CAPITULO 23 (Primera parte)
POV PEETA
"-Mañana es la entrevista…-Aseguro Peeta haciendo que lo volteara a ver con preocupación y que temblara ante la inminente situación que se nos avecinaba después de la entrevista. Sin embargo ya no estaba dispuesta a seguir teniendo miedo por que pasara lo que pasara haría todo lo posible por proteger a Peeta y a mi bebé y que tanto nosotros como los que logran sobrevivir, saldríamos de una vez por todas con vida de ese maldito vasallaje para ponerle fin de una vez por todas al imperio de Snow y sus reglas.
-Lo sé…pero… ¿Me creerías si te dijera que a pesar de todo no tengo miedo de lo que pueda suceder? –Hable mientras lo tomaba del rostro para hacer que me volteara a ver directo a los ojos y creyera que lo que le estaba diciendo era verdad. Tenía miedo, sí, ambos lo teníamos, pero sí esta sería la última vez que pisaríamos una arena y que pronto dejarían de existir los juegos y Snow, estaría encantada de cooperar con la única finalidad de mantener a salvo a quienes amo.
-Lo sé, sé que eres fuerte Katniss. Me lo has demostrado siempre…Cariño, no sabes lo feliz que estoy de tener en mi vida a una mujer valiente y fuerte como tu…Eres lo mejor que me ha sucedido en esta vida -Respondió mientras suspiraba y me abrazaba con fuerza- Pase lo que pase mañana en la entrevista, prométeme que no dejaras de ser fuerte por nosotros y por nuestra bebé- Hablo algo inseguro Peeta mientras ponía una mano sobre mi vientre haciendo que su comentario me extrañara un poco.
-Peeta yo…
-Shhh, solo prométemelo ¿Sí?- Dijo despegándome un poco de su cuerpo y haciendo que lo mirara directo a los ojos.
-Te lo prometo- Respondí para después ponerme de puntitas y besar sus labios mientras en mi mente un sinfín de preguntas aparecían, preguntas que tenían relación con el extraño comportamiento de mi esposo.
-¿Aun sigues creyendo que es una niña?-Pregunte refiriéndome a las veces en que Peeta no dejaba de decir que el bebé que crecía dentro de mí era una niña y para tratar de calmar la tensión que se había formado entre nosotros.
-No lo creo cariño, estoy más que seguro de que es una niña-Aseguro mientras yo sonreía como tonta al imaginarme una vida en la que este bebé, fuera niña o niño, crecía en un lugar seguro y libre de tanta maldad y obscuridad."
Mientras abrazaba con fuerza a Katniss, en mi mente solo podía recordar lo que Haymitch me había dicho unas horas antes en secreto…
FLASHBACK
En cuanto los sermones de Effie cesaron luego de haber visto las calificaciones individuales de cada tributo, inmediatamente Katniss y yo nos pusimos de pie para dirigirnos a cualquier lugar dentro del edificio que fuera para estar lejos del estrés cuando Haymitch de la nada me tomo de los hombros diciendo:
-Peeta. ¿Me permites hablar contigo un momento? –Dijo con algo seriedad Haymitch haciendo que tanto Katniss como yo nos miráramos extrañados.
-Te prometo que no tardare mucho y no es nada de lo que deban preocuparse-Dijo asegurándonos a lo cual supuse que era algo de lo que Katniss no debería enterarse y que sin embargo yo debería saber.
-Ahora vuelvo cariño ¿Si?-Dije sonriéndole tiernamente a Katniss para hacer que se tranquilizara a lo cual ella asintió besando mis labios y pidiendo que no me tardara.
En cuanto Haymitch y yo entramos a su habitación, él inmediatamente cerró la puerta tras de sí con seguro y se quedó viéndome nerviosamente mientras se alborotaba el cabello, un indicio claro de que algo estaba ocultando o peor a un tramando.
-Ya suéltalo Haymitch, me estas empezando a poner nervioso-Dije coruscándome de brazos a lo cual mi mentor suspiro frustrado y resignado.
-Mira chico, no sé por dónde comenzar a decir esto pero, mañana es la entrevista, se llevara a cabo al atardecer, y bueno… solo quería decir que, tanto tu como Katniss, deberían hacer todo lo posible por intentar parar todo esta maldita mierda- Dijo finalmente mientras yo lo miraba asombrado y sin entender muy bien a que se refería.
-¿Cómo?...No te entiendo
-Mira- Dijo acercándose hasta mi mientras me daba palmadas en la espalada y me susurraba discretamente al oído- Peeta, Plutarch y yo pensamos que mañana podría ser la última oportunidad para lograr parar esto. Los demás vencedores han sido informados. Absolutamente todos harán lo que sea necesario para intentar parar esta situación y la entrevista es su única oportunidad de hacer algo al respecto ¿Entiendes lo que intento decirte ahora?- Hablo despegándose de mi mientras yo asentía entendiendo cada palabra de lo que él me había dicho.
