DISCLAIMER: NARUTO Y SUS PERSONAJES © MASASHI KISHIMOTO
LA HISTORIA ® SAKURA_TRC
SASUSAKU, NARUHINA, etc.
Negrita y Cursiva – son los pensamientos de todos los personajes
(N/A) – son para las notitas de la autora, que en realidad no usa mucho
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ALGO DE OOC DE LOS PERSONAJES, ES INEVITABLE SI QUIERO QUE TOME UN BUEN RUMBO LA HISTORIA.
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CAPITULO 29 "Un Nuevo Comienzo"
Sakura se dio media vuelta dispuesta a irse, pensó que lo mejor sería volver a poner tierra de por medio entre ella y Sasuke, dio unos paso y una mano la detuvo, pero no era Sasuke… sino Itachi.
- Sakura, espera por favor.
- ¿Estás seguro de querer dejarla ir… nuevamente? –Kakashi puso una mano en el brazo del moreno.
Sasuke miro a Sakura, a pesar de la discusión se veía tan impasible, fuerte y segura, ¿Cuándo la pequeña pelirrosa había crecido tanto?, ¿el tiempo en Londres le había dado tanta confianza en sí misma? No, ella ya era así antes de irse, solo que él se había negado a verlo. No quería admitir que Sakura no necesitaba de su protección y que era lo suficientemente fuerte para enfrentar cualquier problema.
- ¿Ustedes no entienden el daño que se hacen? –pregunto enojado el de coleta.
- Ella tiene la culpa –acuso Sasuke.
- La mitad es culpa de ella –intervino el peligris– y la otra mitad es tuya –el moreno lo miro enfadado– Tu no quisiste escucharla, solo sabes parte de lo que paso porque ella pidió hablar contigo, pero te cerraste en tu pequeño mundo haciendo un berrinche.
- Yo no hago berrinches.
- Claro que si –murmuro Sakura, simulando mirar para otro lado.
- Y tú fuiste muy irresponsable –regaño a la pelirrosa que puso cara de incredulidad– Debiste confiar en nosotros para ayudarte, Sasuke tenía razón de estar molesto.
- Es su oportunidad de arreglar las cosas –intervino Itachi– Sin gritar, sin recriminar y sin insultarse –ambos chicos se cruzaron de brazos, sumamente enfadados– No es una petición o una sugerencia, es una orden.
Sasuke tomo de la mano a Sakura y se alejo de los mirones que aun estaban a su alrededor. Estuvieron caminando varios minutos en silencio, el pelinegro iba adelante, con las manos en los bolsillos; de repente, la chica se detuvo a lado de un pequeño escenario que se levantaba a la mitad de la plaza, un grupo amenizaba el lugar cantando e invitando a los presentes a corear las canciones con ellos; a la pelirrosa se le ocurrió una idea. Cuando el moreno giro para buscarla, la chica estaba hablando con alguien cerca del escenario; vio como el hombre asentía y llamaba al chico en el micrófono, le decía algo al oído y ayudaba a subir a Sakura al escenario.
- Buenas tardes –llamo la atención de los presentes el chico– Esta hermosa señorita tiene una petición que hacer, ¿quieren escucharla?
- Si –gritaron muchos de los presentes, el muchacho cedió el micrófono a la oji jade que le hizo una leve reverencia en agradecimiento.
- Hola amigos, estoy aquí porque… he dañado a una persona muy importante para mí, y quiero dedicarle una canción que espero sea de su agrado –miro a los músicos y les dio la señal para que empezaran a tocar, la primera en sonar fue una guitarra y luego el piano.
Dame un beso que me haga viajar.
Dame una canción para esperar.
Dame una razón para cambiar...
Dame un sueño roto para coser.
Dame un libro que me haga crecer.
Cuando el mar no tenga sed y el amor sepa perder
venderé mi corazón para darte algo mejor.
Perdóname, abrázame.
Te he visto llorar,
donde nadie llora más
donde el amor sabe mal,
donde los besos se van,
donde la vida da igual,
donde nada es de verdad,
donde no existe la paz.
Dame un par de noches y te amaré.
Dame una sonrisa y no te olvidaré.
Cuando el mar no tenga sed y el amor sepa perder
venderé mi corazón para darte algo mejor.
Perdóname, abrázame.
