l¡HOLA A TODOS! Como siempre MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER y por vuestras RR que me dan mucho ánimo para seguir! Además siempre las tengo en cuenta y por eso aquí está el nuevo capítulo, como la otra vez se me ha ido de las manos un poco alguna escena… asique tengo que dejar para el que viene un par de cosas que os cuento al final. Eso sí! Las cosas van avanzando! ALERTA: LEMON!
PD. Al final os dejo como en las series americanas un "en el próximo capítulo"
Capítulo 29: Una prueba de amor
-¿Estas bien?
Yolei lo miro tras sus lentes, no sabía si tenía los cristales empañados o estaba apunto de echarse a llorar, aquello la superaba, ¿y si ahora todo el mundo se enteraba? O si Tai resultaba herido o expulsado por su culpa, porque era su culpa. Su amigo, corrección, su heroico, pero estúpido amigo, había golpeado a Keito para defenderla, estaba segura, pero eso no servia de mucho, ella seguía metida en aquel lio… seguía embarazada, y Keito seguiría siendo un capullo hasta el último de sus días… no pudo evitar que la comisura izquierda de sus labios se levantara, bueno, al menos era un capullo con la nariz rota… Pero ahora… ¿qué le iba a decir a Ken? ¿Y si Sora tenía razón? ¿Y si debía decirle la verdad?
-C...Claro, bueno al menos estoy mejor que Keito… bueno eso ahora mismo no es difícil, porque claro con Tai encima de él…-frunció el ceño- bueno no es que tener a Tai encima sea algo malo- se sonrojo- claro que yo no querría tener encima a Tai… eso seria casi un sacrilegio, yo eso lo respeto pero no lo comparto, ya sabes, conozco a esos cabezones desde que era pequeña para mi son como mis hermanos…. No querría tener a ninguno encima… de ninguna manera, lo que no quiere decir que sean malos chicos, bueno menos Matt, ese idiota también se merece una paliza por lo de Mimi, pero ellos tampoco eran tan unidos, claro que eso no quita para que…
-Yolei…-lo miro, estaba serio pero en su rostro no se notaba ni una sola muestra de enfado o pena, un poco contrariado quizás, pero era increíblemente… tranquilo- ¿Estas segura qué estas bien?
Yolei trago saliva con dificultad.
-No…- Negó con la cabeza débilmente mientras las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos- y ahora estoy llorando como una idiota! Creía que eran las gafas pero…
Ken coloco sus manos en el rostro de la chica y la obligo con dulzura a levantar la cabeza hasta que sus ojos quedaron a escasos centímetros de los de ella. Y la sonrió.
-También tienes las gafas empañadas…
Yolei sonrió, y aparto la mirada de él, se sentía increíblemente incomoda, ella no se le merecía… no se merecía el futuro que lo esperaba a su lado.
-Genial… seguro que soy un cuadro… llorando con las gafas sucias…
-Serias un cuadro muy bonito…
Su corazón comenzó a martillearla fuertemente contra las costillas, noto como el calor subía a su rostro y volvió a mirarlo, tenia que haber oído mal, a lo mejor un eco lejano de alguien que le decía eso a una chica más bonita, más lista, más simpática, o al menos… al menos.. Que no estuviera embarazada de otro… ¡dios! ¿Cómo podía ser tan guapo… aquella nariz recta, los ojos afilados y violetas, la piel blanca y perfecta por la que ella mataría, unas cejas increíbles y unos labios finos, casi pálidos que apenas sonreían, pero cuando lo hacían, dejaban ver unos dientes blancos y perfectos y hacían que su rostro cobrara un halo de rebeldía de alegría… No… definitivamente Ken no era para ella… Tenia que intentar verle como veía a los otros idiotas de sus amigos… al menos le debía eso después de lo bien que se había portado con ella…
-Eres un gran amigo…
-Creo… que no quiero ser tu amigo Yolei…
El corazón se le paro al oír esas palabras, no quería oírle más… ¿Por qué no quería ser su amigo? Vale que ella como novia no valía mucho pero… como amiga no era tan mal, un poco exasperante, increíblemente cotilla y maravillosamente pesada pero ella siempre se preocupaba por sus amigos y si tenia que pegar a alguien como Tai lo haría, bueno quizás como Tai no… ella no podría romper una puerta con el cuerpo de alguien pero podía coger un palo y… Yolei meneo la cabeza y pestañeo, Ken! Tenia que concentrarse.
-Yo… sé que puedo ser muy pesada, y que soy un poco… complicada, entiendo que un chico como tú no quiera que le vean más con una chica como yo… pero aún así quiero que sepas que siempre te voy a estar agradecida, me has apoyado mucho y…- sonrió- he disfrutado mucho viendo como me miraban las demás por ir a tu lado. Aunque lo entiendo de verdad…
Ken frunció el ceño.
-A ver, ¿Qué crees que entiendes?
Yolei se mordió el labio inferior.
-Que no quieras ser mi amigo porque soy un desastre…
Ken crispo los labios conteniendo la risa. ¿Se estaba riendo de ella?
-¿Cómo lo haces?
-¿El qué?
-Distorsionar tanto la realidad…
-Yo no disprosio.. desi… lo que sea. No hago eso.