-Entiendo lo que dices…-Dije mientras en mi mente se formaba la única y aterradora posibilidad que me quedaba para lograr evitar que fuéramos a los juegos y de que Katniss y mi bebé no corrieran peligro, una idea que para nada me agradaba pero que sin embargo era nuestra única oportunidad.
-Haymitch, honestamente odio lo que estoy a punto de decir pero la única esperanza que nos queda es el hecho de que nadie sabe… sobre nuestra situación…-Dije haciéndole entender a Haymitch por donde quería llegar haciendo que él me mirara entristecido y asintiendo con la cabeza con resignación.
-Lo sé, yo también odio esa maldita idea pero es su única esperanza Peeta.
-Lo se…-Dije suspirando tanto de coraje como de resignación.
-Sera mejor que no le digamos nada a Katniss con respecto a ello ¿Quieres?... No me gustaría que se alterara más de lo que ya está,no es bueno para ella-Dijo mirándome preocupado y odiando ambos la idea de ocultarle a Katniss sobre esta situación, mi mentor tenía toda la razón del mundo por lo cual solo asentí con tristeza y preocupación por igual.
-Todo saldrá bien Peeta, ya lo veras muchacho-Dijo mientras me daba nuevamente palmadas en la espalda a modo de apoyo y consuelo.
-¿La entrevista será al atardecer?-Pregunte recordando lo que había mencionado antes y para cambiar el tema de esta conversación que comenzaba a estresarme.
-Ordenes de ese maldito imbécil- Respondió encogiéndose de hombros- Esta vez reo que la suerte estuvo a nuestro favor, al menos no tendremos que preocuparnos por ocultar el embarazo de la preciosa hasta que llegue el momento-Agrego, sabiendo ambos que lo que decía era verdad ya que el efecto de aquellas capsulas que Katniss se tenía que tomar tenían un cierto tiempo de duración.
FIN DEL FLASHBACK
Esta entrevista sería la más inolvidable de todas, estaba seguro de ello pero por otro lado tenía miedo, miedo de que lo que estaba a punto de soltar mañana en la entrevista no resultara del todo bien pero ya no había vuelta a atrás y si había una pequeña oportunidad por muy desesperada que esta fuera la tomaría sin dudar con el fin de proteger a mi esposa y a mi bebita de las malditas garras de Snow y sus juegos.
-¿Peeta?- La dulce voz de mi pequeña chica en llamas me hizo regresar a la realidad mientras seguíamos abrazados.
-Dime
-¿Qué fue lo que te dijo Haymitch?-Escuchar aquella pregunta provoco que todo mi cuerpo se tensara momentáneamente mientras besaba el tope de la cabecita de mi dulce Katniss.
-Me comento que la entrevista se llevara a cabo al atardecer-Dije a modo de escusa, lo cual no era mentira ya que por alguna extraña razón Haymitch me había dicho que el presidente había dado la orden de que la entrevista se llevara a cabo al atardecer , lo cual en cierto modo sería un enorme alivio momentáneo tanto para Katniss como para mí ya que el efecto de esas capsulas que se tomaba solo duraba hasta las doce de la noche- También dijo que esta seria nuestra única oportunidad de hacer algo para intentar detener los juegos o hacer quedar mal a Snow- Agregué lo más tranquilo que podía mientras le sonreía con ternura a lo cual ella por un rato se me quedo viendo como si no me creyera lo que le había dicho.
*Vamos Kat, por favor créeme bonita, te lo suplico* Rogaba porque Katniss no se diera cuenta ya que no tenía ninguna intención de decirle más nada y mucho menos hacer que se alterara pues esto le hacía daño a ella y a nuestro bebé.
-Pues si Haymitch dijo eso, mejor así… Estaba algo preocupada por cómo me las arreglaría para esconder mi embarazo- Dijo sonriéndome nerviosamente y con las mejillas sonrojadas mientras soltaba un suspiro de alivio.
*Dios, no se dio cuenta. Eso estuvo cerca* Me dije a mi mismo mientras yo también le sonreía.
-Bueno, no tenemos que preocuparnos por eso ahora pero si hay algo que podamos hacer para que esto se detenga creo que no estaría mal tomar en cuenta el consejo de Haymitch ¿No crees?-Dije mientras besaba tiernamente sus labios y acariciaba con ternura su hermoso vientre.
-Sí, lo tomaremos en cuen….-No pudo continuar hablando por que sin previo aviso un bostezo adorable se escapó de su boca mientras se tallaba sus preciosos ojos grises con sueño.
-Creo que será mejor que vayamos a descansar ya. Tú y nuestra bebé necesitan descansar-Dije mientras le sonreía con ternura y rosaba mi nariz dulcemente contra la suya.
