Capítulo 29

Kurt caminaba hacia él, vestía un traje negro, elegante, estaba feliz, sonreía feliz, él estaba a un par de metros, de pie esperándolo, lo vio a los ojos, esa mirada cristalina y tan hermosa, algo llamo su atención detrás de Kurt, Puckerman estaba de pie con una sonrisa, y una arma apuntando hacia su amado, un sonido seco se escucho, y sus ojos se fijaron en Kurt, su semblante era serio, triste y su mirada estaba vacía, quiso acercarse a él pero sus pies estaban fijos en el suelo, Kurt se toco el estomago con una mueca de dolor y la desesperación lo inundo, no podía ayudarlo, no podía hacer nada.

Sintió que se ahogaba, respiro profundo varias veces, estaba empapado de sudor, encendió la lámpara y miro a un lado de la cama, Kurt dormía, descansaba tranquilo, él observó su respiración y se tranquilizo. Tenía esa pesadilla desde hacía varios días, la impotencia lo consumía, el dolor en su pecho se hizo presente nuevamente, había hablado con su doctor por esto y le dio unos ansiolíticos para descansar, pero no estaban ayudando.

Se levanto despacio para no despertar a Kurt, se dio un baño intentando despejarse y calmarse, volvió a la cama y observo a Kurt. Lo amaba, no permitiría que lo volvieran a lastimar, que intentaran quitárselo nuevamente, se reprochaba constantemente no haberlo protegido como debía, sacaría del medio a Puck como sea, si pudiera lo mataría con sus propias manos, pero sabía que Santana no se lo permitiría, y tenerla a ella de enemiga era peor que a cualquier otra persona.

No volvió a dormir, miraba a Kurt mientras dormía, pensando, cuando llego la hora de que Kurt tomara su medicamento, lo despertó con caricias en su rostro.

-Buen día.- susurro Blaine cerca del rostro de su novio antes de besar su mejilla.

-Hola...qué hora es?.- preguntó adormilado Kurt.

-Hora del analgésico.- dijo Blaine girando para buscar las pastillas y un vaso con agua. -te sigue doliendo?.-

-Un poco.- dijo Kurt tomando la pastilla que le entregaba Blaine y el vaso.

-Quieres que llame al doctor?.- pregunto Blaine.

-No...no es necesario.- dijo Kurt sonriendo, Blaine siempre era exagerado.

-Quieres quedarte en la cama?.- pregunto Blaine con una sonrisa.

-Sí, es muy temprano.- dijo Kurt medio dormido.

-Ok, yo debo levantarme y hacer algunas cosas.- dijo Blaine.

Kurt hizo una mueca, si fuera por él tendría a Blaine todo el día en su cama.

Blaine lo beso antes de levantarse, Burt había regresado a Ohio hacia un par de días y Kurt se aburría solo, Jeff lo acompañaba cuando podía, y él trabajaba desde la mansión.

Entro a la cocina, no había nadie levantado, se hizo el desayuno y apareció Sanders por la puerta.

-Hola jefe.-

-Buen día, hay alguna novedad?.-

-No, todo tranquilo.- dijo Sanders.

Blaine asintió con la cabeza, era mejor así, había duplicado la seguridad en la mansión pero aun así estaba intranquilo.

Su teléfono sonó y vio el número, era Santana.

-Buenos días.- dijo Blaine atendiendo la llamada.

-Necesitamos hablar, en una hora en la cafetería de siempre.- dijo Santana y cortó la llamada.

Blaine suspiro pesado y dejo el teléfono en la mesa, odiaba a Santana.

Se preparo mentalmente para el encuentro, Wes apareció por la cocina.

-Santana me llamo, en una hora nos encontraremos...tengo la sensación que no será agradable.- dijo Blaine.

-Nunca es agradable con ella, no tiene un esposo o algo así.- se pregunto Wes.

-Se lo debe haber comido.- dijo Blaine sonriendo.

Wes lo observo, era la primera vez que oía a Blaine hacer una broma.

-Qué?, tú la odias, le llamas la vampira.- dijo Blaine mirándolo.

Wes negó con la cabeza y sonrió.

...

Entro por la puerta a la hora indicada, Santana estaba en la mesa habitual, se acerco a ella intentando permanecer tranquilo.

