Hello there dear readers~ Holasssssss gente!es el miércoles después del día de San Valentin y SABEN QUE MAAAAAAAAAAAAAAAAAAS~? Mañana jueveeees pasa algo muuuuuuuuuuuuuy importante para mi cachorrito y para miiiiiiiiiii~! Mas que especial!...VAMOS ADIVINEN UN TANTO….ZIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! Cumplimos SEIS meses juntos! YAY, La mitad de un añoooo~ Y ESTAMOS MUUUUUUUUUUUUUY FELICES! Es increíble cómo todo lo malo se va cuando estás a mi lado, cómo todas mis preocupaciones y tristezas desaparecen como por arte de magia con cada uno de tus TE AMO… Eres mi sueño hecho realidad, eres mi vida entera, eres mi dueño y tienes mi corazón en tus manos. TE AMO MY MATTY! ERES MI MUNDO, MI FELICIDAD…mi refugio cuando me siento triste o deprimido, eres mi apoyo, la chica de mis sueños…tienes mi vida, mi alma en tus manos y no quiero ni pido nada mas…TEEEEEEEEE AMOOOOOOOOOOO, eres la chica mas perfecta y espectacular de este mundo….TEEEEEEEEEEEEE AMOOOOOOOOOOO
Wiii~ ahora los agradecimientos y las respuestitas!
Agradecimientos: A Black Rous, Haruhi Furo, xXxLil'DarkxXx, Red Crayon Princess *3*, kaoryciel94, Lois y Tsukino Tamashita por sus hermosas reviews en este y el capi anterior y a , angg y Shinu Kanateru por sus, alerts/favourites GRACIAS! GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS
Respuestas:
*Black Rous: Te debía una respuesta por no haberla puesto en el capi anterior, para decirte que no te preocupes si tienes mucha tarea. Ke amor que te haya gustado el fanart~ A mi me encanto? Ven tiene mucho talentooooo tee hee hee :D Lost está loca y Matt da diagnósticos a lo Dr. House (lu siento debía decirlo, lo ameee!~ *3*)Jajaj es ciertoooo, no le ha pasado?... que alguien te extresa demasiado y piensas que moriras por eso? Jake sigue siento un beiop dolor de trasero y jode a más no poder, no eres la única que quiere matarlo! Y aviso que hay nuevas playeras de ODIO AL FUCKER DE JAKE del club y esperamos que te gusteee~ *le da una playera* se espera que lo que viene ahora te guuusteee tambieeen Sip, esperamos no desilucionarles… yay's! Sayoo~
*Lois: sí, es feo perder a alguien, yo de verdad andaba por ahí devastada, pero mi amorcito e ayudo de una manera inimaginable! Ella era muy especial para holic, y por tanto especial para mi, a decir verdad, solo ame a mi novia con todo mi ser, pues entendía lo que es perder a alguien tan especial… wii io te amo My Matty! Y con lo de mi mano, bien mi perra murió para el día de San Valentín y (porque soy terca) yo cavé el hueco con la mano vendada y todo, sí, soy una tonta y ahora en vez de tener una venda de la muñeca para abajo, tengo toda la mano con vendas *facedesk* Mi damita esta enferma…trata de descansar… No hay de qué preocuparse aún así, estaré muy bien :3 Yo te cuidare el doble mi amor… Esperamos que el capi de ahora te gusteeee Lois (cuack, me encanta es nombreee :D) Bye~
*Tsukino Tamashita: Hola~ No te sientas mal, yo de verdad estoy mejor ahora, sólo trato de pensar en las cosas positivas como me dijo mi cachorrito y en serio, así las cosas son un poco más fáciles, me hubiera gustado que las cosas hubiesen sido de otra forma, pero cuando algo tiene que pasar, pasa. :( Es preferible recordar a alguien por lo que hizo y te enseño que recordarla triste…y mas si era un amigo…
Y bien, ahora me es algo difícil andar deprimida, porque tengo a alguien muy especial en mi vida que no me permite hacerlo y eso me mantiene sonriendo siempre. Claro que hablo del mejor novio del mundo! DE MY MATTY *3*holic, no soy el mejor novio del mundo, solo la amo solo eso y a diferencia de mi ella si es la mejor novia de todo el universo…dulce, tierna, talentosa. Noble….ok ok… ya me cayo…PERO ERES LO MEJOR QUE ME HA PASADO MI AMOR! TE AMOOOOOOOOO! ziiii Eres mi angelito hermozooo~Y en serio no es molestia escribir, porqueAMO hacerlo y cuando es con mi cachorrito es muchísimo mejor, me hace sentir bien y tranquila, completamente feliz y distendida, por eso continúo. Me encanta compartir esto contigo…ustedes saben que le meto al bruto y pues con ella eso nunca me pasa..
