Capítulo 29

Evasiones

—¿Y fue muy fea tu ruptura con Rose? —preguntó inocentemente mientras caminaban de regreso a la sala común después de ver las estrellas.

—Algo que ya se veía venir—dijo sin importancia—¿Tú crees que hacíamos buena pareja?

Lily se quedó mirándolo por unos segundos, miró su cabello rubio con ese flequillo que le llegaba a los ojos grises que tanto expresaban. Después pensó en su prima.

—Eran felices—se encogió de hombros—y al parecer tu siempre de desviviste por ella.

—Ese fue uno de los problemas. Pero dejemos de hablar de tu prima y hablemos del mío, ¿qué has sabido?

Entraron a la sala y se sentaron frente a la chimenea, Lily se percató de que no hubiera nadie presente, mucho menos Aleix o Helena.

—No mucho—habló por lo bajo—cuando regresamos de vacaciones estaba en la enfermería, Helena lo estaba cuidando, me pidió que por el bien de él no me acercara mucho. Ya sabes lo mismo de siempre, soy una Potter y al parecer como a mi padre me siguen los problemas.

Esto último lo dijo con tono exagerado de sufrimiento por lo que Scorpius no pudo no reír.

—No puedo imaginar tu tragedia—el tono de sarcasmo salió de su lengua viperina.

—Es verdad—protestó enojada—desde que yo estoy aquí he estado castigada…

—Porque tú lo buscabas junto con Aleix, no es que los excusados te siguieran a ti.

—Tenía una guerra declarada con Scorpius Malfoy— fingió no haberlo escuchado

—Pero eso terminó, ahora eres alguien muy importante para mí—le tomó la mano pero esta la quito enseguida.

—Le amargue la vida a Aleix.

—Potter eso no es cierto

Pero Lily parecía no escucharlo

—Y para colmo Rose deja de ser tu novia—Scorpius la miró—aunque eso no es mi culpa directamente supongo se enojó porque eras mi amigo y todas las vacaciones las pase en tu casa.

El rubio tomó las manos de su acompañante y la miró a los ojos.

—Lily, respecto a eso, necesito que hablemos.

Lily no quería hablar de eso, su amigo se estaba portando muy insistente con ella y si algo les había aprendido a sus hermanos era que muchas veces cuando alguien te rompe el corazón buscas a otra persona que te lo sane sin importarte que esta te lo entregue todo.

Ella no sería la sanación de Scorpius.

Como si alguien hubiera escuchado sus pensamientos la puerta se volvió a abrir, dando paso ahora a dos personas muy conocidas para ellos.

Las gemelas Vaisey al ver a Scorpius no pudieron soportar su curiosidad.

—¿Es verdad que terminaste con Rose? —preguntó Alexia

—Que rápido se enteran de todo—respondió Scorpius un poco enojado.

—Rumores de pasillo—contestó la otra—pero queremos oírlo de tu boca.

—Scorp, tengo mucho sueño—interrumpió Lily-me iré a dormir, nos vemos mañana.

Más tardó Lily en levantarse del asiento cuando las hermanas se sentaron junto a él. Lily sintió algo muy extraño en el pecho, pero al menos Scorpius ya había encontrado a quien podría ser su parche de corazón.

—Pues sí, terminamos—suspiró.

—¿Es por Potter, cierto— preguntó de nuevo Alexia.

Scorpius no dijo nada, todo mundo creía que la culpable de la ruptura había sido Lily sin embargo, aunque se moría por ella, también era cierto que Rose no era la chica de la que se había enamorado y el hecho de dejarlo sólo en momentos tan difíciles eran más agravantes para su ruptura que el simple hecho que Lily existiera.

—Pues entonces, suerte—agregó la gemela al no escuchar respuesta. Le dio un beso en la mejilla y fue a su habitación.

