La Posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

!Hola mis hermanos! Aquí con la continuación... alegre de que he podido sacarle algo a mi INNER y a mi musa. Este capítulo es corto, pero explica algunas cosas y es mejor dejarlo así. Sé que es pequeno, pero vale la pena ya que es un adelanto para lo que sigue... XD y realmente les va a gustar tanto como a mi. Pude escaparme nuevamente de mi amada y cómoda almohada para subir la conti XD XD XD! es por ello que ando realmente de buenas... pero en fin, les mando a todos un saludo y realmente les ruego, imploro, pido que me regalen un review, ya que uno más significa una letra más de inspiración...

Me da gusto que les haya gustado el anterior y he de confesar que el explicar sentimientos es terrible, una gran meta que espero que haya logrado solventar... QUé dicen ustedes? Como adelanto, a partir de este capítulo, las travesuras de esos zorros crecerá al extremo... SAsuke y Sakura tendrán un laaaaarrgo camino por recorrer, Ino mucha ropa que comprar y SHikamaru evitar mostrar flojera ante un rubio que se enamorará más de una Hinata protectora y adorable... La razón? Sigan el siguiente capítulo...

AH! Y por cierto, a todos y todas les digo que si ven alguna de las historias escritas por mí, me avisen... ya que tenemos que luchar contra los piratas y sus robos... DIGAN NO A LA PIRATERIA!


Capitulo 29: Esperanza

-No es nada personal pero…- Jirato estaba tranquilizándose después de reír a todo gusto –son unos tontos calientes- generando más rubor en los presentes.

-No seas malo Jirato- Hinata le acarició y rió un poco por el comentario. Suspiró y vio la mano tan sucia que le había quedado por tocar al zorro. –Yo no tengo nada que perdonarles, al contrario- les enfrentó con sus perlas tan alegres –Aunque no puedo negar que tienen que disculparse con él… y sobre todo convencerlo de que puede tomar Sake cuando lo desee- se levantó Hinata y fue seguida por Jirato, el cual aún no dejaba de reír.

-¿No va a tomar más Sake?- Sasuke aún se sentía culpable y apenado ante lo que habían hecho en la recámara de Naruto. Ni siquiera se había ganado su confianza y ahora…

-No- suspiró Hinata –y tampoco comerá ostiones… ¡Ni fresas!- se enojó consigo misma al contarle algunos de los afrodisiacos para el amor… ¡El muy condenado juró no volver a comerlos! Y conociéndolo, no lo haría… ¿Y ahora qué haría con sus planes de seducción? Lo bueno fue que no le contó nada acerca del buen uso de la crema batida…

-o.O- Sasuke y Sakura no podían creer lo que estaban escuchando.

-Y tú zorrito apestoso…- se agachó a la altura de Jirato –Busca a Kanno que tendrán su baño.

-¡NNNNNNNNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- Quedó petrificado ante la noticia.

-Y esa es una orden de nuestro amo-

-¿Nuestro amo?- ambos salían de la sala -¿Por qué dice que Naruto-sama es su amo?- Jirato estaba confundido por lo dicho… ¿No se supone que ella era su ama y era pareja de su amo?

-Así es…- le sonrió –Ya que él es mío y yo soy de él…-

Y con eso se alejaron de los dos Uchiha completamente desolados y desarmados.

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-¡Ino!- Shikamaru estaba sosteniendo a su amiga, la cual estaba histérica, con unas ganas terribles de golpear a la presente.

-¿Acaso dije algo que no te gustó... insípida?- Suri comentó alegre al ver como esa rubia desabrida tocó a su adorado Kage….

-¡Sólo porque estoy en una misión no te…!- si no hubiera sido por Shikamaru, ella le hubiera contestado como deseaba…

-Disculpe, pero… ¿no cree que es demasiado problemático pelear a una puerta de distancia de su líder?- el Nara comentó después de soltar a su amiga.

-No quiero que esta bruja se le acerque a mi jefecito tan adorado- la kunoichi sonrió al ver ese odio en los ojos azules de la chica.

-Pues entonces no vuelvas a acercarte a él- otra voz salió de pronto -¡Eres una idiota Suri!- otro shinobi apareció de pronto al lado de los AMBU de Konoha –Se nota que todo tu cerebro se fue a tus grandes tetas-

-¡RENJI!- (Dahia: es un pequeño y único crossover… XD) la nombrada pateó a su compañero de equipo en su muslo, buscando su entrepierna. No le dolió ya que pudo librarse antes de cualquier mal incidente.

