Salida con los padres
—Viejo, excelente idea lo de las eras cruzadas me la pasé genial — dijo Rumble alegremente a Spike. —¿Qué se nos ocurrirá ahora? ¿Sabes? Tengo una excelente idea, ¿qué te parece si transformamos a Luna y Celestia en lindas mascotas por un día y luego dejamos que todos se vuelvan locos buscándolas? Divertido, ¿no? Es de lo que…
Spike hizo un gesto de impaciencia frunciendo el entrecejo, aunque la idea no era tan mala que digamos, si se trabajaba un poco sacando a Fluttershy del camino… pero no, ahora tenía cosas más importantes en mente.
—Oye Rumble, aunque sea de las mejores ideas que se te han ocurrido jamás, estoy pensando en otra cosa. ¡Recuerda que hoy vienen los padres de Sweetie Belle! ¡Y mañana se supone que saldremos todos porque quieren conocerme mejor! ¿Y si no les agrado? ¿Y si me dicen que ya no puedo salir con Sweetie?
—¿Y si te calmaras? — Preguntó Scoots desde un árbol en el cual intentaba tomar una siesta. — Amigo, ¿cuántos tienen? ¿Once y doce años? No se lo tomen tan en serio.
Spike miró hacia arriba y se fue a otro lado más preocupado que antes, solamente once años, ¿sería que lo aceptarían así también? ¿Por qué no lo tomó en cuenta antes? ¡No lo tomarían en serio, no eso no podía pasar! ¿Por qué, por qué?
Rumble lo miraba alejarse con una gotita en la sien.
—¿Soy yo o está peor que antes, Scoots?
—Oye no soy la mejor consejera cuando se trata de cosas de este tipo — dijo Scootaloo. — Sabes que las cosas empalagosas no son lo mío.
Mientras Spike andaba cabizbajo por Ponyville, hasta sus límites, cuando se topó con una escena extraña: objetos volando por doquier haciendo locuras, creando un gran caos a su alrededor. Tal vez necesiten que me explique mejor: estaba acostumbrado a esas cosas, lo raro era que no lo estaba ocasionando él. En el bello jardín de Fluttershy, Discord tomaba el té con la pegaso amarilla creando caos por doquier.
—¡Spike, es un gusto verte amiguito! ¿Qué te trae por aquí, otra broma épica tal vez? En ese caso me moveré rápido, no quiero interrumpirte amigo…
—¡Pero Discord, Spike hace bromas muy seguido, es la primera vez que me visitas desde que te jubilaste! — Dijo dulcemente Flutterhsy, — estoy seguro que el buen Spike nos dejará ponernos al día, ¿no amigo Spike?
Spike se encogió de hombros.
—No se preocupen, no pienso hacer algo pronto… aunque la idea de Mist está genial, simple y directo al punto. Bueno, no importa, es sólo que estoy algo nervioso porque mañana conoceré a los padres de Sweetie, ¿y por qué les estoy contando esto? Me iré a otro lado, un gusto verte Discord, nunca cambies.
Se iba a ir pero Fluttershy puso dulcemente su casco en el hombro del chico.
—Aw, Spike eso es tan tierno. No te preocupes, ¿sí? Sólo sé tú mismo, estoy seguro que ellos te adorarán. Eres lindo, divertido y tienes un genial trabajo. Todo te saldrá bien, ¿verdad que sí Discord?
El draconequino no respondió, estaba ocupado matándose de la risa en el suelo.
—¡Jajajajajajajajajaja, esto está genial! ¿En serio te preocupa eso? ¡Pero si sólo eres un mocoso! ¿Qué te puede importar que causes una buena impresión? Jajajajajajajajajajaja. Esto está genial; es tan divertido cuando…
—¡Discord, no te pongas así! Esto es serio, es el primer romance de Spike — dijo Fluttershy. — Y para él es muy importante.
Discord se siguió riendo, pero se calmó un poco.
—Mira niño, no sé por qué te preocupas tanto. Si de algo estoy seguro es que puedes con todo tipo de retos, lo sé porque por algo te elegí como mi reemplazo.
—¿Y eso qué tiene que ver Discord? — Se molestó Spike.
—Mucho. Al principio te creía un niñito sin más papel que el de echar una garra cada vez que te necesitaran las mayores, triste si me preguntas a mí. Pero luego vi tu verdadero potencial Spike, cuando mezclaste el pasado y el futuro y te presentaste ante mí como el nuevo señor del caos y creaste ese desastre y de paso te aseguraste que Twilight y sus amigas se las vieran negras para detenerte. En ese momento me di cuenta que eres mucho más de lo que crees, si te lo propones puedes hacer de todo.
