CAPÍTULO 29:
- Una invitación… –
Llegó el día de noche buena, las familias se preparaban para la gran cena familiar en donde muchas veces se volvían a reencontrar los padres e hijos o los hermanos, pero en estas fiestas siempre llegaba la felicidad a la puerta de tu casa, muy pocas veces sucedían cosas malas.
En la casa de la familia Evans era algo diferente… de que había felicidad había, pero… era de otra manera. Los gritos dentro de la casa los podían escuchar hasta dos casas más allá. Una chica rubia alta y delgada gritaba por toda la casa con el ceño fruncido, parecía notablemente enojada.
- Mamá… dile a esas dos… esas… - Petunia Evans hizo una mueca – Dile a esas que no dejen sus juguetes tirados por toda la casa.
- Pero si no son juguetes – Sophie iba detrás de ella tratando de explicarle que era en realidad – estas son… va…
- Ni lo menciones – dijo Petunia con odio - ¡Mamá!
- Pero…
- Rara, cállate – Sophie alzó una ceja y la miró enojada.
- Solo quiero explicarte. – Sophie no se iba a dar por vencida.
- Te dije que no quería – dijo Petunia entre dientes.
- Sophie, no te molestes en explicarle – Lily bajaba por las escaleras y las miraba con algo de pena en el rostro, suspiró un par de veces – Si no lo he logrado en siete años, no lo harás en diez minutos.
- Pero Lily, si solo tiene que escuchar.
- Y me parece justo –La voz de una señora se asomaba al lugar de la conversación. Aquella señora de cabellos rubios y ojos verdes se comenzaba a acercar a sus hijas y a Sophie que tenían una "conversación". – Petunia, hija, solo quiere que la escuches.
Sophie sonrió abiertamente y Lily… pues ella solo sonrió de lado. A regañadientes Petunia se sentó en un enorme sillón y esperó a Sophie para que llevara todos esos "juguetes" para mostrárselos, para ella eso era una pérdida de tiempo y Lily pensaba lo mismo, su hermana era demasiado cabeza dura, Sophie no lograría nada, pero bueno… por lo menos logró que la escuchara.
- Muy bien Petunia, comenzaré con lo más básico – Petunia arrugó su frente visiblemente disgustada – Esta es una varita – Sophie hizo una pausa – Y sirve para hacer magia.
- Ok, no soy tonta, apúrate, mientras más rápido mejor – Sophie suspiró y su madre negó con la cabeza.
- Petunia, se paciente. – le reprendió su madre.
- Pero…
- Solo escucha, cariño.
Petunia bufó exasperada, prefería estar en cualquier lugar menos es su casa tratando de entender lo que le decía una loca. Lily también se había sentado junto a su madre mientras veía como Sophie intentaba explicarle lo de la varita.
- Ahora vuelvo mamá – le dijo Lily en un susurro. Su mamá estaba tan encantada con la explicación de Sophie que solo asintió con su cabeza.
Dejó el lugar para irse a su habitación, no quería ver el fallido intento de su amiga para tratar de hacer entrar en razón a Petunia, ahora tenía otra cosa muy importante que hacer y ese era el mejor momento para hacerlo, cuando todos estaban distraídos en algo más.
Justo en el momento que llegó a su habitación una lechuza entró y se posó encima de su escritorio con una carta atada a su pata. A Lily le extrañó al comienzo, pensó que podría ser de Annelisse, pero esa no era su lechuza 'Tal vez sea la de su hermano' pensó Lily mientras le desataba la carta.
La desenrolló con cuidado y empezó a leer.
Estimada Señorita Evans:
Usted y sus amigas, Annelisse Eastwood y Sophie Landon están cordialmente invitadas a la fiesta de Navidad organizada en la Mansión Potter.
La fiesta se realizará el día 25 de Diciembre a las 19.00 hrs. En el caso de no poder asistir por favor avisar.
Se despide atentamente, La familia Potter
Al final de la carta había un sello de la familia que la hacía más formal y oficial. Lily sonrió al saber de eso, se quedó parada unos momentos y luego borró su sonrisa por una cara de preocupación.
