Pastelitos, como dije, mi amor eterno (:3): AliceInNeverland, Medeci Amelee, EvaLP, Guest, Himmelstrasse.
Capítulo 29. Sugar, we're going down.
Por supuesto, Jane debía saberlo todo antes del baile. Sif sonrió con cierta amargura mientras la taza rozaba sus labios. Volvió a colocar el té sobre la mesa.
—Eso raya en la crueldad. ¿Desde cuando eres así? Apuesto que tiene que ver con las bromas de Loki cuando éramos niños.
—Ni de lejos.
—Recuerdo que solías ser muy alegre y amable. Te importaban… otras cosas. Aventuras y ser la mejor en las lecciones de karate. Querías ser parte del equipo de americano.
—Culpemos a la adolescencia, si te place —Sif evadió.
—Eso nos da esperanzas de que vuelvas a ser la de antes, al menos.
Sif rodó los ojos. Odiaba que Fandral comenzara a hablar sobre la maravillosa persona que solía ser y la encantadora chica en la que pudo haberse convertido.
—¿No hay forma de hacerte cambiar de opinión? —Sif negó con la cabeza y dio un sorbo de té—. De acuerdo, entonces… la esperaremos.
Una diminuta sonrisa asomó en la comisura de su boca. Fandral era mucho mejor amigo que cualquiera de las tontas con las que solía pasar el tiempo en el colegio.
Se dedicaron a inspeccionar a las personas que pasaban frente al café. Sif miró su reloj de pulsera más de una vez.
—¿Y si no viene? Es decir, tiene motivos para no confiar en ti.
—Vendrá —le aseguró ella—. Llegamos demasiado pronto. Sólo debemos esperar un poco más.
El té en la taza estaba frío y le provocó una mueca. Luego, el aroma dulce del perfume de Sigyn le llenó las fosas nasales.
—Hola —dijo la chica pelirroja con una sonrisa titubeante, mientras retorcía los dedos.
—Sigyn —saludó Sif con la sonrisa más cordial que pudo lograr.
Las sonrisas cordiales no eran lo suyo.
—Hola también para ti, Fandral —continuó Sigyn tras la indicación que Sif le dio de sentarse junto ellos.
A veces, sólo sentía lástima por esta chica. La contempló procurando no demostrar su perplejidad. Había que ser valiente para salir vestida así. Valiente o muy idiota. Quizá un poco de ambas. Contuvo por poco el comentario acerca del estado de su cabello.
—No eres tan ruidosa como dicen —señaló Fandral, mirándola con interés.
—La última vez que confié en personas como ustedes… bueno, todos saben lo que pasó. —Su voz se fue apagando y al final terminó mordiéndose los labios en un ademán de ansiedad.
Sif se enderezó sobre su silla.
—Nosotros no vamos a engañarte, Sigyn —le aseguró Sif con una extraña voz neutra que parecía enervar más a Sigyn.
Las pestañas pelirrojas aletearon varias veces.
—Nosotros… nosotros arruinamos tu vestido —le recordó, confusa.
Sif resopló. Tenía ganas de parar el teatro cordial, pero Sigyn tenía razón: ella había accedido a verlos, pero no significaba que fuera a creer en "personas como ellos". Debía ser el doble de cuidadosa.
—Mejor que ni me lo recuerdes.
—Lo lamento. Si de algo sirve, me sentí muy mal en cuanto vi el vestido manchado.
—No. Lo. Menciones —insistió Sif, enarcando una ceja. Sus ojos se fijaron en Fandral y la expresión de hilaridad que ostentaba—. De cualquier manera, no es un favor sólo para ti, yo gano mucho con esto.
—¿Y qué es esto? —Preguntó al fruncir el ceño, descolocada.
No tenía ningún sentido suavizar nada. Primero, porque no era lo que necesitaba; y segundo, porque la cara de Sigyn le provocaba serias ganas de retractarse. ¿Cómo hacía eso? Era un truco útil que debía aprender.
—Hay una apuesta, Sigyn. —La pelirroja parpadeo, intercalando su mirada entre Fandral y ella—. En un principio incluía únicamente a Jane —Sif prosiguió mientras la otra los observaba con cautela.
—¿Una apuesta con Jane?
—Por Jane —corrigió Fandral—. Thor debía acercarse a Jane, ganarse su confianza, ir con ella al baile y bueno… tus bonitos oídos no necesitan escuchar el resto, dulce Sigyn.