Scorpius se quedó mirando la chimenea y se talló los ojos, había pasado 5 años con Rose, 3 como amigos del alma y 2 como novios; teóricamente no sabía cómo vivir sin Rose, pero lo cierto es que ya no podía vivir con ella. Por otro lado hacia 3 años que conocía a Potter y al contrario de su prima, los primeros años no podía con su presencia, nunca hubo una amistad, Lily se la pasaba quejándose, llorando y poco después metiéndose en problemas, era odiosa. Sin embargo esos defectos poco después le agradaron, más cuando se dio cuenta que Lily daba todo por sus amigos y la gente que le importaba; la había visto ayudar a Helena, la observó con Aleix y a últimas fechas él mismo lo había vivido. Por eso mismo estaba seguro que no estarían juntos, al menos no ahora, porque si por sus amigos era capaz de aceptar todos los castigos, ¿Qué no iba a hacer por su familia?

Recargada en el tocador, Lily se miró en el espejo y suspiró. Recogió el cabello que estaba en su cara y miró detenidamente sus pecas, sus ojos cafés y su nariz respingada, heredada de su madre. Todos decían que había heredado la belleza de su abuela y de su madre, ella aunque pecara de vanidad, también lo creía así.

—Por fin llegaste—le comentó Helena que estaba ya debajo de las cobijas— ¿Cómo estuvieron las estrellas?

Lily se puso el pijama.

—¿Bien? —no estaba segura— Helena, tengo que hablar contigo.

—Potter, Aleix está bien y…

—No es sobre Nott— suspiró— es sobre Malfoy.

Intrigada, Helena se levantó rápidamente para quedar sentada frente a Lily.

—Al fin un chisme de adolescentes y no problemas de adulto—aplaudió

Lily la miró con los ojos entrecerrados pero le agradó ver a su amiga sonreír después de tanto tiempo.

—Cuéntame que pasa ¿Te mueres por declararle tu amor y tu prima te lo impide? Podrías matarla, a mí no me agrada, nunca le gustó lo mío con James—Lily abrió la boca- sí, fueron pocos días pero ¿y qué? A ella no le agradaba. No le agradamos los Slytherin, tampoco le agradaba Mlafoy, hasta que llegaste tú.

—¿Me dejas hablar?

—Sí, lo siento, continua.

Lily suspiró de nuevo.

—Ellos terminaron.

—¡¿Qué?! —gritó— Potter, tan pequeña y ya destruyendo relaciones.

—¡Shh! —puso el dedo en sus labios— yo no destruí nada. Al contrario ellos se hicieron novios cuando yo llegué, es decir los impulse. Tú y Nott se hicieron novios cuando empezaron a tener secretos que no me incluían pero yo los presenté.

La expresión de Helena se tornó seria.

—Uno no nos presentaste, dos no somos novios y tres no estábamos hablando de eso, sino de cómo te sientes al haber terminado con la relación de tu prima.

—¡Yo no terminé con esa relación! —alzó la voz—Helena la miró incrédula—Que Scorpius sea mi amigo no quiere decir nada, tal vez Rose se dio cuenta viene de una familia que no le permite estar con un Malfoy…

—O que ella no es el miembro de la familia Weasley que debe de estar con él—la interrumpió—Lily, no eres tonta y sabes muy en el fondo, aunque no lo quieras aceptar por obvias razones, que esa ruptura se debió porque Scorpius se muere por ti.

Lily se mordió el labio y suspiró, abrió la boca para responder pero no supo que responderle, Helena siempre era tan directa.

—No creo que se muera por mí—agregó después de unos minutos-pero sé que ahorita quiere algo más que mi amistad.

—Se muere por ti—agregó con un tono como si fuera lo más obvio del mundo.

—¡No se muere por mí!, tal vez sólo quiera desahogarse después de todo lo que pasó con mi prima y yo no seré su juguete.

—Tranquila, juguete—le lanzó una almohada la cual la pelirroja atrapó satisfactoriamente—¡10 puntos para Slytherin!

Lily regresó la almohada con más fuerza no siendo atrapada por Helena.

—¿Podemos hablar enserio, Helena? ¿No te puedes preocupar por mí como lo haces por Aleix?

—No, porque no es lo mismo. Pero me estoy preocupando por ti, sólo te estoy diciendo la verdad de las cosas-respiró y empezó a hablar seriamente— a ti te gusta Malfoy, ¿Cierto?

—Cierto—aceptó con resignación, Helena sabía todo

—Él fue novio de tu prima, ¿cierto? —Lily asintió—y ahora él quiere estar contigo…

—Sí, pero sólo porque terminó con ella, no porque yo sea la chica correcta, incluso después de que me vine a dormir se quedó muy feliz platicando con las gemelas.