Spike parpadeó sorprendido.
—¿Y qué? ¿Cómo es que te acuerdas? Se supone que borré todas las memorias…
—No la mía niño, recuerda que soy tan fuerte como tú. O lo era, ahora se me revocó el derecho de hacer lo que quiera con la realidad. ¿Pero por qué crees que te nominé mi reemplazo? Porque ya sabía lo que iba a pasar. Pero volviendo al punto: puedes con todo Spike, sólo tienes que creer en ti.
Spike se alejó confundido, pero luego paró de repente.
—¡Ah, así es como funcionan las paradojas! Qué raro, pero el señor Swirl tenía razón. Bueno, mejor me preparo para mañana. ¡Muchas gracias!
En la Boutique Carrusel, Rarity lo preparaba todo para la llegada de sus padres, siempre le gustaba dar una buena impresión a pesar de todo. Estaba de muy buen humor.
—Sí, sólo un toque de morado por acá, otro poco de blanco… ¡Sweetie Belle! ¿Qué haces en la cocina? Te dije claro que iríamos a un restaurante para el almuerzo…
La pequeña salió inocentemente cargando algo completamente carbonizado entre cascos.
—Sólo preparaba algo para cuando llegaran Rarity, nada malo de verdad. Además el otro día se lo preparé a Spike y dijo que le encantó.
—Querida, Spike es un dragón y puede comer y digerir de todo.
—¡Oye! Por lo menos me esfuerzo y a él le gusta lo que cocino… y a mamá y papá también.
—De acuerdo, de acuerdo. Pero por lo menos limpia la cocina — suspiró Rarity ya rindiéndose.
—¡Hecho! — Dijo Sweetie tornando su cuerno a negro y limpiándolo todo mágicamente. — Un hechizo de limpieza simple para el unicornio moderno.
Rarity sonrió.
—Bueno, tiene algo bueno todo esto que te hayas convertido en una agente del caos, en fin. Mamá y papá llegarán en cualquier momento por favor limpiemos todo y…
—¡Rarity! ¡Sweetie Belle! — Gritó Cookie Crumbles alegremente entrando a la boutique y abrazando a sus hijas. — ¡Me alegra tanto verlas chicas! ¿Qué se cuentan ustedes? ¿Cómo está el viejo Ponyville? ¿Qué hay de nuevo? ¡Oye Hondo, date prisa!
Hondo Flanks entró llevando como podía la gran cantidad de bolsas de recuerdos que entre él y su esposa les traía a sus hijas.
—Ya voy querida, ya voy. ¡Niñas cómo han crecido! Me alegra tanto verlas luego de tanto tiempo…
—¡Mamá, papá! — Saludó alegremente Sweetie abrazándolos a los dos con fuerza, causando que las bolsas de Hondo se cayeran sobre los maniquíes (¿poniquíes?) de Rarity haciendo que ésta estuviera a punto de gritar pero mejor no dijo nada y abrazó a sus padres también.
—Es tan bueno verlos, ¿qué tal su viaje alrededor Equestria? — Preguntó alegremente Rarity. — ¿Algo interesante? ¿Conocieron muchas cosas?
—Alrededor de Equestria y otros sitios más — corrigió Cookie. —Y sí amorcito, muchas, muchísimas cosas — siguió Cookie sentándose y tomando uno de los aperitivos que le ofrecía Sweetie. — ¡Sweetie! ¡Tu cocina mejoró mucho! De verdad que sí.
—Gracias mami, los hice especialmente para ti y papá — dijo Sweetie emocionada. — Spike se ofreció a probarlos hasta que me quedaran perfectos. Espero les gusten mucho.
—Ah, es cierto que ahora tienes un novio — dijo juguetonamente Hondo dándole un alegre codazo a su hijita. — Un novio que conoceremos mañana, quiero saber si ese tal poni es tan bueno como para juntarse con mi niñita.
Cookie se rio.
—Nos morimos de ganas por conocerlo, hasta le conseguimos un regalito en la ciudad de Altos Aires en el Imperio Grifo. ¡Y tenemos planeada una salida completa! ¡Nos vamos a Canterlot!
—¿Canterlot? ¿Qué no fue la primera parada de su viaje? — Preguntó Rarity confundida.
