Después de ese capítulo de OUAT, mi cerebro recién volvió a funcionar. Solo diré MOMMY'S BACK
- ¿Cómo se supone que trabaje si estoy llena de incompetentes? –
- Pero señorita –
- Nada, vas a callarte inmediatamente y le dirás al encargado de esta campaña que si no mejora esta porquería se va a la calle –
- Entendido – dijo levemente el empleado antes de salir asustado, hace tiempo que la rubia no actuaba así
- ¿Qué esperas? ¿Una invitación para salir? Largo – ordenó
- Si, lo siento – salió presuroso al tiempo que el móvil de la rubia sonaba
- Barton – contestó con voz dura y sin ver de quien se trataba
- Si estas ocupada te llamo en otro momento – fue el saludo de Amy, nunca había escuchado ese tono de voz en su amiga, algo no iba bien
- No lo estoy, solo que este día mis empleados decidieron despertarse más inútiles de lo normal –
- ¿Estás bien? – aprendió a conocer a Elise y sabía que ese no era el motivo por el que estaba enojada
- Si – dijo en un vano intento de convencerse a sí misma
- ¿Necesitas hablar con alguien? – preguntó
- Creo que si – finalmente cedió, necesitaba sacar de su sistema lo que le pasaba
- En veinte minutos en la cafetería de siempre ¿te parece? –
- Perfecto ahí estaré – aceptó antes de colgar, llevó sus manos a su cabeza intentando tranquilizarse pero una voz llamó su atención
- ¿Estás bien? – dijo Regina asomándose por la puerta, los gritos que hace unos minutos lanzó su novia se escucharon hasta afuera, no era propio de Elise actuar así, al menos no ahora
- Sí, no te preocupes – contestó un más relajada, la morena tenía ese efecto, lograba calmarla
- Te conozco, sé que te pasa algo, puedes contarme lo que sea – no le gustaba verla así
- Solo son problemas de la empresa, no te preocupes – Regina se sentó en sus piernas preocupada
- ¿Estás segura? – miró a sus ojos para asegurarse de que no mintiera
- Aún no has respondido a lo que te dije – ahora la que se tensó fue Regina, sabía perfectamente a lo que se refería - ¿Me llevaras a conocer Storybrooke? –
- Hey, no eso de lo que estábamos hablando, no cambies de tema – eludió la pregunta con una sonrisa nerviosa – creo que trabajas mucho, por eso estas estresada – puntualizó dándole masajes en el cuello, esperando que se olvidara lo del viaje – relájate – pidió antes besarle suavemente
- Lo tomaré en cuenta – dijo dejándose llevar hasta que se dio cuenta de algo, frunció ligeramente el ceño y apartó a la morena con delicadeza – lo siento, tengo una reunión dentro de 10 minutos, debo irme –
- ¿Almorzamos juntas? – feliz de que su novia olvidara el tema, no se percató de su comportamiento
- Creo que no, ve con Alex, te lo compensaré en la noche –
- Está bien – dijo desilusionada
- No pongas esa cara – pidió abrazándola, odiaba que Regina se pusiera triste, aunque sea un poco– llevaré tu comida favorita esta noche –
- Hablando de cosas favoritas, tengo una sorpresa para ti esta noche – susurró contra su oído
- Puedo saber que es –
- No – dijo juguetonamente – por algo se llama sorpresa –
- Vas a matarme un día ¿lo sabias? –
- No, pero es bueno saberlo – le dio un beso rápido antes de salir contoneando las caderas, dejando sin respiración a la rubia
- Veo que estas mejor que cuando te llame –
- Regina logró mejorar mis ánimos –
- Eso es bueno –
- No lo es – dijo pensativa
- ¿Qué? – preguntó confundida - ¿problemas en el paraíso? –
- No , bueno si – la castaña miró sin entender – quiero decir es un problema que Regina no quiere verlo –
Desde que había planteado su deseo de conocer Storybrooke, Regina empezó a comportarse rara. Primero se había puesto muy nerviosa, evitó contestarla bajo la excusa de que estaba cansada y se fue a dormir, al día siguiente la evitó y durmió en su propia casa. ¿Había dicho algo malo? Solo quería darle una sorpresa pero al final la sorprendida fue ella, no esperó tal trato de parte de su novia, eso le afectaba y ponía triste.
