¡Cuando terminé este capítulo fui la persona más feliz del mundo!
Y es que ni se imaginan lo mucho que me costó redactarlo, era la primera pelea en serio que escribía, ya que la que se mandaron con Kazushi fue más que nada de relleno, pero esta si va en serio. Me fue difícil, creo que incluso más que un lemon DX
Aclaraciones del capítulo:
1° El nuevo personaje:
-Hokusai: el malo de la película por fin aparece y causándome dolores de cabeza por decidir cómo tenía que ser y la personalidad.
Bueno su apariencia física, o vestimenta mejor dicho está inspirada en este personaje de la maravillosa película: Drácula. Solo el pelo es diferente y es más joven que el tipo de la película.
Y su personalidad, no sé, me dio por hacerlo un tipo caballeroso y educado, a pesar de ser malvado de adentro, Drácula también era así xD
Hice un pequeño boceto, fue hace tiempo y aun me da pereza mejorarlo, pero ya lo haré: http : . (juntar los espacios)
2° Los ataques de los mugiwaras:
No son inventados, excepto por uno, esto es un refresca memoria en caso de perderse con los nombres, extraído de one Piece wiki xD
-Diable Jambe de Sanji: gira a gran velocidad sobre su pierna derecha al grado que llega a ponerla rojo vivo debido a la fricción. En este modo, todo lo que el golpee con su pierna recibirá al instante, aparte de la fuerza de la patada, una intensa quemadura.
-Hissatsu Kiookaimizu de Usopp: consiste en tirar agua bendita, este si es inventado por mi xD
-Weapons Leftde Franky:dispara rápidas balas a su enemigo desde su brazo.
-Armee de L Air Gomu Shoot: Un ataque combinado con Luffy, Luffy se estira y agarra a Sanji de la pierna, mientras Sanji le lanza de una patada para adelante, Luffy utiliza el Gomu Gomu no Roketto, propulsándose a más velocidad de lo normal.
Se inicia la batalla, la inquebrantable voluntad de los muwigaras
Finalmente había parecido aquel hombre que destruyó un mundo entero, con semblante serio y un aura que transmitía una maldad la cual podía sentirse tan solo con acercarse. Una bestia infernal cubierto bajo la apariencia humana; eso era Hokusai.
—¿De verdad es él? —se preguntó Nami al repasar la mirada sobre la silueta que se asomaba desde la sombra que brindaba la pared, en la que se encontraba escondido el vampiro endemoniado.
A pesar de que lo habían imaginado de una forma, aquel hombre era totalmente diferente: se alcanzaba a distinguir que era un tipo alto, uno poco más bajo que Brook, de figura tan delgada y fina que jamás alguien podría imaginar que fuese poseedor de una fuerza tan brutal.
—¡Oye! —le gritó Luffy despistadamente sin caer en la cuenta de que él era a quien buscaban— ¿Has visto al vampiro anciano? ¡Su nombre es Hokusai!
—¿Anciano? —preguntó sorprendido el peli negro ante aquel apodo que le había dado Luffy y luego de cerrar los ojos sin poder evitar soltar una leve carcajado reveló su identidad—. vVo que no pasa inadvertida mi verdadera edad, aun así no me veo tan viejo, ¿no creen?
Y era verdad, a pesar de que ese monstruo aparentaba la edad promedio de los mugiwaras, en realidad tenía más de ochocientos años. Encima vestía un atuendo totalmente formal de color gris, cubierto por una inmensa capa negra y sosteniendo en su mano derecha: un bastón de oro, o que más bien parecía un báculo.
—Veo que ya saben quién soy así que dejemos las presentaciones de lado —siguió con un tono calmado y haciendo una reverencia; extrañamente ese hombre era muy caballeroso—. Entrégamela, mugiwara —continuó haciendo alusión a Deni—, una vez la tenga en mis brazos me servirá para repoblar el mundo y ser el eterno gobernador.
Escuchó tranquilamente cada una de sus palabras, hasta que su contrincante dejó escapar esa última frase que provocó que Luffy apretara tan fuerte los puños como intentando calmar la ira en ese gesto. Nadie trataba de esa manera tan indigna a alguien de la tripulación del futuro rey de los piratas.