-Sí, claro que lo haces, ¿por qué no me preguntas porque no quiero ser tu amigo?
Yolei se molesto, pero bueno que quería ¿hacerla más daño?¿hurgar en su herida? Joder, que clase de sádico era… desvió la mirada con malestar, si no fuera tan guapo se hubiera apartado de él…
-¿por qué no quieres ser mi amigo?
-Porque tú no quieres tener a tus amigos encima…
Su cerebro se colapsó, su boca se abrió y sus ojos enfrentaron lentamente la mirada del chico, ¿estaba bromeando? Tenia que estar entendiendo mal , distor…, lo que sea, la realidad, como él la había dicho.
-¿Quieres estar encima mío para pegarme?
Ken se sonrojo y sus pupilas se dilataron un segundo.
-No precisamente…
Se humedeció los labios, eso quería decir…
-¿Quieres estar encima mío ….-Yolei contuvo el aliento, cómalo podía decir sin morir de vergüenza, no, no había manera… -por qué me encuentras…- Tomo aire- sexualmente decente?
Ken se sonrojo aún más.
-Más que decente, te encuentro encantadora.
No, dios, no, no, no, no! ¿Por qué? Porque no podía echarle los brazos al cuello, tumbarle en el suelo de aquel pasillo y violarle, repetidas veces, suspiro, no podía porque él no se merecía aquello, bueno si se merecía las violaciones repetidas veces…, pero no se merecía una chica embarazada de otro chico, en el juego de la vida ella ya había cometido el error de su vida, y ahora la tocaba pagar… mierda! Pero era un precio tan maravilloso lo que perdía… bueno, su bebe lo compensaría… Desvió la mirada a su abdomen y luego volvió su mirada a Ken. Sí, él se merecía más, y solo podía hacer una cosa…
-Ken… estoy embarazada.
Ahí estaba, lo había dicho, se había lanzado… pero Ken… Ken parecía no inmutarse, igual que si le hubiera dicho Ken he desayunado cereales, de pronto sintió pena, pobre, seguro que estaba en shock, entonces sintió pánico ¿y si lo había dejado catatónico?
-Ya.
¿Ya? ¿Solo ya? Lo mismo Ken no sabía de dónde venían los niños…
-Es de Keito… por eso Tai…bueno… por eso y porque no lo quiere… pero no pasa nada porque aunque soy un desastre seré el mejor desastre de madre adolescente de Japón… pero… tú no….no tienes porque hacer nada, puedes huir o alejarte de mi, incluso te dejo que retires lo que has dicho de estar encima de mi de modo…. Bueno encima de mí, aunque si no te importa no te dejare que retires lo de encantadora… nunca me habían dicho así y…
-Ya lo sabía Yolei
Yolei se quedo en shock.
-¿El qué? ¿Qué nunca me habían dicho encantadora?
Ken ladeo la cabeza.
-Que estabas embarazada de Keito.
La boca de Yolei callo al piso y sus ojos casi se salen de sus orbitas.
-¿Cómo…? ¿Cómo lo supiste?
-Bueno…- Ken pareció algo apenado- La verdad es que oí por error como Keito se lo decía a Kai y…
-¿Kai también lo sabe?-Ken asintió- ¿Y por qué lo sabe Kai? ¿A quien más se lo ha contado?- Ken se encogió de hombros- ¿Cuánto hace que lo sabes?
-Desde antes del día de la cervecería.
Yolei calculaba a toda prisa.
-Entonces… ¿Cuándo me besaste…ya lo sabias?- Ken asintió- ¿Y por qué lo hiciste?
La sonrisa de él fue maravillosa.
-Porque me gustas Yolei, me gustas tú, la verdad es que me vuelves loco, y a veces me cuesta seguir tus conversaciones, hablas mucho, ríes más y no todo lo que haces tiene sentido para mi, pero… me haces reír y siento el impulso de protegerte.
Las lágrimas habían vuelto a correr por sus mejillas, aquello no estaba pasando, no podía estar pasando, al menos no a ella, era la declaración de amor, ¡porque eso era!, más maravillosa del mundo.
-Pero… estoy embarazada.
-Lo sé.
-De otro.
-También lo sé.
-¡Tenemos quince años!
-Soy consciente.
-¿Y aun así te gusto?
-Mucho.
-Pero…-Yolei no sabía ya que decir, estaba absolutamente perpleja. Ken pego su frente en la de ella.-Pero…
-Pero puede que yo no te guste a ti…
-¡¿Qué?! –Yolei se tapo la boca con la mano, lo había dicho demasiado alto, pero aquello no tenia sentido- ¿Por qué piensas eso?
-Porque no dejas de buscar excusas, quizás sea yo él que no te guste a ti…
-Eso es imposible- Ken rio- es solo que no quiero que te sientas atado a un desastre como yo…
-Es demasiado tarde para eso. Yolei- Ken tomo su rostro con las manos- ¿Te gusto?