—Pues sí querida pero eso fue antes que llegara la mejor feria del libro a Equestria — dijo Hondo emocionado. — Todas las ferias del libro que hemos visto en nuestro viaje son lo mismo: aburridas exposiciones, charlas sobre libros, autores discutiendo tonterías… ¡Pero gracias a nuestro amado señor del caos podemos disfrutar de una feria del libro como Celestia manda sí señor! Ella misma reconoció la calidad de esta genial idea.
Sweetie saltó muy emocionada.
—¿Señor del caos? ¿Les agrada el señor del caos?
—¿Y cómo no nos agradaría? — Preguntó alegremente Cookie. — Hace de la monotonía algo completamente diferente, ¿sabes cómo terminamos visitando también el Imperio Grifo? Fue gracias a sus puertas locas, conocimos muchas cosas interesantes…
—Y hablando del Imperio Grifo te trajimos algo Sweetie Belle: ¡una bella chaqueta de cuero de res auténtico! No dejo de preguntarme por qué tendrán tanta producción de cuero pero de todos modos toma…
Sweetie se probó la chaqueta, era genial le quedaba de maravilla y le daba la pinta de la niña mala. Rarity rodó los ojos, como siempre sus padres tenían una cuestionable percepción de la moda. Cookie notó el gesto.
—¡No te enceles cariño! Tengo aquí una igualita sólo para ti, es la última moda en el Imperio Grifo; y por cierto, ¿cuándo te lanzarás por un guapo semental para darnos nietecitos? Mira que tu hermanita te ha ganado, qué vergüenza qué vergüenza; yo que tú me daría prisa. ¡Pruébate tu chaqueta que es sólo para ti cariñoo!
Prácticamente se la puso por la fuerza, pero por complacer a su madre Rarity aceptó. Suspiró, el próximo sería un largo día pero bueno, quería a su familia y se la pasaría bien.
Mientras tanto en el Palacio de Twilight Spike iba de un lado a otro, creando un pequeño círculo en su cuarto. Twilight entró tímidamente.
—¿Spike? ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
—Este… sí claro… es sólo que…
Twilight sonrió.
—El único consejo que puedo darte Spike, es que seas tú mismo. Rarity me ha hablado mucho de sus padres y son simpáticos, con buen sentido del humor y les encanta divertirse viajando por Equestria; piensa si puedes trabar conversación con eso y descuida, seguro te irá de maravilla. Y luego, eres el señor del caos y la desarmonía, no creo que su hija pueda conseguir mejor partido que un dios menor.
Spike se sintió mucho más animado.
—Muchas gracias Twi, creo que era justo lo que necesitaba oír.
—Cuando quieras querido Spike — dijo Twilight. — Ahora duérmete, por lo que sé les espera un gran día mañana. ¿Qué crees que disfruten con la familia?
Spike se encogió de hombros pero luego sonrió ligeramente sonrojado.
—No sé pero si estoy con Sweetie estoy seguro que me voy a divertir.
—¡Así me gusta Spike! — Lo apoyó Twilight.
—Oye, ¿y crees que deba llevar algo de regalo para los papás de Sweetie?
—Si quieres Spike, pero como dije antes sé tú mismo, que no se te olvide.
Spike ahora sí se fue a acostar, aunque le tomó un poco de tiempo dormir tranquilamente. Al día siguiente se levantó con un grito:
—¡PERO QUÉ TARDE ES! ¿POR QUÉ NADIE ME LEVANTÓ? — Retumbó su voz por todo el Palacio haciendo que bajara a toda velocidad apareciendo de la nada su cereal de joyas y sentándose de un salto en su trono volador.
Twilight sacó la nariz de entre el periódico.
—Lo hubiera hecho yo pero ni loca me acerco a tu cuarto con tantas bromas de trampa.
—¿QUÉ HORA ES TWI?
—Las nueve y media, tienes tiempo…
Spike se dejó caer ya aliviado, aunque se tragó de una el cereal de joyas.
—Menos mal, creí que era más tarde, de veras que tengo que revisar ese despertador… bueno mejor me muevo; me quedé de ver con Sweetie a las diez. Oye Twilight, ¿crees que deba de llevarles un regalo a los señores Belle? No sé, unas joyas para la señorita Cookie o un balón de Hoof-Ball para el señor Hondo, Sweetie dice que es un aficionado. O tal vez…
—Calma Spike, cálmate un poco — le dijo Twilight sonriendo. — Si quieres, ¿por qué no les llevas unas flores a la señora Belle y al señor Belle un prendedor para su sombrero? Creo que les gustará.
