_29_ ¡Te odio... por amarte tanto!.
Martes, 6:50PM...
La tarde seguía nublada y fría, ya casi oscurecía solo para que los grillos comenzaran a esparcir sus cantos y melodías por todo el parque... Chad tomaba su baño en la regadera con agua calientita y mucho vapor, el chico desnudo se tallaba con su esponja de un lado para otro; piernas, pecho, axilas, etc, etc, mientras; silbaba una canción con los ojos cerrados... Después, tomo el shampoo y lo distribuyo por todo su cabello (aun con los ojos cerrados); dandole la espalda a la ventana...
—¡Toc toc amigo! Chad déjame pasar... —tocaron la ventana; espantando al pequeño haciendo que el zarigüeya se resbalara con el jabón; saliendose de la ducha y tumbando las cortinas blancas...
—¡¿Quien rayos esta ahí?! —pregunta el moreno en el suelo; tratando de quitarse el jabón de los ojos pero era inútil.
—Soy yo Chad abre esta cosa... —pegando su rostro a la ventana haciendo caras graciosas—. Soy Rigby mirame... —susurrando esto ultimo.
—¡Rigby me espantaste! —tratando de levantarse—. ¡¿Que rayos haces ahí?!...
—Shhh, pueden escucharnos...—susurra; tratando de levantar la ventana pero el chico es lo suficientemente débil para cargarla—. ¿Creo que esta atascada?... —poniendose; morado del esfuerzo.
El zarigüeya se termina de levantar y camina a la ventana tratando de no resbalarse de nuevo..., el chico ya tenia suficiente con lo que le ocurrió en el cuello y no aguantaría algo como una pierna rota o un brazo...
—... Rigby... —el chico enojado; abre la ventana sin esfuerzo—. ¡Ahora si, contéstame! —entra el mapache mientras el zarigüeya cierra las llaves del agua—. ¡¿Que rayos hacías ahí?!... ¡¿Acaso me...! —hace una pausa para cubrirse sus cositas—. ¡¿Me estabas espiando Rigby?!...
—¡No, no, no!... —responde; girando la cabeza de lado para no ver a su amigo encuerado—. Me estoy escondiendo de Mordecai... —susurra caminando hacia la puerta.
—¿Pero... de que?... —el moreno desnudo asimilo—. Oh la pelea... ¿Por eso?... —contesta asintiendo con la cabeza y cerrando la ventana; el chico temblaba de frío.
—Si esa... —contesta abriendo una parte de la puerta lentamente; y asomando su cabeza para asegurarse de que nadie los escuchara, incluso de que Mordecai estuviera parado afuera... solo por si acaso—. Espera... ¿Acaso escuchaste todo? —cerrando la puerta y dirigiendo su vista hacia su amigo mojado.
—Si Rigby... —agacha la cabeza tímido—. Escuche todo... y quiero... solo quiero decirte que lo siento mucho... siento... que te hayas peleado de esa manera con Mordecai... —levanta la cabeza—. La verdad... —hace una pausa para asegurase si lo que va a decir es correcto o no—. La verdad, es que el no tenia el derecho de gritarte así, no debió hablarte de esa manera después de todo–todito lo que hiciste por el, el sábado... por sus piernas, a eso me refiero... —temblando de frío—. Pero claro... no es por echar veneno a la situación, yo solo digo... que no tenia por que discutir contigo de esa manera —rascando su barbilla—. Eso lo tuvieron que haber hablarlo en privado ¿No crees?... —mirando al mapache con miedo de que su amigo se enojaran por sermonear todo eso.
—Amm... —hace una mueca—. Si... —mirando a su amigo mostrando una sonrisa—Si creo que, si... tienes razón...
—Pero como te digo..., solo digo lo que escuche... —regresando la sonrisa—. Y eso es todo...
—Si lo se —contesta un poco triste—. ¡Pero bueno! —exclama al mirar a su amigo desnudo—. Creo... creo que —mirando como se cubría sus partes subiendo de color sus mejillas de cafe a rojo intenso—. Hehe, creo que saldré, para que termines de bañarte —dice con las manos detrás de la espalda... para después tomarse la libertad de levantar las cortinas y colocarlas de nuevo.
—¡Oh, si!... ¡Claro Rigby! —contesta tímido mientras su amigo se retiraba del baño—. ¡Espérame afuera... si quieres en mi cuarto! —le dice a su amigo; corriendo las cortinas hasta la pared. El chico le sugirió eso en caso de que no quisiera ver al arrendajo.