Te he visto llorar,
donde nadie llora más
donde el amor sabe mal,
donde los besos se van,
donde la vida da igual,
donde nada es de verdad,
donde no existe la paz.
Perdóname, abrázame.
Te he visto llorar,
donde nadie llora más
donde el amor sabe mal,
donde los besos se van,
donde la vida da igual,
donde nada es de verdad,
donde no existe la paz.
La gente aplaudió en cuanto Sakura termino de cantar, la pelirrosa hizo una reverencia– Gracias.
- Si él no te perdona déjalo, yo con gusto te consuelo –una voz varonil grito entre el "público".
- Yo te doy los besos que quieras preciosa –se oyó otra voz.
El cantante del grupo se acerco a la oji jade y le pidió el micrófono para decir unas palabras– ¿Qué error pudo haber cometido semejante belleza para pedir perdón de esta manera? ¿A quién le estas pidiendo perdón?
Sakura nunca pensó que las cosas terminaran así, pero era su oportunidad, así que lentamente se acerco al micrófono y dijo con cierto temor– U-u-uchiha Sasuke.
- Uchiha Sasuke, porque no levantas la mano –pidió el hombre buscando entre el público– Oh, vamos hombre, si no la quieres, muchos aquí están dispuestos a darle su hombro para llorar –los chicos presentes comenzaron a gritar animados y el del micrófono abrazo a la pelirrosa por los hombros; el moreno respiro profundo y levanto la mano– ¡Tenemos a un ganador! –grito– Ven sube –pero Sasuke negó con la cabeza fulminándolo con la mirada– Démosles un poco de privacidad. Sakura, muchas gracias por deleitarnos con tu voz y Sasuke, es una linda chica, si tu no la quieres yo seré el primero en la lista de espera.
Sasuke se acerco al escenario y ayudo a Sakura a bajar, la miro indiferente y nuevamente, emprendieron la huida de los curiosos.
- ¿Por qué tenías que armar tanto alboroto? –hablo al fin el ojinegro.
- Por qué no querías hablar conmigo ¿Tanto daño te hice? –se aventuro a preguntar mientras veía a través del cristal de la tienda donde se estuvo probando los vestidos para la fiesta de beneficencia para la policía.
- Al principio fueron celos –contesto sin mirarla a la cara– Pensé que Fukuzawa era más importante que yo, pero…
- ¿Pero qué?
- Luego me hicieron ver mi error, Ino hablo conmigo –mostro una pequeña sonrisa al recordar el regaño recibido– bueno en realidad discutimos y después el idiota ese… me abrió los ojos –suspiro dejando salir toda la frustración que sentía– ¿irónico no? La persona que más odiaba fue la que me hizo comprender que dañe a la persona que más amo.
- Sasuke… yo hice todo eso, no solo por Sai –agacho la cabeza– sino también por ti.
- Si, él me lo dijo, sus palabras fueron –el ojinegro trato de imitar a Sai– Siempre fuiste el número uno, ella hizo cosas inimaginables por protegerte –la pelirrosa se puso nerviosa por lo que pudo haber dicho su amigo– Fue una tonta enamorada.
Sakura suspiro aliviada– Sasuke-kun yo…
Pero no pudo continuar, el pelinegro tenía un dedo sobre su boca– Shhh, dejemos el pasado como esta, mejor pensemos en el presente –dijo acorralándola contra el cristal de la tienda y atrapando sus labios en un apasionado y desesperado beso, que duro hasta que la empleado los corrió golpeando el cristal– Ven vámonos –tomo de la mano a la pelirrosa y ambos salieron corriendo riéndose.
- Ojala todo pudiera quedarse así –suspiro derrotada la oji jade.
- ¿Qué sucede?
- Pues que… todo esto es grandioso, por fin arreglamos las cosas…
- ¿Y?
- Que en unas semanas tendré que regresar a Inglaterra –comento cabizbaja– Y volveremos a separarnos.
- ¿Quién dijo que voy a dejarte ir?
- Un Uchiha que no es Itachi… ¿haciendo una broma? eso es extraño –dijo burlona.
- Muchas cosas han cambiado desde que te fuiste Sa-ku-ra –ronroneo en su oído.
- No eres el único que ha cambiado Sa-su-ke-kun –pronuncio rozando sus labios con los del moreno pero dejándolo con ganas de más– Pero sin importar nada, Tsunade no va a dejarme quedar.