-Claro, pero…
La frase murió en su boca y fue reemplazada por los labios fríos y pálidos del chico, su corazón tembló, sus piernas tiritaron y su bello se erizo al notar como la lengua del chico la obligaba suavemente a abrir los labios, y ella lo hizo, cerró los ojos, contuvo un suspiro de abandono cuando separo los labios y dejo que la lengua de Ken se adentrara en su boca, recorriéndola, jugando con su lengua incitándola, robándola el aliento. Parecía un sueño, un maravilloso sueño, y poco la importaba la gente que pasaba por el pasillo y los miraban anonadados, tampoco estar embarazada y su futuro, en ese momento solo le importaba él, lo abrazo mientras la besaba. Si era un sueño no quería volver a despertarse nunca.
Sora empezaba a ser consciente de todo lo que pasaba a su alrededor, de las voces que llegaban de fuera, de la lluvia que golpeaba los cristales, el frio que se pegaba a su piel desnuda, trago saliva, pero no se arrepentía porque también era consciente de los ojos marrones que la observaban perplejos pero con un brillo ,que esperaba no equivocarse ,solo podía ser deseo, o algo muy parecido, tomo aire solo la quedaba una prenda, sora dudo, aquello era su última carta, se pondría desnuda frente a él, completamente desnuda, le demostraría que no era una niña, ni su amiga, que era más que eso que era una mujer... se llevó las manos a la última de sus prendas podía notar el calor de su piel sonrojada por todo su cuerpo... se mordió el labio inferior y tiro, pero justo en aquel momento vio a Tai levantarse y detenerla. Se acercó a ella tanto que sus pies se tocaron, el corazón de sora martilleaba desbocado en su pecho, noto su aliento cerca de ella muy cerca sobre ella y oyó un débil susurro.
-No lo hagas.
Sora abrió mucho los ojos, había hecho el ridículo, se había abierto a él, le había mostrado todo y el...su vista se enturbió a causa de las lágrimas su cuerpo temblaba por la vergüenza, y ni pudo evitar un débil quejido de dolor desde lo más hondo de ella... había perdido. .. Se llevó las manos a la cara, necesitaba cubrirse que al menos no la viera llorar...
-Sora... -noto el calor del chico rodearla en un abrazo protector y cálido y se sintió la peor persona del mundo. No podía odiarlo. Tai no la había hecho nada. Simplemente no la quería de aquel modo, no la deseaba, y ella era una idiota y una cabezota que en su empeño podía perder al mejor de los hombres al menos como amigo, tendría que resignarse. .. Quizás...-no tienes por qué avergonzarte... - sora se aparto las manos y lo miro a los ojos que ka miraban intensamente- yo... nunca te había visto... de este modo. .. No... Ni sé que hacer pero sé que pasara si te quitas... todo... maldita sea Sora soy un hombre!
La pelirroja lo miraba sorprendida, trago saliva y se secó las lágrimas con el reverso de la mano.
-Y yo una mujer.
Tai negó con la cabeza
-Tengo miedo sora...-el castaño desvió la vista y un leve rubor cubrió sus mejillas-y nunca había tenido miedo de nada en toda mi vida... no sé que se hace en estos casos.
Sora sonrió
-¿Te refieres a teniendo una chica desnuda entre los brazos?
Tai frunció el ceno y la miro molesto
-Sé perfectamente que me gustaría hacer contigo en este momento. Pero..
-¿Qué te gustaría hacer?
Le interrumpió la pelirroja impaciente con el corazón latiéndole a mil por hora Tai no desvió la mirada, sus ojos centellearon.
-Me gustaría quitarte yo mismo lo único que llevas puesto con la boca, -sora se sonrojo hasta ka raíz del pelo- y luego te haría el amor como no te lo han hecho nunca sora -la costaba respirar -pero... eres mi amiga y me da miedo hacerte daño. ..
Sora tomó aire, había dejado de pensar hacia medio minuto cuando le había dicho que quería sacar sus... volvió a tomar aire decidida y llevo sus manos al pecho del chico, tomándolo por la camiseta posesivamente, se acerco a él, y junto sus labios con los de ella, oyó el gemido de sorpresa de Tai, notaba el calor del chico, su corazón latir con fuerza su respiración y...
-Parece que esta cerrada...- Sora se quedo estática abrazando a Tai que tenia la misma expresión de horror en su rostro al oír las voces que venían desde detrás de la puerta.- Espera, cogeré la llave.- El suave ruido metálico de llaves taladro su celebro, quería que la tierra se abriera y se la tragara, estaba prácticamente desnuda abrazada a Tai... ¿Qué iban a decir? En ese universo no existía ninguna excusa plausible para una situación así. Lo miro con horror, ¿qué iban a hacer?- AH! Aquí esta la llave! Al oír el ruido de la llave metiéndose en la cerradura pudo hacer oficial su muerte cerebral. Sorprendentemente Tai pareció reaccionar, la agarro corrió lo más que pudo la cortina blanca, dio una parada a la ropa del suelo para que quedara bajo la cama y la metió en ella tumbada, a cámara rápida se puso encima de ella ¿Pero qué hacia...? y cubrió a ambos con la sacaba justo cuando el picaporte giro y la puerta se abrió- Bueno ¿dónde está el botiquín?
Sora oía los pasos de la enfermera por la habitación, notaba como su corazón latía a la vez que esos pasos, como su pecho subía y bajaba con miedo hasta de respirar, y lo que era peor era plenamente consciente de que cuando tomaba aire sus pezones se rozaban con el pecho del chico, "Tai". Sus ojos se elevaron hasta el castaño que estaba levemente suspendido apoyado en sus antebrazos, tenia las mandíbulas fuertemente apretadas, se mordía el labio inferior, y tenia los ojos fuertemente cerrados.
