Último capítulo! :) muchísimas gracias a todos por leer y por disfrutar de la historia.


El bolígrafo se movía con rapidez sobre el montón de páginas y páginas que estaba firmando. Una de las cosas que le encantaba de las firmas era que podían hacer que se olvidara de todos sus problemas. Odiaba discutir con Kate y odiaba la situación en la que se encontraba la relación de ambos en ese momento.

Levantó la vista sonriéndole a uno de sus seguidores quien no paraba de decirle lo mucho que le había gustado su último libro. Le pidió una foto y Castle con gusto posó. Se dio cuenta que le costaba sonreír sinceramente así que sonrió a medias y levantó un dedo graciosamente.

La gente fue pasando y Castle intentó no pensar en nada más que en agradecer a cada uno por estar allí.

Miró la fila y se dio cuenta que aun faltaban unas cuantas personas.

Miró su móvil una vez más esperando encontrarse una llamada, un mensaje, lo que fuera, por parte de Kate.

Nada.

Eso hizo que de pronto se planteara muchas cosas… quizás lo mejor…

-No puede pasar sin hacer la fila señorita…no está permitido…

-Solo será un momento…

-No, lo siento…

Castle giró la vista intentando ver que estaba pasando.

-¿Kate?-Dijo asombrado-Está bien, déjela pasar, es mi novia.

El de seguridad se hizo a un lado y todo el mundo miró la escena con curiosidad.

-¿Qué haces aquí?-Preguntó entre emocionado y asombrado. Sin embargo aun seguía estando molesto.

-Te viniste sin decirme que te venias a Las Vegas…

-Si, bueno, tampoco es que me dieses mu…-Se calló cuando ella cogió el rostro de él entre sus manos y lo besó.

Algunos de los presentes lanzaron gritos de júbilo pero Castle solo podía sentir los cálidos labios de su novia y la forma en la que su corazón martillaba en su pecho lleno de felicidad.

-Kate…

-Lo siento. Siento ser tan cabezona…yo…-Acarició la mejilla de él y se mordió el labio-¿Quieres casarte conmigo, Richard Castle?

Él abrió los ojos aun mas sorprendido.

-Oh Kate…

-Si es que estás molesto, yo también lo estaba pero tu madre tiene razón, esto no nos va a llevar…

Esta vez fue él quien la besó.

-Sí, quiero casarme contigo, quiero que seas mi esposa, quiero tenerte el resto de mi vida-Le susurró cerca de los labios.

Ella sonrió y ambos volvieron a besarse dejando fluir en sus venas el amor que los invadía, un amor que los hacía sentirse solos, plenos, aunque estuviesen rodeados de gente.

Todo el mundo comenzó a aplaudir y Kate se apartó sonrojándose.

-Siento todo esto…-Le dijo y él rió entre dientes.

-Voy a terminar de…

-Si…

-¿Quieres…?-Rió emocionado y nervioso-¿Me esperarías?, creo que aun tenemos que hablar…

-Sí, yo…me quedaré por allí…

-Vale.

Volvió a besarla y Kate se apartó contenta.

Castle regresó a firmar sus libros y a escuchar comentarios acerca de lo romántico que había sido ese momento. Alguno hasta le preguntaron si había sido planeado.

Eso lo había hecho reír.


Kate entró en la habitación admirando todo el lujo.

Castle se estaba hospedando en el Four Seasons Hotel y la verdad era que, nunca había visto tanto lujo junto. La habitación era enorme decorada en blanco y con colores más bien sobrios. Un salón se unía con la habitación principal y había un comedor con una bandeja que Kate pudo jurar que era de plata.

-Así que… así vives cuando estás de gira.

-¿Por qué no?-Sonrió él acercándose-¿Quieres algo?, en el mini bar hay de todo…

-No-Negó y estiró la mano para que él la cogiera.

Caminaron hacia uno de los lujosos sofás y se sentaron.

-Hay un jacuzzi…-Dijo él levantando las cejas, haciéndola reír-Espera… si tú estás aquí… ¿los niños?

-Martha. Están bien, hablé con ella mientras tu aun firmabas-Lo tranquilizó.

