola Cooper, habla Blaine –se escuchó del otro lado del teléfono logrando que Cooper sonriera con cierta complacencia- Kurt me envió un mensaje sobre…-se le escucho respirar hondo- solo quiero saber cómo están los niños…
- Bien, están bien ardillita –dijo Cooper con tono divertido y un silencio del otro lado de la línea le hizo darse cuenta de las dudas que su pequeño hermano podía tener- ok… mira la niña…bueno Lizzy, ella se quedó en su clase y todo se veía bastante bien, ahora mismo estoy viendo a Alex y déjame decirte que es un niño con mucho potencial, creo de que hecho que para no haber practicado nada de esto lo hace bastante bien, no es que sea un experto pero imagino que todo saldrá perfecto, así que no te preocupes …
-…ok, Cooper –se le escucho cierta molestia en el tono de Blaine- no me digas así, en serio –le escucho respirar hondo y por alguna razón supuso iba por buen camino- agradezco esto…en verdad, de no ser así posiblemente los niños hubieran perdido su primer día y es algo que definitivamente no deseábamos –le escucho suspirar- escucha Coop… ellos…
- lo sé, lo sé –murmuro Cooper mientras al frente observaba como Alex comenzaba a nadar- mira Blaine, sé que no iniciamos bien, pero quiero hacer las cosas como se debe, si los niños son importantes para ti, entonces deben serlo para mí, si tú dices que son tus hijos entonces ¿Quién soy yo para decirte que no? Además…-torció sus labios – parece que has encontrado una linda mamá para ellos ¿no es así pequeño diablillo?
-¿Qué?...espera…. ¿qué? –escucho como Blaine parecía haber disminuido el tono de su voz- Cooper por lo que más quiera no se te ocurra mencionar nada de eso a los niños, Kurt y yo no…-le escucho tomar aire una vez más- no voy a discutir esto contigo ahora, quería…bueno quería pedirte otro favor- le escucho decir y ante eso solo soltó un ligero "aja" para que continuara- …Kurt y yo estaremos antes de lo planeado en el departamento y necesitamos un poco de tiempo, así que si pudieras…tardarte un poco…
- jajajajaja –la risa de Cooper era algo que no se podía callar, pero era imposible, al menos para Cooper no encontrar en las palabras de su hermano la gracia- dices que no vas a discutir pero me estas pidiendo que entretenga a tus niños para poder estar a solas con Kurt en el departamento ¿en serio hermano? –Pregunto divertido- ok, ok, pero que no se diga que soy mal hermano, llevare a tus niños a algún centro comercial y les daremos… ¿dos horas les bastan para jugar a la casita? –pregunto con tono lascivo y divertido- no sé si pueda alejarlos tanto tiempo de casa, a no ser que me dejen comprarles comida, porque sinceramente lo que llevan en sus loncheras no bastara para quitarles el apetito y parece que Kurt ya les impuso su estilo de comida…
- No, no, espera…-le interrumpió Blaine con aire apresurado- maldición Cooper –le escucho gruñir y bajar nuevamente la voz- Kurt y yo no vamos a…a hacer…eso –murmuro antes de volver a respirar hondo mientras Cooper sonreía- Coop Kurt y yo somos amigos…solo eso
- si claro, por eso casi le arranca la cabeza al doctor aquel en el hospital –dijo Cooper con ironía- vamos hermano, no tienes por qué avergonzarte, necesitas tiempo de calidad con Kurt, está bien, yo me encargo de los niños y tu encárgate de Kurt, hoy lo vi demasiado tenso de hecho, así que le estarías haciendo un favor a todos
- Cooper …por todos los…-se escuchó como Blaine resoplaba exasperado en el teléfono logrando que Cooper se mantuviera callado, su hermano era demasiado discreto aun con esas cosas, lo respetaba pero vamos que ya no era un chiquillo , era lógico y natural que quisiera tener sexo, sobre todo si se trataba del amor de su vida ¿entonces cuál era el problema?-…Coop…mira, el cumpleaños de los mellizos es hoy, se lo vamos a festejar el sábado, creo que Kurt ya te envió la invitación a tu correo, pero el punto es que queremos prepararles unas cosas, Kurt pensaba cocinar para ellos, pero con el tiempo que tenemos solo podremos hacerles un pastel, por eso necesitamos que nos ayudes con los niños, queremos que sea una sorpresa
- espera… ¿no han felicitado a los niños? –pregunto Cooper con aire asombrado- un momento… ¿un mail?...-frunció el ceño y recordó que desde hace dos días no había revisado su correo, por alguna razón siempre había cosas que hacer, pero mencionar eso le haría ver como un mal tío y mal hermano, en lo cual ya tenía más puntos de los que realmente quisiera tener- ah sí…si, lo recibí