-Pues no sé si sea una niña el bebé que esperamos pero de lo que si estoy segura es que ambas tenemos sueño-Agrego mientras me tomaba de la mano y me jalaba en dirección a las escaleras por las que habíamos subido para llegar a la terraza del edificio.
Durante la noche, no pude dormir absolutamente nada y solo en mi cabeza pensaba una y otra vez en los pros y en los contras de la mayor hazaña que estaba a punto de realizar durante aquella entrevista mientras abrazaba con fuerza a mi dulce mujercita, que dormía tranquilamente, con el miedo de que algo malo le fuera a suceder a ella y a nuestro bebé.
POV KATNISS
Había ya caído la tarde y con ella la entrevista más esperada del año en la que todos nosotros, los tributos vencedores tributos, diríamos nuestras últimas palabras de despedida, todos a excepción del que lograra salir con vida de esa arena. Claro que solo era aparentar que nos despedíamos ya que el verdadero propósito era hacerle ver a todo el mundo la verdadera naturaleza de estos juegos y su crueldad a la vez de que aparentábamos estar inmensamente afligidos para no levantar sospechas.
Para ser sincera, los nervios estaban causándome estragos junto con las hormonas del embarazo y era muy difícil mantener el desayuno de esta mañana en mi estómago pues tenía unas tremendas ganas de vomitar mientras que mi pequeño no dejaba de moverse en mi interior. Sabía perfectamente que mi nerviosismo lo podía sentir y eso no lo dejaba sentirse tranquilo.
Gracias al efecto de la capsula que había tomado esta mañana, para tener 8 meses de embarazo, casi no se me notaba. Era como si nunca hubiera estado embarazada y todo gracias a las capsulas que Cinna y Portia me habían dado. Ya era más que un hecho a favor ya que nadie se había enterado de mi embarazo aun, a excepción de Effie a la que en este mañana por cuestiones que no pude evitar que sucedieran tuve que contarle la verdad que, sinceramente no había tomado para nada bien.
FLASHBACK
Era temprano en la mañana cuando recién me había levantado yo, dándome cuenta de que Peeta un seguía dormido por lo que no queriéndolo despertar y sintiendo un tremendo apetito voraz por pastelillos de chocolate, despacio y con cautela me dirigía directo hacia el comedor para ver si podía satisfacer el apetito tanto mío como de mi bebé que me pedía a gritos que lo alimentara.
En cuanto entre al comedor, me percate que sobre la mesa habían unos apetitosos pastelillos que aclamaban con urgencia mi atención mientras babeaba por ellos al imaginarme sus sabor por lo que inmediatamente me acerque mas y tome uno para llevarlo directo a mi boca y…
-¿Katniss? ¿Qué haces despierta tan temprano?- La voz de Effie inmediatamente me hizo respingar mientras dejaba caer el pastelillo al suelo y lentamente me volteaba a verla asustado. Al hacerlo ella me miro de arriba hacia abajo hasta que su mirada se detuvo y de la impresión ella se llevó una mano a su boca queriendo ocultar un grito mientras yo miraba en la misma dirección que ella, dándome cuenta de lo que la había espantado ya que el camisón que me había puesto hacia bastante notorio el abultamiento en mi vientre.
*Mierda…* Pensé cerrando los ojos con fuerza y esperando lo peor de esta situación pero lo que a continuación sentí fueron unos dulces y maternales brazos rodeándome y las lágrimas de Effie empapando mi hombro.
-Effie yo… te juro que te lo íbamos a decir…pero es que yo…
-No sabes cuánto lo siento… en verdad lo lamento…Por dios ¿Por qué no me dijeron nada? – Dijo con la voz entrecortada a causa del llanto mientras me despegaba de su cuerpo y me veía con dolor, culpabilidad y tristeza mercados en su mirada mientras lloraba. Eso me hizo sentir verdaderamente mal.
-Yo… lo lamento Effie-Dije mientras lloraba yo también y escondía mi cara entre mis manos- Yo….no sabíamos cómo decírtelo y no encontré momento oportuno para decirte la verdad.-Agregué sintiéndome verdaderamente mal por no haber sido honesta con ella.
-Cariño, sé que no soy tu madre, sé que tal vez no sientas el mismo cariño por mí que el que le tienes a Cinna o a Haymitcho o… a quien sea… pero si algo puedo decirte es que te quiero y que rezaré por ustedes, para que todo salga bien. Katniss, regresa con vida de esa arena. Dale una mejor vida a ese bebé…Prométeme que lo harás - Dijo mientras me quitaba las manos de mi rostro y me obligaba a verla a los ojos.