- Eso veremos –una sonrisa arrogante se dibujo en los labios de Sasuke, creando una extraña sensación de seguridad e incertidumbre al mismo tiempo en Sakura.
Después de caminar un rato por el centro comercial, regresaron al área de comida donde aún seguían platicando Itachi y Kakashi.
- ¿Y nuestra comida? –pregunto Sakura con un aura maligna rodeándola al ver que ambos "adultos" comían amenamente.
- Pensamos que tardarían más tiempo en arreglarse –trato de defenderse el peligris sonriendo nerviosamente.
- Ya ves que no –Sasuke pasó un brazo por la cintura de la pelirrosa haciéndola ruborizar.
- ¿Te pidió perdón de rodillas? –bromeo Itachi.
- No, pero ustedes lo van a hacer si no traen nuestra comida cuanto antes.
Ante la temible amenaza del menor de los Uchiha, los hombres fueron por los pedidos de comida, al final estuvieron platicando de cómo había sido su vida durante el tiempo que vivieron separados.
- Olvidas lo más interesante Sasu-chan –el de coleta trato de molestar a su hermano.
- No sé de que hablas niisan –el moreno se hizo el desentendido.
- Oh, vamos otouto no vas a contarle a Sakura-chan de tu fangirl loca.
- Eso no es nada importante –gruño el menor entre dientes.
- ¿Qué? Quiero saberlo –pidió Sakura como si fuera una niña chiquita.
- No vale la pena.
- Mou Sasuke-kun, cuéntame.
Sasuke rodo los ojos, como podía negarle algo con la carita que le ponía– Se llama Ozumi, es una chica que conocí en el Tokyo College, aunque al principio estaba obsesionada conmigo luego nos hicimos amigos.
- Mmm –los jades se entrecerraron– ¿solo amigos?
- Vamos Sakura, me conoces, odio a las niñas que andan todo el tiempo detrás de mí.
- Y aun así te hiciste su amigo –dijo acusadoramente la pelirrosa.
- No empecemos con pleitos, ¿sí? –demandó malhumorado– Gracias Itachi, de verdad sabes cómo arruinar las cosas.
- Es para que Sakura-chan vea que no perdiste tu popularidad ni cambiándote de escuela.
- Dejemos las discusiones para después –Kakashi rompió el tenso ambiente– Imagino que vas a quedarte unas semanas en Konoha, Sasuke.
- Claro –respondió Itachi antes que su hermano, abrazando y restregando su mejilla en la de la chica– tiene que aprovechar al máximo el tiempo que Sakura-chan va a estar aquí.
Obvio que su acto se vio cobrado con un golpe en la cabeza, por parte de Sasuke, que lo hizo soltar a Sakura– Vamos a hacer algo mejor que eso –declaro con una sonrisa de lado.
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RESIDENCIA NAMIKAZE
- Conejita, hoy estas más esponjosita que de costumbre –hablaba el rubio entre sueños restregando su rostro en un cojín.
Lamentablemente no estaba solo, Hinata lo veía con una sonrisa nerviosa y Neji parecía querer asesinarlo, al imaginar el sueño que tenía Naruto.
El ojiperla camino a la cocina y regreso con un vaso de agua fría en la mano– Neji-niisan, ¿qué vas a hacer con el…? –que vacio por completo en la cara de su cuñado ante la sorprendida mirada de su hermana. El oji azul se levanto desconcertado, cayendo al suelo estrepitosamente.
- ¿Qué? ¿Cómo? –cuando por fin se dio cuenta de lo que pasaba a su alrededor– ¿Qué te pasa Neji?
- Eso es por andar soñando cosas pervertidas con mi hermana –contesto enojado el castaño.
- Yo no… espera –Naruto se torno pensativo– ¿Cómo sabes que estaba soñando con Hinata-chan?
A Neji le salió un tic en la ceja y apretó los puños fuertemente– Sabes Naruto, me caes muy bien, es por eso que voy a advertirte algo –le dio unas palmaditas en el hombro– mi novio está a punto de matarte, será mejor que corras.
- Pero yo no hice nada malo.
- Neji-niisan –susurro la ojiperla, pero se armo de valor– Sabes, Naruto-kun no es el único que sueña con su novia, si no mal recuerdo tú también lo haces.