Al ver esto, Regina decidió cambiar de táctica, la rubia no tenía la culpa de que su miedo por mostrarle el pueblo afectara la relación que tenían. Volvieron a ser las de antes, pero cada vez que Elise intentaba sacar el tema, la morena se cerraba completamente o la distraía mediante besos y caricias, que posteriormente las llevaba a la cama. No es que se quejase pero a estas alturas Elise ya no sabía que era peor, la indiferencia o la manipulación.
Si no quería llevarla a conocer a su familia, ¿Por qué simplemente no se lo decía? Le iba doler el saber que no la quería cerca de ellos, pero al menos evitaba la crisis en la que estaba a punto de entrar. Regina conocía cada punto de su vida, conocía a la que consideraba su familia, ¡por Dios! Incluso conocía a cada niño de la fundación. ¿Pero ella? Ella solo conocía a Henry y Ruby, apenas recordaba cómo era Mary y desafortunadamente también conocía un poco a Emma.
¿Acaso estaba mal querer saberlo todo de su novia? O es que temía por la reacción que su ex esposa tendría por su presencia, ¿le afectaba aun a Regina lo que Emma piense de ella? ¿Había superado siquiera su relación? Regina había dicho muchas veces que le quería, pero el comportamiento que últimamente tenía, hacía que las dudas llenaran su cabeza y no quería eso.
¿Había algo más en ese pueblo que no quisiera contarle? ¿Por qué tanto misterio? Ella amaba a Regina, estaba dispuesta a aceptarlo todo por ella, confiaba en Regina, pero al parecer Regina no confiaba en ella.
- Creo que deberías hablar con ella de eso – dijo después de escuchar el relato de su amiga
- Cada vez que lo intento, logra evitar el tema –
- Insiste –
- La última vez que hice eso terminó enojándose conmigo y durmiendo en su departamento –
- Es extraño – dijo pensativa
- Lo sé, no quiero pensar en que Emma tiene algo que ver en eso, pero no sé qué más pensar –
- No pienses eso – regañó – Regina te quiere, no se tal vez hay algo más que le impide mostrarte esa parte de su pasado o no está preparada todavía para dar ese paso –
- Yo tampoco lo estaba – replicó frustrada – ni un poco, pero quise hacerlo por ella, ella quiso conocerlo todo de mí y a pesar de que no estaba lista, no puede negarle nada, tenía la esperanza que cuando llegue su turno se abriera a mi como yo lo hice con ella –
- No te pongas triste –
- No sé qué hacer – confesó derrotada – lo mejor será olvidar lo que dije y hablar con Regina – comentó con sonrisa triste
- Lo siento – dijo no pudiendo ayudar a su amiga, ese problema solo podían solucionarlo ella y Regina
Sorprendentemente había logrado mantener una conversación seria con Amy, antes se habría burlado de su amiga, pero no tenía ánimos de nada. Amy tenía razón, debía hablar con Regina, aclarar este asunto de una vez por todas o su confianza se vería afectada. Estaba dispuesta a vivir en una burbuja, si tenía que mantenerse al margen de la vida de su novia, lo haría. Sonaba patético pero no quería perderla, haría lo que fuera por ella, recibiría solo lo que ella estuviera dispuesta a darle, aunque vaya en contra de sus propios principios.