—¿Te servirá has dicho? —preguntó seriamente con la vista escondida bajo su sombrero, recordando cada vez que vio a su compañera llorar por la desgracia que había ocurrido en su mundo y que con tanto esfuerzo intentó superar—, que sepas que mi nakama no es un objeto. Ha llegado muy lejos para seguir viviendo y algún día derrotarte. Es por eso que te detendré aquí —finalizó dándole la cara, produciéndose así el primer choque de miradas entre ambos contrincantes.
Todos miraron la escena con aprobación, sabían que Luffy era infantil y muy despistado la mayor parte del tiempo, pero cuando se trataba de defender a los suyos cambiaba totalmente su desplante, demostrando con creces que bien puesto tenía el título de capitpán de los mugiwaras.
—¡Además —siguió Luffy cambiando a un tono burlesco—, ella esta con…!
—¡No sigas, idiota! —le detuvo Nami asestándole un golpe en la cabeza con su clima tact, antes de que este revelara que Deni se encontraba con Zoro.
—¡Luffy-san, no es necesario que digas eso! —exclamó Brook para luego acercársele y advertirle con un tono más bajo—. Si se llega a enterar puede que hasta sea capaz de matarla junto a Zoro-san.
Hokusai enarcó una ceja en señal de que estaba siendo ajeno a lo que hablaban, pero eso era algo que no le interesaba en lo más mínimo.
—Estás lejos de salvarle, mugiwara —continuó a la vez que se despojaba de su capa para dejarla delicadamente en una roca—, será mejor que te rindas desde ahora. Incluso te puedo ofrecer un trato: si me la entregas de forma pacífica abandonaré este mundo sin hacerles ningún rasguño ¿Qué dices?
—Que despreciable.
—Ni tanto, hermosa dama —contestó ante ese comentario de Robin, mientras se despojaba de unos elegantes guantes que traía en sus manos—. Solo velo por mi futuro y el de mi amada, es cuestión de tiempo para que se dé cuenta que su felicidad está conmigo.
—¿Estás listo? —preguntó Luffy haciendo sonar los nudillos una vez más, en señal de que estaba preparado para comenzar la pelea.
—Oye, Luffy —interrumpió Usopp antes de que diera paso a la batalla—, ¿no estarás pensando en pelear solo?
Luffy asintió para luego comenzar a activar el Gear Second en su brazo izquierdo. De todos los presentes él tenía un motivo más para pelear y eso era la inmensa emoción que sentía al saber que tenía en frente un enemigo tan poderoso. Razón suficiente para que los demás entendiesen que por el momento pelearía solo.
Luego de activar su técnica favorita en el brazo, lanzó un enorme puñetazo que le dio de lleno en el rostro a Hokusai, lanzándolo a metros de distancia para así estrellarlo directamente con los escombros de las casas que él mismo había destruido.
Pero Luffy no perdió su modo defensivo, ni tampoco los demás, sabían que un golpe así no les aseguraba la victoria.
—Ese golpe ha sido bastante bueno —mencionó Hokusai, incorporándose tranquilamente a la vez que se pasaba un pañuelo por la cara para limpiar alguna marca que le haya dejado el golpe—. Debo reconocer que me dejé golpear para saber a quién me enfrento, pero me gané un buen dolor en el rostro.
—Tsk, este tipo tan arrogante y hablador me impacienta —comentó Sanji histérico intentando prender un cigarro—. ¡Y encima se atreve a ser educado el muy imbécil!
—¡Permíteme presentarte mi poder ahora, mugiwara!
Mágicamente sus uñas se alargaron terminando en un potente filo capaz de cortar lo que rozara, al igual como lo habían hecho los vampiros en el puerto, al igual como lo hiso Deni cuando asesinó a uno de ellos.
Se lanzó rápidamente hacía Luffy con la clara intención de propinarle un corte en el cuello, pero este fue más rápido, dando un salto hacia arriba logró esquivar a duras penas el ataque. Sin embargo Hokusai poseía una velocidad increíble y, apareciendo por encima de su contrincante le asestó un golpe con su bastón, lanzándolo de lleno al suelo.
—¡Luffy! —gritó Chopper preocupado.
—No creo que ese golpe le haya hecho algo —comentó Nami intentando tranquilizar al renito.