—Por ellas no te preocupes, solo son unas amigas—habló de inmediato y Lily la miró raro—si te lo juro, no tienen otra intensión con él, incluso creo Alexya tiene como un novio por fuera o algo así.

—Pues yo siempre las veo coqueteando con él y a él parece no desagradarle—dijo con resentimiento.

—Ay mi vida, estas celosa—le hizo una seña para que se sentara a su lado—pero confía en mí, ellos son solo amigos, yo tampoco entiendo muy bien esa clase de amistad pero sé que no hay negras intensiones, además todos son rubios no puede haberlas, tal vez rubias intensiones sí—Lily no pudo evitar soltar una risita y darle un codazo a su amiga—a lo que voy es, yo creo que Scorpius sí está interesado en ti y no solo porque terminó con tu prima—Lily abrió la boca—pero haces bien en no hacerle caso ahorita, todo mundo creería que tú te estás aprovechando de la situación y no lo verían muy bien. Si ambos se gustan y quieren estar uno con el otro, el tiempo se encargará de juntarlos.

Lily sonrió, su amiga era de una maravillosa persona, siempre la orientaba y aunque estaba sentida con ella por no querer contarle de Aleix también la entendía y agradecía que fuera tan buena confidente.

—Ahora vamos a dormir—ordenó la morena—que tenemos clases mañana.

—Descansa Helena—agregó Lily dirigiéndose a su cama—y gracias.


Los días posteriores fueron extremadamente raros para todos los protagonistas de esta historia.

Rose pasaba por los pasillos con algunas de sus amigas y cada que se encontraba con Scorpius desviaba la mirada mientras algunas de sus amigas lo miraban de abajo hacia arriba.

Scorpius ignoraba esos incomodos momentos, pero todos hablaban por lo bajo cuando él pasaba.

Ninguno de los dos había hecho el intento de hablarse aunque sea para salvar la amistad. Ni el ser compañeros de clases había ayudado a eso. Ahora los dos se sentaban en mesas lo más separadas posibles y evitaban las miradas a toda costa.

Scorpius se sentaba con Helena la cual se burlaba de él por cualquier cosa.

Lily por su parte había seguido con la idea de que no sería un consuelo para Scorpius, por lo que a pesar de seguir siendo amigos, de seguir entrenando juntos y riendo en la sala común, cada que él comenzaba con un "Lily, tenemos que hablar" ella huía diciendo que tenía muchas cosas que hacer.

Había pasado aproximadamente un mes cuando Rose interceptó a Lily en la entrada del castillo. Lily se sorprendió mucho pues prácticamente desde el tren de regreso a Hogwarts que no se veían.

—¿Podemos hablar? —le pidió Rose a su prima que caminaba con mucha prisa—no te quito mucho tiempo.

La pelirroja aceptó con la cabeza.

Se sentaron cerca de una ventana que daba hacia el campo de Quidditch, varias personas de rojo volaban cerca de los aros.

—¿Qué es lo más interesante del Quidditch? —preguntó Rose

Lily no entendió a qué se refería.

—¿Quieres que hablemos de Quidditch? —Preguntó extrañada—tú lo odias.

—Pero tú no y tampoco Scorpius.

—Ah, ¿Quieres que hablemos de Malfoy? —respiró con alivió y respondió de forma inocente—No te preocupes, él aún no sale con nadie.

—¿Aún no se te ha declarado?

Esa pregunta fue inesperada, realmente Rose era muy directa. Sintió como si un hielo atravesara su garganta al mismo tiempo que las piernas dejaban de tener fuerza.

—No soy idiota, Lily—agregó Rose— él quiere estar contigo y tú quieres estar con él, por eso terminó conmigo.

—Claro que no, él ya no te soportaba—agregó en forma de defensa rápidamente—es decir, el amor acaba y tú tampoco ya no lo querías a él.

Rose soltó una risita.

Lily sin saber cómo continuar sólo pudo narrar los acontecimientos que pasaron en vacaciones, e incluso antes. Le explicó como nunca lo iba a ver a sus partidos de Quidditch y como en ningún momento mostró ni siquiera preocupación cuando Narcissa estuvo en el hospital.