- Creí que no vendrías – saludó la morena, le había dado una copia de llaves de su departamento para que no tuviera la necesidad de llamar a la puerta cada vez llegaba
- Necesitaba aclarar mi mente –
- ¿No vas a contarme lo que te pasa? –
- Ahora que lo mencionas lo hare – de nada servía prolongar el problema – se trata de Storybrooke – soltó de golpe
- Recuerdas la sorpresa que te dije, porque no te pones cómoda en lo que lo preparo – dijo nerviosa, dispuesta a irse a la habitación pero su novia la intercepto
- ¿Querías saberlo no? Ahora que te lo cuento no quieres escucharme – reprochó
- No es eso, solo pensé que a lo mejor te apetecía relajarte primero – se acercó acariciando su rostro, Elise sonrió porque sabía que eso haría su novia
- Ven – invito a sentarse uno de los muebles – voy a ser sincera contigo y espero que me escuches, ya tendremos tiempo para tu sorpresa –
- Ok – aceptó derrotada
- Sé que no quieres llevarme ahí –
- No es eso, yo solo – la rubia hizo una señal para que la dejase continuar
- No sé si es porque no estas preparada para dar ese paso o hay algún motivo más que no me quieres contar – la morena bajo la mirada avergonzada, apostaba que la rubia pensaba cosas que no eran – pero prometí ir a tu ritmo y así lo hare. No te preocupes más, no volveré a insistir con el tema – finalizó – pero quisiera saber el motivo – dijo con vulnerabilidad y Regina se alegró por que la rubia se olvidase del tema, mas también se odió por sentir esa alegría a costa de su tristeza
- Yo… lo siento no quería hacerte daño – mierda ¿qué podía decirle? – créeme que quisiera llevarte a Storybrooke pero – calló ya que no sabía que excusa poner
- ¿Pero? –
- Es complicado y temo que no logres entenderlo –
- ¿No confías en mí? –
- No es eso – se apresuró a contestar – claro que confió en ti y entiendo cómo te sientes, has puesto en mis manos todo tu pasado y el que yo no quiera hacerlo es muy injusto de mi parte – al menos Regina había admitido que no quería compartir su pasado, se dijo Elise triste - ¡Dios! Soy la peor novia del mundo, entendería que estés enojada conmigo, si quieres puedo irme –
- Hey, no he pedido tal cosa – cortó las ideas que estaba formándose en la cabeza de la morena – escucha, no quiero que no distanciemos por algo así, dije que ya no insistiría y vamos a olvidarlo todo – dijo comprensiva
- Lo siento – aunque no lo dijera, Elise estaba dolida y Regina sabia eso
- No lo hagas – abrazó a la morena para tranquilizarla – por qué mejor no comemos lo que traje y disfrutamos lo que resta de la noche – expresó más animada para que Regina se sintiera mejor
- Podemos solo ver una película y dormir abrazadas – pidió en un susurro Regina, aún estaba escondida en el cuello de la rubia, no podía ni mirarla
- Nada me haría más feliz –
El resto de la noche fue más tranquila, sin embargo Regina no dejaba de pensar, en su mente estaba presente la mirada dolida de Elise así como la sorpresa que tenía en el olvido.
Los días pasaban y la boda de Alex cada vez estaba más próxima. Como acordaron, no volvieron hablar del tema, aunque una de ellas aun lo tuviera en su mente. La cuestión de que hacer en navidad estaba sin resolver, Henry indirectamente dio a entender que una navidad fuera de Storybrooke no era navidad y su madre no lo reprochaba, solo eliminó de su mente la idea de decirle que fuera a San Francisco.
Iba ser su primera navidad lejos de su familia, lejos de su hijo, al menos por esas fechas quería estar junto a él, pero estaba contra la espada y la pared. No podía regresar sola al pueblo, sabiendo que Elise quería acompañarla y ella prácticamente le dijo que no quería que se metiera en la vida que tuvo ahí.
Elise, como siempre había dicho que no importaba, que fuera a Maine y la pasara con su familia, ella lo haría con Sarah y los niños de la fundación. Tenían muchas navidades para pasarla juntas. Pero ese era el problema, mientras más tiempo pasara más le costaría confesarle la verdad, si ahora no tenía el valor, mucho menos después. La relación que tenían crecería en base a mentiras y eso nunca terminaba bien.