-Buenos días.- saludo Blaine antes de sentarse.

-Que salió mal?, porque Puckerman está por las calles de New York caminando sin reparo?.- pregunto enojada Santana.

-Lo tengo controlado.- dijo Blaine.

-Controlado?, no fue a tu amante al que le disparó en tu fiesta?, así lo controlas?.- preguntó mirándolo fijo Santana.

Blaine bajo su cabeza molesto, lo último que necesitaba era que le recordarán ese momento.

-Le puse precio a la cabeza de Puckerman, sus enemigos lo buscan, y le pague a alguien que lo llevara hacia ti.- dijo Blaine intentando no perder la calma.

-A si?, como es que vendrá hacia mí?.- pregunto incrédula Santana.

-No le dejaran opciones, y conmigo no cuenta, tampoco con su socio, los políticos están enojados por la mala prensa que provoco la huida de Puckerman hacia Canadá, tiene captura internacional, dudo que su socio quiera tenerlo cerca en estos momentos, él...acudirá a ti, a la organización, probablemente quiera hacer un trato.- explicó Blaine.

Santana lo observo y respiro profundo.

-Solo pido una cosa.- dijo Blaine mirándola a los ojos. -quiero estar ahí cuando suceda.-

Santana no dijo nada, simplemente lo miro con semblante serio, ella no era para nada comprensiva, flexible, ni tenía un ápice de humanidad, pero era vengativa, y Blaine apelaba a ese sentimiento para saciar su propio sentimiento de venganza.

-Te doy una semana, o lo busco yo misma.- advirtió ella.

Blaine asintió con la cabeza. Santana se puso de pie y tomo su cartera, él también se puso de pie alistando su traje.

-Una semana.- dijo ella, se coloco sus gafas y salió hacia la puerta de salida.

Blaine respiro pesado, la odiaba, no tenía dudas.

...

Kurt se levanto y Blaine no estaba en ningún lado, probablemente estaba en el club, faltaban algunas semanas para navidad y su padre y Carol llegarían a la ciudad de visita, los extrañaba, Blaine hacia hasta lo imposible por pasar tiempo con él, de hecho siempre estaba en la mansión, desde lo que sucedió esa noche en el club, Blaine no lo dejaba solo, siempre había alguien que lo acompañaba, si no era Jeff, era Max o el mismo Wes, no había tenido tiempo de pensar, no tenia pesadillas ya que los medicamentos que tomaba, lo hacían dormirse ni bien tocaba la cama, pero Blaine estaba extraño, agotado, le preocupaba que no descansara, y que el doctor le diera medicamentos también a él, Blaine siempre estaba para él, pero sentía que él no podía ayudar a su novio.

Decidió leer un poco, aun no podía subir las escaleras, había intentado hacerlo pero no llego muy lejos ya que un dolor agudo lo hizo tener que quedarse sentado todo un día, no lo volvió a intentar, dejó el cabestrillo al los dos días, mientras no moviera el brazo con brusquedad la herida no le dolería. Sabía que la bala no toco su pulmón, pero tuvieron que operarlo para extraerla y eso le produjo otras complicaciones, no podía comer mucho, a veces sentía dolor en su estomago y costillas, aún le dolía la garganta por el tubo que le pusieron en el hospital, más que nada cuando comía algo solido. Y luego estaba el miedo, aunque no quería pensar y suponía que por eso Blaine no lo dejaba solo, seguía sintiendo miedo, a veces sentía que no podía respirar, y tenía que concentrarse en estar calmado, estaba seguro en la mansión, pero no tenía pensado volver a salir a la calle, no podía, no sabía si algún día podría pero por ahora no lo haría.

Camino hasta la biblioteca, no estaban todos sus libros en su habitación, por eso decidió leer alguno que tenia Blaine, volvió a la sala pero un sonido fuerte lo hizo sobresaltarse, miro hacia todos lados y el terror lo inundo como esa noche, estaba sentado en el sofá, tomado de uno de los apoyabrazos, no sabía de dónde provino el sonido pero no podía moverse, volvió a escuchar el sonido y se llevo las manos a sus oídos con miedo.

-Kurt?.- pregunto Jeff cuando lo vio desde el umbral de la cocina. -Que sucede?.-

Se acerco con prisa y se puso de cuclillas frente a él tomando sus manos.