Era increíblemente guapo, ¿estaba mal disfrutar de aquel momento? Porque era una situación horrible, si los pillaban Tai no solo se enfrentaría a una posible expulsión por agresión si no también por secándolo publico y conducta impropia en el centro. Pero... Las caderas de Sora se alzaron débilmente e inconscientemente apena unos centímetros contra el chico, o mejor dicho, contra una parte muy específica del chico, Sora no lo podía creer cuando noto la increíble erección del chico contra ella.
Se humedeció los labios y volvió a mirarle, los ojos de Tai se abrieron, y su rostro se sonrojo ante la oscura mirada del chico, se mordió los labios para contener la risa, no sabia porque pero aquello la empezaba a resultar divertido, al menos hasta que vio una ceja castaña alzarse amenazadora, pero Sora no se amilano, ya no... No después de darse cuenta que la deseaba, de que no le era indiferente, y por el tamaño de aquello no le era nada indiferente... así que lo sonrió divertida.
Vio como Tai cerraba de nuevo los ojos y tomaba aire, luego los abrió y negó lentamente con la cabeza, separo uno de sus brazos de la cama y se llevo su dedo a los labios para pedirla silencio.
Sora no podía dejar de sonreír, pensó que bajaría la mano de nuevo y que cuando la enfermera, a la que casi había olvidado, y su acompañante se marcharan se reirían con ganas de la situación, pero nada más lejos de la realidad, la risa se le corto de golpe al notar que la mano de Tai no volvía a estar encima de su cabeza, si no que bajaba hasta su cara, dibujando bajo su mirada la forma de sus labios, Sora trago con esfuerzo mientras sus dedos recorrían su cuello, su clavícula, un leve escalofrió la recorrió a cuando continuo bajando entre el valle de sus senos, su abdomen su ombligo, su cintura…
Los orbes castaños de Sora se abrieron mucho al sentir los dedos del chico colarse bajos su ropa interior, se detuvo en el comienzo de su sexo, un segundo, que a ella la pareció una eternidad, no se atrevía a moverse, ya no oía nada más que sus latidos y su respiración, ya no veía nada más que los ojos del chico, y ya no sentía nada que n fuera el lento camino que el dedo índice del chico recorrió separado sus pliegues y encontrado su vergonzosa humedad, Tai sonrió débilmente, ella quería besarlo, quería gemir, quería poder moverse, pero aún podía oír el ruido de puertas y cajones abriéndose y una débil conversación que parecía a millones de kilómetros…
-Tai…-Susurro la chica alzando un poco más las caderas-por favor… -Rogo débilmente.
La sonrisa murió en los labios del chico, mientras su dedo comenzaba a retroceder el camino andado solo para volver a hacerlo, acariciando aquella intima parte de ella, una y otra vez, el dedo continuaba su camino cada vez más corto, más rápido, Sora se mordió los labios fuertemente para no emitir ningún de los sonidos que luchaban por salir de su garganta, podía notar el cosquilleo en esa zona, la tensión en su interior… Y entonces el dedo del chico bajo más, hasta la entrada a su cuerpo y entro fuertemente sin dudar sin detenerse, Sora arqueo la espalda y elevo las caderas, no pudo evitar un pequeño gemido y que sus brazos se agarraran fuertemente a la cadera del chico, Tai se dejó caer sobre ella sin salir de ella y la susurro al oído.
-Shhhhhhh, no sabía que fueras tan ruidosa…- movió lentamente el dedo curvándolo hasta alcanzar el pequeño risco de placer dentro de ella, Sora se convulsiono sorprendida.- Ni tan húmeda.
Sora se sonrojo débilmente, pero apenas oía las palabras que el Tai la susurraba al oído, ni se dio cuenta que la voz del castaño era más ronca, solo podía notar que el dedo inquisidor del chico acariciaba espasmódica y rápidamente aquel punto en su interior, dios mío, pensaba, mientras se mordía los labios tanto que creyó que sangraría, pero no podía evitarlo, quería gritar, nunca había sentido nada parecido, como si la hubiera leído el pensamiento Tai elevo la otra mano y la tapo la boca, mientras que introducía un segundo dedo en su interior. La pelirroja dejo de pensar, lo apretó más contra ella, ya la daba igual, si la tenían que ver así, que la vieran, pero lo necesitaba, no podía soportar más la tensión de su interior, necesitaba más, le necesitaba a él.
Apenas oyó el ruido de la puerta cerrarse, Tai elevo la cara unos centímetros y aparto ambas manos de ella, se quitó la camiseta rápidamente, la miro, Sora lo miraba perdida en nube de deseo, levanto una mano y acaricio la línea que separaba las perfectas abdominales, hasta su obligo, para imitar su descenso y acariciar sobre el pantalón el enorme bulto que indicaba su deseo, Tai sujeto su muñeca, bajo la cabeza y la beso, por fin, pensó ella la beso de verdad, introduciendo la lengua en su boca, acariciando cada parte de su boca, provocándola, mientras que notaba como se removía bajándose los pantalones y la ropa interior, noto su sexo liberado golpear su estómago y aquello la excito sobremanera, Sora volvió a arquearse y elevo sus rodillas para abrirse más a él, Tai gimió, corto el beso y la miro un segundo. El terror se apodero de ella un segundo al ver una duda en los ojos castaños de Tai.