-¿Qué te pasa Suri? ¡Están ayudando al jefe y tú sales con tus estúpidos celos!- Renji explotó. ¿Por qué su compañera era realmente tonta con el tema de "Mi Kage"?

-Claro… y sobre todo con semejante zorra que se le restriega por todo el cuerpo- contrarrestó la kunoichi de la Nube.

-¡Cállate!- Ino explotó -¡Yo no soy una zorra! Aquí la única deforme, loca y… celulítica eres tú- la recorrió con la mirada para reírse suavemente –agregando el mal gusto por la moda y lo anticuada que te ves… ¿Cuántos años tienes? ¿40, 50? Pues créeme, se te notan…- sonriendo -¡Y ahora entiendo el porqué te enojas ante tanta belleza joven ante tus ojos!-

Ahora fue Renji el que tuvo que agarrar a su compañera, la cual estaba más que eufórica ante el comentario. En cambio, Ino se dio la vuelta como toda una reina y fue perseguida por un sorprendido Shikamaru… Las mujeres no son más que problemas…

¿Cómo era posible que la moda y el físico generaran tanto odio entre ellas? Esta y por única vez, le dio la razón a su amiga…

Pero ahora tenía algo más importante que resolver. ¿Cómo ayudaría a Naruto con Hinata? Tenía que hablar con él para poder acercarse a ella… ¡Pero era tan problemático! Y más porque no pudo descansar como siempre y así pensar mejor sus planes.

Como terminaron su ronda y lograron hablar con el Kage, fueron al albergue y así comenzar con la misión en ese lugar. Caminaron por las solitarias calles hasta que se toparon con una tienda de artesanías. Se miraron sorprendidos al encontrar el único local abierto a esas horas. Era una ley que todos los comercios cerraran a las 7:00 pm diariamente, pero eran las 8 y aún se veía luces dentro de ese puesto.

-Buenas noches- Ino se acercó y encontró a un par de viejecitos detrás del aparador, los cuales le sonrieron y le contestaron de la misma manera.

-Buenas noches- Ahora fue Shikamaru el que entró.

-Buenas jovencito…- la mujer le contestó con una grata sonrisa –Veo que son de Konoha…-

-Así es…- comentó Ino al comenzar a recorrer los pequeños estantes. Encontró un sinfín de figurillas… las cuales eludían a todo tipo de animales, personas y famosos. Era realmente hermoso ver tanto detalle en una simple figurita tan bien detallada. ¡Era genial! Sin dudarlo, compraría algo para su mamá.

Estaba a punto de agarrar un bello tulipán de cristal cuando perdió su mirada en otra estatuilla. La tomó delicadamente… era una ranita verde con su boca abierta. ¿En dónde la había visto? Estaba completamente segura que le era demasiado conocida.

-¿Te gusta?- ahora el viejo le comentó.

-Sí, es muy bonita…- la dejó en su lugar nuevamente –Sobre todo porque siento que la he visto en algún lugar-

-¿La has visto en algún lugar?- la viejita vio a su esposo y sonrió cómplice –Es una buena noticia saber eso jovencita… ya que nosotros la hemos hecho con inspiración a este monedero…- y con la alegría del mundo sacó una cajita dentro de un cajón del mostrador y con mucha ternura sacó un monedero verde con forma de rana. -¿Acaso conocen al ninja que poseía esto?-

-¡GAMA-CHAN!- Shikamaru miró asombrado ese monedero… ¡Era el de Naruto!

¿Cómo era posible que esos dos ancianos tuvieran ese monedero?

-¿Cuándo lo obtuvieron?- continuó el shinobi –Si nos lo pueden decir-

-Claro…- volvió a guardarla en esa cajita con tanto cuidado –hace casi 3 años… nosotros estábamos buscando un lugar en dónde vivir… habíamos sido despojados de todos nuestros bienes gracias a un ser malo en el país del arroz. Y por lo mismo nos dirigimos hacia la Nube ya que nuestra hija vivía aquí. No obstante fuimos atacados a tres días de aquí por unos vándalos y nos quitaron todo lo que teníamos…-

-No sabíamos que hacer y ni siquiera podíamos regresar o avanzar…- con una gran sonrisa continuó –y fue cuando ese jovencito apareció. Por desgracia jamás conocimos su nombre, pero él nos ayudó dándonos todo su dinero en esta pequeña rana.-

-Y se fue en el instante en el que llegó-

-¿En ese entonces, ese chico era serio?- Shikamaru se acercó a Ino y tomó la figurilla de la rana.