Sí quizá nos sobreesforzamos, en mi caso mis padres son una mochilita algo pesada de llevar, pero mientras tenga a mi amorcito al lado, todo está bien por mí. Siempre estare aquí para ti mi amor.. te lo prometo….te amo
OHHH! Recuperemos un poco los ánimos y bien, que liindo que el fic te siga gustaandooo~ a ver qué haces ahoraaaa *música de suspenso* :) Uuuuuhhh ahora el momento de la verdad…pasarán cosas raras ahora wii!
A nosotros nos alegró, como siempre, que nos dejes tu review! ¿amargura para San Valentín? Eres iwal que io antes de conocer a Matty :D u
Chaoling…..lol bye Tsukinooo~
Advertencias: Pasarán cosas sobrenaturales en este capiiii buuuuuuuuu~ Siiiii al mejor estilo de matt y mello….seeee!
Disclaimer: DN no es nuestro y escribir eso sí me hace doler la mano T_T saben que no es de nosotros… pero hacemos lo mejor que podemos…wii! Ahora ziii el capiiiiiiiiiiiii!~
I LOVE YOU MY MATTY! *3* TE AMO MI HERMOSA PRINCESA…SOY TU CACHORRO Y TU ERES MI DUEÑA! TE AMO
Capítulo 29: Oscuridad…
Las lágrimas brotaron inmediatamente de mis ojos contra mi voluntad mientras Jake bajaba su arma y se acercaba a mí con pasos tímidos y lentos. Agaché inmediatamente la mirada con la intención de ocultar que lloraba, pero él le sostuvo de los hombros y con un suave empujón me obligó a que le dirija una mirada, yo presionaba mis labios en una línea y respiraba con algo de dificultad mientras mi cuerpo temblaba sin control y mi mano guardaba rápidamente el arma en uno de los bolsillos de un abrigo que me habían dado. Jake se veía algo afectado por lo que pasaba, nervioso y a la vez algo preocupado, quizá por lo que pensaría Mellody de él ahora, pero Mellody no existía y Mello debía representarle lo mejor posible.
- Nunca fue mi intensión que esto pasara… S-si hubiese sido posible… habría disparado yo… lo siento.- susurró con la mirada algo dura y tratando de mantener la compostura.- Lleven los cuerpos a otro lugar.- ordenó él intentando hacer que voltee y lo siga. Se verá demasiado sospechoso si pido acompañar a quienes los lleven, pero se supone que soy una niña desesperada.
- ¡NO!- exclamé sin poder evitar que mis lágrimas desciendan libremente.- Y-yo… yo quiero llevarlos.- dije con la voz entrecortada.
- No podrás sola.- respondió él mientras yo le clavaba un mirada de súplica directo a los ojos.- ¡Ayúdenla inútiles!- encomendó a dos hombres que estaban con nosotros y cada uno levantaba a Matt y a Lost.
- Iré con ellos… debo… d-debo al menos despedirme…- terminé por decir secando apenas mis lágrimas y sintiendo un dolor incomparable en mi corazón, era simplemente inexplicable.- Necesito un momento a solas…-
Los tipos comenzaron a caminar a hacia otra de las bodegas y yo los seguí luego de ver que Jake había asentido ante mi petición. Pasamos por unos cuantos corredores extraños y mal iluminados en la parte subterránea del museo hasta llegar a una bodega, donde dejaron a Matt y a Lost… me quedé de pie y en silencio observado sus cuerpos y sintiendo un enorme nudo en mi garganta al ver a Matt en ese estado. Maldita sea… preparé mi voz más débil y cargada de lástima mientras volteaba y encaraba a los dos hombres.