Spike agradeció y salió con su trono volador hacia la estación de trenes, no sin antes pasar por los regalos a las tiendas, porque sentía que no sería lo mismo si los aparecía de la nada. Tenía que demostrar que iba en serio con Sweetie Belle y que haría todo por ella.
Mientras en la propia Boutique Carrusel la familia salió emocionada a su paseo, pero alguien no se daba la prisa necesaria.
—¡Date prisa Rarity! ¡Sólo te estamos esperando a ti! — Protestó Sweetie.
—Sweetie tiene razón hijita, ¿no te habías decidido por qué sombrero usar desde anoche? — Dijo malhumorado Hondo. — ¡Vamos de una buena vez!
—¡Pero ustedes no comprenden, no ir con el atuendo adecuado no es propio de una dama de categoría, por favor tienen que entender que no preví que el día iba a estar tan frío! — Dijo Rarity desde su cuarto.
Por suerte Cookie Crumbles conocía perfectamente a su hija y dio con el remedio:
—Mucho menos es de damas llegar tarde a un compromiso Rarity — dijo Cookie, — y no digamos de una familia. Si no vienes me temo que nosotros te dejaremos atrás.
A regañadientes, Rarity salió preciosa con una hermosa bufanda de seda verde pasto y un saco liviano de color verde musgo para combinar con su melena morada; con sombra azul para combinar. Nadie de la familia le dijo nada para evitarse disgustos y se pusieron en camino a la estación.
—¿Querido, qué horas tienes? — Preguntó Cookie en cuanto llegaron.
Hondo miró su reloj.
—Las diez menos diez.
—¡Entonces no tienes nada!
Rarity hizo un facehoof ante el pésimo chiste de sus padres, pero Sweetie y ellos se rieron alegremente. Entonces Cookie se fijó en el dragón negro y morado que estaba en una banca.
—¡Pero Hondo, mira! ¡Es el mismísimo señor del caos en persona!
—Pero claro querida, recuerda que su residencia oficial es Ponyville. ¿Crees que de autógrafos?
Se acercaron.
—Disculpe buen señor, somos grandes admiradores del sentido del humor… — comenzó Hondo.
—Y nos gustaría saber si se tomaría una foto con nosotros — siguió Cookie.
Spike sonrió, por lo menos esto le calmaría un poco los nervios.
—Cómo no, siempre es bueno conocer gente interesante — sonrió él. — Este, señores…
—Cookie Crumbles, Cookie Crumbles. ¿Y no sería mucha molestia si nos firmara la foto después, señor del caos?
—Sí por favor, es para nuestro álbum de gente famosa que hemos conocido a lo largo de nuestro viaje por Equestria — siguió Hondo Flanks. — ¡Ey Sweetie, Rarity! ¡Vengan a tomarse una foto con el señor del caos! ¡Será un tesoro de la familia!
Sweetie Belle apenas si podía contener la risa, y como cosa rara también Rarity; pero caminaron alegremente y Rarity tomó con su magia la cámara de sus padres y se tomó una foto con Spike.
—Muchas gracias señor del caos — dijo Cookie Crubmles. — ¿Y podría decirnos en qué maravillosa broma planea desde la estación de trenes? Porque si es así me encantaría estar ahí.
—¡Igualmente, igualmente! Y también Sweetie es una gran fan de usted, ¿por ella puede conseguir los autógrafos de sus agentes por favor? Es una niña pequeña, ya sabe usted; o no tan niña pero es una niña y lo admira. Y si aparecen por aquí una foto con ellos no nos caería nada mal por favor señor del caos.
Spike sonrió esto le estaba pareciendo divertido, además que a estas alturas ni Sweetie ni Rarity podía aguantar más la risa. Finalmente cuando se calmaron un poco Sweetie sonrió y abrazó a Spike por la espalda.
—Bueno, ya que nos calmamos y nos tomamos una foto con el genial señor del caos, mamá, papá: déjenme presentarles a mi novio, Spike señor del caos y la desarmonía.
Spike sonrió y les ofreció sus regalos.
—¡Es un verdadero gusto señores Belle! Me alegro mucho de conocerlos por fin y saber que son fans de mi trabajo, pero sepan que a pesar que estoy muy ocupado siempre tengo tiempo para Sweetie. Es un gusto, de verdad que sí.
Los señores Belle intercambiaron una mirada de lo más incrédula.
—¿Entonces usted es el que está saliendo con nuestra hijita? — Preguntó Hondo cambiando repentinamente de tono.