- felicitamos a los niños en la mañana, Kurt y yo los despertamos cantándoles por su cumpleaños, pero les dijimos que su fiesta sería hasta este sábado, así que lo que queremos es hacerles algo pequeño, un pastel, cena y un par de películas, creo que les permitiremos dormir un poco más tarde de lo habitual- explico Blaine- Cooper en verdad te agradecería que pudieras…
- ok, ok, mira haremos esto –dijo Cooper antes de revisar la hora en su rolex – en unos minutos iré con Lizzy, me voy a encargar, le prometí estar ahí antes de que terminara su clase y no pienso romper mi promesa con una niña de …han bueno, de la familia –dijo con aire serio- después regresare por Alex y después Blaine, me encargare de llevarlos a ver alguna buena película en el centro comercial, seguro encuentro algo para los dos y lo mejor de todo es que tengo el mejor motivo de todos ¿no? –Pregunto de buena gana-
- te lo agradecería –murmuro Blaine con un tono que a Cooper le dijo que todo iba mejorando entre ellos, al menos parecía estar haciendo algo bueno, lo cual ya pulía un poco su primer impresión- entonces, te vemos a ti y a los niños más tarde –dijo con un tono más suave y confiado, logrando que Cooper solo sonriera de buena gana-
- Nos vemos hermanito –dijo Cooper y sin más despedida que esa termino la llamada para levantarse de su lugar y hacerle señas al niño que estaba fuera de la piscina recibiendo más instrucciones sobre qué hacer con un par de cosas que Cooper suponía eran para meter al agua, así que solo le indico que iría por su hermana, curiosamente el niño entendió mucho más rápido de lo que esperaba, no es que le creyera tonto, solo que Blaine la había dicho anteriormente que no entendía sus señas, esto solo comprobaba que era un total incomprendido por su pequeño hermano-
Ciertamente no esperaba tener que pasar tanto tiempo solo con los niños pero hasta el momento no podía decir que la había pasado mal, de hecho parecían niños bastante listos, bastante curiosos si recordaba la forma tan intensa con que le miraban, estaba seguro de que algo los detenía de hacer todas las preguntas que parecía acumular la pequeña niña que había tardado solo un par de segundo antes de llenar el auto de anécdotas de su día, claro sería agradable verla y de hecho esperaba hablar con los encargados sobre la niña, vamos era el tío era normal que solo quisiera asegurarse de que todo iba bien.
Al llegar, después de entrar al edificio se movió justo a donde estaban los niños y pudo ver como la pequeña, vestida con un curioso uniforme que llevaba el escucho de la academia en la espalda más un par de símbolos que no supo si eran coreanos o chinos, suponía que eran coreanos, pero no se aventuraría a preguntar y quedar en ridículo.
Lizzy parecía tener problemas con algunos ejercicios pero por los gestos que hacia no parecía querer detenerse a replicar, para la sorpresa de Cooper la niña parecía ser bastante terca cuando se trataba de hacer algunas cosas y eso era bastante bueno, aunque aún seguía pensando que Kurt se había equivocado, sobre todo cuando vio como la famosa instructora que Kurt había mencionado resulto ser un hombre que le hizo pensar en Bruce Lee, claro si Bruce Lee fuese más alto y más…grande.
Levanto su mano para saludar a la niña que con cada movimiento balanceaba los rizos de sus colitas y quien por cierto al verlo no se detuvo para saludarle si no que frunció más el ceño y pareció ir más en serio con sus ejercicios, así que solo tomo asiento en una banca cercana y espero, observando como Lizzy seguía teniendo uno que otro problema pero que no se detenía lo cual de alguna manera le hizo pensar nuevamente en su hermano y en Kurt, apurándose a tomar un par de fotos de Lizzy mientras hacia sus ejercicios, había tomado un par de fotos de Alex mientras nadaba y podía decirse que de alguna forma tal vez se sentía bastante bien viendo a esos niños gastándosela bastante bien en sus ejercicios.
Unos minutos más tarde el entrenamiento acabo y fue entonces cuando Lizzy con su lonchera al hombro corrió hacia Cooper para con una gran sonrisa preguntarle que le había parecido verla, imposible alabar sus movimientos, pero al menos Cooper pudo decirle que se le notaba bastante energética, lo cual pareció hacer bastante feliz a la niña de rizos, algo desordenados ya.