- Quiero… q-que me dejen un momento sola… p-por favor…- musité a lo que ellos asentían seriamente y atravesaban la gran puerta para cerrarla por unos momentos. Cuando me aseguré de que estuvieran lejos, corrí hacia Matt y sin poder evitarlo, lo rodeé con mis brazos y lo aferré a mí.- L-lo siento… e-espero que me perdones…- susurré apenas para después alejarlo un poco de mí y reacomodar su cabeza con una de mis manos y observar sus facciones dormidas por un momento. Su piel estaba fría y aún más pálida de lo que era, sus ojos cerrados lo hacían ver como si estuviese solamente dormido, sus labios habían perdido algo de color y se encontraban cerrados también… aún así no pude detenerme. Comprobé encontrarme solo y sin nadie que pudiese notarme, buscando cámaras en las esquinas de la habitación o en algún otro lugar, cuando lo reafirmé, me acerqué a él lentamente, tomando su rostro con cuidado entre mis manos y sin cerrar mis ojos por completo, uní nuestros labios por última vez, separándome de él sólo segundos después.
Lo devolví a su posición en el suelo poniéndome de pié rápidamente y saliendo de allí antes de que vengan a buscarme, secando por completo el líquido salino de mis ojos y caminando junto a ellos a donde se encontraría J.
El dolor inundaba mis sentidos y aun no sabía si estaba vivo o muerto, solo sabía, que Mello me había disparado… Mi respiración lenta, y mis latidos reducidos al mínimo, me hacían creer, que estaba cerca de la muerte y que solo me quedaban pocas horas de vida y aun así mis suspiros, eran para él…
Entraba y salía de extraños sueños, en los cuales escuchaba su vos lejana y me repetía una y otra vez que debía despertar, que debía levantarme del suelo, que debía moverme, pero por más que quisiera, mis músculos permanecían dormidos.
No sabía si estaba muerto o vivo, lo que si sabía es que Mello me había disparado y que en teoría debía estar en el otro mundo, pero mi nivel de conciencia me indicaba que no había sido recogido por la parca...
- Mello…-balbuceaba, mientras mi estomago sufría la agonía de la estrangulación, haciéndome retorcerme en el suelo y de un momento a otro, caí en otro sueño…
Él estaba allí, me tomaba por el rostro y yo me abrazaba a su cintura, mientras buscaba sus labios, con necesidad... Mis labios se unieron a los suyos, besándolo con intensidad y mis brazos se cerraban con más fuerza en su cintura, pues no quería dejarlo ir, no quería que se marchara o el tiempo se acabara… Necesitábamos oxigeno y nos alejamos solo un poco, para así permitirle hablar...
- Debes despertar.- me pidió.
- No quiero, deseo estar contigo.- le respondí.
- Despierta Matt.- susurró, para luego dejar un beso en mis labios, llenando mis pulmones de aire… Mi corazón comenzó a latir más rápido y finalmente, mis ojos se abrieron a la realidad, en un extraño y largo suspiro.
Todo me daba vueltas y como pude me giré, solo para sentir como mi estomago se vaciaba en el en suelo de una vieja y sucia bodega.
- ¿Dónde diablos estoy?- murmuré tomando mi cabeza, que parecía querer estallar. Suspiré y miré a mi alrededor, notando un cuerpo que también estaba lanzado en el suelo- Lost…- murmuré arrastrándome por el suelo y hasta donde ella estaba. Como pude medí su pulso y noté que estaba en el mismo estado en que yo me encontraba. La tomé por los hombros y comencé a zarandearla- Lost, despierta, despierta!- la chica lentamente abrió los ojos y me sonrió.