-Si- ambos adultos le contestaron.

-Ya veo- sonriendo –Me llevaré esto- dejó en la barra la ranita –Y ese problemático se llama Naruto Uzum…-

-¡Naruto!- la mujer miró a su viejo -¡El chico se llama Naruto!-

-¿Y ustedes le conocen? ¿Le han visto?- y las preguntas llovieron.

-Eh… pues… él…- Ino estaba sorprendida. ¿Qué tanto había hecho el rubio todo ese tiempo?

-Le conocemos… pero no le hemos visto últimamente- Shikamaru sacó su cartera y con ello sacó tres billetes.

-Nara Shikamaru…- Ino le tomó la mano y mirándolo con recelo –Naruto est…- pero no pudo continuar ya que recibió un fuerte pellizco en su brazo, callándola con un gran grito de dolor.

-¿Qué sucede con Naruto?- el viejo estaba intrigado ante las palabras de la rubia… pero no pudo preguntar nada más al ver como la kunoichi miró con odio a su compañero y este simplemente suspiró resignado.

-Él está bien… creo- sonriendo un poco –Me llevo este-

-Tómelo como pago por darnos el nombre de ese chico- y sacó nuevamente la cajita con el monedero –y si lo ve, regrésele esto-

-Pero…- Ino pudo tranquilizarse, pero el moretón que tenía en su blanca piel lo pagaría ese flojo… ¡Se vengaría!

-Por favor…- y con eso, le entregó la figurilla con el monedero de rana.

-Lo tendrá en sus manos lo más pronto posible- Shikamaru lo tomó. Se despidieron de los presentes y así se dirigieron al albergue.

Caminaron por 25 minutos y llegaron a su destino. Tardaron ese tiempo ya que el pobre Nara estaba cogiendo por el pisotón que recibió ante ese pellizco. Ino rió ante eso, pero después se sintió mal por la cara de dolor de su amigo. Con eso, simplemente entraron y caminando silenciosamente se adentraron a la pequeña zona que era exclusivo de ellos. Con lo que no contaron fue que vieron pasar completamente empapados a dos zorros blancos, los cuales caminaban pesadamente, con la cabeza agachada y las orejas abajo. La cola estaba a punto de tocar tan sucio piso, pero intentaban mantenerla lo más alta posible para no mancharse.

-¿Y ahora?- Ino miró a Shikamaru con duda para dirigirse hacia los peludos. -¿Y qué les pasó?-

-¡No pregunten!- ambos Kitsune les contestaron con resentimiento… ¿Acaso no recibieron el peor castigo que su amo podía darles? ¿Ni siquiera era posible salvarse de semejante vergüenza?

-De acuerdo- Shikamaru, con la flojera de intentar averiguar lo sucedido, se adelantó dejando atrás a Ino, la cual reía por ver como esos animales andaban de huraños por un baño… sí que eran únicos.

Al darse cuenta que se encontraba sola, siguió a su compañero para alcanzarle a los segundos. Así entraron a la sala, en donde se encontraba Sakura, Sasuke, Hinata y Naruto. ¿Qué fue lo extraño? Uchiha y Haruno estaban con un gran sonrojo, mientras Hyuga intentaba esconder su risa sin lograrlo y Naruto estaba cruzado de brazos con los ojos cerrados.

-En verdad lo lamentamos- Sakura se atrevió a romper el silencio incómodo, no obstante no recibió ni una respuesta de ese rubio.

-No volverá a pasar- ahora Sasuke comentó destruyó su orgullo para soltar esas palabras… ¡Le llevaba la fregada! Pero era más que necesario. Tenía que pedirle perdón a un Naruto que ni siquiera les veía.

-…- no tenía nada que decir. Se levantó sin más y mirando a Hinata, le dio a entender que requería estar solo. Con eso pasó de largo, evitando ver a esos dos que le provocaron una indigestión que hasta el Kyubi tenía por haberle contado… ¡No dormiría NUNCA en esa cama! Por eso había pasado todas sus cosas con Hinata.

Y con eso se encaminó al exterior. Deseaba estar solo ya que necesitaba urgentemente eliminar cualquier sentimiento extraño de su cuerpo. Pero como siempre, sus planes eran arruinados.

-Te lo mandan- Shikamaru le lanzó la cajita que tenía en sus manos –mañana salimos a las 6, así que descansa lo que puedas-

Después de esas palabras desapareció Naruto en llamas.