—Este sí…
Cookie entonces sacó unas gafas de montura roja igualitas a las de Rarity y se puso en posición de interrogatorio.
—Muy bien, ¿cuáles son las intenciones que tienes con nuestra hija? ¡Habla, queremos saber!
—Yo…
—¿Tienen planes listos para el futuro? ¿Cuándo piensan casarse? — Exigió saber Hondo.
Cookie le dio un codazo.
—Querido, ese es el interrogatorio para el novio de Rarity. Recuerda que Sweetie Belle sigue siendo muy niña.
—Ah, claro, lo siento — dijo Hondo sacando una tarjeta. — ¡Ah, aquí está! Lo siento señor Spike, lo que quería preguntar, ¿qué tantos años tiene usted? ¿Por qué cree que le conviene a nuestra dulce Sweetie Belle?
Sweetie iba a decir algo pero Cookie la detuvo.
—Deja a los adultos platicar. Responda señor del caos.
Spike se rascó la cabeza algo apenado.
—De hecho tengo once años…
—¡¿Pero en serio?! — Saltaron los Belle. — Pero es el señor del caos, debe ser por lo menos algo mayor…
—Ese era Discord — dijo Spike. — Pero no, Sweetie es un año mayor que yo.
—¡Pero Spike es muy atento conmigo! — Dijo rápidamente Sweetie Belle. — Es divertido, amable y alegre. Siempre me toma en cuenta cuando ponemos el mundo de cabeza y baila muy bien, debieron verlo cómo bailaba en la Gala.
Los padres miraron a Spike como preguntándose entre sí, "¿Será cierto?" logrando que el pobre dragón se pusiera más nervioso de lo que ya estaba… pero entonces estallaron en alegres carcajadas.
—¡Jajajajajajajajajajaaja! Sólo metiéndonos contigo amigo, no te preocupes.
—Siempre quisimos molestar un poco al novio de nuestra hijas, pero no dábamos con la ocasión, cierta niña es demasiado exigente por Celestia…
Rarity se sonrojó un poco pero sonrió a pesar de todo, sus padres seguían siendo los mismos de siempre.
—Y oye amigo Spike, ¿puedo llamarte Spike, no? Después de todo es usted toda una celebridad señor del caos y la desarmonía.
Spike, ya más aliviado sonrió:
—Sólo si usted me permite llamarlo Hondo y su mujer Cookie.
—¡Faltaría más! — Sonrió Hondo Flanks. — Dime querido amigo Spike, ¿cómo es que nuestra dulce niñita terminó siendo novia de un dios? ¡Nos gustaría saber!
Spike intercambió una mirada con Sweetie.
—¿No les has contado Sweetie Belle? ¡Pero si todos tus amigos lo saben ya!
—Pero quería que conocieran a mi dragón especial para contarles Spike — dijo Sweetie. — Mamá, papá, ¿ya saben por qué obtuve mi Cutie Mark?
—Bueno ahora que lo mencionas no lo dijiste pero supongo que es por cantar muy pero muy bien — dijo Cookie Crubles mirando a su hija.
—¿Y qué clase de padre inspecciona el flanco de sus hijas? Soy un papá no un pervertido.
Sweetie y Spike iban a perguntar a qué se refería pero Rarity le tapó la boca a sus padres, que de tacto tenían nada de nada.
—Este… olvídenlo por favor niños. Mejor muéstrenles el poder de Sweetie Belle.
Sweetie entonces muy sonriente tomó su forma de Black.
—¡Una agente del caos! ¡Nuestra hija es una agente del caos! — Saltó emocionado Hondo.
—Vaya, siempre quisimos que nuestras hijas llegararn lejos. Ahora tenemos una Guardiana de la Armonía y una Agente del Caos, es como para ponerse a llorar — dijo Cookie.
La joven pareja se abrazó alegremente, de momento todo iba bien. Entonces llegó el tren y todos se subieron alegremente, la próxima parada Canterlot.
—Y dime Spike, ¿ya llevaste a nuestra pequeña a una cita a la feria del libro? — Preguntó Cookie. — Queremos darle una buena impresión al poni… es decir dragón… es decir dios muy especial de nuestra hijita y no podemos llevarlos a un lugar repetido, ¿Porque tú lo inventaste, verdad?
—Pues sí pero no me gusta venir solo — dijo Spike. — Twilight dice que no quiere mezclarse en una feria del libro que denigra a las otras ferias del libro y mis amigos no quieren mezclarse en actividades enseñativas como esta.