Comentario que dejo a todos boquiabiertos, ninguno creía lo que acababa de decir la joven Hyuuga, caracterizada por su excelente control y buenos modales; pero fue el rubio quien rompió el silencio con una sonora carcajada.
- Bien, creo que eso te ha restado puntos de autoridad Neji –remato Tenten dándole un beso en la mejilla – pero eso de que sueñes conmigo… me gusta.
El castaño se aclaro la garganta– Vamos a desayunar, yo invito –cambio rápidamente el tema.
- Que bien, dattebayo –grito alegre el oji azul, tomo de la mano a su novia y se dirigió corriendo al garaje– Me gusta ese cambio de actitud Hinata-chan, te viste poderosa.
- Gracias Naruto-kun, pero no creo que se repita en algún tiempo –comento con cierto nerviosismo, pero luego se unió a las risas divertidas de su novio.
- Conejita, cada día me sorprendes más –dijo acariciando tiernamente su rostro con la mano, para luego abrazarla fuertemente– Gracias por todo.
- Que envidia Hinata, ya quisiera que Neji fuera la mitad de lindo que tu novio –declaro en un suspiro triste la castaña.
- Nadie puede ser tan lindo como yo –bromeo Naruto y Neji bufo fastidiado.
- Si no se apresuran me ire sin ustedes –aviso el oji perla subiendo a su auto.
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TALLER ANBU
- Hola Matsuri –saludo uno de los empelados a la chica– ¿Como estas?
- Hola, bien, muchas gracias –la castaña sonreía alegre.
- ¿Qué te trae por aquí?
- Le encargue a Sai unas refacciones, no sabes si ya llegaron –pregunto recargándose en el mostrador con ambos codos y apoyando la cabeza en sus manos.
- Déjame checar –respondió el empleado checando en la computadora– Oye, ¿no te gustaría dar una vuelta en mi nueva motocicleta?
La chica abrió la boca emocionada– ¿Te compraste una nueva máquina?
- Bueno, técnicamente aun no es mía –la computadora sonó llamando la atención de los chicos– Oh, mira tú pedido ya está en la bodega, en un momento te lo traigo.
- Gracias –Matsuri se dio media vuelta y recorrió el establecimiento con la mirada, sus ojos se toparon con algo muy conocido para ella; dio unos pasos acercándose al aparador.
- ¿Te gusta? –hablo la voz a sus espaldas.
- Pero… pero…
- Ha estado aquí varios meses y he tratado de convencer al jefe que me la venda –la castaña no salía de su impresión– Creo que estoy a punto de llegarle al precio, cuando la compre le cambiare la pintura y le hare algunas mejoras.
- ¿Dónde está Sai? –pregunto con clara molestia.
- El jefe esta en el taller, ¿quieres que le hable? –el chico no termino su ofrecimiento, cuando la castaña se abrió paso a la parte trasera del lugar.
Unos momentos después, el pelinegro estaba hablando con alguien que veía el interior de un auto– ¿Qué dices? ¿Crees que valga la pena arreglarlo? –pero apenas sintió una mano en su hombro que lo hizo girar para estamparle un puñetazo directo en la cara– ¿Qué te pasa Matsuri? –pregunto desconcertado.
- ¿Cómo te atreves? –reclamo con lagrimas en su rostro.
Todos veían a la joven sorprendidos, más la persona que estaba revisando el auto– ¿Qué te sucede, porque agredes a Sai?
- Gaara, el muy maldito –señalo acusadoramente el pelinegro– está vendiendo al dragón rosa.
- ¿Es cierto? –pregunto incrédulo el pelirrojo.
- No, claro que no –intento defenderse Sai.
La castaña se acerco a él amenazadoramente– Entonces ¿por qué lo tienes en el aparador?
Sai solo pudo defenderse usando al oji verde de escudo– Solo está en exhibición, es una pieza muy bonita para tenerla guardada en la bodega.
- Matsuri –llego el empleado del mostrador que la estaba atendiendo– Kami, corres como gacela.
- El me dijo que estas a punto de venderle la motocicleta de MI amiga –remarco las últimas palabras.
- ¿Conoces a la antigua dueña? –preguntoinocentemente el chico.
- Si –grito furiosa.
- ¿Podrías convencerla de que me la venda?