-Lo hare, tienes mi palabra Effie…Te prometo que regresare con vida de esa arena y le daré una mejor vida a este bebé- Dije decidida mientras las lágrimas surcaban por mis mejillas. A pesar de que Effie no era mi madre, la consideraba de ese modo como mi segunda madre. Realmente le teníamos, tanto Peeta como yo, un inmenso cariño a esa loca mujer obsesionada con el orden y los modales.
FIN DEL FLASHBACK
Luego de haber tenido una larga charla entre las dos y de haberles dicho a Peeta, Haymitch, Cinna y Portia que lo de mi embarazo ya no era un secreto para Effie, las cosas se calmaron un poco. Sin embargo el miedo y un extraño presentimiento de que algo estaba a punto de suceder hoy crecían dentro de mí a pasos agigantados y no me dejaban tranquila.
Snow había jugado bien sus cartas y yo tendría que tener cuidado de no dar un paso en falso o todo se vendría abajo…
-Katniss ¿Puedes dejar de moverte mientras te coloco y te arreglo el vestido?… Puedo picarte con la aguja por error si no te quedas quieta- Me decía Cinna ya un poco exasperado por mi nerviosismo y por no quedarme quieta al arreglar los últimos detalles del vestido de novia que había sido elegido por todos como el supuesto atuendo que usaría en mi boda y que ahora usaría en esta tarde. Una petición a la fuerza del presidente Snow. ¿Con que propósito? Ciertamente no lo sabía, pero en verdad que ese maldito tenía una mentalidad extremadamente enfermiza.
-Lo siento Cinna pero es que ya no puedo con los nervios, me están carcomiendo entra.
-Trata de serenarte mujer, todo saldrá bien. No estés nerviosa que no les hace ningún bien a ti y al…
-Lo sé, lo sé…Sé que esto no solo me perjudica a mí- Dije mientras llevaba una de mis manos a mi abdomen ahora ligeramente plano, gracias a la capsula, y sintiendo un leve movimiento en esa zona provocando que sonriera con ternura y cariño mientras que mi mano se pacerá instintivamente por ahí – Lo siento cariño, mami ya no puede con los nervios pero sabes bien que te amo tanto como tu padre. De eso no lo dudes, te mantendremos a salvo…Te lo prometo, no dejare que nadie te haga daño- Agregue, y como respuesta el bebé que crecía dentro mío comenzó a moverse con un poco más de intensidad, como si tratara de decirme que lo sabía y que también me quería, nos quería a su padre y a mí.
-Todo saldrá bien Kat. Tanto tú como el bebé estarán bien. Peeta no permitirá que alguien les ponga un dedo encima, ahora por favor, trata de quedarte quieta un rato más, ya casi termino.
-Está bien Cinna, tu ganas…Me quedare quieta- Suspire resignada, tratando de serenamente mientras dejaba que Cinna terminara de arreglar los detalles del vestido, quedándome lo más quieta que podía. A decir verdad, el vestido me pesaba un poco y ciertamente no recordaba haberlo sentido pesado cuando me lo puse por primera vez.
-¿Lo sientes un poco pesado, verdad?
Como si mi estilista me hubiera leído la mente, le respondí:
-Sí…Pero no es incómodo para mí ni para el bebé, de cualquier forma ¿Por qué se siente así? .No recordaba que pesara de ese modo cuando me lo puse.
-Bueno, digamos que le hice algunos ajustes chica en llamas. Quería algo que de verdad impactaras hoy en esta noche-Aseguro sonriéndome y mirándome de una forma que no supe descifrar.
-Voy… ¿Voy a tener que girar de nuevo?- Pregunte nerviosamente, recordando el anterior vestido rojo que use en la primera entrevista, vestido que al momento de que giraba se incendiaba.
-Déjalo para el final- Aseguro mientras me giñaba un ojo, dándome la respuesta de que si lo haría.
De pronto de la nada Cina cambio su semblante de alegría por uno más serio mientras me tomaba de los hombros.
-Katniss, demuéstrale a esa gente de lo que de verdad estas hecha chica en llamas –Dijo sin dejar de verme de ese modo haciéndome sentirme algo extraña.
-Lo hare- Respondí decidida pues ciertamente este era el momento perfecto para demostrar quién era yo. El escenario hoy era mío y daría la mejor show de toda la historia frente a todo el mundo.
-¡Damas y caballeros! ¡Bienvenidos sean todos ustedes a la víspera de los 75° Juegos del hambre!- La voz de Caesar Flickerman se escuchaba fuerte y estruendosa, haciendo que el público enloqueciera.
La emoción y las ovaciones del público podían oírse en todo Panem. Aquí nos encontrábamos todos reunidos, tanto en el Capitolio como en los demás distritos, para presenciar la entrevista más esperada del año y decir adiós por última vez a sus tan amados y apreciados vencedores.
Uno a uno, Caesar iba presentando por orden de distritos a los tributos y se podía notar claramente la tensión al entrevistarlos.