- Creo que vomitaré.- dijo y yo automáticamente le di espacio para que lo hiciera- ¿Dónde estamos? ¿Estamos muertos?- preguntó la chica mientras se sentaba en el suelo y trataba de ordenar las ideas.
- Muertos no estamos, pero no entiendo como sobrevivimos.- conteste poniéndome de pie y viendo a mí alrededor mientras notaba que estábamos en una bodega, muy oscura.
- Vi como te dispararon y caíste muerto.-respondió la chica y yo vi mi chaqueta, que tenía un pequeño hoyo. Me la quite, para llegar a mi playera, que me la quite en el acto, mientras Lost comenzaba a gritar- ¡Te estás desnudando!- Yo le dirigí una mirada iracunda y llena de cansancio y finalmente llegue a mi camiseta, donde había otro hoyo, pero en mi piel solo había una especie de piquete, como de una aguja.
- Lost ¿A ti te disparó Mello?- le pregunte y ella asintió- ¿Fue en el pecho?- agregué y ella volvió a asentir. Suspiré y al fin entendí, fuimos anestesiados hasta el borde de la muerte, para poder salir vivos de esto, eso implicaba que Mello seguía adentro y que estábamos contra reloj.- Debemos movernos.- le ordené a Lost mientras le estiraba la mano para ayudarla a levantar del suelo.
- No puedo moverme, quiero quedarme aquí.- me pidió, la chica y allí la poca paciencia se me agotó.
- Mello esta allá adentro y arriesgo su vida para salvar la tuya, así que te mueves o te dejo aquí.- Nunca en mi vida había estallado pero se trataba de Mello y solo de imaginar la tortura que sería sometido, todo en mi me ponía en estado de emergencia… La chica clavó sus ojos en mí y sin decir otra cosa se puso de pie, para así comenzar a correr, hacia la nada, atravesando la oscuridad.
Caminaba en silencio hacia donde se suponía que debía encontrarme con Jake nuevamente, me sentía horriblemente mal… llegamos hacia la sala y allí estaba él esperándome con una media sonrisa plasmada en sus labios y con sus brazos extrañamente abiertos. Esto es raro y de verdad no estoy de humor… pero nadie me lo había preguntado y L me había ordenado claramente que pase lo que pase, debía mantener el juego, debía continuar fingiendo y hacerlo bien, por lo que, algo asqueado, caminé con algo más de velocidad hacia él y dejé que sus brazos me encerraran apoyando mi frente en su hombro antes de que traté de hacer algún otro movimiento.
- Siento haberte hecho pasar por esto…- negué con la cabeza sin cambiar mi posición y respirando con algo de dificultad para simular un sollozo ahogado, no veía la hora de que se alejara de mí.
- Dentro de unos minutos habrá una reunión, señor. Ambos deben asistir.- dijo una voz al parecer de un tipo que acababa de entrar en la habitación.
- Bien. Allí estaremos.- respondió J con aires de superioridad.- ¿Vendrá?-
- Sí.- respondió el mismo hombre a lo que mis ojos se abrían como platos y yo levantaba mi cabeza algo sorprendido y esperando a que nos dejen solos para poder hablar, una vez que los hombres se fueron, me alejé de Jake despacio y pregunté…
- ¿Él?-
- Sí, el niño que dirige todo esto.- Demonios, si es el albino de mierda ese estoy perdido. Dije escondiendo de inmediato mi nerviosismo y sólo poniendo una mueca en blanco.- No temas, te considerará una aliada ahora.- Sí, lo sudo mucho…
- Am… b-bien…- respondí bajando un poco la mirada con timidez. ¿Qué diablos haré ahora?
- No le mencioné antes, pero ahora habrá una reunión con todo el equipo, gracias a la misma entenderás muchas cosas.- dijo tratando de hacerme sentir seguro de nuevo, pero lamentablemente eso estaba descartado de mi mente si sólo imaginaba que el pendejo de porquería ese me reconociera de alguna forma.
- Una reunión…- repetí con algo de preocupación en mi tono.