-¡Hahahahahahahahahaha!- ahora sí, Hinata soltó la risa que tenía atorada desde que comenzaron a hablar. Se sentía tan mal por los dos, pero era realmente chistoso que Sasuke y Sakura le hostigaran para pedirle perdón… ¿No pensaron que era más que suficiente decirle a ella para que le convenciera? Al parecer aún no confiaban en su poder de convencimiento.

-¡Hinata!- Sakura gritó completamente roja -¡No te rías!-

-Lo… lo siento…- intentaba controlar su risa –pero… pero… ¡Hahahahahahahahahaha!- no pudo.

Shikamaru e Ino, desconociendo de lo sucedido, se acercaron a Sasuke, el cual les contestó con un simple "¡HN!" para salir del recinto. Sakura en cambio, les contó sin detalles lo sucedido, haciendo reír más a la Hyuga, provocando un sonrojo en la Yamanaka y un "Qué problemáticos son" en el Nara.

-Shika, ¿cerraste tu habitación con llave?- Ino, despertando del mini shock en el que se encontraba, acompañó a Hinata y a Shikamaru…

...Si que no era su día…

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Suspiró rindiéndose. ¿Qué era esto? No tenía ni la menor idea.

Naruto se encontraba en la techumbre del edificio observando las estrellas. Pensó que podría calmarse y descansar, pero le pasó todo lo contrario. Nuevamente suspiró y tomó el monedero que le causaba tantas dudas… ¿cómo llegó eso a sus manos?

Tantas dudas en su interior… y que por desgracia jamás podría resolver. Esta vez, ni siquiera Hinata podría ayudarle.

-Aquí estabas- Hinata apareció a unos metros de él. -¿Te molesta que me acerque?-

-No- la miró colocando la cajita en una teja y se hizo a un lado, dándole lugar a ella. Con eso, pudo recibir a su mujer en su regazo.

-¿Estás molesto…?- tendría que cambiar su pregunta, ya que no era el momento de explicarle otro sentimiento, ya era mucho por hoy -¿Vas a perdonar a Sasuke y a Sakura?-

-No quiero volver a ver esa cama en mi vida- la miró con esos cielos tan confusos –y cerraremos la puerta con llave-

-De acuerdo- rió un poco y le abrazó más fuerte. Con eso disfrutó de esos momentos de paz con su novio. –Pero por lo menos diles algo… se encuentran muy apenados por lo sucedido-

-No me importa-

No de nuevo. Ese rechazo que había desaparecido días atrás y estaba de nuevo… ¿era por lo pasado? Se separó un poco de él y le encontró mirando esa cajita que recibió de Shikamaru. –Naruto-

-Hn…-

-¿Qué es eso?-

-No lo sé- suspiró y separándose completamente de Hinata, la tomó nuevamente y se la ofreció.

Miró con duda esa caja. Esos ojos azules realmente reflejaban confusión… ¿Qué se encontraba en su interior? La tomó y con cuidado la abrió… -¡GAMA-CHAN!- sonrió realmente feliz por la bella sorpresa, pero esta desapareció al ver la seriedad de Naruto. –Naruto… es Gama-chan, tu monedero-

-¿Mi monedero?- alzó una ceja, realmente confundido.

-Así es… ¡No puedo creerlo! ¡Perdiste a tu rana sagrada! Eso sí que es sorprendente… ¿qué te va a decir Iruka-sensei ante eso?-

-Hn…- volvió a ver esa rana sin entender nada de lo que ella decía.

-Naruto… esto- sacando a la rana de tela –es tu gran tesoro desde ni…-

No pudo decir más. Le miró con tanto dolor y sin poderlo evitar, lloró.

Naruto en cambio, agachó la mirada, cerró sus ojos y al abrirlos buscó otro punto que no fuera Hinata. Generando en ellos el silencio más incómodo y lleno de dolor que habían tenido juntos.

-¿De… desde cuándo no… no puedes…?- Hinata aún sostenía a Gama-chan, y con la fuerza de su corazón la guardó en donde estaba y se acercó nuevamente al rubio, el cual no había cambiado de posición.

-No lo sé- su voz se escuchaba seria.

-Naruto… ¡Dios!- y le abrazó. -¿Por qué… qué no me lo habías dicho?-

-…-

-¿Qué fue lo… lo que pasó?- Aún lloraba ante su horrible descubrimiento… ¡No podía ser!

