Retraso

Después del viaje Edward y yo nos habíamos pasado la mayor parte del tiempo solos, cualquier momento era bueno para demostrarnos nuestro amor; no sabía cuánto iba a cambiar nuestra relación después de hacer el amor, tenía miedo de lo que fuera a pasar conmigo y claro lo que el pensara me importaba mucho, pero al final de todo… esto nos había unido más de lo que estábamos, si era posible.

Hija es hora de levantarse- escuche como Charlie me gritaba detrás de mi puerta y daba unos pequeños toquidos.

Ya voy- respondí todavía desperezándome.

Corrí a bañarme antes de bajar a desayunar con Charlie; cuando entre a la cocina el ya había preparado el jugo y comenzaba a hacer los huevos fritos.

Papa- menee la cabeza y lo quite de la estufa- puedes sufrir algún accidente preparando el desayuno y no llegar a tu boda…

No soy tan tonto- me dio un beso en la frente y se fue a sentar- quería hacerte de comer… hoy cambiaran muchas cosas…

Lo sé- puse los platos frente a nosotros y serví jugo- ahora no me preocupare porque mueras envenenado cuando me vaya…

Hablando de eso…- me interrumpió haciendo a un lado el periódico para enseñarme algunos sobres- te llegaron las respuestas de algunas universidades… quieres que las abramos?

Cuantas?- me atragante y mis manos comenzaron a sudar, pero me dirigí a la barra para llevar lo que faltaba en la mesa.

Cuatro- me dijo mientras los ponía en medio de la mesa separándolos un poco para que se vieran los remitentes; me senté y observe los sobres mientras mi corazón latía cada vez más fuerte.

Ok… hay que abrirlos- hice a un lado mi plato y tome todos los sobres, respire profundo y comencé a romper los sobres y leí cada uno conteniendo la respiración.

Me habían aceptado en universidad de Alaska Fairbanks y la de Boston; la de Chicago y Dartmouth me habían rechazado. Deje todos los papeles a lado sin darles importancia y seguimos con el desayuno, a los pocos minutos llego Leah para llevarnos al salón donde se llevaría a cabo el servicio y la fiesta.

Cuando llegamos Alice y Rose ya estaban terminando de arreglar a Sue, así que no las interrumpí, tome una revista y comencé a hojearla, mientras escuchaba como Alice le preguntaba a Sue si pensaba tener un bebe con Charlie… recordándome por primera vez en todo este tiempo que era una posibilidad en mi noviazgo… despeje mi mente y seguí leyendo la revista; cuando terminaron comenzaron a arreglarnos a Leah y a mí.

Lista Bella- me anuncio Alice dando brinquitos- es hora de llevar a Charlie al altar.

Sali y recorrí el pequeño pasillo hasta llegar al cuarto donde Charlie se había arreglado; toque solo una vez, al abrir la puerta Carlisle y Billy salieron del lugar, me sonrieron al pasar frente a mí y nos dejaron solos.

Papa, debemos salir- me puse frente a él, alise un poco su saco- todos te esperan.

Bella sabes que mi amor por ti no cambiara en nada con esto… verdad?- su mirada era penetrante y sus ojos estaban llenos de lagrimas.

Lo sé- lo abrace y seque algunas lagrimas que se escaparon- te quiero y no sabes lo feliz que estoy de que encontraras a Sue…

Tocaron la puerta interrumpiendo nuestra plática.

Chicos es hora- Alice estaba dando de gritos del otro lado de la puerta- todos están en sus lugares, solo faltan ustedes.

Ya vamos- conteste un poco molesta por no poder hablar más con Charlie, suspire, tome a papa del brazo y caminamos hasta la puerta.

Te quiero- me susurro cuando íbamos caminando hasta el altar, detrás venían mis amigas para después dar el paso a Seth y Leah que entregarían a su mama.

Te quiero- deje a Charlie en su lugar, le di un beso y me fui a sentar con Edward en primera fila.

En cuanto me senté Edward tomo mi mano y no la soltó ni en minuto, mientras Charlie y Sue decían sus votos no pude contener las lagrimas y comencé a sollozar; la fiesta comenzó con la entrada de los novios al salón, comimos, bailamos y ya a mitad de la fiesta Charlie y Sue se fueron a su luna de miel no sin antes darnos miles de recomendaciones.

Leah me voy…- la busque después de que Sue había lanzado el ramo- estoy cansada…

Te veo en casa?- me pregunto con un poco de duda.

Mmm hay un gran problema… no se cual es… nuestra casa- dije haciendo gestos, lo que la hizo sonreír- voy a casa de Charlie, mañana nos ponemos de acuerdo con esto- voltee a ver el lugar y suspire al pensar en todo el quehacer que nos esperaba.

No te preocupes- me guiño un ojo- Charlie arreglo todo, nosotros ya no tenemos que hacer nada en absoluto así que ve a descansar, Edward se va quedar contigo- fue una afirmación más que una pregunta.

No- busque al susodicho rápidamente y pude ver como platicaba amenamente con sus hermanos- si te pregunta, podrías decirle que estaba cansada y me fui.

Porque no se lo dices tú?- me vio con los ojos entre cerrados.

Tengo que pensar un poco…- lleve mi vista al piso- quiero estar sola…

Qué pasa?- Leah se acerco a mí y froto mi brazo para darme confianza.

Nada, solo estoy cansada- la aleje y sali del lugar con mis ojos llenos de lagrimas.