- Necesitaremos conseguirte algo para usar, pero no te preocupes, yo me encargué de eso, ven conmigo.- ofreció J tomando mi mano y llevándome hacia una caja blanca que reposaba en una silla del salón. Por favor que no sea un vestido… pensé rogando por no tener que usar otra de esas cosas nuevamente.
- Jake… yo…- me acerqué a la caja pidiéndole a todos los santos que no sea u maldito vestido, o en todo caso una falda, o moriría.
- Ábrelo y vístete, yo esperaré afuera.- dijo él y dejándome solo sin más palabras, cerrando la puerta tras de sí. Esto puede ser una trampa… me dije mientras desempacaba lo el contenido de la caja, que gracias al cielo era un traje negro que se veía algo ajustado y parecía de espionaje, algo que le permitiría a cualquiera moverse con elasticidad. Seguramente están planeando en poner en marcha algo… observé a todas las direcciones del lugar y noté una ínfima cámara en una de las esquinas de la habitación, hice como si no la hubiera visto y comencé a quitarme la ropa. Claro que tenía miles de formas de que no me vieran y tuve que contorsionarme para que todo permanezca en su lugar mientras deslizaba las prendas por mi cuerpo sin que se noten las cosas que me diferenciaban de las demás chicas. Una vez listo tomé unas extrañas zapatillas que había allí y me las puse rápidamente notando un paquete adicional en el contenedor, lo abrí y noté que… ¿Qué carajos? Quería MATAR a Jake, quería asesinarlo. Maquillaje. ¡DIABLOS! ¡MALDITO IMBÉCIL! Hijo de su p… Estaba a punto de decirlo, pero recordé la cámara y lo único que pude hacer (como toda una chica) tomé lo que había allí y sentándome en una de las sillas, acomodé un pequeño espejo frente a mí y acerqué el delineador a mis ojos. Demonios… cuando terminé de utilizar algunas de las cosas (exceptuando el brillo labial) de allí tomé una liga y recogí mi cabello en una cola de caballo con todo el hastío del mundo, poniendo todo en su lugar y saliendo de la sala, luego de ocultar mi arma especial dentro de mis prendas. A pesar de haber sido una molestia, eso al menos me serviría de algo para que no me reconocieran tan fácilmente.
Crucé el umbral y me encontré con Jake frente a mí, vistiendo el mismo traje, pero no tan ceñido y observándome de manera idiota.
- Vaya… te ves muy bien.- Me vale un cuerno lo que pienses, sólo espero que el pendejo de mierda ese no me reconozca con esto.
- Am… gracias…- dije sonriendo con timidez y aún algo de tristeza, nadie se recupera de un shock como el que había pasado tan rápido. Además mi aflicción no se iba a ningún lado aún…
Sería cuestión de segundos para que me envíen a la horca y eso sinceramente no se veía de la mejor manera, se suponía que debía permanecer vivo, pero esto me lo estaba complicando a niveles extraordinarios y al parecer lo único que me quedaba era rezar porque el mocoso se trague la patraña de que o era una chica y haya olvidado mi rostro como por arte de magia. Era eso o que me disparen mientras intente huir por una razón desconocida.
Humo, que salía de extrañas maquinas y un sonido aterrador de crujir, rodeaba el lugar, pensé que esta no era una bodega normal. Lost tomo mi mano, al sentir unos pasos dirigirse hacia nosotros, así que como pudimos nos ocultamos detrás de una vieja tubería, mientras los sujetos pasaban frente a nosotros.
-¿Por qué el jefe quiere que nos quedemos aquí?- le pregunto uno sujeto al otro.
- Sabes que es un niño caprichoso... Pero se rumora que aquí será la gran reunión.-Respondió el sujeto.
Estaba en el lugar indicado, para mi bien o para mi mal estaba con una chica que no me serviría de mucha ayuda y sin ninguna forma como comunicarme con L o Watari, debía hacer algo y rápido…
- Lost.- murmuré.- Necesito que me ayudes. Aquí debe existir un cuarto de operaciones o de comunicaciones algo así, necesitamos llegar allí.