-Tai…
El chico miro alrededor, la miro, deposito un casto beso en su frente y la susurro.
-Espera un segundo.
Sora abrió la boca para protestar cuando noto que él se levantaba de aquella cama pero nada salió de su boca, era… increíble, cada musculo de su cuerpo estaba perfectamente definido, tenía una división en sus pectorales que bajaba hasta separar cada una de sus perfectas abdominales, bajo ellas el vello oscuro cubría una enorme erección, ella NUNCA había visto nada tan enorme, trago saliva con delicadeza y noto como se humedecía aún más mientras lo devoraba con la mirada mientras el chico se acercaba a uno de los cajones del escritorio y cogía un pequeño cuadrado plateado, ¿Cómo sabia donde se guardaban los preservativos en la enfermería? Sora frunció el ceño, mientras lo veía acercarse, iba a preguntarle pero el subió a la cama con ella, y volvió a besarla una vez más, esta vez separo cuando separo su boca, la miro divertido y la dio el trozo de plástico.
-¿Me lo pones tú?
Sora se sonrojo, pero no pudo evitar sonreír, podía parecer una tontería, pero era la primera vez en su vida que iba a hacer algo así, con Ryo las cosas siempre habían sido más serias, más calmadas, más normales,… más… aburridas… sus ojos centellearon, tomo el preservativo y bajo las manos hasta él, por un momento dudo, le parecía muy grande para entrar en aquello, se mordió el labio inferior bajo la mirada del castaño y coloco la punta del profiláctico en la punta del sexo del chico, luego lo fue desenrollando muy lentamente por todo su largo, que era bastante, cuando llego al final, subió la mano una vez más y la bajo, y oyó un bufido del chico, ¿aquello era normal? Sora se elevó le beso el cuello y volvió a subir y a bajar su mano otra vez, noto como Tai apretaba la mandíbula, pero no se detuvo en su empeño, hasta que oyó algo así como un quejido, y el Tai giro la cara buscando sus labios con posesividad, casi locura, Sora se dejó besar arrastrada por la pasión, una mano del chico masajeaba uno de sus pechos, mientras que la otra se dirigió a la ropa interior de la chica y comenzó a quitársela, debió parecerle muy difícil, porque lo siguiente que oyó era como la tela se desgarraba y sin dejar de besarla elevaba una de sus piernas mientras su cadera bajaba y su sexo rozaba la entrada, luego noto una fuerte embestida y una plenitud que jamás había sentido, gimió con ganas, mientras Tai se detenía en su interior, solo un segundo dejando que se acostumbrara a su tamaño, a él, luego comenzó a embestirla rítmicamente, sin tregua, Sora enredo sus dedos en su pelo mientras lo atraía aún más hacia ella, mientras él entraba y salía de ella cada vez más rápido, más fuerte, incluso cuando creía que eso ya no sería posible, cuando las caderas de ella ya no podían más y su cordura pendía de un hilo muy fino que acabo por tensarse demasiado, entonces noto como su interior se tensaba y destensaba en espasmódicas contracciones, grito, y su mundo se diluyo con ella.
Mimi salió de la ducha, había sido un día muy largo, se secó el pelo con la toalla y se dejó caer sobre la cama recordando los ojos azules del chico, se había jurado no hablarlo más, olvidarlo, no volver a mirarle, odiarle… pero… su imagen empapado y con aquella tenue luz volvió a ella, para vergüenza y consternación de Mimi, no solo esa imagen volvió a su cabeza, lo vio sobre ella, lo recordó dentro de ella… se tapó la cara con las manos, maldito fuera, ¿ porque tenía que gustarla tanto el sexo con él?
PRRRRRRRRRRRRRRRRR
Mimi frunció el ceño giro la cabeza y vio como el móvil vibraba en la mesilla, estiro el brazo y lo tomo en la mano, una sonrisa curvo sus labios nada más leer el emisario:Matt
"Hola… ¿me está permitido escribirte?"
Mimi rio como una tonta alzo una ceja se incorporó y contesto al mensaje
"Mmmmm… sí, creo que puedo hacer el esfuerzo y permitirte que me escribas"
La respuesta no tardo ni un segundo.
"¿Lo estas disfrutando verdad?"
"Mucho"
"¿Qué tal llegaste a casa? No sé porque no me dejaste que te acompañara…"
"Llegue bien, llame para que vinieran a buscarme…Y no me acompañaste porque me tenía que quedar a recoger y hubiera sido muy raro que te quedaras esperando horas para acompañarme…"
"No tiene nada de raro. Eres mi novia, es lo que hacen los novios"
Mimi noto como sus mejillas se sonrojaban, ellos no eran novios, o si? Mierda, ahora estaba echa un lio, ¿eran novios o no? Aquello no era tan fácil, ellos no iban de la mano, de hecho pocas veces la había tomado la mano…, tampoco conocían a sus respectivos padres, ni tenían el Facebook lleno de fotos juntos, y eso que ella se había afanado en hacerle miles de fotos, pero el perfil de él nunca había cambiado…,
"Los novios hacen muchas cosas que tú y yo no hacemos…"
"Porque no me dejas…"
Mimi se sonrojo hasta la raíz del cabello, no, no y no, por mucho que le gustara o le atrajera la idea de tener conversaciones subidas de tono con Matt no iba a hacerlo, le había dicho que tenían que estar un mes sin ese tipo de intimidad, y tenía que intentar no caer en sus redes o nunca sabría si de verdad la quería…
"Sí te pones así, te retiro el derecho a escribirme"
"NO.