- No creo que hacer esa pregunta sea buena idea –acoto el pelinegro.
- ¿Por qué?
- Porque nadie puede tocar esa máquina más que Ryuu, ni se te ocurra ponerle un dedo encima, porque yo misma te asesino –amenazo golpeando al chico en el pecho con el dedo índice, para luego salir del lugar más que furiosa.
- Pero aun podemos ir a dar una vuelta en mi auto –pidió levantando la voz.
- Si le pones un dedo encima a ella, seré yo quien te asesine –le susurro Gaara pasando a su lado, la mirada que le regalo al empleado lo dejo más que helado.
- Jefe, no lo tome a mal, pero… usted se junta con puros locos.
- ¿Tú crees? –pregunto con una falsa sonrisa que le provoco escalofríos al empleado– Porque no regresas a trabajar –el tipo asintió regresando al mostrador.
Una rubia entro caminando al taller, pasando a un lado del empleado, que la saludo cordialmente, nervioso.
- ¿Qué les pasa a todos hoy?
- Primero salúdame como se debe –exigió el oji negro abrazándose a la cintura de la chica.
- Buenas tardes corazón –saludo la rubia rodeando el cuello del chico con sus brazos y dándole un apasionado beso.
- ¿Qué tal la resaca Ino?
La oji azul simulo indignación– Yo jamás he tenido resaca.
- Era una broma preciosa, ¿que hoy es el día de enojémonos con el pobre de Fukuzawa Sai?
- ¿Por qué lo dices?
- ¿Viste a Matsuri cuando entraste?
- Si, de hecho Gaara iba con ella y estaban discutiendo –informo confundida– ¿Es por tu culpa?
- En parte –contesto el pelinegro– Has visto la moto blanca que tengo en los aparadores –la rubia asintió– Es la motocicleta que usaba Sakura cuando corría.
- ¿En serio? –pregunto emocionada– La frentona tiene buen gusto, está muy bonita.
Sai tomo la mano de su novia y la encamino a la tienda para ver mejor la máquina– Es una pieza muy especial, mucha gente ha querido comprarla.
- Pero no puedes venderla –Ino lo miro directo a los ojos molesta– No es tuya.
- Lo sé, pero no me gustaba tenerla en la bodega, esta hermosa pieza merece ser vista –se acerco con la rubia a una enorme vitrina que contenía la motocicleta.
- ¿Alguien la ha reconocido?
- Claro, muchos de los que corren en los circuitos clandestinos vienen a comprar aquí.
- Sai… ¿Por qué no cambias de negocio? –sugirió preocupada Ino.
- Esto es mi vida preciosa –miro a su alrededor, llantas, refacciones, incluso motocicletas completas adornaban el lugar– Además ya te dije que es el único recuerdo que tengo de mi madre.
- No empecemos una discusión tonta, mejor vamos a comer.
El pelinegro abrazo a Ino y le dio un beso en la cabeza– ¿Qué quieres comer hoy?
- Mmm, que te parece comida tailandesa.
- Entonces será italiana.
- ¡Dije que tailandesa!
Sai se rio de la cara de disgusto de la rubia– Por eso, italiana.
- Fukuzawa Sai, deja de bromear conmigo o comes solo.
- Que genio, solo estaba bromeando –dijo mientras la estrujaba en un abrazo fuerte.
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- Matsuri espera –pidió fríamente el pelirrojo, haciendo que la chica se detuviera en seco– ¿Por qué estas tan molesta?
- Es obvio ¿no? –contesto la castaña girando levemente su rostro– Sai ya se olvido de todo.
- Eso no es cierto –Gaara se puso al lado de Matsuri, con las manos en los bolsillos miro al cielo.
- Claro que si, Sai ya olvido todo lo que pasamos juntos, igual que Sakura; ella se fue y nos dejo, no va a volver –la castaña lloraba a mares hasta que sintió que la abrazaban.
- Sabes que ella nunca nos olvidaría, pero la situación por la que atravesó la obligo a irse –el pelirrojo acariciaba tiernamente la cabeza de Matsuri, reconfortándola– En cuanto ella pueda regresara.
- Espero que sea pronto –susurro Matsuri.
Gaara sonrío ligeramente– ¿Quieres ir a dar una vuelta?