-Kurt, que te sucede, te sientes mal?, te duele algo?.-

Kurt temblaba y su respiración estaba agitada, sus ojos llenos de lágrimas no lo dejaban ver bien, quito sus manos de sus oídos pero una opresión en el pecho no lo dejaba hablar.

El sonido volvió a hacerse presente y Jeff miro hacia un ventanal.

-Es la ventana Kurt, no te asustes, está todo bien...Max?.- llamo Jeff tomando las manos de Kurt.

-Que?.- pregunto Max con una pizza en su mano desde la puerta de la cocina.

-Cierra la ventana que se está golpeando por favor.- pidió Jeff mirándolo con preocupación.

Max se metió en la boca el resto de la pizza y camino hacia la puerta observando a Jeff y a Kurt.

-Está bien Kurt...es solo la ventana, intenta calmarte si?, respira profundo...- dijo Jeff serenando a su amigo.

Kurt respiro varias veces mirando hacia el suelo, estaba aterrado, todos los recuerdos llegaron a su mente de un golpe dejándolo inmóvil, no dejaba de temblar, sintió como volvía a tener control de su cuerpo y a Jeff frente a él mirándolo con preocupación mientras lo tomaba de las manos, intento tranquilizarse y respirar profundo.

Max le alcanzo un vaso con agua, él lo bebió un poco más calmado.

-Gracias...no sé que me sucedió?.- dijo Kurt limpiándose las lágrimas de las mejillas.

-Estas bien?.- pregunto Max.

-Si.- respondió Kurt más sereno.

-Quieres ir a la cocina y te preparo un té?.- pregunto Jeff.

El asintió y se levanto un poco tambaleante, y camino junto a Jeff hasta la cocina, se sentó y cerró sus ojos, nunca se había sentido así antes, no sabía que le había sucedido pero la sensación en su cuerpo no se iba. Observo a Jeff preparar un té para ambos, y a Max observarlo sentado del otro lado del la isla.

-Te sientes mejor?.- pregunto Max.

-Sí, lo siento, no sé que me sucedió.- dijo Kurt.

-Lo que sucedió fue muy reciente, es una crisis de pánico.- dijo Jeff mirándolo y acercándole una taza de té.

-Me sentí horrible.- comento Kurt más tranquilo.

-A mi tía le sucedió, sabes, uno de mis primos se metió en un problema, y ajustaron cuentas con él en su casa, mi tía y mis primos estaban allí y terminaron heridos, después de eso ella no podía oír ruidos fuertes, y comenzó a tener esas crisis, empezó a hacer terapia y está mucho mejor ahora, tal vez deberías hacer lo mismo, no es nada malo, pero es mejor ver a un especialista para que te ayude.- comentó Jeff preocupado.

Kurt estaba algo aturdido pero consideraba esa posibilidad, no quería sentir miedo y menos volver a sufrir una crisis así.

Estaba mucho más tranquilo cuando llego Blaine, él traía un semblante serio y preocupado.

-Hola.- saludo Blaine entrando a la cocina.

-Hola jefe.- dijo Jeff.

-Hola.- Kurt esbozo una pequeña sonrisa pero no era convincente para su novio.

-Que sucede?.- pregunto Blaine observando a Kurt y a Jeff, notando el semblante de ambos.

Jeff hizo una mueca y salió de la cocina, Blaine se preocupo aún más.

-Me sentí un poco mal, no sé bien que me sucedió, no sé si fue una crisis de nervios o un ataque de pánico, pero creí que me moría.- explico Kurt.

Blaine se acercó más a él muy preocupado.

-Quieres que llame a un médico?.-

-No, pero creo que debería ver a un psicólogo, no sé cómo manejar ésto, sé que no debo hablar con nadie pero...-

-Buscare al mejor psicólogo, no te preocupes por el resto, lo importante es que tú estés bien.- dijo Blaine mirándolo serio.

Kurt suspiro y sus ojos se llenaron de lágrimas, esperaba que todo terminara de una vez, no se sentiría tranquilo nuevamente hasta que no encontraran a Puck, todas sus pesadillas se hicieron realidad y sus miedos tomaron forma, se encontró con ellos de frente y gracias a que no era su momento, aún estaba vivo, pero esa suerte no la tendría dos veces y Kurt lo sabía.