- Incluso Abby me ha invitado a pasarla con ella – contó Elise - ¿ves? No hay de qué preocuparse, estaré bien –
- No quiero dejarte sola –
- No lo estaré, ve a casa y celebra con tu familia – Elise también era su familia y se dio cuenta que también su hogar, no quería tener que elegir – guardaré el regalo de - - Santa por ti – bromeó para aligerar el ambiente
- No puedo hacerte eso – pero el ambiente seguía tenso
- No estás haciendo nada malo –
- Estoy alejándote – casi gritó, olvidándose de donde estaban, la prueba de los vestidos de sus dos amigas
- ¿Pasa algo malo? – preguntó con precaución Ally, Alex seguía peleándose con su vestido y no se dio cuenta de nada
- No – dijo Elise con tranquilidad
- Ok – no le creyó pero se alejó de ellas para darles su espacio
- Regina mírame – susurró la rubia – cariño – dijo
- No me digas así, me recuerdas a Amy – protestó con un puchero, Elise sonrió
- Entonces, mi amor, mi reina, mi pastelito de calabaza – Regina ahora si la miro con esa sonrisa radiante que alegraba sus días – así está mejor, voy a tener que ponerme cursi para poder ver esa hermosa sonrisa - le dio un corto beso – prometimos no discutir por esto –
- Lo sé pero – un nuevo beso la interrumpió
- Esto es lo que haremos – empezó sonriente – vamos a disfrutar de la boda de nuestras amigas, ya después nos ocuparemos del problema. Te aseguro que al final tomaras la decisión correcta –
- Está bien – aceptó el trato – lo siento –
- No te preocupes, estas en tus días y son las hormonas las que hablan – bromeó
- Tonta – dijo dándole un leve golpe
- Voy a vomitar el burrito que me comí –
- Ni se te ocurra, el vestido no tiene la culpa de tus antojos prematrimoniales –
- Pero si de que no pueda respirar – dijo caminando de un lado al otro, nerviosa es lo mínimo que estaba
- Relájate, solo serán un par de horas, firmaran los papeles y podrás deshacerte del vestido – intentó tranquilizarla
- Regina, no puedo creer que haya llegado el día –
- Tampoco yo, parece que fue ayer cuando nos conocimos. ¿Quién diría que terminaría siendo la madrina de bodas de la chica que casi me mata con su bicicleta? –
- Si mal no recuerdo fuiste tú quien se interpuso en mi camino –
- Ambas cosas no son mutuamente excluyentes, el punto es que no imaginé que tú, Alexandra "me importa una mierda la vida a menos que sea llena de sexo" Smith terminara casándose –
- Una prueba más de que los milagros existen – dijo sonriente – además tampoco creí que Regina "no volveré a enamorarme, mucho menos de la bruja de mi jefa" Mills, ahora este que sonríe por cada pasillo de la empresa mientras se da besitos a escondidas con su novia –
- Toda la empresa ya sabe de nuestra relación así que tan escondido no es –
- Hablando de novias, ¿Dónde está la tuya? –
- Viene en camino – dijo revisando la hora, hace 15 minutos que la había llamado diciendo que estaba en camino
- Eso espero, por cierto ¿Cuándo se van a Storybrooke? Elise está muy emocionada por conocer tu pintoresco pueblo – con todos los detalles de la boda, no habían tenido oportunidad de quedar así que Alex no sabía que ese viaje nunca se daría
- ¿De verdad? – preguntó como si nada, quería saber todo lo que la rubia le dijo a su amiga
- Sí, pero también está muy nerviosa, teme no caerle bien a Mary y David, ni que decir de los abuelos de Henry, está segura que la odiaran – si solo supiera que Mary y David eran los abuelos de Henry
- Pues creo que no tiene nada que temer –
- Eres muy optimista, si fuera ella también estuviera nerviosa –
- No me refiero a eso, no vamos a Storybrooke. Bueno, al menos no ella, yo aún no he tomado una decisión –
- ¿Qué? Creí que te lo había pedido –
- Lo hizo, solo que no es el momento –
- ¿Ella está de acuerdo? – preguntó, todo era tan raro. Elise había pedido su consejo sobre el tema y fue la misma Alex quien le dijo que lo haga, ya era hora de que conozca un poco más a Regina
- Fue ella la que insistió en olvidarse del tema – definitivamente eso no lo esperaba, Elise estaba toda emocionada y nerviosa por ir a Storybrooke, ahora entendía el comportamiento extraño que últimamente tenía la rubia. La negativa de su novia debió afectarle
- Si tú lo dices – dijo preocupada, de pronto el silencio reinó el lugar. Regina se preguntaba si estaba haciendo bien las cosas
- Llegó la hora – interrumpió una de las organizadoras de la boda – tienes que está en tu lugar ya –
- Ok – dijo dando ligeros golpes en su cara, armándose de valor – Regina ¿vienes? – preguntó al ver que la morena no se movía – te recuerdo que la única que tiene derecho a escaparse es la novia, y más le vale que no lo haga –
- Ya voy, solo llamaré a Elise, ya debería estar aquí –
- Ok, pero no tardes –
Alex salió y Regina marcó el número de su novia, un tono, dos, tres, cuatro y saltó la contestadora. Extrañada volvió a intentar pero el resultado fue el mismo, era extraño. A lo mejor estaba conduciendo y no escuchaba el móvil. Salió presurosa pues la ceremonia estaba a punto de empezar.