Rarity suspiró.
—Spike, la palabra enseñativo no existe.
—Perdón, perdón, quise decir educacionante — siguió fastidiando Spike, para deleite de los Belle que rieron ante la ocurrencia.
Rarity pensaba aguantar pero al final no pudo sino soltar una débil sonrisa, por lo menos estaba buena esa. El tren finalmente llegó a Canterlot.
—¡Canterlot, la parada de Canterlot! ¡No se olviden de visitar nuestra feria del libro, no lo olviden!
Todos bajaron. Entonces Hondo se puso a ver a Spike muy serio.
—¿Y no se te ocurrió traernos con tus poderes, oh todopoderoso señor del caos? ¡Vaya, tan poderoso y tan tacaño que no da gusto a unos pobres ponis en la edad madura!
Spike bajó la vista, pero rápidamente volvieron a reírse los Belle.
—Es juego, es juego Spike, vamos, no tenemos tiempo que perder. Quiero ver la feria del libro como Celestia manda — siguió Hondo guiando al grupo al lugar más educacionante de toda Equestria.
—¡Pasen, pasen yeguas y sementales! ¡Lean su propio peso en libros y ganen un libro!
—Ah, eso es para mí — dijo alguien entre la multitud corriendo al stand.
En otro lado un poni iba de aquí para allá con una carreta refrigerada.
—¿Demasiado calor? Nadie puede disfrutar de la buena literatura acalorado, tienen que aprender a refrescarse. ¡Lleve su fanfiction bien frío! ¡Fanfictions, friísimos fanfictions! ¡Fanfictions frescos del día servidos bien fríos!
—¡Hola! ¿De qué tiene los fanfiction?
—¡Vea usted mismo, hay de todos los sabores: tengo traducciones, de drama, OOC, comedia, shipping, crossover y muchos más!
—Deme tres de shipping, dos con extra de lemmon por favor.
—¡Salen tres fanfiction para el caballero!
Sweetie miró a su mamá.
—Mamá, ¿qué es lemmon?
—¡Te lo explicaré cuando crezcas! Veamos qué más hay…
Y en otro stand varios potros salían mareados, mientras que una enorme fila se hacía para la gran atracción: un libro.
—¡Pero no es cualquier libro yeguas y sementales! ¡Es el libro más rápido jamás escrito! ¡Este libro no es apto para cardíacos, ni ponis obesos ni mucho menos!
Los potros leían tres párrafos y salían tambaleándose, la fila seguía creciendo.
Y en otro stand los ponis querían ir a leer los libros chocones, con temas tan controversiales que el lector terminaba más que chocado por sus temibles páginas. Y por otro lado los ponis gritaban:
—¡Pasen, pasen por aquí! ¡Tengo los libros más frescos, hasta la tinta está fresca! ¡Hasta la tinta está fresca!
…y efectivamente una substancia negra goteaba de los libros mientras los ponis seguían aglomerándose alrededor comprando libros o leyendo las atracciones.
Sweetie tenía una gotita en la sien.
—Spike, yo te quiero mucho pero hasta yo debo admitir que esta broma fue de lo más ridícula.
—A mí no me mires, yo sólo di la idea y son los ponis los que hacen el resto. ¡Ey mira eso! ¿Quieres leer el libro del amor?
Sweetie se rio alegremente y corrió a leer el libro del amor, el libro más romántico jamás escrito. Tal vez no era tanto de esas cosas pero era lindo complacer de cuando en cuando a Spike que se esforzaba por complacerla. Sin mencionar que sus padres estaban encantados con la gracia del pequeño dragón.
—Un dios del caos pero humilde y simpático.
—¡Pero sigue sin contarnos cuando piensan casarse! Y nuestros nietos no digamos…
—Que eso es del interrogatorio del novio de Rarity.
—Pero con ella va para largo, y Sweetie está creciendo, ¿o no?
Toda la familia, con la obvia excepción de Rarity se rio alegremente.
—¡Bueno! ¡Tengo estándares! ¿Es eso tan malo?
Y ofendida, se fue a otra parte, a leer su propio peso en libros para ver si eso lograba calmar su mal humor. Se topó de cara con cierto unicornio blanco y rubio al que no esperaba ni quería ver.
—¡Señorita Rarity Belle! ¿Qué la trae por este evento? — Saludó como si nada Blue Blood como todo un caballero que era.
—¡Blue Blood! ¿Qué te crees que haces?