Cada uno de los tributos vencedores, como bien había dicho Peeta, hacían uso de sus palabras para hacer quedar mal al Capitolio y en especial al presidente Snow. La que más impresión dejo de todos los que habían estado pasando fue nada más y nada menos que Johanna Mason al mandar a la mierda a todos aquellos que nos metieron en esta maldita situación y ciertamente provoco que me botara de risa al ver la expresión de espanto de Caesar y todos los demás ahí presentes. Finnick , por otro lado y como era de esperarse rompió suspiros y corazones de sus admiradores al recitar un poema que claramente iba dirigido a Annie. Beetee dio un mensaje reflexivo sobre las atrocidades de las que es capaz el ser humano, un mensaje bastante inteligente y preciso. A su vez los tributos profesionales hicieron gala de sus palabras. Estaba claro que todos y cada uno de nosotros estábamos dispuestos a hacer lo que fuera necesario por demostrarles que nosotros no éramos unas malditas marionetas a las cuales utilizar a su antojo.
Pronto las entrevistas habían llegado por fin al 12. Mi turno, al igual que el de Peeta, había llegado y con ello las crecientes náuseas y nervios regresaron y a su vez una sensación de valor puesto que hoy, al igual que todos, yo misma empezaría mi propio levantamiento. Justo como Johanna me había dicho antes de subir al escenario al verme vestida de novia:
-Has que paguen por esta maldita mierda en que nos han metido a todos nosotros.
Y claro que los haría pagar por todo, en especial a Snow.
Con ese pensamiento en mi mente saque la mejor sonrisa que pude sacar y camine con paso firme en dirección al escenario.
-Damas y caballeros, por favor denle una cálida bienvenida a nuestra querida Katniss Everdeen…¡La chica en llamas!
Cuando me presentan y las cortinas se abren, la audiencia está destrozada. La gente ha empezado a llorar, a lamentarse incluso desmayado mientras que otros exigen a gritos un cambio de imagen. El verme a mi vestida con el precioso vestido blanco de novia por poco casi provoca una revuelta entre la gente. Incluso alcanzo a percibir que la actitud profesional de Caesar se desquebraja un poco al verme vestida así. Nuevamente los nervios me carcomen provocando que mi bebé se moviera un poco mientras los gritos impiden que tanto Caesar como yo hablemos por lo que intenta calmar un poco a la audiencia, el tiempo empieza a correr mientras organizo el desorden de ideas en mi mente.
*Cálmate Katniss, respira…todo saldrá bien* Me decía a mí misma una y otra vez contando hasta 10 para tratar de controlar los latidos acelerados de mi corazón y tratar de serenarme para tranquilizar a mi bebé que por más ganas que tenia de pasear mi mano por mi abdomen, estando aquí no lo podía hacer.
Pronto el público empieza a calmarse y rápidamente Caesar se dirige a mí diciendo:
-Ju ju ju… Katniss , sí que brillas mucho más que una estrella hoy en esta tarde. Debo admitir que ciertamente nadie de nosotros esperaba esto y de cirto modo resulta obvio que es una tarde muy emotiva para todos nosotros… ¿Hay algo que quieras decir?- Dijo mientras me acercaba el micrófono para que todos pudieran escuchar lo que diría.
-Sinceramente, lamento que todos aquí no hayan podido asistir a mi boda y le doy…le doy las gracias al Presidente Snow por permitirme usar este vestido de novia que realmente sentía que todos merecían vérmelo ya puesto, aunque sea solo una primera y última vez –Dije con todo el fingido dolor del mundo- ¿No creen que es un precioso vestido de novia?- Agregue sonriendo forzadamente con inocencia.
-¡Vaya que si es un vestido precioso y tú te ves fabulosa en el! …. ¡Oh por favor ¿Serias tan amable de hacernos los honores, Katniss?...Por favor, por favor, por favor…- Dice emocionado Caesar haciendo que todos se emocionaran igual y que yo al momento de voltear hacia el frente me diera cuenta de que entre el público Cinna asentía con la cabeza dándome a entender que era el momento de girar.
En cuanto estoy al frente del escenario, comienzo a girar lentamente, con mis manos levantadas levemente de mi cuerpo.
Pronto, sin previo aviso, comienzo a escuchar los gritos de la multitud y pienso por alguna razón que es por lo deslumbrante que se ve el vestido hasta que mi mirada baja y me doy cuenta de que poco a poco el humo y el fuego combinados entre si van subiendo por los holanes del vestido. Mientras voy girando, las llamas van consumiendo cada vez más el vestido y yo no paro de girar por miedo a quemarme, las llamas a diferencia de los diferentes trajes que Cinna ha confeccionado se ven bastante reales. Comienzo a aterrarme mientras observo como las llamas van creciendo cada vez más y a mi alrededor trocitos chamuscados de lo que antes era el vestido blanco vuelan a mi alrededor y van cayendo al suelo. Tengo miedo de quemarme pero por alguna extraña razón el fuego no quema mi piel así que trato de calmarme mientras no paro de girar hasta que las llamas envuelven por completo el vestido y yo ahogo un grito del susto y los nervios.