El lugar escogido era una playa, la misma en donde los padres de Alex se casaron, todo estaba muy bien organizado y la decoración era exquisita. Los invitados no pasaban de los 50 ya que solo eran las personas más cercanas a las chicas, los padres de las mismas, familiares, amigos y uno que otro compañero de trabajo. Estaba atardeciendo, el sol bordeaba el horizonte dando una escena digna de una revista de bodas.
La ceremonia empezó y la preocupación de Regina iba en aumento ¿Dónde estaba Elise? A punto estaba de llamarla cuando a lo lejos vio a una rubia llegar corriendo junto a Amy.
- Lo siento, había un tráfico espantoso y Amy me ha pedido que la recogiera, su coche esta averiado – se excusó después de darle un beso como saludo - ¿de qué me he perdido? –
- De una crisis de pánico y una entrada maravillosa –
- Hola Regina – saludó cortésmente Amy – siento haber retrasado a tu novia –
- No te preocupes –
La ceremonia continuó maravillosa así como la relación que Alex y Ally tenían, ambas pronunciaron sus votos e intercambiaron los anillos, lagrimas por aquí, felicitaciones por allá, después de las fotos reglamentarias se dio inicio a una celebración.
- Me preocupé al no verte llegar – confesó Regina mientras bailaba abrazada a la rubia
- Lo siento, mi móvil murió en el camino –
- Podías haber llamado desde el de Amy –
- Lo sé, pero lo único que tenía en mente era llegar a tiempo que no se me ocurrió. Lo siento –
- Buenas noches – la voz de Alex resonó por todo el lugar llamando la atención – sé que todos quieren bailar y beber como si no hubiera un mañana pero llegó la parte seria y aburrida, donde probablemente muchos vuelvan a llorar, el brindis – dijo haciendo reír a los presentes
Los padres de Alex dijeron un pequeño discurso deseándoles felicidad en la nueva etapa que emprendían, luego llegó el turno de Abby quien lloraba a moco tendido sin asimilar que su "bebe" se había casado. Parecía que los discursos iban a dar por concluido pero no fue así.
- Hay dos personas que también forman parte de nuestras vidas, las dos son especiales para nosotras. Una de ellas se convirtió en mi amiga nada más conocerla, Regina – bueno llegó la hora de hablar a la morena
- No me esperaba esto – dijo cuándo se recuperó de la sorpresa – cuando llegué aquí había perdido mi camino, más bien perdí las ganas de caminar. Pero de pronto choque con la persona más alegre y gentil que he conocido, Alex – sonrió hacia su amiga – me ayudó mucho, luego conocí a su preciosa novia –
- Cuidado con lo que dices Mills – bromeó Alex haciendo reír a todos
- Las dos me ayudaron a olvidar y superar todo lo malo que había vivido, una con chistes de muy mal gusto y la otra con historias encantadoras, me aceptaron como su familia y eso es algo por lo que siempre estaré agradecida. Alex siempre me molesta con lo mismo pero esta vez voy a darle la razón – sonrió por lo que iba decir – eres mi hada madrina, pero yo soy tu madrina de bodas – bromeó – apareciste cuando más lo necesitaba e indirectamente me llevaste hacia mi nueva oportunidad, me ayudaste e encontrar mi felicidad – dijo esta vez mirando a Elise – Alex, Ally ustedes me ayudaron a seguir caminando, ahora llegó la hora de que ustedes completen un nuevo camino juntas, como lo han venido haciendo hasta ahora. No voy a decirles que espero que sean felices, porque lo serán, lo único que pido es seguir siendo espectadora de dicha felicidad – concluyó y los demás aplaudieron
- Gracias – dijeron las novias abrazando a la morena – ahora, sé que nos costó desarrollar esta amistad pero con el tiempo creo que las dos nos fuimos conociendo, además que eres una de las personas que me ayudado a crecer profesionalmente, ha confiado en mí y en mi trabajo, a pesar de que los demás no lo hacían, Elise siempre te vi con temor, pero también eras un ejemplo a seguir, gracias por permitirme trabajar contigo y dejarme ser tu amiga – le tendió el micrófono, la rubia miraba a todos lados insegura de que hacer, Regina le dio un apretón dándole la iniciativa, nunca en su vida pensó tener amigas, ahora resulta que tenía muchas – hazme llorar rubia –