—Pues ganarme un libro, claro — dijo Blue Blood con una sincera sonrisa poniendo con cuidado un libro recién leído en una pila y tomando otro. — Por ridículo que sea este evento, está logrando mucho éxito atrayendo a la juventud. Además que esto es más barato que comprar un libro nuevo, sin contar que el premio es por leer. ¿Desea usted también cultivar su mente señorita Rarity Belle? Menos mal, hay de sobra dónde escoger.
Rarity al principio iba a irse indignada a otro lado, pero se dio cuenta que Blue había vuelto a su lectura y estaba muy concentrado. Al final se quedó leyendo junto a él tranquilamente, pero llegó un punto que iban a tomar el mismo libro. Blue Blood retiró su pezuña amablemente.
—Por favor, su libro señorita Rarity Belle. No se preocupe, como amante de la lectura puedo leer de todo… ¡Ah, un libro de cocina! Por favor no se interrumpa por mí señorita Rarity Belle, yo me quedo con esto.
Y se puso a leer. Rarity no pudo evitar sonreír, ahora que no falseaba su personalidad tenía que admitir que Blue Blood era de lo más agradable y simpático; hasta admitía que le caía bien. Incluso pasó por ahí el tipo del fanfiction y Blue Blood le pidió algo.
—¡Uno de drama, con intriga extra, buen hombre! Y, ¿le gustaría tomar algo señorita Rarity Belle?
Rarity saltó.
—¿Y por qué me invitas Blue Blood?
—Bueno, teniendo en cuenta mi trabajo como espía no tengo muchos amigos, y al ser de las pocas que conoce mi verdadero yo la considero una buena amiga. ¿O tal vez me equivoco? Si es así le ofrezco mis disculpas por favor, no la seguiré molestando.
—Oh claro que no Blue Blood. Me encantaría un fanfiction también. Un shipping ligero, sin lemmon por favor. Es más, con doble de sin lemmon.
—¡Sale! ¿Sólo insinuación romántica, no?
Siguieron leyendo juntos.
Por otro lado la familia y Spike leía alegremente los libritos chocones, Sweetie Belle y Spike compartiendo uno; mientras que los señores Belle compartían otro. Salieron de ahí vapuleados y tambaleantes, por lo menos los mayores.
—Y oye, ¿alguna vez has visto autor con opiniones así de chocantes y controversiales? — Preguntó Cookie.
Su marido sacudió la cabeza.
—Yo me considero alguien apolítico, pero el tipo ese, wow. Simplemente wow…
Los dos siguieron caminando, mientras que Spike y Sweetie se rascaban la cabeza.
—Oye, ¿y entendiste qué diablos era el aborto?
—Pues no, pero sonaba a algo muy de moda.
—¿Muy de moda?
—¿No te acuerdas que el autor decía que cada vez más jovencitas optaban por el aborto?
Se rascaron la cabeza pero no le dieron importancia, ah niños, a veces uno desearía que no crecieran nunca, ¿o no? Pero bueno, volviendo a la historia: la familia en general se la pasó divertida, leyendo por ahí y por allá las atracciones más vertiginosas y maeradoras del mundo de la literatura, leyendo los fenómenos más grandes jamás escritos (lea el único best-seller que se mantuvo como el número uno más tiempo que ningún otro libro, el libro más corto del mundo "y cuando se durmió, el dinosaurio aún estaba ahí"; también leyeron un libro tan pesado que sólo los ponis más fuertes podrían leer algo así. Todo aderezado con un perfecto almuerzo de libros fritos, puré de teatro, para beber delicioso fanfiction y como postre poemas bañados en chocolate.
Pero Blue como buen caballero que era invitó a Rarity a comer una ensalada de comedia aderezada con sátira u un poco de ironía doble, acompañados de su clásico prosa de ficción. Se la pasaban bien; y como agradecimiento por invitarla la última vez, Rarity le invitó esta vez a Blue.
—¿Pero señorita Belle, no le molesta? Lo mío fue más costoso.
—No te preocupes Blue Blood, ya me lo pagarás un día. Además tu verdadero yo es mucho más agradable y…
Blue miró algo en una esquina y como espía entrenado que era, la derribó de un poderoso golpe. Rarity iba a protestar pero una pesada enciclopedia demasiado pesada le dio justo en la nariz a Blue dejándolo fuera de combate.
—¿Pero qué? — Soltó Rarity, cuando un librazo de un diccionario le dio de lleno en la nariz dejándola también fuera.