—Y a pesar de eso, él fue por tu regalo. —concluyó un poco asustada.

—Contigo—concluyó sonriendo—mira Lily, no hablaré contigo de mi relación con Scorpius, ni siquiera es como que me importe, mucho menos cuando tengo los TIMOS en unas semanas. Sólo quise hablar contigo porque tengo un deber como prima mayor.

Lily se cruzó de brazos.

—Así como se aburrió de mí en algún momento lo hará de ti, nuestra relación no acabo ni por el Quidditch ni por su abuela, acabo porque apareciste tú y así le van a aparecer muchas chicas más. Yo sólo no quiero que sufras porque a diferencia de mí, tú no sabes controlar tus emociones e iras llorando con tus papis a que te arreglen un corazón roto y tus hermanos se meterán en problemas por intentar sanar eso. Evita los problemas por una vez en tu vida y aléjate de Malfoy.

Sin darle tiempo a responder, Rose siguió su camino pasando por un lado de su Lily, la cual quedo asimilando las palabras que acababa de escuchar.

Quería no llorar, necesitaba no mostrar sus sentimientos y demostrarle a Rose que también ella era fuerte y que no se iba a desmoronar frente a nadie. Siguió su camino respirando profundo para que las lágrimas no se mostraran, sin embargo al chocar frente a alguien tuvo que darle la razón a Rose.

—Albus—dijo entre sollozos

—¿Qué pasa Lily? —preguntó su hermano asustado, sujetándola de los hombros.

No tuvo tiempo de responder cuando otra figura se unió al cuadro.

—Lily, te vi hablando con Rose y ahora te veo llorando, ¿qué te dijo? —preguntó Scorpius

—Scorpius, por favor aclárale a todo el mundo que no terminaste a Rose por mi culpa—suplicó entre sollozos aferrándose al abrazo de su hermano—explícales que solo soy tu amiga y que no tengo nada que ver contigo.

Un silencio se presentó mientras Albus y Scorpius intercambian miradas.

—Ya la escuchaste—habló Albus—no la metas más en problemas con Rose.

—No la quiero meter en problemas, pero tiene que saber la verdad.

—No ahora Scorpius—pidió Albus, pero Lily alzó su rostro húmedo para encontrarse con los ojos de grises de su amigo.

—No fuiste la razón por la que terminé con Rose—aceptó el rubio.

Lily se limpió las lágrimas y aunque no sabía cómo esa situación la hacía sentir.

—Pero…

—Scorpius—lo interrumpió Albus tratando a toda costa que no terminara la oración.

—Pero sí, Lily Potter. Estoy enamorado de ti.

El rostro de Lily quedó incluso más pálido de lo que ya era. Había escuchado rumores, le gustaba pensar que era cierto, pero el hecho de escucharlo de la misma boca de Scorpius era algo que sobrepasaba sus expectativas y estaba en una situación a la que no sabía cómo reaccionar.

Así que sin decir nada, dio media vuelta y salió del castillo.

—Hablaré con Rose—dijo Scorpius mirando a Lily caminar.

—No te quiere ni ver, hablaré yo con ella. Pero te advierto una cosa Scorpius, si mi hermana vuelve a llorar por esta situación tú estás muerto.

Scorpius no dijo nada, suspiró y se recargó en el pared más cercana. Tal vez había sido muy apresurado, pero ella tenía que saberlo.


¡Feliz Navidad! Pues aquí les traigo otro capitulo como regalo de navidad, un capitulo en el que después de casi 30, por fin Scorpius declará su amor, sin embargo ¿Qué hará Lily?

Tengo que confesar que este capitulo fue hecho de incognita en el trabajo cuando mis jefes no estaban, pero fue hecho con mucho amor.

Quiero dedicar este capitulo a Yuli Martinez por su apoyo y por ser mi principal motivadora tanto en el grupo de Face (al cual las invito): Lily & Scorpius: love like ours never dies, como en el grupo de Whats app (también las invito)

Sin más, espero les haya gustado. Espero también, poder seguir actualizando así de rápido.

Me despido,

Un beso

¿Review?

~Luriana~