No les había creído un demonio. Segundos después de escucharlo, se echó a reír.
—¿Qué te parece tan gracioso?
—He visto a Thor, nadie puede fingir estar así de enamorado.
Fandral le lanzó una mirada preocupada. Sif negó con la cabeza, tranquilamente.
—Bueno, no digas que no te lo advertimos.
La expresión de Sigyn fue relajándose hasta lograr un semblante más o menos serio… y de pronto, la confusión.
"Ah, perfecto."
—¿Por qué me lo dices a mí?
—Eres amiga de Foster.
—Sí, sí, pero a ti te encanta hacer sentir mal a Jane. Pudiste detenerla en cualquier pasillo y decírselo.
Sif amagó ponerse de pie tras buscar rápidamente su bolso y dejar algunos billetes sobre la mesa. La confusión de Sigyn, clara en su pecosa cara, sabía a victoria justo después de creer que todo estaba arruinado. No lo dejó entrever, sin embargo. Usó un semblante serio.
—Lo siento, pero si tienes más dudas, tendrás que preguntarle a Loki.
—¿Lo sabías?
—Tenía sospechas.
Las facciones que solían desbordar dulzura, le dedicaban un gesto acusatorio. Loki torció los labios y dejó la portátil de lado, sobre el sofá.
—Sigyn, por favor, ¿en qué universo crees tú que Thor se fijaría en alguien como Foster?
Esa no era la respuesta que Pecas quería. Los labios de la chica se contrajeron y apartó la mirada.
—Eres ingenua, pero no puedes ser así de ingenua, Sigyn. Mi hermano es un idiota… creo que lo sacó de su padre.
—¿Por qué no me lo dijiste? ¿Por qué no se lo dijiste a Jane? —Exigió ella al volver el rostro.
Loki alzó los hombros lentamente.
—No creí que llegaría tan lejos y él también le tomó cariño, eso es obvio.
—Sigue siendo una apuesta, Loki. Cualquiera que fuera el final, la intención era hacerle daño a Jane.
—Creo que estás exagerando —argumentó.
Sigyn lo inspeccionó con detenimiento unos segundos. Segundos durante los cuales, Loki presintió que estaba buscando algo más… ¿Pero qué?
Con un resoplido, Pecas dio por terminada la discusión. Aunque "discusión" parecía un término muy alto para ese raro intercambio de argumentos. Jamás había tenido una discusión en la que nadie gritara, quizá porque generalmente peleaba con Thor. No había forma de salir de una pelea verbal con Thor sin gritar, al menos.
Las cosas no habían ido del todo bien con la loca, así que había que buscar una manera de compensar. La opción más segura era Lorelei. Hacía tiempo había circulado el rumor de que Lorelei intentaba cosas con Thor, porque vamos, era Lorelei y si no intentaba cosas con uno de los chicos más guapos del colegio, es que ése no era uno de los chicos más guapos del colegio. Ella misma comprobó (Logan mediante) que eran infundados. Era asunto enterrado, pero esa clase de cosas eran más fáciles de traer a la luz de lo que podría pensarse.
No obstante, aquella era la parte secundaria. Lorelei era el miembro del grupo de raras al que menos odiaba, casi simpatizaba con ella (casi), pero claro, si debía "sacrificarla" no le molestaría.
—Te estás volviendo muy siniestra, Sif.
—Vamos, sólo nos queda un año en este lugar, debemos hacerlo valer la pena —replicó ella.
Y Thor no iba a salir, de ninguna manera, sin un rasguño de todo ese embrollo.
—Deberíamos considerar la ayuda profesional, ya sabes, un psicólogo…
—Esta será la última, te lo prometo. —Sif le dedicó una sonrisa sincera a Fandral.
Lorelei quizá fuera la cereza del pastel, un bonito remate, pero era prescindible.
Los rumores sobre Sigyn eran el motor, por otro lado. Loki podría quedarse sin su noviecita y, desde luego, culparía a Thor.
Culpar a Thor por las desgracias de su vida se le daba muy bien.
Natasha sintió el tirón y habría soltado un puñetazo sino hubiera reconocido a Lorelei antes.
—¡Bonita playera, Clint! —Exclamó Lorelei sin dejar de avanzar y tirar de ella a través del pasillo.
—Lo sé, Tony la escogió —respondió alegremente el chico.
