Cap. 28 "Vacío"

Silver se apoyo sobre su espada, clavada sobre el suelo. Junto a él, As miraba con los ojos fijos en la distancia y Rentarou seguía manteniendo sus manos en alzadas, listas para asestar un nuevo golpe. Decenas y decenas de esqueletos se encontraban desparramados a su alrededor, habían luchado hasta agotarse contra hordas y hordas de innumerables rivales, que aparecían ante ellos con una furia inmensa. Sin embargo, ahora todo parecía haber terminado, habían acabado con el ultimo montón de huesos ambulantes y nada parecía indicar que nuevos refuerzos apareciesen.

--No sabía que este lugar tuviese tantos habitantes ocultos—Dijo jadeando As
--Parece una especie de cementerio—Agrego Rentarou
--Esos, son todos los que han llegado antes que nosotros aquí y han fallado. Y no me extrañaría que alguno de ellos fuese de los que trajeron todo esto hasta aquí—Les comento Silver mientras recuperaba el aliento
--Menuda trampa la que monto Barbarossa—Dijo As
--No me parece que sea una trampa—Señalo Silver—Si no que al parecer, hay algo que esta haciendo reaccionar de manera extraña a todo lo que nos rodea---
--A que te refieres capitán—Pregunto Rentarou
--Otra vez no estoy entendiendo—Le dijo algo molesto As
--¿Recuerdan cuando estuvimos en punto ciego?—Ambos asintieron con la cabeza—Hasta donde yo sabía no debimos encontrarnos nunca con ese calamar, pulpo o lo que sea gigante. Es más, esos seres extraños que nos emboscaron, yo sólo sabía que existían por algunos relatos que escuche en alguna parte, pero nunca pense que fuesen reales—
--¿Quieres decir que se esta produciendo una especie de transformación?—Dijo sorprendido Rentarou
--Yo lo denominaría más como un "Fin del mundo"—Respondió con tono sombrío Silver

El capitán se alejo unos pasos de donde estaban sus compañeros, envaino su espada y quitándose el sombrero se sentó sobre una roca. As se acerca a Rentarou y con voz muy baja, para que no le oyera Silver le dijo:

--¿No te parece que desde que volvió esta muy, muy raro?—
--¿A que te refieres?—
--A que antes nuestro capitán se preocupaba más por entender a las mujeres y mantenerse con vida que a saber sobre los cambios que se producían en el mundo. Es más, desde que nos reunimos hay algo en él que me desconcierta y mucho—
--¿El que?—
--No sé, no sabría explicártelo, es como si le faltase algo, es como si luego de desaparecer en esa tormenta algo de él hubiese desaparecido—

Rentarou miró a Silver, que era lo que podría haber perdido. Sí bien era cierto, que cuando se dirigió sólo en el Caledonia contra aquel tifón, había ordenado que todos abandonasen el barco, excepto esa orden, nada parecía raro en Silver. Lo que sí llamaba la atención y mucho, era la cantidad de conocimiento sobre antiguas culturas, leyendas y otras cosas que jamás Silver había dado a conocer. Rentarou se quedo pensativo un momento; quizás y su compañero tenia algo de razón, ya que si se le miraba detenidamente, el cambio al que se refería As se volvía lentamente evidente.

--Muchachos, creo que es hora de que nos pongamos en marcha—Dijo Silver al tiempo que se ponía de pie.
--Sí capitán—Respondieron ambos al unísono

Silver caminaba en la dirección opuesta al lugar por donde habían entrado y que producto del temblor anterior permanecía bloqueado. As y Rentarou le seguían, sin entender aún como podrían salir de allí. Ninguno de los dos se atrevía a preguntar hasta que la voz del capitán los detuvo:

--Antes de que salgamos de aquí quiero hacerles una pregunta—

As y Rentarou se miraron extrañados, que podría ser lo que Silver les preguntaría. Ninguno dijo nada y el capitán tomo dicho silencio como una aceptación. Respiro hondo y les dijo:
--¿Creen que me he vuelto loco?—

Un silencio inquietante se hizo presente, ¿Silver había leído acaso sus pensamientos?, ¿O sería posible que los hubiese oído?.

--Para nada capitán—Dijo As—¿Por qué nos pregunta eso?—
--No lo sé. Simplemente se me ocurrió luego de pensar en todo lo que nos ha pasado últimamente, sin contar en que aún no recuerdo exactamente como fue que volví de aquella distante y negra noche—
--¿Cómo, dices que no sabes como escapaste del tifón?—Le dijo sobresaltado Rentarou
--Exacto, aún no logro recordar como fue que salí de allí. Sólo recuerdo el momento en que me trago aquella inmensa fuerza, un vacío y luego me encontré navegando de nuevo junto a Mijok en busca de mi diezmada tripulación—

Lo que Silver decía les dejo paralizados. Tal vez era cierto aquello que decían los viejos, que algunos hombres morían navegando y volvían a la vida sin haberse dado cuenta de que estaban muertos. Si eso era cierto, entonces Silver era un fantasma o algo peor. Adivinando los pensamientos de As y Rentarou, Silver saco una daga de su cinto y apoyándola contra uno de sus dedos, se hizo un pequeño corte, desde el cual broto un fino hilillo de sangre. Miró luego a sus acompañantes y les dijo:

--Aquellos a los que les temen no pueden sangrar, o ¿Sí?—
--Pero es que... —quiso decir Rentarou
--Para mí también es bastante extraño, sin embargo, algo me dice que al concretar esta búsqueda y llegar hasta el verdadero tesoro o como quieran llamarle, podré entender que es lo que realmente me esta pasando. Por eso quiero saber si aún están dispuestos a acompañarme--
--Hasta el fin del mundo—Le dijo As
--Hasta la muerte si es necesario y esta vez no me harás bajar del barco si pretendes ir contra las fuerzas de la naturaleza—Agrego Rentarou

Silver miro hacia el suelo, esos eran verdaderos amigos, quiso decirles algo, mas parecía como si todo su ser le hubiese abandonado, de alguna u otra forma el también sabía que no era igual que antes. Levanto la cabeza, les miro y dijo:

--Muchas gracias muchachos—

--Entonces, ¿Hacia dónde?—Pregunto As
--Pues, no es obvio; hacia la salida—Le respondió Silver indicándole la empinada pared de roca a la que habían llegado
--Esa es—Dijo sorprendido Rentarou
--Pues es la única que logro ver por aquí—Volvió a decir Silver—Además, ¿Qué hay con eso de seguirme hasta la muerte?—