—¡Si esta bien!... ¡Afuera estaré, esperándote hehe! —cerrando la puerta lentamente y riendo de nervios por ver accidentalmente una parte de los testículos de su amigo (pero que goloso es el mapache...)
La noche por fin llego y cubrió con su sabana oscura todo el parque, las nubes se desvanecieron temporalmente; mostrando sus estrellas blancas luminosas como puntitos por todo el cielo y una luna nueva preciosas que irradiaba su luz como un enorme reflector color blanco... El arrendajo estaba sentado en el pasto recargado en la fuente de espaldas y mirando a lo lejos la casa... el chico acariciaba el pañuelo bicolor de su amigo pensando en lo que había visto aquella tarde en el baño ¿Recuerdas que el chico se quedo admirado y sorprendido por lo que encontró adentro de la ducha hace rato?... Pues resulta que con el vapor del baño se encontró escritas unas palabras muy hirientes para el marcadas en el espejo: (¡Te odio!...), Si... esas palabras fueron las que escribió el chico mientras se cepillaba los dientes; para después salir por la ventana huyendo... El chico moreno en realidad quería escribir la frase completa la cual era: ('¡Te odio... por amarte tanto!') pero el chico no se atrevió a dejarlo así; y borro el resto con el codo, dejando a su amigo la única palabra que quería que viera antes de marcharse... Mordecai lloraba sin consuelo alguno... su amigo lo odiaba y eso lo lastimaba... ¿Pero porque?... Bueno vamos a repasar y analizar... El arrendajo sabe de todo corazón que su amigo esta enamorado de el... y el paliducho esta arrepentido por agredir la sexualidad del pequeño de esa manera sabiendo como en realidad es su amigo... después de todo, sospechaba que era gay el moreno (desde pequeños) el mapache no se acercaba a ninguna chica, ni de sus vecinas ni de ninguna escuela... el pequeño apenas y jugaba con sus amigos varones afuera de su casa; en la calle... el chico obviamente se sentía apenado al acercarse a ellos, pero eso no le importaba, su mejor amigo es Mordecai, su único amigo en verdad, el chico con el que se la pasaba todo el tiempo, casi la mayor parte de su vida fue con el y los videojuegos... y eso es lo que ponía al arrendajo muy triste, el sabia que discutir con el de esa manera obviamente no fue la correcta, ¡Pero lo hecho, hecho esta!... no hay vuelta atrás, cometió un gran error, un error que solo se arreglara al hablar con su amigo de frente mirándolo a los ojos... después de todo, los amigos se perdonan, todos los verdaderos amigos alguna vez en la vida tienen discusiones que siempre arreglaran pase lo que pase y eso animaba al larguirucho, en su mente sabia que su pequeño y tierno amigo lo perdonaría de corazón y en un chasquido de dedos estarán jugando videojuegos; sentados en el sofá flojeando y comiendo pizza como siempre lo hacen desde pequeños... Si... eso harán...
Mordecai se levanta del pasto (7:40PM...) y camina lentamente hasta la casa sosteniendo el pañuelo doblado; tratando de no arrugarlo...
Mientras... Rigby espero a Chad; sentado en la cama. El chico entro al cuarto; cerrando la puerta; con solo una toalla amarrada a su cintura, con el pelo lamido totalmente por el agua; cubriendo toda su frente y tapando completamente sus ojos... al chico solo se le veía la nariz y su sonrisa; escurriendo agua por todo su pecho hasta sus pies... totalmente empapado...
—Rigby...
—¿Si?... —contesta tímido.
—¿Te podrías voltear...? —pausa para; sentarse en la cama, y después completar la frase—. Mientras me cambio, solo mientras me cambio...
—Si.. —dice y piensa un momento—. Pero eso no es justo...
—¿Porque lo dices?... —pregunta; levantando su cabello para verlo; mientras se secaba los pies y se ponía unas calcetas.
—Por que tu ya me viste mis cositas... —el chico se miraba la mancha de sangre del pants... este se lo volvió a poner por que era el único pantalón que tenia en ese momento cuando Mordecai lo estaba molestando afuera del baño.
—¡Oh!... con que es eso, entonces, mmm. —piensa; después se levanta y se pone enfrente de su amigo; quitándose la toalla y mostrando su enorme salchicha morena en frente de su amigo..., si no fuera por que el mapache se lanzara hacia atrás; cayendo de espaldas a la cama... este hubiera recibido toda la banderilla dentro de su boca y eso hubiera sido hermoso... pero no... obvio no...
—¡Que rayos! —tapandose los ojos—. ¡¿Porque...?! —no termina de preguntar cuando el zarigüeya lo interrumpe.