Después de despedirse se fueron en busca de Alex quien estaba terminando sus ejercicios cuando entraron al lugar, Cooper tuvo tiempo de ayudar a Lizzy con su cabello, por petición de ella por su puesto, mientras Alex se cambiaba en los vestidores , Cooper se vio un poco complicado con esa tarea pues aun cuando tenía mucha experiencia con su propio cabello, pero con aquellos rizos se le complicaba un poco, sobre todo por el largo y por el hecho de que Lizzy parecía bastante aferrada a la idea de que sus rizos se le formaran lo mejor posible aun sin tener con que peinarlos, en ese momento Cooper deseo tener a Kurt cerca, estaba seguro sabría que hacer al respecto con lo que había cerca, casi podía imaginarlo peinando a la niña con algún cronómetro o algo por el estilo.
Al regreso de Alex , Lizzy estaba lo más decente que Cooper podía hacer y fue entonces que les comunico a los niños que irían al centro comercial, les compraría unas hamburguesas, verían una película y después un helado, todo un paquete de cumpleaños según Cooper, después de todo ¿Qué niño no disfrutaba de todo eso?
Cooper de hecho paso una buena tarde con los niños, aun cuando hacía más de cinco años que no comía una hamburguesa y que mantenía bien cuidada su alimentación no pudo evitar encontrar completamente entretenido ver como los niños disfrutaban de algo tan trivial como su paquete infantil, Lizzy había obtenido un gatito de peluche que maullaba y Alex un pingüino de tracción que de hecho se movía bastante curioso, después de eso charlo un poco con ellos o más bien ellos hablaron con él, Lizzy narro todo lo que hizo con lujo de detalle mientras Alex solo había explicado lo que le habían pedido que hiciera.
Después solo se movieron al cine y terminaron viendo una película que Lizzy escogió por el simple hecho de que ella había propuesto un piedra, papel o tijeras y los había derrotado de la forma más vil y vergonzosa, según Cooper claro, así que después de comprar un bote jumbo de palomitas, un refresco para ambos y aparte un par de dulces de mora para él entraron a ver la película de "Niñas Amazonas" la cual trataba de unas niñas de ciudad que había terminado por azares del destino varadas en la jungla del Amazonas, claro, era una película animada pero al menos Cooper y Alex podía encontrarse entretenidos con la comedia y el buen mensaje ecológico que la nueva película creada por Pixar había lanzado.
Al término de la película y después de que Cooper le comprara a Lizzy una camisa de las protagonistas y a Alex un termo de la película se movieron a una heladería y solo por Kurt optaron por helados de yogurt con cereales y frutas, Lizzy había acompañado su helado con trozos de duraznos y nueces, Alex había decidido que el suyo llevaría trozos de piña en almíbar y granola, mientras, Cooper se había decidido por durazno con granola, un clásico según él, cuando estaban terminado su helado Cooper reviso la hora en su reloj y sonrió al ver que había dado más tiempo del que había prometido, así que más valía a esos dos tener un excelente pastel y de paso esperaba que Blaine le hubiera quitado la tensión a Kurt para que desistiera de sus amenazas violentas hacia su persona.
Así que después de terminar el helado se movieron hasta el estacionamiento del centro comercial rumbo al departamento donde ya Kurt y su hermano debían estar esperándolos, claro les mando un mensaje para que calcularan el tiempo, no quería llegar y sorprenderlos con los pantalones en los tobillos, sinceramente no era una escena apta para niños ni tampoco una que tuviera ganas de ver, aun cuando Blaine dijera que él Kurt no eran nada, estaba seguro que algo se cocinaba entre ellos y definitivamente no pensaba llevarse una sorpresa, no tenía la mente tan abierta como para encontrarse con esas escenas.
Manejo de regreso con la radio encendida, siendo testigo y participe de un pequeño karaoke que había iniciado Lizzy , arrastrando a Alex y finalmente contagiándolo a él, que nadie supiera que estaba cantando a todo pulmón éxitos de viejas series de nickelodeon o seguro terminaría en you tube de alguna forma extraña, bizarra e inexplicable.
Entonces unos minutos más tarde llegaron, tocaron la puerta y Cooper espero a que la puerta se abriera frente a ellos, pensar que tal vez Kurt y su hermano habrían podido usar su tiempo entre ellos quedo botado a la basura cuando encontró el lugar decorado con globos , serpentinas de papel, un enorme letrero que citaba "Feliz 10 años Lizzy y Alex" , Cooper finalmente fue invitado a pasar, y aun cuando quiso dejar a la familia, porque en su cabeza eso dos y los niños eran una familia, sola, Lizzy se aferró a la idea de que debía quedarse, llegando al punto de recordarle que aun cuando parecía ya haber visto a su papá y a su tío Kurt había esperado tanto tiempo para verlos a ellos y ella exigía eso como auténtico regalo de cumpleaños.