-Ella te ha dicho donde estaba-Afirmo él y Kate asintió-Oye, siento haberme ido de esa forma pero ya lo tenía todo programado.

-Lo entiendo. Además estabas molesto…-Miró sus dedos entrelazados con los de el-Castle, esto tiene que acabar. Las peleas, el no hablar…-Lo miró a los ojos-Estoy aquí para que hablemos. Si vamos a casarnos…

-Estoy de acuerdo.

-Vale, empiezo yo-Tomó aire-Me molesta que no quieras que trabaje, que haga algo que disfruto…

Él asintió una vez.

-No es que no quiera que trabajes. Es solo…-Suspiró-Cuando sucedió lo de…-Señaló su espalda-Cuando ese loco te hizo eso yo… no solo Alexis tuvo pesadillas, yo también. Soñaba con eso una y otra vez, porque, aunque no lo supiera en ese entonces, ya te amaba, Kate. Y pensar que eso pueda volver a pasarte…-Negó con la cabeza.

-No puedo mentirte y decirte que no puede suceder, porque es parte de mi trabajo. Pero prometo que voy a tratar de que no suceda-Ladeó la cabeza-¿Esa es la razón porque la que te ofreciste a ayudar en la comisaria? ¿Por qué temías que yo…?-Él asintió y ella lo miró con cariño-Siento haberme enfadado, pero pensé que lo hacías porque…dios me siento tan tonta diciendo esto. Pensé que lo hacías porque querías hacer que renunciara y que estuviera de nuevo encerrada en casa…

-Nunca querría eso. Sé que adoras tu trabajo, pero tengo miedo de perderte-La miró con sinceridad-A veces pienso que escoges otras cosas por encima de mí, de nuestra familia.

-No vas a perderme, Rick-Ella estiró la mano acariciando su cabello-Nunca-Acercó su rostro al de él-Y se que antes no lo había dicho pero te quiero, te quiero por ser un hombre magnifico y por ser el padre de nuestro hijo-Kate lo besó con amor y él sonrió debajo de sus labios-Nunca escogería nada por encima de nuestra familia.

-¿Aceptarás que me quede en la comisaria?

Ella puso una mueca.

-Vale… pero solo si no me tocas mucho las narices…

-¿Yo?-Preguntó aparentemente ofendido y ella rió entre dientes-Estaba molesto porque no me llamaste. Me fui y no me llamaste y pensé que eso significaba que ya no me querías en tu vida…

-Te quiero en mi vida-Afirmó ella-Te acabo de pedir matrimonio delante de cientos de personas…

-Es verdad-Se puso pensativo-Ahora caigo en que estamos en Las Vegas…

-Si…-Dijo ella confundida-Claro que estamos en Las Vegas.

-Pues… casémonos ahora-Sonrió como un pillo.

-¿Ahora?-Preguntó ella asombrada pero al ver la sonrisa de él también sonrió.-¿Estás seguro?

-¿Por qué no?, estamos aquí, queremos casarnos…hagámoslo.

Ella se puso de pie.

-Vayamos a casarnos entonces-Dijo divertida y él se levantó de un salto cogiéndola en brazos y colocándosela en un hombro, haciéndola carcajear.


Kate se paró frente al volcan del hotel Mirage dónde en ese momento y a pesar de ser una atracción turistica no había nadie.

Se descalzó. No podía más.

-Me duelen los pies, Rick.

Castle dio dos pasos hacia atrás y otro hacia adelante mientras pensabas. Kate le agarró del brazo.

-¿Qué pasa? Había una hermosa capilla en nuestro hotel, por dios-alzó las manos-es Las Vegas hay un monton de capillas…Cómo si te quieres casar vestido de Elvis, pero ninguna es de tu agrado…

-Kate…

-Richard-suspiró sentandose y masajeando sus pies.

Habían paseado un buen rato por la calle principal de la ciudad divirtiendose mientras buscaban donde casarse y veían a todo el mundo disfrutar de los casinos y de los pecados de Las Vegas.

Rick se sentó a su lado y acarició su pierna.

