Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo, el primero de la semana y entramos en la recta final ya quedan poquitos capítulos y espero que los disfrutéis hasta el final.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 29
POV KATE
Me quedo sentada en el sofá mientras Rick despide a su familia. Tengo miedo, no puedo evitarlo, y aunque sé que Rick ha aceptado tener un escolta por así decirlo, no puedo dejar de estar preocupada, porque sé que si ella quiere puede matarlo antes de que el escolta pueda incluso darse cuenta. Lo dejaría encerrado en casa para poder protegerlo, pero sé que no puedo hacerlo, sé que ahora puedo estar con él unos días gracias a que Lanie se ha ofrecido para llevar durante lo que queda de semana la oficina, pero sé que tarde o temprano tendré que volver y no voy a poder dejar esta preocupación atrás, no mientras ella este fuera, si ya mato por verla con otra puede hacer lo que haga falta.
Lo oigo cerrar la puerta y poco después lo veo allí de pie mirándome con una sonrisa, pero a mi ahora no me sale la sonrisa. Se sienta a mi lado en el sofá y tira de mí para abrazarme y yo me dejo llevar y escondo mi cara en su cuello dejándome llevar por su abrazo y por olor que me envuelve por completo.
-Tengo miedo-digo por fin sacándolo y sé que no es lo que quiere oír, que tiene que estar cansado de oírlo pero no puedo evitarlo soltarlo.
-Lo sé-dice apretándome un poco más hacia él-pero todo va a salir bien-dice besando mi cabeza con suavidad y me separo para poder mirarlo.
-Tengo unos días libres, vámonos.
-Kate ya te he dicho…
-Por favor, solo hasta el fin de semana ¿sí? Quizás cuando volvamos todo haya acabado-digo suplicando porque haría lo que fuera para poder mantenerlo a salvo.
-Kate…
-Por favor…solo unos días ¿sí?
-Si prometes en estos días al menos no hablar más de ello ¿sí?
-¿En serio?-digo emocionada solo por poder sacarlo unos días de aquí.
-Bueno otra condición quiero poner.
-¿Cuál?-digo emocionada.
-Que pasemos un buen tiempo de esos días encerrados en la habitación-dice con cara de pillo haciéndome reír.
-O sea que ves mal tener que estar encerrado entre cuatro paredes pero si hay una cama por medio ya no es tan malo ¿no?-digo haciendo que sonría.
-Lo has explicado estupendamente-dice empujándome sobre el sofá mientras se tumba sobre mi haciéndome reír-Entonces… ¿Hay trato?
-No lo sé…-digo intentando no reírme pero sin conseguirlo.
-No seas mala-dice besándome el cuello haciéndome cosquillas.
-No seas malo tu-digo cuando siento sus dientes en mi cuello haciéndole reír.
-Solo di que aceptas-dice poniendo morritos y no puedo evitar sonreír al verlo así.
-¿Dónde te habías metido?
-Eh-dice mirándome sin entender.
-Nada-digo cabeceando por la pregunta que acababa de hacer, pero es verdad, doy gracias a la vida de poder haberlo puesto en mi camino.
-Kate…yo…también estoy feliz de poder haberte encontrado-dice como si pudiera leerme la mente y es tan increíble lo que tenemos que me parece irreal.
-Acepto-digo mirándole mientras le sonrió y se acerca para besarme suavemente haciendo que me temblara todo el cuerpo, la mejor manera de sellar un trato.
UNAS HORAS DESPUÉS
Ya lo tenemos todo preparado para irnos, estoy feliz de conseguir haberlo sacado aunque no he conseguido alejarlo mucho de la ciudad. Acaba de llamar a Alexis y a su madre para decírselo y yo he llamado a Lanie para que supiera que no iba a estar en la ciudad.
-¿Nos vamos?-dice abrazándome por la espalda y me giro y beso con mi sonrisa la suya.
-Nos vamos-digo sonriendo y agarrados de la mano bajamos hacia el coche para poder irnos a ese viaje que ambos habíamos deseado durante mucho tiempo.
Llegamos a la pequeña cabaña que habíamos alquilado en las montañas Catskill. Íbamos a estar unos días alejados del mundo, y así lo prefería no quería que nada pudiera empañar este momento juntos.
Descargamos todas las cosas dejándolas dentro de la casa hasta que ya no queda nada más en el coche. La verdad es que para unos días hemos traído demasiadas cosas, la mitad seguramente ni las usemos pero parece que Rick necesita tenerlo todo bajo control.
-¿Ya has acabado?-digo intentando ocultarle una sonrisa.
-Muy graciosa, ya me agradecerás cuando necesites algo de esto.
-Seguro que lo usamos todo-digo riéndome.
-Todo no lo sé, pero esto seguro-dice señalando un bañador que había traído porque a Rick se le había metido en la cabeza.
-Hace demasiado frio, no creo que eso pase.
-Hay piscina climatizada, podemos usarla, ¿Qué digo? Vamos a usarla-dice acercándose a mí con una sonrisa juguetona haciendo que me ría.
-Antes de nada voy a tomarme un buen baño. Tú deberías llamar a tu madre y a Alexis para que estén tranquilas.
-Eso puede esperar-dice agarrándome por sorpresa y levantándome llevándome hacia el baño mientras no podía dejar de sonreír, porque sí, me hacía feliz como nunca nadie había conseguido que fuera. Era el hombre que llevaba toda la vida buscando y ni si quiera me había dado cuenta de que estaba ahí, solo tenía que abrir los ojos para verlo.