Seré bueno… durante un mes, luego más vale que te prepares…"
Mimi noto como el deseo corría por su interior solo de pensarlo, ¿tan malo era desear que ganara aquel trato?
"Ya lo veremos…"
"Mimi voy a ganar… y entonces serás mi novia con todas las de la ley, en todos los sentidos de la palabra... pero bueno… eso será dentro un mes de momento, y ya que no me voy ¿sigue en pie venir a verme al concierto mañana?
Las cejas castañas se fruncieron.
"¿Te ibas a ir?"
"Iba"
"¿A dónde?"
"Iba"
"Eres desesperante"
"Dijo quién me castiga un mes sin sexo…"
"No es un castigo es una prueba de amor"
"Una prueba cruel."
No era tan cruel… si quisiera ser cruel, como por otro lado él había sido con ella podría… Oh dios mío, Mimi miro arrepentida el móvil.
"Matt…"
"¿?"
"Hay algo que tengo que contarte pero no te va a gustar nada…"
"¿?"
"Veras, recuerdas que cuando estábamos juntos, antes de que TÚ lo arruinaras todo y yo me enterara de que me habías mentido y traicionado y no teníamos como regla en nuestra relación el odio a Kai me diste las entradas para que las repartiera?"
"En nuestra relación siempre hemos tenido como regla el odio a Kai…"
"Pero no era una condición, eran solo tus celos…"
"Lo que sea"
"Pues le dije que porque no venía también a ver tu concierto"
"!¿QUE HICISTE QUÉ?!"
"Estaba con Tai cuando lo hablamos, fue hace casi un mes, y le dije que iríamos todos… Solo quiere ser nuestro amigo"
"ESE NO QUIERE SER TU AMIGO, NI EL MIO"
"¿Y qué quieres que haga?"
"Que le digas que no vaya"
"¿Cómo voy a decirle eso? Supongo que pensara que no vamos…"
"No quiero que lo suponga, quiero que no vaya"
"No puedo decirle que no vaya, que le voy a decir, no vengas Kai?"
"Por ejemplo"
"¿Y si no lo hago?
"Tenemos un trato"
"Y no es una cita…"
Mimi miro el móvil, ¿se habría enfadado? ¿Por qué no la hablaba? Por dios todo aquello era absurdo, Kai no sabía que ella iría, y no creía que el fuera de todos modos… Y en el peor de los casos ¿Qué si iba? También estudiaban en el mismo colegio ¿Qué iba a hacer dejar de ir? Kai se había portado muy bien con ella en los malos momentos, no quería ser cruel con él… ¿por qué Matt no lo entendía?
"Pues que venga, pero por tu cuenta y riesgo, luego no digas que no te avise…"
"¿Qué no me avistase de qué?
"De que no quería que fuera y que está muy cerca de violar nuestro acuerdo…"
"Pero no lo viola"
"Supongo que no…"
"Entonces…¿no estas enfadado?"
"Lo estoy, pero también quiero demostrarte que te quiero, y no quiero seguir peleando asique…"
Mimi sonrió
"Entonces¿ me darás las buenas noches?"
"Todos los días de mi vida"
La sonrisa de la castaña se amplió.