- ¡Oh no! – Lily miró con pánico la carta. Ella quería ir, pero había algo que le preocupaba: Su regalo de Navidad.
En ese preciso momento Lily quería tirarse del segundo piso de su casa, había cometido una locura al comprarle el regalo, pero tal vez el regalo no era lo que más le preocupa, sino más bien… el hecho de que tenía grabado en el regalo. Ella pensaba que no lo vería hasta que volvieran al castillo, así tendría más tiempo de pensar en lo que le va a decir acerca de eso.
Lily se tiró a su cama con la carta en su mano y empezó a pensar, no se había dado cuenta de lo cansada que estaba, así que rápidamente se quedó dormida.
- ¡Lily, despierta! - Lily saltó un poco al escuchar que su amiga la llamaba, se asustó por el volumen en que la había llamado y se enojó al ver que Sophie la veía con una sonrisa en el rostro y con un pergamino en la mano.
- Que pasa… me has hecho pasar un susto horrible, pensé que te había pasado algo – Sophie Rodó los ojos.
- Eres demasiado exagerada Lily – Sophie volvió a sonreír – De todos modos no hubiera gritado así si me hubiera pasado algo – Lily hizo una mueca.
- ¿Y bien? ¿Por qué me despertaste? – Sophie expandió más su sonrisa y Lily la miró confundida.
- Es que… he leído tu carta, o tu invitación, como quieras decirle. – Sophie le mostró el pedazo de pergamino que tenía en las manos.
Lily suspiró, no estaba enojada porque su amiga haya visto algo sin permiso, de todas formas les tenía que decir ya que las tres estaban invitadas. Lily se quedó mirando la carta un buen rato ¿Qué le iba a decir a su amiga? Por una parte quería ir, pero por la otra… se moría de vergüenza, aparte que sería raro que ella fuera sabiendo que muchas personas aun piensan cosas malas entre la relación de Lily y James.
- ¡Hey, Lily! ¿Me estas escuchando? – Sophie se sentó al lado de su amiga -¿Lily? ¿Te encuentras bien?
- Estoy perfecta – aclaró Lily rápidamente.
- ¿Y vamos a ir? – Lily ladeó su cabeza.
Como decidir tan rápido, si tan solo hubiera sabido que le llegaría esa invitación no le hubiera comprado ese regalo…
- Lily… Creo que hay algo que debes contarme – Lily se mordió el labio y asistió.
Lily procedió a contarle todo lo que había hecho el día que las dejó para hacer las compras de navidad supuestamente "Sorpresa" le contó sobre aquella tienda y el simpático viejito que la atendió, le contó también de lo que le costó encontrar un regalo para él y sobre todo sobre lo que le puso a su regalo, Sophie solo sonreía, no decía nada, solo la escuchaba y es que Lily ya ni paraba de hablar, tenía que sacar todo lo que pensaba en su mente. Aunque estaba acostumbrada a guardarse la mayoría de sus sentimientos… cuando le venía la sinceridad soltaba todo.
- Y esa es la razón por la cual no sé si ir – terminó Lily por decir.
- Creo que hay que preguntarle a Anne, tal vez ella sabe que puedes hacer – Lily asintió con la cabeza y fue corriendo a buscar un pedazo de pergamino.
Lily se sentó en su escritorio y Sophie se paró a su lado, le escribió una nota breve y se la mandó.
- Esperemos que la reciba pronto – comentó Lily.
- Yo solo espero que entienda el termino urgente – dijo Sophie riendo.
Lily la imito y unos minutos después se escuchó un sonido que provenía del Living seguido de un grito de pánico, ambas pararon de reír, se miraron y lanzaron nuevamente una carcajada, al parecer, Annelisse si había entendido en termino Urgente.
Ambas chicas bajaron rápidamente las escaleras para encontrarse con una escena algo cómica, dependiendo de la persona que lo dijera. Anne se encontraba en el piso justo encima de Petunia la cual gritaba demasiado fuerte como para que todo el barrio la escuchara. Lily no puedo evitar reírse un rato y su hermana la fulminó con la mirada mientras le gritaba para que sacara a la "salvaje" de su espalda, lo único que pudo decir Anne en su defensa fue que la chica no paraba de gritar.