-Perdí mi vida Hinata- le abrazó más fuerte.

-¿Estás diciéndome que tú…?- se aferró a él fuertemente.

-Apenas puedo recordar cosas…- suspiró rendido, tendría que contarle la verdad. Ya era inútil esconderlo –el pago era darle mi vida al Kyubi… yo le pagué y él se quedó con todo: sentimientos, poder y… mis recuerdos-

-No… no puede ser…-

-…- ¿Qué decirle? Realmente no sabía cómo actuar ante esta situación. Deseaba fervientemente que no se diera cuenta, pero ahora era más que necesario confesarle todo… ¿pero cómo? No quería hacerla sufrir y lo estaba haciendo.

-Mi Naruto… lo siento tanto…-

-No tienes nada que…- se separó de ella y buscándola con la mirada –Lo hice para salvarte-

-Pero tú… tú ahora…- las lágrimas no dejaban de salir. Se sentía tan mal por no salvarle de semejante castigo… ¿qué había hecho él de malo para pagar semejante pago? -¿Qué recuerdas?-

-No mucho- le quitó todas las gotitas de su mejilla con sus dedos primeramente, después con sus labios.

-¿Puedes contarme?- ella le tomó desprevenido y le abrazó de tal manera que ella quedó acostada encima de él.

-Tienes que descansar-

-No me importa… tú eres lo más preciado que tengo y necesito ayudarte… ¿me regalas un poco de tu tiempo para que me expliques todo?- le acarició sus mejillas –Por favor…- y le besó.

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-¡NARA!- Ino entró a la habitación de su compañero realmente molesta.

-Problemática- él se encontraba acostado, observando tan bella luna gracias a hacer algunos movimientos en su habitación.

-Explícame por qué les dijiste a esos viejitos que no sabías de Naruto-

-Tengo mis razones… descansa y nos vemos mañana- ni siquiera movió un dedo, realmente su flojera era más grande que su terror por ser golpeado por ella.

-¡ASH! ¡Tacaño! Nunca podré entenderte Shikamaru- ¿Acaso le cortaría las intenciones siempre? ¡Maldecía la flojera e inteligencia de ese hombre!

-Ni yo a ti… eres más problemática que Temari, y eso ya es mucho-

-¿Acaso crees que soy problemática? Entonces verás que tu mujer será más "problemática" cuando se entere de lo que te han hecho esos zorros…- y salió victoriosa.

-Mujeres problemáticas- ahora estaba en graves problemas. Si Temari se enteraba de todo… bah, eso no importaba, de todas maneras ella era una mujer con tantos problemas… ¿Por qué los hombres Nara tenían que enamorarse de ese tipo de mujeres?

Intentó contestarse, pero la flojera le ganó y se perdió en los brazos de Morfeo, esperando que Hinata rompiera ese hielo que cubría a Naruto, ya que era tiempo de recuperar a su amigo al precio que fuera…

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Con esa petición, se acomodaron de nuevo y así Hinata escuchó a Naruto. Guardó el horror albergado en su ser por oír que su amado rubio perdió realmente su vida en la segunda fusión. El Kyubi se encargó de robarle su humanidad por poder, quedándose no solamente sus sentimientos, sino con sus recuerdos, vivencias y demás expresiones que llegó a tener en su vida.

Que cuando despertó no reconocía ni siquiera quien era, aunque por órdenes de esa voz tan siniestra fingió no decir nada. A los días supo que él era Uzumaki Naruto, teniendo gran ayuda de Arashi y al Kyubi con respecto al tema, y con eso supo un poco acerca de Konoha y de la misión que tenía de defenderla a cualquier modo… pero no recordaba lo suficiente para identificar a sus compañeros de la academia… ni siquiera se acordaba si había ido a una. En su mente solamente se hallaban los nombres de Iruka y Shizune… percibía vagamente el físico de Tsunade y de Jiraiya pero no relacionaba su vida con ellos.

Fue hasta que se encontró al Sannin tiempo después cuando recordó a Sasuke, a Sakura y a otros aspectos de la aldea. Aunque lo que tenía en su cabeza no le ayudaba lo suficiente, por tener recuerdos desagradables e incompletos, presentes en sus sueños…

"¡Aléjate demonio!"

Todos los aldeanos que le miraban le decían esas palabras… marcándole de por vida…

"No te acerques a ese niño… te matará"

Ni siquiera tenía la fuerza suficiente para alimentarse o defenderse a sí mismo como para intentar matar a alguien… y, ¿cómo hacerlo si tenía que recuperarse de las heridas provocadas por aquellos que le odiaban sin saber la razón?