"Buenas noches Matt, descansa y sueña cosas bonitas"
"Si sueño cosas bonitas soñare contigo Meems y al menos en mis sueños no descansare… pero será una buena noche… no te sonrojes mucho…. Buenas noches princesa. Hasta mañana"
Tai estaba tirado en su cama con la vista fija en el techo y los brazos cruzados tras su cabeza, no podía dormir, de hecho y para sorpresa de toda su familia ni siquiera había cenado, pero es que no podía parar de pensar en lo que había pasado… Recordaba la sonrisa cuando se habían separado y cada uno había ido a distintos lugares, Sora a buscar a Yolei y Tai a dirección, el subnormal de Keito no había ido porque seguía en el hospital, el director se había puesto histérico con él, y a pesar de que le había preguntado mil veces "¿por qué?" Tai había permanecido estoicamente callado. Por un momento había pasado miedo, pero el director no era idiota, sabía que este año podían ganar absolutamente todo con el equipo de fútbol, pero para que él jugara no podía abrirle un expediente, asique todo había quedado en "trabajos forzados" de aquí a que acabara el curso y la firme promesa de que si volvía a meterse en un lio, por pequeño que fuera, lo echaría sin miramientos…
Suspiro, que mierda, no le apetecía nada ocuparse de los jardines y de limpiar por las tardes tras los entrenamientos, pero era mejor que una expulsión…
Aunque no iba a tener casi tiempo para nada…, y aunque estudiar tampoco le preocupaba mucho si lo hacia su vida social, sobre todo ahora… Dios, ¿Se suponía que ahora era novio de Sora? Pestañeo sorprendido y se incorporó frotándose los ojos, "novio de Sora", aquellas tres palabras le resultaban completamente inverosímiles, claro que eso había sido antes de acostarse con ella… y de que le hubiera gustado, porque le había gustado, y mucho…
Si hubiera sido otra chica, cualquier otra chica, sabría qué hacer, probaría con un par de citas más, porque el sexo con ella le gustaba, si congeniaban formalizar la relación, y si no pues como amigos, pero siendo Sora… no le parecía…bien "probar", ella se merecía mucho más que eso, se lo merecía todo…
De repente sentía como si se ahogara, como si no pudiera respirar, era una sensación extraña y poco conocida para Tai… porque en sus diecisiete años de vida muy pocas veces había dudado de estar a la altura de algo, y nunca de algo tan importante…
A fin de cuentas, él solo había pasado de novio como mucho…. ¿qué? Tres meses… sin embargo Sora se había pasado los últimos dos años de su vida en una relación perfecta, con un buen chico… ¿y si no estaba a la altura? Por dios, si ayer a esas horas para él Sora solo era una amiga más… ¡joder! ¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? Bajo la vista deprimido, solo tenía alguien a quien poder contarle aquello y que lo entendiera, aunque… no es que a esa persona le hubieran salido las cosas muy bien…
-¡Matt! ¿Me estas escuchando? –Matt dejo de sacar los libros de una de las cajas en las que había metido toda sus partencias, las cuales ahora tenía que volver a poner en su sitio, y miro a su hermano que lo miraba exasperado con vasos en las manos- Aún no me has dicho que te hizo cambiar de opinión…
El rubio se encogió de hombros.
-Supongo que esta vez no me voy a rendir…
-¿Y se lo has dicho a ella?
Matt ladeo la cabeza.
-Sí.
-¿Y? ¿Qué ha dicho Mimi?
Bueno decir, decir… había dicho y gemido muchas cosas, pero eso no se lo podía decir a TK o se le caerían los vasos, además si le decía lo de su mes de castidad, o bien se reiría, o bien, opción que le parecía peor, la apoyaría… Matt sonrió.
-Que lo intente…
La sonrisa de TK fue radiante.
-¿Entonces volvéis a esta juntos?
-Más o menos…
-¿Cómo se puede estar más o menos?
Matt suspiro, ¿No se suponía que el hermano mayor era él?
-¿Y tú qué tal con Hikari?
Los grandes y claros ojos de su hermano lo miraron sorprendido, obviamente no se esperaba que pasara la pregunta.
-Bien, bueno… últimamente me tenías preocupado y… bueno he dejado un poco de desear como novio… pero ahora que sé que estas bien y que no harás ninguna tontería- Matt alzo una ceja. Enserio, no se suponía que el mayor era él…-Creo que puedo recompensarla.
Matt asintió.
-Claro. ¿Y tienes algo pensado? A las chicas les gustan las sorpresas…
Los labios de TK se fruncieron.
-Bueno… esta noche vamos a verte tocar… pero supongo que podría invitarla a algún sitio a cenar antes o algo así…
-No está mal…
Matt volvió la vista a los libros que tenía en la mano, decidiendo que tenía que continuar colocando todo aquello, antes de que tuviera que ir al ensayo general…
-Matt…- Volvió la vista a su hermano que había dejado los vasos en la mesa y se sentaba en una de las sillas sonrojado y con la vista en sus zapatillas de deporte. Sus cejas se juntaron- ¿Tú cuando crees qué… es oportuno… y… hasta qué punto… hacer….-Dios, Tk estaba tan colorado que empezaba a asustarse…- "cosas"
Lo dijo tan bajito, y tan para el cuello de su camisa que el cerebro de Matt tuvo que esforzarse primero por oírlo y segundo por entenderlo, y al hacerlo el rubor también corrió por su cara, vaya pues ahora sí que se sentía como un hermano mayor… y tampoco tendría problemas en hablar con su hermano de sexo, si no fuera porque la pareja sexual de su hermano era poco menos que su hermana pequeña, por dios! No podía ni quería imaginarse a Kari en esas situaciones, pero tampoco iba a mentir a su hermano, estaba claro que Tai, como hermano mayor de la afectada, le diría que después del matrimonio, pero ni Tai ni él habían esperado a después del matrimonio, si sus recuerdos no le fallaban entre los catorce y los quince años tanto él como Tai habían dejado de esperar al matrimonio… pero…
-Pues eso depende TK… depende del momento, habrá un momento en el que los dos sepáis hasta donde queréis llegar…
TK asintió, lo miro y abrió la boca para preguntar de nuevo a su hermano pero en ese momento la puerta comenzó a sonar insistentemente… muy insistentemente, como si alguien se hubiera quedado enganchado al timbre, los dos hermanos se miraron sorprendidos y Matt se acercó a la puerta, al abrirla se encontró con un despeinado y ojeroso castaño que lo miraba preocupado, ¡por dios, pensó Matt, es que tenía súper poderes para oír cuando su hermano hablaba de sexo con su hermana!