- ¿Qué debo hacer?- pregunto la chica y yo sonreí…
Lo más sorprendente del ser humano es su sicología y sus temores, pero lo más divertido es jugar con ellos... y esta vez estaría a nuestro favor…
Entre el humo y la poca visibilidad, aprovechamos la presencia oscura de Lost, para crear el espíritu de los más recientes torturados. Lost caminaba con su cabello cayendo sobre su rostro arrastrando sus piernas, moviéndose de una forma paranormal, mientras yo estaba colgando de uno del borde de esas escaleras, cuando nuestras victimas aparecieron caminando hacia nuestra trampa.
Los sujetos vieron a Lost, aparecer en su camino y automáticamente tomaron sus rifles automáticos.
- Quieto allí.- gritaron apuntando a Lost, que seguía moviéndose hacia él.- Dije que te detengas!- grito el hombre, para luego disparar y no lastimar a Lost.- Maldita sea porque no te mueres.- dijo comenzando a temblar, a medida que Lost avanzaba a ellos. Otro sujeto disparo atinándole al pecho de Lost, que parecía evadir las balas.
- ¿Qué diablos eres?- pregunto él sujeto completamente aterrado mientras Lost, se detenía en un punto en el cual le pedí que aguardara… Esa era mi señal así que con todas mis fuerzas, salí del borde de las escaleras para caer frente a los dos sujetos que estaban aterrados.
- Somos los que debimos morir.- dije y dándole un golpe logré desamar a ambos sujeto y Lost, se quitó una pesada armadura que le puse hecha de de tapas de desagües y con eso golpeo la cara de uno de los sujetos, haciendo que cayera inconsciente, mientras yo golpeaba el pecho de mi atacante, para así caer sobre el otro hombre.
- Hey esto es divertido.- murmuro la chica, mientras yo revisaba a los dos sujetos, para encontrar una identificación.
- La tengo.- murmuré.
- La próxima vez tú eres el fantasma.- me recriminó la chica.
Tomamos los cuerpos inconscientes de los guardias y los arrastramos hacia un pequeño espacio que no era visible para nadie, para luego salir corriendo hacia la sala de comunicaciones evadiendo a los sujetos que vigilaban el lugar, llegando así a una pesada puerta que tenía un sistema de tarjetas y clave para su activación.
- Lost, necesito que vigiles.- le pedí a la chica, mientras deslizaba la tarjeta por la ranura, haciendo que uno de los led's se encendieran en verde, quedando uno solo, en el cual se pedía una clave de acceso de cuatro dígitos. Suspire y vi que era un tablero de nueve números, así que existía ciento veinte seis combinaciones y poco tiempo... Necesitaba un milagro, un milagro que me permitiera entrar a este sistema. Cerré mis ojos y como si estuviera en un maldito juego recordé el número de identificación en el uniforme del sujeto 1168. Abrí mis ojos y los pulse, para luego ver como el led rojo paso a verde, abriendo la puerta. Habíamos tenido suerte, pero no era momento de agradecerle a la vida. Tome a Lost por la mano y la obligué a entrar conmigo, al lugar.
Ambos suspiramos al ver el enorme lugar, repleto de equipos de última tecnología. Sin pensarlo dos veces tome asiento y comencé hacer lo que tenia hacer… Debía hackear el sistema y encontrar el lugar donde estaba Mello.
Comencé a teclear con fuerza, mientras código a código iba minando el sistema de seguridad. Con unos códigos mas, pude acezar al sistema, encontrándome con un mapa digital de la bodega, que al parecer era una simple fachada, pues su corazón radicaba en un sistemas de túneles que conectaba, las antiguas catacumbas donde estaba el museo y finalmente, la propia sede Wammy's, lo que implicaba que en algún punto estaba Mello y el maldito de Jake. Con un código mas, el mapa rotó y me mostró un espacio, que al parecer tenía mucha vigilancia y sistemas de seguridad y allí entendí que allí estaban los cardenales y posiblemente los alumnos de Wammy's capturados…
Debía comunicárselo a Watari, pero hacerlo podía disparar las alarmas, así que tome el teléfono más cercano y levantando el auricular, comencé a marcar los números por el viejo sistema de tonos, es decir, no pulsaba los números si no que hundía el pequeño botón de colgado. El teléfono repico y automáticamente la voz conocida de mi amigo se escucho…
- Matt.- susurró.