La cena fue ligera, Kurt no había podido hacer algo de comida pero había pedido un par de pizzas, solo por ser cumpleaños de los niños, no es que le gustara consumir esa clase de comida pero los niños necesitaban un poco de eso de vez en cuando, claro Kurt no sabía nada de las hamburguesas de la tarde o de los dulces de mora que al final les invito Cooper, en la cena todo paso bien, los niños hablaron de sus días y fue cuando hablaron de sus clases particulares que se supo lo que Cooper ya había sospechado, inicialmente Lizzy era la que estaba pensada para natación y Alex para Tae Kwon Do, pero al escribir los nombres en los formularios se había equivocado y bueno…los niños parecían demasiado cómodos como para atreverse a cambiarlos, Blaine se mostró preocupado pero solo basto que Cooper les mostrara a ambos las fotografías para finalmente decidir no moverlos , además los uniformes estaban pagados y los niños comprometidos con sus siguientes clases.
La cena termino cuando la hora del pastel llego, Cooper, Kurt y Blaine cantaron a los niños mientras las luces eran apagadas y las velas prendidas, un pastel para los dos, un hermoso pastel casero con betún blanco y trozos frutas en almíbar, los niños apagaron sus velas soplando al mismo tiempo y al encender las luces Cooper decidió que era momento de irse, prometiendo que estaría nuevamente en Nueva York para el sábado, cuando fuese la fiesta de los niños.
Blaine , Kurt, Alex y Lizzy se quedaron en la sala en sus respectivas pijamas hasta que los niños cayeron rendidos, fue entonces que Kurt tomo en brazos a Lizzy y Blaine a Alex para llevarlos a sus camas, los niños pese a todo pronóstico se habían dormido más temprano de lo planeado y aun cuando Kurt y Blaine hubiese disfrutado mucho de un momento más a solas no pudieron alargarlo, Blaine había salido antes del trabajo pero tenía aún mucho papeleo que hacer al día siguiente, sobre todo tomando en cuenta que todo el sábado y el domingo el taller se mantendría cerrado, Kurt tenía otra cita para terminar de poner los puntos sobre las i en su nuevo trabajo, claro había obtenido el papel y aun cuando Blaine había insistido en celebrarlo también, Kurt le había dicho que aún había cosas que quería arreglar como para celebrar prematuramente, a decir verdad ambos estaban cansados, el día había sido muy productivo y algo les decía que no se compararía con todo el trabajo que tendrían para el sábado, así que después de un par de besos suaves y unas cuantas caricias ligeras mientras se murmuraban cosas dulces se movieron a sus respectivas habitaciones.
Blaine se acurruco en el sofá mientras una sonrisa se formaba en sus labios, ver a Cooper conviviendo con los niños había sido algo que sinceramente no esperaba, de hecho se sentía bastante sorprendido con la idea de Cooper ofreciéndose a estar con ellos durante toda la tarde, Kurt tenía razón cuando le había dicho que ante todo Cooper era un idiota impulsivo, pero nunca alguien que olvidara a los suyos y definitivamente Kurt creía que tarde o temprano Cooper entendería que los suyos, también incluía a los mellizos, la idea de una familia donde de hecho su familia real estuviese involucrada le burbujeo en el pecho de tal forma que le hizo sentirse estúpido e iluso, pero feliz, era increíble como sus expectativas respecto a su familia podían solo cambiar al ver como Cooper aceptaba finalmente a sus niños.
Cerro los ojos y se forzó a sí mismo a dormir, mañana tenían otro largo día y esperaba que Kurt se encargara de verificar todo lo que Cooper había dicho, no es que no confiara en el criterio de su hermano, era solo que cuando se trataba de sus hijos no podía pensar en alguien más apto para su bienestar que Kurt, así de sencillo, Blaine esperaba tan solo que las cosas siguieran su curso, deseando con toda su fuerza que en verdad todo lo malo se hubiera detenido, al menos para los niños, ellos realmente merecían seguir sonriendo , viviendo la infancia que desde que habían nacido se había cuarteado sin que Blaine pudiera hacer nada para evitarlo, la vida, sin duda alguna cambiaba, siempre cambiaba.