- Claro –el rostro triste de la chica se volvió uno alegre, hasta que recordó algo– ¡Ah! No puedo, tengo que llevar las refacciones al local de juegos, tengo varios go-karts que reparar.
- Te ayudo.
- Hn –asintió Matsuri.
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LONDRES
- ¿Podría saber que es tan importante que me hizo regresar dos semana antes de mis vacaciones? –pregunto fastidiada la chica recargada en el marco de la puerta, pero no tuvo respuesta, no había nadie en la habitación. Busco con la mirada por todos lados y no había nadie, bufo molesta hasta que algo llamo su atención.
- Auxilio –alcanzo a escuchar la voz que venía del interior del armario– Ayúdenme.
La aludida camino hasta la puerta del armario, vio unos piececillos moviéndose por debajo de la ropa– ¿Sakura? ¿Qué haces ahí?
- Nada, solo quería saber si limpiaron bien el armario durante nuestra ausencia –la ironía en su voz se acabo cuando grito– Se me vino la maldita ropa encima con todo y repisas, ayúdame a salir Roxane.
- Pídalo de buena manera miss Haruno.
- En cuanto salga de aquí voy a partirle la cara de buena manera miss Larson –alego Sakura debajo de la ropa, la oji roja veía como se removía entre la ropa e intentaba salir, mientras ella reía.
- Estoy esperando el golpe –comento socarrona Roxane, pero no se dio cuenta que la pelirrosa estaba casi afuera y le dio tremenda patada en el estomago.
- Ahí está tu golpe –gruño la oji jade levantándose del suelo con la respiración agitada.
- Maldita sea –tosió la peli violeta para luego mirar desconcertada a su amiga– ¿Estabas empacando?
- Si.
- Eso quiere decir que…
- Regreso a estudiar a Japón –dijo más que feliz Sakura.
Roxane tomo la repisa del suelo y la hizo a un lado para ayudar a la pelirrosa a sacar sus cosas– Arreglaste las cosas allá.
- Si y ni te imaginas todo lo que sucedió.
- Bueno antes de que me cuentes TODO lo que hiciste, dime una cosa –Roxane hizo una pausa en su discurso– ¿Cómo convenciste a tu tutora de dejarte regresar?
Sakura rio nerviosa y una gotita rodo por su nuca– Pues digamos que… ella no sabe nada…
- ¿Piensas escapar o algo así? –la peli violeta tomo una de las playeras de la oji jade y la arrojo a su maleta– Aunque no creo que haya sido buena idea regresar a Inglaterra.
- Solo vine por el resto de mis cosas y para despedirme de ti.
- Mmm, hubieras enviado una postal y de regreso te hubiera mandado tus cosas –expreso fríamente la chica.
- Roxy, sé que me vas a extrañar y de no haber venido me habrías matado –Sakura dio unos pasos acercándose a su amiga, pero ella inmediatamente puso una mano para detener el caminar de la pelirrosa a la altura de la frente, impidiéndole avanzar– Yo solo quiero darte un poco de amor tanquecito, no tienes por qué ser tan dura, además nadie nos está viendo –comento con cierta picardía.
- Déjate de bromas, ¿Cómo piensas regresar?
- Kakashi me está esperando abajo –comento tratando de avanzar, pero la peli violeta aun la tenía fuertemente agarrada por la cabeza– ¿No viste a un hombre de cabello gris, medio raro, leyendo un librito de dudoso contenido?
Roxane lo medito un momento– No.
- Maldito, todavía nos debe la de la última vez –murmuro entrecerrando los ojos y sonriendo de lado.
- Definitivamente eres rara panquecito –dijo quitando la mano provocando la caída estrepitosa de la oji jade– Cuéntame lo que sucedió en tus vacaciones –ordeno acomodándose en una silla.
- Pues…
Pero su explicación se vio interrumpida por la llegada del peligris– Vamos Sakura, ya es hora.
- ¿Dónde estabas Kakashi?
- Este lugar es tan grande que me perdí en el camino para acá.
- Si claro –recrimino la chica rodando los ojos– Te presento a mi amiga Larson Roxane.
- Mucho gusto –saludo la peli violeta.
- Él es mi tutor Hatake Kakashi –termino la presentación Sakura.
- El gusto es mío –estrecho la mano el oji gris– Espero que mi pequeña flor no te haya causado muchas molestias.