- No la puedo callar con un hechizo – dijo Anne cruzándose de brazos – Todavía tengo dieciséis años – dijo frunciendo el ceño – Pero parece que ni eso funcionó.
Luego de saludar a todos incluyendo Petunia la cual solo la miró con odio subieron a la habitación de Lily en donde Sophie también dormía, Anne se fue directo a sentar a la cama de Lily y dejó su túnica encima de una silla, al estar las tres más tranquilas empezaron a conversar.
- Lily, me has salvado la vida – exclamó la rubia mientras la abrazaba fuertemente. Lily y Sophie la miraron sorprendida y Anne sonrió – Lo que pasa es que justo cuando iba a salir con mi mamá a solas entró tu lechuza con el bendito mensaje. Le dije a mi mamá que sería para otra y me fui antes de que digiera cualquier cosa.
- ¿A dónde ibas? – preguntó curiosa Sophie
- Iba a salir con mi mamá a comprar – Sus amigas la miraron con cara ¿y qué tiene eso de malo? – A comprar ropa – aclaró Anne.
- ¿Y eso qué? Hasta donde yo sé a ti te encanta comprar, sobre todo ropa – le dijo Lily.
- Pero con mi mamá no, ella tiene gustos de abuela, como de hace cien años atrás, es… asqueroso – Anne hizo como si le hubiera dado un escalofrío. Sophie y Lily rodaron los ojos. – A parte que íbamos especialmente a comprar el vestido para la fiesta de Navidad de los Potter y no pienso ir.
Justo lo que Lily quería saber, si Anne no iba ella tampoco, aparte de que Sophie estaría todo el tiempo con Remus y la dejaría sola, ahora sí, ni pensarlo, ya lo había decidido.
- Entonces… ¿por qué me querían acá? ¿Cuál es la urgencia? – preguntó Anne mirando a sus amigas.
Sophie miró a Lily y Lily miró a Sophie, ya no tenían ninguna urgencia, o si, puede ser, pero no sabían cómo comenzar.
- ¿Entonces no vas a ir? – preguntó Sophie mirando a Anne.
- Como crees que voy a ir. Va ir un montón de gente que no quiero ver – dijo con disgusto. - ¿Y ustedes?
- Yo no voy – dijo Lily inmediatamente. Annelisse la miró raro.
- ¿Tiene algo que ver con que la fiesta sea de James? – Lily negó con la cabeza.
- Para nada – aclaró rápidamente. Anne la miró como si no le creyera, Lily solo se encogió de hombros. Sophie suspiró.
- Si ustedes no van entonces yo tampoco.
- Pero tú si quieres ir – le dijo Lily – Tú quieres ir para ver a Remus.
- Si, pero tengo algo un poco más importante que estar con mi novio – Sophie sonrió – Aunque no lo he visto en días…
Sus amigas rodaron los ojos, las tres si querían ir, eso estaba más que claro, pero por distintos motivos mejor se quedarían en casa, aunque Sophie no se iba a dar por vencida, muy bien sabía que necesitaban una fiesta para pasarla bien un rato y olvidarse de todos los rollos amorosos que tuvieran.
Siguieron conversando hasta que la madre de Lily las llamó para que tomaran una merienda, las tres bajando riendo como hace mucho no lo hacías, todo producto que se había olvidado de las clases y sus problemas. Sophie de vez en cuando sacaba el tema de la fiesta de los Potter a colación para que tal vez de alguna manera las tratara de convencer, pero bueno… todo va a pasar si Merlín en verdad lo desea.
Por fin subo un capítulo... me he demorado si no fuera porque mi mamá anda tras mio viendo si estudio o no ¬¬ y me ha tenido bastante atareada... en fin, espero que les haya gustado, ya viene una fiesta y veremos si van o no, todo depende de mi xD jejeje
Cuidense!!
- Lady Mab -
PD: Si no se han dado cuenta me he cambiado el nombre... tenía ganas hace tiempo, el otro era demasiado complicado como muchos me han dicho.
Popis: la respuesta a tu pregunta de porque James estaba por allá será respondida muy pronto... y bueno... no puedo decir nada más porque será sorpresa xD