Natasha solo pudo despedirse de Clint con un gesto resignado y un movimiento de mano. Permitió que Lorelei continuara guiándola, al parecer, hasta el campo de fútbol.
—¡LOKI!
Al detenerse, Lorelei extendió y agitó los brazos en el aire mientras gritaba el nombre del hermano de Thor.
Natasha parpadeó varias veces.
—Sé que es importante, pero no lograré comprenderte si no me explicas.
La expresión de desesperación de Lorelei se acentuó.
—¿Recuerdas el asunto de Thor? —Nat asintió una vez—. Pues hay este rumor de que Loki también.
Los labios de Natasha se contorsionaron en una mueca.
—Eso no tiene sentido, ¿por qué Loki se prestaría para algo así? Es un idiota pero no de esa clase.
—Lo mismo pensé.
—¿Te han dicho que esa hábito es horrible?
Víctor no movió sus ojos del libro que sostenía con ambas manos. Las lecturas de la clase de la profesora Virginia solían ser pesadas, literal y figuradamente.
Loki paró el movimiento frenético de su pierna izquierda, al otro lado de la mesa.
—Me llevé más de una paliza —admitió.
Víctor rio en voz baja.
—¿Nervioso? Supongo que no será por las pruebas finales —señaló. Unas líneas más y pasó de página.
El otro comenzó otro movimiento desesperado con el bolígrafo. Von Doom realizó una mueca. Los meses de convivencia habían vuelto muy humano a Loki, muy próximo. Así, cuando lo bajó de su pequeño pedestal, comenzó a ser muy consciente de sus defectos. Y pocos no eran.
Loki no respondió de inmediato. Sólo cuando él había puesto toda su atención en la lectura, Odinson decidió que era buen momento para hablar.
—¿Tienes pareja para el baile?
Víctor quitó los ojos de las páginas para acribillar al otro con una mirada que iba cargada, sobre todo, de perplejidad.
—No estarás insinuando que quieres ir conmigo, ¿o sí? —Dijo con más seguridad y más humor del que imaginó que lograría reunir en una situación así.
Víctor von Doom estaba creciendo y ya no era un ridículo de los nervios. Todo un logro y sólo le había tomado provocar un par de catástrofes.
—Vaya, tenía la ilusión de que aceptaras —replicó Loki con una nota alta de sarcasmo.
Víctor volvió a su libro.
—No, no tengo pareja.
—¿No tenías algo con… Lorelei?
—Lo arruiné —admitió en completa calma, antes de dar un suspiro.
Dejó el libro sobre la mesa y empujó las gafas sobre el puente de su nariz. Loki no sabía que decir respecto a Lo, y él tampoco quería escuchar un discurso al respecto. No esta vez.
—Déjame adivinar, Odinson. ¿Te diste cuenta de que no invitar a cierta pelirroja fue un error?
La cara de Loki fue un poema, probablemente no lo había expresado de esa manera ni para sí mismo. O quién sabe, tal vez lo había hecho y que alguien lo dijera de forma tan fácil era un tanto chocante.
—Estuve a punto pero ella dijo que no quería asistir —murmuró Loki distraído—. Tal vez porque preferiría ir con Theoric.
"Tal vez porque no puedes superar ver a una mujer en vestido y pensar en Leah."
Calculó que Loki no se tomaría bien escuchar algo así, por cierto que fuera.
—Lo dudo.
—Sí, bueno, no debería pedirte consejo, en primer lugar. Arruinaste tu no-relación con Lorelei, así que…
—Oh, eso es bajo, Odinson —dramatizó—. En cualquier caso, te queda poco tiempo. Si piensas hacer algo, más vale que sea pronto.
N/A: ¡Este tardó prácticamente nada! Es decir, en comparación Lol Y si todo marcha bien, el que viene (mucho fluff) estará arriba en menos tiempo aún :3
¡Besines a quienes leen!
AliceInNeverland: ¡Saludos mil! Awww, gracias por seguir la historia (todavía) :3
EvaLP: En estos intento darle un matiz nuevo a la odiosa personalidad de Sif, espero sirva de algo xD Adoro que me dejen saber que El Trío les agrada :3 (yo los amo, pls). Un besazo y gracias mil por el review.
Guest: Saludos, anónimo. El Clintasha está siempre presente, en pequeños detalles, pero procuraré darles una escena concreta próximamente cx Gracias mil por el comentario tan cuki.