Un poni entendió y dio el anuncio:
—¡GUERRA DE LIBROS!
—¡GUERRA DE LIBROS! — Fue la respuesta generalizada.
El caos comenzó, con todos arrojándose libros contra todos. Por ejemplo, una gran cantidad de tomos de una enciclopedia de cocina iba a darles de lleno al matrimonio Belle pero Spike reaccionó rápido y arrojó de escudo varios gruesos tomos sobre zapatería para bloquear el ataque. Respondió con los mismos libros con los que los atacaron pero rápidamente el libro de la Guerra y la Paz le dio por la espalda y lo derribó de un golpe.
La guerra continuaba tirándose de todo: desde novelas juveniles sobre vampiros hasta complicados tratados de la filosofía disfrazados de novelas complejas. Todo era pura caos de todos lanzándose libros contra todos, pero todos uno por uno fue derribado por el mismo temible enemigo: un enemigo invisible que no importaba quién fuera el guerrero de turno, siempre eran igualmente derribados por el ojo y la habilidad de esta poni escondida entre las sombras.
No era nada más ni nada menos que una poni unicornio al servicio de Lighting Flash y por tanto de la Princesa Luna: Sinon la francotiradora de hielo, que con sus vinoculares e inigualable puntería los derribaba a todos con una envidiable habilidad. No había poder poni que la detuviera.
Todos cayeron ante ella, todos y cada uno de los ponis. Sinon había salido victoriosa.
—Bueno, gané la guerra de libros, ¿qué gané?
Un poni se asomó por una esquina:
—¡Un libro!
—¡Yey! ¿Pony Art Online? ¡Una de las grandes obras de la literatura! ¡Me encanta!
Spike se levantó sobándose y mirando a la ganadora.
—Y se supone esa maldita obra es una novela ligera. Ajá, ¿qué dice usted señor Flanks?
Hondo Flanks se levantó arreglándose el sombrero.
—¡Que todo menos ligera amigo! Pero bueno, por lo menos nos la pasamos bien. ¿Qué hay de Rarity? No la he visto desde que iniciamos el viaje.
Rarity se apareció por una esquina sobándose la cabeza.
—Digamos que la lengua nunca me cayó tan pesada, ¿regresamos?
—Mejor regresemos — coincidió el resto de la familia.
Fue un viaje corto, pero por lo menos trajo algo bueno:
—Bueno Spike, debo decir que no me esperaba que mi hija fuera una agente del caos pero me alegra mucho, pero espero que si llegan a romper; que ojalá jamás ocurra, por favor no deje desamparada a mi querida hija —dijo Cookie.
—Sí, ser la novia del señor del caos es una cosa, ¡pero su agente! Eso sí que no puede cambiar.
Spike se inclinó.
—Es parte de mi código del dragón, no se preocupe. Jamás defraudaría a Sweetie Belle.
Hondo Flanks se inclinó.
—En ese caso, no veo mayor problema. Spike, serás el mejor de los yernos.
Spike se abrazó con Sweetie Belle, se querían de verdad y de momento no había planes de cambiar la situación.
Spike se sonrojó halagado, pero no dijo nada. No hasta que regresó a casa:
—¡Ey Twi! ¡Mira! ¡Tengo nueva chaqueta! Por el momento, todo estaba de lo más bien, nada ni nadie cambiaría nada de eso.
Por otro lado, en un lugar muy lejano de Equestria. una figura antropoide se irguió grande y poderosa como ella sola; para luego tomar la forma poni y vestir una larga y misteriosa capucha; con una brillante espada al cinto:
—Mis enemigos me llaman, el Vengador Encapuchado.
Bueno, hemos terminado otro cap sin grandes bromas que ponen al mundo de cabeza pero centrado en el Spike-Belle; con un saludo especial al difunto gran autor conciudadano guatemalteco Arturo Monterroso con su cuento más corto del mundo (si pueden búsquenlo).
También felicidades a longliveotakus500 por adivinar desde el capítulo anterior que la referencia a la guerra del libros y a la feria son un tributo a… ¡31 MINUTOS! UN NOTICIERO TAN GRANDIOSO QUE DEBERÍA LLAMARSE, ¡DIVERTISIERO! JAJAJAJAJA! (Y antes que me manden a volar este es un chiste de Tulio Triviño).
Un programa originario de Chile, convertido en un programa de culto en Latinoamérica; y con la feria exageré más que el programa en sí (cosa casi imposible) pero bueno,
Chao; nos leemos!