—¡Digamos que...! —sentándose en la cama—. ¡Estamos a mano! —colocando sus calzoncillos; subiendose el pantalón y después poniendose su playera...
El chico se amarro su medallón y se puso otro collarín... después salió junto con Rigby; el cual seguía apenado por el enorme pepino que Chad mostró directo en sus ojos..., el mapache se quedo admirado a esa hermosa escultura de carne (por golosamente; así decirlo...) Pero bueno en fin...
Los chicos cruzaron el pasillo; bajando las escaleras, cruzando la sala hasta la cocina: donde Thomas y Jeremy estaban esperando... Thomas se encontraba en ese momento asaltando la alacena comiendo cereal (Froot Loops) de una cajita que se encontró por ahí... mientras que Jeremy estaba recargado en la silla mirando su celular; lanzando palomitas a su boca de una por una; gustosamente.
—¡Llegamos! —dice Chad seguido de Rigby.
—¡Al fin... tardaste siglos amigo! —contesta Jeremy; dandose cuenta de la presencia del otro chaparro—. ¿Y Rigby vendrá?...
—Pues ah... no lose —mirando a su amigo—. ¿Vienes?..
—¿A donde? —pregunta tímidamente para no arruinar la salida de sus amigos.
—A un partido de Baseball ¿Como vez? ¿Si..? —asintiendo con la mirada de que fuera y no lo dejara solo.
—¡Claro!... solo iré por mi dinero y nos vamos. —dando media vuelta, pero antes de alejarse una voz que provenía de la sala los asusto.
—¿A donde van?... —pregunta el arrendajo entrando a la cocina.
—A un partido de Baseball —contesta Chad.
—¿Vienes? —añade Jeremy guardando su celular en su bolsillo; metiendo sus manos dentro de la bolsa delantera de su sudadera; roja y parándose de la silla y bostezando.
—¡Claro!... ¡¿Porque no?! —contesta el arrendajo riendo. A Thomas le pareció indiferente que el arrendajo fuera, de todos modos su velada con Chad se había arruinado; este solo miraba la caja casi vacía mientras se atascaba la boca de esas cosas dulces... Chad se mordía las uñas de ambas manos al mismo tiempo; pensando que si el paliducho iría, entonces Rigby se la pasaría incomodo toda la noche del partido... (algo que el zarigüeya no quiere para su amigo...). Por otro lado Rigby sentía que se moría, su amigo iría y eso lo ponía tenso (después de la situación con Mordecai...) El azulejo miraba al mapache tiernamente como si nada hubiera pasado; tratando de bajar la tensión con su amigo, pero el pequeño giraba la cabeza evitando el contacto visual, el chaparro sigue enfadado con su amigo y lo que menos quiere es dirigirle la palabra... pero pues ya que, el chico vendrá con ellos y se tiene que aguantar. El mapache golpeo con el hombro a su amigo azul quitandolo de su camino; este iría por su dinero y por algo con que abrigarse de la helada noche... Mordecai solo soltó un ligero ¡Ah!; por el comportamiento agresivo de su amigo hacia el... y eso lo puso muy pero muy triste... en realidad el chico lloraba por dentro, aunque nadie lo crea...
Rigby se cambio el pants por uno de mezclilla y bajo abrigado con un suéter verde oscuro y un pasamontañas color anaranjado chillón... Mordecai estaba apunto de acercarse a su amigo para enseñarle el pañuelo así las cosas se "compondrían" o eso pensaba el... pero Rigby evito a su amigo alto; esquivandolo sin dirigirle la mirada y abrazando a Chad por la cintura, el zarigüeya se quedo extrañado por el comportamiento cariñoso del pequeño mapache.
—¡Antes de irnos quiero decirles algo!... algo importante —dice parándose en la puerta junto con Chad al cual no soltaba; evitando ambos pequeños que sus amigos salieran. Jeremy y Thomas al igual que Mordecai se quedaron observando a los dos pequeños "empalagosos" sin decir nada ninguno—.
—Rigby que estas... —susurra el zarigüeya al oído del mapache.
—Después te explico... —le devuelve el susurro, para después proseguir con lo que estaba diciendo—. ¡Chicos lo hemos pensado un buen rato y creemos que es hora de decirlo...! —hace una pausa mirando las caras de sus amigos las cuales estaban confusas y por ultimo la del zarigüeya, el cual lo miraba con una expresión de: ¡Ahora que rayos haces!—. ¡Bueno lo hemos pensado bastante...! —abrazándolo mas—. ¡Y queremos decirles...! —hace una ultima pausa, para después soltar sus palabras con un aire anhelado—. ¡Que Chad y yo somos novios!...