—¡Eso dolió! —bufó molesto Luffy al levantarse, sobándose el lugar en donde había recibido el golpe.
—¿Cómo que dolió? ¡Se supone que eres de goma! —intentó aclarar Sanji, pero luego todos cayeron en la cuenta de que quizás ese maldito poseía Haki, lo que explicaría el porqué del dolor de Luffy, y eso precisamente hacía un poco más complicada la batalla.
Una hora aproximadamente ya llevaban de pelea aquellos dos, hora tan intensa que incluso se podía ver el cansancio acumulado en sus cuerpos. Solo por una gran diferencia: a Luffy la pelea le estaba pasando mil veces la cuenta más que a Hokusai, quien recién se le podía ver un deje de cansancio, pero que no era suficiente como para tumbarlo.
—¡Ya es suficiente! ¡Tenemos que ir a ayudarlo! —exclamó Chopper a quien hace rato ya le estaba desesperando el ver como su capitán poco a poco perdía.
—¡Espera, Chopper! —le detuvo Sanji— ¡No tan rápido, si no Luffy jamás nos perdonará el entrometernos en su lucha!
—¡No…interfieran! —intentó decir el nombrado jadeante por el agotamiento y poniendo los pies firmemente en el suelo para prepararse a lanzar su ataque—. Lo derrotaré.
—Has demostrado tener un poder admirable, mugiwara —comentó Hokusai quien aún se mantenía firmemente erguido, demostrando que aún le quedaba bastante fuerza para seguir luchando—, pero me temo que…
—¡Gomu gomu no…! —interrumpió el sombrero de paja preparado para llevar a cabo su último ataque.
Se dirigió hacia su enemigo sin importar las consecuencias, sin importar que la diferencia de poderes fuese tan grande. Lo único que le importaba a Luffy era ganar y salvar a todos sus nakamas, independiente del precio que tuviese que pagar.
Pero antes de que alguien se diese cuenta, Hokusai ya le tenía atravesado parte del torso mientras lo cargaba por el aire.
—…me temo que esta pelea llegó a su fin —siguió el enemigo la vez que dejaba bruscamente a un Luffy totalmente inconsciente y derrotado en el suelo—. No seas mal educado y deja que termine la frase.
—¡Mierda! —vociferó Sanji soltando bruscamente el cigarro— ¡Vamos!
¿Cuánto habrá durado la pelea entre el resto de los mugiwaras y Hokusai? Tan solo media hora, tiempo en el que el aterrador vampiro tenía casi tumbado a los nueves tripulantes. Si ni siquiera Luffy pudo con él, difícil sería que pudiesen ellos, pero no se iban a quedar de brazos cruzados sin haberlo intentado al menos.
La primera en caer fue Nami, que con todas sus fuerzas intentó lanzarle un poderoso relámpago con su clima tact al enemigo.
—Lo siento, señorita, pero no suelo golpear a las damas —dijo Hokusai tomando vuelo con el bastón para que el rayo rebotase en este—, solo te devolveré el ataque, preciosa.
Y así el rayo mismo que Nami había arrojado le fue devuelto, dándole de lleno a la navegante hasta dejarla inconsciente.
—¡Nami-san! —vociferó Sanji al ver a una de sus chicas en mal estado— ¡Esta me la pagarás, maldito! —y así comenzó a girar su pierna derecha a gran velocidad suficiente para que adquiriera un tono rojo por el calor emanado— ¡Diable Jambe!
Se dirigió directamente al enemigo con la pierna al rojo vivo para pegarle la patada de su vida y quemarle a la vez, pero este utilizó la punta de su báculo para propinarle un golpe en el tobillo y así fracturarle la pierna, de manera que inhabilitó al cocinero para seguir peleando.
—¡Luffy, tienes que despertar! —intentaba hacerle recuperar la conciencia Chopper al peli negro, a quien ya le había hecho las curaciones y dejado con vendas— ¡Luffy!
—No es bueno molestar a los moribundos —dijo Hokusai que apareció detrás de Chopper en un segundo, dejando al renito aterrorizado—. Déjalo que muera en paz.
Intentó ocupar una de sus transformaciones para proteger a Luffy, pero el enemigo con el borde lateral de su mano le propinó un golpe en la nuca, haciendo que volviese a su forma original y caer encima de su capitán desvanecido.