-Matt…tienes que ayudarme…! Me he acostado con Sora¡
Yamato noto como el color de su cara desaparecía, y oyó un grito ahogado que sin duda procedía de TK, pestañeo muy rápido y varias veces y abrió del todo la puerta dejando entrar al castaño que miraba sonrojado a TK.
-¿Y tú qué haces aquí?
TK parecía haberse quedado mudo. Matt cerró la puerta y se dirigió al salón.
-Me ayudaba a sacar las cosas. Pero.. espera… -El rubio se cruzó de brazos y se apoyó en el marco de la puerta con un hombro- ¿Cómo que te has acostado con Sora?
Tai frunció el ceño y señalo a TK.
-¿Tiene qué estar él?
-Bueno has sido tú el que ha gritado la noticia, informado a TK, realmente creo que has informado a todo mi maldito edificio.
-Bueno…- Le señalo- Pero ni una palabra a Hikari- TK asintió y Tai se dejó caer pesadamente todo lo largo que era en el sofá- No sé cómo ha pasado…. Bueno sé COMO ha pasado, pero no sé por qué -Tai maldijo- bueno también sé PORQUE… lo que no sé es que se supone que5 tengo que hacer ahora…
Matt estaba fascinado yendo a su amigo, a él no le extrañaba que Sora hubiera intentado acostarse con él, a fin de cuentas él siempre había sabido muy en el fondo, que los sonrojos, las sonrisas y las bajadas de pestaña de Sora siempre tenían un mismo receptor… claro que Tai no la había prestado atención nunca, no al menos de ese modo, Matt contuvo una carcajada cuando pensó que para la única vez que su amigo la había prestado atención había acabado acostándose con ella, y ahora estaba ahí preguntándole a él que hacer… pro dios, si él estaba en periodo de pruebas y abstinencia…
-¿Qué quieres hacer?
-Bueno…- Tai frunció el ceño- Tengo claro que lo de ayer… lo que hicimos, me gusto… pero… joder, es Sora, ¿y si no estoy a la altura? ¿Y si la cago? Hasta ayer solo era… Sora, yo aún no sé lo que siento… no estoy seguro de nada, y me gustaría, de verdad que me gustaría averiguarlo, pero ¿y si luego la hago más daño? O ¿y si se da cuenta que soy un inmaduro y no la hago feliz?
Matt conocía muy bien esas dudas, él mismo las tenía, porque su princesita, además tenía todo lo que una chica podía desear, clase, belleza, amigos, un club de fans, dinero, una familia amante y rica… por dios…. Dónde encajaba ahí el novio cantante, rebelde y pobre, con mal genio y una familia desestructurada….trago saliva.
-Pues es más fácil que todo eso… -Tai lo miro desde el sofá como si se hubiera vuelto loco- Todo eso, todas esas dudas, e inseguridades, no tienen que importarte. Ella te ha elegido a ti, y eso es lo importante, mientras eso siga así lo demás no tiene más importancia que la que tú le des… Si te gusta… ¡inténtalo!
-Pero… ¡joder¡ ¿Qué pasa en este grupo es que no pueden gustarnos chicas que no sean amigas de la infancia? ¡Seria todo más fácil!- Matt rio. Sin duda sería más fácil, pero dudaba que fuera mejor… -Bueno al menos Yolei no acabara con Davis…
TK rio.
-Si te oyera Davis te pegaría por no cambiar el orden en esa frase…
Tai alzo una ceja.
-¿De verdad crees que me pegaría? – Le hizo un gesto de con la mano- Mírame TK…aquí el único que pega soy yo…
Matt se separó del marco.
-Deja de intimidar a mi hermano.
-Pues que no intime él con mi hermana…
-Hikari ya es mayorcita… además acuérdate de ti con su edad…- Matt se dio tarde cuenta de su error cuando vio una nube negra sobre la cara de su amigo.-o no…
-TK… te estoy observando…
Tenía que salvar a su hermano que se había puesto blanco como la pared. Suspiro.
-¿Esta noche vendrás no?
-Claro, como perderme tu mayor concierto en la ciudad… Además soy vip… ¿Por qué soy vip no?
-Mucho
-Así me gusta… además ira todo el mundo.
Un temor se apodero de Matt, intento parecer desinteresado cuando realizo su pregunta.
-¿Todo el mundo?- Tai asintió.- ¿Quién es todo el mundo?
-Pues todos nosotros, ya sabes… Joe, Izzy, Davis, las chicas, -El corazón de Matt volvió a latir normal- Creo que hasta Cody podrá ir… Oh bueno.- Otra vez su corazón se detuvo- y medio instituto, tu ejercito de fans, capitaneadas por Jun…- Oh dios mío…- Y los chicos del equipo…
Los ojos azules del chico se achicaron hasta parecer dos pequeñas ranuras.
-¿Todo el equipo?
-Sí, ¿No es genial?
Matt apretó la mandíbula y los puños, no, claro que no era genial, Puto Kai, más le valía no acercarse a Mimi…
¡Bueno pues hasta aquí! Como lo prometido es deuda:
PROXIMAMENTE:
Capítulo 30: por fin llegan los celos ( Es que creí que llegaría antes al concierto… T.T) y más LEMMON ( ^.^) el concierto va a ser inolvidable
Ya sabéis cualquier cosa RR, que como veis siempre las tenemos en cuenta.