-No es lo correcto.

-¿Qué?

-Que esto… Esto es algo que puedes hacer si estas borracho… Si tienes veinte años, pero yo ya no tengo veinte… y tú tienes veintiseis y eres madre-suspiró y apoyó su cabeza en el hombro de ella-

-Nos queremos casar… Aquí tenemos la oportunidad, que más da…

-No, Kate. Tenemos una familia… Tú padre…

Kate sonrió y acarició su rostro. Rick la miró y ella lo besó con ternura.

-Mi padre quiere lo que a mi me haga feliz… Aquí y ahora sería completamente feliz si nos casamos.

Rick sonrió y se levantó tomandola de la mano cuando de repente y sin darse cuenta un fogonazo proveniente del volcán los sobresaltó.

Ambos se echaron a reir entre besos y echaron a caminar.

-Siempre podemos volvernos a casar con nuestra familia…

-Eso sería genial.


Kate se dejó caer en la cama, toda transpirada y riendo después de haber tenido sexo. Ambos llevaban dos copas de más y no podían dejar de reir… Habían bebido de todo: Champagne, el más caro del hotel por petición de Rick. Whisky, como buenos amantes del escocés el mejor… y Martini con Limón mientras apostaban unas fichas en el casino del Four Seasons justo después de haber contraido matrimonio.

Kate se inclinó quedando boca abajo y sin querer tiró el montoncito de fichas que había dejado en la mesita.

-Sabes… Me ha gustado ser mejor que tú en el Black Jack-rió toda despeinada.

-¿Eso es lo que más te ha gustado de la noche?-Rick quedó practicamente sobre ella, besando toda su espalda.

-Nope-Kate hizo acopio de su resistencia y no gimió cuando sintió los dientes de él rozar en su trasero- Me ha encantado que ganaras ese peluche en el Circus Circus-señaló un pequeño peluche de koala que descansaba en un sofá-.

-¿Sólo eso?-Kate soltó un grito cuando él le hincó los dientes dejandole marca en su nalga.

Kate se giró y mordió su indice jugueteando con su paciencia.

-Pues… No. El sexo está bien…

-Oh…-Rick deslizó su dedo indice por los senos de ella- Así que el sexo está bien pero el casino ha estado mejor…

-Ahá…

Rick se recostó en su vientre dejandole suaves besos.

-A mi me ha encantado que dijeras si quiero, señora Castle-susurró buscando su mano para encontrar el anillo con el que él le había sorprendido.

Todo improvisado, si, pero un anillo precioso de oro blanco y tres pequeñas esmeraldas verdes, una por cada esmeralda que había en la vida de Kate: Noah, Rick y Alexis.

-mmm eso suena muy bien.

-Señora Castle-repitió.

-Tengo hambre- Kate se levantó de un brinco para ir en busca de alguna chocolatina del mini bar, completamente desnuda.

Rick no lo dudó ni dos segundos y la siguió. La abrazó por la espalda y mordió su cuello mientras sus manos se posaban en su vientre y ascendían hasta agarrar su pecho.

Kate rió y echó su cabeza hacia atrás sintiendo la necesidad de su recien estrenado marido a la altura de su trasero.

-Estamos casados-musitó ella dejandose mimar.

-Eso es…

Kate soltó un gritito.

-Sabes-estiró su brazo y acarició la nuca de él mientras buscaba sus labios medio girandose-Ojalá cuando nos casemos con nuestra familia… Digas unas palabras tan bonitas como las de antes…

Rick sonrió sobre sus labios y ahondó en el beso, ambos se movieron casi trastabillando por todo el alcohol ingerido y las ganas de acariciarse y chocaron contra la pared del salón de la suite.

Acarició su piel, su sedosa y suave piel tan lentamente que pensó que iba a desfallecer. Kate estaba apunto de perder los estribos, apunto de prender de lo caliente que estaba. Sintió un escalofrío cuando los dedos de él rozaron sutilmente su sexo. Tan elegante y directo a la vez, tan sutil, tan profesional...