- Sé donde están los cardenales y los niños también, envié la información.- transmití el archivo, cuando mi mirada se fijo en un pequeño hecho. Una reunión marcada en una agenda, donde tenía el número de guardias que tendría.- El albino viene para acá.- susurré.
- Está todo listo entonces.- pronunció Jake pasando uno de sus brazos por mi cintura mientras yo volteaba por segundos para rodas mis ojos.
- Sí.- respondí dejándome guiar por sus pasos hacia el lugar donde se realizaría la reunión intentando tranquilizar mi respiración y caminando a su ritmo son problemas. Llegamos a otra sala algo oscura y con una enorme mesa redonda y una silla más grande que todas las demás justo en frente de la puerta, los demás subordinados nos seguían y Jake me había guiado hacia uno de los tantos asientos de allí, casi en diagonal a la especie de trono en medio de todo, moviendo mi silla por mí y esperando a que tome mi lugar, lo cual hice de inmediato.
Muchos hombres entraban en la sala y ocupaban sus lugares con tranquilidad, moviendo las sillas y haciéndolas rechinar contra el suelo al reacomodarlas, irritando mis oídos automáticamente y sólo acelerando los latidos de mi corazón. Demonios, demonios, demonios, diablos… esto no está bien… Jake se sentó a mi lado derecho y se dedicó a mirarme como idiota hasta que todos lograron terminar de ubicarse y las pocas luces que iluminaban el lugar se apagaban automáticamente como en una especie de cortocircuito, para que después se enciendan lenta y tenuemente mostrando a un niño albino sentado en el trono. Maldito pendejo….
- Buenas tardes a todos.- dijo con voz firme pero algo aguda, cruzando infantilmente sus piernas en su asiento y sonriendo ante lo que todos respondían con un respetuoso 'Buenas tardes, señor' que yo ni siquiera me había molestado en musitar, esperando que no me note.- Estamos aquí reunidos para poner en claro todo lo que se llevará a cabo en las siguientes horas, espero que nadie se quede atrás con la información y escuchen y comprendan todo. No aceptaré preguntas idiotas ni negligencia ¿Está claro?- dijo inclinando un poco su cabeza y sonriendo de una manera bastante extraña y espeluznante.
- Sí, señor.- respondieron todos y una vez más yo lo omití.
- Espero que todos se encuentren aquí.- pronunció paseando sus ojos por los rostros de todos los presentes. Mierda. Al parecer no me había dado mucha importancia gracias a Dios.- Bien señores…- dijo observando unos papeles que estaban frente suyo.- Señores y… qué interesante… señorita.- Me lleva el demonio. Volteé hacia él y asentí sin mirarlo a los ojos y esperando verme lo suficientemente respetuoso.
- Me alegra que esté con nosotros la primera sucesora… ¿Me dices tu nombre?- Estoy más que muerto.
- M-mellody… señor.- musité nerviosamente agachando la cabeza.
- Oh, no temas, levanta la mirada… Tienes un nombre muy bonito.- afirmó él sonriendo de esa manera tan fea una vez más.- Dime… ¿Cuántos años tienes?-
- Trece.- dije sin vacilar y levantando un poco la mirada, sintiendo escalofríos.
- Qué bien…- esa sonrisa de verdad me incomodaba y el sepulcral silencio en el cual se había sumido la habitación no ayudaba para nada.- Ponte de pie Mellody.- MIERDA. Así lo hice, moviendo mi silla con cuidado y delicadeza, parándome rígidamente en mi lugar, todos me miraban y me escrutaban de una manera demasiado dura, yo sólo quería pasar desapercibido, pero ya era imposible.- Acércate aquí.-
- S-señor…- Me daba asco tener que llamarlo así, pero debía reprimirlo sí o sí.