Ese era el rumbo que estaba tomando la pelea: con los mugiwaras completamente en desventaja, si no ideaban un plan de una vez era muy probable que el enemigo acabase con ellos en cosa de segundos.
—Ey, Franky —alcanzó a alzar la voz Sanji que estaba a unos metros de su nakama— ¿Aun te queda cola?
—Solo un poco, para un último ataque, ¿tienes algo en mente?
Y mientras Sanji le explicaba el plan al cyborg, Usopp era uno de los pocos que quedaban aun en pie, aunque a punto de caer si es que recibía otro golpe.
Había intentado de todas las formas darle al enemigo, pero a pesar de que tenía una puntería magnifica, Hokusai seguía siendo aún más rápido. Sin embargo en ese momento este estaba dejando inconsciente a Brook para luego lanzarlo lejos, incluso llegándole a Robin encima quien también recibió el daño. Entonces el tirador aprovechó la oportunidad de que estaba distraído para lanzarle su último ataque.
—¡Hissatsu Kiookaimizu!
Con su resortera logró lanzarle una bolsa con agua, que para su suerte le dio de lleno en la frente a su contrincante causándole un gran daño. Y esto se debía simplemente a que esa no era agua normal; si no que agua bendita que el mismo Usopp se había encargado de abastecerse en las islas anteriores.
—¡Ah! —gritó Hokusai tomándose el rostro al sentir como le quemaba el líquido que le habían lanzado.
—¡Ahora! —ordenó Sanji a toda boca al ver que el vampiro estaba con la guardia baja.
—¡Weapons Left!
Franky de su brazo disparó múltiples balas hacía la zona donde estaba el enemigo, cubriendo el lugar con polvo para taparle la vista por algunos segundos que eran cruciales para ellos.
—¡Robin-chwan —siguió con el plan el cocinero—, lánzame hacia Luffy! —pidió al ver que el nombrado estaba recuperando la conciencia.
La arqueóloga que apenas se pudo poner de pie cruzó sus brazos, para luego hacer brotar unas manos alrededor de Sanji.
—¡Veinte Fleur!
Con su habilidad Robin lanzó a su compañero hacía donde él le había indicado y este como pudo estiró su pierna izquierda que aún estaba en buen estado, haciéndole señas a Luffy.
—¡Luffy! —Para su buena suerte este entendió la indirecta, así que tomó vuelo con su pierna que recibía las manos de su capitán al estirar los brazos— ¡Armee de L Air Gomu Shoot!
Y así logró lanzarlo con la última fuerza que le quedaba en su miembro hacia donde estaba Hokusai, para que así este se encargase de darle el golpe final.
—¡Gomu gomu no —comenzó a decir Luffy mientras inflaba su brazo derecho lanzando el golpe directo a su objetivo— Gear third!
Mientras tanto, en el Sunny se encontraba Zoro sentado en la baranda mirando en dirección donde se llevaba a cabo la pelea, observando la nube de polvo que no paraba de levantarse, algo que indicaba que la batalla aún estaba en curso.
Había estado horas dando vueltas por un lado y por el otro dentro del Sunny, totalmente impacientado y desesperado por no ser participe en la batalla y sin saber qué ocurría. Hace ya casi dos horas que se podía ver a lo lejos las explosiones y el polvo levantado por la pelea en el centro de la isla.
—Tsk, ya están tardando demasiado.
Se dirigió a la cocina para tomar un sorbo de sake, lo suficiente para calmarle un poco los nervios que amenazaban con volverlo loco si no se tranquilizaba de una vez por todas.
Mientras hurgueteaba en la despensa a ver si encontraba una de esas malditas botellas que para su mala suerte se estaban escondiendo, no se percató del chasquido de la puerta que avisaba que alguien había entrado a la cocina.
—¿Zo - ro?
Se dio vuelta rápidamente ante la gran sorpresa por haber escuchado su voz, encontrándose con Deni quien estaba apoyada en el marco de la puerta con dificultad, producto del somnífero que aun hacía efecto dentro de su cuerpo.
El espadachín no fue capaz de articular palabra alguna, no sabía si era porque no se esperaba que su compañera despertase tan pronto, por toda la tensión acumulada o por ambas cosas, simplemente ya se sentía al borde de la locura.