"Maldito demonio… ¡Mataste a mis padres!"

Mucho tiempo guardo su miedo a ser golpeado e insultado, saliendo así de la depresión que a sus 6 años tenía sin saber el porqué de esos tratos.

"¡Tráelo de regreso Naruto!"

En ese momento comprendió que Sakura era únicamente su amiga-hermana… y lucharía por verla feliz, pasara lo que pasara…

"Te prometo que te cuidaré el resto de tu vida, Sakura-chan… y también al Teme del mal… y no fallaré ya que ese es mi camino ninja".

Le había prometido a la pelirrosa el regresar al hermano que siempre deseó tener… necesitaba urgentemente recuperar los únicos lazos que había adquirido con el tiempo. Eso era lo más maravilloso y fuerte que tenía en toda su miserable vida… pero falló, demostrándose que no era más que un maldito monstruo fracasado.

"No puedo ni siquiera imaginarme el acercarme a un ser tan despreciable como tú…- esa mirada roja llena de odio del que alguna vez creyó hermano -no te me acerques, monstruo".

¿Acaso todos tenían razón? ¿No podían ver que él no era el monstruo que todos veían? Y… ¿por qué el único ser que era como su hermano le decía esas palabras?

"Te odio Naruto… ¡NO QUIERO VERTE EN LO QUE RESTA DE MI VIDA!"

Monstruo… demonio… ya no había duda, eso era lo único que era.

"…Prometo protegerlos sin importarme nada más… aunque me odien con todo su ser"

Ellos eran parte del único lugar que podía decirle hogar… era el único lugar donde encontró la amistad, la hermandad y el amor... por eso le protegería, pasara lo que pasara…

Hinata solo observaba a Naruto. Él calló de pronto y se perdió en sus pensamientos. ¿Qué era lo que recordaba? Por su expresión neutra no pudo descifrarlo, sin embargo el gran suspiro que dio significó que nada bueno.

-Naruto…- se acostó en su hombro y le tomó la mano izquierda y con ello comenzó a acariciar su mano.

-Sin embargo…- él continuó con su relato -jamás pude olvidarte… no completamente. Podía verte en sueños y recordaba cada noche lo bella y linda que eres, un poco rara pero hermosa- sin hacer mucho movimiento y romper con ese contacto con ella por escucharla reír, giró lentamente su cabeza, para encontrarse un sonrojo en ella. –Me aseguré antes de perderte ya que eres lo único que ha sido puro… lo único que ha sido mío-

-Y siempre lo seré…- suspiró al mismo tiempo que él, generándole una pequeña risa –ya que estaré contigo hasta que tú me lo permitas-

-¿No crees que soy un monstruo?- la pregunta fue realizada en voz baja…

-Nunca…- se separó de él y tomando dulcemente su rostro para acariciar sus mejillas –Nunca vuelvas a decir eso Naruto. Los únicos monstruos aquí son los que te dijeron eso…- sonrió y con ello logró calmar toda confusión en Naruto –y te amo con toda mi alma. Quiero que entiendas que yo te necesito… sin ti no puedo vivir… eres mi todo, amor mío…- liberando una pequeña lágrima que resbaló por su mejilla –nunca digas eso que me matas-

-Lo siento- le quitó la lágrima traviesa gentilmente.

-Nada de sentirlo…- se acercó y besándolo -¿Puedes recuperar todo lo que has perdido?-

-…No por mí mismo…- volvió a besarla. –Ya hice el pago y el Kyubi es el único que decide eso-

-Mi vida…- le besó nuevamente y con una sonrisa –Te doy mi palabra que te haré recordar, importándome nada el demonio ese, cada uno de los momentos buenos y malos que tuviste mientras yo estaba contigo… lo haré ya que ese es mi camino ninja-

-¿Esas son tus palabras?- eso sí lo recordaba, en sí se las dijo alguna vez a Soma y a Kazuki…

-No, son todas tuyas- se separó para tomar la cajita y sacar a Gama-chan, ofreciéndola a esas manos bronceadas –igual que esto-

-…Gama-chan…- lo miró y por primera vez sintió en su ser algo realmente confortante, completamente distinto… miró a Hinata y ella sonrió comprendiendo todo lo que él sentía.

…Ahora Naruto podía sentir que era la esperanza…

CONTINUARÁ...