Ambas chicas rieron cómplices– Tiene sus momentos de locura, pero es una buena chica.
- Si, lo sé, pero hay ocasiones en las que sabe cómo sacar de quicio.
- Vaya que sí –concordó la oji roja.
- Podrías llevar esas maletas –señalo las cosas en la cama, deteniendo la complicidad de ataques contra su persona que comenzaban Kakashi y Roxane.
- Diez minutos –aviso en cuanto salió de la habitación– Mucho gusto –se despidió y salió del lugar, dejando solas a las amigas.
Los jades se mantuvieron fijos en la dirección por donde había desaparecido el peli gris– Es la hora –hablo Roxane.
- Desearía tanto que no fuera así, me divertí mucho estando aquí contigo, me ayudaste en tantas formas.
- Pero ha llegado la hora de enfrentar las consecuencias de tus decisiones.
- Te voy a extrañar mucho –sollozo Sakura.
- Sabíamos que esto pasaría tarde o temprano –acaricio la cabellera rosada con cariño.
La pelirrosa abrazo a Roxane efusivamente mientras las gruesas lágrimas corrían por sus mejillas– Promete que volveremos a vernos.
- Lo prometo panquecito, ahora es hora de irse, tu tutor te espera.
Sakura afirmo con la cabeza sin soltarse, suspiro hondo y le susurro algo al oído de la peli violeta, confesión que la dejo con la boca abierta; por fin la soltó para decirle en un susurro– Estoy asustada.
- Todo estará bien, tómalo como un nuevo comienzo y da lo mejor de ti.
- Gracias Roxs, no sé que hubiera hecho sino te hubiera conocido.
- Ser un ser mediocre y sin ilusiones, vacio y sin razones para levantarte.
La pelirrosa rio–Te quiero mucho tanquecito.
En cuanto la oji roja se quedo sola dijo al aire– Increíble que te volvieras mi mejor amiga Sakura, pensar que al principio te odiaba… yo también te quiero mucho.
/*/*/*/* FLASHBACK *\*\*\*\
- ¿Están locos? –grito desconcertado el peligris.
- ¿Qué va a pasar cuando Tsunade-san se entere?
- No pensamos pedirle permiso –comento la pelirrosa como si fuera obvio.
- Sasuke, piensa bien lo que quieren hacer, pueden acusarte de secuestro de una menor –el de coleta tomo a su hermano por los hombros y lo zarandeo levemente– Ni siquiera tousan podría sacarte de esa.
- Es por eso que no pensamos quedarnos aquí.
- Chicos, no están pensando bien las cosas, mejor denme la oportunidad de hablar con Tsunade-sama y pedirle que permita a Sakura quedarse en Japón.
- Lo siento Kakashi, pero ya tomamos una decisión.
Sakura y Sasuke intercambiaron miradas llenas de algo especial, algo que Itachi pudo notar inmediatamente, su hermano tenía mucho tiempo de no tener ese brillo en los ojos. Era como si el alma le hubiera regresado al cuerpo.
- Los apoyare –dijo de la nada el de coleta– Solo déjenme pensar en algo un poco menos arriesgado, ¿sí?
Ambos chicos asintieron un poco dudosos pero con gusto, ahora tenían el apoyo de alguien más; y eso les ayudaría mucho.
\*\*\*\* FIN FLASHBACK */*/*/*/
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.* Continuara *.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*
Waaaa! Lamento la demora pero mi laptop aun no funciona y mi hermana está trabajando desde casa, así que se apodera de la compu y no me deja usarla casi nadita.
Bueno pues para ahorrar tiempo, SUGERIDO POR PANDIUX, solo agradeceré sus lindos, hermosos y alentadores comentarios:
setsuna17
eleniux96
asukasoad
Yukistar
annehtt
Hatsune-san
melilove
Vero
zeldalove Akira-chan
Aiko Amitie
zayra
ANNEA UCHIHA WEASLEY
cerezo-negro
albiika
yukii yunna
sasusaku
Gracias por agregarla como Favorita:
hikarusuo
Ruki-0408
Aanneth
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o.o o.o o.o o.o o.o o.o o.o o.o o.o
Prometo tratar de no tardarme
tanto… jaja solo sigan dejando RR
y les aseguro que me darán más
ánimos para continuar
o.o o.o o.o o.o o.o o.o o.o o.o o.o
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