- Te di una orden… ven aquí.- susurró oscureciendo su voz un poco y clavando sus ojos en los míos, asentí una vez más y salí por medio de las sillas para rodear la mesa y llegar hacia donde él se encontraba sentado. Eres historia Mellody…
- No es lo único que viene.- escuche a Lost, señalando a una de las cámaras, donde aparecían dos guardias ayudando a los hombres que habíamos neutralizado, haciendo señas y así desplegando a toda la fuerza de seguridad para que nos buscaran.
- Tenemos poco tiempo, necesitamos salir de aquí, rastreen la llamada.- pedí a Watari y deje el teléfono mal colgado, para que nos pudieran localizar. Accione unas cuantas teclas y ejecute una rutina, para dañar los archivos apenas se ingresara la clave y el dinero en cuentas del extranjero, fueran comunicados a la policía para así congelarlas.
Todo estaba listo, solo faltaba la pieza principal, Mello, que seguramente sería traído a estas instalaciones y era cuestión de tiempo para que el albino lo reconociera…
Corríamos sin parar, en busca de la salida y finalmente un pequeño haz de luz, se mostró entre tanta oscuridad. Empujé a Lost hacia el exterior, y de la nada apareció Watari con un grupo comando que tomó automáticamente a la chica y la puso en resguardo, pero para mí existían otros planes, que no tenía nada que ver con la idea que tenía Watari en la mente.
- Matt…- me llamó mi viejo amigo, mientras tratábamos de no ser detectados.- Debes venir con nosotros.
- No.- respondí firmemente, clavando la mirada en él, mientras se escuchaban los pasos de los hombres de seguridad.
- Entiendo.- dijo él agachando la cabeza y luego metiendo su mano dentro de su larga gabardina, para sacar un arma y un teléfono celular- Los necesitaras.- añadió, yo asentí-
Una vez que estuve a su lado, él se puso de pié y me miró de arriba abajo.
- Vaya, eres muy bonita.- halagó ante las pequeñas risillas de los malditos que estaba allí.
- G-gracias señor.- contesté intentando no descomponerme del asco y clavando mi vista en el suelo.
- No seas tímida… Mírame a los ojos.- Dijo él tomando mi barbilla y levantando mi rostro.- Tus ojos son hermosos… recuerdo haber visto este magnífico color en otro lado.- Maldición… de pronto se acercó a mí y susurró a mi oído.- Te conozco.- enviando aún más escalofríos por mi cuerpo y provocándome más ganas insanas de partirle la cara a golpes.- No puedo creer lo que veo, estos rasgos finos y definidos, ese tono de piel, esos hermosos ojos azules y tu cabello rubio… de verdad nunca pensé encontrarme con ellos desde tan cerca nuevamente.- una de sus manos tocaba suavemente mi mejilla y todos los que estaban en la sala quedaron atónitos, de seguro sin entender una palabra de lo que el niño decía. Miré a Jake, que tenía la misma expresión desconcertada, de un segundo a otro, una de las manos del niño se cerró con fuerza alrededor de uno de mis brazos mientras me volteaba bruscamente para que encarara a todos arrancando la liga de mi cabello.- ¡ÉSTE, GRANDÍSIMOS IDIOTAS, ÉSTE ES EL SEGUNDO MALDITO SUCESOR A LA CORONA DEL MALNACIDO DE L!- gritó exasperado.
Solo tendrás ocho horas, para salir con él, de lo contrario estarán en un huracán…- Yo suspiré y guardé el arma y el celular, devolví mis pasos hacia el interior de aquella bodega. Debo encontrarte no dejaré que nada te dañe… pensé cuando el pequeño espacio donde habíamos salido era cerrado y me quedaba en completa oscuridad…
MEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE MY ~ w
TEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE AMOOOOOOOOOOOOOOOOO CON TODO MI SERRRRRRRRRRRRRR….MI MINI MELLOOOOOOOOO!