- La que debería agradecer soy yo – dijo como introducción – Regina tiene razón, si no fuera por ti nunca hubiera dado con ella – tomó la mano de su novia - ¿saben? No todas las personas llegan a tener una relación como la que ustedes tienen, una relación alimentada por el amor, cariño y respeto; pero sobre todo por la confianza – Regina de pronto se sintió incomoda – ambas aprendieron a derrotar sus fantasmas juntas, enfrentaron los problemas y salieron airosas solo para demostrarle al mundo que su amor era de verdad, confiaron en la otra para ser felices y cuando confías plenamente en alguien, ese alguien nunca te falla. Veo su relación y quiero que la mía también sea así, soy nueva en estas cosas pero quiero que sepan que ustedes para mí son uno de los ejemplos más puros de amor que he visto. Serán felices, lo sé. Siempre y cuando sigan alimentando ese amor hasta ahora –
- Lo haremos – dijo Ally secándose una lagrima – gracias –la rubia asintió
- Ya hemos derramado las lágrimas correspondientes así que la fiesta continua – dijo Alex
- Eso fue hermoso – confesó Regina mirándola fijamente
- Gracias – de pronto se había sentido sensible y no quería que Regina la viera – voy al baño – se excusó
- Elise me sorprende cada vez más – dijo Amy, asustando a la morena – me alegra verla feliz – confesó – cuídala, ella es especial, nunca he conocido alguien así, no me extraña que me gustara –
- ¿Ahora ya no? –
- He comprendido que la única persona que puede hacerla feliz eres tú, se hacerme a un lado cuando dos personas están enamoradas –
- Gracias –
- No las des, Elise me ayudado mucho. Las dos han sufrido ya lo suficiente, me alegra que por fin tengan su oportunidad, espero que nada ni nadie lo arruine – dijo sabiendo de los problemas que tenían últimamente. Elise podría decir cualquier cosa pero, ella sabía que no estaba feliz de verse apartada del pasado de Regina, solo que estaba tan enamorada que lo aceptaba
- Estoy dispuesta hacer que nada de eso pase – aseguró
- Eso espero –
- ¿De qué hablan? – preguntó llegando Elise
- Nada importante cariño, solo vine a despedirme, acaban de llamarme. Tengo que resolver algunos problemas en la empresa antes de navidad –
- Negocios son negocios – dijo comprendiendo esas llamadas inesperadas
- Háblame si no tienes con quien pasar la navidad, seguro podemos hacer algo juntas –
- Lo tendré en cuenta –
- Ok, bueno probablemente nos veamos después de las fiestas así que espero lo pases bien – se dirigió a Regina
- Igualmente – dijo la morena y Amy se marchó
- ¿Ves? Otra persona más con quien puedo estar en Navidad, puedes irte tranquila, enserio – recomendó Elise, sin embargo Regina solo la miró disgustada – ok, lo siento, no volveré a tocar el tema –
Bailaron y bebieron lo suficiente, finalmente ya entrada la noche las recién casadas partieron a su luna de miel, poco después Regina y Elise fueron a casa. Regina no había dejado de pensar en lo que dijo Amy. Sabía que Elise era especial, no quería tener secretos con ella, pero ¿Qué podía hacer? Decirle "mi amor, recuerdas cuando te dije que era la verdadera Reina Malvada, pues ¿Qué crees? lo dije de verdad, los abuelos de Henry son Blanca Nieves y el Príncipe Encantador y tienen casi tu misma edad" }
A pesar de no estar de acuerdo, Elise estaba apoyándola para que regresara a Storybrooke y Regina la pagaba con secretos, tenía que ser valiente, quería ser valiente por ella. Llevaría a Elise a Storybrooke y que pase lo que tenga que pasar, no quería vivir su nueva vida a costas de los mismos demonios.