Jadeó cuando sintió sus yemas moverse por sus labios vaginales una y otra vez mientras con su otra mano acariciaba su mejilla hasta llegar a su boca.

No pudo evitar succionar su dedo indice en cuanto tuvo ocasión. La besó con arrebato, agarrandola del cuello, impidiendo que se moviera y sintió su dura y larga erección presionar en su bajo vientre.

Aquello era puro sexo salvaje. Sexo de noche de bodas. De hecho llevaban toda la noche teniendo sexo y ninguno de los dos se cansaba de sus besos, sus caricias, sus arrebatos…

Su sexo palpitaba con anticipación. Sus musculos se contraían deseando ser llenada por su miembro. La tomó de las caderas. La alzó casi sin esfuerzo y ella se agarró de la barandilla que había a su espalda.

Una barandilla que dirigian a la terraza de la suite.

Terraza donde escasas horas atrás habían hecho el amor con las vistas de las vegas bajo ellos.

Sus miradas conectaron. Sus corazones latian con fuerza. Castle se colocó entre sus piernas y besó su pecho, succionó, lo saboreó.

Su pezón se endureció en su boca. Sonrió.

Su bello se erizó haciendola gemir de nuevo.

Tragó saliva con esfuerzo cuando sintió su erección rozarse con firmeza entre sus labios. Sobre su sexo. Clavando la punta de su erección en su clitoris. Hizo el amago de entrecerrar sus piernas. Sonrió mordiendose el labio y él empujó varias veces frotandose en ella, haciendola estremecerse.

Estaba tan caliente. Y ella tan sensible.

Castle buscó su boca y la volvió a besar con ansia en el mismo momento que su erección se deslizaba con brusquedad en su interior, llenandola por completo, penetrandola hasta el final.

Se quedó quieto unos segundos y agarrandola con fuerza de las caderas empezó a follarla a un ritmo constante, casi enloquecedor.

Ella sentía como su sexo se había adaptado a él, como sus piernas se abrían más, como deseaba recibirlo más hondo, más fuerte, más salvaje. Y él no pudo más que complacerla.

Se enterraba en ella con total precisión. Rick hundió su rostro en el cuello de ella y se dejó llevar. Kate rodeó su cuello con sus manos, agarrandose de su cabello en el momento que sentía como se aferraba completamente a él, como su sexo rodeaba el de él en el momento que sus musculos se contraían, se apretaban y se liberaban en un increible y durarero climax.

-Me..Me...corro-gimió ronco Castle.

-Hazlo.

Se la clavó dos veces más. Suficientes para vertirse a borbotones en su interior, inundandola de su esperma humedo y caliente, pegando su cuerpo sudoroso al de ella, mientras ambos tenían espasmos.

Perdió todas sus fuerzas. Sus piernas temblaron. Ambos se dejaron caer en el suelo, besandose mientras él salía de ella sintiendose escurrir, sintiendo sus muslos pegajosos por culpa de él.

Rió casi sin fuerza mirandola a su lado.

Su pecho subía y bajaba rápido mientras su corazón bombeaba con fuerza. Respiró hondo.

-Eso...ha sido...perfecto.

-Si... Lo...ha sido.

Castle paseó su mano por su cuerpo, más sensible que nunca y Kate soltó un ronroneo que hizo que todo su cuerpo se tensara, empezando a recuperarse para un segundo asalto.

-No es verdad-rió Kate.

-Lo siento, me acabo de casar con la mujer de mi vida y eso me pone cachondisimo-contestó riendo.

Kate acarició su pecho que subía y bajaba, sudado y se colocó sobre él, mordiendo su cuello.


Kate miró a Castle y se mordió el labio mientras sonreía. Todo era silencio salvo por el rumor de las olas de fondo y por el murmullo de su hijo quien empezaba a parlotear cortas silabas con casi un año . Noah estaba en brazos de su padre. Le miró de reojo. Alexis la saludó efusivamente y Kate sonrió volviendose a concentrar en los ojos azules de Rick.

No podía ser más feliz.

El día que escogieron era perfecto. Un fin de semana de septiembre, en los Hamptons con un tiempo agradable y su familia. Una boda –su segunda boda, de hecho- pero muy intima.