*¡Joder Cinna, eres un maldito loco desquiciado!* Pienso para mis adentros mientras contengo la respiración, siento los latidos acelerados de mi corazón; cerrando momentáneamente los ojos por miedo a lo que haya sucedido o que me encuentre completamente desnuda.
Pero no pasa nada de ello ya que en cuanto abro los ojos y miro hacia abajo me llevo la mayor impresión de toda mi vida al darme cuenta de que llevo un vestido negro similar al traje de novia que usaba unos segundos antes. El vestido negro se amolda perfectamente a mi busto y cae suelto de la sintilla para abajo ,lo siento muchísimo más ligero que el anterior, realmente es un vestido hermoso.
Asombrada y viendo hacia el frente levanto las manos a la altura de mis hombros y mientras lo hago lentamente unas alas se van abriendo en mi espalda al mismo tiempo que voy levantando las manos. En cuanto mi mirada se posa en una de las pantallas puedo ver con claridad el detalle fino, delicado y real de las preciosas plumas negras alrededor de las alas, a excepción de unas cuantas plumas de color blanco y mientras me percato de ello y al sentir a mi bebé moviéndose dentro de mi, en mi mente solo hay una cosa clara:
"Cinna me ha transformado en un sinsajo,la insignia de mi distrito, el símbolo que representa todo lo que soy"
-¡No puede ser!... Es como un ave…es un, es un…
-Es un sinsajo- Digo con todo el orgullo del mundo mientras veo hacia el frente y me doy cuenta de que Cinna ha hecho verdaderamente su propio acto de rebelión en contra de Snow.
-¡Por dios!... ¡Tú estilista es un genio!- Dice dando brinquitos de la emoción el presentador sin dejar de asombrarse por la sorprendente transformación de mi vestido.
El público estalla en aplausos y vectores hacia Cinna quien se levanta a hacer una reverencia agradeciendo los aplausos. Pronto, por mi cabeza surge una idea aterradora ¿Snow hará algo al respecto con lo que acaba de hacer mi estilista? Ciertamente no lo sabía y como no era momento para ponerse a pensar en ello agite mi cabeza varias veces mientras trataba de sonreír de nuevo, justo en el momento en el que suena la alarma y mi tiempo se ha acabado. Es el turno de Peeta ahora.
En cuanto Caesar pide que me retire hacia mi lugar correspondiente junto a los tributos, volteo la mirada hacia mi esposo quien tiene una expresión difícil de desifrar en su rostro causando que un escalofrió me recorriera la espina dorsal y que mi bebé se moviera bruscamente haciendo que mi mano discretamente se posara sobre mi abdomen.
*Peeta ¿Qué es lo que estas tramando hacer?* Me pregunte a mí misma mientras me dirigía a sentarme y Peeta plantaba un beso en mi frente diciendo que todo iba a estar bien y se encaminaba en dirección a Caesar.
La entrevista de mi esposo, que esta vestido de novio, pasa entre momentos de risas y comentarios banales pero de la nada Caesar cambia drásticamente su semblante diciendo:
-Peeta, ¿Qué se siente saber que después de todo lo que han pasado ustedes dos, hayan tendido la desafortunada suerte de ser seleccionados como tributos para este vasallaje?
-Honestamente, me quede conmocionado y asombrado. Es decir, tanto Katniss como yo teníamos una vida feliz, sin preocupaciones, una vida tranquila y bella de disfrutar con la mujer a la que tanto amo. Íbamos a casarnos, todo empezaba a ser maravilloso y me imaginaba a Katniss vestida de blanco, viéndose realmente hermosa…. Y saber que de repente…- Peeta deja la frase mientras suspira abatido.
-¿Ciertamente no esperabas que su boda se cancelara, verdad? –Pregunto con amabilidad Caesar.
Peeta no responde, durante un largo instante se queda en silencio mientras sopesa lo que está a punto de decir. Voltea la mirada hacia el público, al que tiene completamente embobado, después al suelo y de ahí levanta la mirada hacia Caesar que lo ve esperando por una respuesta.
-En realidad Caesar, ya estamos casados- Anuncia Peeta con voz tranquila y sin preocupaciones provocando que el público y los demás tributos vencedores clavaran su mirada de la impresión e incredibilidad sobre mi mientras que yo me encentraba con los ojos y la boca abierta al saber lo que Peeta acaba de decir con respecto a nuestro matrimonio. Pronto un rojo carmesí pinta mis mejillas mientras trato de no gritar.