La magia era un gran problema, si bien quería que la rubia conozca su vida pasada, tampoco quería asustarla y que salga huyendo o peor aún, que le dé un infarto. Como ocultar la magia en un pueblo que vive de ella. Por suerte las personas que poseían magia eran contadas, si actuaban prudentemente puede que Elise no se dé cuenta de nada.
- ¿Qué haces? – preguntó la rubia entrando a la cocina, Regina tardaba mucho y no podía dormir sin ella
- Pensaba –
- ¿Puedo saber en qué? – tomó asiento junto a ella
- En que quiero que vayas conmigo a Storybrooke –
- ¿De verdad? – dijo emocionada, pero a lo mejor Regina lo hacía por obligación, lo mejor era no mostrarse así – Regina no quiero que te sientas obligada –
- Quiero hacerlo de verdad, quiero que conozcas a mis amigos y que ellos sepan que soy feliz aquí y que una de las razones para serlo eres tu –
- ¿Estás segura? –
- Tengo miedo, no lo voy a negar pero estoy segura –
- No te preocupes, todo saldrá bien. No hay nada en el mundo que no esté dispuesta a enfrentar por ti –
- Lo sé – dijo con sinceridad
- ¿QUÉ VAS HACER QUE? – gritó Ruby al otro lado de la línea
- Llevaré a Elise a Storybrooke –
- ¿Estás segura? –
- Si – ya tuvo suficiente tiempo para pensarlo y de verdad lo estaba.
Por suerte Sarah había dicho que como era la primera vez que Elise conocería a la familia de Regina, lo mejor era que solo fuera ella. Elise se sentía culpable de no quedarse con ella, pero la anciana la había convencido de que era lo mejor, además de que un viaje tan largo no le haría bien a su salud, y era verdad. Le aseguró que lo pasaría bien en la fundación
- Sé que la magia será un gran problema – dijo después de un rato
- La magia es tu menor problema, Emma es tu gran problema ¿has pensado en cómo reaccionará? –
- He imaginado varias escenas y todas terminan mal, pero no me importa lo que pueda decir o hacer. Quiero que mi novia conozca mi vida, que conozca a mis amigos y el lugar donde vive Henry, ella es parte de mi futuro, no quiero tener secretos con ella –
- Entonces ¿Le dirás también de la magia? –
- Creo que decirlo de golpe no es una buena idea – iba decirle, pero poco a poco, tal vez en la segunda visita
- Regina Cómo diablos vas ocultarle eso, si a Maléfica le da por volar en su forma de dragón cada vez que se le da la gana –
- Por eso te he llamado – explicó – quiero que le digas a todos que regresaré y llevaré conmigo a una persona más –
- ¿Tengo que decirles que es tu novia? –
- No, de eso me encargo yo - recomendó – Henry también sabe de esto así que solo puedes hablar con él, ambos están encargados de que todo vaya bien –
- De acuerdo, ¿Cuándo planea volver su majestad? – se burló
- Mañana –
- ¿Y hasta ahora me lo dices? – protestó, necesitaba tiempo para decirles a los demás la buena nueva – no me das tiempo para decirles que le bajen el nivel de rareza al pueblo, bueno ya se me ocurrirá una forma de reunir a todos –
- Solo diles comida gratis en Granny's y llegaran corriendo –
- Tienes razón –
- Una cosa más – dijo – ¿puedes ir a recogernos? – la loba aceptó – genial, solo coge las llaves de mi mercedes, pero asegúrate de venir sola, en todo caso Henry puede acompañarte, pero no quiero ver a ningún Charming en el aeropuerto –
- Entendido –
Pasajeros con destino a Boston, favor abordar el avión. Gracias.