Nos metemos en la ducha ambos sin dejar de tocarnos y besarnos como si no hubiera un mañana. Me sentía tan mujer estando a su lado, me sentía deseada como nunca antes me había sentido y sobre todo, me sentía amada.
Nos desnudamos el uno al otro con ganas, con muchas ganas mientras nuestras manos recorrían el cuerpo del otro.
-Rick…-le suplico cuando siento sus labios en mi cuello haciendo que me vuelva loca por momentos.
Me levanta apoyándome contra la pared mientras el agua corre por mi cuerpo caliente pero creo que no puedo notarlo porque mi cuerpo ya está a bastante temperatura, demasiada quizás como para esperar demasiado. Paso mis manos por su cuello, su espalda provocándole mientras él ataca de nuevo mi cuello, sabe que es mi punto débil y sabe sin duda como usarlo contra mí.
Me siento tan desbordada por el deseo que cuando siento que me baja de nuevo hacia el suelo de la ducha quiero gritarle y pegarle por hacerlo, lo necesitaba ya. Por eso cuando me gira volteándome para que quede mi espalda pegada a su pecho no puedo evitar soltar un grito de sorpresa y puedo sentirlo sonriendo detrás de mi sin necesidad de girarme.
Me agarra con su fuerte mano por la cintura y coloco mis manos sobre la fría pared de azulejos para poder sujetarme un poco, porque empiezo a sentir como mis piernas no me responden y aun no si quiera me ha tocado.
Entonces siento como baja su mano peligrosamente hacia donde más lo necesito y cuando toca mi clítoris con su pulgar siento como las piernas me flaquean y entonces me agarra con más fuerza contra él.
-Te tengo-dice en mi oído haciendo que mi cuerpo grite por su contacto.
Mueve sus dedos en mi interior volviéndome loca, pero lo necesito a él dentro, necesito sentirlo moviéndose en mi interior. Estiro mi mano agarrando su miembro entre mis dedos y lo veo sobresaltarse y saltar hacia mi contacto sacándome una sonrisa. Saca su mano pero sin alejarla demasiado y poco a poco va llenándome por completo haciendo que mi respiración sea cada vez más acelerada y entonces empieza a moverse en mi interior, rápido cada vez más y más rápido mientras me agarra con fuerza con un brazo y con su mano hace magia con mis pechos, con mi clítoris, volviéndome loca, acercándome a mi orgasmo.
Intento aguantar todo lo que puedo, necesito que este ahí conmigo, pero cuando ya entra su boca en juego sobre mi cuello no puedo aguantar más y acabo rendida a su pies, gritando su nombre con todas mis fuerzas, deseando que esto no acabara nunca.
Siento que voy a derrumbarme y quizás hubiera sido así si no fuera porque Rick no me suelta en ningún momento. Intento recuperar el aliento mientras el agua caliente sigue corriendo por mi cuerpo, pero no puedo sacar todo ese ardor de mi cuerpo, no cuando lo siento aun duro dentro de mí.
Cuando consigo mantenerme de pie por mí misma, lo saco de mi interior para poder darme la vuelta y mirarle a los ojos, esos ojos que ahora son negros azabache y que me mira como si no hubiera nada más importante en el mundo, esos ojos que me hacían sentir amada y deseada a partes iguales. Sin dejar de mirarle en todo momento poco a poco me agacho hasta quedar de cuclillas delante de él, aunque estoy a punto de caer un par de veces consigo mantener la postura. Levanto la cabeza para mirarle y con una sonrisa acerco mi boca hacia su miembro aun duro. Lo meto en mi boca y lo chupo con fuerza mientras empiezo un movimiento que espero que le lleve hacia su orgasmo.
Sigo moviendo su miembro en el interior de mi boca mientras no lo dejo de mirar. Cierra los ojos con fuerza, lo veo echar la cabeza hacia atrás mientras maldice y sé que lo estoy haciendo bien, que está cerca, muy cerca. Lo veo agarrarse a la pared como puede, sus piernas ya empiezan a flaquear también y siento como empieza a moverse un poco sin poder evitarlo, está cerca y quiero que se corra, quiero que grite mi nombre una y otra vez como si fuera un cántico a los ángeles. Y no tengo que esperar mucho para verlo, para sentirlo correrse en mi boca, para sentir como su cuerpo tiembla, para oír sus gemidos y mi nombre caer de su boca como un lamento y no puedo evitar sonreír, no puedo cuando soy feliz de tenerlo.
Me levanto mientras él se recupera y cuando lo hace me mira con una sonrisa y nos besamos una y otra vez. Veo a Rick darse la vuelta y cuando vuelve a girarse esta con la esponja en la mano y hace que me gire, y siento como me limpia con delicadeza haciéndome sentir amada, y yo hago lo mismo, y así lavándonos el uno al otro acabamos el día, el primero de estas vacaciones, pero sobre todo el primero de muchos que nos esperan por el resto de nuestra vida.
CONTINUARÁ…
Bueno pues unos días lejos de todo y de todos puede que les ayude a superar ese miedo y a afianzar aún más si es posible esta relación que ambos tienen. Gracias a todos por seguir y nos vemos el miércoles con un nuevo capítulo.
XXOO
Twitter: tamyalways