—¿Los - demás…?
Intentaba hilar alguna frase pero le era imposible, se sentía cansada y somnolienta. Lentamente se fue deslizando por el marco de la entrada para llegar al suelo y rendirse ante el sueño, pero antes de que eso ocurriera Zoro corrió hacía ella, hincándose en el suelo y apoyándola en su regazo.
—Zo-ro —siguió Deni intentando mantenerse aun despierta—. Algo malo va a pasar, lo siento aquí —terminó agarrándose su pecho y sin poder aguantar más las lágrimas comenzaron a escurrir por su rostro.
—Nada va a pasar —respondió el espadachín con voz ronca y apoyando su frente en la de ella—, no lo permitiré.
Intentaba darle tranquilidad a su compañera pero la verdad es que muy dentro de él también estaba ese mal presentimiento, probablemente esa era la sensación de angustia que no lo dejaba tranquilo ni un segundo.
Deni volvió a quedarse dormida, así que la tomó en brazos y la cargó hasta el dormitorio para dejarla descansar, no quería por nada en el mundo que ella se viese involucrada en la pelea.
Volviendo al campo de batalla, se podía ver que la mayoría de los mugiwaras se encontraban inconscientes gracias al último esfuerzo que pusieron en el ataque que dejó a Hokusai bajo los escombros.
Ya la última carta que tenían en ese momento la habían jugado y ya no les quedaba fuerzas para nada. Pero para el terror de los presentes las piedras que estaban encima del enemigo comenzaron a deslizarse con el movimiento de este, que rápidamente se puso de pie.
—Nada mal —espetó molesto al ver que los mugiwaras al menos le habían hecho una herida en la cabeza—, lograron fatigarme un poco
—¿Es que acaso es inmortal? —preguntó Franky fastidiado porque los esfuerzos fueron en vano.
—Suficiente —terminó por decir para darse la media vuelta y emprender marcha hacia el puerto—, terminaré con ustedes una vez ella esté conmigo. No me gustaría que se perdiese este espectáculo.
Pero antes de que intentara dar el primer paso alguien se lo impidió tomándolo del tobillo.
—No te dejaré.
—¿Eh? —preguntó Hokusai mirando hacia el suelo.
—No dejaré que vayas a por mis nakamas —volvió a sentenciar Luffy, quien reunió lo último que le quedaba de fuerzas en su mano para detener a Hokusai.
—Que estorbo, bueno no pasará nada si te mato y luego voy —bufó molesto para luego levantarlo del cuello, dejándolo a la altura de su rostro para así juntar sus afiladas uñas que se dirigirían hacia él—. "Mis nakamas" es multitud, mugiwara, solo me interesa una persona.
Un solo golpe que volviese a atravesar su pecho bastaría para que la vida de Luffy llegase a su fin. Sin embargo, cuando estaba a tan solo centímetros de llegar a su corazón Hokusai se vio en la obligación de soltar a su víctima y darse rápidamente la vuelta, interceptando el ataque que venía hacia él inesperadamente.
—Ya decía yo que faltaba una sabandija más por aplastar —comentó fastidiado sosteniendo el báculo firmemente, incluso haciendo un esfuerzo mayor para contrarrestar el ataque de su nuevo adversario.
—Veo que has venido a cavar tu tumba, sanguijuela barata —devolvió el insulto Zoro con una sonrisa prepotente y cargando su katana con fuerza sobre el arma del vampiro.
—¡Zoro! —gritó Luffy apenas consiente al ver a su nakama chocando su katana contra el bastón de Hokusai.
—Tsk, ese idiota —masculló Sanji entre dientes intentando incorporarse pero sin obtener resultados—. Le advertimos que se quedara en el barco cuidando a Deni-san.
Espero esta pequeña parte de la pelea les haya gustado, y digo pequeña porque aún quedan tres capítulos más. La hubiese querido hacer un poco más larga al estilo de los mugiwaras, pero eso iba a ser demasiado xD
¡Gracias a los que leen y a quienes me dejan review!
Y si alguien quiere ver más imágenes del fic en mi perfil esta la dirección de mi deviantart, incluso hay por ahí un dibujo de Law dedicado a quienes le adoran xD
