Aquí está el siguiente capítulo! :D No me juzguen por mi demora porfis u.u
Sin más: ¡READING WAS SAID!
*Soul Eater y esta historia no me pertenecen
*Capítulo 29
Cuando Soul despertó, el techo de la tienda dejaba pasar la tenue luz del amanecer. Calculó que habría dormido unas cinco horas; se hizo con la chaqueta, se puso las botas y salió de la tienda. Las primeras sombras de la mañana se extendían por el campamento y llegaban hasta los bancales que rodeaban el lago. Encendió un fuego y puso café en el filtro de la cafetera. El sol empezó a asomar por encima del agua justo cuando se servía la primera taza. Nathan fue el primero en reunirse con él. Su hijo tenía el pelo tieso y llevaba una camiseta azul, vaqueros y zapatillas de lona. Nathan agarró una botella de zumo y una bolsa de Chips Ahoy y acompañó a Soul hasta la orilla.
–Antes de irnos –dijo Soul tras soplar su café– iremos en busca de algún pez grande de verdad.
–Mi padre y yo una vez fuimos a pescar a alta mar –le contó Nathan mientras abría la bolsa de galletas; luego se la tendió a Soul–. ¿Has pescado alguna vez en el mar?
–Gracias. –Soul cogió una galleta y le dio un mordisco–. Me gusta ir a pescar al golfo al menos una vez al año. La próxima vez que vaya tal vez te apetezca venir.
–Genial. –Nathan dio cuenta de un par de galletas antes de proseguir–. Mi padre y yo solíamos hablar de nuestros asuntos.
Soul bebió un sorbo de café y echó un vistazo al lago. Bajo la luz de la mañana, la superficie del agua parecía un espejo. Se preguntó si Maka le había dicho a Nathan que había quedado para salir con el Bicho. Pero ése no era el lugar para preguntárselo.
–¿Qué clase de asuntos?
–Cosas de chicos, de esas que no puedes comentar con tu madre –quiso aclararle Nathan.
–¿A qué te refieres? –dijo Soul antes de comerse otra galleta.
–Chicas.
–Ah, ¿Te preocupa algo en concreto? –le preguntó Soul.
Nathan asintió y bebió un poco.
–Tal vez pueda echarte una mano. He conocido a algunas chicas –dijo Soul.
Nathan se miró las puntas de las zapatillas y se ruborizó.
–Las chicas son complicadas. Los chicos no lo somos –sentenció Nathan.
–Eso es cierto. No hay quien las entienda. Te dicen una cosa y esperan que tú entiendas otra.
Nathan se volvió para mirar a Soul.
–Ayer dijiste que papá y tú solían mirar revistas pornográficas. Lo que yo quiero saber es si… – Parpadeó un par de veces y preguntó–: ¿Dónde se toca a las chicas? Nos enseñaron un diagrama en clase de salud, pero era un poco confuso. Los chicos no somos tan confusos. Todo lo que tenemos está ahí, expuesto.
«Vaya.»
–No estamos hablando de las emociones femeninas, ¿verdad? –quiso asegurarse Soul.
Nathan negó con la cabeza y dijo:
–Un amigo mío le robó un libro sobre sexo a su madre. Lo que daba a entender era que tenías que tocar a una chica en todas partes al mismo tiempo.
Nathan estaba muy serio. Y se lo estaba diciendo a Soul, no a Maka.
–¿Hay alguna chica en particular a la que quieras tocar? –le preguntó Soul.
–No. Pero me gustaría tenerlo claro antes de mi primera vez.
–¿Quieres ser un experto antes de lanzarte al ruedo? –Soul se dijo que Nathan era demasiado jovencito para preocuparse por el sexo. Pero entonces recordó sus tiempos del CTT y se dio cuenta de que no lo era en absoluto.
–Bueno, sí. La primera vez ya asusta lo bastante como para además no saber lo que tienes que hacer –dijo Nathan.
Soul se balanceó sobre los talones y sopesó sus palabras. No quería llevar las cosas demasiado lejos. Sintió de repente una oleada de calor que le reconfortaba interiormente, a la altura del pecho, rodeándole el corazón. Por primera vez en su vida se sintió como un padre. Su hijo le hacía preguntas sobre sexo, tal como innumerables hijos habían hecho con sus padres. Tal como él había hecho con su propio padre.
–Lo primero que has de saber es que cualquier tonto puede practicar sexo, pero sólo un hombre de verdad puede hacer el amor. Si no sientes nada por una chica, entonces te resultará complicado incluso bajarte la bragueta –le explicó Soul.
–Sí.
–Tienes que tener condones a mano –le aconsejó Soul–. Siempre. Si no eres lo bastante maduro para protegerte a ti mismo y a tu chica, entonces es que no estás preparado para practicar el sexo. – Mientras hablaba, se preguntó si Nathan estaría captando la ironía que entrañaban sus palabras.
Esperaba que le dijese que él era el primero que no había aplicado lo que predicaba y, para ganar tiempo y encontrar una respuesta adecuada, bebió un sorbo de café. No tenía más remedio que admitir que no siempre había sido responsable, pero…
–Estoy al corriente del sexo seguro –dijo Nathan interrumpiendo el hilo de sus pensamientos.
Soul se tragó el café con dificultad.
–Eso está muy bien. –Soul le sonrió, aliviado de que no hubiese preguntas difíciles acerca de su propia vida sexual.
–Lo que yo quiero saber es… –Nathan le echó un vistazo a la tienda de campaña–. ¿Dónde está exactamente el clítoris?
Soul se puso serio y abrió la boca de par en par. No consiguió articular palabra, así que volvió a cerrarla.
A Nathan, al parecer, las palabras le salían de la boca con total fluidez, de modo que prosiguió: –¿Y qué demonios es el punto G?
owo Nathan es todo un curioso xDD
espero les haya gustado este corto capítulo, lamento que sea corto pero por lo menos está y sé que se rieron al leerlo xD
Nos les aseguro cuándo subiré el siguiente capítulo u.u La proxima semana salgo de clases, termino mi último año de enseñanza media *o* o la secundaria, como ustedes la conozcan :3 Saldré de cuarto al fin! Ahora me debo someter a la vida laboral y a realizar mi práctica profesional u.u
Los espero en el siguiente capítulo~ :D
No olviden dejar sus review *-*
LyTha Shinigami...