*A ver Kat, relájate… solo ha dicho que están casados y es verdad ¿No hay nada de malo en ello, cierto?* Pensé tratando de tranquilizarme mientras el bebé no paraba de moverse mientras escondo mi rostro entre mis manos para que las cámaras no capten la bombilla roja en la que se ha convertido mi cara.
-Pero… ¿Cómo es posible?- Pregunta Caesar igual de asombrado que todos nosotros.
-Oh, no es un matrimonio oficial pero es como si lo fuera para nosotros. No fuimos al Edificio de Justicia a firmar papeles ni nada de eso. Simplemente hicimos el ritual de matrimonio según nuestras costumbres en el Distrito 12- Dijo Peeta sonriendo haciendo que todos suspiraran mientras explicaba en qué consistía la ceremonia que llevamos a cabo él y yo cuando nos casamos- No sé cómo sea en los demás distritos pero en el nuestro lo llamamos "La ceremonia del tueste"
-¿Estuvieron ahí sus familias?-Pregunto con mucha más curiosidad Caesar sin dejar de salir de su asombro.
-No, no se lo dijimos a nadie. Haymitch fue el único que sabía sobre esto, la madre de Katniss jamás lo hubiera aprobado. Si nos hubiéramos casado en el Capitolio estoy seguro de que hubiera sido una increíble celebración pero siendo honesto, no queríamos esperar mucho tiempo así que decidimos casarnos en secreto- Mintió descaradamente mi esposo en algunas cosas mientras yo agradecía mentalmente por ese hecho ya que no sabría qué repercusiones habría si mi familia o la suya hubieran estado involucradas también.
-Entonces ¿Todo esto sucedió antes del vasallaje? ¿No?- Pregunto con nuevamente con curiosidad Caesar.
-Claro que fue antes del vasallaje, Caesar. Seguro que no lo habríamos decidido de haber sabido antes- Respondió Peeta con voz molesta- Sin embargo, ¿Quién se lo podía imaginar? Nadie. Pasamos por tantas cosas, todos parecían estar encantados de vernos juntos y felices y entonces, de buenas a primeras… Es decir ¿Cómo íbamos a esperarnos algo así?
-No podían Peeta- Le respondió consoladoramente Caesar poniendo una mano sobre su hombro- Como dices, nadie podían. No obstante, debo confesar que me alegro de que amenos tuvieran unos cuantos meses de felicidad juntos.
Pronto escucho aplausos. Y como si eso me diera ánimos, retiro las manos de mi rostro y permito que todos vean mi sonrisa de tristeza y agradecimiento por su apoyo. Al recordad nuestra ceremonia del tueste y de cómo fue que ese mismo día el mundo se nos vino encima, sin poderlo evitar dos lágrimas de dolor fueron soltadas, lagrimas que limpie a toda prisa. Comenzaba a sentirme mal, verdaderamente mal por todo este infierno en el que estábamos metidos y las hormonas del embarazo no ayudaban mucho a mantener la situación bajo control pues este había dejado de ser un show, esto era algo verdaderamente doloroso.
-En verdad que feliz estoy por ustedes de que haya sido así- Aseguro Caesar sonriendo con tristeza pero Peeta no sonreía y se le veía bastante serio y angustiado, esta era la primera vez que lo veía actuar de esa manera y para nada me gustaba. La presión en mi pecho de que pronto algo iba a pasar aquí comenzó a crecer cada vez más.
-Yo no me alegro- Aseguro bajando la cabeza entristecido- Ojala hubiéramos pensado mejor las cosas.
-Bueno pensarlo o no, qué más da…disfrutarlo es lo que cuenta ¿No? –Pregunto nuevamente sorprendido el presentador.
*¿Qué diablos estás haciendo Peeta?* Pensé angustiada mientras me sudaban las manos y jugueteaba con mis dedos nerviosa; con el corazón acelerado a mil por hora.
-Quizás hubiera pensado lo mismo que tu Caesar, de no ser….-Peeta se quedó callado sin continuar diciendo lo que a estas alturas ya sabía que estaba a punto de decir.
*¡Oh dios mío!... Esto no está pasando* Pensé con los ojos cerrados.
-¿De no ser por qué? –Pregunto con verdadera curiosidad Caesar.
-De no ser por el bebé que estamos esperando…- Respondió Peeta desesperado mientras mis manos inmediatamente volaron hacia mi vientre que ahora si se notaba. Ya eran las 12 de la noche, momento en el que el efecto de las capsulas desaparecía.
Boom, la bomba nuevamente exploto esta noche en la entrevista con lo que Peeta finalmente acababa de decir. Ya está, nuevamente lo ha hecho, Peeta ha barrido a todos en la entrevista con su desgarradora y realista declaración mientras la gente aterrada y asombrada posaba los ojos sobre mí y mis manos que no dejaban de pasearse con desesperación sobre mi vientre abultado, el vestido negro que había diseñado Cinna era un vestido de maternidad.