Solo estaban ellos, sus hijos, sus padres, y sus amigos más intimos; En total unas treinta o cuarenta personas, en su jardin de la casa de los Hamptons.

Completamente diferente a su primera boda en La ciudad del pecado… Rió recordando brevemente cuando regresaron a su hogar.

Martha fue la primera que se fijó en su anillo y gritó contagiando la locura a Alexis.

Cuando su padre se enteró también se sorprendió, sobretodo cuando le anunciaron que volverían a casarse al acabar el verano y que Rick terminara con la gira…

Castle arrugó su nariz en una mueca graciosa y acarició con su pulgar las manos de Kate que seguían bajo las suyas.

Él también estaba perdido en sus pensamientos mientras oficiaban el ceremonia.

La acarició con la mirada y en su mente apareció su primera boda en las vegas, la locura de ese fin de semana de casarse, las excursiones a los casinos, el alcohol, el sexo, las risas, los besos robados, las fotos disfrazados, pero sobretodo en su mente aparecieron los votos que quería repetirle.

-Katherine Houghton Beckett-carraspeó. Ambos sabían que ya eran marido y mujer, de hecho todos los presentes sabían que ya se habían unido en las vegas, e incluso mucho antes cuando habían sido padres, sin embargo le llamó por su apellido de soltera- Eres preciosa.

-Castle-rió Kate sonrojandose.

Todos soltaron una risita.

-Kate-tomó aire- Nosotros nos conocimos de forma casual, empezamos una relación que no fue normal, por que fue especial, nosotros no tendremos una vida de casados aburrida por que será increible, nosotros juntos…Siempre -Castle hizo una pausa- Prometo que te haré feliz cada día, que te haré reir, que te amaré y cuidaré de ti por que me enamoré de ti en el momento que te vi y siento que esto es más que amor. Siempre.

Kate sonrió. Gesticuló un "te amo" sin llegar a decirselo.

-Siempre-musitó.

Ambos se acercaron y se besaron lentamente, disfrutando de ese beso, olvidandose del resto de invitados hasta que les vitorearon. Castle echó a reir aun besando a su flamante mujer y ella succionó su labio al separse.

-Estamos casados…

-Ya lo estabamos-dijo Kate mirando a sus amigos después de que el pastor les declarara marido y mujer.

Kate se acercó hasta su padre y tomó en brazos a Noah.

-Gordito-le mordió el moflete haciendole reir. Castle estaba en su espalda abrazandola mientras todos le felicitaban y reían.

Unas horas después, Kate estaba agotada, sentada en el cesped del jardin con Alexis recostada sobre su vestido en sus piernas, y Noah sobre su pecho quien sufría intentando aguantar despierto.

Castle con la pajarita deshecha alrededor de su cuello se sentó con ellos.

-Solo quedan nuestros padres… ¿Sabes que Jim cree que soy un buen yerno?

-¿Con que lo has sobornado?

-JA-JA.

Kate se inclinó y tomó el rostro de su esposo, besandole suavemente. Él le hizo morritos.

-¿Quieres bailar?

Kate hizo un gesto señalando a Alexis quien no tenía intencion de moverse.

-Hemos bailado mucho.

-Si, lo hicimos-rió recostandose al lado de su hija con la cabeza en las piernas de su mujer. –Todos-rió recordando a Alexis bailando con Noah.

-Y comido.

-Y bebido.

Kate suspiró mirando el techo y para Castle ese gesto no pasó desapercibido. Acarició la tela del vestido de novia de la madre de Kate, quien su padre se lo había prestado para ese día.

-¿Eres feliz?

Kate clavó la mirada en Castle.

-Mucho.

-Pero la echas de menos…

Kate asintió con un nudo en la garganta.

-Te ayudaré a resolverlo-susurró Castle acariciando la pierna de su mujer, totalmente exhausto.

Kate sonrió y acarició el pelo de Rick mientras este cerraba los ojos.

Era increible como en apeñas año y medio su vida había cambiado para mejor y todo por convertirse en guardaespaldas.

FIN