Le pedí a un compañero de Charlie que me llevara a casa, al entrar todo estaba oscuro y frio, tire los zapatos y la bolsa antes de comenzar a subir la escalera, llegue a la recamara y fui a cerrar la ventana… hoy no quería que Edward entrara por ella, me quite mi vestido negro y deshice mi peinado… me acurruque en mi cama y comencé a llorar, hacia las cuentas una y otra vez, me había retrasado ocho días… comencé a tener miedo y si estaba embarazada que iba a hacer? Edward me apoyaría? Qué pasaría con mi vida? El mundo se me venía encima, mi cuerpo temblaba y no podía dejar de llorar; no sé en qué momento me quede dormida, pero me despertó el sonido del teléfono, corrí a contestar.

Bueno- mi voz sonaba ronca.

Amor…- Edward estaba alterado- porque no me contestas? Porque te fuiste así?

Estaba muy cansada- dije cortante- te llamo luego…

No- me interrumpió- ábreme la puerta, estoy afuera.

Hoy no, por favor- le suplique comenzando a llorar- vete Edward…

No me voy a ir- dijo por el teléfono pero tocando la puerta- si no me abres me quedare aquí, hasta que cambies de opinión… que te hice? Que paso?

Colgué el teléfono y fui hasta la puerta, la abrí y Edward estaba recargado en el marco empapado de pies a cabeza.

Qué pasa?- en su rostro había dolor.

Edward…- entre a la casa y encendí la luz, le hable dándole la espalda- yo… estoy muy cansada…

Te conozco muy bien- me tomo de los hombros y me dio vuelta lentamente- por favor, dime qué pasa?

No puedo- al ver sus ojos llenos de desesperación comencé a llorar y lo abrace- tengo tanto miedo…

Tranquila Bella- comenzó a frotar mi espalda y me daba besos en la cabeza- todo estará bien, yo estaré a tu lado.

No lo entiendes, posiblemente no quieras estar conmigo- me mordí la lengua después de decir esto, sabía que querría mas respuestas.

Entonces…- me alejo de él para mirarme a los ojos- explícame.

Me llevo a la cocina, me sentó y comenzó a preparar un té, cuando termino se sentó frente a mí.

Toda la fiesta estuviste ausente- sorbió de su tasa, comencé a jugar con los sobres que seguían en la mesa y él se dio cuenta- recibiste respuestas de las universidades?

Si- se las acerque para que las viera- me rechazaron en Dartmouth…

Es por eso que estas así?- suspiro aliviado y por su rostro cruzo una sonrisa- veras que hay una solución y todavía no me llegan mis cartas, seguro quedaremos en una juntos…

Pero Dartmouth era tu primera opción…- aun así no lo veía a los ojos por qué no sabía cuánto tiempo podría ocultar mi verdadero problema- tienen un buen programa de medicina…

Mi primera y única opción es estar a tu lado- me dijo levantando mi rostro para verlo a los ojos, entrecerró los ojos y me examino- pero hay otra cosa…

Yo…- agache la mirada y tome aire para poder hablar- tengo un retraso…

Un retraso?...- por un momento busco el significado a mis palabras y cuando lo entendió pude ver como su rostro cambio- cuanto?- su voz sonó fría y ausente.

No había puesto atención- comencé a llorar y el miedo creció a un mas dentro de mí al ver su actitud- han pasado tantas cosas… y… yo… apenas hoy hice las cuentas- el veía las cartas de las universidades y jalaba de su cabello con desesperación, otra vez tome aire y limpie mis lagrimas- no te preocupes no echare a perder dos vidas, todavía no estoy segura… pero si estoy embarazada, me hare cargo del bebe yo sola… creo que el sueño termino- me levante y camine hasta la puerta, la abrí y espere que Edward me siguiera, al ver que no se movía de su lugar lo llame- te pido que te vayas, por favor… creo que entiendes que quiero estar sola.

Bella- me llamo desde su lugar.

No- hable con firmeza- no quiero analizar nada Edward… tenía miedo de tu reacción- para cuando decía esto el ya estaba a mi lado- y tenía razón…

Espera Bella yo no he dicho ni una sola palabra- me dijo con frustración.

No necesitas decir ninguna palabra- la voz se me corto y mis ojos se llenaron de lagrimas- tu actitud dijo todo Edward… ahora quiero que te vayas… quiero quedarme sola.

Estaba pensando- me quiso tomar de las manos pero yo me hice a un lado- debes entender que no es cualquier cosa- iba a decir algo pero él me tomo de los brazos y no me dejo hablar- no me voy a ir, ahora menos que nunca… no estás sola Bella, porque lo dudas? Te amo… eres mi vida.

Al escuchar lo ultimo no pude contenerme más y comencé a llorar abiertamente, Edward me tomo entre sus brazos y me llevo a mi recamara, me acomodo en mi cama y con mucho cuidado me cobijo, el se sentó en la mesa de noche pero no soltó ni un momento mi mano; después de llorar mucho tiempo me sentía cansada, sin deseos de nada y poco a poco me fui sumergiendo en la inconsciencia.

Tranquila todo saldrá bien- escuche entre sueños y sentí sus labios en mi mejilla; no quería buscar respuestas a mi futuro incierto esta noche ya era demasiado, mañana buscaría la solución al enredo que había en mi cabeza y en mi vida.


He aquí la actualización, espero sea de su agrado ya se está es mas de culpa que de amor y miel… pero si estamos hablando de experiencias de jóvenes esta es una de ellas; la angustia, tristeza y soledad al no saber que pasar con tu futuro. Gracias por sus comentarios, favoritos y a las nuevas lectoras que se integran. Gracias por leer mis locuras, les mando un abrazo.

Atte. Joey

"Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza"