Capítulo 28: El sueño de Elanna

Elanna caminaba por un sendero en el que nunca había estado antes; Era un lindo lugar, y aunque no sabía dónde se encontraba exactamente, tampoco sentía miedo. Había coloridas flores por doquier. Al fondo, caía una cascada cristalina y transparente. El cielo parecía reflejarse en ella. Elanna miró hacia arriba: Los árboles no tenían hojas verdes, sino rosas y blancas. Una agradable brisa embriagaba el rostro de la leona. Debajo de ella, pudo ver la gran cantidad de flores que tapizaban los suelos de aquel maravilloso lugar.

Mientras caminaba, podía escuchar el canto de las aves. "¿Dónde estoy?", se preguntaba.

De pronto, una voz proveniente de ningún lugar, dijo en forma de eco:

"Estas bellezas que ves aquí son el reflejo de tu corazón"

Elanna se sentó un momento a contemplar, pero, ¿Qué estaba contemplando?, su verdadero yo, desde luego: La verdadera esencia de su alma. Al ver todo aquello, se percató de la belleza de su propio corazón. Sin embargo, conforme iba caminando, comenzó a ver que todo iba oscureciendo; los árboles desaparecían, la cascada se secaba. "¿Qué sucede?", preguntó un poco asustada.

Aquella voz, volvió a hablarle. "Esto es lo que está sucediendo con tu corazón desde que decidiste cerrarlo". Después, todo se puso negro.

"¿Dónde estoy?", Preguntó Elanna de nuevo, esta vez más angustiada. No hubo más respuesta. Hasta que de pronto, una potente luz rompió con la inmensa oscuridad.

"Elanna mía, aquí estoy, preciosa"

Una bola brillante de luz, habló con ella. Sin embargo, Elanna pudo reconocer aquella voz.

"¿Scar?, ¡Eres tú!, ¡¿En verdad, eres tú?!"

"Así es, Lannie, soy yo."

Conforme hablaba, aquella bola de luz, iba tomando la forma de un león, mientras Elanna experimentaba una felicidad tan grande que embriagaba su espíritu.

Elanna se acercó corriendo, y lo abrazó.

"Scar, cuanto te extrañé", susurró. Sus lágrimas emanaban de sus ojos como aquel caudaloso rio, que había visto al principio.

Ambos leones comenzaron a corretearse, y a jugar entre la fresca hierba, como en el feliz pasado. Reían sin parar. Después ambos se tumbaron entre la maleza y se abrazaron. Rodaron de un lado a otro, colina abajo. Después se pusieron de pie nuevamente. Se sentaron y se contemplaron el uno al otro por largo rato.

Más adelante, ambos leones se colocaron en posición de esfinge, mientras frotaban sus rostros. Después Scar fijó su vista en Elanna. La miraba con la dulzura y amor de aquella vez que la amo por vez primera. "¿Recuerdas cuando te decía que en tus ojos quería perderme para siempre, Lannie?"

"Entonces nadie te encontraría de nuevo, porque nunca me apartaría de tu lado", dijo Elanna, repitiendo casi con exactitud las palabras que una vez le hubo dicho a su amado león.

Fue entonces cuando Scar la miró con seriedad; "Lannie, yo siempre estoy contigo, pero tú debes apartarte de mi lado."

"¿Cómo?" Preguntó Elanna. "Pero no… no quiero…"

"Lannie, yo ya no estoy en el mundo de los vivos, pero tú sí… y no hay nada que desee con más fuerza, que verte feliz. Aún falta mucho para que tú y yo nos reunamos otra vez. Si no abres tu corazón ahora, se marchitará pronto."

Después, Scar colocó un oído en el pecho de Elanna, escuchaba los latidos de su corazón. Pronto, Elanna también pudo oírlos, y cuando menos pensó, aquellos latidos retumbaban por todo el lugar haciendo eco, y parecían decir "Haki" una y otra vez en susurro, y sin parar

"Escuchas, Lannie", decía Scar, "estos latidos son nada menos que por mi amigo Haki. Es sólo que tu dolor por mí no te deja escucharlos."

Elanna cerró sus ojos; Es cierto, nunca los había oído antes, o tal vez sí, pero había estado luchando contra ella misma para ocultarlos.

"Porque tu corazón está bloqueado" Dijo Scar.

"Pero... Scar… Yo quiero estar sólo contigo."

Scar colocó son suavidad una zarpa en la cabeza de Elanna.

"Pequeña, mía. Tú te estás enamorando de Haki. Acepta tus sentimientos. ¿Ya escuchaste a tu corazón?"

El sonido del corazón de Elanna retumbaba con más fuerza y rapidez cada vez. El nombre "Haki" era pronunciado con cada latido.

"Pero… ¿Y qué hay de ti?"

"Lannie… Yo lo escogí a él para que cuidara de tu corazón, para que sane tus heridas hasta que tú y yo podamos estar juntos otra vez. Mi tiempo se agota. Debo partir ahora."

Elanna bajó la cabeza. "¿Cuándo volveré a verte?"

La voz de Scar sonaba cada vez más profunda y susurrante.

"Sólo debes mirar al cielo para que me encuentres en las estrellas siempre que tu corazón me necesite. Ahora despierta preciosa… despierta… despierta… despierta…"kuamka sasa1…"

1 Despierta ahora, palabras en Swahili, idioma Africano.