Aquel anuncio saco de sus pensamientos a las dos mujeres, se tomaron de la mano, había llegado la hora.
- ¿Estás nerviosa? – preguntó la morena al ver que su novia no dejaba de mover sus manos
- Nerviosa es poco – contestó la rubia – y si me odian todos, bueno sé que Emma ya me odia, peor y si los demás también lo hacen –
- No digas eso, solo se tu misma –
- Es fácil decirlo, tengo que causar una buena impresión en el pueblo –
- ¿El pueblo? – dijo confundida
- Por supuesto, fuiste su alcaldesa, eres importante ahí, todo el mundo debe conocerte y ahora yo soy tu novia. ¿crees que no hablaran de mí? –
- Tienes razón – no solo era la alcaldesa, también había sido su reina. Además era más que obvio que todos en el pueblo iban estar pendientes de Elise, era una cara nueva y tendrían mucha curiosidad, no es que ellos fueran expertos en el arte de la sutileza - pero no les hagas caso, las únicas personas que deben importarte son Henry, pero a él ya lo tienes ganado, Mary, David y Ruby –
- No te olvides de los abuelos de Henry, el me hablado mucho de ellos –
- Si, ellos también – dijo nerviosa, mierda se había olvidado de ese detalle. Ante los ojos de la rubia, Mary y David eran los tíos de Henry ¿Cómo conseguía nuevos abuelos para Henry?
- Tienes razón, lo mejor será dejar de pensar, descansemos que el viaje es largo y anoche no me dejaste dormir – dijo sonriente queriendo olvidar el tema
- No vi que te quejaras ayer – rebató acercándose a ella – tu tampoco te quedaste atrás – dijo coqueta
- Si yo no dormía, tu tampoco, igualdad ante todo – la besó intensamente, por suerte al estar en primera clase los asientos eran mucho más amplios y tenían cierta privacidad
- ¿No ibas a dormir? – susurró entre besos
- Tu empezaste –
- Entonces supongo que yo debo terminar – dijo en doble sentido con una sonrisa sexi
- Te aseguro que lo harás en el baño de este avión si sigues besándome así – amenazó devorándola con la mirada
Regina tenía dos opciones: dejar las provocaciones a un lado y acurrucarse contra su novia para descansar; o seguir con ellas, ir a ese baño y pasar un momento increíble para luego acurrucarse con su novia y descansar.
- Entonces, ya estas tardando – susurró contra sus labios antes de levantarse y caminar hasta el baño, no sin antes regalarle un guiño
Se nos viene Emma, esto estará tenso. El próximo capítulo será más largo ya que tengo planeado escribir todas las festividades ahí.
Quiero que me digan con que personajes quieren que Elise tenga encuentros, a parte de los que ya son obvios.
Si vieron el capítulo de once, díganme que les pareció? Para mí fue uno de los mejores.
Matu: ya veremos cómo reaccionara Emma frente a Elise, esta vez cara a cara. Es normal la inseguridad que Elise tiene, pues ante todo Emma fue una parte muy importante en la vida de Regina aparte de que también es madre de Henry
Eva: al menos Regina acepto que Alex es su hada madrina XD. La magia no será revelada por el momento, Elise lo descubrirá de una forma más drástica
Ragamuffin: aunque Ruby ya les advirtió, Regina tendrá una conversación con todos los habitantes del pueblo antes de que Elise los conozca. Habrá momentos en los cuales la rubia estará a punto de sospechar pero ya veremos que se le ocurre a Regina para solucionarlo
Guest: oh Emma, Emma, eso va estar difícil
Lupitha: a Regina le va faltar manos para evitar desastres en esa visita
Vainilla: Elise VS Emma da para mucho, Elise tiene mucha paciencia solo espero que la otra rubia no se lo agote, porque si no ardera Troya
Mina: Regina solo revelará ciertas cosas de su pasado, solo espera que los demás sepan guardar secretos
Aby: jajaj todas esperan la reacción de Emma, sinceramente yo tampoco sé muy bien como actuará, solo diré que no será bonito