Pronto los gritos de enojo e impotencia de la audiencia no se hicieron esperar provocando que un verdadero caos se armara en aquel lugar. Las cosas sucedían a mi alrededor en cámara lenta, gente exigiendo a gritos que los juegos se detuvieran, otros tantos se quedaban sin saber qué hacer, Caesar intentaba por todos los medios calmar a la gente. Todo el mundo se había sumido en un verdadero caos mientras que yo aterrada no dejaba de acariciar mi vientre mientras sentía a mi bebé moviéndose igual de asustado que yo. En mi cabeza solo podía pensar en dos preguntas:
"¿Lo que Peeta había hecho sería suficiente para parar los juegos?"
"¿Qué consecuencias tendría la noticia inesperada de que sus trágicos amantes irían a los juegos y con un bebé en camino?"
Estaba emocionada por un lado al pensar que tal vez lo que Peeta había dicho era una salvación. Estaba aterrada por otro lado, pues ahora no solo todo el mundo sino que también Snow sabia de la existencia de nuestro bebé. Tenía miedo de no saber cómo saldríamos de esta situación y que nuevamente el mundo se nos viniera abajo. La cabeza pronto me comenzó a dar vueltas y más vueltas sintiendo que en cualquier momento me desmayaría pues esto había sido una enorme impresión tanto para mí como para mi bebé.
-¿Katniss?...¡Katniss!- Podía escuchar a lo lejos la voz aterrada de Johanna Mason mientras ella corría hasta a mí y me detenía antes de caer al suelo y me depositaba en los brazos de Peeta que no dejaba de decirme que resistiera y que no cerrara por ningún motivo los ojos.
-Cariño, por favor no cierres los ojos… ¡No! …En verdad perdóname por lo que hice yo solo ...lo siento –Decía asustado Peeta de que me desmayara a lo cual sonreí con cansancio y acariciaba su mejilla débilmente.
-Lo hiciste...bien- Fue todo lo que pude decirle a mi esposo para hacerle entender que no estaba molesta por lo que había dicho.
- Descerebrada, este no es momento para desmayarse…¡Katniss!- Fue inútil, pronto todo mi mundo se convirtió en obscuridad sin poderlo evitar.
POV NARRADORA
Lentamente Katniss fue abriendo sus ojos acostumbrándose a la luz mientras se comenzaba a incorporar dándose cuenta de que se encontraba en una habitación extraña.
-¿En dónde demonios estoy?-Se preguntó ella misma mientras sentía que todo le daba vueltas y comenzaba a inquietarse.
-Katniss, oh cariño no sabes que gusto me da verte bien…-Pronto ella se encontró entre los brazos de Peeta siendo acunada cariñosamente en ellos a lo cual ella le respondió el abrazo con dulzura.
-Preciosa, que bueno que estas bien- La voz angustiada de Haymitch le hizo voltear a verlo sin dejar de ser abrazada por Peeta.
-Perdón, verdaderamente les metí un susto a todos- Dijo con voz cansada y tranquila mientras que por instinto sus manos se posaron sobre su vientre abultado y sentía los movimientos del bebé al sentir el contacto de sus manos.
-Y vaya que si nos metió un susto señorita Everdeen o debería decir…Mellark- Al escuchar esa gélida y retorcida voz ahogo un grito mientras se incorporaba asustada de la cama y volteaba a ver hacia ese hombre que no dejaba de sonreírle con maldad.
-Pre….presidente Snow- Respondió aterrada mientras retrocedía abrazando a modo de protección su vientre abultado mientras que Peeta la protegía con su cuerpo al igual que Haymitch, tratando de protegerla a ella y al bebé de lo que fuera a suceder estando ahí frente al Presidente Snow y 5 agentes de la paz con las armas en manos.
-Oh no, todavía no pienso matar a ninguno por ahora- Aseguro Snow, levantando las manos en son de paz.
-¿Qué es lo que quiere de nosotros? –Pregunto con voz firme y decidida Peeta sin dejar de ver con odio y rencor a Snow al igual que Haymitch, quienes abrazaban con fuerza a la pobre de Katniss que no dejaba de temblar.
-Un simple y sencillo trato- Respondió sonriendo con malicia, ocultando tras de sí sus verdaderas intenciones malignas.
CONTINUARA…
Hola a todos ;) espero que lo hayan disfrutado mucho chicos XD
Estoy casi segura de que van a querer matarme por dejar el capitulo asi pero creanme que es por una buena causa jeje :P ...
Los veo en el proximo capitulo preguntandoles que clase de trato se imaginaran que este a punto de proponerles el presidente Snow...
Les mando un enorme beso, saludos!
